Franquicias

Actividad comercial. Negocio empresarial. Concesiones. Franquiciador. Royalty. Canon de entrada y publicidad. Requisitos

  • Enviado por: Natascha
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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1. Los orígenes de la franquicia

El término franquicia ya era empleado en la Edad Media, haciendo referencia a las autorizaciones o privilegios que los soberanos otorgaban a favor de algún súbdito en relación a determinadas actividades comerciales.

El origen de la palabra franquicia bien podría ser el término francés franc el primer documento que refleja la concesión de una franquicia está fechado en marzo de 1232. Con la llegada de la Edad Moderna se pierde la pista al término franquicia en Francia, de la que no tenemos constancia documental hasta ya entrado el siglo XXI, y esta vez en los Estados Unidos de Norteamérica. En esos momentos ya contiene la esencia que lo caracterizará hasta nuestros días, es decir la colaboración entre empresarios independientes para la obtención de un fin común. Debemos fechar la irrupción de la franquicia como sistema de distribución comercial en 1929. Los años cincuenta conocieron la expansión del sistema de franquicias tal y como lo conocemos hoy en día, y fue en los Estados Unidos de Norteamérica donde encontraron las condiciones necesarias para su despegue definitivo, siendo hoy en día la nación que lidera este sistema de probado éxito comercial.

En España se las llamaba concesiones.

2. Conceptos y definiciones

2.1 Franquicia

Contrato por el que un comerciante pone a disposición de otro sus conocimientos, su marca, su organización, su marca, su organización y su imagen publicitaria a cambio de una remuneración, fija o variable en función de la cifra de negocios realizada por el comerciante que recibe la franquicia.

Son otra forma de crear y de que exista la empresa. Siempre intervendrán como mínimo dos empresas. Es un método de colaboración; una de las dos es el franquiciador o franquiciadora, y la otra empresa es la franquiciada o franquicionario.

La franquicia se ha consolidado como mejor sistema de desarrollo empresarial, lo que ha afectado no solo a las pymes, sino también a las grandes empresas que se están incorporando a ella.

2.2 Franquiciador y franquiciado

La franquicia es una fórmula de negocio adecuada para una persona con iniciativa empresarial que no tenga experiencia en gestión. Ésta, como franquiciado, aportará la inversión inicial para poner en marcha el negocio y su esfuerzo para dirigirlo correctamente. El franquiciador le transmitirá a la vez, sus conocimientos y experiencia.

Franquiciador:

  • Es el propietario de unos derechos legales sobre las marcas, los logotipos y los emblemas de los productos que vende o los servicios que presta.

  • Ha puesto en marcha y ha explotado su modelo de negocio en un establecimiento propio, como mínimo, y ha comprobado, que su saber es transmisible.

  • Puede hacer las franquicias que quiera, ha de tener obligatoriamente puntos de venda propios.

Franquiciado:

  • Es la persona física o empresa que decide desarrollar una actividad por cuenta propia, pero minimizando el riesgo de la creación empresarial.

  • Cuenta con el perfil adecuado para hacerse responsable de la gestión del negocio y de las obligaciones financieras para ponerlo en marcha y asegurar su continuidad.

  • Recibe los elementos del modelo de negocio que el franquiciador ha probado con éxito para utilizarlos en la explotación de su propia empresa.

  • Ha de cumplir las condiciones preestablecidas en el contrato de forma de trabajar, decoración, personal, etc.

  • Responde frente a terceros de los actos derivados de la explotación de su empresa.

    • Principales inquietudes de los franquiciados:

      • Una enseña con notoriedad de marca: Es el principal atractivo a la hora de decantarse por una u otra franquicia.

      • Sectores preferidos de los consumidores

      • Otros factores: Que el franquiciador cuente con una estimación de beneficios, los costes de instalación, la disponibilidad de un sistema de gestión, el número de años que una franquicia leva en el mercado, y las ventas estimadas, son otros aspectos muy valorados.

2.3 Ventajas de las franquicias

Ventajas:

Franquiciador:

  • Supone un incremento de sus ventas, ya que el beneficio le llega por triplicado: sus ventas, el porcentaje y el canon.

  • No debe invertir en hacer tiendas en todo el mundo, los canales de distribución les salen gratis.

  • Pasa tecnología, formación, forma de trabajar... al franquiciado

  • Rápida captación de recursos humanos, económicos-financieros y estratégicos.

  • Menor plantilla propia, ya que la asume el franquiciado.

Franquiciado:

  • Tiene menos riesgo, ya que el negocio está acreditado.

  • Reduce su riesgo y se ahorra la publicidad porque son productos muy conocidos, y en caso de hacer publicidad la empresa franquiciadora es la que se encarga.

  • Mejor posición competitiva.

