Futuro de la Filosofía

Historia filosófica. Ciencia. Racionalidad. Más allá. Ideologías. Dogmatismos

  • Enviado por: Gela
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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¿TIENE FUTURO LA FILOSOFÍA?

INTRODUCCIÓN

Si nos preguntamos qué es la filosofía, nos encontramos con una difícil respuesta que no es fácil de responder. Por tanto, parece ser que si no se sabe lo que es con exactitud no parece que tenga futuro. Algo que no podemos saber, no podemos darle futuro.

Si llegamos a responder la pregunta, nos surge otras dudas de forma natural como: ¿qué me puede aportar la filosofía?, ¿la puedo utilizar en mi vida diaria?, ¿qué función desempeña hoy en día la filosofía?

Para poder responder estas preguntas, empezaré hablando de la necesidad de la filosofía y terminaré con las tareas de la filosofía, es decir, cuál es la función de ésta y en que consisten algunas de estas tareas.

A menudo, los estudiantes nos preguntamos: ¿por qué estudiar filosofía?, con lo que muchos hemos llegado a la siguiente conclusión: “No hay una única filosofía. Cada uno tiene la suya, ya que, de alguna manera, todos somos filósofos. Comprendemos que haya que estudiar Física o Historia, ¿pero para qué estudiar filosofía?” Se diría, pues, que la filosofía es necesaria, pero no el estudio de la filosofía. ¿Cómo resolver esta paradoja?

Hoy en día, la ciencia y la tecnología lo dominan todo, entonces la filosofía queda en un olvidado lugar porque un científico o técnico no utiliza la filosofía para continuar. ¿En qué lugar exacto queda la filosofía? ¿Se puede eliminar? ¿Se puede dejar como parte de la historia?

DESARROLLO

Si nos preguntamos qué es la filosofía, nos encontramos con una gran sorpresa. Incluso los mismos filósofos no se ponen de acuerdo para dar una respuesta. Es como si hubiera muchas maneras distintas de hacer filosofía. Y es que no existe la filosofía, no hay una esencia de la filosofía, como tampoco hay una esencia de la ciencia. Filosofía y ciencia no son cosas que estén ahí, independientemente de nosotros. Lo único que existe es la unidad investigadora del hombre, la cual ha sido llamada filosofía o ciencia, según los casos. Por eso, sólo la historia puede decirnos qué es la filosofía.

Voy a recorrer la historia de la filosofía, pero a grandes saltos. El término griego lógos significaba mucho para los primeros filósofos, quizá demasiado: 1) El orden (ley) de la realidad (cosmos), 2) la razón humana, y 3) la palabra. Y pensaron que estas tres cosas coincidían entre sí: realidad, razón y palabra son una misma cosa designada por un mismo término (lógos). Según Parménides “Lo mismo es pensar y ser”; y según Heráclito: “El lógos es común”. Estos dos filósofos creyeron que el orden del universo podría ser descubierto por la razón y expresado por la palabra.

Se pueden distinguir dos períodos en la historia de la filosofía. En el primero (período “metafísico”), la filosofía investiga acerca de la realidad (el ser). En el segundo (período “postmetafísico”), la filosofía se ocupa del conocimiento (subperíodo “crítico”), y luego de la palabra (subperíodo “lingüístico”).

NECESIDAD DE LA FILOSOFÍA

El “fin de la filosofía” fue ya anunciado por Comte y los positivistas del S. XIX. Estos anuncios se han hecho desde posturas filosóficas, dando así la razón a lo que dijo Aristóteles: “Hasta para dejar de filosofar es necesaria la filosofía”.

  • MÁS ALLÁ DE LA CIENCIA

  • En el S.XIX, el positivismo, cuyo iniciador fue Comte, defendió que había llegado el momento de que la ciencia sustituyera definitivamente a la filosofía. Este fue su argumento: “Creo haber descubierto una gran ley fundamental… Dicha ley consiste en que cada una de nuestras concepciones principales, cada rama de nuestros conocimientos, pasa sucesivamente por tres estados teóricos: el estado teológico, o ficticio; el estado metafísico, o abstracto; el estado científico, o positivo. La primera es el punto necesario de la inteligencia humana; la tercera, su estado fijo y definitivo; la segunda está únicamente destinada a servir de transición”.

