Fundamentos de la tipologia humana y personalidad

Psicosociología. Tipo: somáticas, somatopsíquicas y psíquicas. Kretschmer. Leptosoma, pícnico, atlético y displásico. Sheldon. Personología. Status

  • Enviado por: Beatriz Perez
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 36 páginas
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Introducción

Este trabajo tiene como principio básico el explicar la complejidad que posee cada ser humano y las características que se rigen sobre él, como una de ellas es la personalidad y lo que incide en ella.

Este trabajo también trata de explicar las diversas tipologías que nos rigen y los fundamentos de la personalidad como algunos de ellos son el temperamento, la inteligencia y el carácter moral.

Fundamentos de tipología y personalidad.

  • Concepto de tipo

  • Una de las formas tradicionales de estudiar la personalidad ha sido a través de las tipologías.

    Las tipologías estudian la personalidad, tomando como referencia los distintos aspectos en que diferencia la percepción de las personas. Buscan características o atributos similares y sobre la base de ellas, establece categorías para la clasificación de los individuos.

    El estudio de la personalidad es desde el punto de vista globalista, por características y estructuras de características resaltantes; olvidando que la organización de la personalidad varia de un individuo a otro, por lo tanto, en la practica es imposible encuadrar con nitidez a un individuo dentro de un tipo.

    Las diversas tipologías han elaborado sistemas de clasificación de las personas de acuerdo con los tipos.

    El tipo se puede definir como: “La forma característica de constitución o estructura mental de un hombre que lo distingue particularmente de otros individuos

    Unas tipologías han tomado como base de su clasificación algún aspecto del funcionamiento mental: orientación y el interés hacia el interior o el exterior del yo; predominio del pensamiento, el sentimiento, la sensación y la intuición, como es el caso de la tipología de Jung.

    Y otras tienen como base características físicas: aspectos faciales, estructura corporal, tamaño de las distintas partes del cuerpo.

    Este tipo de clasificaciones no ha sido muy utilizada, debido a las criticas que provienen fundamentalmente del hecho de que si fueran ciertas se podrían encasillar perfectamente a las personas en esos tipos. Y esto no es posible.

    Cada individuo tiene su propia estructura de personalidad, distinta a la de cualquier otro aunque tengan algunas características semejantes. Por eso, es frecuente encontrar que una persona posea características de diferentes tipos.

    Otro concepto muy similar, pero perfectamente diferenciado con relación al tipo, es el rasgo. Y lo podemos definir: “cualquier característica consciente de la personalidad que tiene un contenido ideacional o emocional

    El rasgo, tal como aquí lo definimos, hace referencias a formas de percibir, actitudes emocionales y probabilidades de un determinado comportamiento.

    Al contrario del tipo, el rasgo sigue criterios analiticos para definir la personalidad. En lugar de englobar al individuo, lo muestra en sus diferentes caracteristicas y por ello sirve mejor para definir la personalidad.

    Tipologías humanas:

    Las tipologías humanas son de tres clases, de acuerdo con el criterio en que han sido orientadas:

    a) Tipologías somáticas:

    Tienen como criterio de clasificación las diferencias en la estructura somática o corporal. Entre ellas se encuentran las elaboradas por Viola y Pende.

    b) Tipologías somato-psíquicas:

    Se basan en la estructura corporal, pero considerada bajo un aspecto dinámico ­funcional, y en relación con las estructuras psíquicas correspondientes. Pertenecen a es­te grupo las tipologías de Kretschmer y Sheldon.

    c) Tipologías psiquicas:

    Clasifican a los individuos según estructuras mentales y de reacción. Son de esta clase las tipologías de Jung y Adler.

    De todas estas teorías que acabamos de mencionar sólo serán estudiadas por exigencia programática, las de Kretschmer y Sheldon.

    TIPOLOGÍA DE KRETSCHMER:

    Kretschmer (1888—1964), médico psiquiatra alemán, realiza su estudio sobre la relación entre la constitución fisica y temperamento partiendo de enfermos que sufrían esquizofrenia y psicosis maníaco depresiva.

    Observa que entre sus pacientes existe cierta correspondencia entre la estructura somática y la psíquica. Esto le lleva a sistematizar el estudio y a establecer una clasificación tipológica doble:

    • tipos morfológicos o corporales

    • tipos temperamentales

    Tipos somáticos o morfológicos:

    Kretschmer distingue tres tipos con características diferenciadas:

    LEPTOSOMA:

    Caracterizado por caja torácica plana y alargada; pelvis ancha; relieve superficial delgado y tendinoso, con poco tejido adiposo; extremidades largas y delgadas, con manos y pies largos y estrechos; cabeza pequeña y cuello largo y delgado; cara estrecha y ovalada; nariz estrecha y afilada; cabello recio.

    PÍCNICO:

    Caracterizado por: caja torácica abombada y corta; relieve de formas redondas suaves, con mucho tejido adiposo; extremidades cortas, manos y pies anchos y cortos; huesos finos; cabeza redondeada y relativamente grande, cuello corto y macizo; cara ancha; cabello flojo y tendencia a la calvicie.

    ATLÉTICO:

    Caracterizado por hombros fuertes y anchos; tronco trapezoidal con pelvis estrecha; relieve muscular sobre una recia armazón ósea; brazos y piernas fuertes, manos y pies grandes cara tosca con salientes pronunciados y de forma oval alargada; cabello fuerte.

