Friedrich Nietzsche

Filosofía contemporánea. Siglo XIX. Vitalismo. Superhombre. Racionalidad. Nihilismo

  • Enviado por: Rocío
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Nietzsche

1) Contextualización: Su nombre es Friedrich Nietzsche y está encuadrado en la filosofía vitalista del siglo XIX. Recibió influencias de Schopenhauer y Wagner y, por su parte, influyó en filósofos vitalistas como Fernando Savater, Ortega y Gasset o María Zambrano. Entre sus obras más importantes podemos encontrar: El crepúsculo de los ídolos, Así habló Zaratrusta, Ecce Homo, La gaya ciencia…Su principal objetivo era destruir la cultura occidental y anunciar el superhombre.

2) La filosofía de la sospecha: su punto de partida consiste en la idea de que la cultura occidental se encuentra viciada desde su origen. De ese modo, radica en la instauración de la racionalidad.

Su crítica abarcará todos los aspectos de la cultura europea, desde el mundo racional y el mundo moral hasta el mundo religioso. Acusó al mundo racional de estar de estar mediatizado por el idealismo, que significa el rechazo de los instintos, el odio contra la vida. Visto así, la historia de la humanidad es un error. También criticó la moral idealista y la aceptación de los valores tradicionales, que dará lugar a la imposición de una moral de esclavos sobre una moral de señores. Finalmente, cargó contra la idea de la cultura y la religión judeo - cristianas: la idea de Dios. La “muerte de Dios“significó la pérdida de la fe y fue el equivalente de la desaparición de todos los trasmundos inventados por el idealismo.

Estos tres mundos inventados por la tradición occidental, son el símbolo más evidente de su decadencia. La cultura occidental es una crítica de este mundo y de sus valores, inventándose otro mundo cuyas características son la perfección, la racionalidad y lo divino. De este modo inaugurará la llamada filosofía de la sospecha.

El objeto de su actividad filosófica consistirá en descubrir de dónde proceden las principales ideas de la cultura y de la filosofía. Se encuentra con que la historia de la filosofía es una “gran mentira”,puesto que todas las teorías y valoraciones fueron creadas por los hombres y carecen, por lo tanto, de un fundamento real y objetivo. Considera que la verdad no existe. El punto de partida de Nietzsche consiste en la sospecha que planea sobre la errada humanidad, de manera que ejercitará la crítica más despiadada contra la religión, la filosofía, la ciencia y la moral tradicionales, su filosofía es un recazo a todas las tradiciones.

Al considerar la verdad como ficción socialmente compartida, lo importante para la vida no es la verdad, sino favorecer e intensificar la vida.

3) Filosofía negativa o filosofía del martillo: consiste en negar y destruir y adquiere la forma de una transvaloración de todos los valores. Por eso descarga sobre Sócrates, la filosofía platónica e idealista y la moral y la tradición judeocristianas.

A Sócrates le dice que la auténtica grandeza griega se da en la tragedia. Por una parte, aparece la dimensión individual y de equilibrio, que está representada por el dios Apolo y, por otra, la embriaguez mística y de la aniquilación de la conciencia personal, representada por Dioniso.

Según Nietzsche, con Sócrates se destruyó el equilibrio entre lo apolíneo y lo dionisíaco. Por eso, Sócrates es el máximo responsable de la degradación de lo que había de vital en la civilización griega, porque instaura la racionalidad extrema. Es, por tanto, el gran corruptor, puesto que con su filosofía triunfa el hombre teórico sobre el hombre trágico, imponiéndose lo científico.

A la filosofía platónica la critica porque la filosofía occidental fue instaurada por Platón al afirmar la existencia de un mundo perfecto y absoluto. La filosofía dogmática parte de la consideración del ser como algo estático e inmutable. Nietzsche considera que el ser del metafísico es la construcción más abstracta y equivale a la “pura nada“.

En cuanto a la moral y religión judeo - cristianas debemos aclarar que lo único que considera válido es el ateísmo, debido a ello, se pregunta cómo es posible que se haya creído durante tanto tiempo en una ilusión. Para él, a religión conduce a la alienación del hombre debido a que los estados sublimes le son ajenos, además, considera que el cristianismo sólo fomenta los valores mezquinos.

4) Filosofía positiva: Nietzsche considera que la cultura europea ha llegado ya a su ruina y esto conduce al nihilismo. El nihilismo del espíritu occidental es radical y absoluto. Nietzsche afirma que, una vez perdida la fe en el verdadero mundo y en su personificación en Dios, la cultura pierde su sentido y su meta aparente, con lo cual se llega al pesimismo y a la decadencia. Pero también se convierte en la fuerza destructora y desintegradora del fundamento de la cultura occidental, de Dios.

El nihilismo es un proceso ambivalente y dialéctico. Su ambivalencia se manifiesta en negar para afirmar, aniquilar para producir, destruir para crear. El momento negativo corre a cargo del entendimiento que critica; el momento positivo se produce por medio de los instintos ascendentes que simbolizan la vida. Por eso, la vida es la forma suprema del nihilismo.

La transmutación de todos los valores de la cultura occidental concluye con la propuesta de una nueva tabla de valores: la moral de señores frente a la de los débiles y esclavos. La nueva moral consiste en la exaltación de los instintos primarios de la vida, puesto que en toda valoración moral se pone en juego la supervivencia del individuo y debe imponerse la voluntad de la vida sobre la voluntad de la nada.

5) Antropología: El hombre es para Nietzsche un ser miserable e inmundo; define al hombre como un ser a medio hacer, un ser intermedio entre la bestia y el superhombre.

Afirma que el hombre es como una enfermedad en el universo y que es el único animal que aún no ha llegado a consolidarse. La vida humana comporta un grave riesgo: o vencer al hombre por medio de la superación o volver a la animalidad primitiva.

La secularización sobre la “muerte de Dios”, se manifiesta con el paulatino abandono de la idea del Dios Supremo que confiere y da sentido al mundo. Para Nietzsche, este Dios significa una forma concreta de pensar la realidad, y, por tanto, una moral enemiga de lo que llama el sentido de la vida. El Dios que ha muerto es el Dios de los metafísicos, el Dios monoteísta.

La muerte de Dios supone la muerte del Dios monoteísta, la muerte de los valores absolutos; quien muere es el Dios moral que ofrece visiones metafísicas que contraponen el mundo real y el aparente. Por eso, el lugar de Dios lo ocupará el superhombre y la vida: el superhombre que crea nuevos valores. No será una divinización del hombre sino una sustitución de Dios por el superhombre.

Con el superhombre aparece el nuevo hombre. Esto significa que el hombre es algo que debe superarse para su transformación en superhombre.

La expresión “voluntad de poder”, significa voluntad de expansión, de desarrollo del poder.

El concepto de voluntad de poder, es la esencia dionisiaca de la realidad, posee, una significación cósmica y psicológica. Su voluntad es siempre creadora y, en la medida en que en Nietzsche prevalecen los valores morales, la voluntad de poder es una voluntad creadora de valores. La voluntad de poder es la recuperación de todas las fuerzas que componen el universo y la aceptación de la vida tal y como es.

El eterno retorno de lo mismo significa que todo se repetirá del mismo modo en sucesivos ciclos cósmicos: así, nuestro único mundo es éste, y toda huida a otro mundo conlleva una pérdida de la realidad. El eterno retorno adquiere un sentido axiológico. El eterno retorno simboliza que éste es el único mundo y afirma, además, que todo es bueno y justificable debido a que todo debe repetirse.