Genocidio en Rwanda

Genocidio. Crimenes contra la Humanidad. Racismo. Violencia. ONU (Organización de las Naciones Unidas)

  • Enviado por: Allende Her Blumen Bro
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
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El genocidio de Rwanda

Cuando hablamos de genocidio nos referimos a la eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad. En este trabajo hablo sobre el genocidio de Ruanda, una vergüenza y una masacre. No solo expondré información sobre el tema, sino que también habrá testimonios de personas que han vivido esto.

Considerando todos los datos y testimonios que se poseen acerca del genocidio de Ruanda, hay que aclarar que éste no fue exactamente un genocidio de hutus por un lado contra tutsis, por otro, sino que una falange radical y mayoritaria de la etnia hutu fue la que preparó el aniquilamiento masivo tanto de tutsis como también de hutus moderados u opositores del régimen del Habyarimana y cercanos al FPR. Por lo tanto, el genocidio no fue solo de carácter étnico sino también político. Por otro lado no debemos olvidar que también hubo entre las víctimas miles de ciudadanos de la etnia hutu muertos a manos del FPR. Diversos testimonios nos aclaran que también los militares del Frente Patriótico Revolucionario cometieron asesinatos masivos. Pese a todo, está claro que los tutsis fueron masacrados: se eliminó al 75% de la etnia durante el genocidio.

El 6 de abril de 1994 ha pasado a ser una fecha macabra no solo para la historia de Ruanda sino también para la historia de la humanidad. A raíz, sobre todo, del asesinato de presidente Habyarimana, el conflicto interno ruandés ganó en crueldad y se convirtió en un enfrentamiento a gran escala que alcanzó todos los rincones del país.

Al día siguiente, el 7 de abril, la primera ministra Agathe Uwlingiyimana y 10 soldados belgas de las fuerzas de la ONU que la custodiaban, fueron asesinados por la guardia presidencial, acusando al contingente de la ONU, según nos cuenta Romeo Dallaire, de haber derribado el avión del presidente. Este hecho, confirma claramente las sospechas del comandante acerca de una trama oculta llevada a cabo por los radicales hutus. Independientemente del motivo utilizado para perpetrar este asesinato, el hecho en sí tuvo una importante repercusión internacional, lo que hizo pensar a muchos que la ONU intervendría firmemente y pararía el terrible conflicto que se avecinaba. Por el contrario, se ordenó la retirada de lo cascos azules, dejando a la población civil sin protección. Esta situación fue aprovechada por los radicales hutus para comenzar el genocidio.

El 8 de abril, el Frente Patriótico Ruandés lanza un ataque en los alrededores de Kigali buscando proteger a las víctimas tutsis y rescata a 600 soldados de su ejército que se encontraban en la capital desde la firma de los Acuerdos de Paz de Arusha.

El 9 de abril, ante esta violenta situación, se formó un gobierno interino presidido por Jean Kambanda, con la característica principal de que no incluía a ningún tutsi ni hutu Los radicales hutus, por lo tanto, habían tomado el poder gubernamental y además, contaban con milicias organizadas: jóvenes del partido MRND, los interahamwe, que se ocupaban de la población civil y que destacaron en las primeras matanzas masivas.

Las brigadas del FPR, formadas por jóvenes tutsis y repartidas de forma clandestina a lo largo de las colinas, fueron el primer objetivo de los interahamwe. Sin embargo, de forma progresiva toda la etnia tutsi se convirtió en el enemigo a batir, así como también los miembros de la etnia hutu que de alguna manera protegieran a los tutsis, se negaran a participar en los asesinatos o tuvieran incluso familiares tutsis. A pesar de todo, muchas familias hutus, aun conscientes de la suerte que corrían, escondieron en sus casas a vecinos y conocidos tutsis.

En ese mismo día, Bélgica y Francia, sacan del país a todos sus nacionales, sin preocuparse de los ruandeses, ni siquiera de los que trabajaban en sus empresas.

El día 11 de abril, un comunicado de la Cruz Roja Internacional estima que decenas de miles de ruandeses han sido asesinados en tan solo unos días. Mientras tanto, la misión de pacificación de Naciones Unidas UNAMIR, no hacía nada.

El 14 de abril, el contingente belga se retira. Aun así el General Dallaire, al mando, podría haber protegido a la población civil, al menos en Kigali, pero de nuevo, se vio frenado por ordenes directas del Cuartel General de la ONU

lejos de Kigali, el 17 de abril,fue el día en el que comenzaron las labores de exterminio de la población tutsi en aquel condado. Durante los tres siguientes meses, murieron o desaparecieron casi 250.000 personas. Varios miles fueron asesinadas en la iglesia de Kibuye en una sola masacre

La lectura de este documento no deja duda de la crueldad con la que se llevó a cabo el genocidio y el clima infernal que reinaba en el país. En este trágico conflicto hubo todo tipo de víctimas y como podemos comprobar a través de los siguientes testimonios los radicales hutu aprovecharon su posición de poder para llevar a cabo multitud de crueles abusos.

