Friedrich Nietzsche

Visión antropológica. Citas. Nihilísmo. Filosofía contemporánea. Vitalismo. Apolíneo. Dionisiaco

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Índice

Introducción 2

Biografía 3,4

Visión antropológica .......................................................... 5,6,7,8

Citas literarias 9

Comentario 10

Bibliografía 11

Introducción

Tras mucho dudar sobre que autor realizar este trabajo, me he decidido por Nietzsche, gran filósofo de la segunda mitad del s.XIX, que dejó una gran huella sobre la sociedad de ese tiempo, cambiando la visión de la vida del hombre en aquella época

Este trabajo lo dividiré en tres partes: primeramente hablaré un poco de quién era y cuál fue la vida de Nietzsche, así podremos comprender un poco mejor su filosofía. En la segunda parte intentaré resumir los rasgos más característicos de su filosofía y de su visión antropológica. Por último analizaré algunos pequeños fragmentos de “más allá del bien y del mal” demostrando así, como plasma su visión del hombre en sus escritos.

Empezamos...

Biografía

'Friedrich Nietzsche'
Friedrich Wilhem Nietzsche nace el 15 de octubre de 1844 en Röcken (Turingia). Primogénito del pastor Karl Ludwig y Francisca Oehler. En 1849 muere el padre a causa de afecciones del sistema nervioso, y se traslada a Naumburg, donde empieza a asistir a la escuela local. Posteriormente ingresa en la escuela privada del candidato Weber, donde se enseña religión, latín y griego. Descubre la música y compondrá melodías y escribirá diversos poemas.

En 1853 la Guerra de Crimea le lleva a muchas lecturas bélicas. Pasa a la quinta clase del gimnasio catedralicio (donde permanecerá cinco años), escribe y compone música, interpreta al piano a Beethoven y Haydin. Comienzan sus dolores de cabeza.

En 1858 redacta su primera autobiografía que titula “De mi vida”. Obtiene una beca para seguir estudios en la escuela de Pforta en el valle del río Saale. Dos años más tarde funda la asociación literario-musical Germania, se abona a la revista “Zeitschirift für Musik” abanderada de la nueva música wagneriana. Descubre a Hölderlin. Escribe sus primeros ensayos: “Fatum e Historia” y “Libertad de la voluntad y Fatum”. Padece fuertes dolores de cabeza y dolores reumáticos. Concluye sus estudios del Gymnnasium de Pforta y se inscribe como estudiante de teología en Bonn.

En 1964 se afilia a la Burschenschaft “Franconia.” Compone doce Lieders. Los estudios y reflexiones sobre el cristianismo histórico lo alejan de la religión paterna. Sufre una infección sifilítica. Toma la decisión de no estudiar teología y se traslada a Leipzig para estudiar filología clásica. Lee a Schopenhauer gracias a la compra casual de “El mundo como voluntad y representación”. Funda la “Asociación Filológica”, sus trabajos ven la luz en revistas especializadas, comenzando su prestigio como filólogo.

En 1967 estudia a Homero, Demócrito y Kant, pero debe comenzar el servicio militar en Berlín, donde sufre un grave accidente ecuestre. Al año siguiente se encuentra por primera vez con Richard Wagner, a cuya música se convierte totalmente. Obtiene la cátedra de lengua y literatura griegas en la universidad de Basilea. Visita frecuentemente a Richard y Cosima Wagner. Abandona la ciudadanía prusiana, será, desde entonces, legalmente un apátrida. Escribe el ensayo “La visión dionisiaca del mundo”. En 1870 con ocasión de la guerra franco-prusiana pide una licencia a la universidad y se enrola como enfermero.

Lleva a cabo la primera redacción de “El nacimiento de la tragedia”. Pronuncia la primera de las cinco conferencias Sobre el porvenir de nuestras instituciones educativas

lo que provocará que la carrera de Nietzsche como filólogo llegue a su fin.

Su filosofía comienza a transformarse, dedicándose intensamente a los presocráticos. Escribe “Sobre verdad y mentira en sentido extramoral” y “La filosofía en la época trágica de los griegos.”

En 1875 conoce al músico Heinrich Köselitz, al que él bautizará Peter Gast, convirtiéndose en su secretario-discípulo. En 1876 llega a Bayreuth donde se siente decepcionado por el fasto wagneriano y la poca atención recibida, iniciando un distanciamiento interior hacia el músico. Se somete a una profunda revisión médica, quedándole prohibidas la lectura y la escritura. Se siente ofendido por la acusación de onanismo recibida por Wagner, acabando definitivamente sus relaciones, no sin antes enviarle “Humano, demasiado humano”.

