Glándulas del cuerpo

Tiroides. Paratiroides. Testículos. Ovarios. Hígado. Páncreas

  • Enviado por: Gioco
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DEFINICIONES

  • Hígado: Órgano glandular que segrega la bilis y realiza, además, importantes funciones metabólicas y antitóxicas; en el hombre se halla situado en la parte alta del hipocondrio derecho.

  • Páncreas: Glándula situada en la cavidad abdominal de los vertebrados en comunicación con el intestino delgado, donde vierte un jugo parecido a la saliva, pero más complejo, que contribuye a la digestión.

  • Tiroides: Glándula situada en la parte anterior y superior de la tráquea, cuyas hormonas influyen en el metabolismo y en el crecimiento. / Cartílago principal de la laringe.

  • Paratiroides: Pequeña glándula endocrina, situada en torno de los tiroides.

  • Testículo: Glándula productora de espermatozoos.

  • Ovario: Órgano de la reproducción propio de las hembras, donde se producen los óvulos.

Tiroides y Paratiroides

La glándula tiroides se localiza en el cuello, cerca de la parte inferior de la laringe, donde se une a la tráquea. La glándula tiene dos lóbulos conectados por un puente estrecho o istmo. Los lóbulos se encuentran a un lado y otro de la tráquea y se extienden hacia arriba, a los lados de la laringe. El istmo cruza por delante de la tráquea.

Las secreciones de la glándula tiroides afectan el ritmo del metabolismo. La glándula produce un aminoácido que contiene yodo y que se llama tiroxina. La tiroxina tiene un mayor nivel de yodo que cualquier otra sustancia en el cuerpo.

El cuerpo debe contar con un nivel normal de hormona tiroidea para producir el índice metabólico óptimo. El médico puede estudiar la actividad de la tiroides del paciente al medir el índice metabólico basal. Esta prueba muestra la cantidad mínima de energía producida por el cuerpo cuando está en reposo.

Ciertas pruebas más exactas miden el ritmo al cual se capta yodo en la glándula. Por lo común se usa yodo radiactivo. El paciente ingiere una pequeña cantidad. Luego, se pone un contador Geiger sobre las tiroides. El contador muestra el ritmo al cual se concentra el yodo radiactivo en el tejido tiroideo. Este ritmo indica el grado de actividad de la glándula.

Si la glándula tiroides es hiperactiva, produce un trastorno llamado hipertiroidismo, en el que se produce un exceso de tiroxina. Esto trae por consecuencia un aumento del ritmo de oxidación de los nutrientes. La temperatura corporal aumenta, el corazón late más rápido y se incrementa la presión arterial. Un síntoma común es la sudación cuando el cuerpo debería estar frío. La persona con tiroides hiperactiva se hace muy nerviosa e irritable. En algunos casos, los ojos sobresalen un poco y la persona parece tener la mirada fija.

Si la glándula tiroides no es suficientemente activa, el trastorno se llama hipotiroidismo. Disminuye el índice metabólico y se reduce el ritmo de oxidación de los nutrientes. El latido cardiaco se hace más lento, y a menudo el corazón de personas con este problema aumenta de tamaño, pues las cámaras se llena con más sangre entre un latido y otro. El hipotiroidismo puede tratarse con extracto tiroideo purificado de glándulas tiroides de ovejas. Tanto la actividad excesiva como la insuficiente de la tiroides pueden detectarse midiendo el índice metabólico basal.

El nivel bajo de la producción de tiroxina puede causar diferentes trastornos, según la fase del crecimiento en que aparece. La falta de tiroxina durante la lactancia causa cretinismo, el cual provoca retraso del crecimiento físico y mental. La cara se hincha, los labios aumentan de tamaño y la lengua se engrosa. Si el cretino llega hasta la infancia sin que se le trate con extracto tiroideo, no pueden corregirse el enanismo y el retraso mental. El tratamiento debe llevarse a cabo durante fases críticas y tempranas del desarrollo, motivo por el cual la mayor parte de los hospitales modernos estudian el nivel de tiroxina poco después del nacimiento. Para esta prueba, se extrae una gota de sangre del talón de la criatura.

En ocasiones, la actividad de la tiroides se reduce durante la actividad adulta, trastorno llamado mixedema. Los rasgos faciales se hacen burdos, los párpados se hinchan y la habilidad mental a menudo se ve afectada. Al igual que el cretinismo, el mixedema puede corregirse con extracto tiroideo si se trata en una fase temprana.

A veces la glándula tiroides aumenta de tamaño para formar un bocio, cuya causa principal es la deficiencia de yodo. La glándula aumenta de tamaño para intentar compensar la falta de yodo. En zonas en que hay poco yodo en el suelo, puede añadirse este mineral a la alimentación mediante el agua potable y en compuestos como la sal de mesa, medidas que han reducido la incidencia del bocio. Las personas que viven cerca de las costas o que ingieren alimentos marinos rara vez sufren este trastorno, pues dichos alimentos contienen amplias cantidades de yodo.

