Genética y comportamiento humano

Psicología. Herencia. Sistema nervioso, endocrino. Células. Cerebro. Conducta. Teoría de Luria

  • Enviado por: Ana
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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  • ¿CÓMO INFLUYE LA HERENCIA GENÉTICA EN EL COMPORTAMIENTO HUMANO?

  • La transmisión de los caracteres físicos fueron estudiados por primera vez en el siglo XIX por el abad Gregorio Mendel, a quien se debe la formulación de las primeras leyes de la herencia.

    Para estudiarlas, realizó experimentos con guisantes (piel rugosa o lisa, color amarillo o verde...). Al cruzar las plantas numerosas veces, consiguió descubrir los criterios que rigen la transmisión de las diferentes características. Demostró que estos caracteres hereditarios están controlados por parejas de factores, llamados genes, que se transmiten de generación en generación. Los estudios de Mendel son el marco de la Genética.

    Para entender la herencia genética es preciso recorrer las etapas que preceden al nacimiento, desde el momento en que el óvulo es fecundado y se constituye el germen de un nuevo ser.

    La información genética se encuentra en el núcleo de cada una de las células del cuerpo humano. En el núcleo de estas células hay 46 cromosomas, repartidos en 23 parejas. El óvulo y el espermatozoide solo reciben un miembro de cada par. Por eso, al unirse, el óvulo fecundado (cigoto) obtiene un conjunto de 23 pares de cromosomas; en cada par, un cromosoma procede del padre, y otro de la madre. Cada cromosoma está formado por cadenas de ADN (ácido desoxirribonucleico), cuyo papel como portador y transmisor de la información genética fue demostrado en 1953. Los genes son segmentos de ADN capaces de sintetizar proteínas específicas y así determinar el desarrollo biológico individual. Son, pues, las unidades básicas de la herencia.

    Los seres humanos poseemos la mitad de los genes de nuestra madre y la otra mitad del padre; pero no se sabe la forma en que van a combinarse en el nuevo individuo.

    Al transmitirse la información genética, pueden producirse errores en la copia de los genes. Estas transformaciones casuales se heredan por los descendientes en forma de características físicas distintas. También existen alteraciones genéticas resultantes de anomalías en el número de cromosomas. Entre las más frecuentes se encuentran las monosomías, que se caracteriza por la falta de un cromosoma, y las trisonomías, debidas a la presencia de un cromosma de más.

    A veces, las alteraciones genéticas se producen por agentes externos.

    Existe un cierto número de enfermedades de carácter hereditario como la miopía, la hemofilia o el daltonismo.

    El avance de la genética está permitiendo descubrir también la vinculación de ciertos genes con el comportamiento. (por ej.: la timidez)

    ¿Herencia o medio?

    Una de las polémicas tradicionales ha sido la discusión sobre la mayor o menor influencia que la herencia o el medio tienen en el comportamiento de los seres humanos. En el transcurso del tiempo se ha ido oscilando entre dos posturas extremas.

    El hecho de que la inteligencia tenga un componente hereditario no significa que no pueda modificarse por influencia del ambiente. La inteligencia no viene detereminada única y exclusivamente por los genes; los estímulos que recibe el individuo son vitales para su desarrollo.

    Las células del embrión desarrollan diferentes características en ambientes distintos. Las drogas, la enfermedad y la tensión materna tienen efectos en el feto.

    En resumen, la herencia nos predispone y nos limita frente a ciertos comportamientos, pero el ambiente determina su expresión.

  • ¿CÓMO ES Y CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA NERVIOSO?

  • Los sistemas corporales que sirven de fundamento al comportamiento y la cognición son dos: el sistema nervioso y el sistema endocrino.

    EL SISTEMA NERVIOSO comprende un conjunto de órganos anatómicos estrechamente relacionados entre sí. Su misión es fundamental para la vida ya que impulsa, modula y coordina todas las funciones que caracterizan a los seres vivos.

    Tiene dos tareas importantes: el funcionamiento global de nuestro cuerpo y la relación con el mundo exterior.

    Está constituido por un conjunto de células de dos tipos: neuronas (recibir y mandar información al cuerpo); y células gliales (sotienen y protegen a las neuronas).

    El sistema nervioso está estructurado en dos sistemas:

    • Sistema nervioso central (SNC), constituido por una serie de órganos alojados en la cabeza y la columna vertebral. Su función es recoger la información de los cambios externos e internos ocurridos en el organismo, y provoca la respuesta.