    Ya a finales del S.XIX, científicos como Mach y Hertz reconocieron expresamente los límites de la ciencia, lo cual significaba abrirle terreno a la filosofía. Los científicos se volvieron más modestos, y aún más cuando las nuevas teorías (relativista y cuántica) hicieron temblar los aparentemente sólidos cimientos de la ciencia.

    Unos de los ataques más furibundos contra el positivismo procede de Husserl: “El positivismo nos roba el mundo de la vida, el mundo de la experiencia, y lo sustituye por el mundo abstracto de la ciencia”.

    Actualmente, superado el positivismo, los científicos ya no pretenden poseer “la verdad”, y, menos todavía, “toda la verdad”. La ciencia exige una reflexión que vaya más allá de la ciencia.

  • OTRA FORMA DE RACIONALIDAD

  • ¿Por qué no nos puede bastar la ciencia? ¿Por qué es tan necesaria la filosofía? Mi respuesta es la siguiente: porque sin filosofía, la ciencia caería en manos de la racionalidad instrumental y se pondría al servicio de la pseudo-racionalidad de las ideologías. La filosofía representa otra forma de racionalidad a la que la humanidad no puede renunciar.

    LAS TAREAS DE LA FILOSOFIA

    ¿Cuáles son las tareas de la filosofía en éste momento? Si la filosofía es necesaria es porque debe responder a necesidades concretas de la humanidad en cada momento histórico. Según Hegel, “la filosofía se identifica con su época; no está por encima de la época, sino que es el saber que refleja la sustancia misma de su tiempo”. Consecuencia: a cada época histórica le corresponde su propia filosofía.

    A continuación recordaré cuales fueron los temas de la filosofía en sus primeras etapas:

    • Si se toma la lista de los diálogos de Platón, se encuentra que el título suele estar tomado del interlocutor principal: Menón, o de la virtud; Fedón, o del alma; Fedro, o de la belleza; República, o de la justicia; Timeo, o de la naturaleza, etc. Aristóteles sistematizó la filosofía: Lógica, Física, Psicología (del alma), Metafísica, Ética, etc. En la filosofía moderna, irrumpe como tema central el problema del conocimiento, lo que dará lugar a un nuevo tratado: la Teoría del conocimiento.

    En el siglo XVIII, Wolff discípulo de Leibniz, elaboró una división de la filosofía:

  • Propedéutica: Lógica

  • Metafísica:

  • General: Ontología (sobre el ser en general y sus propiedades).

  • Cosmología o Física (sobre el mundo; se le llamará también Filosofía de la naturaleza).

  • Psicología (sobre el alma).

  • Teología natural o Teodicea (sobre Dios).

  • Valorativa:

  • General: Derecho natural.

  • Filosofía moral o Ética.

  • Filosofía civil o Política.

  • Economía.

  • Filosofía de las artes (Gramática, Retórica, Poética).

  • En esta división, el núcleo principal es la Metafísica. Por Metafísica se entiende el estudio filosófico de las cosas en sí mismas, es decir, es un intento de llegar a conocer lo que las cosas son, traspasando su simple apariencia.

    • El abandono de la metafísica por los filósofos de la Ilustración (s. XVIII), y el interés por responder a los problemas de la época, traslada la temática hacia los problemas estrictamente humanos: el conocimiento, la moral, la sociedad, la educación, la política, la ciencia… Kant, revela muy bien ese centrarse de la filosofía en el hombre, ese renunciar a la metafísica y ese enfocar los temas de un modo problemático: “El campo de la filosofía se resume en éstas preguntas: 1. ¿Qué puedo saber? 2. ¿Qué debo hacer? 3. ¿Qué me está permitido esperar? 4. ¿Qué es el hombre? De la primera pregunta se ocupa la metafísica; de la segunda, la moral; la tercera, la religión, y la cuarta, la antropología. Pero, en realidad, todas ellas se podrían incluir en la antropología, pues las tres primeras preguntas se refieran a la última. La filosofía debe poder determinar: 1) Las fuentes del saber humano. 2) Los límites del uso posible y útil de toda ciencia. 3) Por último, los límites de la razón”.

    Actualmente, los filósofos se mantienen dentro del planteamiento kantiano de negar que exista una filosofía.

