Flauta en el clasicismo

Música clásica. Instrumento musical de viento. Obras

  • Enviado por: Mablos
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ÉPOCA CLÁSICA

A mediados del siglo dieciocho comienza una época de transición en la que la música en general toma gran importancia. Surgen las cortes y palacios como centro de la actividad musical. La orquesta se agranda y aparece el piano, ampliando así los límites de la música. Algunos músicos experimentan una reacción contraria al sobrecargamiento de la música del Barroco, buscando en el Clasicismo una música más clara, simple y natural. Otro factor importante es que el monotematismo Barroco da paso al bitematismo, y al desarrollo de la forma sonata, que tanta importancia alcanzará.

En esta época comienzan a acelerarse los cambios técnicos en la flauta. Entre 1726 y 1847 aparecieron un aluvión de mejoras y de nuevos mecanismos para modernizar la flauta, ya que ésta necesitaba tocar partituras cada vez más cromáticas, y tocarlas cada vez más fuerte, debido al aumento de componentes de la orquesta. Todos estos nuevos inventos técnicos fueron adaptando progresivamente la flauta a las nuevas necesidades, pero el gran cambio se produjo con la aparición en 1847 del sistema Boehm, que solucionó prácticamente todos los problemas del mecanismo, y que es el que, con pequeños cambios, se mantiene hasta hoy día.

Características musicales generales.-

La esencia en general del Clasicismo, no sólo en la música, sino en todas las artes se basa en querer expresar la idea de la perfección formal de la realidad. Se ve al hombre como un ser bello, perfecto, y se intenta transmitir a través del arte el sentido de perfección, de lo ideal, de tranquilidad; por ello se intenta mostrar más la forma de las cosas, que es donde se ve esa perfección , que su contenido o ideología. El Clasicismo refleja al hombre como un ser armónico, y a la Humanidad como sociedad perfecta y sin problemas; y todo esto produce una música alegre, plástica y brillante, que busca la belleza y la perfección.

Las cualidades que definen la música del Clasicismo son las siguientes:

  • Frase musical breve, periódica y articulada, de 8 compases (dividida en subperíodos de 4), o de 6 (dividida en subperíodos de 3).

  • Esta división de los compases es debida a una búsqueda estética de simetría y orden.

  • Transición rítmica entre un ritmo y otro sin contraste.

  • Lenguaje plenamente tonal. Jerarquía tonal con gran importancia de la Tónica, Dominante y Subdominante.

  • Se pierde el ritmo mecánico del Barroco.

  • Contraste entre tensión dramática y estabilidad.

  • Se incrementa notablemente el virtuosismo instrumental.

  • Empleo de relleno armónico para enfatizar las tonalidades con escalas, arpegios, etc.

  • Uso del bajo Alberti para el acompañamiento, consistente en arpegiar el acorde.

Música para flauta.-

  • Los hijos de J.S. Bach tienen un amplio repertorio para flauta. Empezando por Carl Philipp Emanuel Bach, quien compuso varios conciertos para flauta y orquesta de cuerda, Wq. 166-169, tres cuartetos para flauta, viola, violín y clave, gran cantidad de Sonatas para flauta y clave, para flauta y bajo continuo y para flauta, violín y bajo continuo, un Trio para dos flautas y clave y varias sonatinas. Johan Christian Bach, quien tiene un Concierto Sinfónico en Do M, un Concierto en Re M, varios trios, cuartetos y quintetos, y algunas sonatas. J. C. Friedich Bach compuso para flauta y otros instrumentos un Concierto en Re M, algunos cuartetos, trios y Sonatas. Por último, W. Friedemann Bach compuso 6 Duetos, dos Sonatas y una Sinfonía en re m para dos flautas y orquesta de cuerda, además de cuatro Triosonatas para dos flautas y bajo continuo.

  • Ludwig van Beethoven nos dejó su Allegro y Minuet en Sol M para dos flautas, y algunas Variaciones para piano y flauta o violín sobre aires austríacos, escoceses, rusos y tirolenses; además de un fragmento de su Romance cantabile para flauta, piano, bajo y orquesta.

  • François Devienne compuso unas Variaciones en Do M para dos flautas, ocho conciertos para flauta y orquesta, varios Duetos, unas nueve Sonatas para flauta y piano, y bastantes Trios para tres flautas y para flauta, clarinete y bajo.

  • Joseph Haydn tiene un Concierto en Re M para flauta y orquesta de cuerda, varios Divertimentos para flauta, violín y cello, varios Cuartetos para flauta, violín, viola y cello, tres Sonatas para flauta y piano, una Sonata para flauta, violín y piano y algunos trios.

  • Wolfgang Amadeus Mozart tiene una obra para flauta bastante amplia, a pesar de que no le gustaba por ser un instrumento muy impreciso en la afinación. Compuso un Adagio y Rondó en mi m para flauta, armónica,oboe, viola y cello; su famoso Andante en Do M para flauta y orquesta; un Concierto en Sol M para flauta y orquesta, un Concierto en Re M para flauta y orquesta, otro Concierto en Do M para flauta y orquesta, cuatro Cuartetos para flauta, violín, viola y cello, 6 Sonatas para flauta y teclado y unos Duetos.

  • Anton Stamitz tiene entre su obra 8 Caprichos para flauta sola, un Capricho-Sonata y un Rondó Capriccioso también para flauta sola, dos Conciertos y una Sinfonía concertante, para dos flautas y orquesta.

  • Carl Stamitz compuso varios Conciertos, en Re M y Sol M para flauta y orquesta; 6 Duetos op. 27, cuatro Cuartetos para flauta u oboe, violón, viola y cello; y algunos trios para flauta, violín y cello, y dos flautas y cello.

  • Otros compositores que podemos citar por tener alguna obras para flauta son: C. F: Abel, F. Benda, B. T. Berbiguier, Boccherini, con gran cantidad de Quintetos para flauta, dos violines, viola y cello; M. Clementi, F. Danzi, J. L. Dussek, A. Filtz, C. Fürstenau, T. Giordani, M. Giuliani, C. W. Von Gluck, J . G. Graun, F. A. Hoffmeister, J. N. Hummel, F. Krommer, P. Nardini, I.J. Pleyet, A. Reicha, F. X. Richter, F. Schubert y J. B. Wanhall. Estos son los más significativos, aunque hay muchos otros autores que también compusieron para flauta aunque en menor cantidad.

Innumerables flautistas consideran el siglo XVIII como la edad de oro de la flauta, ya que ésta gozó de una gran prosperidad, por el alto número de obras que le fueron destinadas y por la diversidad de géneros que tocó; sin olvidar la gran cantidad de intérpretes profesionales y virtuosos de este instrumento que aparecieron. No obstante, si nos fijamos no en el número sino en la cantidad de las composiciones veremos que las obras maestras no son muchas y que prima más la cantidad que la calidad. Aún así, esta época se puede considerar de esplendor para la flauta travesera.