Géneros y estilos periodísticos

Medios de comunicación. Periodismo. Información escrita. Noticias. Relatos. Comentarios. Opinión pública. Editoriales. Consejo editorial. Ética del editorialista. Escritura de sueltos. Páginas abiertas

  • Enviado por: Natxo Domingo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas

publicidad

TEMA 1: DEL RELATO AL COMENTARIO

El lector que tiene solamente una visión incompleta de la realidad hasta que no había leído los géneros de opinión. Tenía una visión incompleta, esto se debe a que los géneros de opinión también llamados géneros interpretativos le proporcionan al lector las claves para entender la noticia, el contexto para situar la noticia y la perspectiva para tener una visión de conjunto, es decir, claves, contexto y perspectiva.

El lector que se queda únicamente con la noticia plana que no va más allá, no ha dado el paso fundamental para formarse una opinión sobre la actualidad, no ha cruzado una frontera sin la cual los hechos aparecen desprovistos de significado, es decir de claves, contextos y perspectivas. El paso que no ha dado, es el paso que va del relato al comentario, del periodismo de información al periodismo de opinión. El periodismo de información responde a una pregunta ¿Qué ocurre? El periodismo de opinión trata de responder a otra pregunta ¿Qué significa lo que ocurre?

El periodismo queda incompleto sin la opinión, en esto ocurre exactamente igual que en el propio mecanismo de conocimiento del ser humano. Hay un paso continuo del relato al hecho, esto no es ninguna novedad, se remonta a los cronistas que relatan hechos históricos como las conquistas, como por ejemplo La guerra de las Galias de Julio Cesar. No sólo se dedican a contar que paso sino que también narran las claves, contextos y perspectivas.

Con todo esto podría decir que el periodismo de opinión trata de abordar la realidad en su totalidad y de desentrañar su esencia. Esto lo consigue haciendo un diagnóstico de la noticia comentada, en segundo lugar esbozar un pronóstico, es decir, apunta las consecuencias que esos hechos pueden tener y en tercer lugar tomar posición, adoptar una postura respecto a esos hechos.

Este último punto, el de tomar posición nos interesa por una razón, y es que gracias a esta capacidad de tomar partido se da la divergencia entre los distintos periódicos. El particular punto de vista de cada periódico es lo que se llama la línea editorial.

El chiste no deja de ser un comentario, aunque sea ilustrado y humorístico. Los dibujantes que han destacado en este campo son Mingote, Ricardo y Nacho, Borges... Tanto el chiste como el editorial como el comentario breve, hacen que los hechos cobren relieve.

El paso del relato al comentario ha sido definido con absoluta precisión por la jurisprudencia. En concreto una sentencia del Tribunal Constitucional de Enero de 1988, esta sentencia establece claramente la necesidad jurídica de que los jueces diferencien entre hechos y comentarios al valorar los comportamientos de los periodistas cuando sus escritos causen perjuicios a ciudadanos.

La sentencia recuerda que la Constitución distingue entre libertad de expresión y derecho a la información y ambas tienen diferente contenido. La libertad de expresión tiene por objeto pensamientos, ideas y opiniones, conceptos amplios en los que debe incluirse también las creencias y los juicios. En tanto que el derecho a comunicar y recibir libremente información trata sobre hechos y tal vez más restringídamente sobre hechos que pueden considerarse noticiables.

Todo esto lo comentaba un reportero norteamericano Gherbert Mathews, decía: el lector tiene derecho a solicitar los hechos pero carece del derecho de pedir al periodista que coincida con él.

En resumen el producto periodístico propio de la libertad de expresión es el comentario y en el comentario entrarían todos los géneros interpretativos, es decir editoriales, sueltos, críticas y en cambio el producto periodístico propio del derecho a la información es el relato.

El comentario es libre y en cambio el relato (noticia, información, reportaje) está sometido al control de la veracidad y a la comprobación de los datos utilizados.

Esta diferencia entre el relato de hechos y el comentario, entre la información y la opinión, debe estar bien delimitada en los periódicos. En concreto el profesor Martínez Albertos habla del juego limpio, para distinguir entre información y opinión y ese juego limpio se apoya en dos principios:

  • El comentario debe presentarse como tal de forma clara y evidente.

  • No se puede comentar nada que previamente no haya sido relatado al lector.

  • Hay periódicos que a veces en sus artículos de opinión adelantan, insinúan aspectos de una noticia que todavía no se ha dado. No hay que olvidar que estos principios teóricos son puestos aprueba constantemente a diario en las redacciones de los periódicos. Hay una sección en la estructura del periódico en la que el límite entre relato y comentario es permeable, se trata de la portada a través de los titulares de las fotos, también hay otra página de estas características, se trata de la primera página de deportes.

