Florence Nightingale

Historia. Educación. Ejército. Hospitales. Enfermería. Reformas. Estadísticas. Teorías

  • Enviado por: Eva RN
  • Idioma: castellano
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La educación en el ejército

Florence Nightingale no sólo dedicó su tiempo a la formación de enfermeras, sino que habiendo visto la preparación que tenían los soldados que estaban encargados del cuidado de los enfermos, a la vuelta de la guerra de Crimea utilizó su influencia para abogar a favor de la formación de los soldados y los médicos militares británicos. A pesar de que las competencias de Florence cuando viajó a Crimen eran limitadas, en el momento más crítico de la guerra, ella señaló la falta de experiencia práctica de muchos de los jóvenes cirujanos y había propuesto que recibieran lecciones sobre patología y cuestiones afines sin esperar a que acabara el conflicto. Como resultado de ello se instaló un laboratorio de patología en Escutari. Más tarde, el interés de Florence se vería reconocido por la Comisión Real sobre sanidad en el Ejército, que hizo de la instrucción sanitaria de sus miembros una de sus cuatro áreas de estudio.

También se dedicó a ordenar sus pruebas sobre la mala administración de los hospitales ya reunir estadísticas de mortalidad; elaboró planes para la educación médica militar en sus “Notas sobre cuestiones relativas a la sanidad, la eficacia y la administración de los hospitales en el Ejército Británico”. En la obra, F. Nightingale utiliza su experiencia en Crimen para elaborar dichas notas.

Sus propuestas fueron presentadas de modo tan convincente que fueron puestas en práctica por médicos y cirujanos experimentados, veteranos de la campaña de Crimen.

Gracias, en gran parte, a la aportación de Nightingale, se crea en 1860 la primera Escuela de Medicina Militar del Reino Unido en Fort Pitt.

Su interés por la educación en el ejército iba desde la formación de los médicos hasta la enseñanza en las tropas, mostró ideas más bien avanzadas para su época, ya que creía que se podía formar a un soldado raso para ejercer ciertas tareas, así como para instruirlos en que la toma de alcohol y la prostitución tan sólo ejercían efectos perjudiciales dentro del ejército, ella creía que los soldados eran personas receptivas siempre que se les tratara bien y se les enseñara…

Cuando volvió de Crimen sabía que había que aprovechar el momento para poner en práctica los conocimientos que tanto ella como el ejército en general había adquirido en la contienda, así que se puso manos a la obra, dedicando cuatro años a esta tarea tras la guerra: “No podemos repetirlo, como si fuese un experimento químico. Debe ser presentado como un ejemplo histórico”.

La formación de las enfermeras

La idea de formar enfermeras no era totalmente nueva en la Gran Bretaña de mediados del siglo XIX. Ya antes de la guerra de Crimen se habían formado algunos centros como el St. John's House que agrupaban a mujeres competentes y moralmente intachables en contraposición al modelo de enfermera borracha e ignorante que se tenía en la época, de echo, algunas de ellas acompañaron a F. Nightingale a la guerra. Todos estos centros eran de carácter religioso, y Florence decidió que era importante instaurar una formación laica de enfermeras, aun sabiendo la resistencia que su idea podía suscitar. Así F. Nightingale desarrolló el primer programa organizado de formación para enfermeras; la Nightingale Training School for Nurses se inauguró en 1860 como institución educativa independiente financiada por la Fundación Nightingale.

Se escogió el St. Thomas Hospital para llevar a cabo el proyecto, ya que su oficial médico de reticentes, R.G. Whitfield era simpatizante del proyecto y la matrona, Mrs. Wadroper se había destacado por su rectitud, devoción irrevocable a su tarea y supresión de los malos tratos en los hospitales. Una abrumadora mayoría de los médicos de Londres se opuso al proyecto bajo la premisa de que una enfermera tan sólo necesitaba la formación de una criada.

El objetivo de la escuela Nightingale era formar enfermeras de hospital, enfermeras de distrito para los enfermos pobres y enfermeras capacitadas para formar a otras. El periodo de formación era de un año, tras el cual entraban a formar parte del personal de un hospital durante otros dos años. Se distinguían entre las pobres, que tenían los estudios pagados por la fundación y que no podían ser más que aprendidas de enfermera, y las damas enfermeras que pertenecían a clases altas y se esperaba de ellas que llegasen a ser futuras matronas. Tan pronto como terminaban eran requeridas por otros hospitales y estaban destinadas a convertirse en líderes de la enfermería mundial; así llegaron a países extranjeros y elevó la enfermería de la degradación y la deshonra al rango de profesión respetable para las mujeres.

