Fuenteovejuna; Lope de Vega

Literatura barroca española. Teatro barroco del Siglo de Oro. Argumento. Temas: honor y honra. Personajes

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  • Idioma: castellano
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FUENTE OVEJUNA

Características y sinopsis

Fuenteovejuna es el drama de la venganza colectiva. Se repiten las situaciones difíciles, exageradas, llegando al extremo más oprobioso de crueldad y lascivia. El rebajamiento de la mujer es muy significativo:

Ya no mía, del bagaje

del ejército has de ser.

Se han llevado al límite de la perfección las ideas centrales del tema. Por un lado, la nobleza, representada por el comendador de Calatrava, convertida en símbolo de la crueldad, de la lascivia y de las formas urbanas, ricas, del vivir. Por otro, los villanos, que representan las virtudes, la honradez de alma, y, al lado, el consabido elogio de las formas naturales de la existencia: el permanente elogio de la aldea, con menosprecio de corte. Los aldeanos de Fuenteovejuna, hartos de los desmanes del señor, se levantan en motín y le matan con crueldad, saquean su casa. El pesquisidor enviado por los reyes tiene que regresar a la corte, frustrado en su intento de encontrar al culpable o a los dirigentes. Todos los habitantes del pueblo, sometidos incluso a tormento, coinciden en la venganza anónima, colectiva, heroica, de casta que se levanta contra otra. Los reyes se ponen de lado de la justicia, ya consumada, dando la razón al pueblo.

Lope levantó un excelente drama, lleno de vigor y de energía, al que la posterioridad ha ido actualizando y vistiendo de colores políticos, cuando en realidad Lope no hizo más que dar la nota de su tiempo, acorde con las estimaciones colectivas. Totalmente acorde: la nobleza del villano, la conciencia de la Corona y de la Iglesia como la salvación del hombre oprimido. En Fuenteovejuna, la ficción poética alcanza más ricos tonos de pasión que la verdad histórica, y resulta infantil buscarle realidades en el reinado de Enrique IV. Se puede comprobar en el comportamiento de Frondoso, valiente y arriesgado, o el arranque decidido de las mujeres ultrajadas. Hay que destacar el papel del gracioso, ejemplo claro de cómo no siempre los graciosos sirven para hacer reír. Mengo, el gracioso de Fuenteovejuna, resiste el tormento como el que más no sin antes haber tenido la decisión, nada representativa del personaje que desempeña, de defender a una de las muchachas ofendidas. Vemos al gracioso contagiado de la general furia heroica que sufre el pueblo de Fuenteovejuna.

El drama alcanza su cumbre en el momento en que el pueblo es sometido a tortura. Hasta los viejos y los mozuelos de corta edad contestan lo mismo:

FUENTE OVEJUNA

Argumento

El comendador habla con Ortuño y Flores, sus criados, y les pregunta si el Maestre sabe que está en Fuente Ovejuna.

El comendador se encuentra con el maestre al que han dicho que el primero a llegado al pueblo. El Maestre pregunta por la guerra y el comendador les dice que le escuche atentamente y le dice que tomo a todos sus caballeros de Calatrava, en Almagro y que vaya a tomar Ciudad Real y el Maestre acepta por el respeto que tiene al comendador. El comendador les ofrece sus criados y el Maestre dice que haga alistarse a todos los vecinos de Fuente Ovejuna y promete al comendador que ese mismo día saldrá a caballo a cumplir su encargo.

Laurencia y Pascuala hablan en la plaza de Fuente Ovejuna. Pascuala ha advertido a Laurencia de que Fernando es un mal hombre a lo que ésta a contestado que no quiere volver a verle aunque Ortuño y Flores han insistido mucho para que vaya con su señor. Laurencia y Pascuala hacen un pacto de no fiarse de ningún hombre jamás.

En este momento llegan Frondoso, que ama locamente a Laurencia, Mengo, el graciosos y Barrildo. Hablan de si el amor existe o no. Frondoso e acerca Laurencia y le dice unas comparaciones muy bonitas a las que ella contesta con algunas semejantes. Hablan todos de amor. Mengo sostiene que el único amor es el amor propio y todos los demás lo niegan. No llegan a una conclusión y en este momento aparece Flores, el criado de Fernán Gómez. Este viene anunciando a gran batalla de Ciudad Real y la victoria que el Maestre y el comendador han logrado.

