Franquismo y Democracia

Historia de España. Régimen franquista. Dictadura de Franco. Movimiento Nacional. Falange. Represión y propaganda. Exilio. Autarquía. Desigualdades sociales. Plan de Estabilización. Transición democrática española. Constitución de 1978. Sociedad

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  • País: España España
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ESPAÑA DURANTE EL FRANQUISMO

Inmovilismo y adaptación política del régimen franquista. Aislamiento y alineación internacional.

Durante la Guerra Civil se gestó la dictadura del general Franco. Este origen marcó la naturaleza del régimen político y afectó profundamente a la sociedad en todas sus dimensiones. En lo que se refiere al origen hay que recordar que la guerra fue el producto del golpe de estado fallido cuya finalidad era destruir la República con todo lo que ello significaba social y políticamente. Este referente es esencial para entender la obra de la dictadura y los apoyos sociales e institucionales que la sostuvieron.

A lo largo de casi 40 años el régimen experimentó escasos cambios.

Franco detentó un poder sin paralelo en la historia de España: jefe de los tres ejércitos, jefe del estado y del gobierno, jefe del partido único (Falange). Tuvo un control absoluto sobre el poder ejecutivo. Gobernó a base de decretos y creó unas cortes que necesitaron siempre su autorización a la tarea legislativa que realizaban. Franco estuvo convencido de su papel como salvador de la patria. Sus ideólogos lo presentaron como responsable “ante Dios y ante la historia”

Franco sentía aversión hacia la democracia: suprimió los partidos políticos y prohibió que se le llamase partido al Movimiento Nacional creado en 1837 (conglomerado político que formaba el bloque sublevado el 18 de julio)

Promulgó una serie de Leyes Fundamentales en fechas diversas que pusieron de manifiesto:

-Los principios antidemocráticos del régimen

-Su poder absoluto.

Leyes fundamentales:

  • Ley de Creación de las Cortes (obligadas a aprobar las leyes que proponía Franco)

  • El Fuero de los Españoles.

  • La Ley de Referéndum Nacional.

  • La Ley de Sucesión a la jefatura del Estado.

  • Ley de Principios fundamentales del Movimiento nacional.

  • Ley Orgánica del Estado.

  • Franco adoptó los principios de aquellas instituciones y formaciones políticas y sociales que lo habían encumbrado: El Ejército, la Iglesia y la Falange.

    El Ejército principal garante de la permanencia del Régimen. Muchos mandos ocuparon cargos en el gobierno, en la administración y en las empresas públicas. El objetivo prioritario del gobierno debería ser la defensa de la unidad territorial de la patria. Por eso se prohibió el uso público de cualquier lengua que no fuese el castellano y cualquier peculiaridad regional fue tachada de separatista.

    La Falange había nacido como partido fascista y propiciaba un sistema totalitario: partido y sindicato únicos.

    La Iglesia No dudó en apoyar a los sublevados a los que acabó bendiciendo como cruzados. El estado se declaró confesional y suprimió tosa la legislación laica de la República (matrimonio civil, divorcio, aborto). La educación fue su campo preferido.

    La Dictadura demostró tener una extraordinaria capacidad de adaptación a la cambiante coyuntura internacional y a las transformaciones socioeconómicas del propio país.

    Con respecto a la política exterior y durante la II Guerra Mundial Franco se declaró primeramente neutral.

    Después no beligerante, en 1940 Colabora con el Eje, tiene lugar la entrevista Hendaya (Hitler rechaza peticiones). En 1941 Envió la División Azul (cuerpo de voluntarios), al frente ruso

    Por último se vuelve a adoptar una postura neutral: Retirada de la División Azul. Sustitución del ministro de asuntos exteriores pro nazi (Setrano Suñer).

    Al acabar la II Guerra mundial y tras la victoria de los aliados hubo una condena de la ONU hacia la dictadura franquista y se produjo la retirada de embajadores en Madrid, cierre de fronteras, y se impide su entrada en la ONU.

    Con el inicio de la Guerra Fría se firmaron, en el año 1953, un acuerdo con Estados Unidos y un concordato con la Santa Sede, de este modo España volvía a ser reconocida internacionalmente.

