Deporte, Educación Física, Juegos y Animación


Gimnasia


¿Que es la gimnasia?

Aunque parezca demasiado obvio, es absolutamente necesario comenzar por aquí. Si nos atenemos de la forma más tópica posible a la definición de un diccionario nos encontramos con que la gimnasia es “actividad en ejercicios o movimientos metódicos del cuerpo, que se practica por higiene o por deporte”. Está claro que el deporte que nos ocupa abarca una enorme cantidad de aspectos y de conceptos que se escapan completamente en la definición expuesta, por lo tanto, si queremos profundizar apenas un poquito más podemos aceptar como bueno lo siguiente: La gimnasia es una combinación de ejercicios que exigen del gimnasta unas condiciones físicas excepcionales. Estos ejercicios se realizan con la ayuda de aparatos. En las competiciones oficiales se exigen seis ejercicios libres en la categoría masculina y cuatro en la categoría femenina. Categoría masculina: los aparatos que se utilizan son barra fija, barras paralelas, potro (ejercicio de salto), caballo con arcos, anillas y ejercicios en el suelo. Para la categoría femenina: ejercicios en el suelo, potro (salto), barra de equilibrio y barras asimétricas.

Una vez vista esta definición nos encontramos con otros conceptos en los que adentrarnos, tales como: competiciones oficiales y aparatos

En 1569, jerónimo Mercurialis escribió un libro titulado: “Arte gimnástica” que se parecía demasiado a otro que en el 139 dC. Publicó el retórico griego Filostrato, éstas son las primeras fechas en las que se habla de gimnasia deportiva. En 1762 Rousseau y en 1801 Juan Enrique Pestalozzi, precursor de le educación física moderna, insistieron en múltiples publicaciones sobre la necesidad de practicar el gymnos (“desnudo”) de los helenos, y llegó Pedro Enrique Ling, quien organizó, armonizando los ejercicios, la llamada gimnasia sueca.

Contemporáneo de Ling, fue el militar español Francisco de Paula Amorós, exiliado en Francia, quien en 1830 publicó un Manual de la Educación Física; empujando a ambos en su literatura especifica, Jahn, que vio en la gimnasia la forma de convertir a cada alemán en un soldado pleno de facultades, instalo su primer gimnasio en 1811 en las afueras de Berlín. Pero por causas políticas, la gimnasia de Jahn fue prohibida en Prusia, hasta que el veto fue levantado, en 1842, cuando Federico Guillermo IV declaro indispensable para la juventud lo movimientos y ejercicios gimnásticos perfectamente disciplinados. La gimnasia moderna había nacido y adquirido carta de naturaleza.

Si Ling tuvo el honor de haber implantado la gimnasia a distintos niveles, Jahn fue el introductor de los aparatos en los que se integra dicha disciplina en la actualidad. Su gran desarrollo experimenta una creciente progresión de agrupaciones, sociedades y amigos de la gimnasia. Las espalderas, las barras, las anillas, la trepa de la cuerda, etc.. Constituían los artilugios mas utilizados por los que acudían a los establecimientos correspondientes. En Grecia, y en las termas romanas también, se empleaban elementos auxiliares del ejercicio personal, que finalizaba en el baño común, o individual en el caso de los potentados, al que seguía el indispensable masaje, por lo general, con fango y líquidos perfumados.

Si la gimnasia ya había sentado sus reales, especialmente en Europa, el francés Delsarte (1811) sostenía que el ritmo, la danza en concreto, es indispensable para la mejor disposición del ejecutante, al que le aburría la monotonía de la gimnasia sueca, que sólo permitía el ruido de la respiración. Mac Kaye, en Estados Unidos, e Isidora y Elisabeth Duncan, que abrieron un gimnasio en Berlín en 1904, fueron fervientes partidarios del sistema de Delsarte. Sus métodos, que integraban la simbiosis ejercicio-ritmo, tomaron carta de naturaleza, como queda demostrado en la gimnasia deportiva moderna.

En 1881, el belga Cuperus pudo aunar los criterios imperantes de la gimnasia a través de una asamblea internacional, en la que quedó establecida la Federación Europea. Cuperus fue todavía más lejos, y, al producirse la avalancha de naciones que pretendía la afiliación, se fundó la Federación Internacional. El mundo entero tenía ya sus reglas maestras para todos. Francia, Holanda y Bélgica fueron las pioneras. En España se instauró la Confederación Gimnástica en 1899, y un año más tarde, en Barcelona, se perfeccionó ese acuerdo, aceptando toda la normativa internacional que regulaba esa disciplina.

