Francisco Coello de Portugal y Quesada

Cartografía. Planimetría urbana. Plano oficial de la villa. Mapas y Atlas. Biografía

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Francisco Coello de Portugal y Quesada

1.-BIOGRAFÍA, BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES.

  • Francisco Coello y su obra.

Francisco Coello y Quesada(1822-1898) fue uno de los más notables cartógrafos del siglo XIX.

Nació en Jaén, ingresó en el ejercito en 1833 y en la Academia Especial del cuerpo de Ingenieros del Ejercito en 1836, terminando tus estudios a tiempo de participar en la Primera Guerra Carlista. Como agregado al ejercito francés asistió a la campaña de ocupación de Argelia desde 1844 a 1846. Posteriormente dejó el ejercito para dedicarse a la cartografía.

Asociados con el político y geógrafo Pascual Madoz, que estaba publicando el <<Diccionario Geográfico Estadístico Histórico>>, Coello hizo los mapas que componen el <<Atlas de España y sus posesiones de Ultramar>>, que es un conjunto de mapas provinciales a escala 1/200.000.Utilizó toda la cartografía anterior válida, empleando observaciones geodésicas para su localización correcta. Sus mapas son los primeros realizados en España con métodos científicos, pero no pudo completar la colección por motivos económicos y falta de apoyo oficial.

También participó en la realización de cartografía oficial, cuando fue nombrado vocal de la Comisión General de Estadística, elaborando la Ley de Medición del Territorio Nacional (5 junio 1859), y creando la Escuela Teórico Práctica de Topografía que ha habido en España. En 1861 fue nombrado director de Operaciones Geográfico-Catastrales y emprendió la formación de los planos catastrales de la provincia de Madrid a escala 1/2.000, cada una de cuyas hojas representa 1 Km.2, por lo que se las ha llamado<<hojas Kilométricas>>.Este plano fue considerado con recelo por los grandes propietarios de tierras, que en su mayoría contribuían a Hacienda por superficies muy inferiores a las reales; su presión consiguió que en 1866 fuera suprimida la Dirección General de Operaciones. Su trabajo en el citado organismo sentó las bases para la posterior creación del Instituto Geográfico y Estadístico ( hoy Instituto Geográfico Nacional).

En 1876 fundó la Sociedad Geográfica de Madrid, primera de este tipo que ha existido en España, de la que fue presidente durante muchos años. A través de esta Sociedad, que impulso mucho el interés por la Geografía, las exploraciones y la colonización, promovió también el Congreso de Geografía Colonial y Mercantil y la formación de la Sociedad Española de Africanistas y Colonialistas.

Asistió al Congreso de Berlín como asesor del embajador español y posteriormente, dirigió la protesta popular contra la ocupación de las Islas Carolinas por Alemania.

Su última intervención relevante fue en el Quinto Congreso de Geografía de Berna, de 1891.

  • Documentos de Coello en la Real Academia de la Historia.

Se comenta y transcriben los documentos conservados en esta academia, de

la cual fue miembro. Uno muy largo se ocupa de su actividad militar, decisiva para su vocación geográfica; el resto, más breves, se refieren a su vida académica y su fallecimiento.

  • Genealogía de Don Francisco de Coello de Portugal y Quesada.

Don Francisco de Portugal y Quesada ha merecido, hasta la facha, la atención

de numerosos estudios, que se han ocupado de su trayectoria tanto militar como científica.

Este apartado se centra en ofrecer, muy brevemente, la genealogía de Coello de Portugal. Muestra un recorrido que arranca desde los primeros miembros de esta familia que originaria de Gascuña, pasó a la Reconquista de Portugal, donde radicaron, hasta que por problemas políticos tuvieron que exiliarse en Castilla, descendiendo hasta las últimas generaciones de este ilustre linaje, para alcanzar al personaje que nos ocupa.

  • Cartografía de Coello en la biblioteca del Instituto de Estudios Giennenses.

