Freud: Psicoanálisis

Psicosociología. Biografía. Obra. Histeria. Afasia. Masas. Sueños. Infancia. Superyo, ello y yo

  • Enviado por: Felipe Flores
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 15 páginas

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SIGMUND FREUD

Médico y neurólogo austriaco, fundador del psicoanálisis, Freud nació en la actual Príbor, (República Checa), el 6 de mayo de 1856. Se educó en la Universidad de Viena. Cuando apenas tenía tres años, su familia se trasladó a Leipzig. Poco tiempo después, se instalaron en Viena, donde Freud residió la mayor parte de su vida.

Aunque su ambición desde niño había sido dedicarse al ejercicio del derecho, Freud entró en el campo de la medicina justo antes de entrar en la Universidad de Viena en 1873. Inspirado por las investigaciones científicas del poeta alemán Goethe, sintió el deseo estudiar ciencias naturales y de resolver alguno de los retos que en aquel momento afrontaban los investigadores de su tiempo.

Ya durante el tercer curso, Freud comenzó a investigar sobre el sistema nervioso central de los invertebrados, en el laboratorio de fisiología que dirigía el médico alemán Ernst Wilhelm von Brücke. Estas investigaciones neurológicas fueron tan absorbentes que Freud descuidó sus obligaciones académicas, permaneciendo en la facultad tres años más de lo habitual antes de obtener su licenciatura en Medicina.

En 1881, después de cumplir un año de servicio militar obligatorio, finalizó su licenciatura. Sin embargo, no quiso abandonar el trabajo experimental y permaneció en la universidad como ayudante en el laboratorio de fisiología. En 1883, presionado por Brücke, se vio obligado a abandonar la investigación teórica.

Así, Freud estuvo tres años en el Hospital General de Viena, dedicándose sucesivamente a la psiquiatría, la dermatología y los trastornos nerviosos. En 1885, tras su designación como profesor adjunto de Neuropatología en la Universidad de Viena, dejó su trabajo en el hospital. A finales del mismo año, recibiría una beca del gobierno para estudiar en París diecinueve semanas junto al neurólogo Jean Charcot, que a la sazón trabajaba en el tratamiento de ciertos trastornos mentales mediante la hipnosis, en el manicomio de Salpêtrière del que era director. Los estudios de Freud con Charcot, centrados en la histeria, encauzarían definitivamente sus intereses hacia la psicopatología, el estudio científico de los trastornos mentales.

En 1886 Freud se estableció como médico privado en Viena, especializándose en los trastornos nerviosos. Sufrió una fuerte oposición de la clase médica vienesa por su defensa del punto de vista de Charcot sobre la histeria y el uso de la hipnosis, entonces considerados como enfoques poco ortodoxos. El enfrentamiento resultante retrasó la aceptación de sus hallazgos posteriores sobre el origen de las neurosis.

NACE EL PSICOANÁLISIS

El primer trabajo publicado de Freud sobre sicopatología, Sobre la afasia, apareció en 1891; era un estudio de este trastorno neurológico en el que la capacidad para pronunciar palabras o nombrar objetos comunes se pierde como consecuencia de una enfermedad orgánica en el cerebro. Su último trabajo sobre neurología, el artículo, `Parálisis cerebrales infantiles', fue escrito para una enciclopedia en 1897 sólo por la insistencia del editor, porque en aquel momento Freud estaba más ocupado en las explicaciones psicológicas de las enfermedades mentales que en las fisiológicas. Sus trabajos posteriores se inscriben enteramente en ese terreno, que él mismo había bautizado como psicoanálisis en 1896.

Esta nueva orientación de Freud se dio a conocer por vez primera en su trabajo Estudios sobre la histeria (1893), elaborado en colaboración con el médico vienés Josef Breuer, que dos años después se publicaría con mayor extensión. Se consideraban los síntomas de la histeria como manifestaciones de energía emocional no descargada, asociada con traumas psíquicos olvidados. El procedimiento terapéutico consistía en sumir al paciente en un estado hipnótico, para forzarle a recordar y revivir la experiencia traumática origen del trastorno, con lo que se descargarían por catarsis las emociones causantes de los síntomas. La publicación de esta obra marcó el comienzo de la teoría psicoanalítica, formulada sobre la base de las observaciones clínicas.