Inconvenientes:

Franquiciador:

  • Pierde autonomía en cuanto a la producción, venta y utilización de la marca de productos, porque de ello se ocupa el franquiciador.

  • Menor flexibilidad en las operaciones del negocio.

  • Debe cumplir cláusulas contractuales.

  • La mala administración de otros franquiciados puede perjudicar la imagen de la marca y el negocio de uno mismo.

  • Es responsable original de la calidad de un producto o servicio.

  • Pierde una potencial parte de las ganancias, que es aprovechada por el franquiciado. Hay un menor margen de utilidad bruta.

Franquiciado:

  • Menor libertad de acción.

  • Todo cambio importante debe primero ser consensuado entre las partes del negocio.

  • Tiene numerosos controles.

  • El querer cerrar o vender el negocio muchas veces resulta complicado.

  • Las regalías suelen llevarse buena parte de la ganancia bruta.

  • Si el esquema de franquicia está mal diseñado, pueden existir problemas que afecte las ganancias potenciales del franquiciado.

  • La inversión inicial suele ser elevada.

2.4 Tipos de franquicias

Franquicia de producto: El franquiciador cede el derecho de vender un producto o servicio, se lo cede a la empresa franquiciada que es el franquicionario y este lo vende a los consumidores a través de su o sus empresas en diferentes centros o en uno solo y cada uno se llama punto de venda.

Franquicia de manufactura: El franquicionario vende y / o fabrica un producto según una tecnología, un formato y unas condiciones que le impone el franquiciador, que le da formación, asesoría, tecnología y le impone unas normas determinadas de producción y venda.

Franquicia de formato de negocio: El franquiciado tiene derecho a abrir una tienda, con una marca que utiliza de mercado del franquiciador. Puede vender más de un producto de marcas distintas.

2.5 ¿Qué cobra el franquiciador?

Como contrapartida a la cesión de su marca, transmisión de su saber hacer y asistencia técnica, entre otras prestaciones, se deberá realizar una serie de pagos al franquiciador.

Derecho o canon de entrada: Es el dinero que el franquiciador exige para entrar a formar parte de la cadena. Otorga el derecho a utilizar la imagen corporativa de la red, contar con una zona de exclusividad, recibir formación, servicios de asistencia técnica, etc.

Su valoración debe basarse en la extensión de la zona geográfica de exclusividad y la alta penetración de la marca en el mercado.

Pagos periódicos o “royalties”: También llamado canon de mantenimiento. Ya sean mensuales, trimestrales, etc., pueden ser fijos o variables. En el primer caso, podría ser una cantidad única o por módulos, en función de la superficie del local, personal y unidades de explotación (mesas, habitaciones, vehículos...). El royalty porcentual se aplica sobre las ventas (brutas o netas), las compras, los beneficios...

Se justifica por el soporte y el apoyo continuo que se ha de recibir del franquiciador

Canon de publicidad e I+D: Algunas centrales obligan al pago de un porcentaje o cantidad fija para la publicidad conjunta de toda la red. A veces se exige un canon por investigación y desarrollo de nuevos productos.

Si el franquiciador exige que se contribuya al fondo de marketing o a la investigación y desarrollo de nuevos productos, averigua si hasta la fecha sus franquiciados han recibido información detallada de los importes que aquél y del destino que la ha dado a ese dinero.

2.6 ¿Cómo ha de ser un contrato?

Es muy importante analizar el contrato a fondo. Este documento establece los únicos límites a la independencia jurídica de franquiciador y franquiciado, siempre responsables de sus actos frente a terceros de forma individual.

  • La propiedad de la marca: El contrato deberá especificar con claridad los derechos y limitaciones de la utilización de la marca. Debe quedar claro que el franquiciador la defenderá ante los tribunales en caso de litigio ante terceros.

  • Los deberes del franquiciador: El contrato deberá recoger el compromiso del franquiciador de prestar al franquiciado una serie de servicios, antes y después de la apertura.

  • La zona de influencia del franquiciado: El contrato deberá fijar la localización de la zona de exclusividad del franquiciado, sin olvidar un mapa con los límites geográficos bien detallados.

  • Resolución de conflictos: Contemplará cómo se resolverán todos los problemas que se puedan presentar en el futuro y afecten a las relaciones de ambas partes.

  • Antes de firmarlo, se ha de comprobar si...

  • Se adapta a la ley

  • Contiene cláusula abusivas o injustificadas

  • Recoge un plazo de vigencia suficiente como para recuperar la inversión del franquiciado en el negocio, y establece las condiciones de renovación.

  • Contempla la posibilidad de que se puedan producir cambios en la composición del accionariado, tanto en la empresa franquiciada como en la del franquiciador.

  • 2.7 ¿Es un negocio rentable?