En 1878 su salud empeora, cesa por completo su actividad docente y obtiene la jubilación con 35 años. Aparece su libro “El caminante y su sombra”.

Peter Gast descifra y reescribe el manuscrito “Aurora”, mientras Nietzsche durante un paseo junto al lago Silvaplana tiene la revelación del eterno retorno. Las cuatro partes del manuscrito “Aurora” aparecen en 1881 con el nombre de “La Gaya Ciencia”. Dos años más tarde muere Wagner. Aparece entonces la primera parte de “Así habló Zaratustra” y al año siguiente la segunda.

En 1855 se casa su hermana con B. Förster y marcha a Paraguay para fundar una colonia aria (antisemitismo), lo que provoca su ruptura. Se publican la tercera y cuarta parte de “Así habló Zaratustra”. Al año siguiente publica “Más allá del bien y del mal”, y después “La genealogía de la moral”, “El Anticristo”, “El crepúsculo de los ídolos” “Ecce homo”,... de manera febril y en pocos meses.

En 1889 escribe cartas desde su locura a amigos, casas reinantes, a Cósima, a hombres de estado,... por ello es trasladado , primero a una casa de locos de Basilea, posteriormente es recogido por su madre y trasladado a Jena a la Clínica Psiquiátrica, pero ésta muere al año siguiente y se hace cargo de su cuidado su hermana (había regresado de Paraguay tras el suicidio de su marido). Le lleva a la villa de Siberblich en Weimar, donde había fundado “El archivo Nietzsche”, y en 1890 muere.

Visión Antropológica de Nietzsche y un poco de su filosofía

El gran tema de la filosofía de Nietzsche es la vida. Siguiendo a su maestro, Schopenhauer, defiende la idea de la voluntad de vivir del hombre, a si como que el vivir está por encima del conocer. Nietzsche no se explica como en la civilización occidental, puede tener más importancia los valores racionales, de la metafísica, la ciencia y la historia que los de la vida misma. Estos valores suponen una fundada negación de vida, pues han tomado la vida como una enfermedad y han sido urdidos como remedio contra esa enfermedad. Y la vida ha quedado sofocada, pero lo único que se ha hecho tanto desde las razones metafísicas y científicas es prever, anticipar, controlar, aprisionar el irrefrenable movimiento de la vida. Nietzsche, lo que se propone es derribar estos valores que niegan la vida (nihilismo: es la creación contra el mundo suprasensible al que niega todo valor: la nada de los valores superiores.),”sed fieles a la tierra”, dijo. “No escuchéis los que os ofrecen esperanzas celestiales”. Esto se consigue haciendo una transvaloración de los valores, cuyo fin sea el de afirmar incondicionalmente la vida.

Pero, ¿Qué es la vida? ¿Por qué en Occidente ha sido vivida como enfermedad de la cual había que defenderse? Aquí retomando el hilo de los presocráticos, Nietzsche se sitúa en la época del nacimiento de la tragedia.

La consciencia filosófica nació en realidad de aquel asombro ante el devenir de las cosas. Las cosas son y no son, están sujetas invariablemente al ser y a la nada, y el hombre es la consciencia del dolor ante este inevitable devenir de las cosas (devenir del que ni él mismo puede escapar). Esto se ve claramente reflejado en las tragedias griegas, las cuales no pretenden ocultar el devenir, sino aceptarlo y respetarlo. En conclusión Nietzsche, afirma que el hombre, igual que en la tragedia griega, debe respetar y aceptar su devenir.

Nietzsche, en este punto forja las nociones de lo apolíneo y lo dionisíaco con el objeto de categorizar esta dualidad y este antagonismo fundamentales de la vida. El instinto apolíneo (del dios Apolo) es el creador de las formas perfectas, de la medida, del equilibrio; mientras que el instinto dionisíaco (del dios Dionisio), presenta el elemento orgiástico de las bacanales, mezcla de placer y terror, que hace posible la creación artística abierta, en la que el hombre sale de los límites de sí mismo fundiéndose con la Naturaleza. Nietzsche manifiesta que es preciso recuperar el espíritu dionisíaco para que la superación de la vida sea posible, pues la voluntad de poder sólo podrá representarse a través del espíritu dionisíaco. En conclusión, el hombre debe mantener un equilibrio entre los dos instintos.