    Después de haber clasificado estos tres grupos, Kretschmer se encontró con que había sujetos que no era posible incluirlos dentro de ninguna de estas clasificaciones. Para poderlos clasificar formó un nuevo grupo:

    DISPLÁSICOS:

    Incluye los casos de anomalías constitucionales como: enanismo y gigantismo; los casos extremos de los otros tipos y los tipos mixtos imposibles de clasificar.

    Los llama así porque la displasia es una desviación o detención del proceso de “plastifi­cación”, es decir, adquisición y moldeamiento de la forma física normal.

    Tipos psiquicos:

    Correlativamente a los tres tipos somáticos establece los tipos psíquicos:

    ESQUIZOTÍMICO:

    Sus características son: se desconecta fácilmente de la realidad y se aisla; su sensitívidad es marcadamente bipolar: o muy exagerada o muy disminuida; es muy suceptible y suspicaz o totalmente indiferente y frío; sus impresiones son más de orden psíquico que sensorial; ex­terioriza poco, es callado y reservado; su intimidad dificilmente puede ser penetrada; es poco influenciable por el ambiente y poco práctico.

    CICLOTÍMICO:

    Sus características son: sociable, abierto, cordial; su vida está condicionada por el esta­do de ánimo fluctuando entre la alegría y la tristeza (ciclo), sin que haya causas externas que lo motiven; no tiene lógica fuerte; su capacidad de trabajo tiene orientación práctica.

    GLISCROTÍMICO:

    Se caracteriza por: el predominio del aspecto psicomotor, necesitando mucha actividad fisí­ca; son sujetos poco flexibles; persisten insistentemente en lo que piensan; su conversación tiende a ser monotemática; son pegajosos en el trato social; pueden ser apáticos o impulsivos. Las críti­cas a la teoría tipológica de Kretschmer pueden resumirse así.

    CRÍTICAS A LA TEORÍA TIPOLÓGICA DE KRETSCHMER

    Las criticas a la teoría tipológica de Kretschmer pueden resumirse así:

    • presenta los tipos extremos, no los tipos promedio.

    • divide en forma drástica y precisa a los individuos, olvidando muchas diferencias indivi­duales.

    • no tiene en cuenta los cambios fisicos que pueden ocurrir con una simple variación en la alimentación.

    • las investigaciones realizadas confirman la interpretación en los casos de psicóticos, mientras que no lo confirman al tratarse de individuos normales.

    TIPOLOGÍA DE SHELDON:

    W.H. Sheldon, profesor de la Universidad de Harvard, inició sus estudios sobre tipología en 1928 y publicó los resultados en 1940.

    La teoría de Sheldon, tiene como fundamento la existencia de tres componentes corporales y tan peramentales, definiendo los tipos por el relativo predominio de estos componentes. Los componentes corporales son el endomorfismo, el mesomorfismo y el ectomorfismo; y las dimensiones temperamenta­les correspondientes son la visceroctonía, la somatotonía y la cerebrotonía.

    Tipos morfológicos:

    La base para esta clasificación es el mayor desarrollo de uno de los foliculos embrionales: endoder­mo, folículo embrional interno; mesodermo, folículo embrional medio; ectodermo, folículo embrional externo.

    ENDOMORFO:

    Caracterizado por el predominio del desarrollo visceral; gordura; su estructura ósea y muscu­lar está poco desarrollada y es débil.

    Corresponde al tipo pícnico de Kretschmer.

    MESOMORFO:

    Caracterizado por el predominio de las estructuras corporales: huesos, músculos y teji­do conjuntivo lo que proporciona un aspecto fisico fuerte y resistente; el tronco es largo y musculoso; el volumen del tórax es superior al del abdomen; la piel es gruesa.

    ECTOMORFO:

    Caracterizado por un organismo demacrado, de músculos pobres y huesos delicados; pecho aplastado; extremidades largas y delgadas.

    Corresponde al leptosoma.

    Tipos temperamentales:

    VISCEROTONIA:

    Caracterizada por inclinación a la comodidad y sociabilidad; glotonería de alimentos, de gen­te y de afecto; amabilidad indiscriminada.

    Corresponde al ciclotimico.

    SOMATOTONIA:

    Caracterizada por el predominio de la actividad muscular y el vigor; afán de dominio y deseo de poder; indiferencia ante el dolor; insensibilidad psicológica; agresividad competiti­va.

    Corresponde al gliscrotimico.

    CEREBROTONIA:

    Caracterizada por la tendencia a encerrarse en sí mismo, a disimular y a inhibirse; la huida de la sociabilidad; la represión de la expresión corporal; la rigidez de la postura y de los movimientos; el control emocional y el ocultamiento de los sentimientos.

    Corresponde al esquizotimico de Kretschmer.

    La teoría de Sheldon ha sido poco sometida al estudio de otros investigadores. Con relación a la de Kretschmer tiene la ventaja de que no presenta categorías totalmente definidas, sino distin­tas graduaciones a lo largo de las cuales todos los individuos pueden clasificarse.

    II. PERSONOLOGIA

    El término personologia se debe al psicologo norteamericano Henry A. Murray, quien en 1938 lo utilizaba para referirse al “estudio o ciencia de Ia personalidad”.

    La utilizacion de esta palabra ha tenido como finalidad establecer Ia separacion entre el estu­dio de la personalidad y el estudio de la psicologia.

    En la actualidad no suele utilizarse el término personologia; en su lugar se habla de “Teorias de la Personalidad”, ya quc existen distintas escuelas psicologicas con hipotesis y explicaciones diferentes en cuanto a la estructura de la personalidad.

