Financiamiento de la empresa industrial

Empresa. Financiación. Ingresos y fondos mercantiles

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1. INTRODUCCIÓN

El financiamiento a corto plazo se puede clasificar de acuerdo a si la fuente es o no espontánea. Las cuentas por pagar y las acumulaciones se clasifican como espontáneas debido a que éstas por naturaleza proceden de las transacciones diarias de la empresa. Su magnitud es principalmente una función del nivel de operaciones de una empresa. Según se amplían las operaciones normalmente estos pasivos aumentan y financian en parte el crecimiento de los activos. Mientras todas las fuentes espontáneas de financiamiento se comportan de esta forma, sigue aún existiendo un grado de discreción por parte de una empresa en cuanto a la magnitud exacta de este financiamiento.

2. FINANCIAMIENTO DE LA EMPRESA INDUSTRIAL

2.1. FINANCIAMIENTO ESPONTÁNEO

Los pasivos comerciales son una forma de financiamiento a corto plazo común a casi todos los negocios. De hecho es la mayor fuente de fondos a corto plazo para las empresas mercantiles en forma colectiva. En una economía avanzada, a la mayoría de los compradores no se les exige que paguen por las mercancías a su entrega, sino que se les concede un corto periodo de aplazamiento antes de que venza el pago. Durante este periodo el vendedor de las mercancías le concede crédito al comprador. Debido a que, por lo general, los proveedores son más liberales en la concesión de crédito que las instituciones de financiamiento, las pequeñas empresas en particular descansan en el crédito comercial.

De los tres tipos de crédito comercial: cuenta abierta, documentos por pagar y aceptaciones comerciales, con mucho el tipo más común es el convenio de cuenta abierta. El vendedor embarca las mercancías al comprador y le envía una factura que especifica las mercancías enviadas, el precio, el importe total que debe y las condiciones de la venta. El crédito de cuenta abierta deriva su nombre del hecho de que el comprador no firma un instrumento formal de deuda que sirva de evidencia del importe que debe al vendedor. El vendedor concede el crédito sobre la base de una investigación del crédito del comprador. El crédito en cuenta abierta aparece en el balance general del comprador como cuentas por pagar.

En algunas situaciones se utilizan pagarés en lugar de crédito en cuenta abierta. El comprador firma un documento que representa la evidencia de una deuda con el vendedor.

La aceptación comercial es otro convenio mediante el cual se reconoce de modo formal la deuda del comprador, ordenándole al comprador pagar el giro en alguna fecha en el futuro. El vendedor no entregará las mercancías hasta que el comprador acepte el giro a plazo. Aceptando el giro el comprador nombra un banco en el cual se pagará el giro cuando venza. En ese momento el giro se convierte en una aceptación comercial y dependiendo del valor crediticio del comprador puede poseer cierto grado de negociabilidad. Si la aceptación comercial es negociable el vendedor de las mercancías, la puede vender con descuento y recibir de inmediato el pago de las mercancías. Al momento del vencimiento final, el tenedor de la aceptación la presenta al banco señalado para su cobro.

CONDICIONES DE LA VENTA. Puesto que el uso de los pagarés y aceptaciones comerciales es bastante limitado, el estudio posterior quedará confinado al crédito comercial mediante cuenta abierta. Las condiciones de la venta hacen una gran diferencia en este tipo de crédito. Estas condiciones, especificadas en la factura, pueden ser ubicadas en varias categorías amplias de acuerdo con el "periodo neto" dentro del cual se espera que realice el pago y de acuerdo con las condiciones de descuento por pronto pago, si hay alguno.

  • COD y CBD: No se concede crédito comercial. Las condiciones COD significan pago contra entrega (cash on delivery) de las mercancías. El único riesgo que toma el vendedor es que el comprador pueda rechazar el embarque. En estas circunstancias el vendedor tendrá que hacer frente a los costos del embarque. Algunas veces un vendedor podría solicitar el pago antes de la entrega (CBD) para evitar todo el riesgo. Tanto en condiciones COD como CBD el vndedor no otorga crédito.

  • Período neto: Sin descuento por pronto pago. Cuando se concede crédito, el vendedor especifica el periodo de tiempo que se concede para el pago.

  • Periodo neto con descuento por pronto pago. Además de conceder crédito, el vendedor puede ofrecer un descuento por pronto pago si la cuenta se paga durante la primera parte del periodo neto. Por lo general, el descuento por pronto pago se ofrece como un incentivo al comprador para que pague pronto.

