Freud: aparato psíquico

Psicoanálisis. Psiquismo. Autonomía. Elementos: consciente, preconsciente e inconsciente. Teoría psicoanalítica. Aspectos sexuales

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Se denominara aparato psíquico, al sistema de integración de la vida de relación que adopta el individuo a su medio y que asegura su autonomía. Es decir, a la organización de todos los elementos del psiquismo, de todas las fuerzas de la vida psíquica de forma integrada para mediatizar el organismo con su medio.

El término "Aparato psíquico", fue utilizado por la teoría freudiana para subrayar ciertos caracteres que esta atribuye al psiquismo, tales como su capacidad de trasmitir y transformar una energía determinada y su diferenciación en sistemas o instancias.

La función del aparato psíquico consiste en mantener a un nivel lo más bajo posible la energía interna de un organismo, y su diferenciación en subestructuras ayuda a concebir las transformaciones de la energía (elaboración psíquica). En otras palabras, el aparato psíquico funciona como regulador entre la energía interna y las energías externas del ambiente.

Freud define el aparato psíquico de una manera equiparable a los aparatos ópticos en donde lo mas importante no son los estímulos perceptivos, si no la interpretación que el aparato óptico hace de ellos; de esta forma intenta hacer inteligible la complicación del funcionamiento psíquico, dividiendo este funcionamiento y atribuyendo cada función particular a una parte constitutiva del aparato.

El psicoanálisis ha intentado valorar, en el funcionamiento de la psique, la importancia del inconsciente, y especialmente la de los impulsos (primordialmente los sexuales), elaborando una teoría de la psique desde un punto de vista dinámico, en términos de conflictos, de interacciones y oposiciones de las fuerzas existentes: impulsos sexuales e instintivos y desde un punto de vista económico, según la cuantía de las fuerzas, fuerzas de impulsos y contra impulsos, energía de los impulsos o energía de la carga afectiva, etc. Sin embargo, la teoría freudiana se antoja un poco obsesiva a la hora de mencionar la sexualidad. A modo particular, parecería que la elaboración del cuerpo psíquico esta fundamentada en el ciclo sexual.

El aparato psíquico estaría así constituido por tres elementos:

  • Consciente.

  • Preconsciente.

  • Inconsciente.

Consciente

Se trata de la parte del aparato psíquico más próxima al mundo exterior y se encuentra entre este y la memoria. Su función es fundamentalmente perceptiva, registra la información procedente del exterior y también la del interior. Propias de este sistema son también las funciones del pensamiento, razonamiento y rememoración. Es a él también a quien le toca el dominio y control de la motilidad. Sin embargo, el consciente no memoriza nada, esto le corresponde a .otro elemento que es el preconsciente, del cual hablaremos más tarde.

Según esto vemos que la conciencia es el carácter imprescindible de lo psíquico, sin embargo, los procesos intelectuales más complicados y correctos, a los que no se les puede negar el nombre de procesos psíquicos, pueden desarrollarse sin intervención de la conciencia del individuo.

El hecho de que para llegar a la conciencia tengan que pasar las excitaciones por una sucesión invariable, esto es, por una serie de instancias, hecho que nos fue revelado por las transformaciones que la censura les impone, nos sirvió para establecer una comparación especial con el siguiente elemento.

Preconsciente

El sistema preconsciente aparecería como una pantalla entre el sistema inconsciente y la conciencia.

Comprende los pensamientos y vivencias que en un momento dado no son conscientes, pero que pueden convertirse en tales, mediante un esfuerzo de atención, a diferencia de lo inconsciente que indica los procesos y los contenidos psíquicos activamente rechazados de la conciencia por fuerzas como la censura y la represión.

Por lo tanto aunque sus contenidos no se encuentran en el campo de la conciencia pueden estarlo en cualquier momento. Sus contenidos son accesibles a la conciencia, sin que para ser parte de ella tengan que superar una censura represiva, sino más bien una censura de tipo selectiva ya que no caben todos los contenidos del exterior en nuestra memoria. Así pues cualquier información que llegue a nuestro sistema perceptivo, aunque luego sea reprimido, dejará de estar en el campo de la conciencia para pasar al preconsciente, al mismo tiempo que contenidos del preconsciente pueden pasar al consciente sin ningún esfuerzo.