    Represión y propaganda. El exilio

    El nuevo régimen adquirió las características de un Estado policial militarizado. Las fuerzas de orden público se duplicaron y se aplicó el código de justicia militar. La pena de muerte fue restablecida. Fueron condenadas a muerte más de 70.000 personas, y también pasaron años recluidas en campos de concentración.

    También se efectuó una depuración de funcionarios. Aquellos que se consideraban opuestos o poco afines al régimen franquista fueron sustituidos por personal ideológicamente afín (excombatientes, exprisioneros…) mediante títulos académicos improvisados.

    Durante los primeros años hubo un ambiente de persecución. La red de jefes de barrio y casa contribuía a aumentar la vigilancia policial y extendía la influencia del partido. Se impuso una abrumadora censura, controlada en gran parte por los eclesiásticos.

    Al mismo tiempo se producía una desaforada propaganda laudatoria que ensalzaba la figura de Franco, en la que se resaltaban sus virtudes militares y humanas (religioso y dotado para el mando).

    En los últimos momentos de la guerra el pánico hizo que medio millón de personas se fuesen al exilio: intelectuales, políticos artistas, marcharon hacia Francia, México, Argentina y Unión Soviética. Los que volvieron acabaron en campos de concentración en España. Otros recluidos estuvieron en campos de refugiados, algunos de los cuales lucharon contra la Alemania nazi y acabaron en campos de concentración.

    La vida cultural se resintió fuertemente y el vacío intelectual tardaría décadas en volverse a llenar.

    La mayoría de la prensa pertenecía a F.E.T (Falange Española Tradicionalista) y constituía un instrumento de poder.

    El franquismo triunfante suprimió más de la mitad de los diarios y revistas que se publicaban antes de la guerra (periódicos obreros, republicanos o liberales) Sus trabajadores no recibieron indemnización, fueron sometidos a juicio y sentenciados a muerte el 50%.

    Se daban consignas para publicar desde el Servicio de Propaganda.

    Hasta 1956 estaba prohibido informar sobre delitos comunes “para fomentar su comisión”. Se daba la sensación de que no se cometían robos ni otros delitos. Los medios de comunicación no describían lo que pasaba, sino que los gobernantes del momento decían lo que pasaba.

    El cine tenía su elevado contenido justificativo de la Guerra Civil con películas como: Sin novedad en Alcázar o Raza (cuyo guión fue escrito por Franco). También abundó el cine histórico y películas norteamericanas

    Las sesiones de cine siempre empezaban con la proyección obligatoria del NO-DO (noticiario y documentales cinematográficos. Un modo más de la intervención del régimen en la manipulación de la información.

    Los censores “cortaban” ciertas escenas o cambiaban el sentido mediante el doblaje de las películas.

    Con toso, en los años 50 comenzaron realizarse películas con un fuerte contenido de crítica social, como Bienvenido Mr Marshall, de Berlanga.

    El desarrollo de la Segunda Guerra Mundial y las duras condiciones de vida de la posguerra favorecieron la aparición de los primeros opositores al franquismo. En los primeros momentos, la oposición en el interior se limitó a la acción descoordinada de núcleos de guerrilleros en áreas montañosas, los maquis, integrado pos ex combatientes del ejército republicano.

    En el exilio, las desavenencias entre las fuerzas republicanas impidieron la organización de una posición. Los republicanos y los socialistas recelaban de la subordinación de los comunistas a los intereses soviéticos, pero dentro del mismo PSOE los enfrentamientos entre Prieto y Negrín hicieron imposible la coordinación del partido. La victoria de los aliados y después el bloqueo internacional contra el franquismo despertaron el entusiasmo de los exiliados republicanos y avivaron las esperanzas de los monárquicos. Unos y otros se pusieron en contacto para crear un frente común de oposición a Franco.

    En el interior del país algunos sectores franquistas, preocupados por la corrupción del nuevo régimen, por su alineamiento pronazi y, sobretodo, por el convencimiento de que Franco no consideraba la dictadura como un régimen transitorio, comenzaron a conspirar para restablecer a monarquía en la figura del hijo de Alfonso XIII, Juan de Borbón publicó un manifiesto en el que, tras hablar del fracaso del régimen de Franco, proponía como alternativa para España la monarquía tradicional. El manifiesto complicó más las relaciones entre don Juan y el dictador, que fueron tensas hasta la muerte de éste. Sin embargo Juan de Borbón aceptó enviar a su hijo Juan Carlos a España para acabar su formación, bajo la supervisión de Franco, para mantener abierta la vía de restablecimiento de la monarquía de España.