Entran el comendador, Ortuño, Juan Rojo (tío de Laurencia), Esteban (padre de Laurencia) y alonso el otro alcalde junto con Esteban. Entran cantando y Esteban colma de regalos al comendador por su hazaña. Le dicen que descanse y salen.

Yendo hacia la Encomienda que sirve de casa al comendador, éste se encuentra a Laurencia y a Pascuala y les dice que pasen a dentro con él pero ellas se niegan. Entonces aparece Flores y junto con su señor las obligan a entrar para, según ellos, enseñarles lo que han traído de la guerra. Laurencia le recrimina que si no tiene suficiente con lo que trae de la guerra y Ortuño les dice que ellas son lo que de verdad quiere.

En el palacio de los Reyes Católicos hablan Isabel, Fernando y Manrique. El rey espera ayuda de Navarra, Aragón y Castilla. Entran dos regidores que denuncian los hechos ocurridos en Ciudad Real a manos de Rodrigo Téllez Girón y de Fernán Gómez. Les dicen que residen en Fuente Ovejuna. El rey manda a Manrique a vengar la situación.

En el campo de Fuente Ovejuna hablan Frondoso y Laurencia. Laurencia explica a Frondoso que todo el mundo cree que ellos dos están ya casados y él se ofende porque ella le da desdenes. Él le dice que cosas muy bellas y todo lo que ella contesta es que debe decírselo a su tío Juan Rojo.

En ese momento de la conversación aparece el comendador y Frondoso se esconde tras unos arbustos. El comendador empieza a acosar a Laurencia. Esta se defiende como puede de los comentarios y actos de Fernán, que ha dejado la ballesta en el suelo para pedirle que haga el amor con él.

En este momento sale Frondoso y con la misma ballesta que estaba en el suelo apunta al comendador al pecho exigiéndole que deje tranquila a Laurencia. Ella huye. Quedan Frondoso y Fernán solos pero Frondoso no mata al comendador y le perdona e lo allí ocurrido. Entonces el comendador le amenaza de muerte.

En la plaza de Fuente Ovejuna están hablando Esteban (alcalde y padre de Laurencia) y un regidor. Comentan las estúpidas predicciones de los astrólogos y que deben decir a Fernán que gobierne en paz, sin abusos de ningún tipo.

Aparecen Leonelo y Barrildo. Leonelo se ha licenciado en la Universidad de Salamanca y Barrildo le pregunta cómo le ha ido. Éste le cuenta cosas que ha aprendido y / o deducido y el pero le dice que no se enfade porque no le da la razón en todo.

Aparecen Juan Rojo y otro labrador quejándose de la conducta bárbara y lasciva del comendador, sobretodo con Laurencia.

Llegan el comendador, Ortuño y Flores y se unen a todos los allí presentes. El comendador les hace sentar y luego dice que quiere a una moza y el alcalde le dice que hará lo que esté en sus manos pero al enterarse que pretende a su hija y este lo evita por todos los medios posibles. El regidor recuerda al comendador sus obligaciones de proteger y honrar a su pueblo. Tienen una discusión sobre el honor y la honra de cada uno de ellos y al final, se van todos menos el comendador, Ortuño y Flores que recrimina al comendador que no sabe disimular que no quiere escuchar al pueblo. El comendador pregunta dónde se haya Frondoso, y Flores dice que anda por ahí. El comendador está furioso por el hecho de que su agresor sigue suelto. Luego pregunta por Pascuala. Parece ser que el comendador quiere contraer matrimonio y pregunta por varias doncellas de la villa. Pregunta por Olalla (cuyo desposado sospecha de la malas intenciones del comendador), por Inés (pero es una mujer demasiado fácil aunque Flores ya ha arreglado un encuentro con ella por el patio). No llegan a ninguna conclusión salvo que hay mujeres que apetecen a los hombres.

Llega un soldado llamado Cimbranos que viene anunciando que los Reyes van a tomar Ciudad Real a lo que Fernán hace poner a caballo todos sus soldados para partir.