Durante el periodo de 1895 a 1900, Freud desarrolló muchos de los conceptos posteriormente incorporados tanto a la práctica como a la doctrina psicoanalítica. Poco después de la publicación de los estudios sobre la histeria, Freud abandonó el uso de la hipnosis como procedimiento catártico, para reemplazarlo por la investigación del curso espontáneo de pensamientos del paciente —llamado asociación libre—, como método idóneo para comprender los procesos mentales inconscientes que están en la raíz de los trastornos neuróticos.

En sus observaciones clínicas, Freud halló evidencias de los mecanismos mentales de la represión y la resistencia, describiendo la primera como un mecanismo inconsciente que hace inaccesible a la mente consciente el recuerdo de hechos dolorosos o traumáticos; y la segunda como la defensa inconsciente contra la accesibilidad a la conciencia de las experiencias reprimidas, para evitar la ansiedad que de ella se deriva.

Freud propuso seguir el curso de los procesos inconscientes, usando las asociaciones libres del paciente como guía para interpretar los sueños y los lapsos en el lenguaje (además de chistes, actos fallidos, etc. Mediante el análisis de los sueños llegó a sus teorías sobre la sexualidad infantil y el complejo de Edipo, que explicaría el apego del niño al progenitor del sexo contrario, junto con los sentimientos hostiles hacia el del propio sexo (considerado —en principio— un rival). Estos planteamientos, que hacían hincapié en la base biológica del comportamiento humano —particularmente el sexo y la agresividad—, fueron muy controvertidos.

En estos años, desarrolló también la teoría de la transferencia, proceso por el que las actitudes emocionales, establecidas originalmente hacia las figuras de los padres durante la infancia, son transferidas en la vida adulta a otros personajes (maestros, autoridades, jefes, el propio psicoanalista, etc.). El final de este periodo viene marcado por la aparición de su obra más importante, La interpretación de los sueños (1900 primera edición, que posteriormente el mismo Freud ampliaría). En ella analiza (además de algunos sueños de sus pacientes, amigos, hijos, e incluso de personajes famosos) muchos de sus propios sueños, registrados durante tres años de auto análisis iniciados en 1897. Este trabajo expone todos los conceptos fundamentales en que se asientan la teoría y la técnica psicoanalítica.

En 1902 Freud fue nombrado profesor titular de la Universidad de Viena. Este honor no era, sin embargo, debido al reconocimiento de sus aportaciones, sino como resultado de los esfuerzos de un paciente con influencias. El mundo médico todavía contemplaba su trabajo con hostilidad, y sus siguientes escritos, Psicopatología de la vida cotidiana (1904) y Tres ensayos para una teoría sexual (1905), no hicieron más que aumentar este antagonismo. Como consecuencia, Freud continuó trabajando virtualmente solo, en lo que él mismo denominó "una espléndida soledad ".

Sin embargo, hacia 1906, Freud contaba ya con un reducido número de alumnos y seguidores destacando los psiquiatras austriacos William Stekel y Alfred Adler, el psicólogo austriaco Otto Rank, el psiquiatra estadounidense Abraham Brill, y los psiquiatras suizos Eugen Bleuler y Carl Jung, además del húngaro Sándor Ferenczi, que se unió al grupo en 1908.

RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL

El creciente reconocimiento del movimiento psicoanalítico hizo posible crear en 1910 una organización de ámbito mundial denominada Asociación Psicoanalítica Internacional. Mientras el movimiento se extendía, ganando adeptos en Europa y Estados Unidos, Freud estaba preocupado por las disensiones aparecidas entre los componentes de su círculo original, sobre todo las de Adler y Jung, cada uno de los cuales desarrolló una base teórica diferente en desacuerdo con la tesis de Freud sobre el origen sexual de las neurosis. Freud se enfrentó a estas posturas desarrollando sus conceptos básicos y sus puntos de vista en publicaciones y conferencias.

Tras el comienzo de la I Guerra Mundial, Freud abandonó casi la observación clínica y se concentró en la aplicación de sus teorías a la interpretación psicoanalítica de fenómenos sociales, como la religión, la mitología, el arte, la literatura, el orden social o la propia guerra. En 1923 se le detectó un cáncer en la mandíbula que precisó de un tratamiento constante y doloroso, por el que tuvo que someterse a varias operaciones quirúrgicas. A pesar de estos sufrimientos, continuó su actividad durante los dieciséis años siguientes, escribiendo principalmente sobre asuntos filosóficos o culturales.