Cuatro glándulas paratiroides están crustadas en la parte posterior de la tiroides, dos en cada lóbulo. Las paratiroides secretan un polipéptido llamado hormona paratiroidea, que regula los niveles de calcio y fosfato en la sangre. Estos dos iones son importantes para fomentar el apropiado crecimiento óseo, el tono muscular y la actividad nerviosa.

Si disminuyen los niveles de calcio en la sangre, las paratiroides aumentan su producción de la hormona. La hormona paratiroidea causa la extracción de iones de calcio y de fosfato a partir de ciertas células óseas. La hormona también actúa en los túbulos del riñón para reducir la excreción de iones de calcio. Cuando el nivel del calcio y fosfato aumenta, las paratiroides reducen su producción de hormona.

La vitamina D también desempeña cierto papel en la regulación de los niveles de iones de calcio y fosfato. Es utilizada por células de la glándula tiroides para producir otra hormona, que actúa junto con la hormona paratiroidea. Sin embargo, las células tiroideas que la producen no son las mismas que aquellas que producen tiroxina.

Hígado y Páncreas

Las secreciones de hígado y páncreas penetran en el intestino delgado y auxilian la digestión. El hígado pesa cerca de 1.5kg y se encuentra en la zona superior derecha de la cavidad abdominal. El hígado secreta bilis, líquido verde pardusco que sale del hígado a través de un conducto en Y. La bilis viaja por una de las ramas de la Y y asciende por la otra hacia la vesícula biliar, donde se almacena. En la vesícula biliar, se extrae cierta agua, por lo que la bilis se concentra. La base de la Y es el colédoco, que lleva bilis de la vesícula biliar al duodeno.

La bilis no es una enzima digestiva, sino que rompe los glóbulos de grasa para formar pequeñas gotitas, constituyendo un coloide lechoso llamado emulsión. Las gotitas pequeñas se ven afectadas con mayor facilidad por las enzimas secretadas en el intestino delgado desde el páncreas.

A veces el colédoco se tapa con un cálculo biliar o tapón de moco. Entonces la bilis penetra en el torrente sanguíneo y los pigmentos biliares hacen que la esclerótica de los ojos y la piel se vuelvan amarillas, trastorno conocido como ictericia.

El hígado cumple varias funciones vitales. Transforma el exceso de glucosa en glucógeno y lo almacena hasta que sea necesario. Cuando el cuerpo necesita glucosas, el glucógeno se transforma de nuevo en glucosa dentro del hígado.

El hígado transforma también desechos nitrogenados tóxicos, como el amoniaco, en urea, que no es tan tóxica como aquél. La urea penetra en el torrente sanguíneo y se excreta en los riñones.

El caroteno de legumbres amarillas es usado por el hígado para hacer

vitamina A. El hígado también actúa como sitio de almacenamiento de las vitaminas A, D, E, y K.

El páncreas se encuentra detrás del estómago y el extremo superior del intestino delgado, contra la pared posterior de la cavidad abdominal. El páncreas es largo blanco, y tiene muchos lóbulos. Lleva a cabo dos funciones muy diferentes. Produce insulina, también secreta jugo pancreático, que contiene enzimas digestivas. El conducto pancreático, que lleva el jugo pancreático, se une al colédoco cuando penetra en el duodeno.

El jugo pancreático afecta los tres tipos de nutrientes orgánicos y contiene tres enzimas:

  • La tripsina continúa con la desintegración de las proteínas que se inició en el estómago. Rompe las proteínas para formar péptidos. Después, la peptidasa secretada por el revestimiento intestinal desintegra más aún los péptidos para formar aminoácidos.

  • La amilasa pancreática transforma el almidón en maltosa. Sólo el almidón restante que no se vio afectado por la amilasa salival se transforma en azúcar por efecto de la amilasa pancreática.

  • La lipasa divide las grasas en ácidos grasos y glicerol, sustancias ambas que pueden ser absorbidas por las células corporales.

La bilis, el jugo pancreático y el jugo intestinal completan juntos la digestión de las

tres clases de alimentos. Los carbohidratos, las grasas y las proteínas se transforman en sustancias más solubles. Salen del aparato digestivo y penetran en la sangre y la linfa en forma de azúcares simples, ácidos grasos, glicerol y aminoácidos.

Testículos y Ovarios

Las gónadas del varón son los testículos. Los dos testículos se forman en la cavidad abdominal, por debajo de los riñones. Durante el noveno mes de la formación fetal del varón humano, los testículos descienden hacia una bolsa de piel llamada escroto. Los testículos producen testosterona y los gametos del varón o espermatozoides.

Los testículos son cuerpos aplanados y de forma oval que se encuentran en el escroto. Dentro de los testículos se encuentran cerca de 500 tubos muy ensortijados que se llaman túbulos seminíferos. En ellos hay células especiales que se dividen por meiosis para formar espermatozoides haploides. A medida que son producidos, los espermatozoides pasan hacia el epidídimo, donde maduran y se almacenan hasta que sean necesarios.

La formación de espermatozoides comienza al momento de la pubertad y continúa durante toda la visa. El espermatozoide humano es muy pequeño en comparación con el óvulo humano. Su cabeza es aplanada y oval. Contiene el núcleo, con un número haploide de cromosomas, y un flagelo que hace al espermatozoide móvil. La parte media corta contiene muchas mitocondrias. La respiración celular que ocurre en las mitocondrias suministra energía al espermatozoide activo.