En la gimnasia actual, los hombres realizan sus ejercicios en el suelo, o manos libres, salto de caballo, caballo con aros, paralelas, anillas y barra fija, en tanto que las mujeres los realizan en el suelo, paralelas asimétricas, barra equilibrio y salto de potro. Los primeros intentos campeoniles mundiales masculinos que se celebraron en Amberes (1903), fueron ganados por Martínez, un francés de origen hispano, y las féminas debutaron en Budapest (1934), venciendo la checoslovaca Dekanova.

En el área olímpica, los hombres han estado presentes en todas sus ediciones, siendo el suizo Zutter el primer laureado, aunque en realidad fue en 1950, cuando, integrada la totalidad de los diversos aparatos actuales para hombres y mujeres, el también helvético Lehman y la polaca Rakoczy, conquistaron, en Basilea, las primeras medallas de oro de signo mundial. Dentro de la rítmica, la primera campeona fue la soviética Savinkova, en Budapest (1963), y en el debut olímpico, la canadiense Lori Fung, en Los Ángeles (1984). Bulgaria y la URSS mantienen la hegemonía mundial. En España, el primer vencedor fue el madrileño Antonio Paso en 1941, y su paisana Amparo Gutiérrez en 1953; en lo que concierne a la gimnasia llamada artística y rítmica, Begoña Velasco, en el campeonato celebrado en Madrid, en 1975.

Existen, además de las especialidades mencionadas, otras como la de la cama elástica, matrogimnasia, aeróbic, etc., de menor alcurnia que las llamadas “reinas”.

GRANDES DIVOS

Cada época, dentro de la velocísima carrera de superación técnica, la gimnasia ha producido grandes divos, especialmente soviéticos y japoneses. Entre ellos destacan los soviéticos Chukarin, Chaclin, Asarían, Titov, Voronin, Klimenko, Andrinov, Ditatin, Belozertchev, aparte de otra gran estela que encabezan Korolev, Markelov, etc., que demostraron sus puras esencias adquiridas en la famosa escuela rusa. Tambien los japoneses Takemoto, Ono, Ahiara, Ketmonsu, Kasamatsu, Yamashita, Tsukahara, Kato, Endo, Nakayama, Gushiken, Etc.; los chinos Li Ning y Tong Fei, han ofrecido recitales increíbles dentro de sus fabulosas piruetas en los aparatos, aunque en esta lista existen también otros, como el yugoslavo Cerar o el italiano Menichelli, etc., que harían interminable el rosario de campeones de excepción.

En el área femenina la Divina rusa Larissa Latynina, la checa Caslawska, la formidable soviética Turischeva, la angelical rumana Nadia Comaneci; las más modernas -Retton (EUA), Szabo (Rumania), la chinita Yanghong y las decentísimas soviéticas Sushunova y Omelianchik con la germana Maxi Gnauck, y tantas otras- escribieron paginas imborrables grabadas en la retina de los espectadores.

España tuvo en el catalán Joaquin Blume, fallecido en accidente de aviación en 1959, a su mejor gimnasta. Ganó el Campeonato Europeo de París (1957), campeón de la Fiesta Federal Alemana (1958) y de los Juegos Mediterráneos de Barcelona (1955), siendo el primer español olímpico, en Helsinki (1952), donde entre 2112 clasificados quedó en el puesto 56, venciendo en el Torneo de los Ocho Naciones de París a toda élite del momento en 1956, y en numerosos meetings internacionales en Estados Unidos.

GIMNASIA ARTÍSTICA.

La gimnasia ha formado para del programa deportivo de los juegos olímpicos de la era moderna desde que éstos empezaron en 1896. En aquellos juegos (hemos de recordar que en aquella época sólo competían hombres) los gimnastas alemanes consiguieron casi la totalidad de las medallas.

Entonces sólo cinco países llevaron gimnastas a la competición. Además en aquel tiempo los ejercicios a realizar eran gimnásticos (en caballo con arcos, paralelas, anillas...) y atléticos (correr, levantamiento de pesas, salto de altura...). Las competiciones atléticas fueron suprimidas en los juegos olímpicos de 1936 y la última vez que se pudieron ver fue en los campeonatos del mundo de 1954.