Cuando los nazis ocuparon Austria, en 1938, Freud se trasladó con su familia a Londres, donde falleció el 23 de septiembre de 1939.

La principal contribución de Freud fue la creación de un enfoque radicalmente nuevo en la comprensión de la personalidad humana, al demostrar la existencia y poder de lo inconsciente. Además, fundó una nueva disciplina médica y formuló procedimientos terapéuticos básicos que, más o menos modificados aún se aplican, en el tratamiento mediante psicoterapia de las neurosis (y, parcialmente, de las psicosis). Aunque nunca conoció en vida un reconocimiento unánime, y ha sido a menudo cuestionado desde entonces, Freud es indudablemente uno de los grandes pensadores del mundo contemporáneo.

Obras principales:

  • Tótem y Tabú (1913)

  • Más allá del principio del placer (1920)

  • Psicología de masas (1920)

  • El yo y el ello (1923)

  • El porvenir de una ilusión (1927)

  • El malestar en la cultura (1930)

  • Introducción al psicoanálisis (1933)

  • Moisés y el monoteísmo (1939)

INICIOS EN EL CAMPO DEL PSICOANÁLISIS

Freud comienza las lecciones introductoras al psicoanálisis, con dos dificultades que el lector debe suprimir para poder comprender sus ideas:

  • Solamente se puede entender a la perfección el psicoanálisis, cuando has sido paciente de un psicoanalista.

  • No toda enfermedad es física, sino que también puede encontrarse en nuestro subconsciente.

  • Una vez que superamos estas dudas, Freud nos expone su tesis mediante un desarrollo. Comienza desde lo más simple hasta lo más complejo, poco a poco, muy lento.

    Se sabe que los síntomas patológicos de determinados individuos nerviosos tienen un sentido. También se conoce que los enfermos incluyen algunos de esos síntomas en sus sueños. Por lo tanto, es fácil suponer, que los sueños deben de tener algún sentido.

    Pero ¿qué son los sueños? Los sueños son una manifestación psíquica durante el reposo. Así mismo, el reposo es un estado en el que el durmiente no quiere saber nada del mundo exterior, habiendo desligado del mismo todo su interés. Por otra parte el sueño es una reacción a un estímulo perturbador de dicho reposo; entonces las excitaciones producidas durante el reposo aparecerían en los sueños.

    ¿Y su origen? Normalmente se trata de una excitación procedente del interior, es decir, el inconsciente. Esta última hipótesis parece muy probable y responde a la concepción popular sobre la génesis de los sueños.

    Hay detalles muy importantes respecto a la interpretación de los sueños: el sueño no reproduce fielmente el estímulo, sino que lo elabora, lo designa por una alusión, lo incluye en un conjunto determinado o lo reemplaza por algo distinto. El durmiente sabe, aunque no lo crea, lo que significa su sueño; pero no sabiendo que lo sabe, cree ignorarlo.

    Hasta ahora hemos llegado a dos hipótesis:

    • El sueño es un fenómeno psíquico.

    • Se realizan en nosotros hechos psíquicos que conocemos sin saberlo.

    Freud nos presenta un concepto nuevo, la hipnosis. Ésta es un estado que provoca una disminución o anulación de los procesos conscientes. Puede alcanzarse por técnicas de sugestión o por otros procedimientos fisiológicos. Una vez hipnotizado, el sujeto pierde gran parte de su voluntad, obedeciendo ciertos mandatos del hipnotizador. Al recobrar la conciencia, el sujeto no recuerda lo sucedido durante el trance hipnótico. En este estado se producen, en ocasiones, fenómenos de hipermnesia.

    Después de la hipnosis, la labor del psicoanalista se limitará a hacerle hallar el conocimiento del sueño y comunicárnoslo. Debemos poder hacer accesibles los elementos ocultos e ignorados con ayuda de asociaciones enlazadas al elemento que tomaremos como punto de partida.

    Cada sueño es un mundo, y por lo tanto ninguno es igual a otro. Sobre todo, porque la resistencia que ejerzamos no será la misma. Es decir, cuando la distancia entre el elemento real y el ficticio es muy grande, la resistencia será enorme, le causará mucho dolor el recuerdo. Mientras que si apenas existen deformaciones en el sueño, es que no hay resistencia alguna por parte del sujeto. Esto se produce en los sueños infantiles.