  • África. Parcial. Mapas generales . 1850 (1991).

  • Álava (Provincia).Mapas generales. 1848 (1990).

  • Albacete (Provincia). Mapas generales. 1876 (1990).

  • Alicante (Provincia). Mapas generales. 1859 (1990).

  • Almería (Provincia). Mapas generales. 1855 (1990).

  • Andalucía. Parcial. Mapas generales. 1892.

  • Andalucía. Planos de población. 1840-1860 (1991).

  • Asturias. Mapas generales. 1870 (1991).

  • Ávila (Provincia). Mapas generales. 1864 (1991).

  • Baleares (Islas). Mapas generales. 1851 (1991).

  • Barcelona (Provincia). Mapas generales. 1862 (1991).

  • Burgos (Provincia). Mapas generales. 1868 (1991).

  • Cádiz (Provincia). Mapas generales. 1868 (1991).

  • Canarias (Islas). Mapas generales. 1849 (1991).

  • Castellón de la plana (Provincia). Mapas generales.1852 (1991).

  • Castilla la nueva. Planos de población. 1840-70 (1991).

  • Cuba (Isla). Mapas generales. 1851.

  • Cuba (Isla). Mapas generales. 1853.

  • España. Mapas generales.1861.

  • España. Mapas generales.1863 (1991).

  • Filipinas (Islas). Mapas generales. 1852 (1991).

  • Gerona (Provincia). Mapas generales.1851 (1991).

  • Guipúzcoa (Provincia). Mapas generales. 1848 (1991).

  • Huelva (Provincia). Mapas generales. 1869 (1985).

  • Huelva (Provincia). Mapas generales. 1869 (1991).

  • Huelva (Provincia). Mapas generales. 1870.

  • La Coruña (Provincia). Mapas generales. 1865 (1991).

  • León. Planos de población. 1840-70 (1991).

  • Logroño (Provincia). Mapas generales. 1851 (1991).

  • Lugo (Provincia). Mapas generales. 1864 (1991).

  • Madrid. Planos de población. 1849 (1998).

  • Madrid (Provincia). Mapas generales. 1847.

  • Madrid (Provincia). Mapas generales. 1853 (1991).

  • Marianas (Islas). Mapas generales. 1852.

  • Navarra. Mapas generales. 1861.

  • Orense (Provincia). Mapas generales. 1856.

  • Palencia (Provincia). Mapas generales. 1852.

  • Pontevedra (Provincia. Mapas generales. 1856.

  • Puerto Rico (Isla). Mapas generales. 1851.

  • Salamanca (Provincia). Mapas generales. 1867 (1992).

  • Santander (Provincia). Mapas generales. 1861 (1991).

  • Segovia (Provincia). Mapas generales. 1849.

  • Soria (Provincia). Mapas generales. 1860.

  • Tarragona (Provincia). Mapas generales.1858.

  • Valladolid (Provincia). Mapas generales. 1852.

  • Vizcaya. Mapas generales. 1857 (1992).

  • Zamora (Provincia). Mapas generales. 1863.

  • Zaragoza (Provincia). Mapas generales. 1853.

  • 2.-INSTITUCIONES.

    • Francisco de Coello en la Junta de Estadística.

    Francisco Coello fue un ingeniero militar que tuvo una destacada participación en diversas e importantes empresas cartográficas españolas de mediados del siglo XIX. Así, durante la década de 1840 contribuyó a la formación de un atlas de diferentes regiones de Argelia y Túnez, al tiempo que emprendía la publicación del Atlas de España. En 1858 pasó a formar parte como vocal de la junta general de Estadística, donde desempeñó un papel muy notable en la elaboración de la Ley de Medición del Territorio, que sería aprobada el 6 de junio de 1859. Desde entonces y hasta su cese como director general de la sección de Operaciones Geográficas en julio de 1866 diseñó un ambicioso proyecto de cartografía topográfico-parcelaria, que intentó llevar a la práctica. Y aunque dicho proyecto no fue realizado tal como Coello Había previsto, ha tenido una gran influencia en el desarrollo de la cartografía topográfica española contemporánea.