La primera gran competición gimnástica que se hizo fuera de unos juegos olímpicos fueron los que hoy en día se consideran los primeros campeonatos del mundo de este deporte que tuvieron lugar en 1903 en Antwerp (Bélgica).

La base de la gimnasia artística moderna quedó fijada en los juegos olímpicos de 1924 en París. Fue entonces cuando se incluyó por primera vez el programa de competición que hoy en día reconocemos, es decir competiciones por aparatos, individuales y por equipos.

El debut de las mujeres en la gimnasia tuvo lugar en los juegos olímpicos de 1928. El equipo ganador en aquella ocasión fue Holanda. La competición individual femenina comenzó en el año 1952. La gimnasta más condecorada de la historia (incluyendo ambas categorías, femenina y masculina) es la soviética Larisa Latynina, que llegó a ganar dieciocho medallas olímpicas incluyendo nueve medallas de oro entre los años 1956 y 1964.

Inmediatamente después de Latynina podemos situar a la legendaria gimnasta checoslovaca Vera Caslauvska (la única gimnasta checoslovaca que ha conseguido una medalla de oro individual en unos juegos olímpicos). A modo de anécdota, podemos contar que Vera se ganó al público mexicano de los juegos olímpicos de 1968, ganando la medalla de oro individual gracias a su ejercicio de suelo adaptado a una popular música de aquel país.

Hoy en día la gimnasia es uno de los deportes más emblemáticos del programa deportivo olímpico junto con el atletismo y la natación, teniendo un gran poder de convocatoria y siendo de siempre uno de los deportes más espectaculares y mítico.

Los últimos años, entre los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988 y Barcelona, en 1992, supusieron un leve cambio en la inercia de la gimnasia a ojos del espectador medio: una gimnasta con cuerpo de mujer, la soviética, ahora bielorrusa, Svetlana Boguinskaia, rompió con la racha gimnastas-niños que había iniciado en 1976 la rumana Nadia Comaneci en incluso antes, en 1972, la soviética Olga Korbut. Boguinskaia no ganó en Seúl, pero anunció que sería la reina posterior. En realidad, Barcelona ya le llegó tarde y, pese a su calidad, sólo pudo llevarse el oro dentro de Equipo Unificado. Otra gimnasta infantil, Tatiana Gutsu, venció en el concurso individual y los cuatro aparatos se los repartieron cuatro niñas más: la china Li Lu en las paralelas asimétricas, la húngara Henrieta Onodi en salto, junto con la rumana Lavinia Milosevici, que repitió en suelo, y otra ex soviética, Tatiana Linsenko, ganadora en la barra de equilibrios.

El dominio de la entinta Unión Soviética en la gimnasia sólo se rompió realmente en los últimos años por la presencia de un entrenador genial, el rumano, de origen húngaro, Bela Karoly. Gracias a él llegó a la cumbre la gimnasia rumana, con Nadia Comaneci primero, y dejando una escuela de la que surgió Ekaterina Szabo, después. Karoly ya había huido para entonces a Estados Unidos, donde creó a Mary Lou Retton en su escuela de Houston para que ganara los Juegos de Los Ángeles 1984. Entonces ni siquiera mandaba el equipo nacional, pero la “hormiga atómica” Mary Lou sólo le hacía caso a él, que la veia desde las gradas. En Barcelona, ya de entrenador jefe, Karoly estuvo a punto de lograr el tercer éxito olímpico de una de sus “mini-gimnastas”, con otra estadounidense, Shannon Miller, que ganó la medalla de plata, a sólo 12 milésimas de Tatiana Gutsu.

España, que individualmente no ha conseguido más que medallas europeas con Eva Rueda, logró el mayor éxito de su historia con el quinto puesto del equipo femenino. Ante fábricas de gimnastas como el Equipo Unificado, Rumania, Estados Unidos o China, el conjunto español confirmó la mejoría continua de un trabajo concienzudo llevado a cabo durante muchos años por el preparador Jesús Carballo. También gracias a la ayuda económica recibida en el deporte español de la empresa privada, las niñas de la gimnasia española tuvieron los mejores medios a su alcance e incluso pudieron convivir en un chalet para compaginar estudios y entrenamientos.