    LAS PORTADAS

    En las portadas se da la paradoja de que utilizando elementos puramente informativos, se hace opinión. Folios, titulares y sumarios son los elementos que convierten la portada en opinión. El hecho de seleccionar una sola de entre cientos de ellas, ya implica opinión, lo mismo ocurre con la elección y redacción del titular. En tercer lugar encontramos opinión también en la elección de las noticias del sumario. En algunos periódicos encontramos también como elementos de opinión, el pie de foto.

    TEMA 2 OPINIÓN Y OPINIÓN PÚBLICA

    Conceptos básicos de la opinión pública

    Frederick Reminton era periodista, dibujante, ilustrado, inventor... Nos interesa su faceta de ilustrador en los periódicos. Estas personas iban al lugar de los hechos y lo reconstruían. En este momento ya existía la fotografía pero, pero primaban los dibujos como ilustraciones de los artículos. Raminton fue ilustrador gráfico del NeW York Yournal, cuyo editor era W.R.Herst. Este junto con Pulitzcher convirtieron los periódicos en grandes empresas con tiradas espectaculares y con un público masivo. Hertz envió a Reminton como ilustrador a Cuba en vísperas de la guerra de 1898, le pide que capte ese ambiente antiespañol, independentista y haga una serie de reportajes gráficos que sirvan para fomentar la insurrección contra la metrópoli. Reminton no vive demasiado ambiente bélico. Por este motivo le envió un telegrama al famoso editor diciéndole: “Todo está tranquilo quiero regresar”, “Usted preocúpese de las imágenes que yo pondré la guerra”. Este es un ejemplo de la capacidad de la prensa para orientar, convencer, persuadir y manipular, es decir no sólo para reflejar los climas de opinión, sino también para moldearlos, para crearlos según los intereses.

    Existe una definición clásica de Dovifat de la solicitación de la opinión, dice: “La solicitación de la opinión es el conjunto de formas de expresión periodísticas destinadas a convencer y persuadir con vistas a la creación de opinión. ¿Qué formas de expresión son estas? Son los géneros de opinión o los géneros editorializantes ¿Qué medios tienen estos géneros de opinión para convencer y persuadir? La fuerza probatoria del pensamiento y de los hechos, es decir, la combinación de la lógica y los datos de realidad”.

    ¿Qué es opinión?

    Para saber lo que es diremos antes lo que no es:

  • No es ciencia, porque la opinión tiene un carácter sólo probable, no tiene la certeza de la ciencia.

  • No es duda, porque la opinión es más segura que la duda, además tiene un carácter dinámico, movilizador, activo, frente a la parálisis intelectual de la duda. La opinión da un paso más de la duda, porque argumenta.

  • La opinión se encuentra entre la certeza de la ciencia y la inseguridad de la duda. Haciendo un recorrido histórico encontramos que Platón dice que la opinión no es ni un saber, ni una ignorancia, sino un modo particular de aserción (afirmación tajante). Esta aserción estará tanto más cercana al saber cuando más sólidos sean las razones en las que se apoya.

    Varios siglos después en el siglo XVIII, Kant dice que la opinión es el estado del espíritu constante en pensar que una aseveración es verdadera, pero admitiendo la posibilidad de equivocarse, al no apoyarte en suficientes elementos.

    Algunos siglos anteriores, en la Edad Media, Tomás de Aquino dice que quién sostiene una opinión teme que otro tenga razón por eso se defiende, argumenta y discute, buscando el asentimiento. Este filósofo se adelanta muchos siglos cuando afirma: “De ahí la actividad propagandística de la opinión”.

    Podemos decir que la opinión debe basarse en hechos objetivos y en razones comprobables, sólidas y verdaderas, debe estar documentada, debe ser responsable, debe ser juiciosa y no perjuiciosa; pero a diferencia de la ciencia responde a una actitud y es la expresión de un parecer. Admite, pues, el juicio contrario.

    Hay una definición de la profesora Santa María donde dice que; a diferencia de la ciencia, la opinión es producto de una elección entre alternativas. De ahí, su carácter libre, pues no hay libertad si no hay elección.

    Para que se cree un fenómeno de opinión pública tiene que haber un número suficiente de individuos que tomen posiciones sobre un tema cualquiera. Existen cuatro condiciones necesarias para que se de un fenómeno de opinión pública.

  • Que se produzca un hecho significado en un contexto determinado.

  • Que el hecho se conozca un clima propicio para ser difundido.

  • Para que lo opinión tome cuerpo ese hecho debe responder a una necesidad humana ampliamente sentido.