    • Sistema nervioso periférico (SNP), dos componentes:

  • El sistema somático. Mantiene la relación con el mundo exterior.

  • El sistema autónomo. Regula la actividad visceral.

  • La información viaja por la neurona, que se considera la unidad funcional básica de cualquier sistema nervioso. Las neuronas varían mucho de forma y de tamaño, pero todas tienen cuerpo celular, dendritas y axón.

    En el núcleo del cuerpo celular se contiene la información genética de la célula en forma de ADN. Las dendritas son las partes receptoras de mensajes de las neuronas. El axón es como un tubo largo y delgado que se encarga de transmitir los mensajes de la neurona a través de los llamados botones terminales.

    Las neuronas pueden recibir señales en sus dendritas y en el cuerpo celular provenientes de centenares e incluso de millares de otras neuronas. Si la suma de estas señas excede una intensidad mínima, denominada umbral, se origina un impulso eléctrico. El envío del impulso nervioso al lo largo del axón se conoce como potencial de acción: es un breve cambio eléctrico que avanza por la neurona. Se transmite desde su lugar de recepción y a lo largo del axón, hasta los botones terminales. Desde allí, y mediante las ramificaciones de dichos botones, llega a comunicarse con otras neuronas y con los músculos y glándulas del cuerpo.

    El impulso nervioso, por tanto, es recogido por las dendritas y transportado por el axón hasta otra neurona, formando una cadena que finaliza en el órgano receptor.

    ¿Cómo se comunican las células nerviosas?

    El axón terminal de una neurona está separada de la receptora por una minúscula distancia que se llama sinapsis. El impulso nervioso cruza la distancia sináptica mediante un sutil mecanismo. Cuando el potencial de acción llega al final de un axón, sus botones terminales liberan en la sinapsis unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores. En una porción pequeñísima de tiempo, las moléculas del neurotransmisor cruzan la distancia sináptica y se unen a los puntos de recepción de la neurona receptora. Se producen así las conexiones sinápticas.

    Hay dos clases de neurotransmisores: excitadores (excitan a la neurona receptora, haciendo que dispare sus propios impulsos); e inhibidoras (con posibilidad de inhibir el envío del impulso nervioso).

    Cada neurona actúa como una pequeña calculadora, sumando información y tomando decisiones.

    2.1. EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL

    Consta de dos porciones anatómicas:

    2.1.1. Encéfalo

    Es la parte del sistema nervioso encerrada dentro del cráneo. En él se distinguen cuatro zonas:

    • 'Genética y comportamiento humano'
      El tronco cerebral
      . Es el punto de unión entre la médula y el cerebro propiamente dicho. Consta de un conjunto de haces que relacionan el encéfalo con el resto del cuerpo. Es el responsable de muchas de las funciones básicas del organismo, y controla la actividad involuntaria de la laringe, los ojos, los músculos faciales y lo estados de sueño.

    • El cerebelo. Ocupa la parte superior e inferior de la actividad craneal, a la altura de la nuca. En él reside un conjunto de centros nerviosos responsables de la modulación del movimiento muscular, la postura y el equilibrio. Está relacionado con la coordinación de la actividad motora, en especial los movimientos voluntarios.

    • El cerebro. Órgano mayor y más importante del sistema nervioso central. Dividido en dos partes separadas por una profunda cisura: los hemisferios cerebrales. Toda la superficie está recubierta por pliegues y surcos. La parte más extensa constituye la corteza cerebral, que es el órgano que tiene mayor incidencia sobre la conducta, ya que influye en la conciencia, la voluntad y todos los procesos psicológicos.

    • El diencéfalo. Parte situada por debajo del cerebro y entre sus dos hemisferios. En él se encuentra un onjunto de centros nerviosos de vital importancia para la regulación de la vida instintiva.

    2.1.2. Médula espinal

    Es un haz de nervios, una porción del sistema nervioso central, que recorre todo el interior de la columna vertebral. Está alojada en un canal formado por las cavidades de las vértebras. Por su extremo superior continúa el bulbo raquídeo y por el inferior, se desfleca como una cola de caballo.

    Su función más importante es la comunicación. Por una parte, integra y coordina los datos sensoriales referentes a la presión, tacto, temperatura, dolor, etc., y los transmite al cerebro, y por otra, recibe mensajes de éste y los difunde a otras partes del cuerpo, especialmente a los músculos y a las glándulas.

