Generación del 27

Literatura española contemporánea. Poesía. Poetas. Temas. Estilos. Obras. Autores. Pedro Salinas. Gerarado Diego. Federico García Lorca

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LA GENERACIÓN DE 27 (LÍRICA)

Todos sus miembros destacan, principalmente, en la poesía (además de cultivar otros géneros) y todos consiguieron un gran prestigio.

TEMAS

Los poetas del 27 abarcaron una gran variedad de temas, entre los que destacaron:

La muerte. En algunas ocasiones la muerte se aceptaba con actitud gallarda, esperándola como algo natural; en otras, el llanto, el dolor y el sentimiento de lo inalcanzable y la frustración eran una constante.

Las preocupaciones sociales. Los poetas del 27 vivieron la guerra civil y la Segunda Guerra Mundial. De ahí que en sus composiciones apareciese la preocupación por la injusticia, la destrucción y la miseria, y sus anhelos de paz.

El amor. Seguía dos trayectorias: la poesía tradicional y las formas vanguardistas.

El paisaje. Los poetas del 27 se recrean en el paisaje, sobre todo, en las tierras de Andalucía, sean o no andaluces.

ESTILO

Los poetas de la generación del 27 sienten predilección por el romancero, los poetas del Siglo de Oro (como Góngora, Quevedo o Lope de Vega) y por otros autores como Bécquer, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Debido a esto, su estilo se caracteriza por:

El uso de una métrica popular y, posteriormente, el empleo de formas métricas innovadoras.

La creación de un lenguaje poético en el que predominan las metáforas y las imágenes.

PEDRO SALINAS

Pedro Salinas (1892-1951). Madrileño de nacimiento, su vida transcurre entre Sevilla, París y EEUU, lugares donde desempeño su labor domo catedrático universitario.
Mostró su sensibilidad por la poesía en dos facetas: la crítica literaria y la creación lírica.
Entre sus libros destacan Presagios, La voz a ti debida y Razón de amor. De entre sus obras ensayísticas sobresalen literatura española del siglo XIX y El defensor.

OBRA

Es sus composiciones poéticas podemos apreciar una evolución temática y del estilo.

En un principio se reflejan rasgos vanguardistas, sobre todo del Futurismo: emplea temáticamente los avances técnicos de la época moderna. En esta etapa emplea frecuentemente recursos literarios como la metáfora.

Más adelante cultiva la temática amorosa. Su obra más importante es La voz a ti debida. Sus composiciones tratan sobre la historia amorosa del autor. Ahora su estilo es más sencillo y destacan las exclamaciones, las reiteraciones, el uso del sustantivo con alto valor simbólico…
El uso de los pronombres “tú” y “yo” se interpreta como la identidad de los amantes, y el goce del amor está expresado con la unión con la amada.

Por lo que respecta a la métrica, generalmente, utiliza el verso de arte menor y, a veces lo combina con el de arte mayor en el mismo poema, según el ritmo que quiera dar o el contenido del mensaje.

Combina también versos de rima asonante con versos libres.

GERARDO DIEGO

Nación es Santander en 1896. Estudió en la Universidad de Deusto, y después en Salamanca y en Madrid. Obtuvo la cátedra de Lengua y literatura en Soria, y años después en Gijón y en Santander, para acabar en Madrid. En 1948 ingresó en la RAE.

OBRA

Publicó su primer libro en 1920, Romancero de la novia, en una línea tradicional. En su segunda obra, Imagen (1922), revela su adhesión al movimiento poético creacionista. A partir de entonces siguió una doble línea:

Poesía tradicional

Poesía experimental o de vanguardia

A la primera línea pertenecen sus libros Evasión, Imagen, Manual de espumas y Fábula de equis y zeda. En la etapa correspondiente a los años posteriores a la guerra civil (1936-1939) parece dominar la tendencia tradicionalista. A esos años pertenecen sus libros Ángeles de Compostela y Alondra de verdad. El tema del primero es del misterio de la resurrección de la carne evocado por los cuatro ángeles anónimos del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago, y también figuras y motivos gallegos. En el segundo libro, compuesto enteramente de sonetos y publicado en 1941, muestra la maestría en el arte del soneto.