    Diferencia entre personologia y tipologia:

    La diferencia básica radica en el objetivo que persiguen ambas.

    La tipologia trata de clasificar a los individuos de acuerdo con estructuras fisiologicas o mentales. Mientras que la personologia se dedica a estudiar los factores determinantes de la per­sonalidad que llevan a la persona a actuar como lo hace.

    La personologia no se queda en catalogar a los individuos, sino que va más al fondo de las cosas: cual es el origen del comportamiento humano.

    Persona:

    Para comprender mejor los términos personologia y personalidad, es necesario aclarar el sig­nificado de la palabra persona.

    Tiene su origen en la lengua griega, significando etimologicamente “mascara”, es decir, algo asumido, que no es propio de uno, algo que no es sustancial sino añadido. Los actores del teatro se ponian máscaras (personas) para representar los distintos papeles de la pieza teatral; y éste es el origen del primitivo significado de la palabra.

    En el siglo III, los teologos cambian el sentido del vocablo y entienden por persona algo inte­rior, de matiz sustancial o esencial. Y en el siglo VI, Boeclo añade a esta concepcion el atributo de la racionalidad.

    En psicologia conviene destacar la interpretacion de Jung, discipulo de Freud, para quien el término persona significa cara (mascara) que el hombre presenta a la sociedad en que se desen­vuelve. Cara que puede ser distinta a sus sentimientos e intereses reales.

    Personalidad:

    Muchas son las definiciones que se han dado de la personalidad y a pesar de todos los estu­dios, no se ha logrado precisar con exactitud.

    Generalmente las definiciones dadas se clasifican dentro de tres tendencias:

  • Considerar la personalidad como efecto exterior que una persona causa en los demás.

  • Definirla por su esencia y estructura.

  • Considerarla como algo operacional: por las operaciones que produce.

  • No existen definiciones correctas o incorrectas, sino más o menos adecuadas para los objeti­vos que se pretenden.

    En nuestro caso vamos a adoptar la definición de W. Allport, que sigue la tendencia esen­ciálista:

    “Personalidad es la organización dinámica, en el interior del individuo, de los sistemas psicofisicos que determinan su conducta y su pensamiento característicos.”

    Esta definición indica:

    • que la personalidad es de naturaleza cambiante: organización dinámica.

    • que es algo interno, no de apariencia externa.

    • que no es exclusivamente mental, ni exclusivamente neurológica sino que su organización exige el funcionamiento de mente y cuerpo como unidad.

    • que los sistemas psicológicos son tendencias determinantes que dirigen y motivan la acción.

    • que la conducta y el pensamiento son característicos de cada individuo, y que en ellos se refleja su adaptación al ambiente, a la vez que son formas de acción sobre él.

    Aunque Allport en su definición no señala ningún sistema concreto, como aclaración que puede ayudar a comprenderla mejor, señalaremos algunos sistemas a los que él se refiere: cos­tumbres, sentimientos, rasgos, creencias, expectativas, estilos de conducta, constitución fisica, sistema glandular y nervioso.

    En la génesis de toda personalidad se encuentran elementos de origen hereditario y elementos de origen ambiental.

    La herencia proporciona una constitución fisica y una dotación genética, mediante las cuales se va a captar el mundo y a responder ante él.

    El ambiente proporciona elementos de interpretación, pautas para dar significado a los estí­mulos, y determinar formas de respuesta.

    La influencia simultánea de lo hereditario y lo ambiental a través del tiempo y del espacio, van dando origen y determinando la personalidad.

    El individuo no nace con una personalidad determinada, sino con cierta dotación que condi­cionará, en parte, el desarrollo posterior. La personalidad se conquista, se hace, se construye. Las condiciones heredadas se complementan y transforman a través de la experiencia, el aprendizaje, la educación, el trabajo, la fuerza de voluntad, la convivencia y el cultivo de la persona.

    Personaje:

    El término personaje se emplea con un doble sentido:

    • para referirse a un sujeto distinguido.

    • para hacer referencia a cada uno de los seres humanos o simbólicos ideados por un escri­tor, y dotados de vida propia, que toman parte en la acción de una obra literaria.

    Utilizado en el primer sentido, suele confundirse a veces dentro del lenguaje popular no científi­co, con el término personalidad. La confusión proviene del hecho de que a los grandes personajes se les hace mucha propaganda de su personalidad, en cuanto a los rasgos más sobresalientes, terminan­do por identificar la personalidad con aquellos aspectos en que se destaca el individuo.

    Aunque este fenómeno es frecuente, debe tenerse en cuenta que no es correcta esta identifica­ción pues se falsea lo que es personalidad realmente, para reducirla al mero efecto que estos indi­viduos producen exteriormente.

    Status y rol sociales:

    Estos dos terminos tienen significado muy preciso en sociología.

    El status es definido por Krech:

    “Es la posición o situación de un individuo en la jerarquía de prestigio de un grupo y que en un momento determinado le será respetado.”

    Es el conjunto de consideraciones otorgadas al puesto que un individuo desempeña. Es decir, es algo que no merece el individuo por sus cualidades o características relevantes, sino que se le da por desempeñar un puesto independientemente del valor de la persona.

    El rol lo define el mismo Krech así:

    “Es la estructura de nesecidades, objetivos, creencias, sentimien­tos, actitudes, valores y conductas que los miembros de una comuni­dad esperan que debe caracterizar al ocupante de una posición.”