    La médula espinal también controla todas las actividades corporales desde el cerebelo hasta abajo, y está implicada en los reflejos sensoriomotores simples, que son reacciones más o menos fijas que pueden desencadenarse al presentarse determinados estímulos.

    Los reflejos se desencadenan de modo mecánico, sin que intervenga la conciencia, puesto que las neuronas implicadas en ellos están situadas en la médula espinal y el cerebro no participa directamente en el proceso.

    2.2. EL SISTEMA NERVIOSO PERIFÉRICO

    Une el sistema nervioso central con los receptores sensoriales, los músculos y las glándulas del cuerpo.

    Es el encargado de establecer la relación del organismo, tanto a nivel interno como en el exterior. Tiene dos subsistemas:

  • Sistema somático.

  • Es el que transmite la entrada sensorial, los mensajes de los sentidos, desde el mundo externo al sistema nervioso central, y lleva información del sistema nervioso central a los músculos.

    Una clase de nervios, los sensoriales, transmiten información del cuerpo al cerebro. Otra clase de nervios, los motores, la transmiten desde el cerebro a los músculos.

    También permite realizar las acciones voluntarias y el movimiento.

    2.2.2. Sistema vegetativo o autónomo

    El sistema vegetativo es la parte del sistema nervioso que rige las funciones viscerales del cuerpo. Contiene nervios que transmiten mensajes entre el SNC y los llamados músculos involuntarios, como los que controlan las glándulas y los órganos internos. Es regulador terminal de las funciones vegetativas: controla el movimiento y funcionamiento de los órganos internos e interviene en algunas funciones. Estos fenómenos tienen lugar sin necesidad de un control cerebral, por lo que suceden de forma inconsciente e involuntaria.

    Se le llama también sistema nervioso autónomo, pues suele operar por su cuenta para organizar nuestro funcionamiento interno.

    El vegetativo es un sistema dual, dividido en dos ramas:

    • El simpático:

    Forma dos cadenas nerviosas, a ambos lados de la columna vertebral. En el curso de su trayecto aparecen numerosos engrosamientos, que constituyen los ganglios simpáticos, de los que salen las ramas nerviosas que se dirigen hacia las vísceras.

    Participa en la preparación del organismo para la actividad física o la acción defensiva. Al activarse, provoca la aceleración de la frecuencia cardíaca, eleva la presión arterial y conduce glucosa hacia la sangre.

    • El parasimpático:

    Está formado por un conjunto de ramas nerviosas procedentes de la porción encefálica del sistema nervioso central.

    Actúa en sentido contrario al simpático, ejerciendo una labor de recursos corporales al tiempo que facilita la eliminación de los residuos. Al activarse, hace que descienda la presión arterial, disminuya la frecuencia cardíaca y la sangre salga de los músculos hacia los órganos digestivos, es decir, estimula los procesos internos que restauran y reparan los recursos orgánicos.

    Estos sistemas nerviosos actúan sobre los tejidos del órgano que regulan, excitándolo (simpático) o inhibiéndolo (parasimpático).

    El sistema nervioso neurovegetativo multiplica ostensiblemente su función en determinadas situaciones de alarma cerebral. Es el responsable de la llamada somatización psicológica.

    El sistema autónomo recibe influencia de ciertas áreas del cerebro, del sistema endocrino y de los acontecimientos ambientales.

    3. ¿QUÉ ES Y CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA ENDOCRINO?

    Tanto el SNC como el SNP trabajan en íntima relación con el sistema endocrino, que consiste en un entramado de glándulas que segregan unas sustancias químicas llamadas hormonas.

    Las hormonas se vierten directamente en la corriente sanguínea e influyen sobre la actividad de las células, incidiendo así en las funciones orgánicas, ya que pueden alterar la forma o intensidad de sus respuestas.

    El sistema endocrino trabaja conjuntamente con el sistema nervioso autónomo para conseguir y mantener el equilibrio interno del cuerpo.

    La glándula más influyente del sistema endocrino es la hipófisis, situada en la base del cerebro. Sus reacciones influyen en la liberación de hormonas por parte de otras glándulas endocrinas. Segrega un gran número de hormonas, cada una de las cuales afecta a unas glándulas diferentes: suprarrenales, tiriodes, sexuales, etc., que modifican la actividad corporal de distintas formas.

    La hipófisis es la glándula maestra, aunque en realidad está regida por el hipotálamo, una estructura nerviosa que supervisa la química de la sangre y recibe órdenes de todo el cerebro, ya que es el encargado de coordinar la intervención de los sistemas nervioso y endocrino.