    • Francisco Coello, su acción en la Sociedad Geográfica de Madrid entre 1876 y 1898.

    Francisco Coello fue también conocido como autor de los planos

    complemento del Diccionario Geográfico de Pascual Madoz. Vocal de la Junta de Estadística del Reino encargada de elaborar el Mapa de España. Es uno de los más notables investigadores de las calzadas españolas antiguas. Académico de la Historia. Miembro de varias sociedades geográficas extranjeras funda la, todavía existente, Real Sociedad Geográfica de Madrid, en 1876. Ala que preside hasta su muerte en 1898.

    • Don Francisco de Coello y el Catastro del siglo XIX en España.

    Se realiza un análisis de la situación del Catastro en España durante el siglo

    XIX, época en la que vivió don Francisco Coello, con gran visión de futuro y autor de una de las mejores propuestas de elaboración del Catastro realizada en este país. La sociedad y, sobre todo los pequeños propietarios, demandaba con un Catastro fiable apoyado en una base gráfica precisa, que acabase con el fraude generalizado y permitiese su empleo en otras actividades no estrictamente fiscales. Las propuestas catastrales y, en algunos casos los experimentos, son casi tan numerosas como los gobiernos que se sucedieron en ese siglo. Pero, sin duda alguna, la que garantizaba una mayor calidad cartográfica fue la defendida por:

    -Don Manuel Alcázar Molina. Profesor de la Universidad de Jaén y Jefe de Sección de la Gerencia de Catastro de Jaén.

    -Don Salvador Ruiz Capiscol. Profesor de la Universidad de Jaén y Jefe del Instituto Geográfico en Jaén.

    3.-TERRITORIO.

    • Francisco de Coello y las Escalas del Estado.

    Hacer planos es dar testimonio de una época; los planos describen y explican

    lugares pero también expresan su tiempo, al otorgar relieve a determinados rasgos y estructuras. La cartografía de Coello describe, efectivamente, la España del siglo XIX y refleja la preocupación por el inventario de la riqueza y de la propiedad y la forma del suelo, que tanto en campo como en las ciudades, con las desamortizaciones y los ensanches, reflejan los cambios profundos que está experimentando el país. Coello también aborda los planos a escala 1:200.000 de las provincias, que emergen como órganos importantes de la administración del Estado.

    • Cartografía y construcción de carreteras en Granada en el siglo XIX.

    La cartografía de Francisco de Coello relativa a la provincia de Granada a

    escala 1:200.000 no llegó a realizarse y la del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:50.000 no se comenzó a publicar hasta 1931. Los ingenieros de caminos que proyectaron y contribuyeron las carreteras del siglo XIX sólo dispusieron de la cartografía sin base científica de Tomás López, lo que impidió que la traza de las nuevas carreteras se separara de los antiguos caminos del siglo XVIII.

    4.-PLANIMETRÍA URBANA.

    • Los planos de Huelma, Quesada y Cazorla en el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico. Atlas de España y sus posesiones de Ultramar.

    El trabajo consta de dos partes diferenciadas, una que introduce a la vida y

    obra del ilustre giennense, y otra que analiza la tercera hoja de suplemento dedicada a Andalucía en su obra<<Atlas de España y sus posesiones de Ultramar>>, la única que el citado geógrafo pudo dedicar a la provincia de Jaén. En esta parte, se expone los datos que Coello aporta sobre el estado de nuestra provincia a mediados del siglo XIX (población, estadísticas electoral y criminal, instrucción pública, culto y clero, beneficencia pública, producciones, industria, comercio, monedas, pesos y medidas, ferias, mercados, carácter y costumbres, riqueza, ingresos, contribuciones e historia). Por último, se estudia la planimetría urbana que Coello acompaña al texto y que consiste en tres planos de las localidades de Huelma, Quesada y Cazorla. En cada uno de ellos se detalla la numeración de los lugares más significativos, poniéndolos en relación con actuaciones urbanísticas y arquitectónicas características de esa centuria; en este sentido, el autor aporta datos muy recientes de su libro <<Arquitectura del siglo XIX en Jaén>>, editado en 1998.