El boom de la gimnasia femenina desde la “era Comaneci” oscureció muchísimo a la parcela masculina. Buena prueba de ello, por ejemplo, fuel el último caso. El autentico rey de los Juegos de Barcelona fue el bielorruso Vitali Scherbo, ganador del concurso múltiple individual y de cuatro de los seis aparatos, caballo con arcos, anillas, salto y paralelas, además del concurso por equipos. Scherbo ganó seis medallas de oro, lo que le colocaba no sólo entre los gimnastas más laureados de la historia olímpica, sino también de todos los deportistas. Pero pasó como de puntillas. En parte porque fue uno más entre los muchos grandes gimnastas soviéticos, pero sobre todo porque no era mujer.

Quizá es que Scherbo tampoco tuvo el ángel del último “zar”, Dimitri Bilozertchev, que a su enorme talento como gimnasta unió un toque fundamental de distinción: no era una máquina y su genialidad le llevó a la indisciplina y a estropear su carrera. Primero fue un accidente de tráfico cuando iba borracho, del que se recuperó no sólo física sino federativamente. Después, nuevos con sus dirigentes que terminaron de forma definitiva como su carrera. Pero fue el único que tuvo un halo de distinción dentro de la perfección que en la escuela soviética ha llegado a aburrir. Por esos en los hombres se agradeció la aparición china en su momento. Pero aunque Li Xiao ganó la medalla de oro den los ejercicios de suelo en Barcelona, o Li Jing la de plata en anillas y paralelas, ninguno hizo olvidar a Li Ning o a Tong Feng, que marcaron toda una época.

A España le puede ocurrir algo parecido. En la gimnasia masculina parece eterno echar de menos a Joaquín Blume. Siguió sin cuajar una generación y sólo Alfonso Rodríguez de Sadia, con gran esfuerzo, tras muchas decepciones, pudo ser finalmente decimoquinto en el concurso individual de Barcelona. Pero a diferencia de las mujeres, los gimnastas españoles no pudieron ni soñar con tener un equipo en los Juegos. En gimnasia, también a diferencia de la mayoría de deportes olímpicos, que otorgan la plaza fija al país anfitrión, es necesario ganarla en los anteriores Campeonatos del Mundo. Indianápolis, en 1991, fue la gloria para el equipo femenino español y otro fracaso para el equipo masculino.

En todo caso, el grado de dificultad y de perfección a que se ha llegado en la gimnasia masculina quizás haya sido siempre superior al de la femenina. Se trata, pues, de una cuestión de imagen, pero que a la hora de “vende” un deporte siempre es fundamental. En todo caso, lo que sí fue una realidad anticomercial para la gimnasia masculina fue el dominio aplastante de la Unión Soviética. Mientras es las mujeres entraron rumanas o estadounidenses a disputarse los títulos individuales, en los hombres ni siquiera a subir al podio. En Barcelona, tras Scherbo, estuvieron Gregori Misutin y Valeri Belenki. La única variante para el resto del mundo -China y Japón, especialmente- es que desde Barcelona 1992 no competirían en el mismo equipo, ese que casi no necesitaba celebrarse la competición para saber que sería el vencedor. Y eso quizá sea todavía peor, porque lo más seguro es que seguirían repartiéndose el pastes. Con distintas banderas. El resto puede tocar así aún a menos.

EL MITO DE LA ESTATURA

Es creencia entre mucha gente que juzga a la ligera, que la practica de la gimnasia desde temprana edad ejerce un efecto negativo en el crecimiento de los practicantes, dicho en palabras mas sencillas: “los niños que practican gimnasia no crecen”. Al observar en cualquier competición a los participantes salta a la vista que no son altos, se observa predominio de deportistas de estatura media y baja. Dado que se sabe que los gimnastas de competición empiezan su preparación desde niños, la lógica conclusión es que la practica de este deporte ha incidido en la estatura de los gimnastas. Pero por supuesto, esto no es mas que un juicio muy superficial. Analicemos el asunto mas profundamente.