  • Ese hecho se conozca y se difunda a través de los medios de comunicación si no hay comunicación no hay opinión.

  • Ej.

  • Hace unos años el País publicó un suplemento en el que reunía a arquitecto y esbozaban como iban a ser como iban a ser las ciudades europeas en el siglo XIX se produjo un debate en toda la sociedad.

  • El mundo para principios del año que viene va a sacar un suplemento donde va a lanzar cien propuestas para s. XIX.

  • El papel mediador del comentario

    Es una idea desarrollada y formulada por un experto, en los estudios de comunicación Lorenzo Gomis, dice que el comentario tiene una serie de funciones que son reflejo de la opinión de la sociedad, estas funciones son básicamente cuatro.

  • Mantener informados a los gobernantes, es decir que el comentario es como un canal que debe existir entre la sociedad y los gobernantes, así se dirá que no se conoce las necesidades de la nación por parte de los gobernantes.

  • Impugnar o contestar a los que tienen el poder, esto es muy importante porque es la legitimación máxima de la legitimidad de la democracia. El poder tiende a extralimitarse y necesita un contrapeso.

  • Elaborar y adoptar grandes opciones es decir, aportar ideas y soluciones a los problemas de la sociedad.

  • Participar en la vida social y facilitar el consenso es decir, que el periodismo de investigación se convierte en elemento instructivo.

  • Lorenzo Gomis termina con estas palabras “una democracia alcanza su mayoría de edad cuando la opinión pública se siente responsable y cuando contestando a un gobierno aparece ella misma como gobierno en potencia”.

    Ej. De cómo el periodista de opinión ha contribuido no sólo a reflejar sino también a crear los fenómenos de opinión.

  • Una revista que era una critica a los partidos políticos españoles, la crítica la hacía Miguel Herrero de Miñón “Los p0artidos nacen en España como una necesidad para hacer andar a la democracia, pero esos medios se han convertido pasados los años en una especie de cepos que habían encorsetado a la vida democrática”. Decía que porqué los partidos políticos en lugar de convertirse en canales, cauces del ciudadano en la vida política, se había convertido en obstáculo entre ciudadanos y políticos. Hablaba de la partidocracia y proponía una solución para resolver estos vicios por ejemplo la reforma electoral, para que las listas de los partidos fueran abiertas, para asegurar así mejor que el político represente más abiertamente al ciudadano, una propuesta interesante era regular de alguna manera las incompatibilidades de los cargos. Otro aspecto que propone solucionar es la financiación de los partidos. Todo esto lo exponía y lo sometía a debate. (ensayo publicado en una revista)

  • Artículo publicado en un diario, El diario de Madrid. Retírese a tiempo no al general de Gole. Artículo publicado en 1968 por Rafael Calvo Serrer, aparentemente se refería al país vecino de Francia, este artículo tenía unas acotaciones aplicables al escenario español a otra retirada y a otro general.

  • TEMA 3 EL EDITORIAL; CONCEPTO Y ESTRUCTURA

    Hay una definición del profesor Martínez Albertos “el editorial es el artículo periodístico sin firma que explica, valora y juzga un hecho noticioso de especial importancia, este juicio colectivo e institucional, se formula de acuerdo con una convicción de orden superior que refleja la postura ideológica de cada periódico”. De acuerdo con esta definición los dos elementos distintos son:

    • Es una pieza periodística que interpreta la actualidad.

    • Es un reflejo de la postura ideológica de ese medio.

    El editorial tiene carácter institucional, de ahí que no tenga firma, pero de ese carácter anónimo le viene al editorial la fuerza porque lo que el lector busca no es una firma sino la opinión del periódico como institución. No es habitual pero en ocasiones puede ir firmado como por ejemplo el periódico Le Monde que incluye editoriales firmados.

    Cometidos del editorial

  • Explicar los hechos; explicar las circunstancias en las que se han producidos unos hechos, sus causas, factores, (el oyente el espectador tiene que tener muy claro los hechos) para explicar los hechos es necesaria la claridad expositiva.

  • Situar esos hechos o noticias en su contexto, es decir hacer referencia a la circunstancia histórica de esa época. Ej. Al hablar de los últimos movimientos de ficha de ETA, habrá que hablar de la tregua, pacto de Lizarra, PNV, etc.

  • Señalar las consecuencias de ese hecho, de esa noticia es en definitiva adelantar un pronóstico a corto plazo, curiosamente conociendo bien el pasado se puede conocer el futuro. Para adelantar un pronóstico hará falta también estar bien documentado.

  • Tomar partido, es decir, formular juicios, hacer valoraciones, no permanecer indiferente ante esa noticia, hecho... Un Editorial no puede ser neutra, aquí existen dos peligros:

    • Que se deje llevar por el decleptismo, inhibición, contemporización, pecar por defecto en definitiva.