    La personalidad de un individuo se halla moldeada por el rol y el status que ocupa en la so­ciedad. Todo individuo tiende a encuadrar su personalidad de acuerdo con la posición y el papel que desempeña en la sociedad. Así, al que ocupa el puesto de ejecutivo, la sociedad lo considera altamente, y le exige un determinado comportamiento: cierto tipo de relaciones, utilizar un carro lujoso, tener chofer, vestir de una determinada forma.

    Lo mismo pudiera decirse de las diferentes profesiones: socialmente unas son consideradas superiores a otras, y de acuerdo con este nivel se exige una conducta determinada a quienes las ocupan.

    De este hecho pueden derivarse conflictos a nivel personal, cuando las características de un individuo no se acomodan a las exigencias del status. Y de esta misma situación se origina tam­bién la falsa concepción de la personalidad en la que se indentifica la conducta que se le exige por ocupar un cargo determinado, con las características internas que un individuo realmente posee.

    A su vez, el rol profesional está moldeado por la personalidad, ya que cada individuo desem­peña el papel social que le corresponde imprimiéndole sus características personales.

    Se produce una interrelación mutua: el status y el rol exigen un comportamiento determina­do del individuo, y éste imprime ciertas características de su personalidad, a su actuación.

    Persona y Yo:

    En la psicología de la personalidad existe un enigma: el yo.

    Sabemos que es de naturaleza subjetiva; tenemos sentido de nuestro yo, aunque no conoce­mos su naturaleza. Esto plantea un problema serio: ¿cómo definirlo si no se conoce?

    Ante esta dificultad se ha optado por llegar al yo a través de la experiencia que se tiene de él, y asi se le define como:

    “El factor unificador que vincula todas nuestras experiencias emocionales, nuestros hábitos, recuerdos, rasgos y valores”.

    (Ros Stagner)

    Según esta definición es algo interno, que da unidad a las diversas características y aspectos de cada individuo.

    El yo se hace consciente en forma de autoimagen, que es una abstracción de cómó percibimos nuestro fisico real, nuestra inteligencia, hábitos y emociones; de nuestro concepto de cómo nos ven los demás y de nuestras cualidades imaginarias y reales. Es representativo del individuo por cuanto lo unifica.

    La persorna, como ya se indicó anteriormente, puede tomarse de diferentes maneras: como la cara que el individuo presenta a la sociedad, o como la sustancia que identifica a todo ser humano.

    Tomado el término persona en el primer sentido, podría considerarse como la manifestación externa del yo. Serían dos cosas totalmente distintas, el yo, lo típico del individuo, lo interno; la persona, la máscara, la proyección social, la apariencia externa de yo.

    III. LOS CUATRO ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONALIDAD

    Al tratar de explicar qué es la personalidad, indicábamos que contiene elementos de origen hereditario y ambiental. Estos elementos o factores constitutivos de la personalidad son:

    • la constitución fisica

    • el temperamento

    • la inteligencia

    • el carácter moral

    Todo ser humano al nacer posee una personalidad “potencial”, en cuanto a que tiene los ele­mentos básicos de la misma. Esta potencialidad comenzará a ser realidad cuando se inicie el des­arrollo de ciertas características y capacidades, como trabajo intelectual, creatividad, conducta intencional y valores éticos, entre otras, que indican que los diversos elementos de la personalidad están funcionando con cierto nivel de organización.

    Y se puede hablar de personalidad estructurada cuando el individuo logra dinamizar de for­ma integrada y con autonomia estos aspectos básicos, lo que le llevará a tener una conducta y un pensamiento caracteristicos.

    La constitución física:

    Se llama constitución física al conjunto de características morfológicas, fisiológicas y bioquímicas que caracterizan a un individuo.

    La constitución física es fundamentalmente heredada. Todo individuo recibe hereditariamente una base estructural bioquímica, glandular, nerviosa, muscular, ósea y sensorial que va a determinar a través del proceso de desarrollo su constitución física.

    Esta base heredada de la constitución física se halla expuesta a la influencia de factores que pueden condicionar o modificar su desarrollo y producirle cambios temporales o definitivos. Co­mo ejemplos de estas influencias podemos citar: la falta de actividad normal de la tiroides que produce cretinismo; los impedimentos físicos congénitos o adquiridos, como la sordera, que difi­cultan un intercambio social normal; las deficiencias alimenticias que producen fallas en el de­sarrollo físico y mental; las enfermedades que producen incapacidad física; las tensiones, angus­tias, frustraciones y conflictos que provocan úlceras gástricas, asma, alergias.

    Las investigaciones realizadas en este campo han revelado la influencia de la constitución fi­sica en la personalidad y comportamiento del individuo.

    Pero debemos tener en cuenta que la relación de influencia es bidireccional: de la constitu­ción física hacia la personalidad y de la personalidad hacia la constitución física. Existen variables fisiológicas que condicionan las percepciones, expectativas y respuestas, y situaciones traumáticas que provocan cambios glandulares, circulatorios y viscerales.

    El temperamento:

    Gordon W. Allport lo define así:

    “Los fenómenos característicos de la naturaleza emocional de un individuo, incluyendo su susceptibilidad emocional, la fuerza y la velocidad con que acostumbran a producirse las respuestas, su estado de humor preponderante y todas las peculiaridades de fluc­tuación e intensidad en el estado de humor, considerándose estos fenómenos como dependientes en gran parte de la estructura cons­titucional y predominantemente hereditarios”.

