Franquismo

Historia de España contemporánea. Franco. Autarquía. Concepción unitaria. Catolicismo conservador. Leyes Fundamentales. Racionamiento. Exilio. Represión

  • Enviado por: Laura Vs Laitaine
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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Laura Cabanillas Rovira y

Álvaro Fernández Ruiz, 2º BD

15. EL FRANQUISMO.

15.1. El Franquismo: Evolución política, económica y social hasta 1959.

Al finalizar la Guerra Civil, Franco quiso crear un nuevo Estado que desterrara toda idea de liberalismo, democracia y comunismo. El nuevo régimen político se asentaba ideológicamente en un catolicismo conservador y en una concepción unitaria del Estado, contraria a toda idea nacionalista o autonomista; todos los poderes se concentraban en la figura del Jefe del Estado, el general Franco. Se organizó un modelo político basado en la existencia de un partido único, FET y de las JONS, que tenía a su frente a un jefe del partido y del gobierno, dotado con el título de Caudillo y Jefe supremo de las Fuerzas Armadas con un poder casi absoluto. El sistema estaba inspirado en los Estados fascistas de Italia y Alemania.

Se suprimió la Constitución de 1931, y, para dar una imagen de legalidad, se promulgaron una serie de Leyes Fundamentales sin legitimación democrática.

La estructura política y la doctrina que sustentaban el Estado franquista fueron llamadas el Movimiento Nacional. Esta estructura se completó con el establecimiento de unas Cortes, cuyos representantes eran designados por el poder. La justicia desapareció como poder independiente y quedó unida al ejecutivo. El poder del gobierno en el plano territorial se transmitía mediante la institución de los Gobernadores Civiles de cada provincia que, además, eran Jefes Provinciales del Movimiento. En cada provincia se instituyó también un Gobernador militar como prueba de esta dualidad del poder. Otro gran poder del Estado fueron los Sindicatos Verticales, todos los trabajadores se integrarían en el mismo sindicato por ramas de producción.

El poder se manifestaba siempre en tres vertientes: civil (La Falange), militar (el ejército) y eclesiástica. La influencia de la Iglesia fue determinante, pues el régimen estaba basado en dos rasgos: el nacionalismo español, y el catolicismo conservador.

El franquismo produjo una vuelta al campo de la población, la familia se convirtió en la unidad social básica, y se impuso una rígida censura.

La Guerra Mundial:

España se declaró neutral, pero se entrevistó con Hitler y Mussolini, que se suponían del bando vencedor. En 1941, se cambió el estatuto de país neutral por el de no beligerante. Ese mismo año, se envió la División Azul para combatir contra Rusia. En 1943, cuando la guerra parecía verse desfavorable para las potencias del Eje, España se declaró nuevamente neutral. Los Aliados, sin embargo, daban ayudas a España para evitar su integración en el bando contrario. En 1944, se retiró la División Azul.

Entre 1945 y 1946, el franquismo quedó aislado, y se recrudeció la lucha de guerrillas. En 1946, la ONU recomendó a todos los países que retiraran sus embajadas de España. Este boicot político y económico reforzó el aislamiento de España, pero a partir de 1947, con la Guerra Fría, el papel de Franco como referente del anticomunismo se hizo interesante para potencias como EEUU y Gran Bretaña, aunque España no fue aceptada tampoco en la OTAN, ni recibió los beneficios del Plan Marshall.

Autarquía, miseria y racionamiento:

Uno de los objetivos primordiales del franquismo fue conseguir la autarquía, a partir del aislamiento exterior y de la sustitución del libre mercado por la intervención generalizada de la administración. El resultado fue el bloqueo del crecimiento económico, la reducción de la competitividad y el desaprovechamiento de la coyuntura económica favorable que Europa conoció tras la Segunda Guerra Mundial. Se fomentaron la industria y se reglamentaron las importaciones y exportaciones.

La tasación de los precios de los alimentos provocó que muchos productores prefiriesen esconder la producción para venderla en el mercado negro. El resultado fue el desabastecimiento generalizado de alimentos y la proliferación de las colas, lo obligó a mantener las cartillas de racionamiento hasta 1951. Apareció un mercado negro en el que los estraperlistas realizaban las transacciones al margen de la ley.