    • Pecar por exceso, salirse de sus casillas. El gran peligro sería pontificar.

  • El editorial debe orientar y por lo tanto serenar. Explica las causas y las consecuencias para termina de comprender que es lo que ocurre, para exponer unas soluciones.

  • La gente necesita que le orienten, en vez de darles tantos datos. Esto lo hacen los Editoriales y los géneros de opinión. Momier desarrolla este último cometido, existe un desorden al que contribuye la prensa, radio y televisión, bombardeando datos que chocan en la cabeza del espectador, lo que hace que el espectador acabe embruteciéndose. Geyelion P. Es el responsable de las páginas editoriales del Washington Post. El Editorial es ahora más necesario que nunca, por esa función de orientación que debe tener. Se refiere al bombardeo de la televisión que debe sosegar los actos. “La televisión lanza ilusiones cambiantes y falsas apariencias que los lectores, ahora más que nunca, necesitan seguir a alguien que clarifique los hechos y que tome los fantasmas que los analice para que se conviertan en algo con sentido.”

    Hay dos grandes tipos de Editorial:

    • Editoriales de tesis: son aquellos que aparecen a modo de conclusión, un mensaje que les sirve para tomar partido por una determinada cuestión de actualidad. Tratando de rebatir las posiciones contrarias y de convencer por la vía de la argumentación, es por lo tanto un tipo de Editorial eminentemente persuasivo. Aportando todos los elementos de juicio y conduciendo al sector hacia la solución más funcional, justa y prudente.

    • Editoriales de documentación: Son aquellos que ofrecen datos al lector para que sea éste por su cuenta quién saque sus propias conclusiones. Exponen datos en un tono distante y frío y tiende más a la explicación que al análisis. Este tipo de Editoriales si debe tomar partido pero de una forma más suave y aséptica para que el lector saque su conclusión. Suelen quedar reservados para temas poco polémicos como cosas científicas, técnicas, asuntos carentes de controversia... A veces, este tipo de Editorial se reserva para temas que si son polémicos o calientes, pero que se enfrían en una fase incipiente, en el que la opinión no está suficientemente formada.

    Todos los Editoriales tienen una parte de tesis, más o menos radical y una parte de documentación. No son ciencias exactas. Todos los editoriales han de estar circundados en la documentación. El editorial va muy de la mano de la información, de lo contrario pierde todo su valor. Sin información sólida no hay editorial.

    Jean Francoise Revel, periodista francés muy prestigioso dice “un editorial no tiene interés si no es una forma de información. La bestia negra de los censores e ideólogos no es la opinión pura, es la opinión apoyada en la información o en la demostración.” La información es la materia prima del editorial.

    Luisa Santa María decía “Los mejores editoriales son aquellos que argumentan de la causa al efecto e indican claramente las razones por las que son de esperar algunas consecuencias”.

    La estructura del Editorial

    Se empieza por el principio, sin preámbulos ni entradillas, sino directamente, ya que debe haber brevedad en el editorial, lo cual no quiere decir que no tenga un arranque atractivo y original que capta la atención del lector. Existen varios recursos: comenzar con una cita textual, con una comparación, con una cita histórica, con un refrán.

    Es muy importante que estos recursos sean muy breves (una línea) y que vengan a cuento. A renglón seguido vendrá el siguiente orden:

    • Enunciación, explicación general.

    • Causas.

    • Consecuencias.

    • Juicio.

    • Conclusiones.

    En algunos periódicos existe una pieza más, un resumen final en tres o cuatro líneas, lo cual se le llama coda pero muy pocas veces. Hay que decir que el orden de los factores no altera el producto, pero si han de estar siempre, a veces incluso, el juicio se adelanta al principio del editorial, e incluso al propio título. Este proceso debe tener un hilo conductor, es mejor enumerar tres factores que ocho.

    Los pasos de párrafo a párrafo han de ser lógicos y coherentes, es decir que se pueda cambiar de ideas, pero no de tema. La documentación ha de estar ordenada con un previo esquema mental.

    En cuanto al contenido el editorial debe de ser denso, que no falte ningún dato ni argumento importante. Sin frases vacías. Al mismo tiempo ha de ser conciso, lo más sintético posible, que no sobre nada, frases cortas, ahorro de palabras, para ir al grano.

    A diferencia de otros géneros, la estructura geométrica non es la de una pirámide invertida (interés decreciente), sino que en el editorial la estructura se parecería más a un cuadrilátero alargado, es decir, que el interés se reparte por todos y cada uno de los párrafos. El último párrafo ha de ser tan brillante y atractivo como el arranque.

