Globalización en la UE (Unión Europea)

Ciencias políticas. Benelux. Euratom. CECA (Comunidad Económica del Carbón y el Acero). Interdependencia. Desterritorialización. Problemática social

  • Enviado por: La Enana
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 15 páginas

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La ambigüedad de la

globalización dentro

de la Unión Europea

Materias: Geografía

Tipología de texto: Monografía

Título original: "La ambigüedad de la Globalización dentro de la Unión Europea- Efectos de la Globalización y fragmentación dentro de la UE

INTRODUCCIÓN

Para el desarrollo de esta monografía plantearemos que tanto la unión europea como los diversos bloques económicos que se conformaron después de la segunda guerra mundial fueron producto de los diversos cambios que se produjeron a nivel internacional de los cuales tomaremos a la globalización como el proceso fundamental que dio como resultado la conformación de estos diversos bloques económicos y paralelo a esto sus problemáticas. Enfocándonos desde la formación de la UE plantearemos a la globalización como uno de los principales procesos que afecta a la problemática conformación de este bloque económico.

Consideramos que a fragmentación es uno de los procesos que, junto con la globalización han provocado el "reordenamiento" tanto estructural, como político y económico del mundo. Por ese motivo vamos a exponer las problemáticas de la unión europea como producto del proceso de globalización y fragmentación.

Tomaremos como referencia y como base para la exposición del tema, los textos trabajados en la materia e información extraída de Internet y bibliografía anexa.

Como primer punto, hay que destacar que la globalización no sólo es un proceso de integración político, social, y económico, sino que éste también trae aparejado una serie de desventajas las cuales dan origen a un nuevo proceso paralelo a éste denominado por algunos autores “fragmentación”.

Este proceso, paralelo a la globalización, es el que tomaremos como uno de los procesos principales el cual le da origen a las problemáticas de la Unión Europea como bloque económico.

Muchos autores han creído que la fragmentación es un movimiento independiente, o producto del fracaso de la globalización, cuando en realidad, es un proceso que se desenvuelve en forma conjunta con la ésta. Para demostrar que la fragmentación es el proceso el cual provoca estos conflictos dentro del bloque económico, vamos a enfocarnos en éstos y a relacionarlos con los procesos paralelos fundamentales; la globalización y la fragmentación dentro de la unión europea.

Hay que destacar que el termino “Globalización” apareció por primera vez en 1961, a partir de este momento comenzaron a formularse diferentes conceptos de este término, de los cuales tomaremos el de Anthony Gyddens.

En realidad, el concepto de globalización viene siendo utilizado de forma imprecisa, para descubrir diferentes aspectos y tendencias de la realidad contemporánea. Sintetiza el dinamismo, las múltiples dimensiones y las implicaciones políticas, económicas, sociales y culturales de una realidad aún no estructurada, en que la distinción entre los riesgos y las oportunidades, la separación entre factores internos y externos se convierte en algo cada vez mas difícil de delimitar. Este es el caso de la aceleración de la innovación tecnológica del espacio, la cual aceleró el tiempo y diluyó la importancia de las fronteras.

Conformación de la Unión Europea

Tomando siempre como eje la unión europea podemos decir que la Comunidad Económica Europea no es sino la fase final de un largo proceso de cooperación e integración económica, un proceso de tipo global que trajo aparejado, una serie de problemáticas,(como la anterior desarrollada) de “fragmentación” tanto en los aspectos sociales, políticos y culturales.

El proceso de unificación de la Unión Europea, se puede distinguir en dos etapas: la primera de cooperación y la segunda de integración económica. El proceso de integración económica en Europa se ha consolidado principalmente sobre la cooperación económica.

Ya antes de la segunda Guerra Mundial se hicieron estudios e intentos para unificar los países europeos entre sí, pero estos intentos se vieron frustrados por los nacionalismos y por comienzo de la segunda Guerra Mundial. Después de ésta, la necesidad de una unión en Europa se hizo más evidente.

A partir de este momento se realizaron diversos intentos para la unificación de Europa pero debido al fracaso de éstos y a la desastrosa situación económica europea en la época de la posguerra, se desarrolló el bilateralismo, por el que se instauró un sistema de comercio internacional muy rígido.