    En resumen, hormonas y conducta se interfieren entre sí: algunos tipos de estrés psicológico grave tienen efectos sobre el sistema endocrino, y la anomalías endocrinas pueden ejercer, a su vez, importantes efectos sobre la conducta.

    4. ¿CÓMO INFLUYE EL CEREBRO EN EL CONOCIMIENTO Y LA CONDUCTA?

    4.1. ESTRUCTURA Y FUNCIONES DEL CEREBRO

    El cerebro está situado en la parte superior de la médula espinal y contiene varias estructuras especializadas: entre ellas, el sistema límbico y la corteza cerebral, que tienen cometidos distintos y específicos. Por esto podría pensarse que el cerebro es un conjunto de partes aisladas, cada una con un trabajo determinado. No es así, pues las neuronas craneales están fuertemente interrelacionadas.

    4.2. EL SISTEMA LÍMBICO: LA EMOCIÓN, LA MOTIVACIÓN Y LA MEMORIA

    Está constituido por un conjunto de estructuras relacionadas con la motivación, las emociones y la memoria. Actúa sobre las dos primeras a través de su influencia sobre el sistema endocrino, en concreto, las hormonas.

    El hipotálamo es la estructura límbica central, cuya tarea principal es el mantenimiento del cuerpo, ya que influye sobre el hambre, la sed, la temperatura corporal y la conducta sexual. Desempeña una función dominante en la regulación del interior del organismo (homeostasis).

    4.3. LA CORTEZA CEREBRAL Y EL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN

    La corteza cerebral recubre toda la superficie del cerebro. Está constituida por una delgada capa de neuronas y se muestra arrugada y doblada.

    Una profunda grieta divide a la corteza en dos mitades casi simétricas llamadas hemisferios.

    Los neurólogos han dividido cada uno de los dos hemisferios en cuatro áreas diferenciadas llamadas lóbulos, separadas por fisuras. Si se parte del centro del cerebro, se distinguen los lóbulos frontales, los parietales, los occipitales y los temporales. En la corteza cerebral reside toda la actividad consciente propiamente psíquica.

    La región motora corresonde a la zona frontal de la corteza, y la sensitiva a la posterior. La corteza cerebral ejerce, por un lado, una función receptora, correspondiente a las sensaciones; por otro, una función motora, correspondiente al movimiento, y, por último, unas funciones propiamente psíquicas (memoria, razonamiento...).

  • El área sensitiva y las funciones sensoriales

  • El área sensitiva recorre todo un pliegue que bordea el surco de Rolando, está especializada en recibir información de los sentidos, de la piel y del movimiento de las partes corporales.

    Las exploraciones neurológicas han permitido identificar también otros lugares de la corteza fuera del área sensitiva, que reciben inicialmente mensajes de los sentidos para transmitirlos después a otras zonas cerebrales. Por ejemplo, los lóbulos occipitales reciben informaión visual, y los temporales, información auditiva.

  • El área motriz y las funciones motoras

  • El área motora es paralela a la de la corteza sensorial, y también en ella se proyectan las zonas corporales correspondientes a las funciones motoras. Por ejemplo, el área correspondiente al dedo pulgar sobre la de los demás dedos, por ser éste más ágil y potente.

  • Las áreas de asociación y las funciones psíquicas

  • Las áreas que reciben información sensorial o que dirigen reacciones musculares, suponen una porción muy pequeña de la corteza cerebral, aproximadamente una cuarta parte. El resto de la corteza no está comprometido en estas funciones, sino que las neuronas de estas áreas, llamadas “de asociación”, se comunican principalmente entre sí y con las neuronas corticales de las áreas sensoriales y motoras. Son muy importantes para los seres humanos, ya que interpretan, integran y actúan sobre la información procesada por otras áreas; es la parte del cerebro “que nos hace humanos”.

    Las áreas asociativas de los lóbulos cerebrales se ocupan de una gran variedad de funciones. Los lóbulos frontales son el rasgo más característico del ser humano, pues desempeñan un papel fundamental en los procesos mentales superiores, ya que establecen propósitos y planes, y elaboran juicios.

    Las áreas asociativas de los restantes lóbulos también cumplen funciones mentales. Los lóbulos temporales participan en algunas funciones de aprendizaje y memoria. Intervienen en la decisión de registrar o almacenar los acontecimientos que se presentan en el ambiente.