    Autarquía y acumulación. Crecimiento y desequilibrios económicos, cambios y desigualdades sociales.

    Desde el punto de vista económico la España de los años 40 conoció una profunda recesión económica debido a dos factores: el impacto de la Guerra Civil y la ineficaz política económica.

    El sector de población joven, productivo había quedado diezmado entre muertos, exiliados, presos… Faltaban especialistas. Las familias se refugiaban en el campo, con lo cual se produjo una ruralización que situaba la población activa agraria en un 50% como a principios de siglo.

    El franquismo aplicó una política económica equivocada, quiso controlar toda la vida económica que se orientó hacia la autarquía, autosuficiencia, por ello se limitaron al mínimo las importaciones para consumir los productos nacionales. El colapso del comercio exterior fue un elemento esencial del estancamiento económico.

    El Estado creó el INI (Instituto Nacional de Industria) para promover empresas de muy diverso tipo: Siderúrgica, química… Pero la política de restricción de importaciones impidió que se dispusiera de ciertas materias primas como el petróleo.

    La industria quedó condenada a producir para un mercado interior muy reducido, ya que los empresarios solo podían exportar si el Estado les concedía una licencia. Además faltaban materias primas, bienes de equipo y energía. Como consecuencia se agravaron las penalidades de la mayor parte de la población. Continuaba vigente el racionamiento (duró 12 años) de alimentos que dio origen al estraperlo o mercado negro (precios tres veces superiores)

    La agricultura siguió siendo el componente más importante de la economía, aunque comenzó a atravesar dificultades cada vez mayores por la falta de inmersiones. El estancamiento económico continuó hasta bien entrada la década de los 50.

    A partir de 1952 el Estado intentó una tímida apertura económica, puso fin al racionamiento, inició una reforma agraria e industrial, hubo cierto crecimiento; a pesar de todo y de la ayuda americana, España volvió a verse estancada. La vía autárquica estaba agotada.

    En tan difíciles circunstancias los tecnócratas del Opus Dei lograron convencer a Carrero Blanco y a Franco de la necesidad de sustituir la política autárquica por otra liberal y así se produjo un cambio de dirección con el Plan de Estabilización /1959) en el que jugaron un papel fundamental los llamados tecnócratas miembros del Opus Dei y los ministros Ullastres, Navarro Rubio y López Rodó.

    El desarrollo precipitado y desequilibrado o desarrollismo no estuvo exento de contradicciones y deficiencias.

    El Plan de Estabilización recogía una serie de medidas dirigidas a liberalizar la economía, impulsó las exportaciones, incentivos a las inversiones extranjeras…

    Los factores del desarrollo económico la liberalización de la economía española, que permitió la llegada de capital extranjero y de la exportación. La emigración interior y exterior que se convirtió en mano de obra abundante y barata o en fuente de divisas. Espectacular desarrollo del turismo.

    Además, se aplicó un programa de planificación económica por medio de los planes de desarrollo.

    Durante los años sesenta se produjo una renovación de los dirigentes franquistas; un crecimiento económico y un continuo aumento de la oposición.

    Los centros de poder se repartieron entre dos familias políticas. Los tecnócratas del Opus Dei que proponían liberalizar la economía, pero mantenían intactos los principios autoritarios.

    Los reformistas del Movimiento procuraron realizar reformas que permitieran la evolución política del régimen, Destacó Manuel Fraga.

    El nuevo gobierno aprobó una serie de leyes que buscaban una cierta homologación con los Estados de bienestar occidentales, pero sin democratizar el sistema.

  • Ley de Convenios Colectivos.

  • Ley de Bases de la Seguridad Social.

  • Tribunal de Orden Público.

  • Ley de Prensa (Criticada por Carrero Blanco), impulsada por Manuel Fraga, suprimía la censura previa, aunque no desaparecía el control gubernativo.

  • Ley de Libertad Religiosa.

  • Ley Orgánica del Estado.

  • Ley de Sucesión.

  • No obstante se produjeron notables desequilibrios entre los que destacan la falta de infraestructuras (vivienda, sanidad, educación), la especulación del suelo urbano y graves desastres ecológicos.