Europa estaba sumergida en una gran crisis después de la segunda Guerra Mundial debido a la destrucción de sus industrias y a las grandes deudas contraídas. Esto, sumado al gran descontento social, provocó un resurgimiento de los partidos de izquierda los cuales presionaban para conseguir la instauración del socialismo. Europa ante estos sucesos tenia dos salidas: recurrir a la ayuda de Estados Unidos o la planificación socialista. La primera fue la salida adoptada por Europa occidental y la segunda por Europa oriental.

La ayuda a Europa le interesaba a los Estados Unidos por dos motivos: por un lado para evitar una recesión en su país y por otro lado para evitar el aumento de la propagación socialista en los países europeos . Esta ayuda americana fue un factor fundamental para la conformación económica de Europa. Podemos decir que sin el plan Marshall (plan de ayuda económica de los Estados Unidos para estabilizar la economía de los países europeos durante la posguerra), no habría habido primero cooperación y luego integración económica en Europa.

El anuncio del plan Marshall puso en marcha el primer convenio

intra-europeo de pagos y la liberación del trafico de mercaderías. Esa integración seria la formación de un único y gran mercado dentro del cual desaparecerían las diversas restricciones a la circulación de mercadería y a las barreras monetarias de pagos para luego suprimir los aranceles.

Estas diversas formas de integración se vieron reflejadas en varias categorías económicas: zona de libre comercio, uniones aduaneras, formas de integración limitadas, etc.

El 10 de febrero de 1953 en el tratado de París se fijaron las bases para el establecimiento de un mercado común. En el proyecto del tratado estaba claramente establecido que las franquicias de los países miembros se concediesen y no se extendieran a terceros.

Ante esto, Europa se dio cuenta de que la unidad sectorial solamente no era del todo productiva, había que encaminarse a una integración

multi-sectorial, uno de estos sectores es por ejemplo la Comunidad Europea de Carbón y Acero (CECA). Al mismo tiempo la incertidumbre militar de los países limítrofes aceleró la unión militar de los países europeos.

Hacia 1955 se comenzaron a elaborar las pautas más importantes para lograr la conformación del tratado de la Comunidad Económica Europea. Para la conformación de éste, se tomaron como base el Plan Beyen, el Memorando del Benelux, la conferencia y resolución de Mesina y el informe Spaak. Tras muchas reuniones entre los distintos países se logro conformar la Comunidad Económica Europea y el EURATOM como producto del Tratado de Roma.

El EURATOM, es la Comunidad europea de la energía atómica. Este organismo fue fundado el 1 de enero de 1958 con el objetivo de establecer las condiciones necesarias para la formación y desarrollo de industrias nucleares con fines pacíficos, la coordinación de esfuerzos de los países miembros y la difusión de conocimientos en materia nuclear. El EURATOM surgió también del Tratado de Roma el 25 de Marzo de 1957, y constituido en un principio por los miembros de la CECA, integrandoce en 1967 la CEE.

El tratado de Roma firmado por Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y la República Federal de Alemania el 25 de marzo de 1957, tenia como objetivo principal la creación de un ente supranacional con personalidad propia, la CEE. Los pilares básicos que establece el Tratado de creación de la Comunidad Económica Europea son dos: el derribo progresivo de las barreras arancelarias entre los países miembros, es decir, una unión aduanera, y la armonización de sus estrategias en materia económica, es decir, una política económica común. Esto se lograría a través de la creación de diversos organismos europeos: El Consejo, La Comisión, La Asamblea, y el Tribunal Superior Europeo.

Estas instituciones comunitarias tuvieron una influencia variada a lo largo del proceso de integración Europea. El poder del consejo fue predominante por los primeros años de la comunidad europea. Como consecuencia de la crisis de los años 70, la instituciones comunitarias perdieron fuerza política ya que los gobiernos nacionales se negaban a perder soberanía . En la década del 80 se refuerza el poder Comisión y del Parlamento. La comisión asumió un papel fundamental en la conducción y en la proposición de nuevas medidas ocupado el rol que había tenido el consejo en años anteriores.

Actualmente la Unión europea tal como la conocemos hoy en día, está conformada por Alemania, Francia, Bélgica, Italia, Países Bajos, Luxemburgo, reino Unido, Países Escandinavos, Irlanda, Grecia, España, Portugal, Austria y Suecia.