    El sentido del editorial

    Viene definido por su carácter institucional, por la carencia de firma, por lo tanto posee un estilo impersonal y dignidad normal. El editorial debe de ser por encima de todo correcto, a tres niveles: sintáctica, es decir la disposición de las partes de la oración debe seguir un orden lógico. Morfológica, en la utilización de las palabras, que deben de ser las adecuadas. En tercer lugar encontramos la corrección lógica que el mensaje o tesis esté expuesta con argumentos que guarden relación unos con otros.

    El tono debe de ser moderado, lo cual no quiere decir que no puedan ser tajantes, o incluso divertido o irónico; pero ese humor debe de ser fino e inteligente. Por encima de todo el editorial debe cuidar las formas, debe además buscar la brillantez, que se consigue mediante dos tipos de recursos:

    • Recursos estilísticos: metáforas, adjetivación colorista, y tiene que encajar con la idea que queremos expresar.

    • Recursos retóricos: recursos propios del discurso, de la oratoria, para persuadir al lector. Ej. Las enumeraciones, interrogaciones, interrogaciones retóricas, puntos suspensivos, citas textuales, históricas...

    El mejor aliado de un editorialista es una sólida formación cultural. La historia y las enciclopedias son también buenos puntos de referencia para un editorialista.

    Tema4: EL CONSEJO EDITORIAL Y LA FIGURA DEL EDITORIALISTA

    Las características principales

  • Institución.

  • Inteligencia.

  • Prosa mesurada: escritura correcta con tono moderado.

  • Claridad. *El aspecto negativo de los editorialistas es creerse pequeños dioses y no admiten otras opiniones que las suyas.

  • Dotes o cualidades que se repiten

  • Capacidad de análisis y de síntesis: es decir la facultad de descomponer un asunto en sus partes o elementos más importantes y explicársela al lector. La capacidad de síntesis o capacidad de condensar en pocos conceptos una cuestión larga de explicar y complejo. En pocas palabras se tratará de la capacidad de contar con sencillez problemas arduos.

  • Una buena escritura: es decir riqueza de vocabulario, cuanto más palabras, verbos, sinónimos sepa el periodista, mejor estaré para elegir con precisión los términos adecuados.

  • Cierta veteranía: antes de hacer opinión es bueno conocer la información; haber pasado antes por otras fuentes del periodismo.

  • En que consiste el papel del editorialista

    Dentro de un periódico y de la información, el editorialista es un generalista, escribe de todo es el médico general del periodismo. Esto no quiere decir que no puede especializarse, es más es bueno que se especialice. Pero la tarea final del editorialista es dar una interpretación global, panorámica general de los hechos.

    Lo habitual será que el editorialista tenga una visión global de los hechos. Si en algo es especialista es en la lógica y en la escritura, es decir, debe aplicar la razón y todas sus armas (retórica, dialéctica...) a los temas que aborda y también debe aplicar una buena escritura, un lenguaje preciso, adecuado y un estilo brillante.

    Su reto es el siguiente: tratar todo y hacérselo asequible al lector. Para esta labor el editorialista cuenta con un depósito de combustible, que consta de los grandes ingredientes: la cultura, cuenta más amplio y la documentación. Si hay un periodista que debe de estar documentado ese es el editorialista. El gran aliado del editorialista deberá ser el archivo, el dossier, las enciclopedias.

    Cuanto más cultura tenga el editor más ricos y brillantes serán sus artículos, cuantos más documentos haya conseguido previamente el editorialista más densos en sus contenidos serán sus editoriales. Para hacer este pequeño artículo el periodista ha tenido que preverse de varios datos obtenidos de distintas y varias fuentes. El editorialista se documenta durante varios días, habla con expertos, mira a la prensa extranjera, después de esto realiza un guión y comienza a escribir ya entonces el editorial.

    La relación con la redacción quiere decir que tiene que estar en relación constante con ese medio informativo porque la redacción le va a suministrar constantemente información, le va a mantener en contacto con la actualidad. La relación va a consistir cuando el editorialista ponga los pies sobre la tierra y contraste sus argumentos, razonamientos, sus ideas, con las noticias y con el desarrollo de la información.

    Al editorialista otras fuentes le pueden aportar datos, ideas y argumentos como las redacciones, las fuente primarias. Es conveniente que el editorialista esté en contacto, como por ejemplo con lo diplomático, la política, especialista en materias diversas, economistas, escritores.

    Como resumen de todo esto se puede recitar una especie de lema de los periodistas del Washington Post, que define las tres características que tiene que tener un editorialista.

  • Curiosidad intelectual: significa ir más allá de lo que es la noticia, ir al fondo de las noticias a las causas, a la tendencia que explica ese fenómeno.