    Al mismo tiempo que se producían cambios demográficos (la población aumentó casi en 10 millones) hubo un proceso paralelo de cambios sociales. El hecho más significativo fue el éxodo rural hacia las áreas industriales, zonas turísticas costeras o hacia Europa occidental.

    Se urbanizó rápidamente, de forma caótica. Los barrios de chabolas alternaban con los bloques de viviendas baratas, lo que facilitó la especulación del suelo y la corrupción de los ayuntamientos franquistas.

    Por lo tanto, la población rural disminuyó, aumentó la industria y también “nuevas clases medias” (técnicos, administrativos, etc…) Todo esto y el aumento del consumo configuraron una sociedad que seguía el modelo de las sociedades modernizadas de Europa occidental, aunque con atraso.

    LA RECUPERACIÓN DEMOCRÁTICA

    La oposición democrática a la Dictadura

    Los últimos años de la dictadura estuvieron marcados por la decadencia física de Franco y por la inestabilidad del régimen, incluso con mayor violencia que en épocas anteriores. Pero con el desarrollo económico de los años sesenta, el franquismo había generado un proceso de cambio social que entraba en contradicción con la esencia ultraconservadora de la dictadura, que fue preparando el terreno hacia la transición democrática.

    En el primer gobierno formado por Carlos Arias Navarro desaparecieron los miembros del Opus Dei.

    Además se limitó considerablemente la acción de la censura de prensa. Sin embargo, casi simultáneamente, se adoptaron medidas intolerantes como la de ejecutar al joven anarquistas Salvador Puig Antich.

    La oposición antifranquista multiplicó sus protestas en estas fechas. Las movilizaciones sindicales y las huelgas se multiplicaron. Pero el hecho fundamental de los años finales del franquismo fue la reorganización interna de los principales partidos de la oposición y los intentos de coordinación para realizar una acción conjunta.

    El PCE contaba con Santiago Carrillo como líder indiscutible, que mostró en estos años una actitud muy flexible y colaboradora con otros grupos políticos.

    En 1974, el PSOE celebró un congreso donde se produjo el recambio generacional de la dirección: los jóvenes militares del interior lograron promocionar a Felipe González y Alfonso Guerra.

    En Cataluña se había creado en 1971 la Asamblea de Cataluña, que englobaba partidos y grupos de diferentes ideología. En 1974 apareció Convergencia Democrática de Cataluña.

    Oposición armada: FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico). Guerrilleros de Cristo Rey. ETA.

    Los tres últimos meses de la vida de Franco sumieron el país en un clima de tensión. Las tensiones internas entre los mismos franquistas fueron la causa.

    De una de sus últimas acciones, Franco aprobó la nueva ley antiterrorista ejecutados.

    Este hecho desencadenó una fuerte reacción internacional.

    Hubo que sumar la desconolización precipitada del Sahara.

    El rey de Marruecos organizó la llamada Marcha Verde.

    El 20 de noviembre de 1975 Franco falleció

    La transición política. La constitución de 1978 y el desarrollo legislativo, la formación de un sistema de partidos.

    Tras la muerte de Franco, los fieles al régimen creyeron que el dictador lo había dejado todo <<atado y bien atado>>, pero el rey Juan Carlos I pronto inició una serie de importantes reformas que permitieron el paso a un sistema democrático.

    El 22 de noviembre de 1975 proclamación de Juan Carlos I como rey de España.

    El principio de una nueva transición: desmantelamiento del régimen franquista y la instauración de un sistema democrático.

    Los primeros actos del nuevo rey tuvieron como objetivo tranquilizar a los sectores más reaccionarios del franquismo.

    En esta difícil coyuntura, Juan Carlos I tuvo la habilidad de iniciar los contactos con la oposición y con diferentes líderes extranjeros con el fin de obtener el soporte necesario hacia la democracia.

    Además, tuvo gestos importantes que hicieron presagiar la voluntad reformista, como el indulto general. La decisión de sustituir a Arias Navarro por Adolfo Suárez quien inició inmediatamente una reforma política decidida. Tras una amnistía generosa, empezó a modificar las leyes y consiguió la Ley para la Reforma Política.

    El paso fundamental era la legislación de los partidos políticos de la oposición y de los sindicatos.