La disolución reciente del bloque del Este ha creado nuevas perspectivas de apertura y ampliación de la Unión Europea. No obstante el ingreso de cualquiera de éstos Estados requerirá un tiempo prolongado, ya que ante todo, estos países deben reunir las características necesarias para pertenecer a la UE, es decir: ser un País Europeo, responder al modelo de las democracias occidentales y tener una economía de mercado que funcione, es decir, que tenga la capacidad de enfrentar las competencias dentro del bloque económico.

El 13 de marzo de 1979 entró en vigor el Sistema Monetario Europeo (SME), lo que suponía el primer paso para la consecución de una unión económica y monetaria. Pero los planes iniciales (alcanzar la total unión monetaria en 1980) fueron demasiado optimistas; las monedas de los estados miembros fluctuaban y la devaluación de algunas de ellas limitaba el crecimiento económico y favorecía el aumento de la inflación. El SME pretendía estabilizar los tipos de cambio y frenar la inflación, al limitar el margen de fluctuación de cada moneda miembro en una pequeña desviación desde un tipo de cambio central. Se introdujo una unidad de cuenta europea común (ECU) mediante la cual se podía establecer el tipo de cambio central. A partir de ese momento comenzaron a manifestarse las problemáticas de esta unificación económica.

Actualmente la Unión europea tal como la conocemos hoy en día, está conformada por Alemania, Francia, Bélgica, Italia, Países Bajos, Luxemburgo, reino Unido, Países Escandinavos, Irlanda, Grecia, España, Portugal, Austria y Suecia.

La disolución reciente del bloque del Este ha creado nuevas perspectivas de apertura y ampliación de la Unión Europea. No obstante el ingreso de cualquiera de éstos Estados requerirá un tiempo prolongado, ya que ante todo, estos países deben reunir las características necesarias para pertenecer a la UE, es decir: ser un País Europeo, responder al modelo de las democracias occidentales y tener una economía de mercado que funcione, es decir, que tenga la capacidad de enfrentar las competencias dentro del bloque económico.

Problemas dentro de la UE

Al conformarce la CEE comenzaron a surgir una serie de problemáticas, problemáticas globales, es decir, problemas de dimensión mundial. Hablando específicamente de la economía, especialmente de los mercados de capital, es necesario que se desarrollen reglas internacionales para la estabilización de la economía mundial. Para encuadrar institucionalmente “bienes y males globales” se necesitan, por un lado, regímenes internacionales y convenios obligatorios, con el fin de establecer estrategias y reglas obligatorias a nivel mundial. Los “problemas globales comunes” tocan a la comunidad como un todo, los cuales exigen una gran cooperación a nivel internacional y en muchas áreas requieren una política de normas a nivel mundial.

Problemas tras fronterizos.

En el contexto de la Unión Europea, la migración, contaminación o la migración laboral, sobrepasan el alcance de la política nacional y ponen en peligro la soberanía del estado, porque las actividades o los descuidos de un país tienen repercusiones en otros, aún cuando no adquieran dimensiones mundiales. Estos problemas exigen una cooperación creciente entre los estados y la voluntad de ellos para encontrar soluciones comunes, mas allá de la política exterior clásica. Muchos de los problemas transfronterizos pueden tratarse en el contexto de los proyectos de integración regional.

Fenómenos globales

La incapacidad de gobernar de las grandes ciudades, la crisis de grandes organizaciones jerárquicas o los procesos de fragmentación social creciente, son problemas que aparecen a nivel mundial sin que, necesariamente, sean producto de las relaciones de interdependencia transfronterizas.

En el marco de la unión europea, el intento de evaluar las políticas de empleo del los países, miembros, y las asociaciones entre ciudades, son un ejemplo de la estructura de la gobernabilidad global para la solución de los problemas.

Problemas Globales de Interdependendencia:

Las crisis económicas de algunos países que conforman el bloque económico pueden desencadenar corrientes migratorias; las crisis del medio ambiente pueden llegar a originar guerras; las corrientes del comercio mundial aumentan la prosperidad de las naciones, pero a su vez puede generar una carga excesiva sobre el medio ambiente a causa de los transportes por ejemplo.

Las organizaciones con gran poder de acción por ejemplo la OMC y el FMI son clásicas organizaciones que no toman en cuenta las complejas repercusiones de su accionar.

Actualmente, tanto en la UE como en todo el mundo, faltan instituciones que trabajen en los puntos de intersección entre áreas problemáticas, que observen los efectos recíprocos, que cumplan funciones de coordinación y generen iniciativas para la solución de problemas.