Comencemos por lo básico. La estatura de una persona, esta definida de antemano por al información genética. Sin importar el tipo de actividad que realice, de hecho estos rasgos son identificables desde la niñez. Ante todo primara esta condición, por supuesto, influyen factores que potencian el incremento de estatura o resultan indiferentes, como la practica de uno u otro deporte. La alimentación juega un papel preponderante aquí, sobretodo en la etapa de la pubertad y adolescencia. Si se da una buena alimentación y condiciones de vida aceptables para la persona, esta crecerá según determine la herencia genética de sus padres, sea cual sea el deporte que practique, o aun si no practica ninguno. Lo menos que puede hacer la practica de un determinado deporte es resultar indiferente al incremento de estatura, potenciando obviamente otras cualidades físicas

La estatura media de los gimnastas varones oscila entre 1.65 a 1.70 m. La pregunta es: ¿Por qué no existen gimnastas que lleguen a 1.80 o más? ¿Tendrá que ver algo con las condiciones que debe tener el deportista? Definitivamente si. A un deportista mediano o pequeño le es más fácil realizar los ejercicios. Las personas altas no los pueden realizar por su morfología física. Esto es evidente. Pero ¿qué es lo que pasa al principio? Al comenzar la practica los niños se desarrollan casi igual sin importar su estatura, la diferencia se presenta cuando pasan a la pubertad. Los que tienden a ser altos encuentran más difícil seguir progresando en el aprendizaje y la ejecución de los elementos acrobáticos. En esta etapa se da una selección natural, donde los que resultan aptos son los deportistas de tallas menores, de modo que son estos los que observamos todos en las competiciones. Los jóvenes altos no pueden llegar al nivel de los otros, y si lo logran es a base de mayor esfuerzo y más tiempo. La mayoría de los gimnastas altos se enfrascan en una practica pasiva (no competitiva) e incluso abandonan la gimnasia.

Gimnasia

La característica de estaturas cortas es mas dramática en las gimnastas, una media puede estimarse entre 1.45 a 1.55 m. la hipótesis de selección natural explicada anteriormente es valida también en este caso. Se acentúa mas aun si pensamos esas gimnastas son niñas entre 13 a 18 años, es decir aun no han completado su crecimiento. El motivo de esta competición a tan temprana edad (caso que no se da en los varones) es que al entrar a la adolescencia se desarrollan senos, caderas y glúteos, que a fin de cuentas son depósitos de grasa naturales, y lo menos que necesita una gimnasta es grasa, de modo que su vida competitiva debe transcurrir antes que se completen estas características femeninas. Además la gimnasta necesita ser bastante ligera de cuerpo, ya que para manejar el peso de su cuerpo y mantenerse flexible y ágil al mismo tiempo no podrá desarrollar masa muscular excesiva, es lógico que las gimnastas altas por ser mas pesados sus cuerpos, sean relegadas por su misma constitución.

Gimnasia

Gimnasia

El caso de las practicantes de gimnasia rítmica es distinto. Ellas no necesitan fuerza muscular, no tienen que realizar movimientos acrobáticos que entrañen gran agilidad y fuerza. No tienen que manejar el peso de sus cuerpos en ningún aparato mas de lo que hace cualquier persona al caminar y no tienen que saltar grandes alturas para ejecutar complicadas rotaciones en el aire. En esta rama de la gimnasia el rasgo preponderante es la flexibilidad. Y es eso lo que ellas buscan, y resulta que la estatura, mientras nos sea excesiva no resulta una limitante. De hecho, el que las fibras musculares sena alargadas favorece la potenciación de la flexibilidad. Por ello vemos a las gimnastas de rítmica altas y delgadas, no necesariamente han de ser altas, pero visualmente esa es la impresión que dan, ya que son bastante delgadas. De todos modos, aun en este caso la estatura es un limitante, ya que una gimnasta rítmica también necesita ser ligera de cuerpo, y una estatura excesiva entraña también incremento de peso, cosa muy poco conveniente para cualquier gimnasta. Podemos hablar de una media de 1.60 a 1.70 m.

Apartándonos de los anteriores argumentos, la prueba más palpable de que la practica de la gimnasia artística no incide en la estatura radica en la presencia de gimnastas relativamente altos en toda competición, esto incluye la elite mundial. Solo por citar algunos ejemplos:

-Alexei Nemov de Rusia, considerado el mas completo actualmente, 1.73 m.

-Sergei Fedorchenko de Kazajstán, posiblemente el gimnasta más creativo de la ultima década, 1.75 m.

-Oleksandr Berech de Ucrania, subcampeón olímpico, 1.73 m.

-Trent Dimas de USA, medalla de oro en barra fija, Barcelona '92, 1.76 m.

-John Roetislisberger de USA, El mejor gimnasta norteamericano en Atlanta '96. 1.72 m.