Exilio, represión y resistencia:

En la fase final de la Guerra Civil abandonaron España hacia Francia o África, unas 400.000 personas simpatizantes de la República. La mayoría regresó pronto al país debido a la Guerra Mundial, y a que el régimen prometió no proceder contra ellos, promesa que incumplió. La emigración hacia América fue un episodio muy notable, la emigración en México produjo un gran impacto en ese país, y allí se reanudó la actividad del gobierno de la República Española en 1945.

Los vencedores de la guerra desencadenaron una dura represión fuera de control, pretendiendo una depuración total de las personas que colaboraron con la República. Por otro lado, los grupos guerrilleros (maquis) de la oposición al régimen continuaron actuando, e intentaros una invasión de la Península desde Francia en 1944. Tuvieron que retirarse, aunque diversos grupos guerrilleros siguieron actuando hasta los años cincuenta.

Primeros intentos de apertura:

Entre 1945 y 1947 hubo un primer estallido de conflictividad en Cataluña, País vasco y Asturias, debido a la situación económica, y el régimen tuvo que tomar medidas. Debido a la escasez de divisas, era imposible importar, así que hubo que obtenerlas inmediatamente aprovechando que la coyuntura internacional se volvía más favorable al régimen. Hubo que devaluar la peseta. En 1949, EEUU decidió ayudar económicamente a España, ya que se la veía como un país anticomunista. En 1955, España entró en la ONU.

En 1951, Franco decidió proceder a una remodelación de gobierno, e introdujo al almirante Luis Carrero Blanco, que sería clave para la continuidad del régimen.

Las ayudas recibidas entre 1953 y 1956 no consiguieron salvar la angustiosa situación económica y en la calle comenzaron a surgir los primeros síntomas de descontento. Entre 1956 y 1958 se desarrolló una nueva oleada de protestas obreras en los principales núcleos industriales.

El crecimiento económico de los años sesenta

El plan de estabilización simboliza el fin del sueño antártico y el inicio de la última etapa de la industrialización en España. La necesidad de un Plan de Estabilización tuvo su origen en la falta de reservas de oro y divisas para hacer frente al desequilibrio entre importaciones y exporta­ciones. Al programa liberalizador se añadió la puesta en marcha de los Planes de Desarrollo Económico y Social. La planificación centró su interés en el sector industrial y propició una serie dé actua­ciones para mejorar la eficiencia de la estructura empresa­rial, sectorial y regional. Se emprendieron dos grandes líneas de actuación: las acciones estructurales y la creación de los polos de desarrollo. En cuanto a los movimientos migratorios con la mejora de la tecnología, al ahorrar mano de obra, se limitó la creación de empleo, durante los años sesenta hubo una intensa emigración, mas de un millón trescientos mil españoles se fueron a Alemania y Francia en busca de trabajo. Las dos Castillas, Galicia, Andalucía y Extremadura fueron las zonas de mayor emigración. Estos movimientos de población fueron resultado de las diferencias en el dinamismo económico de las distintas áreas geográficas. En España se dependió del exterior, provino la tecnología que revolucionó la estructura industrial y la productividad, también procedieron inversiones y transferencias. España ingreso mucho gracias al boom turístico por el sol y la playa, las remesas de emigrantes y la inversión extranjera.
Sobre las rentas en los años sesenta era todavía muy inferior a la del resto de Europa, se consolidó una fuerte subida de precios, la inflación junto a la escasa creación de empleo se convirtieron en los dos aspectos negativos de esta etapa, mientras la emigración prosiguió, la tasa del paro se mantuvo baja. La etapa final de la industrialización se caracterizó por un limitado avance de las actividades de contenido tecnológico.

La modernización de la sociedad española

España se empezó a modernizar socialmente y hubo un gran aumento de la población, las periferias de Madrid y Barcelona se poblaron con nuevos barrios obreros. La modernización social provocó un cambio en el comportamiento de la población y sobre todo un cambio cultural. El gran cambio se produjo con la ley general de educación de 1970. Otra de las grandes transformaciones se dedujo del hecho de que la universidad aumentase considerablemente. Respecto a la familia empezó a experimentar cambios que se fundarían en el futuro ya que aumentó su movilidad y a pesar de su aumento, la incorporación de la mujer a las nuevas actividades productivas, también se implantó una nueva mentalidad con la iglesia y se disminuyó la práctica religiosa.