    Para saber si el negocio es rentable, es preciso que el franquiciador facilite un plan presupuestario tipo que no sea demasiado optimista. Además de hablar con otros franquiciados de la cadena, conviene que se visite al menos un establecimiento propio del franquiciador para observar. El plan presupuestario debe responder a lo siguiente:

    • ¿Qué inversión es necesaria acometer para poner en marcha el negocio? ¿Cuáles son las perspectivas de amortización de la misma?

    • ¿Qué previsión d ventas se ha estimado para los primeros años de actividad? ¿Cuál será el beneficio neto en ese tiempo?

    • ¿Qué número de trabajadores se precisa para desarrollar la actividad?

    • ¿Cómo se verán gravadas las ventas, las compras o el beneficio? Es decir, ¿cómo se cuantifica el pago de los royalties?

    • ¿Qué política de promoción ha diseñado el franquiciador para la cadena?

    3. Franquicias en España

    Han sufrido un ascenso de forma imparable pero desigual. El sector ha madurado sensiblemente en relación a la situación de hace tres o cuatro años; aunque no se puede hablar de verdadera madurez.

    El 70% de las franquicias que acaparan el mercado nacional son españolas, y entre el 80 y 90% enseñas, están preparadas para salir al exterior y conquistar nuevos mercados. Primero hay que consolidarse aquí y después fuera.

    Uno de los principales problemas que está retrasando la consolidación de las franquicias, es la búsqueda de locales, por eso cree conveniente “aprovechar centros comerciales, urbanizaciones de centros comerciales e, incluso, salir a otras provincias pequeñas”. Pero antes de abrir cualquier establecimiento se ha de analizar su viabilidad, porque es mejor esperar a encontrar un buen local que abrir en cualquier sitio.

    El Registro de Franquiciadores es un órgano creado por el Real Decreto 2485/98 y que, a pesar de ser operativo desde noviembre de 1999, tan solo cuenta con algo más de 400 franquicias registradas. La afiliación previa es obligatoria para todas aquellas personas físicas o jurídicas que pretendan desarrollar en España la actividad de franquiciador.

    Y en ese escenario el comercio tradicional se encuentra en una tesitura fundamental: o se especializa o perderá mucho.

    Las nuevas tecnologías deben ayudar a cambiar la forma de trabajar, pero no la forma de llevar nuestros negocios.

    El mayor conocimiento teórico y práctico de los franquiciados, les esta permitiendo ser cada vez más selectivos en el proceso de elección de una franquicia, elevando también así el nivel medio del sistema.

    La madurez de los inversores, la aparición de conceptos más competitivos, un entramado empresarial sólido de proveedores de todos los sectores, la internacionalización y la búsqueda de mercados exteriores de las cadenas españolas, una mayor transparencia debida a la aparición de una nueva legislación y una importante cobertura informativa a través de la consolidación de los medios de comunicación y ferias nacionales e internacionales especializadas en el sector, son otras de las características que definen esta fórmula de negocio, en el que hace falta un cambio de mentalidad. Siempre se ha valorado la evolución y perspectivas del sector en términos únicamente cuantitativos. Es hora de empezar a hacerlo en términos cualitativos.

    4. ¿Cómo elegir franquicias?

    Para elegir bien una franquicia, se necesita conocer las ventajas y los inconvenientes del sistema de franquicia, determinar los puntos fuertes y débiles de las enseñas, que sean más atractivas y que se sepa cuándo el concepto de negocio que tratan de vender cómo franquicia no cumple los requisitos mínimos que lo garanticen; que sea un negocio de éxito probado con una imagen de marca reconocida por el público, con un plan de formación inicial y continua y una asistencia técnica permanente, entre otras cuestiones de interés.

    Tras valorar qué enseña se adapta mejor a las preferencias personales, se llevará a cabo un estudio del producto o servicio objeto de la franquicia, alisando la estructura de la central franquiciadora, las previsiones económico-financieras y el contrato que regulará la relación con el franquiciador: Si no hay un contrato de por medio, la franquicia no existe.

    • Análisis de las condiciones que ofrece cada enseña

    • Se obliga a todo franquiciador a facilitar información suficiente y veraz relativa a la situación de la central de franquicia y a la red o cadena.

    • Se ha que buscar la franquicia más rentable en los diversos mercados.

    • Existen falsas franquicias

    • No ofrece la misma seguridad una marca conocida por el público que una marca desconocida, hay que asegurarse de que el franquiciador cuente con un buen plan de marketing y publicidad y con la inversión adecuada para cumplirlo.

    • Fijarse bien en los servicios que ofrece el franquiciador

    • Meditar bien la inversión que se va a hacer

    El franquiciador debe facilitar al nuevo franquiciado un plan presupuestario tipo, que contemple un periodo de, por lo menos, 3 o 5 años vista. Se tratará de un documento estándar, con los resultados de un punto de venta medio representativo de la red, que él habrá elaborado basándose en otras experiencias previas. Este estudio económico contendrá los siguientes estados financieros.