  • Facilidad para resolver problemas complejos

  • Talento en la expresión escrita.

  • El consejo editorial. Concepto, integrantes y fines

    Dada la importancia de su misión intelectual y la complejidad de su elaboración, las páginas editoriales suelen contar con un equipo de hacerlos y de diseñar y de definir con el director la línea editorial. Este equipo suele ser mixto, está compuesto por periodistas por un lado y por otro por expertos en diversas materias y ese equipo es el Consejo editorial, su misión es reunirse, generalmente una vez por semana, con el director para definir la línea editorial.

    Los cometidos concretos del Consejo del editorial son:

  • Buscar enfoques a los contenidos.

  • Prestar asesoramiento técnico.

  • Marcar las directrices generales ante los grandes temas.

  • Otra materia imprescindible es el derecho penal para cuestiones de sucesos y políticas, otra sería las ciencias humanas (historia, filosofía, ética, economía), también encontramos las relaciones internacionales con el Derecho internacional, otra más sería la lengua y la literatura. El consejo editorial debe estar en sintonía con el director.

    Discrepancias entre miembros del Consejo y el Director

    No es malo que haya discrepancias, precisamente para esto está el consejo editorial, para discutir las líneas ideológicas del periódico y debe haber contrastes de opiniones, mezcla de dos puntos de vista. Lo que ocurre es que esos cambios de impresiones en un momento tienen que desembocar a un consenso o acuerdo y adoptar una postura determinada. Lo importante es que haya una sintonía general con la ideología del periódico.

    Como se define la línea ideológica de un periódico viene definida por dos vías, en primer lugar por los estatutos de relación y en segundo por los editoriales. Los estatutos de relación son unos documentos que regulan las relaciones entre las empresas editoras, la dirección y la redacción. En esos documentos hay una parte que es la declaración de principios de ese medio, en esa declaración el medio se define a sí mismo como el pionero de los estatutos de relación fueron los de El País y éstos han servido como modelos para los demás periódicos. A su vez El País estaba inspirado en los estatutos de relación de Le Monde. Las editoriales que publica el periódico desarrollan las grandes líneas de los estatutos pronunciándose sobre hechos concretos.

    La ética del editorialista

    Al manejar asuntos tan delicados y que afectan a las ideas de las personas, los editorialistas deben tener una ética, un marco de referencia que les permita ser fieles a sí mismos y al propio tiempo que impidan que engañen al lector.

    Sin embargo no existe un código universal, hay códigos nacionales de organismos de propios medios, todos éstos suelen tener algunos puntos en común. El código que elaboró la conferencia nacional de editorialistas en Estados Unidos en 1959 es una declaración de principios que dice lo siguiente: El periodismo en general y el editorialismo en particular son algo más que ganar dinero, es una profesión dedicada al bienestar general y al servicio público, por tanto los editorialistas están obligados por su integridad a observar las siguientes normas:

  • El editorialista debe presentar los hechos completos y con honradez, basar sus editoriales en verdades a medias es deshonesto e indigno de él. El editorialista debe enseñar los hechos completos y con honradez.

  • El editorialista sacará conclusiones objetivas de los hechos enunciados, lo basarán en evidencias.

  • El editorialista nunca se dejará llevar por su personal interés, ni se valdrá de su influjo para buscar favores especiales para él o para otros.

  • El editorialista comprenderá que no es infiable, es decir que en la medida de sus posibilidades dejará oír la voz de aquellos que no están de acuerdo con él (para ellos existen las cartas al director).

  • Revisará con regularidad sus propias conclusiones a la luz de la información disponible.

  • El editorialista vendrá el valor de las convicciones, bien fundadas y de una filosofía democrática de la vida. Nunca escribirá o publicará algo que vaya contra su conciencia.

  • El editorialista dará todo su apoyo a los colegas de su adhesión a las más altas normas de integridad profesional.

  • Claude Monnier estudioso en comunicación tiene también su propio código y la presentó en una conferencia internacional de editorialistas. Habla de tres mandamientos principalmente, más amplios y más seguros.

    • Una sana desconfianza, no su ingenio.

    • Sensibilidad humana y social para preocuparse por los problemas de los ciudadanos, para sentirse afectado por aquello que escribe

    • Apertura al mundo y a la vida, frente ala peligro de quedarse aislado del resto del mundo.