Competencia de sistemas nacionales en la economía mundial:

La globalización de la economía y los impulsos de liberación a nivel mundial, han profundizado la competencia entre los estados nacionales. No solo las instituciones económicas, sino también los sistemas de reglamentación social y ecológico compiten entre si en la economía mundial.

A causa de la competencia mundial por las inversiones es difícil lograr políticas exitosas para limitar la competencia entre los estados; además las relaciones de poder se desplazaron de las instituciones políticas a los actores privados móviles (propietarios del capital) los cuales tienen la facultad de trasladar los centros de producción o la exportación del capital.

Desterritorialización

Una de las características esenciales de la globalización es el desarrollo de un proceso de desterritorialización; “la globalización desarraiga las cosas, la gente, y las ideas. Sin prejuicio de sus orígenes, marcas de nacimiento, determinaciones patrimoniales, todo adquiere algo genérico, indiferente. Todo tiende a desenraizarse: mercancías, mercados, monedas, capital, etc.”

El proceso de desterritorialización y fragmentación no solo se aplica a las corporaciones transnacionales y mercados monetarios, sino también a los grupos étnicos, ideologías y movimientos políticos, éstos trascienden las fronteras e identidades territoriales especificas.

La desterritorialización se manifiesta tanto en la economía como en la política y la cultura. Todos los niveles de la sociedad, de alguna manera son alcanzados por la disolución de las fronteras, las raíces, etc.

Problemática social

El fenómeno que toca en forma masiva a los ciudadanos europeos en la actualidad, y el cual constituye la principal preocupación de los gobiernos, es la desocupación. Hay actualmente, en los quince países de la Unión Europea, alrededor de 18 millones de desocupados, millones de carenciados y de trabajadores pobres. Ante esta situación, las culpas recaen en: las nuevas tecnologías que suprimen empleos, la mundialización que enfrenta los salarios enormemente bajos de los países pobres, la rigidez de las legislaciones laborales, la búsqueda desesperada de beneficios por parte de las empresas, el hecho de que las mujeres demandan cada día más tener acceso al empleo, los regímenes fiscales que vuelven el trabajo demasiado caro... etc.

Existen también otras causas que fundamentan esta problemática como por ejemplo: la falta de una política europea coherente en el campo de la justicia, en el de la política social, así como la competencia entre los mismos Estados europeos. La preocupante situación actual no es producto de una sola causa, ni tiene fácil solución. Intervienen todos esos factores, se mezclan, se refuerzan unos a otros, y se ve que algunos son más importantes que otros. El neoliberalismo aparece entonces como un elemento determinante del problema, pero no es el único.

La fuerte influencia de la política neoliberal en la actual UE

En Europa occidental las orientaciones económicas e ideológicas actuales están fuertemente inspiradas por el liberalismo, incluso en los numerosos países en que la coalición política es social-demócrata o de

centro-derecha. La Comisión europea, que tiene una importante influencia, es mayoritariamente tecnocrática y liberal, o mejor dicho neoliberal. El neoliberalismo marca las pautas: introducción de la concurrencia y de la privatización en los servicios públicos, aboliendo el monopolio de las empresas públicas (correos, telecomunicaciones, ferrocarriles, electricidad...), imposición de mayor flexibilidad en los contratos de trabajo, vigilancia de las condiciones estrictas de competencia y limitación de las posibles intervenciones de los Estados para sustentar las empresas, etc. El neoliberalismo, sin embargo, no está triunfante: ya que el predominio de los elementos del modelo social europeo siguen siendo los predominantes.

Hay otro ámbito importante en el que la ideología neoliberal está limitado por una gestión política y económica comunitaria: la práctica de los fondos estructurales, cuyo objetivo es reducir la diferencia existente entre el PIB por habitante de los países y regiones más pobres y la media europea. Se trata de una política de transferencias financieras más importantes de la Comunidad hacia Irlanda, Portugal, a ciertas regiones de España e Italia, y de manera menos eficaz hacia Grecia: estas transferencias han contribuido fuertemente al desarrollo económico de esos países y regiones, reduciendo así las desigualdades interregionales.