    • El plano de Madrid de 1849, declarado << Plano Oficial de la Villa>>.

    Siendo Alcalde Constitucional Fermín Caballero y para realizar una nueva

    distribución territorial de Madrid, encarga, en el 1840, a los ingenieros de caminos: Merlo, Gutiérrez y Ribera, el levantamiento de un plano de la ciudad a la E = 1:1.250. Se nombra Comisario del mismo al Regidor Ramón de Mesonero Romanos, quien comunica el 30 de diciembre del 1846. al entonces Alcalde-Corregidor Duque de Veragua, la terminación del Plano Geométrico de la villa de Madrid.

    Francisco Coello y Pascual Madoz solicitan al Excmo. Ayuntamiento, en el 1847, esta base cartográfica, que una vez pasada a la E = 1:5.000, la incorporan a su Diccionario Geográfico Estadístico-Histórico del Atlas de España y sus posesiones de Ultramar.

    • La planimetría urbana como instrumento para la transformación de la ciudad en el siglo XIX: la incidencia de los planos geométricos de población en España.

    La promulgación, por parte del Ministerio de la Gobernación, en 1846, de una real orden que ordenaba a los municipios españoles la inmediata confección de un plano geométrico de sus poblaciones, con el objeto de que proyectaran sobre él un plano general de alineaciones de sus calles, supuso el primer intento de introducción en nuestro país de un instrumento urbanístico que, superando los modos tradicionales de intervención fragmentaria sobre la ciudad, propusiera una proyección global de la serie de reformas urbanas que habían necesariamente que emprender a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX. El escaso cumplimiento de esta real orden, así como de las otras que la desarrollaron, muestran la falta de una cultura urbanística moderna en gran parte de los ayuntamientos y técnicos municipales, que se mostraron reacios a implantar un método de intervención que les obligaba a proyectar y ensamblar reformas urbanísticas que, en numerosas ocasiones, habrían de ejecutarse muchos años después de su aprobación. No obstante, esta legislación nacional sí hizo posible la elaboración de una planimetría urbana de gran interés, generalmente obra de ingenieros civiles y militares que demostraron ser los profesionales más capacitados para realizar unos planos que debían ante todo caracterizarse por su grado de exactitud y detalle en la representación de la forma urbana.

    5.-CIENCIAS AUXILIARES.

    • El Atlas de Francisco Coello en el contexto del grabado de reproducción y la estampa culta del siglo XIX.

    Este apartado trata sobre el panorama general del grabado en el siglo XIX, y

    la relación que el Atlas Geográfico de Francisco Coello tiene con los procedimientos clásicos de reproducir imágenes; en especial con el grabado a buril sobre plancha de acero. Este procedimiento técnico es elegido por Coello para reproducir y difundir las distintas hojas del Atlas por su seguridad y fidelidad de reproducción de los dibujos originales, ventajas económicas y sobre todo por su dignidad editorial. Frente a otros procedimientos como la litografía que desde mediados de siglo revolucionan los sistemas de reproducción de imágenes. En este contexto de cambios e innovación, el Atlas, es una de las últimas grandes empresas del grabado de reproducción, frente a la creciente industrialización y mecanización de los sistemas de producción y difusión de imágenes.

    % La técnica del buril.

    Entre las técnicas del grabado calcográfico, la técnica del buril es un procedimiento de grabado en el que se actúa sobre una plancha metálica (cobre, acero, zinc, hierro) muy pulida abriendo surcos por medio de un utensilio llamado buril.