-Svetlana Khorkina de rusia, oro en barras asimétricas en la dos últimas olimpiadas. 1.64 m.

-Svetlana Boguinskaia de Bielorrusia, una de las mejores de la historia. 1.70 m.

-Isabelle Severino de Francia, la mejor gimnasta francesa en Atlanta '96, 1.73 m.

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-Maria Olaru de Rumania, subcampeona olímpica en Sydney 2000, 1.66 m.

¿PORQUE NO ES DESEABLE GRAN ESTATURA PARA UN(A) GIMNASTA?

Existen varios motivos, detallando:

• Los gimnastas han de ser ligeros de cuerpo, el incremento de estatura significa también incremento de peso, cosa no deseable

• Las fibras musculares deberán ser bastante fuertes y al mismo tiempo flexibles, fibras grandes y alargadas como las que tienen los individuos excesivamente altos no se acomodan a estas características.

• Un cuerpo de forma ligero pero de forma no alargada (caso de los individuos altos) presenta una inercia mayor, lo que le posibilita las rotaciones de los movimientos acrobáticos (analogía de un balón con una varilla al girar en el aire)

• Tórax amplio, torso musculoso y cintura estrecha (características de los gimnastas) es mas fácil de obtener para un individuo de estatura menor, las personas altas tienen a presentar morfologías alargadas, y si presentan estos rasgos el peso de sus cuerpos es excesivo.

• Adaptación más fácil a los aparatos. A los individuos altos les resulta mucho más difícil manejar su volumen y peso en los aparatos

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• Un individuo alto puede elevar su cuerpo igual que uno que no lo es (comparativamente a su estatura) pero el de talla menor estará en ventaja al momento de realizar complicadas rotaciones en el aire.

Las competiciones oficiales

La competición oficial más importante de todas es, sin duda, los juegos olímpicos. Ganar unos juegos olímpicos es el gran sueño de cualquier gimnasta de élite. Inmediatamente después vienen los campeonatos del Mundo. En Europa, los campeonatos de ese mismo nombre con, obviamente, lo siguiente a ganar. El equivalente para otros continentes (Juegos asiáticos, juegos panamericanos, etc.) Son ciertamente grandes competiciones pero de ninguna forma tan prestigiosas. También hay muchas competiciones internacionales de exhibición que los gimnastas suelen usar como preparación, que están muy consideradas. Algunos ejemplos son la “Emerican Cup” en Estados Unidos o la “Chunichi Cup” en Japón. En España se celebra el “Memorial Blume”, en homenaje a nuestro único campeón de Europa, Joaquín Blume, fallecido hace varias décadas en accidente de avión.

Las competiciones se suelen llevar a cabo en tres modalidades: competición individual, competición por equipos y competición individual por aparatos. A veces el formato de estos eventos se puede llevar a cabo de forma diferente, de hecho, en 1996 se realizó un campeonato del mundo en Sam Juan (Puerto Rico) en el que sólo se competía en la modalidad de concurso individual por aparatos, habiéndose celebrado el año anterior en Sabae (Japón) un mundial que incluía las competiciones individuales y por equipos. No obstante, el formato olímpico de competición, lógicamente no varía y se mantiene como tal.

Las competiciones individuales y por equipos se realizan mediante un circuito dividido en rotaciones, tantas como aparatos hay: es decir en categoría femenina cuatro rotaciones y en categoría masculina seis. Cada rotación consiste en la colocación de un grupo mixto de gimnastas de diferentes países en cada aparato (sólo en la competición individual), turnándose cada uno en un orden predeterminado para llevar a cabo sus correspondientes ejercicios. En la competición por equipos, las rotaciones se efectúan de la misma forma, sólo que en esta ocasión desaparecen los grupos mixtos y en cada aparato se coloca un equipo, cuyos representantes se van turnando para realizar su ejercicio. Al final, los equipos o los/as gimnastas se clasifican según la puntuación que hayan acumulado en la competición, en cada aparato. En las competiciones por aparatos, las rotaciones desaparecen y los/as gimnastas clasificados para cada tipo de ejercicio se turnan de forma simple, clasificándose cada uno/a según la puntuación conseguida.

Clasificándose para un gran evento:

La forma de clasificarse para cada evento es diferente pero para hacernos una idea, el ejemplo expuesto será el método empleado para la clasificación de los gimnastas para los últimos juegos olímpicos de Atlanta.