    En esta definición se indica que:

    • el temperamento es el aspecto emotivo de la personalidad: el mayor o menor grado de impresionabilidad ante los estímulos; la forma de reaccionar frente a las emociones; los cambios en el humor.

    • depende de la constitución fisica y especialmente de los factores hereditarios de la misma.

    Las investigaciones realizadas han puesto de manifiesto la influencia de la constitución física en el temperamento: la baja producción de tiroxina produce pereza, inercia, torpeza, quienes 1a sufren son descritos como depresivos, insatisfechos y desconfiados; al contrario, los hipertiroi­deos tienen síntomas de tensión nerviosa, excitación, ansiedad, y se manifiestan nerviosos, hipe­ractivos e inquietos.

    Los cuatro temperamentos de Hipócrates:

    El estudio del temperamento se remonta a los tiempos de Hipócrates, padre de la medicina.

    Antes de él, Empédocles, siglo V antes de Cristo, había formulado una teoría según la cual todo en la naturaleza se compone de cuatro elementos: aire, tierra, fuego y agua.

    Hipócrates, basándose en la teoría de Empédocles y aplicándola al hombre dice que está compuesto de cuatro humores que son reflejo de los cuatro elementos del mundo, pues el hombre es un reflejo en pequeño de la naturaleza. A estos cuatro humores corrésponden cuatro tempera­mentos de la manera siguiente:

    ELEMENTOS CÓSMICOS HUMORES TEMPERAMENTOS
    Aire Sangre Sanguíneo
    Tierra Bilis negra Melancólico
    Fuego Bilis amarilla Colérico
    Agua Flema Flemático

    En el ámbito psicológico se han realizado distintos esfuerzos por clasificar los temperamentos.

    Jung, psiquiatra suizo, toma como base dos dimensiones opuestas: extroversión e introver­sión. Y afirma que el temperamento extrovertido está centrado en el mundo, es espontáneo y abierto; mientras que el introvertido está centrado en su yo, en su intimidad, es cerrado, impe­netrable y se repliega fácilmente sobre sí mismo.

    Eysenck se basa en dos rasgos bipolares: “introversión-extroversión” y “estabilidad­inestabilidad”. Para él esto da origen a cuatro temperamentos:

    • introvertido: caracterizado por ser tranquilo, poco sociable, reservado, pesimista, cuidadoso, reflexivo.

    • extrovertido: que es activo, optimista, impulsivo, voluble, sociable, abierto, hablador.

    • estable: que presenta como caracteristicas la ecuanimidad, la calma, el control, la des­preocupación, el dinamismo.

    • inestable: que se hace notar por ser susceptible, agitado, agresivo, excitable, ansioso.

    Otros psicólogos utilizan los rasgos: predominio, sumisión, dependencia e independencia co­mo sistema de clasificación de los temperamentos de acuerdo con su forma de reaccionar frente a los estímulos y situaciones que se presentan.

    La inteligencia:

    Cada persona se adapta a la realidad de una manera diferente. Esta reacción de adaptación va precedida de un conocimiento previo de la situación en que nos vemos involucrados. No todos captamos las cosas con la misma amplitud y profundidad, lo que da origen a las diferencias indi­viduales al tratar de solucionar los problemas.

    La inteligencia es, por tanto, un elemento importante de la personalidad.

    Al tratar de definirla se la interpreta como capacidad para comprender situaciones abstractas y relacionar elementos; y como capacidad para adaptarse a situaciones nuevas aprovechando la experiencia anterior. Y algunos la confunden con la cultura científica y con las habilidades; estos dos aspectos son totalmente distintos de la inteligencia si bien pueden estar relacionados con ella.

    Se puede llegar a la siguiente definición:

    Es la capacidad para adaptarme a situaciones nuevas con rapidez y resolver con éxito los problemas en ellas implícitos.”

    La inteligencia no es algo material, sino un concepto abstracto al que se ha llegado por un proceso de análisis y sintesis de sus consecuencias.

    Tipos de Inteligencia:

    La comprobación ha llevado a la clasificación de la inteligencia en diversos tipos de acuerdo con el predominio de una capacidad sobre otra:

    a) Tipos de Inteligencia de acuerdo con el proceso de solución de problemas:

    • Inteligencia comprensiva:

    Es la capacidad para captar con claridad los datos del problema y anali­zarlos con precisión y agudeza.

    Hay personas que poseen este tipo de inteligencia y se dan cuenta rápidamen­te de la solución que está planteada, pero después son incapaces de resolverla.

    • Inteligencia inventiva:

    Es la capacidad para plantear vías de solución. Es propia de inventores y de experimentadores, que son individuos generalmente muy ricos en recursos de este tipo.

    • Inteligencia crítica:

    Es la capacidad para verificar o comprobar la validez de las solucione adoptadas.

    Los críticos de arte tienen este tipo de inteligencia.

    b) Tipos de Inteligencia de acuerdo con las distintas situaciones que pueden presentarse.

    • Inteligencia social:

    Es la capacidad para manejar el lenguaje e influir en los demás. Es tipico de políticos, abogados.

    • Inteligencia espacial o concreta

    Es la capacidad para manejar con eficacia objetos situados en el espacio; mecanismos y procesos industriales.

    Es la inteligencia del ingeniero práctico, del mecánico, del arquitecto.