Algunos testimonios :

-Emma es original de Kibuye, pero se encontraba en Kimihurura, Kigali, en Abril de 1994, visitando a unos amigos de la familia. Consciente de que sus vidas corrían peligro, un amigo le recomendó que se prostituyera. [Nos cuenta Emma] «Probablemente una semana antes de que comenzara en genocidio, los vecinos ya sabían que me encontraba con esta familia. El criado fue uno de los que delataron mi estancia allí. A partir de ese momento, todos los chicos de la zona, amigos del criado, venían a violarme. No estoy segura de cuántos, o de el número de veces que me violaron. Había muchos y venían varias veces al día. La dueña de la casa no se preocupó por mi para nada. Dijo que incluso si miles de hombres venían a violarme, al menos seguiría aun con vida. Sufrí esta situación durante toda mi estancia en Kigali.»".

- en la entrevista concedida por el General Romeo Dallaire a Sol Alameda, éste recuerda hechos que aun no ha logrado olvidar y que le han mantenido bajo tratamiento psquiátrico durante varios años:Romeo Dallaire: Las escenas de violaciones. Les introducían palos y botellas que rompían; les cortaban los pechos. Todas esas escenas con mujeres, para mí, con mi cultura, me parecían lo peor que se puede imaginar. Aun muertas, veías en los ojos de esas mujeres el horror y el sufrimiento, la indignidad que habían padecido. Muchas veces mataban a los niños delante de sus padres, les cortaban las extremidades y los órganos genitales, y les dejaban desangrarse. Luego también mataban a los padres. Había gente que pagaba para que les pegaran un tiro en vez de ser matados con machete. Pagar por cómo morir...".

- Paul, natural de Rwamagana en Kibungo, u testimonio es un recordatorio de que las violaciones y sus consecuencias no sólo perjudicaron a mujeres. Paul fue obligado por la fuerza por los interahamwe a mantener relaciones sexuales con una mujer que ellos sospechaban pudiera estar infectada de HIV/SIDA,en este caso la intención era el provocarle una muerte lenta y dolorosa.

Su hijo mayor fue asesinado en su ciudad natal así como su mujer, sin embargo, Paul logró escapar. Aun así, fue capturado por otra milicia que traía con ellos a una mujer. «Me pidieron que tuviera relaciones sexuales con ella. Estaba tumbada en el suelo y ellos me dijeron que les enseñara las cosas que hacía con mi mujer. Cuando me opuse, uno de aquellos hombres me golpeó con un palo y no tuve otra opción que hacer lo que ellos querían. Permanecieron de pie observando, lanzándome insultos que no repetiré aquí. Ellos poseían lanzas y palos.

Cuando hubimos terminado, ellos me dijeron que no había una muerte similar a acostarse con una mujer enferma de SIDA. Ellos sabían muy bien que el marido de esta mujer había muerto a causa del SIDA, pero yo no lo sabía, ni siquiera conocía a aquella señora.»".

Como podemos comprobar, el nivel de violencia en Ruanda era extremo y respondía a un desenfreno de las pasiones más bajas. Sin embargo, detrás de todo esto también había una gran organización. Si en las zonas rurales y pequeñas localidades el método para acabar con la mayor cantidad de personas era reunirlas en estadios deportivos o iglesias para luego darles muerte, en las ciudades existía todo un operativo humano y logístico suficiente para identificar a cualquier persona que por alguna razón debiera ser aniquilada. en Kigali los asesinos habían utilizado controles de carreteras para detener a los peatones y a los automovilistas y poder inspeccionar así sus carnéts de identidad. En esta documentación que todo ruandés llevaba en esa época figuraba una información crucial para los asesinos: la «etnia». Todo ruandés pertenecía a uno de los tres grupos «étnicos»: hutu, tutsi o twa, y los políticos que planearon el genocidio dejaron bien claro que abril de 1994 suponía la bajada de bandera para el genocidio de los tutsis, y para cualquiera que estuviera casado con un tutsi o cuyas opiniones políticas pudieran calificarse de «moderadas».".