    • La cuenta previsional de explotación: Se tiene en cuenta el mercado potencial, el promedio de facturación anual y la inversión inicial.

    • La cuenta previsional de tesorería: Es el detalle de las entradas y salidas de fondos líquidos mes a mes.

    • El balance previsional: Es el estado de las inversiones y de la financiación.

    • El punto de equilibrio: Hace referencia al volumen de ventas en el cual los ingresos igualan a los costes

    • El periodo de recuperación de la inversión: Debe contemplar el plazo previsto de retorno de la inversión.

    Con ese plan presupuestario previsional en la mano, se ha tratar de ajustar a la realidad del proyecto empresarial. Se ha de comprobar lo siguiente:

    • Es de suma importancia que se estudie el potencial del mercado donde se ubicará el negocio: número de clientes susceptibles de consumir el producto o contratar los servicios, hábitos de compra de los consumidores potenciales, empresas de la competencia cuya oferta sea igual o similar, etc.

    • Contemplar todos los gastos

    Conviene prestar atención a los pagos que se deben realizar al franquiciador

    • Canon de entrada

    • El royalty

    • Canon de publicidad e I+D

    • La compra de suministros: Valorar la rentabilidad del negocio en el caso de que el franquiciador obligue a satisfacer royalties sobre estas adquisiciones (comprar los suministros)

    • Derechos de renovación: Antes de firmar el contrato se ha de vigilar que para su renovación no exijan volver a pagar el canon de entrada y si es obligado o no a pagarlo de nuevo al abrir otro establecimiento dentro o fuera de tu zona de exclusividad.

    Estudiar minuciosamente el producto o servicio objeto del negocio.

    • Si el producto o servicio es nuevo en el mercado, se ha de comprobar que se haya comercializado con éxito en otros mercados similares.

    Si se plantea acceder a una cadena multinacional, se habrá de tener en cuenta que los hábitos y gustos de los consumidores varían según la cultura, territorio, costumbres, etc.

    • Si el producto no es nuevo, se ha de analizar su situación y las perspectivas de futuro, si es una actividad en declive o en crecimiento.

    • Si existe competencia, averiguar qué empresas son, cómo está repartido el mercado entre ellas y su situación económica.

    • Si es un negocio regido por una moda, puede ser que no vaya más allá del corto plazo.

    • Se puede recurrir al cobranding - comercializar dos marcas complementarias en el mismo establecimiento - en el caso de productos estacionales.

    • Si el producto o las materias primas necesarias para fabricarlo, va a facilitarlas el propio franquiciador o los proveedores que él haya concertado, se ha de asegurar que esa fuente de suministro es de total garantía. Sería conveniente que el contrato incluyera una cláusula que permitiera recurrir a otro proveedor si se producen fallos de distribución.

    Cuando se decide que franquicia interesa más, y antes de firmar el contrato, se ha de pedir a la central que facilite un dossier informativo con todas las características del negocio.

  • Datos de la central franquiciadora: Inscripción en el Registro Mercantil de la empresa, domicilio social y datos registrales de la marca.

  • Información mercantil: Los socios y su participación en la central, capital social, principales etapas de la evolución y perfil del cliente.

  • Características de la enseña: Productos y servicios, directrices de aprovisionamiento, exclusividad o no del suministro, perfil del franquiciado y cuestionario de candidatura.

  • Características de la explotación: Mercado de implantación y ubicación comercial, requisitos del local, plan de marketing, plan de apertura y puesta en marcha, plan de inversiones, plan previsional de explotación y momento en que se amortiza la inversión y se comienza a producir beneficios (punto de equilibrio)

  • Servicios al franquiciado: formación inicial y asesoramiento permanente, entre otros.

  • Estructura de la central: ornigrama y recursos humanos.

  • Extensión de la red: listado de franquiciados (con teléfonos y persona de contacto) y listado de centros propios. Número de establecimientos clausurados y razones de su cierre.

  • Elementos del acuerdo: precontrato, derechos y obligaciones, duración del contrato, condiciones de renovación y disolución, obligaciones financieras, contraprestaciones económicas y ámbito de exclusividad territorial.

  • Verificar su certeza: Nunca está de más que se contraste toda la información documental y verbal facilitada por el franquiciador:

  • Ponerse en contacto con, al menos, tres franquiciados de la cadena para comprobar cómo se desarrollan sus relaciones con la central y si está cumple sus compromisos.

  • Ir al Registro Mercantil de la provincia donde esté la empresa franquiciadora. Así se podrá averiguar su facturación y si tiene beneficios o pérdidas.

  • Pedir al banco o caja referencias sobre la situación financiera del franquiciador.

  • Acudir al Registro de Patentes y Marcas del Ministerio de Industria para comprobar la legalidad de la marca y sus datos registrales.

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