    • Inteligencia abstracta:

    Es la capacidad para resolver problemas a nivel de ideas y símbolos.

    Es la inteligencia del filósofo, del matemático y del científico teórico.

    Los tests de inteligencia:

    Los tests de inteligencia son pruebas a que se someten a los sujetos para medir el grado de inte­ligencia que demuestra su actuación. Proporcionan una puntuación que indica el nivel intelectual general del individuo. Esta puntuación se llama “Coeficiente intelectual” y se abrevia así: C. I.

    Cada test presenta una gran variedad de tareas a resolver, con el objeto de que de esta forma quede cubierta una muestra adecuada de todas las funciones intelectuales importantes

    Las unidades de medida que se utilizan en los tests de inteligencia son:

    • La edad mental:

    Fue ideada por Binet en 1908, quien partió de la hipótesis de que a cada edad crono­lógica de un sujeto, correspondía un cierto nivel de inteligencia. A este nivel lo llamó “Edad Mental”.

    Una prueba es característica de una edad, cuando es resuelta por la mayoría de suje­tos que tiene esa edad; mientras que la mayoría de quienes tienen la edad inmediata infe­nor fracasa.

    Esta unidad, aunque es importante, no es aplicable sino a niños y a adolescentes.

    • El coeficiente de inteligencia:

    Es una unidad ideada por Stern, y consiste en dividir la edad mental por la edad cronológica y multiplicar este resultado por cien:

    De acuerdo con el coeficiente intelectual se clasifican los individuos así:

    • débil mental: si el C.I. es inferior a 70.

    • fronterizo: si está entre 70 y 80.

    • torpe: si está entre 80 y 90.

    • normal: si está entre 90 y 110

    • superior: si está entre 110 y 120.

    • muy superior: si está entre 120 y 130.

    • genio: si está por encima de 140.

    Esta unidad puede utilizarse tanto con niños como con adultos

    Además de estas unidades, existen otras como son los percentiles, que indican el rango en que se clasifica un sujeto en relación con cien individuos de la misma edad cronológica o del gru­po comparativo.

    Tipos de test de inteligencia:

    Entre los diversos tests de inteligencia hay que mencionar:

    a) La escala de Binet-Simon:

    Fue elaborada en 1905, y trataba de medir el juicio, la comprensión y el razona­miento. Esta prueba es la que primero utiliza el concepto de edad mental.

    b) La escala de Terman:

    Fue publicada en 1916. Es una revisión y adaptación de la escala de Binet-Simon a norteamérica. Esta prueba utilizó por primera vez el Coeficiente Intelectual como razón entre la edad mental y la edad cronológica. Posteriormente se han realizado diversas re­visiones de la escala original de Binet-Simon.

  • En la actualidad se utilizan multiplicidad de tests tanto verbales como no-verbales.

    • Verbales:

    Se llaman así aquellos tests que presentan preguntas de completación de frases, de razonamiento aritmético, de vocabulario, y de otros tipos, expresadas mediante palabras. Suponen que el individuo a quien se va a aplicar sabe le­er y escribir.

    • No-verbales:

    Utilizan dibujos o diagramas, series de números, para que se clasifiquen o se realicen analogías. Se emplean con individuos que no leen ni escriben.

    • De ejecución

    Son tests que se realizan manipulando objetos, por ejemplo, un rompeca­bezas, una serie de figuras cortadas en trozos, y de otros tipos distintos. Se uti­lizan con sordos, analfabetos y extranjeros que no conocen un idioma.

    Influencia de lo heredado y de lo ambiental en Ia inteligencia:

    La conducta inteligente tiene su base fisiológica en la estructura del encéfalo y de las condi­ciones en que éste se encuentra, de tal forma que es imposible comportarse inteligentemente cuando existen lesiones cerebrales notables.

    Siendo heredada Ia calidad del sistema nervioso, se comprenderá fácilmente La influencia que tiene lo heredado en relación con la inteligencia.

    Sc ha demostrado que ciertos casos de oligofrenia se deben a una constitucion defectuosa del sistema nervioso, que se transmite hereditariamente, por lo que es más fácil conseguir débiles mentales en unas familias que en otras.

    En otros casos la oligofrenia se debe a factores y condiciones prenatales o del mismo parto. Asi, el alcohol y ciertos venenos como el plomo y el arsenico retardan el desarrollo del sistema nervioso durante la gestacion, originando disminucion de la inteligencia. Lo mismo sucede con la infeccion sifilitica intrauterina.

    Si bien la inteligencia está condicionada biologicamente, la influencia estimuladora del medio ambiente es de capital importancia en los primeros estadios del desarrollo.

    Otros datos derivados de investigaciones son:

    • existe una relación positiva entre el nivel de ocupacion y Ia ejecucion en el test de inteli­gencia, es decir: a mayor nivel de ocupacion, mayor es el rendimiento en el test.

    • existe relación positiva entre el rendimiento en test de inteligencia de niños y el nivel de ocupacion de sus padres.

    • existe diferencia de rendimiento en los tests de inteligencia entre individuos que pertenecen a una clase social y los de otra. Es mayor el rendimiento según Ia clase sea más elevada.

    • los resultados de rendimientos en test de inteligencia de niños que viven aislados en mon­tañas, son más bajos que la media de la población, especialmente en los tests verbales.

    Todos estos datos sugieren una conclusión: la inteligencia necesita no sólo de una buena base hereditaria para desarrollarse normalmente, sino que también le es indispensable un medio am­biente que la estimule positivamente, que la haga ponerse en funcionamiento.