Mengo, Laurencia y Pascuala huyen por el campo de Fuente Ovejuna porque no quieren encontrarse con Fernán y Mengo las protegerá. Mengo recuerda en el que Frondoso liberó del comendador a Laurencia y esta reconoce que quedó enamorada de él (aunque como se ha visto, no es la típica mujer enamoradiza del teatro de Lope). Mengo y Laurencia coinciden en que Frondoso fue muy valiente pero que debería marcharse para que el comendador no le matase. Hablan de la crueldad y la aspereza de Fernán y entonces aparece un labradora llamada Jacinta que viene pidiendo auxilio porque el comendador se la quiere llevar a Ciudad Real junto con el ejército. Laurencia y Pascuala se marchan y Mengo se queda para defenderla.

Salen Ortuño y Flores persiguiendo a Jacinta y Mengo que se niega a que se la lleven y amenaza con matarle.

Llegan el comendador y Cimbranos. El comendador manda azotar a Mengo por su osadía. Se llevan a Mengo y quedan Jacinta y el comendador solos. Este la obliga marchar con su ejército.

Frondoso pregunta a Laurencia qué siente por él y si quiere que se casen. Ella responde que quiere tomarlo como marido pero que debe preguntárselo a su padre.

Llegan hablando el alcalde y el regidor de las crueldades de Fernán Cortés y de lo que ha hecho al pobre Mengo. Oyen criados y sale Frondoso de entre los arbustos. Este aprovecha la ocasión para pedirle a Esteban la mano de su hija. Este acepta pero le dice que hay que dar cuenta a su padre (el de Frondoso). Hablan sobre cual será la dote y Frondoso no quiere aceptar ninguna. Esteban le dice a su hija si quiere casarse con él. Ella no parece muy interesada pero acepta. Esteban le dará cuatro mil dinares de dote a Frondoso aunque éste no quiere aceptarlos.

Se van todos y quedan Frondoso y Laurencia solos. Ella le pregunta si está contento y él responde que sí lo está.

Se marchan y aparecen el Maestre, el comendador, Flores y Ortuño. El comendador aconseja al Maestre que huya para que no le maten. Este marcha a Calatrava. Quedan en contarse por carta todo lo que piensan hacer.

Están en la boda de Frondoso y Laurencia los siguientes: Mengo, Pascuala, Barrildo, Esteban, Alonso y Juan Rojo. También están los músicos que aparecen cantando. Mengo critica como cantan y ellos se ríen de que entiende más de azotes. Mengo canta una copla bastante buena y hace una comparación de un buñuelero y un poeta. Le hacen callar para que hablen los novios. Juan Rojo les bendice y Laurencia y Frondoso quedan casados.

Irrumpen en la boda el comendador, Flores, Ortuño y el soldado Cimbranos. El comendador hace encerrar en la cárcel a Frondoso a pesar de la negativa de todos los invitados a la boda. Según el comendador es para dar ejemplo a los de su orden para que nunca pongan una ballesta al pecho como a él. Esteban sale en su defensa y es pegado por el comendador con su propia ara de alcalde. Laurencia sale en su defensa para que deje de pegarle el comendador hace que encierren a Laurencia bajo diez soldados.

En la sale del congreso de Fuente Ovejuna se hallan Esteban, Alonso y Barrildo hablando de lo sucedido a los recién casados. En ese momento llegan Juan Rojo y el regidor. Más tarde aparece Mengo que también se une a la junta. Esteban les hace recapacitar sobre la poca o nula honra que les queda por culpa de Fernán. El regidor propone dar muerte al comendador y todos están de acuerdo.

Llega Laurencia, desmelenada y pidiendo que la dejen entrar en la junta. Esteban, su padre, la reconoce pero ella no deja que la llame hija suya porque ha permitido que la rapten los tiranos y no la ha vengado. Les da un sermón explicándoles qué le ha hecho Fernán (ha abusado de ella) y decide poner a todos las mujeres de su lado para vengar sus propias honras. Después del emotivo discurso de Laurencia todos los hombres se ponen de su parte y deciden hacerlo saber a todo el pueblo.

Laurencia reúne a las mujeres entre las que se encuentran Pascuala y Jacinta y les explica que van a matar a Fernán por todos los agravios cometidos y ellas están dispuestas.

En la casa de la Encomienda están Frondoso (atado de manos), Flores, Ortuño, Cimbranos y el comendador. Este último manda colgar a Frondosa de la cuerda que lleva en las manos. En este momento Flores dice que fuera hay mucho ruido y que están rompiendo las puertas de la casa. El comendador, al verse sin escapatoria, desata a Frondoso y le manda a convencer al alcalde para que detenga a tiempo el motín. Esteban y el resto del pueblo consiguen entrar y gritan alabanzas a los Reyes Católicos y pide muerte a los traidores.