Las ideas neoliberales circulan y debilitan en Europa los consensos sociales, adquiridos con gran esfuerzo a lo largo de un período de fuerte y excepcional crecimiento económico. El movimiento que reducía las desigualdades se ha invertido, la distancia entre ricos y pobres ha crecido de nuevo. Un número cada vez mayor de personas y de grupos sociales se encuentran abandonados en la ruta, marginados, excluidos de la participación y del bienestar. Algunos grupos han sido más tocados que otros: los jóvenes que no encuentran empleo, los trabajadores de mayor edad que pierden el suyo, las mujeres, los extranjeros. Y algunos acumulan todas las desventajas. Las estructuras de la solidaridad institucional (seguridad social, seguro de desempleo, jubilación, etc.) están siendo socavadas, puesto que sus costos explotan, y tiende a imponer el discurso que proclama que cada cual busque la salida por sus propios medios.

La UE en la actualidad

Actualmente los países integrantes de la UE se encuentran en un gran dilema, ya que deben definir el modelo de la Unió que desean construir y a la vez la ampliación de la comunidad. Desde el punto de vista alemán, la adhesión de Austria, Finlandia, Suecia y Noruega, no solo plantea problemas, sino que consolida dentro de la Comunidad, la superioridad industrial del Norte.

Desde el punto de vista de España y de los países menos desarrollados, esta ampliación significaría ratificar nuevamente el centro de gravedad en el norte como lo fue mientras existió el telón de acero. Actualmente luego de la caída del comunismo, el nuevo eje está surgiendo de Oeste a Este.

En la actualidad no existe un común acuerdo entre los países de la Comunidad, tanto sobre los objetivos que se pretenden, como el modelo institucional de la comunidad. Esto atrae un clima de incertidumbre que podría llegar a contribuir, dentro de un clima de crisis socioeconómica y de deslegitimación política de los estados miembros, a que se paralice el actual proceso de integración y una vez paralizado este proceso, podría provocar una descomposición del bloque.

Otro factor que podría desintegrar al bloque, sería la implementación del Euro como única moneda, ya que en estos últimos tiempos las economías europeas han tenido grandes caídas, las cuales seguramente se les adjudicarán a la moneda única, la cual fue creada por una clase política que ha prometido que no existirían fisuras, creando la desconfianza de los Alemanes y de los Franceses, provocando tensiones las cuales podrían acabar también con el bloque económico.

Conclusión:

Hemos visto durante el desarrollo de la monografía y a través de la investigación del tema, que la conformación de los bloque económicos es sin duda producto de la globalización. Como tal, adquiere las ventajas y desventajas que ésta trae aparejada, una de las desventajas que hemos destacado como la causante de los conflictos dentro del bloque económico, ha sido la fragmentación. Sin lugar a dudas esto nos muestra claramente la ambivalencia de la globalización. Por un lado, intensificó los procesos de integración regional e interregional, así como los flojos transnacionales y las negociaciones para la liberación del comercio internacional. Por otro lado, permitió el crecimiento del proteccionismo de las barreras arancelarias y no arancelarias, obstaculizando la entrada a dichos mercados de productos provenientes de los países en desarrollo.

La exclusión social y el desempleo, por un lado, el terrorismo, el crimen organizado y el narcotráfico, por otro, etc.

Por eso, sin lugar a dudas, la globalización no va a dejar de llevar consigo como un proceso paralelo y contradictorio a la fragmentación y la UE , como producto de la globalización, no va a poder liberarse de este proceso el cual le trae desventajas las cuales difícilmente serán superadas.

Bibliografía:

  • "La Unión Europea. Principales acontecimientos en el proceso de integración Europea ", Blanco, Caso y Gurevich.

  • "La transformación del Estado y la política en el proceso de Globalización", Messer, Dirk.

  • "La unión Europea", Pastor González, Elena y Nieto Camacho, Norberto.

  • Enciclopedia Multimedia Encarta, 1998

  • URL: www.europa.eu.int/index_es.htm

www.euro-sociologia.org

www.elpais.es/temas/ue/

Globalización
Mapa de la UE:

Sede de la UE Sede del Parlamento Europeo

Anthony Gyddens definió la globalización como “la intensificación de relaciones sociales universales, a través de la cuales lugares distantes se relacionan entre sí de tal manera que los sucesos que ocurren en un lugar influyen en los acontecimientos en otro lugar ubicados a muchos lugares de distancia y viceversa”.

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