Nietzsche, siguiendo en esto también a los griegos, considera que en los altos vuelos del pensamiento el cuerpo humano ha sido casi siempre el gran olvidado. Y este es para Nietzsche uno de los grandes errores de la cultura occidental. Los griegos jamás despreciaron el cuerpo; sabían que una mera disciplina de los sentimientos y los conocimientos a nada conducía si antes no se había persuadido al cuerpo: “ Es decisivo para la suerte de los pueblos y de la humanidad el que se comience la cultura por el lugar... Y el lugar justo es el cuerpo, el ademán, la dieta, la fisiología, el resto es consecuencia de ello...”

La posición nihilista de Nietzsche, que he comentado antes, tiene por objeto la liquidación de los valores decadentes, justamente porque en la Europa de su tiempo -la segunda mitad del siglo XIX- el se da cuenta de su decadencia, que se expresa como duda, melancolía, cansancio y oposición. “Hay que empujar lo que cae”, dice en una de sus máximas, y lo que está cayendo en esta época es la metafísica con que la cultura occidental se defendió de su método de vida. Pero este combate no tiene únicamente un sentido antimetafísico. El hombre moderno, cansado y enfermizo, ha sustituido la antigua seguridad que le proporcionaba la filosofía y la religión por una nueva forma de racionalidad, la derivada del conocimiento científico-técnico, mediante la cual se sigue protegiendo de la vida. La técnica ha venido así a reemplazar a la vieja metafísica.

La transvaloración de los valores exige entonces que de las ruinas del hombre cansado y decadente surja un hombre nuevo, creador y vital, que aprenda nuevamente a gozar de la tierra y que aprenda también a soportar sin quejas el sufrimiento.

Esta transvaloración, tiene por objeto, la afirmación de la vida sin condiciones (juicios de valor) de ningún tipo. Porque la vida, no es mera consciencia de la existencia, sino ante todo voluntad de poder que se expresa eternamente como querer, llegar a, convertirse en... esto es, el elemento genealógico de la fuerza, la raíz de la fuerza, de donde surgen nuestras valoraciones e interpretaciones. El mundo, en último término, es todo aquello que viene determinado por la voluntad de poder, y el mismo concepto de ser no es más que una generalización del concepto de vivir. Nietzsche cree que la vida del hombre está guiada por el azar y en su desarrollo no tiene ni un orden ni una finalidad concreta.

Para que el hombre pueda ser libre debe “morir Dios”, si “muere Dios” muere la cultura europea. Esto debe hacerse por tres motivos: Motivo moral: al morir Dios muere la moral cristiana; Motivo humanista: para que el hombre pueda ser de verdad hombre, no debe existir Dios; Motivo teológico: renace otros dioses politeísmo.

Ahora bien, la voluntad de poder, porque es aceptación del devenir (con todos sus temores y miserias), encuentra su expresión más alta en un querer que las cosas se repitan de la misma manera que han sucedido. La voluntad de poder, sustentada por un amor incondicional a la vida, desea en su forma más pura el eterno retorno de las cosas, de modo que el hombre dueño de tal voluntad pueda decirse a sí mismo: ”Esta vida, como la vives ahora y la has vivido, deberás vivirla otra vez más y otras innumerables veces más, y en ella nunca habrá algo nuevo, sino que todos los dolores y placeres, todos los pensamientos y suspiros, todas las cosas grandes y pequeñas, deberán volver a ti, y todas en la misma secuencia y sucesión: también esta araña y este rayo de luna entre los árboles, y aun este instante y yo mismo”. Pues todo futuro en repetición y por tanto en pasado, es el amor máximo a la vida y la aceptación de su eterna dimensión intramundana.

La plena afirmación de la vida, a voluntad de poder, la idea del eterno retorno de lo idéntico hablan de un hombre del futuro, de “gran corazón”, en el que deberá darse la máxima riqueza en impulsos y la fuerza necesaria para regirlos: un superhombre.

Nietzsche afirma que el hombre actual “es una cuerda tendida entres la bestia y el superhombre: una cuerda tendida en el abismo... Lo más grande del hombre es que es un puente y no una meta; lo que debemos amar en él es que constituye un tránsito y un ocaso”

Así, sobre las ruinas del hombre viejo y decadente, cansado y enfermizo, ha de nacer el superhombre, cuya característica más esencial será la de estar en posesión de esta voluntad de poder que quiere y desea el eterno retorno de las cosas, es fiel a la tierra y niega todo más allá. Un Superhombre de conducta activa, creadora y espontánea, que no se dejará imponer los valores desde fuera, sino que él mismo forjará sus propios fines, creando una nueva tabla de valores. Nietzsche piensa que con este superhombre la vida llegará a su máxima plenitud.