    Se concibe entonces la filosofía, ante todo, como una actividad. Así, habrá que hablar de tareas de la filosofía.

    ¿Cuáles son esos “temas” o tareas? Probablemente, el estudio directo de la realidad ya no compete a la filosofía: la realidad empírica o fenoménica es el campo propio de la ciencia; y las esencias y causas últimas de la realidad fueron el objeto de investigación de la antigua metafísica que hoy casi nadie se atreve a reconstruir. De este modo, algunas de las tareas de la filosofía en la actualidad serían las siguientes:

  • Cuestiones meta-científicas y similares.

  • El discurso científico, es decir, la ciencia, no es objeto de estudio de la ciencia misma, sino que es objeto de la filosofía.

  • Los problemas últimos de la humanidad.

  • Se trata de problemas que escapan a las posibilidades de la ciencia y que sólo pueden ser examinados por la filosofía. Por ejemplo: los problemas del Todo (origen y finalidad del universo…: temas que suelen abordar más bien los científicos, pero que son propiamente filosóficos), los problemas de la Trascendencia (Dios y el más allá), y los problemas del hombre.

  • Crítica de las ideologías y los dogmatismos.

  • Al realizar la crítica de los prejuicios dogmáticos y de las ideologías encubiertas, la filosofía cumple una función inapreciable: liberar el pensamiento y al hombre mismo.

  • Interpretación de la historia.

  • La filosofía debe responder también a una de las más imperiosas necesidades humanas: la necesidad de comprender el mundo en que vivimos. Ésta es la tarea de una de las corrientes más importantes de la filosofía actual, la hermenéutica. Por eso, según Gadamer, “la hermenéutica es un aspecto universal de la filosofía”.

  • Los problemas prácticos.

  • Por fin, quedan los problemas de la llamada filosofía práctica: ética y filosofía política.

    CONCLUSIÓN

    Para concluir, voy a hablar de los problemas que nos planteamos actualmente y el desconcierto sobre el futuro relacionado con esto.

    Hoy, el mundo tecnológico está muy presente en nuestra vida diaria, y cada vez más. A veces dependemos de aparatos eléctricos, hasta tal punto que no nos imaginamos nuestras vidas sin ellos. Pero los científicos quieren llegar más lejos, quieren buscar el límite de lo que pueden llegar a hacer. Un ejemplo son los androides. Quieren llegar a hacer seres que nos sustituyan y que se comporten como un ser vivo más en nuestro planeta y, que incluso, puedan llegar a pensar y razonar por sí mismos y tomar sus propias decisiones. La clonación es otro problema. Está demostrado que la clonación es posible en seres humanos, y esto ha creado mucha polémica. Quién no ha sentido temor al pensar que les podría pasar algo similar que en la película de “El Sexto Día”, en la que puedes darte cuenta que tienes un clon suelto o que, el que realmente es el clon eres tú. O que pudieras tener la misma mascota durante toda tu vida.

    Estos problemas, como muchos otros, nos conducen a tomar unos valores éticos y a plantearnos muchas dudas.

    A medida que va pasando el tiempo, el campo de la filosofía crece en consideración, ya que hay más cuestiones en nuestra mente y sobre todo nos aparecen dudas respecto al futuro. Los filósofos de hoy ya no buscan con tanto interés respuestas metafísicas, aunque siguen estando ahí. Mientras sigamos haciéndonos preguntas del tipo: ¿Cuál es el origen del universo? ¿Cuál es nuestra misión aquí? ¿Hay vida inteligente en otros planetas o en otras galaxias? O del tipo: ¿Cuándo me moriré? ¿Qué me deparará el futuro? ¿Cuál es la misión de los sueños? Siempre estará la filosofía para intentar dar respuesta a éstas cuestiones. Y en mi opinión, nunca acabarán las dudas respecto a lo que nos rodea. La filosofía no puede desaparecer de ninguna de las maneras, porque sin ella no podríamos dar respuesta a nuestras dudas y no podrían plantearse otras nuevas.

    BIBLIOGRAFÍA

    • Serie Razón y Ser, T. Calvo Martínez, J.M. Navarro Cordón. Anaya, 1º Bachiller

    • Introducción a la Filosofía, César Tejedor Campomanes. SM. 3º BUP

    • Ediciones Akal, 1º Bachiller.