La persistencia del régimen

El régimen comenzó con problemas entre los falangistas y los tecnócratas, los tecnócratas vinculados al Opus Dei, con Carrero Blanco como valedor y López Rodó como figura destacada, reforzaron sus posiciones hasta conseguir la formación de un gobierno monocolor, los tecnócratas situaban el crecimiento económico como el eje básico de la política y garantía de estabilidad social, mientras que los falangistas pretendían impulsar las instituciones del Movimiento como base para el desarrollo del régimen y situaban la cuestión monárquica en un segundo término. La celebración de los 25 años de paz les proporcionó un importante protagonismo incrementado después con la ley de prensa de Manuel Fraga. Los falangistas y tecnócratas estallaron con el caso Matesa cuando las denuncias por corrupción contra esta empresa implicaron a ministros económicos, este hecho coincidió con la ley de educación que reformó el sistema educativo. El consejo de guerra en Burgos con la petición fiscal de 9 penas de muerte contra 16 militares de ETA, hizo estallar la contestación interior y provocó un alud de protestas internacionales. Por otro lado la difusión de los postulados reformistas del Concilio Vaticano II y la preocupación de algunos sectores católicos por la injusticia social y política.

El fortalecimiento de una oposición de masas

Los trabajadores empezaron a protestar y se produjeron las primeras agitaciones sociales y protestas políticas contra el régimen. Las primeras huelgas laborales tuvieron lugar en Cataluña. De los clásicos sindicatos de antes de la guerra civil, la Unión General de trabajadores y la confederación nacional del trabajo, solo el primero tenía cierta actividad clandestina. Los mineros asturianos hicieron importantes protestas con ramificaciones en el País Vasco y Barcelona que permitieron un nuevo sindicalismo basado en la lucha reivindicativa, mientras se creaba el sindicalismo en las universidades aparecieron organizaciones estudiantiles que hicieron importantes movimientos.

En los años sesenta se recompuso la oposición franquista a través de los viejos partidos políticos. Uno de los grupos modernos fue el de los demócratas cristianos. El PCE fue el único partido que conservó una cierta fuerza y organización dentro del país, el PCE y PSUC en Cataluña vertebraron muchos movimientos franquistas, mientras el PSOE mantuvo hasta los sesenta la dirección del partido en el exilio. En el periodo final del franquismo empezaron a tomar importancia los partidos nacionalistas como el PNV cuya mayor repercusión fue la aparición de ETA y en Cataluña la aparición de Convergencia democrática de Cataluña.

La crisis final del régimen

Luis Carrero Blanco fue asesinado por ETA, ya que este era el personaje clave para mantener la unión de todas las familias franquistas y asegurar la continuidad del régimen.

En Enero de 1974 se formó un nuevo gobierno presidido por Carlos Arias Navarro que anunció una forma limitada del franquismo, Arias prometió una nueva ley municipal que permitiese la elección de alcaldes y de las diputaciones provinciales. Fuera del régimen los grupos de oposición se dedicaban no sólo a mostrar en la calle sus posiciones a favor de la democratización del país. El PCE se mantuvo antifranquista e impulsó la junta democrática, mientras que el PSOE impulsó la plataforma de Convergencia Democrática.

Por último las enfermedades de Franco le impedían gobernar y el príncipe Juan Carlos tuvo que ejercer en varias ocasiones la jefatura interina del Estado. Por otra parte se promulgó la nueva ley Antiterrorista que castigaba a los terroristas a la pena capital, mas tarde fueron condenados 5 terroristas de ETA a la pena de muerte, se produjo entonces unas protestas internacional contra Franco y la situación española. El gobierno tuvo que hacer además frente al conflicto del Sahara. El rey de Marruecos contaba con el apoyo de Estados Unidos para frenar la expansión de la Argelia socialista, organizó en plena agonía de Franco la llamada marcha verde, una invasión pacífica que movilizó muchos civiles. España firmó el acuerdo de Madrid y abandonó dándole el Sahara a Marruecos. Ya estaban llegando los últimos momentos de Franco y el 20 de noviembre, Franco Falleció a sus 83 años, dejando un régimen anacrónico y en profunda crisis.