    Los lóbulos parietales contienen áreas que registran y analizan mensajes provenientes de la superficie del cuerpo. Manejan información concerniente al tacto, la presión, la temperatura y el movimiento, e integran los datos sensoriales para proporcionarnos una imagen coherente de nosotros mismos y de lo que nos rodea. Los datos integrados pasan de los lóbulos parietales a los frontales para su análisis y la toma de decisiones.

    4.4. ¿DOS CEREBROS HUMANOS?

    Aunque ciertas capacidades de la mente estén localizadas en determinadas regiones cerebrales, el cerebro se comporta como un todo unificado. En especial, las funciones complejas, como el lenguaje, el aprendizaje o el amor, implican la coordinación de muchas áreas cerebrales.

    El cerebro tiene dos hemisferios. Sin embargo, las vías de comunicación sensomotriz entre los hemisferios, y las partes del cuerpo que controla, están cruzadas. Normalmente, la acción de uno, llamado hemisferio dominante, predomina sobre la del otro.

    El hemisferio izquierdo controla la habilidad lingüistica, la numérica y el pensamiento analítico. El hemisferio derecho dirige las habilidades espaciales complejas y aspectos de ejecución artística y musical. No obstante, el lenguaje no siempre está controlado por el hemisferio izquierdo; en algunas personas lo está por el derecho, e incluso en otras, por ambos. Lo que sí parece comprobado es que su localización está relacionada con la preferencia manual.

    Los hemisferios cerebrales se comunican a través de un conjunto de axones llamado cuerpo calloso; en comunicación constante y directa.

    ¿Puede cambiar el cerebro? (TEORÍA DE LURIA)

    Si una lesión o enfermedad destruye el tejido cerebral, ¿se pierden definitivamente sus funciones espaciales? El cerebro tiene la posibilidad de que otras áreas de la corteza cerebral se reorganicen y asuman funciones de las regiones dañadas. Así, si se destruyen algunas neuronas, las neuronas vecinas pueden compensar el daño estableciendo nuevas conexiones que reemplacen a las perdidas. Éste es uno de los medios que tiene el cerebro para compensar la pérdida de neuronas que sobreviene con la edad.

    El cerebro tiene una gran plasticidad, especialmente en la infancia.

    Además de regir lo que la persona hace, el cerebro administra muchas actividades sobre las que tenemos poco control o de las que no nos damos cuenta: integra funciones viscerales como la circualción o la respiración, y supervisa la satisfacción de necesidades corporales, incluyendo el sueño y la alimentación.

    5. ¿CÓMO CONOCER EL CEREBRO?

    Tres son los métodos fundamentales para el estudio del cerebro:

  • Observaciones clínicas. Consiste en observar los efectos de las enfermedades o lesiones cerebrales.

  • Manipulación del cerebro. Pueden producir quirúrgicamente una lesión cerebral (destrucción de tejido) en áreas cerbrales específicas de los animales, para después observar el impacto de tales lesiones sobre el comportamiento. También es posible realizar estimulaciones eléctricas de diversas zonas cerebrales. Para ello, se implantan electrodos en el cerebro de un animal o de una persona y se envían después pequeñas descargas eléctricas .

  • Registro de la actividad eléctrica cerebral. Existe una gran variedad de técnicas de encefalografía (EEG), que consiste en registrar la actividad eléctrica que se despliega en ondas regulares por la superficie del encéfalo.

  • En la actualidad, la exploración del cerebro se realiza mediante procedimientos cada vez más complejos y precisos:

    • La tomografía axial computarizada (TAC). Explora el cerebro tomando fotografías radiográficas que pueden revelar las lesiones cerebrales, y pueden utilizarse para diagnosticar alteraciones neurológicas.

    • La exploración tomográfica transaxial por emisión de positrones (TEP). Descubre la actividad de diferentes áreas cerebrales, mostrando cómo cada una consume su combustible químico: la glucosa. Los investigadores pueden ver qué áreas cerebrales desarrollan más actividad cuando las personas realizan distintas tareas.

    • La resonancia magnética nuclear (RMN) utiliza las radiofrecuencias y los campos magnéticos para producir imágenes que permiten distinguir los distintos tipos de tejidos blandos del cerebro y ver así el estado de sus estructuras internas. Es especialmente útil para el diagnóstico de tumores en el tronco cerebral, pequeñas lesiones del cerebro y anomalías de la médula espinal.