Los doce primeros equipos en categorías masculina y femenina clasificados en los campeonatos del Mundo de Sabae en 1995 quedan automáticamente clasificados para enviar sus equipos a los juegos olímpicos. Nueve equipos más se clasifican para llevar gimnastas de forma individual según la posición obtenida en la tabla clasificatoria del mundial, de la siguiente forma: de las posiciones 13º a la 15º, tres gimnastas cada uno; de las posiciones 16º a la 18º, 2 gimnastas y de la 19º a la 21º, un gimnasta.

Para clasificarse para unas finales, los primeros 36 gimnastas durante la competición por equipos se clasifican para la final individual, con un máximo de tres gimnastas por país. Para las finales por aparatos, se clasifican los ocho primeros clasificados en cada aparato, con un máximo de dos por país.

Aunque en esencia, el proceso clasificatorio es el mismo, los equipos de gimnastas para otras competiciones como campeonatos del Mundo, de Europa...etc. se seleccionan de distinta manera.

Aparatos de la competición femenina

-Salto

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Los diferentes saltos en la categoría femenina están agrupados en cuatro categorías, definiendo cada categoría las variadas posiciones del cuerpo y los movimientos que se realizan durante el ejercicio.

Dependiendo del tipo de salto seleccionado por la gimnasta, ésta debe cumplir con las exigencias especificadas en el código de puntuación, el texto oficial que otorga la nota correspondiente a cada elemento llevado a cabo por la gimnasta.

Un buen salto comienza con una carrera fuerte y acelerada. Las mejores saltadoras despegan del trampolín, elevando sus pies por encima de la cabeza con una tremenda rapidez durante el prevuelo (desde el trampolín hasta contactar con el potro). Durante la fase de apoyo (cuando la gimnasta toca el potro) los jueces buscan la correcta posición de las manos, el cuerpo y los hombros.

El segundo vuelo y el aterrizaje son fases críticas. Hay que observar la altura y la distancia logradas, así como el número de mortales y giros. Además, las gimnastas deben ''clavar'' sus estacionamientos, sin dar ningún paso de más.

Normalmente, el número de mortales y giros realizados por la gimnasta conforman la dificultad del salto.

El potro mide 120 cm de alto y tiene 35 cm de ancho por 160 cm de largo. La pista usada para tomar carrera hacia el salto mide un metro de ancho por 25 m. de largo.

-Barras asimétricas:

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El más espectacular de los aparatos en la competición femenina, las barras asimétricas, exigen fuerza tanto como concentración, coordinación y precisión.

En un ejercicio de asimétricas, debemos observar grandes balanceos que comienzan en la barra más elevada, incorporando varios cambios de barra, piruetas y sueltas.

La rutina debe evolucionar desde la barra más baja a la más alta, incluyendo varias sueltas, elementos de vuelo, cambios en la dirección, mortales y balanceos circulares.

La barra inferior puede ser ajustada entre 140 y 160 cm de altura, mientras que la superior debe situarse entre 235 y 240 cm de altura. Las barras están, en su base, separadas por un metro de distancia y pueden se ajustadas hasta una separación máxima entre ellas de 143,5 cm

La rutina entera debe fluir de un movimiento a otro sin pausas, balanceos de sobra o apoyos de más. Cada ejercicio debe incluir dos sueltas.

-Barra de equilibrio

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El ejercicio debe durar entre 70 y 90 segundos y cubrir toda la longitud del aparato.

La gimnasta debe realizar movimientos acrobáticos, gimnásticos y de danza para lograr una alta puntuación.

Hay algunas exigencias en la barra de equilibrio: una serie acrobática que incluya al menos dos elementos de vuelo, un giro sobre una pierna de por lo menos 360 grados, un salto de gran amplitud, una serie gimnástica/acrobática, una serie gimnástica y un elemento de trabajo cercano a la barra.

La barra de equilibrio se sitúa a 120 cm de altura, tiene 10 cm de ancho y mide 500 cm de largo.

La ejecución global del ejercicio debe causar la impresión de que la gimnasta lo lleva a cabo en el suelo, no en una superficie de 10 cm de ancho.

Debemos observar variaciones en el ritmo, cambios de nivel (de situarse sentado en la barra a saltar muy por encima de ella) y la armoniosa mezcla de elementos gimnásticos y acrobáticos.

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-Suelo:

El ejercicio de suelo debe estar adaptado musicalmente mediante una coreografía, durar entre 70 y 90 segundos y cubrir el área entera del suelo.