    El sueño es por otro lado, “un medio de supresión de las excitaciones psíquicas que acuden a perturbar el reposo, supresión que se efectúa por medio de la satisfacción alucinatoria”. Ésta supresión es la censura; son lagunas presente en el sueño de sujeto, que por olvidar son provocadas. Junto con la deformación, la censura utiliza estos mecanismos: la omisión, la modificación y la agrupación de los materiales. Como en la deformación, la censura será más o menos pronunciada, dependiendo de la gravedad del trauma que tenga el paciente respecto de la experiencia.

    Continuo. La relación constante entre el elemento del sueño y su traducción le damos el nombre de relación simbólica. Así, la esencia de esa relación simbólica es una comparación básicamente.

    Por otra parte, la elaboración onírica o de los sueños, contrae consigo tres efectos:

    1.- La condensación: efecto que se nos muestra en el hecho de que el contenido manifiesto del sueño es más breve que el latente.

    2.- El desplazamiento: obra de la censura.

    3.- La transformación de las ideas en imágenes visuales.

    ¿Qué hace la elaboración? Hace que volvamos a la infancia de dos maneras: en primer lugar, a la infancia, y en segundo lugar aunque menos, a la prehistoria filogénica. En la elaboración cabe destacar la formación de los famosos complejos. Por ejemplo, el complejo de Edipo que consiste en el niño desea matar al padre y casarse con la madre. Todo ésto se genera durante la etapa infantil, y perdura en la madurez ya que lo inconsciente de la vida psíquica no es otra cosa que lo infantil.

    Otro de los muchos significados del concepto de sueño es la realización de deseos. Sin embargo, al ser deseos nos tendrían que causar felicidad, pero ocurre todo lo contrario. ¿Por qué ocurre esto?

    1.- Puede ocurrir que la elaboración onírica no consiga una completa realización de los deseos.

    2.- Los deseos ocultos, lo son porque los rechazamos al considerarlos repugnantes e inmorales.

    3.- La realización de un deseo puede ser entendida en cierto modo, como un deseo.

    Los sueños acaban con una enumeración de críticas que realiza Freud a sus propias ideas:

    • No sabemos nunca cuando un elemento de un sueño debe ser comprendido en su sentido estricto o cuando se trata de un símbolo.

    • Muchas de las soluciones dan la impresión de ser artificiales, o de no ser la correcta. Para elegir cual es la verdadera, sólo podemos recurrir a la experiencia con otros casos anteriores.

    • Críticas al psicoanálisis de personas que antes eran psicoanalistas, contra la concepción de los sueños.

    • Dicen que los pacientes sometidos al tratamiento psicoanalítico adaptan sus sueños a las teorías favoritas de sus médicos.

    RESUMEN POR PARTE DE SU OBRA

    DIFICULTADES

    Freud comienza su libro diciendo que muy poca gente llegará a entender lo que es el psicoanálisis en su amplio sentido. Sobre todo por las dificultades que presenta:

  • En la enseñanza médica estamos acostumbrados a ver directamente lo que el profesor nos enseña. En el psicoanálisis debemos tener una fe ciega, ya que lo que se nos enseña tiene que ver con la mente, cosa que lógicamente no se puede apreciar por la vista, ni por ningún otro sentido. Es un intercambio de palabras entre el paciente y su analista.

  • Además sólo se podrá estudiar el psicoanálisis desde la propia experiencia: el paciente, cuando está en plena sesión, cuenta lo más profundo de su ser, su más discreta intimidad. Nadie, excepto el analista, debe saberlo. Por eso nunca podremos estar presentes en una demostración psicoanalítica.

  • “La medicina es el conjunto de actividades técnicas y científicas que tienen como finalidad el conocimiento, prevención, curación o alivio de las enfermedades”. Según esta definición la medicina trataría todo tipo de males, desde anatómicos hasta psíquicos. Sin embargo, los médicos tienen la idea de que toda enfermedad se debe a que un órgano esta funcionando mal, una hemorragia interna, alguna deformación hereditaria, etc.,... Quiero decir con esto que, gracias a la enseñanza médica, tenemos la idea de que toda enfermedad es anatómica. Freud, entonces nos dice que solamente se podrá entender el psicoanálisis si dejamos los estereotipos fuera.