    En resumen, el editorialista es un intelectual en el sentido de que no se limita sólo a abordar, estudiar o escribir sobre temas, sino que tiene una inquietud que va más allá de la escritura. Es verdad que el editorialista no pretende cambiar el mundo pero se puede contribuir a mejorarlo, a paliar algunos problemas, agotando ideas y soluciones. El editorialista tiene una ventaja sobre el político, cuando se propone reformar él no tiene ataduras, no depende de los votos, el editorialista no tiene que alagar a las masas y puede emplear un lenguaje y unos mensajes políticamente incorrectos. El editorialista es un intelectual con inquietudes con una misión social.

    Josep Plá, periodista catalán con una dimensión de escritor ingenioso y ocurrente decía que el editorialista deberá tener las condiciones de un intelectual, mezclados con la de un hombre de acción y que los editoriales que escribían debían tener una profundidad, tal validez universal que siguiera interesando doce años después en las hemerotecas.

    Tema 5: LOS SUELTOS Y LA PÁGINA ABIERTAS

    El suelto se puede decir que es un editorial, por otros medios es una forma de opinar con un formato más pequeño, es un editorial de bolsillo con el inconveniente de que es más pequeño, hay menos espacio, pero con la ventaja de que es más fácil y flexible y menos rígido.

    Los sueltos son los comentarios breves que incluye el periódico de Catalunya que se llama marcador simultáneo, son también los comentarios breves en el Mundo. Los sueltos son comentarios fáciles, flexibles pero con toda la carga de un editorial. Según la profesora Luisa Santamaría el suelto es una herramienta todo terreno que aborda asuntos de lo más variopinto, el suelto no se asusta ante nada.

    Los tres tipos de definiciones que se pueden dar son:

    • La definición histórica: definición dada por Martínez de Sousa, en su diccionario general de periodismo; es un comentario breve a cerca de un hecho, noticia o suceso. Martínez se remonta al pasado y dice que el suelto solían intercalarle entre noticias de más importancia y a veces se utilizaba para resolver problemas de espacio, en su origen concluye era un espacio entre columnas.

    • La definición cultural: Gonzalo Marín Vivaldi dice que el suelto es un comentario equiparable el epigrama, es un pensamiento breve y satírico. En eta definición aparecen dos notas importantes, la brevedad y la intención.

    • La definición funcional: Se la debemos a Bartolomé Mostaza, editorialista durante años del diario Ya. El suelto es un apunte, un aviso sobre la marcha, su brevedad le impide ser otra cosa que una llamada de atención pero es muy grande, su importancia que mayor que el editorial para ciertos lectores que apena tienen tiempo de leerse un periódico.

    De estas tres definiciones se reduce las dos características del suelto; la brevedad y la intencionalidad. Se podría decir que la limitación de espacio es su máxima ventaja frente al editorial, porque esa limitación le da una enorme flexibilidad. El suelto debe buscar las conexiones más curiosas, pintorescas de las noticias, el suelto en definitiva puede detenerse en detalle que pueden parecer nimios.

    La escritura del suelto

    La escritura del suelto viene condicionada por la brevedad, un suelto puede tener de media alrededor de 150 palabras, eso quiere decir que su estructura es muy simple. Se podría decir que la escritura consta sólo de dos partes. Un lead casi informativo y a continuación una pincelada o comentario. Si en el editorial cabían dos o tres ideas, en un suelto sin embargo habrá que conformarse con una idea o como máximo una y media.

    Las razones por las que se hacen sueltos son dos, o bien por su carácter negativo, es decir que tiene menos importancia que el editorial. Un segundo criterio es porque ante esa noticia el periódico tomó ya partido.

    El tono y el estilo del suelto

    El suelto se parece al editorial en que debe mantener la dignidad formal pero con un margen más amplio para permitirse mayores licencias que en el editorial. Estas licencias pueden ser con un lenguaje más coloquial, el uso del humor, a la ironía, se puede permitir el uso de frases hechas, juegos de palabras es decir sin perder en ningún momento la elegancia, el suelto debe aparecer mucho más fresco, desenfrenado y ágil que el editorial.

    Otros géneros de opinión

    En primer lugar tenemos el aguijón y el laurel, es un texto sin nombre genérico. Lo puso en marcha Diario 16. El aguijón y el laurel llevan los presupuestos del editorial hasta las últimas consecuencias, esto se debe a que el aguijón y el laurel, sólo tienen juicio, carece de comentario. El propósito de este género es exclusivamente valorativo.

    Se le podría definir como una crítica o elogio, personalizado, excluyendo la posibilidad de divagaciones amplias, es una forma de hacer un comentario centrado en el protagonista de la noticia y directamente la crítica lo elogia o lo critica. Si el suelto, dada su libertad, tenía un sentido sintético, el aguijón y el laurel dada su mayor brevedad debe tener un estilo telegráfico. Se trata de utilizar la máxima economía de palabras.