La influencia de Nietzsche, fue decisiva en lo que respecta a la superación del decadentismo característico de las postrimerías del pasado siglo, de aquel espíritu crepuscular que en realidad constituía una prolongación desnaturalizada del romanticismo. Nietzsche es un fustigador de este decadentismo y, en general, de toda actitud humana que, a la manera romántica, se sumerge en la nostalgia del pasado.

Citas literarias del “más allá del bien y del mal”

  • “Es inhumano bendecir al que nos ha maldecido”

  • “Me desagrada- ¿Por qué?- No estoy a su altura. ¿Ha respondido así alguna vez el

hombre?”

  • El amor a uno solo es una barbarie, pues se practica a costa de todos los demás.

También el amor a Dios.”

  • “ En situaciones de paz el hombre belicoso se abalanza sobre sí mismo”

  • “Un hombre de genio resulta insoportable si no posee, además, otras dos cosas

cuando menos gratitud y limpieza”

  • “Grado y especie de la sexualidad de un ser humano ascienden hasta la última cumbre de su espíritu”

  • No su amor a los hombres, sino la impotencia de su amor a los hombres es lo que a los cristianos de hoy les impide - quemarnos a nosotros.”

  • “hoy un hombre de conocimiento fácilmente se sentiría a sí mismo

como animalización de Dios”

  • “El peligro en la felicidad. - < Ahora todo me sale bien, desde ahora amo todo destino:- ¿Quién se complace en ser mi destino?>

  • “Un pueblo es el rodeo que da la naturaleza para llegar a seis, a siete grandes hombres.- Sí: y para eludirlos luego”

  • “Por lo que más se nos castiga es por nuestras virtudes”

  • “Quien sabe encontrar el camino que conduce a su ideal lleva una vida frívola y descarada que el hombre sin ideal”

  • “En la venganza y en el amor la mujer es más bárbara que el varón”

  • “El bajo vientre es el motivo de que al hombre no le resulte fácil tenerse por un dios.

Comentario a las citas literarias

Estos pequeños fragmentos, pertenecen al libro “Más allá del bien y del mal”, que es el primer libro publicado por Nietzsche tras la edición privada, de la cuarta parte de “Así habló Zaratustra“ en 1885. Según nos dice el propio Nietzsche, este libro está compuesto de anotaciones que hizo durante la génesis de así habló Zaratustra. Los temas que trata en este libro son “una crítica de la modernidad”. Nietzsche pasa revista a temas que no son desconocidos en sus obras anteriores, más aún, comparándolos con los simples índices de “Humano, demasiado humano”, son casi idénticos, pero cambia el modo de verlos. La mirada ilustrada de la época anterior a “Así habló Zaratustra” ha sufrido ahora un cambio: el que procede haber contemplado la figura del superhombre. Pues bien, en estas citas (que sólo he puesto unas pocas, sinceramente las que más me han impactado sobre el hombre) se ve claramente reflejada la visión que tiene Nietzsche del hombre (y de la mujer) y de como puede llegar a ser feliz, cambiando totalmente la visión ilustrada. El hombre debe dejar a un lado los valores superiores ( Amar a Dios es una barbarie) y centrarse en lo que le rodea (bajo vientre), que sería el nihilismo, que he nombrado anteriormente. También se observa aquí, su respecto a la naturaleza,(un pueblo es...) la cual deja vivir a los hombres en ella, pero mandando ella sobre estos, ya que está por encima del hombre y en cualquier momento puede destruirlo. Por esto nos dice que el hombre no debe tener prepotencia ante la vida sino que debe ser humilde. No por tener felicidad ahora la va a tener siempre, ya que tu destino te puede jugar una mala pasada y cambiarte la felicidad por infelicidad, pero aun así el hombre debe respetarlo. Por último en una de sus citas, (que es una de las que más ha llamado mi atención) vemos como diferencia a la mujer del hombre, la acusa de ser más bárbara que el hombre en algunos ámbitos, (En la venganza y el amor...) parece ser que Nietzsche también tenía un cierto respeto a las mujeres...

Sobre Nietzsche podríamos comentar muchísimas más cosas, pero en este trabajo sólo he pretendido hablar de su visión antropológica y dejar bien claro que Nietzsche cambió totalmente la concepción que se tenía hasta entonces del ser humano, dejando una huella imborrable en la sociedad. “el superhombre”

Bibliografía

  • Tomo 10 de la nueva enciclopedia temática de planeta.

  • “Más allá del bien y del mal” Friedrich Nietzsche. Editorial Alianza.

  • Internet : www.nitzscheana.com

  • El món de Sofia

  • Cuadernos de filosofía- Nietzsche- Ediciones Tilde