Inconsciente

Es la parte más arcaica y originaria del psiquismo y al mismo tiempo la parte más próxima a los confines psíquicos, a las fuentes pulsionales.

Se considera como el habitáculo de los impulsos innatos, los sentimientos, los deseos, los recuerdos reprimidos, etc; y se caracteriza porque, en general, sus elementos son inaccesibles a la conciencia, solo pueden acceder a esta a través del preconsciente, que cumple la función de censor o filtro, por medio de la crítica o represión, excluyendo los elementos inconscientes que pueden dañarle.

Los contenidos del inconsciente son contenidos reprimidos cuyo acceso al sistema preconsciente y consciente les ha sido negado por la acción de la represión. Estos contenidos tienen su origen, principalmente, de la vida del individuo concreto especialmente en su infancia. Estos contenidos se rigen exclusivamente por el principio del placer.

Se ha podido considerar el inconsciente como un lugar psíquico, como un sistema con un contenido, con unos mecanismos y quizá con una energía específica. Entre lo consciente y lo inconsciente se halla una barrera energética llamada "censura". Así, se distinguen dos tipos diferentes de representaciones no conscientes: las preconscientes, que fácilmente pueden convertirse en conscientes, y las inconscientes, positivamente rechazadas pero eficientes, determinantes de la elaboración de los sueños, por ejemplo, de los actos fallidos o de los síntomas neuróticos o psicóticos.

Durante mucho tiempo se quiso identificar lo inconsciente con lo rechazado. El rechazo nos lleva al representante psíquico del impulso, de suerte que la función del rechazo no es suprimir la representación nacida del impuso sino mantenerlo en el estado de representación inconsciente. El mantenimiento del rechazo precisa, por consiguiente, un permanente consumo energético. Lo rechazado ejerce una presión constante en la dirección de lo consciente, y éste, por una contrapresión equivalente, ha de mantener el equilibrio. El rechazo es el causante de la amnesia infantil, según lo cual, el olvidar los recuerdos de los primeros años no obedecería a la falta o abolición de una fijación de los recuerdos, sino que sería la consecuencia del rechazo; también tiene que ver con el paso a lo consciente de algunos impulsos de la libido, de los impulsos sexuales.

El inconsciente constituye el fondo de toda vida psíquica cuyos fenómenos conscientes no son sino simples manifestaciones. Los fenómenos conscientes no son sino la parte más superficial de la vida psíquica.

Es turno el mencionar las criticas que el autor encuentra a la teoría psicoanalítica: enfatiza, en demasía, al hablar de los aspectos sexuales en las primeras etapas de la vida; aparte, aunque Freud propone una teoría demasiado compleja, también es cierto que tiene una carácter muy cerrado. Sin embargo, quizá la crítica más fuerte que, modo de juicio particular del autor, a la teoría psicoanalítica se relaciona con el carácter metafísico que ella tendría. Más que una teoría científica, a mi juicio, es una teoría animista que acude a entidades metafísicas para intentar explicar la conducta de los individuos. Es decir, términos como inconsciente, preconsciente, lívido, fuerza, son algunos de los múltiples conceptos utilizados por Freud en su descripción del aparato mental. Esta terminología quizá los más conocidos de la teoría psicoanalítica contiene un carácter muy volátil: no son posibles de examinar de manera directa, no se pueden medir.

Por otro lado, no es posible olvidar que la mente humana es, en sí, una cuestión muy aparte de las cuantificaciones científicas y que Freud, junto a sus sucesores, son los pocos que han podido encontrar una alternativa muy compleja, pero a la vez eficaz, de lo que es el proceso mental. Es por ello que el carácter metafísico de la teoría psicoanalítica aprendió a no solamente basarse en lo observable, si no que fue mas allá y, a base de razonamientos un tanto filosóficos, un poco de analíticos y científicos, logro obtener la teoría psicológica mas aceptada (y a la vez rechazada) de todos de loo tiempos.