21 de abril, la Cruz Roja Internacional emite otro comunicado donde advierte de que el número de asesinados era de decenas de miles sino cientos de miles. Unos días después, el FPR, recompuesto, ataca masivamente desde el noroeste produciendo la huida a Tanzania de al menos 250,000 refugiados hutus en un solo día (30 de abril). antepetición de las Naciones Unidas por reforzar de nuevo la misión UNAMIR, el presidente Clinton firma una Decisión Directiva Presidencial que impone estrictas restricciones al apoyo norteamericano a futuras misiones de paz de las Naciones Unidas. Ante este hecho, el 4 de mayo, Boutros Ghali responde con energía y utiliza, por primera vez, el término "Genocidio" para describir lo que estaba ocurriendo en Ruanda, lo que coloca a Bill Clinton, junto a otros importantes dirigentes internacionales, en una situación embarazosa. La aceptación de la palabra "Genocidio", implicaba, a causa de la legislación internacional para estos casos, la intervención militar inmediata. El gobierno estadounidense, de forma implacable, ordenó a todos los miembros del gobierno que omitieran el uso de la palabra "Genocidio" y en su lugar, utilizaran la expresión "Actos de Genocidio".Durante los días siguientes, importantes dirigentes norteamericanos se justifican por no intervenir. El 13 de mayo, el secretario general de la ONU anuncia una votación para restaurar la misión UNAMIR en Ruanda. Sin embargo, Madeline Albright retrasa esta votación por cuatro días. Cuando por fín es aprobada, los tutsis, ahora, atacan por el norte dejando la desolación a su paso. 5,500 soldados son enviados a Ruanda por mandato de Consejo de Seguridad que expresa: "actos de genocidio pueden haberse cometido". No obstante, la misión militar se retrasa debido a las diferencias entre los países africanos que aportan la mayoría de los soldados y que no alcanzan acuerdo sobre quién pagará la factura. Las relaciones entre la ONU y los países que deben colaborar es tensa. Mientras tanto, un comunicado del día 19 de mayo emitido por la Cruz Roja estima en 500.000 ruandeses asesinados. Sorpresivamente, ningún dirigente político internacional había utilizado todavía la palabra genocidio.A principios del mes de junio, el FPR, que se organiza en el nordeste del país, lanza un ultimátum a todos los extranjeros residentes en Rwanda para que abandonen el país en menos de tres días al anunciar un ataque inminente. En el oeste, se crea una guerrilla tutsi llamada Ejército de Liberación de Rwanda (ALIR).Pasan las semanas y la misión UNAMIR, por falta de acuerdo entre los países que la componen, no está operativa. Entre tanto el genocidio continua. El 22 de junio, el Consejo de Seguridad autoriza, de forma temporal, al gobierno francés a ocuparse de establecer el orden y crear un área de seguridad en la zona sur-oeste del país. Esta acción es conocida como la operación Turquesa. Aun así, sus 2,500 soldados, no pueden evitar la matanza de más tutsis a manos de hutus radicales.

Finalmente, a mediados del mes de julio, el Frente Patriótico Ruandés se apodera de Kigali obligando al gobierno hutu radical a huir del país en dirección al Zaire seguido de al menos dos millones de hutus que crearon el campo de refugiados más grande de la historia en Goma, "la ciudad de los muertos". En ese momento, el ejército francés delega el mando de su misión a las tropas etíopes y el FPR forma un nuevo gobierno interino de unidad nacional en Kigali.

Esta fecha es considerada como el final del genocidio. Aun así, en los campos de refugiados, la enfermedad y más asesinatos acaban con la vida de miles de personas. Para evaluar el conflicto y poder conocer las pérdidas en vidas humanas, las Naciones Unidas, la organización de Médicos por los Derechos Humanos (ONG encargada de hallar sobre el terreno pruebas fehacientes de que hubo genocidio a petición del Tribunal Internacional de La Haya y que llegó a exhumar en una sola fosa hasta 500 muertos, la mayoría asesinadas a machete) y otros organismos, realizan diversos estudios y acuerdan que fue durante los meses de abril, mayo, junio y julio de 1994 (más o menos 100 días) cuando se produjeron la mayoría de los asesinatos que costaron la vida a 800,000 ruandeses. Por último, la comisión de expertos de la ONU encargada de investigar las matanzas, aun reconociendo que tanto los tutsis como hutus habían cometido "crímenes contra la humanidad", concluyó:

"hay indicios evidentes de que han sido perpetrados actos de genocidio contra el grupo tutsi por parte de elementos hutus, de manera concertada, planificada, sistemática y metódica.”

El futuro de Rwanda y de todos los ruandeses, así como de toda le región de los Grandes Lagos,  pasa  por la paz y la reconciliación. Tarea sin duda difícil,  pero indispensable y posible. La búsqueda y esclarecimiento de la verdad, la justicia y la lucha contra toda impunidad, son el requisito ineludible para un futuro común de todos.

Opinión:

Antes de hacer este trabajo la verdad es que ni siquiera sabía lo que era la palabra genocidio, y no sabía que existía Rwanda. Buscando la información para este trabajo me he quedado fascinada, atónita… ver situaciones como estas es bastante triste. Y doloroso ver como el mundo cierra sus ojos ante el sufrimiento de otros, es un tanto indignante.

La masacre realizada en Rwanda se prestaría para complacer el morbo de muchos con imágenes en extremo crueles. Sobre todo me he fijado en los testimonios de algunas personas, me siento avergonzada sabiendo que hay personas capaces de aguantar todo eso mientras nosotros nos quejamos por todo y a la mínima. Prefiero no imaginar escenas sobre Rwanda por que realmente son dolorosas y horribles.

Desde El 6 de abril de 1994 hasta mediados del mes de julio, muchas personas han sufrido injustificablemente, simplemente por el odio entre dos razas diferentes.

Yo ya sabía que había racismo entre géneros pero no me imaginaba a que extremos podía llegar. Simplemente me queda decir que este fue el resultado:

'Genocidio en Rwanda'

Bibliografía:

-Pagina Web : -Homo Homini Sacre Res Ameria Latina

-columnacritica.files.wordpress.com

………………-Encarta 2009

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