La gimnasta debe emplear elementos acrobáticos y gimnásticos para obtener una alta puntuación en su ejercicio. Éstas incluyen dos series acrobáticas, una con al menos uno o más mortales, una serie acrobática/gimnástica y una serie gimnástica.

La gimnasta debe mezclar armoniosamente estos elementos mientras que debe hacer un uso versátil del espacio del suelo, cambiando la dirección y el nivel de movimiento.

Los elementos gimnásticos deben fluir libremente durante el ejercicio mientras que los saltos deben cubrir grandes distancias y las piruetas y giros añadir emoción a la música.

El área que comprende el suelo es de 12 por 12 metros.

La puntuación

Las reglas que rigen la puntuación de los/as gimnastas por sus ejercicios están hechas por la F.I.G. (Federación Internacional de Gimnasia). En las grandes competiciones de cuatro a seis jueces se sitúan en cada aparato, otorgando la nota cada uno de ellos de forma independiente. Las puntuaciones más altas y las más bajas son descartadas mientras que el resto de las mismas vendrán a cosntituir la media final que se le dará a el/la gimnasta por su ejercicio.

El código de puntuación

El código de puntuación es el conjunto de criterios que sirven para valorar cada ejercicio. Está editado por la F.I.G. Estas reglas cubren todos los aspectos del rendimiento del gimnasta. El código también contiene reglas sobre los jueces: las varias categorías de jueces, posicionamiento de los mismos durante las competiciones y sus funciones específicas. El código también impone ''normas de conducta'' para gimnastas y entrenadores.

Para prevenir un ''acostumbramiento'' excesivo al código y para fomentar la evolución y desarrollo del deporte, la F.I.G. lo revisa cada cuatro años.

Criterios para la puntuación

Para cada ejercicio, los/as gimnastas empiezan con una nota de partida inferior a 10. En la competición femenina la nota inicial es de 9.00 puntos mientras que en la categoría masculina es de 8.60. Los jueces hacen descuentos en la puntuación por fallos en la ejecución y por la no-realización de alguno de los elementos requeridos para dicho ejercicio.

Los jueces otorgan puntos de bonificación (desde 1.00 para las chicas y 1.40 para los hombres). De esta forma, la rutina perfecta, incluyendo puntos de bonificación añadidos, es recompensada con una puntuación de 10.

Los elementos a realizar en cada rutina están divididos en cinco niveles de dificultad que oscilan desde la ''A'' (que son los más fáciles) hasta la ''E'' (los más difíciles). Cada ejercicio debe constar de un número mínimo de partes (elementos de dificultad) dependiendo del nivel de la competición

Constitución de la puntuación

Categoría femenina:

Valoración de los elementos (1 ''A''=0.20, 2 ''B''=0.80, 2 ''C''=1.20, 1 ''D''=0.80)

=========>

3.00 puntos

Puntos de bonificación

=========>

1.00 punto

Requisitos especiales

=========>

1.40 puntos

Construcción del ejercicio

=========>

0.60 puntos

Ejecución y presentación

=========>

4.00 puntos

Máximo

===========================================>

10 puntos

La gimnasta puede lograr un punto de bonificación mediante la realización de algún elemento de dificultad ''D'' extra o algún elemento de dificultad ''E'', de la siguiente forma:

Enlaces de elementos

=========>

(0.10 o 0.20 puntos)

Elementos de dificultad ''D'' extra

=========>

(0.20 puntos cada uno)

Elementos de dificultad ''E''

=========>

(0.20 puntos cada uno)

BIBLIOGRAFÍA:

Enciclopedia Gran Historia de las Olimpiadas y de los Deportes, editorial: Difusora Internacional, S.A., primera edición; febrero de 1993.

Páginas web, miradas y utilizadas:

http://www.geocities.com/Colosseum/Track/9043/conoce1.htm

http://www.geocities.com/Colosseum/Track/9043/appwom1.htm

http://www.geocities.com/Colosseum/Track/9043/puntua1.htm

http://www.gimnasiapotosi.galeon.com/productos434153.html

http://www.gimnasiapotosi.galeon.com/productos444983.html

http://www.gimnasiapotosi.galeon.com/productos432433.html

http://www.gimnasiapotosi.galeon.com/productos432434.html

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Idioma: castellano
País: España

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