A la variedad y riqueza formal de su poesía, se una la variedad de los temas: religioso, amoroso, taurino, musical…

La naturaleza, el paisaje, el mar, los pueblos y ciudades de España, han sido constante fuente de inspiración. A dos ciudades ha consagrado dos de sus mejores libro: Soria y Mi Santander, mi cuna, mi palabra.

Importante también es su aportación al estudio crítico de la poesía: Antología poética en honor a Góngora y Poesía española.

FEDERICO GARCÍA LORCA

Nació en 1898 en Fuentevaqueros (Granada). Se trasladó a Ganada con su familia, donde estudió bachillerato y empezó Filosofía y letras y Derecho. En 1918 publicó su primer libro, Impresiones y paisajes. Al año siguiente marchó a Madrid para continuar sus estudios, instalándose en la Residencia de Estudiantes. En 1920 estrenó, sin ningún éxito, su primera obra dramática, El maleficio de la mariposa. Un año después publicó Libro de poemas. Fue en 1928 cuando obtuvo gran éxito con El romancero gitano. En ese momento tenía gran amistad con Vicente Aleixandre, y además había logrado su éxito teatral con Mariana Pineda.

En 1929 hizo un viaje a EEUU, y en 1930 visitó Cuba. Fruto de esos viajes fueron Poeta en Nueva York y La zapatera prodigiosa. En los años de la República (1931-1936) dirigió el teatro universitario de La barraca, con el que llevó a los pueblos lo mejor del teatro clásico español. Viajó por Argentina y Uruguay, y estrenó con éxito dos tragedias: Yerma y Bodas de sangre. Pocos días antes de estallar la guerra civil llegó a Granada. Detenido en agosto de 1936, fue fusilado por las fuerzas nacionalistas cerca del pueblo de Viznar.

Los años que pasó en el campo, su contacto con la naturaleza y la gente del campo y de los pueblos andaluces fueron decisivos para el nacimiento de su alma de poeta. El mundo de la naturaleza ejerció sobre él una gran admiración y a ellos se unió su afición a las canciones y coplas populares y a la música. No tardó en conocer los secretos de la guitarra y el cante. Sus primeros libros, Poema del cante jondo (1931), Canciones (1927) y El romancero gitano (1928) se hallan impregnados de elementos populares, andaluces, tradicionales y folclóricos.

OBRA

El romancero gitano es una síntesis de elementos populares, de imágenes cultas y de metáforas barrocas. El mundo de misterio y de sensualidad una fuerza poética de gran intensidad, gracias a la originalidad y al uso de símbolos con que personifica a los elementos de la naturaleza. Los protagonistas son seres frustrados, que buscan la felicidad y el amor, pero no llegan a alcanzarlos porque la muerte o una amenaza de muerte se lo impiden. Cada romance capta un instante de la vida, y quiere destacar la intensidad de ese momento.

Poeta en Nueva York fue publicado después de morir el autor, en 1940. El tema central de esta obra es el enfrentamiento de la naturaleza pura y la civilización de las máquinas. El resultado de la lucha es la victoria de éstas, con sus secuelas de destrucción y muerte. La angustia del hombre acorralado por la civilización de las máquinas le hace renunciar a los versos tradicionales. Usa el verso libre, que va mejor a la expresión surrealista y a las imágenes oníricas.

Esta influencia se nota en su obra Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Es una síntesis de los dos estilos de Lorca. El tema es la muerte del torero.

Los dos últimos libros, publicados póstumamente, son El diván del Tamarit y Sonetos del amo oscuro. Dentro de su obra teatral destaca La casa de Bernarda Alba.