  • 1. INICIO

    Se sabe que en determinadas enfermedades nerviosas encontramos unos síntomas, y también que esos síntomas tienen un sentido. Los enfermos incluyen entre sus síntomas algunos de sus sueños y esta inclusión es lo que hace suponer que dichos sueños deben poseer igualmente un sentido.

    Un sueño es una manifestación de la vida psíquica durante el reposo. El reposo es un estado en el que el durmiente no quiere saber nada del mundo exterior. Los sueños, por otra parte, también pueden ser la forma que tiene el alma de reaccionar durante el estado de reposo a las excitaciones que sobre ella actúan.

    Referido a los sueños hay que decir que no reproducen con fidelidad la excitación, sino que la desarrolla, lo designa por una alusión, lo mete en un conjunto o lo sustituye por un elemento distinto.

    Normalmente la excitación viene del interior. Ésta hipótesis es muy probable y responde a la tradición onírica del pueblo.

    2. FENÓMENO PSÍQUICO DE ORIGEN DESCONOCIDO

    Freud comienza diciendo que los sueños no son un fenómeno físico, sino psíquico, una manifestación incomprensible para nosotros. Digo esto, porque el paciente aunque crea que no, sí que sabe qué simboliza el elemento determinado del sueño. La labor del psicoanalista es hacerle saber lo que cree que desconoce, y a partir del elemento obtenido explicar todo el sueño.

    Ahora Freud nos explicaría la hipnosis: estado que provoca una disminución o anulación de los procesos conscientes. Puede alcanzarse por técnicas de sugestión o por otros procedimientos fisiológicos. Una vez hipnotizado, el sujeto pierde gran parte de su voluntad, obedeciendo ciertos mandatos del hipnotizador. Al recobrar la conciencia, el sujeto no recuerda lo sucedido durante el trance hipnótico.

    3. LA INTERPRETACIÓN DEL SUEÑO

    • El aspecto exterior que un sueño nos ofrece no tiene que preocuparnos para nada.

    • La labor del psicoanalista debe reducirse a despertar representaciones sustitutivas en derredor de cada elemento.

    • Debe esperarse hasta que lo inconsciente oculto y buscado surja espontáneamente.

    Cuanto más dolor cause recordar, más distorsionado estará el sueño y viceversa.

    Dentro de la interpretación de un sueño, tenemos dos elementos: el contenido manifiesto del sueño, que es aquello que el mismo desarrolla ante nosotros; e idea latentes del sueño, que es aquello que permanece oculto y que intentamos descubrir por medio del análisis de las asociaciones que surgen en el sujeto a propósito.

    4. LA INFANCIA

    Normalmente los sueños infantiles no suelen estar deformados. Son breves, claros, coherentes, fácilmente inteligibles e inequívocos. Por lo tanto para la interpretación de los sueños infantiles no habrá complicaciones. Son actos psíquicos inteligibles y completos. En ellos coinciden el contenido manifiesto y el latente.

    Básicamente, el sueño infantil es una reacción a un suceso del día anterior que deja tras de sí un deseo insatisfecho, y trae consigo la realización directa y no velada de dicho sueño.

  • LA “CENSURA”

  • El sueño es a parte, “un medio de supresión de las excitaciones psíquicas que acuden a perturbar el reposo, supresión que se efectúa por medio de la satisfacción alucinatoria”. Siguiendo con esa idea, siempre que el sueño presente lagunas, es decir, que notemos que le falta algo de unión, debemos atribuir a que esto es gracias a la censura.

    Llegados a este punto, podemos decir que los efectos de la censura y los medios de que dispone la deformación de los sueños son la omisión, la modificación y la arbitraria agrupación de los materiales(mecanismos de defensa).

    Como en la deformación, la censura será más o menos pronunciada, dependiendo del grado de olvido que tenga el paciente. Así, cuanto más nos haya traumatizado, más actuará la censura.

  • LOS SUEÑOS SON SIMBÓLICOS

  • Primero, la relación constante entre el elemento del sueño y su traducción le damos el nombre de relación simbólica. De esta misma manera, la esencia de esa relación simbólica es una comparación básicamente.