El comendador y los suyos huyen perseguidos por los hombres de Fuente Ovejuna y aparecen las mujeres, armadas, y dispuestas a vengar su agravio.

Mengo persigue a Flores, que fue el que le dio los azotes. Mengo se lo cede a las mujeres que le da una paliza.

Ortuño huye de Laurencia.

En la sala de palacio de los Reyes Católicos se encuentran éstos y don Manrique hablando del de Cabra y su situación cuando aparece Flores herido quien narra los hechos de los villanos contra Fernán Gómez y cómo le han dado muerte, reduciéndole a pedazos de carne y después, saqueado su casa como si fuesen enemigos. Al oír esto, el rey manda ir a Fuente Ovejuna, a un juez para que arregle el asunto. También manda curar a Flores de sus heridas.

En la plaza de fuente Ovejuna salen os labradores y labradoras con la cabeza e Fernán Gómez sobre una lanza. Los músicos van cantando alabanzas a los Reyes Católicos. Los villanos también cantan sus coplas.

Juan Rojo saca un escudo con las armas reales. Esteban le dice que los Reyes Católicos estarán enterados de aquello y que deben dar una misma respuesta todos los habitantes sobre quién mató al comendador. Quedan en que la respuesta será: Fuente Ovejuna. Todos están de acuerdo. Hacen una prueba para ver si sale bien. Esteban hace de pesquisidor y Mengo de acusado y, aún siendo el más vulnerable, dice que fue Fuente Ovejuna.

El regidor anuncia la llegada del pesquisidor.

El Maestre quiere matar al soldador que le ha dicho que el Rey quiere verlo.

Sale Laurencia en la plaza de Fuente Ovejuna hablando sobre lo mucho que ama a su esposo. Este aparece y ella le dice que cómo se atreve a estar allí. Frondoso oye voces de alguien de alguien que el juez está atormentando.

El juez pregunta a un viejo quién ha matado al comendador y éste, aún con tormentos, dice que Fuente Ovejuna. También un niño pequeño contesta Fuente Ovejuna. Pascuala contesta lo mismo. Por último, el juez atormenta a Mengo y, como en el ensayo, dice, no sin mucho recochineo: Señor, Fuente Ovejunica.

Salen Mengo, Barrildo y el regidor. Barrildo y el regidor dan de beber y comer a Mengo y comentan la respuesta de Mengo ante el pesquisidor.

Frondoso pregunta a Laurencia quién mató verdaderamente al comendador y ésta responde que Fuente Ovejuna fue.

En la habitación de la Reina se hayan su esposo y Manrique entra ara anunciar a llegada del Maestre. El Rey le hace pasar. El Maestre pide clemencia al Rey alegando que fue engañado. El Rey le perdona.

Entra Manrique de nuevo anunciando la desgracia del juez en Fuente Ovejuna. Este sale y dice que no ha podido sacar nada en claro porque todos los villanos habían contestado que quien mató a Fernán Gómez fue Fuente Ovejuna. Le dice al Rey que ha venido todo el pueblo y este les hace pasar.

Cada habitante (Frondoso, Mengo y Esteban cuentan las calumnias que el comendador les hizo pasar y todo lo que le hicieron. El Rey, al no encontrar un culpable, les perdona a todos.

Honor y honra

En las obras de Lope, éste utilizaba el tema del honor o la honra. El honor era una cosa muy importante en aquella época. Una persona tenía honor si era de buena familia, de buena sangre o si una mujer no estaba deshonrada.

El honor se podía perder de diferentes maneras:

- mediante el adulterio; esto representa la infidelidad de la pareja. El adulterio, si la ofensa ha sido en secreto, la venganza también será en secreto o puede que no lo sea. Si el honor lo pierde una mujer soltera la venganza la llevará a cabo el padre o el hermano mayor de la chica. También lo puede vengar ella misma.

- entregar una ciudad al enemigo; entregar una ciudad para poder lograr su libertad.

- en una discusión; uno le da a otro un bofetón. El agredido pierde su honor. Siempre triunfa el amor. Normalmente el que recuperaba el honor era el hombre pero en algunos casos es la mujer la que se venga a ella misma. El honor lo recupera matando al que la había mancillado.