F.Nightimgale escribió un pequeño libro: “notas sobre enfermería” que revestía un especial interés para las enfermeras y que fue utilizado como libro de texto en la escuela, como lo sería por generaciones posteriores, aun en nuestros días se considera un texto de referencia. También escribió dos artículos para el Quain's dictionary

of medicine titulados “Formación de las enfermeras” y “Cómo cuidar al enfermo”. En el

primero presentó por vez primera los requisitos que debía cumplir una escuela ideal de

enfermeras, a partir de la experiencia de la Escuela Nightingale.

Pese a esto ella misma pensaba que la enfermería no se aprendía con libros de texto:

La autora de estas líneas, que conoce tal vez mejor que ninguna otra persona en Europa lo que podríamos llamar el trabajo de enfermera de hospital , es decir, la labor práctica de la enfermera, cree sinceramente que es algo imposible de aprender en los libros y que sólo se puede aprender a fondo en las salas de un hospital; también cree que para aprender a administrar cuidados médicos en cirugía”.

Otra cita que hace ver que hacía hincapié en la adquisición de las destrezas prácticas:

“La observación indica cómo está el paciente; la reflexión indica qué hay que hacer; la destreza práctica indica

cómo hay que hacerlo. La formación y la experiencia son necesarias para saber cómo observar y qué observar; cómo pensar y qué pensar” .

Aunque si bien creía que los libros podían ser útiles para familiarizarse con el entorno administrativo o sanitario.

Florence Nightingale consideraba que, una vez que la enfermera había “aprendido a

aprender”, el proceso de formación debía continuar más allá de la escuela. Sus ideas al

respecto eran asombrosamente vanguardistas: “hoy en día, cada cinco o diez años […] se necesita una segunda formación”

La escuela Nightingale tenía las siguientes características en los primeros años:

  • La escuela era independiente pero estaba vinculada a un hospital

  • Las alumnas dependían únicamente de la enfermera jefe

  • La escuela proporcionaba un hogar a las alumnas

  • La instrucción de las alumnas corría a cargo del hospital (mojas y médicos)

  • La evaluación de las alumnas corría a cargo de las monjas y la enfermera jefe

  • Las alumnas recibiera un salario mínimo durante su formación

  • El contrato de alumna enfermera estipulaba que esta debía aceptar, tras su formación, un puesto en algún hospital, cuya política consistía en enviar grupos de enfermeras y difundir el sistema Nightingale de formación en otros hospitales.

La teoría de Nightingale contiene tres relaciones principales: de entorno con el paciente, de la enfermera con el entorno y de la enfermera con el paciente. Ella creía que el entorno era el principal inductor de la enfermedad y concebía esta última como las reacciones de la naturaleza frente a las condiciones creadas por nosotros mismos.

Florence destacaba lo que de específico tenía la actividad de la enfermera y la responsabilidad personal de ésta en el bienestar del paciente. A su entender, era más fácil conseguir este bienestar si la enfermera entendía su trabajo como una llamada interior o una vocación, más que como una profesión.

Pero pese a todos los esfuerzos de Florence, su método no dio resultado de inmediato, eran muchos los impedimentos contra los que había que luchar, pero el dispositivo empezó a emerger durante los años siguientes, ella sabía que las reformas no se conseguían de golpe debido a su experiencia con el ejercito y al Comisión Real, así que hasta que sus fuerzas empezaron a flaquear siguió de cerca el desarrollo de la escuela y los progresos de muchas alumnas a las que enviaba anualmente un documento impreso lleno de consejos prácticos y morales.

El éxito de la escuela llegó a ser enorme, muchos hospitales contaban con enfermeras jefe formadas en la escuela Nightingale y muchas de ellas empezaron a formar sus propias escuelas. También se produjeron emigraciones de enfermeras a Australia, Canadá, India, Finlandia, Alemania, Suecia y EEUU, y esto permitió la creación de una red internacional de escuelas que aplicaban el método Nightingale.

Promotora de la educación

La educación formó parte de cada una de las parcelas de la vida de Florence Nightingale. En todas ellas, el nexo común era su preocupación por que los métodos educativos fuesen prácticos y reflejasen los objetivos de dicha educación.

Se interesó profundamente por la escuela primaria local cercana a su casa familiar.

Su interés por las escuelas se extendió a las colonias británicas. Le interesaban

especialmente los efectos de la escolarización en la salud de los niños. En 1863, con el

patrocinio del duque de Newcastle, dirigió un estudio estadístico en 143 escuelas coloniales de Australia, Canadá, Sudáfrica y Ceilán. Temía que los métodos

educativos europeos no estuvieran adaptados a la educación de las poblaciones indígenas.