    Este género tiene un inconveniente y es que la crítica tiene que referirse a hechos concretos y probados. Las declaraciones pueden ser también objeto de crítica o elogio. Otros periódicos le han dado a esta sección otro nombre. Como por ejemplo la Vanguardia le ha dado el nombre del semáforo, El Mundo lo llama Bajo podio. Este último periódico, actualmente publicó BOS populi, tiene dos ventajas. Aparecen muchos personajes y se les elogia o critica con hechos.

    El estilo del aguijón y del laurel

    El estilo debe de estar presidido por la precisión, por la brevedad y porque en el aguijón y el laurel no caven ambigüedades. También se debe de destacar la sobriedad, debemos prescindir del uso abusivo de los adjetivos.

    Como se trata de criticar y de elogiar pero sobretodo en el caso de la crítica debemos señalar el peligro de repartir etiquetas entre los personajes y que esas etiquetas quedan acuñadas de por vida.

    Las perlas

    Otro tipo de sueltos son las perlas, que son frasees sacadas de contexto con un propósito generalmente irónico. Se trata normalmente de declaraciones de los protagonistas de la noticia que merecen ser destacadas, bien por su ingenio, bien por su carácter significativo o bien porque resulta de alguna forma humorística.

    Tiene carácter de resumen o sumario de opinión de lo que ha dado de sí el día anterior. En general las perlas constituyen un retrato del personaje. Otras perlas tienen carácter aclarativo. Hay periódicos regionales que añaden un pequeño comentario. En muchos periódicos las perlas reciben el nombre de perlas cultivadas (cuando llevan comentario).

    Como otras fórmulas de opinión, las perlas surgen en la primera mitad de los años 70, con la transición y la llegada del periodismo democrático a España. En el periodismo español se produce en los últimos años un exceso de declaraciones.

    Los billetes y los perfiles

    Los billetes son comentarios breves con tres peculiaridades que le diferencian de los demás sueltos:

    • Son comentarios muy breves.

    • Su carácter más intelectual o cultural que el resto de los comentarios breves.

    • Van firmados, generalmente con seudónimos

    Por ejemplo lo que hace Erasmo en el Mundo.

    El billete ha existido siempre en la prensa, pero en el periodismo español reciente, los dos grandes revitalizadores del billete han sido, Cándido (ABC) y Secondat (antiguo Diario 16).

    Los perfiles: son comentarios de actualidad que gravitan entorno a una persona, el Periódico de Catalunya lo hace diariamente. Otros periódicos optan por un perfil semanal. Esto, lo suelen reservar para las páginas de información. El perfil puro debe ir en opinión.

    Páginas abiertas

    Las páginas abiertas es una exigencia emanada del Derecho de la información, que es universal. Por definición, todo periódico está al servicio de los lectores y debe ser cauce o canal de expresión y opinión de la sociedad. En la página abierta deben de colaborar escritores, colaboradores y el público en general.

    Si la página editorial es el cauce de la línea ideológica de ese medio, la página abierta es la expresión o el cauce de participación de la sociedad. Esto tiene una consecuencia importante; la línea ideológica solamente aparece definida en los editoriales, en la página abierta cave el máximo pluralismo. Se puede incluso discrepar de la línea ideológica del periódico.

    El concepto de página abierta procede del periodismo norteamericano donde tenía la configuración de una especie de planta noble del edificio dedicada a los invitados. Estaba concebido como un complemento al editorial o a los editoriales. En España lo más parecido a esto es la tercera de ABC.

    Suele ser la página opuesta a la de los editoriales. En algunos casos los colaboradores pueden defender conceptos diferentes de la línea ideológica del periódico. Los criterios de selección para poder escribir en la página abierta son el prestigio de la firma invitada (catedráticos, políticos, escritores, líderes) muchos son protagonistas de la noticia. Otro grupo lo constituirán especialistas en la materia y otro grupo serán premiados de organización pública. En estos casos el tema tiene más importancia que la firma.

    Cartas al director

    Son la demostración clara de que ese medio es de los lectores y de que su deber no está supeditado a los intereses particulares del dueño. Las cartas al director vienen a ser un tablón de juicios, críticas, protestas, elogios, sugerencias teorías, en una palabra opiniones.

    Las cartas al director tienen un doble interés, tienen interés para el periódico y para el público. Son un método a través del cuál el periódico sabe que le interesa a la gente. Para el público las cartas sirven para manifestar su opinión, sus sugerencias, sus reclamaciones y sus reivindicaciones. Estas reclamaciones suelen tener efectos porque las empresas que se publicitan no quieren que la gente ponga el nombre de la empresa en las cartas al director. Hay reclamaciones más generales y los efectos de la reclamación, pueden ser más o menos realizables.

    14