    El carácter moral:

    Etimológicamente el término carácter proviene del griego y significa “marca” o “sello” que distingue inconfundiblemente a una persona. Se le utiliza con diversidad de matices; entre los que se destacan:

    el conjunto de rasgos morales y éticos.

    la estructura de la personalidad que determina formas constantes y típicas de actuar.

    Quienes mantienen esta segunda concepción tratan de evitar, al hablar del carácter, el atri­buirle matices de orden moral.

    Mientras que para otros, esto no es problema ya que todo comportamiento tiene connota­ciones de tipo moral y muchos de los elementos de formación del carácter son de origen ético.

    Nosotros, teniendo en cuenta la calificación de “carácter moral” que da el programa de edu­cación, adoptamos la siguiente definición:

    Carácter es el conjunto de rasgos de personalidad, relativa­mente perdurables, que tienen importancia moral y social”.

    Los rasgos que forman el carácter, como son bastante estables, imprimen una forma caracte­rística de actuar, marcan a la persona con un sello característico. Así, la amabilidad, lealtad, honestidad, doblez, irritabilidad, cuando determinan formas típicas de actuar de alguna persona, pasan a ser rasgos de su carácter.

    La niñez y adolescencia son etapas muy importantes en la formación del carácter, tanto positiva como negativamente. Las fallas, lagunas, distorsiones, experiencias traumáticas, así como las costumbres, vivencias felices y satisfactorias, normas y prácticas morales y éticas van señalando y matizando el carácter.

    El hogar, la escuela los grupos de amistad, son los ambientes más influyentes en la forma­ción de los rasgos del carácter. Pero también influyen los medios de comunicación, la propagan­da, la prensa y el ambiente de responsabilidad y moralidad que vive la sociedad en cuanto a traba­jo, al respeto de la persona y de los bienes de los demás; a la necesidad de contrubuir a la cons­trucción y desarroilo social de la comunidad y la nación; la vivencia de la responsabilidad com­partida en el logro de la justicia y la paz.

    La importancia del carácter radica en que demuestra los valores que vive la persona, la forma de tomar y llevar a cabo las decisiones, y de conducirse conscientemente con sus semejantes. Es en este sentido, el reflejo de toda la personalidad.

    Características de la personalidad madura:

    Afirmamos anteriormente que la personalidad se conquista.

    Hemos visto, que todos tenemos la dotación base para construir nuestra personalidad y que en el proceso de su desarrollo intervienen lo heredado y el ambiente.

    La meta del desarrollo de la personalidad es lograr la madurez de la misma. No es fácil determi­nar qué es madurez en cuanto a la personalidad. Sin embargo, quienes se dedican a estudiar este pun­to señalan una serie de rasgos que son propios de una personalidad madura. Son los siguientes:

  • Estabilidad emocional:

  • Que implica una integración de la personalidad, es decir, haber integrado instintos, impulsos, tendencias, necesidades, emociones, sentimientos, vivencias y acciones con pensamiento y voluntad, que permite a la persona reaccionar ante los distintos estí mu­los de una forma estable y autónoma determinada no por impulsos primitivos, sino por los elementos rectores de su personalidad bien integrada.

  • Conocimiento de sí mismo:

  • Conocimiento de las capacidades, cualidades y valores que posee uno mismo, así como de las deficiencias, debilidades y tendencias de acción que le son características.

    De esta manera, la persona podrá tomar decisiones adecuadas; se comprometerá hasta donde sus recursos le permitan; sabrá aceptarse tal cual es sin crearse expectativas irrealizables; podrá buscar la complementaridad para sus deficiencias; se fijará metas y objetivos realistas y podrá vivir sin ilusiones falsas que la alejen de la realidad.

  • Capacidad de autoevaluación:

  • El individuo maduro se juzga a st mismo y reconoce cuándo actúa bien o mal, que aspectos positivos y negativos posee.

    La autoevaluación permite mejorar, superar fallas, estar en una actitud de cambio y superación; así mismo permite reconocerse tal cual es, con éxitos y fallos, con cualida­des y defectos, con planes, metas y realizaciones. Es un factor más que proporciona ele­mentos para ser realista.

  • Capacidad de decisión:.

  • El individuo que la posee toma decisiones sabiendo y aceptando las consecuencias de las mismas; sacrificando unos motivos por seguir otros.

    Proporciona a la persona una mayor autonomía para decidir por si mismo, lo que no implica consultar con otros, buscar otras opiniones; y es un factor de seguridad en la vida.

  • Capacidad de aceptar riesgos y responsabilidades:

  • Implica emprender las acciones no a ciegas, sino habiendo medido los riesgos que se van a correr y haciéndose completamente responsable no sólo de la acción en sí, sino también, de sus consecuencias.

    La persona madura acepta responsabilidades y se arriesga, de acuerdo con sus ca­pacidades y características, para emprender tareas y acciones que para él supongan una superación y un crecimiento. No elude el esfuerzo y el compromiso; lo busca, lo mide, lo acepta, y es constante en el esfuerzo por lograrlo.

  • Autonomía del yo:

  • Implica, dentro de un cumplir las normas sociales, ser libre, es decir, no estar escla­vizado al ambiente social ni al grupo social en que se vive.

    Exige actuar tal como es y de acuerdo con sus criterios, valores y conciencia, a pe­sar de que esa manera de comportarse sea mal vista y criticada por la sociedad.