    Por otro lado, vemos que el sujeto del sueño dispone de una forma de expresión simbólica de la que no sólo no tiene el menor conocimiento, sino que tampoco le es posible reconocerla cuando le es comunicada a otra persona.

  • ELABORACIÓN

  • La consecuencia de la elaboración onírica es la condesanción, efecto que se nos muestra en el hecho de que el contenido manifiesto del sueño es más breve que el latente. Este proceso se realiza por uno de los tres procedimientos siguientes:

  • Algunos elementos latentes quedan simplificados.

  • El sueño manifiesto no recibe sino fragmentos de algunos complejos del latente.

  • Elementos latentes que tienen rasgos comunes aparecen mezclados en el sueño manifiesto.

  • Un segundo efecto de la elaboración es el desplazamiento, que tiene que ver con la censura. El desplazamiento se manifiesta de dos maneras:

  • Reemplazando un elemento latente por otro elemento más lejano de lo normal.

  • Motivando que el acento psíquico quede transferido de un elemento importante a otro que lo es menos.

  • Aún queda un tercer elemento, que consiste en la transformación de las ideas en imágenes visuales.

  • EJEMPLOS DE SUEÑOS

  • A continuación Freud nos pone una enumeración de ejemplos de sueños descifrados. Por la cantidad, he decidido poner solamente uno, que es relativamente sencillo y fácil de interpretar.

    Ejemplo: “Su tío fuma un cigarrillo a pesar de ser sábado.- Una mujer le besa y le acaricia como si fuese hijo suyo”

    Explicación: El sujeto, que es un judío, nos comunica, que su tío no es capaz de pecar y fumar en sábado. La mujer que figura en la segunda imagen le sugiere exclusivamente el recuerdo de la madre.

    Si juntamos estas dos ideas, obtendremos que las caricias entre madre e hijo constituyen algo tan poco permitido como para un judío fumar en sábado.

  • LA “INMORTALIDAD INFANTIL”

  • La elaboración hace que volvamos a la infancia en dos puntos: en primer lugar, a la infancia, y en segundo lugar aunque en menos presencia, a la prehistoria filogénica.

    Aquí estaría el famoso complejo de Edipo. El niño desea matar al padre y casarse con la madre. A parte de este famoso complejo, está presente el odio que sienten los hermanos entre sí. Ambos rivalizan por el cariño de los padres, y esta situación sólo puede acabar en conflicto.

    Como conclusión del capítulo, Freud dice una frase que la sintetiza muy bien: lo inconsciente de la vida psíquica no es otra cosa que lo infantil. Esto vendría a decirnos, que lo infantil subsiste para toda la vida en el subconsciente.

  • ANHELOS

  • El sueño es la realización de los deseos más profundos de nuestra persona. Pero si esto es así, como es que nos hacen sentir mal. Ésta podría ser una crítica al psicoanálisis, pero por estos tres motivos no lo es:

    1.- Puede ocurrir que la elaboración onírica no consiga una completa realización de los deseos.

    2.- Los deseos ocultos, lo son porque los rechazamos al considerarlos repugnantes e inmorales.

    3.- La realización de un deseo puede ser entendida en cierto modo, como un deseo.

    Hasta el momento nuestra definición de sueños ha sido desarrollada hasta llegar a: “la realización de un proyecto o la advertencia que han recibido, merced a un deseo inconsciente, una forma de expresión arcaica y han sido transformados para servir a la realización de dicho deseo.”

  • PUNTOS DÉBILES DEL PSICOANÁLISIS

    • No sabemos nunca cuando un elemento de un sueño debe ser comprendido en su sentido estricto o cuando se trata de un símbolo.

    • Muchas de las soluciones dan la impresión de ser artificiales, o de no ser la correcta. Para elegir cual es la verdadera, sólo podemos recurrir a la experiencia con otros casos anteriores.

    • Críticas al psicoanálisis de personas que antes eran psicoanalistas, contra la concepción de los sueños.

    • Dicen que los pacientes sometidos al tratamiento psicoanalítico adaptan sus sueños a las teorías favoritas de sus médicos.

    CINCO PUNTOS MÁS IMPORTANTES

    • Los sueños tienen un sentido. Cuando soñamos, deformamos un hecho, un acontecimiento, ... porque nos hace daño recordarlo. Así, la tarea del psicoanalista es hacer que su paciente se dé cuenta del significado de sus sueños. Aunque diga que no, el paciente tiene en su inconsciente el sentido del sueño. Su psicoanalista debe de mostrarle el camino para llegar hasta él.