En los últimos años del decenio 1860-1870, Nightingale centró su atención en el tema

de la educación en los asilos de pobres. Su crítica mordaz al régimen terrible a que estaban sometidos los pobres allí alojados fue unánimemente aplaudida. El fondo de su

argumentación era que no había que castigar a los pobres, sino enseñarles a que se valieran por sí mismos, y que era por tanto importante impartirles un adiestramiento práctico que les permitiera adquirir destrezas manuales. Estaba convencida de que había que sacar a los niños del ambiente de los asilos para que pudieran educarse en las escuelas industriales de reciente creación.

También se interesó por la educación universitaria. En 1870-1880, Florence había apoyado la idea de crear una medalla al mérito por los trabajos estadísticos en

memoria de Adolphe Quételet, fundador de la estadística moderna. A principios del decenio se creó la nueva cátedra de Estadística en Oxford. En una carta escrita por ella se proponía que en dicha cátedra se estudiara la importancia de la estadística para disciplinas como la educación, la criminología, los asilos y la India. Conviene resaltar que los medios universitarios de la época por lo general no compartían el interés de Florence Nightingale por la aplicación de la estadística a los problemas sociales. Karl Pearson, el padre de la estadística aplicada moderna, reconoció el interés de las ideas de Florence Nightingale, de modo que su contribución no fue del todo inútil.

Teorías de Florence Nightingale

No queda claro si F. Nightingale pretendió en algún momento formular una teoría sobre la enfermería, pero como veremos, seguía métodos y aplicaba dato y teorías que mucho se acercaban a lo que luego sería definido como método científico, por eso si es patente su intención de definir la ciencia y el arte de la enfermería y de ofrecer reglas generales con explicaciones para lograr una buena atención de los pacientes.

*Fuentes Teóricas:

En el desarrollo de la teoría de Nightingale influyeron numerosos factores, valores individuales, sociales y profesionales.

Como sabemos recibió una educación exquisita y nada convencional para las mujeres de su época, tenía conocimientos profundos sobre matemáticas y filosofía.

La situación de la familia, perteneciente a la aristocracia dio a Florence acceso a personas de gran poder e influencia.

Supo comprender el proceso político que atravesaba Gran Bretaña gracias a una breve intrusión de su padre en la política, y se dio cuenta de los cambios sociales y el impacto de estos en la salud de las personas, la revolución industrial había llegado a su país con sus nuevas clases, sus nuevas enfermedades y renovados problemas sociales.

Finalmente sus creencias religiosas influyeron de gran manera en sus intenciones. Creía que las acciones en beneficio de los demás constituían una forma directa de servir a Dios.

*Aplicación de datos empíricos:

Un repaso a los informes en los que describía las condiciones sanitarias de Crimea y Gran Bretaña basta para señalarla como una destacada científica e investigadora empírica. Su destreza en la estadística también se evidencia con claridad en sus informes. LA información referente a demostrar la eficacia del método de enfermería, los datos experiencias sobre ello se recogen en sus escritos: Notes on Matters Affecting the Health, Efficiency, and Hospital Administration of the British Army.

Según varios autores, Nightingale inventó el diagrama de áreas polares para representar el dramático incremento de muertes evitables acaecidas en los hospitales militares, y por eso se le considera pionera en la idea de que los fenómenos sociales pueden medirse y someterse al análisis matemático.

Su habilidad investigadora se basaba en el registro, comunicación, ordenación, codificación, conceptualización, inferencia, análisis y síntesis de los datos.

Según su visión de la labor de enfermería, la observación y la práctica eran actividades concurrentes.

*Afirmaciones teóricas:

Nightingale veía la enfermedad como un proceso reparador, un esfuerzo de la naturaleza por remediar un episodio de intoxicación o decaimiento, o una reacción en contra de las condiciones a las que se veía sometida una persona. Ella opinaba que el papel de la enfermera consistía en evitar que se interrumpiera el proceso reparador natural y facilitar condiciones óptimas para que éste se diera en su máxima expresión.

Auque fue ridiculizada por no aceptar la “teoría de los gérmenes”, no puede negarse que comprendiera perfectamente la noción de contagio y contaminación por las sustancias orgánicas presentes en el paciente y el entorno, sus observaciones son coherentes con las ideas de infección y existencia de gérmenes y defendió por ejemplo la vacunación contra algunas enfermedades.

* Método lógico:

Recurrió al razonamiento inductivo para deducir las leyes de la salud, la enfermedad y la enfermería a partir de sus experiencias y observaciones. La sólida educación recibida en su infancia pudo contribuir a esta forma de pensamiento lógico y favoreció sin duda sus dotes de razonamiento deductivo.