    Conseguida la pluralidad política, el 15 de junio de 1977 se celebraron elecciones democráticas que ganó el partido Unión de Centro Democrático (UCD) creado y liderado por Suárez.

    El gobierno de UCD y todas las fuerzas tuvieron clara la necesidad de que hubiera consenso para abordar los grandes retos, la crisis y la redacción de una Constitución.

    Medidas urgentes para intentar controlar la crisis quedó reflejada en los Pactos de la Moncloa; importantes medidas económicas.

    El consenso también para redactar la constitución, una comisión formada por representantes de las principales fuerzas políticas. El 6 de diciembre de 1978, fue ratificada en referéndum por mayoría.

    Las principales características de la Constitución de 1978 eran:

    • Amplia declaración de derechos y libertades de los españoles, que se inspiró en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y contrastaba con lo restringidos que habían estado dichos derechos y libertades durante la dictadura. También se hacía referencia a algunos deberes inexcusables para el mantenimiento del Estado, como el pago de impuestos.

    • La definición del sistema político español como una monarquía parlamentaria, en la que el rey como jefe del Estado arbitra entre las diferentes instituciones pero no tiene poder ejecutivo.

    • La división de poderes. El legislativo correspondía a las Cortes, integradas por el Consenso y el Senado. El ejecutivo recayó en el gobierno. Y el judicial correspondería a los jueces y magistrados, coordinados en última instancia por el Tribunal Supremo.

    Este cuadro de instituciones se completó con otras dos: el Tribunal Constitucional, que se encarga de interpretar la Constitución en caso de conflicto, y el Defensor del Pueblo, cuya misión es atener directamente a los ciudadanos velando por el respeto de sus derechos y libertades.

    • La descentralización del Estado, pues la Constitución contemplaba la posibilidad de que las regiones y nacionalidades pudieran optar por convertirse en comunidades autónomas, que a su vez se organizaban en provincias y municipios.

    El nuevo marco legal fundamental fue propuesto a referéndum el 6 de diciembre de 1978 y aprobado mayoritariamente.

    Dificultad en la articulación de una sociedad democrática.

    Tras la etapa de consenso, las dificultades para atajar la crisis, la escalada terrorista y las amenazas de los militares fueron crispando la situación política que acabó desgastando el gobierno de la UCD.

    El descontento de los militares aumentó a medida que la democracia iba ganando terreno. Se mostraron contrarios a la descentralización del Estado.

    A finales de 1980 la situación se complicó: Suárez presentó su dimisión. Pocos días después los reyes visitaron Guernica y fueron agraviados por los gritos de Herri Batasuna.

    El día 23 de febrero de 1981, los militares dieron un golpe de Estado. El guardia civil Antonio Tejero ocupó el Congreso y en Valencia las tropas salieron a la calle. La firme actitud del rey acabó provocando la rendición de las tropas sublevadas.

    El golpe fracasó y provocó una gran reacción popular y una breve etapa de unidad de los partidos.

    Retos y problemas del presente

    Las elecciones de 1982 supusieron un importante cambio político: llegó al poder un grupo político que no tenía relación con el franquismo, obtuvo mayoría absoluta en repetidas convocatorias electorales.

    Los socialistas iniciaron una decidida política económica que tenía como objetivo superar los efectos de la crisis y modernizar la economía del país.

    Realizaron la reforma fiscal que supuso, por primera vez, gravar las rentas.

    Parte de los nuevos ingresos se destinaron a gastos sociales.

    En política exterior, tras el referéndum sobre la OTAN (1985), España se incorporó a dicha organización. También se incorporó a la CEE.

    La gestión socialista alcanzó su plenitud con las celebraciones de los Juegos Olímpicos en Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla en 1992.

    Sin embargo, estos éxitos no pudieron ocultar la crisis: la nueva recesión económica, los escándalos de corrupción, acabaron con su hegemonía en 1996.

    El 3 de marzo de 1996 el Partido Popular tuvo que pactar con los nacionalistas vascos y catalanes para ser investido presidente. Esta victoria supuso la consolidación definitiva de José María Aznar.

    La política del PP amplió programa de privatizaciones de las empresas públicas y ha controlado el déficit público y la inflación. La recuperación económica internacional y la reducción moderada de paro contribuyeron a la victoria electoral del PP por mayoría absoluta en las elecciones generales de marzo del 2000

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