El aparato reproductivo del varón tiene órganos que sirven para hacer llegar el espermatozoide al gameto femenino u óvulo, con objeto de producir la fertilización. Los espermatozoides salen del epidídimo a través de un conducto ciliado llamado conducto deferente, que lleva los espermatozoides más allá de las vesículas seminales y hacia la uretra. Las secreciones de las vesículas seminales, la próstata y un pequeño órgano llamado glándula de Cowper también pasan hacia la uretra. Estas tres glándulas liberan sus secreciones a medida que los espermatozoides las atraviesan. La mezcla de espermatozoides y de las tres secreciones forma un líquido llamado semen. El semen contiene una alta concentración del azúcar simple fructosa, que suministra energía a los espermatozoides. En otro momento, la uretra lleva orina de la vejiga urinaria hacia el exterior del cuerpo. El ácido en la orina, que sería nocivo para los espermatozoides, es neutralizado por los líquidos de las glándulas.

El pene es el órgano por el cual los espermatozoides son introducidos en la mujer. Durante la cópula, la contracción muscular de los conductos espermáticos expulsa con fuerza el semen. Son necesarios hasta 130 millones de espermatozoides móviles para asegurar la fertilización de un solo óvulo, para lo cual hay varios motivos. Los espermatozoides deben viajar a través del útero y hacia las trompas de Falopio, y viajan en contra de los líquidos que provienen del útero. Muchos espermatozoides consumen sus nutrientes almacenados antes de llegar al óvulo. Otros no sobreviven a las condiciones ácidas de la vagina.

Las gónadas de la mujer son los ovarios. Los ovarios, que constituyen un par, se encuentran en la cavidad abdominal. Tienen cerca de 3.5 cm de largo y 1.5 cm de ancho. A diferencia de los testículos, que siguen produciendo espermatozoides durante toda la vida, los ovarios producen todos sus óvulos antes del nacimiento de la mujer. Todos los óvulos que la mujer producirá durante su vida se encuentran en los ovarios al momento del nacimiento.

Sin embargo, no están maduros. Al principio de la pubertad, el aparato reproductivo de la mujer comienza un ciclo de actividad de 28 días. En determinado momento de cada ciclo, uno de los ovarios produce un óvulo maduro.

Por lo regular los ovarios se alternan, y cada uno produce un óvulo maduro cada mes. Este proceso continúa hasta que la mujer alcanza la edad de 45 ó 50 años.

El ciclo uterino tiene cuatro fases diferentes:

  • La fase folicular, desde el final de la menstruación hasta la liberación del óvulo, que dura 10 a 14 días.

  • La ovulación, que es la liberación del óvulo maduro a partir del ovario.

  • La fase lútea, de la ovulación a la menstruación que dura de 10 a 14 días.

  • La menstruación, que en promedio es de cinco días.

La maduración del óvulo está controlada por hormonas. El ciclo comienza por la producción de factores de liberación en el hipotálamo. Estos factores estimulan la liberación de una hormona gonadotrópica que se produce en el lóbulo anterior de la hipófisis. Esta hormona se llama hormona foliculostimulante o FSH, y hace que una masa de células ováricas formen un colículo en el cual madurará el óvulo. La FSH también estimula el folículo para que aumente la producción de estrógenos. El lóbulo anterior de la hipófisis detecta los estrógenos que se difunden hacia la sangre y comienza a producir hormona luteinizante o LH.

La LH hace que el folículo madure. El folículo se mueve hacia la pared del ovario, se rompe y expulsa el óvulo. La liberación del óvulo a partir del folículo se llama ovulación.

Cuando se libera un óvulo, es atraído hacia uno de los oviductos o trompas de Falopio. El óvulo es atraído hacia la trompa por el efecto de cilios y se desplaza por la trompa de Falopio hacia el útero. El útero es un órgano muscular hueco con paredes gruesas. Esta revestido de una mucosa que contiene muchas glándulas y capilares.

La maduración del óvulo está coordinada con la acumulación de revestimiento en el útero. Aún bajo la influencia de la LH, las nuevas células del folículo roto se transforman en una nueva estructura, el cuerpo lúteo. Otra hormona hipofisaria, la hormona luteotrópica, hace que el cuerpo lúteo secrete más estradiol y otra hormona llamada progesterona.

La progesterona, junto con los estrógenos, estimula el engrosamiento del revestimiento mucoso del útero, preparándolo para recibir al óvulo fertilizado. También actúa en la hipófisis para detener la producción de FSH. Este es un ejemplo de un mecanismo de retroalimentación negativa para conservar la homeostasia. Si el óvulo no se fertiliza, el cuerpo lúteo degenera y ya no se produce progesterona. El revestimiento interior del útero se desprende y esfacela. La desintegración y liberación de los tejidos uterinos blandos junto con sangre y el óvulo no fertilizado, se llama menstruación. Este material es liberado a través del cuello estrecho el útero, llamado cuello uterino, que a su vez desemboca en la vagina.