  • Fuerza de voluntad:

  • Es la capacidad de organizar las energías corporales en dirección a una meta.

    La fuerza de voluntad proporciona constancia en las acciones, esfuerzo prolonga­do en dirección de una meta; y se opone a un cambio continuo de planes y trabajos, al idealismo fantasioso que nunca se concreta en realizaciones.

  • Capacidad de esfuerzo:

  • Es la “voluntad de querer”, es decir, la acción continuada y esforzada para lograr un objetivo o cumplir una acción.

    Es el factor que permitirá alcanzar metas difíciles o que se logran a largo plazo. Permite superar las satisfacciones inmediatas para luchar por objetivos cuya recompen­sa será muy retardada. Así mismo, proporciona permanencia en la acción y compromi­so de esfuerzo para cumplirla.

  • Capacidad de convivencia:

  • Supone tener en cuenta no solamente las necesidades del propio yo, sino también las necesidades, derechos y motivos de los demás.

    Exige que se haya desarrollado la idea de convivir, que se aprecie en los demás, va­lores, cualidades y aportes necesarios para la construcción de la sociedad; que se haya superado el egoísmo. Es condición indispensable para poder llegar a amar; poder sentir la necesidad del esfuerzo personal en la construcción del bienestar de los demás.

  • Autenticidad:

  • El hombre maduro ha adoptado aquellos valores, normas de vida e ideales que cree mejores en relación con sus motivaciones y actúa en forma consecuente con ellos.

    Tiene una filosofía de vida según la cual interpreta las cosas y orienta sus acciones; y a pesar de todas las deficiencias o fallas que tenga en su actuación, tratará de identifi­carse con su forma de concebir la vida humana.

    Este factor será un elemento que refuerce su autonomía y le permita ser libre aún vi­viendo intensamente las realidades sociales propias de su ambiente de trabajo y conviven­cia.

    Como conclusión de todas estas características podemos afirmar que una persona madura es aquélla que está bien integrada interiormente, que se adapta correctamente al medio ambiente, que obtiene gratificaciones de él mismo y se comporta trascendentemente de acuerdo con sus apti­tudes y posibilidades.

    Como la mayor parte de los estudiantes del Ciclo Diversificado quedan comprendidos dentro de esta etapa del desarrollo, creemos importante proporcionarles este marco de referencia para que puedan reflexionar sobre su propia madurez y trazarse metas y objetivos para lograr un me­jor desarrollo personal.

    Características de una personalidad madura a nivel de adolescencia:

    1. Capacidad de amar de una manera solidaria, oblativa y gratuita:

    Supone salir del egoísmo, para hacerse solidario con las demás personas; tener ca­pacidad de sacrificarse por los demás y tener amor gratuito, es decir, desinteresado, que no busca el bien personal, sino el de la persona a quien se ama.

    2. Capacidad de empatia para acoger y compartir:

    Acoger y compartir con empatia, significa ser capaz de ponerse en el lugar de la persona a quien se acoge o con quien se comparte. Sentir con ella; vivir lo que ella vive. Sólo de esta manera se puede llegar a una plenitud en la acogida y en el compartir.

    3. Autonomía personal como expresión de libertad en todo contacto humano:

    Teniendo en cuenta que el aislamiento no supone autonomía sino, frecuentemente sometimiento a tendencias emocionales incontrolables.

    4. Control adecuado de la vida emotiva:

    De las reacciones ante situaciones emocionales; del predominio de estados de hu­mor que determinan el comportamiento del individuo.

    5. Sexualidad integrada en un proyecto de vida guiado por el amor:

    Superación de la sexualidad basada en la búsqueda animal del placer, para pasar a vivir una sexualidad oblativa.

    6. Aceptación de sí por medio de una imagen adecuada de sí mismo:

    La aceptación exige conocimineto propio, sentido de autocrítica y de evaluación.

    7. Adecuado sentido de la realidad personal, social y transcendente:

    Tener este sentido proporciona al adolescente elementos que le evitarán evadir la realidad, alejarse del mundo, así como será una fuente de ayuda para lograr el conoci­miento propio.

    8. Ausencia de ansiedades, dudas y temores en grado notable:

    Poco a poco el adolescente debe ir superando las angustias. El conocerse a sí mismo, el ser realista, le ayudarán a adaptarse mejor. Así mismo, conforme logre su autonomía se le facilitará ser menos dependiente y confiar más en sus capacidades y cualidades.

    9. Prescindir de metas inmediatas para buscar metas a largo plazo:

    Es decir, no vivir deseando que las cosas se realicen en forma inmediata, sino tra­bajar para el futuro.

    10. Vivir la vida con alegría, encontrando sentido incluso a las frustraciones:

    Vivir en forma positiva las distintas experiencias que se presentan. Tener valores que le impulsen a luchar en la vida, a superarse, a no dejarse aplastar por las distintas circunstancias adversas que se le presenten.

    CONCLUSIÓN

    Este informe fue realizado con la finalidad de entender mejor lo que nos pasa en la vida, también nos trata de explicar el tipo de persona que podemos ser y de cómo podemos catalogar la inteligencia que poseemos.

    BIBLIOGRAFIA

    Psicología, 1º de ciclo diversificado (ciencias y humanidades), Gerardo Reyoso S.S.M.S., ediciones COBO., impreso en Caracas.

    Psicología, 1º de ciclo diversificado, Ignacio Burk, ediciones Insula, impreso en Caracas.

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