    • La deformación de los sueños. Para que al sujeto le sea difícil asociar los sueños con sus vivencias personales, éstos se deforman. Cuanto más traumática sea la experiencia, más deformado estará. El psicoanalista tendrá que hacer que el paciente establezca puentes de conexión entre sus sueños y sus experiencias. Esto sólo ocurrirá en los adultos, puesto que los niños apenas han tenido tiempo para tener experiencias traumáticas.

    • El origen de los sueños proviene del interior. El sentido de los sueños, proviene del interior. Cuando pasamos por una experiencia mala, que no queremos acordarnos de ella, la relegamos a nuestro subconsciente. Cuando dormimos y entramos en la fase de sueño, permitimos que esas experiencias salgan de nuestro subconsciente en forma de sueño. De esa manera nuestro psicoanalista podrá hacernos conocer lo más profundo de nosotros.

    • Ello, Yo y Súper-yo. El Ello es el conjunto de impulsos instintivos del individuo, necesidades biológicas, deseos y motivaciones afectivas primarias que, bajo el principio del placer, buscan su realización inmediata, presionando al Yo, que opera con el sentido de realidad para obtener su gratificación urgente. El Yo es la instancia que media entre el Ello y la realidad exterior. Su función es básicamente reguladora, buscando satisfacer los deseos del Ello en la medida que dicha satisfacción no provoque conflictos en el sistema de creencias del individuo. Y el Súper-yo es la instancia que en la personalidad normal modifica e inhibe automáticamente los impulsos instintivos del Ello, que tienden a producir acciones y pensamientos antisociales o inmorales.

    • La infancia va a repercutir sobre nosotros toda la vida. Como hemos visto, los sueños tienen un carácter infantil. De esa manera, cualquier cosa que hagamos que nos afecte en la infancia, más tarde en la madurez aparecerá en forma de sueños. Freud le da mucha importancia a esta etapa de la vida, quizás porque es donde forjamos las bases de nuestra persona.

    OPINIÓN PERSONAL

    El psicoanálisis tiene mucha credibilidad. Estoy de acuerdo en todo lo que dice, salvo eso de que no se puede entender si no eres paciente. Yo no lo soy, y más o menos sé lo que es. A parte de eso, son ideas nuevas y revolucionarias. Si ahora me parece que lo son, en su tiempo esas ideas debieron dejar una buena huella.

    Además el enfoque del libro es el adecuado. Para una ciencia tan novedosa, es mejor comenzar poco a poco, sin afirmar rotundamente muchas cosas. El último capítulo de los sueños confirma mi hipótesis, ya que en él Freud crítica al psicoanálisis. Con ello da la impresión de que nos quiera convencer, no obligar a aceptar sus ideas.

    En mi opinión da demasiadas vueltas a una misma cosa. Eso hace que el lector pierda la atención y tenga que concentrarse más de lo normal para poder leerlo. Yo creo que al no ser conceptos muy complejos, Freud podría haber simplificado su libro. Hay que tener en cuenta que este libro no es actual, sino que tiene más de un siglo, por lo que el lenguaje no será el mismo.

    A pesar de todo, se puede entender. Y como las ideas que aporta son novedosas, como aire fresco en la psicología, resulta a la vez curioso y agradable de leer.

    BIBLIOGRAFÍA

    • Microsoft Encarta “2000”

    • Enciclopedia Larousse 1997. XI Tomo y XII Tomo.

    • Estudiante de psicología de la Universidad de Chile, Camilo Artaza. Textos de estudios.

    ÍNDICE

    1. - SIGMUND FREUD: VIDA Y OBRAS.

    2. -NACE EL PSICOANÁLISIS.

    3. - RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL

    4. - INICIO EN EL CAMPO DEL PSICOANÁLISIS

    7. -RESUMEN POR PARTE DE SU OBRA.

    11. -CINCO PUNTOS MÁS IMPORTANTES.

    12. -OPINION PERSONAL

    13. -BIBLIOGRAFÍA

    COLEGIO SAN IGNACIO

    FILOSOFÍA

    “SIGMUND FREUD”

    VIDA Y OBRA