    <<El buril es una pequeña barra de acero templado de sección cuadrada o romboidal y cuya punta está cortada a bisel. Esta barra lleva su parte superior embutida en un mango de madera que termina en forma de media seta. El buril se conduce sobre la plancha de cobre, apoyándolo sobre el hueco de la palma de la mano, y dirigiéndolo con el dedo índice. La talla se va abriendo paso menos profunda, según la presión que comunique el brazo. Previamente a la operación de abrir el cobre se pasaba sobre este el dibujo por medio de un calco que dejaba sobre la plancha las líneas de contorno fundamentales por medio de una suave acción del aguafuerte>>.

    El lenguaje gráfico del buril se reduce exclusivamente a la utilización de la línea y el punto, pero en su combinación geométrica basada en el máximo rigor llega a dar infinitas combinaciones consiguiendo por medio de tallas paralelas las distintas tonalidades que van del gris al negro y las distintas calidades y texturas a base de las contratallas que se cruzan en ángulos rectos o ángulos más o menos cerrados.

    La introducción y triunfo de la técnica del buril sobre la madera, al menos en los grandes núcleos urbanos europeos, se produce a finales del siglo XVI, cuando esto ocurre, en España existe una falta de infraestructura técnica de talleres de grabado y las masivas importaciones de estampas de Flandes y de Francia abastecen la demanda producida por artistas y artesanos, la de algunos pocos coleccionistas, siendo caso aparte el de la estampa religiosa que se distribuía ampliamente. Numerosos burlistas se especializan en reproducir obras de conocidos artistas con absoluta fidelidad y una precisión de virtuosos, asegurando la difusión de estas pinturas. El grabado barroco español hay que incluirlo en la órbita del europeo, especialmente en la técnica del buril con la finalidad de reproducir y en muy contadas ocasiones con la finalidad de crear una obra original. En España hasta la llegada de los maestros flamencos y franceses no arraiga el buril, ello se debe a las propias características técnicas de este arte que empleaba unos conocimientos que requerían un aprendizaje largo y difícil.

    Esta técnica de grabado, denominada talla dulce, exigía destreza y habilidad, a la vez que un conocimiento técnico que se podía conseguir por el estudio y copia de otras estampas o recurriendo a un manual de aprendizaje.

    Al grabador al buril, loa primero que se le exigía era ser un dibujante diestro, experto en copiar con soltura dibujos y pinturas de los grandes maestros además de conocer los principios de arquitectura y perspectiva. El grabador es, además, artesano, y debía preparar sus propios utensilios empezando por la plancha.

    La transferencia del dibujo a la plancha de metal se hacía por medio del <<calco>> del dibujo, colocando sobre la plancha una película fina de cera blanca, el dibujo a tinta del contorno se frotaba suavemente hasta que quedase adherido a la cera, sobre la que pasaba una punta no cortante que ligeramente quedaba marcada en el cobre. Quitada la cera, la plancha quedaba lista para ser abierta por el buril. También se podía proceder como si se tratase de un aguafuerte para preparar la plancha y posteriormente abrirla con el buril.

    Las láminas grabadas con esta técnica, tanto las abiertas a buril como por el aguafuerte, se imprimían sobre papel y se estampaban por medio de una prensa manual llamada tórculo.

    Sin variaciones siguió esta técnica, utilizada por Coello, en el siglo XIX, para la impresión y reproducción del <<Atlas>>, únicamente la lámina, tradicionalmente de cobre fue sustituida por el acero.

    % La producción del Atlas.

    En relación a la estampa al <<Atlas>> de Coello, le son comunes algunos de los problemas que durante el siglo XIX tubo el grabado de reproducción en nuestro país, como fue la dependencia de grabadores y estampadores franceses por falta de buenos técnicos, materiales y útiles; sistema editorial tradicional, esfuerzo personal y falta de apoyo oficial, aunque en el caso del Atlas, la suscripción entre instituciones supuso una ayuda, pero las dificultades financieras llevaron a dejar incompleta la edición.

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