  • Calendarización estacional. En el caso de un negocio con ventas estacionales, los vendedores con frecuencia utilizan fechas de vencimiento para estimular a los clientes a que coloquen estos pedidos antes de periodos de fuertes ventas.

  • El crédito comercial como un medio de financiamiento. Ya se ha visto que el crédito comercial es una fuente de fondos, debido a que el comprador no tiene que pagar por las mercancías hasta que sean entregadas. Si la empresa paga de modo automático sus cuentas un cierto número de días después de la fecha de la factura, el crédito comercial se convierte en una fuente espontánea de financiamiento inherente que varía con el ciclo de producción. Según la empresa aumenta su producción y las correspondientes compras, aumentan las cuentas por pagar y éstas brindan parte de los fondos necesarios para financiar el aumento en producción.

    Pago en la fecha final de vencimiento. En esta sección suponemos que la empresa pierde el descuento por pronto pago y en lugar de ello paga su cuenta en la fecha final de vencimiento del periodo neto. Si no se ofrece descuento por pronto pago no hay costo alguno por la utilización del crédito durante el periodo neto.

    Se observa que el crédito comercial puede ser una forma muy cara de financiamiento a corto plazo cuando se ofrece un descuento por pronto pago, pero no se acepta.

    El costo, sobre una base porcentual anual, de no tomar un descuento por pronto pago puede ser generalizado como:

    "E-s-t-i-r-a-r" las cuentas por pagar. Una empresa puede posponer el pago más allá de este periodo. A esta posposición le llamaremos "e-s-t-i-r-a-r" las cuentas por pagar o "apoyarse en el crédito comercial". Estirar las cuentas por pagar genera financiamiento a corto plazo adicional para la empresa por medio de la composición adicional en una cuenta de pasivo. Sin embargo, este "beneficio" debe ser ponderado contra los costos asociados.

    CUENTAS DE GASTOS ACUMULADOS

    Quizá todavía más que las cuentas por pagar, las cuentas de gastos acumulados representan una fuente espontánea de financiamiento. Las de retenciones (cuentas de acumulación) más comunes son para salarios e impuestos. Para ambas cuentas se incurre en el costo o se acumula, pero no se paga. Por lo general, se especifica la fecha cuando la acumulación ya tiene que ser pagada. El impuesto sobre la renta se paga trimestralmente; los impuestos sobre la propiedad se pagan semestralmente. Los salarios se suelen pagar cada semana, cada dos semanas, quincenalmente o cada mes. Al igual que las cuentas por pagar, las acumulaciones tienden a incrementarse con el nivel de las operaciones de la empresa. Por ejemplo, según aumentan las ventas, por lo general, aumentan los costos de mano de obra y junto con ellos aumentan los salarios acumulados. Según aumentan las utilidades aumentan los impuestos acumulados en una proporción casi directa.

    2.2. FINANCIAMIENTO NEGOCIADO

    Del crédito comercial y las acumulaciones, dos de las principales fuentes espontáneas de financiamiento a corto plazo, pasamos a métodos de financiamiento externo a corto plazo en el mercado público y privado.

    CRÉDITO EN EL MERCADO DE DINERO

    Papel comercial. Las empresas grandes y de buena reputación en ocasiones toman prestado sobre una base de corto plazo mediante el papel comercial y otros instrumentos del mercado de dinero. El papel comercial representa un pagaré negociable, no garantizado, a corto plazo que se vende en el mercado de dinero, sólo las empresas dignas de crédito están en posibilidad de utilizar el papel comercial como una fuente de financiamiento a corto plazo.

    Aceptaciones bancarias. Para una empresa dedicada al comercio en el extranjero o el almacenamiento y embarque nacional de ciertos bienes realizables, las aceptaciones bancarias pueden ser una buena fuente de financiamiento.

    PRÉSTAMOS NO GARANTIZADOS

    Para fines de exposición es conveniente separar los préstamos comerciales en dos categorías: préstamos no garantizados y prestamos garantizados. Casi sin excepción alguna las empresas financieras no ofrecen préstamos no asegurados, sencillamente porque un prestatario que sea digno de recibir un crédito no garantizado puede tomar prestado a un costo menor de un banco comercial.

    Línea de crédito. Una línea de crédito es un convenio informal entre un banco y sus clientes que especifica el importe máximo de crédito no garantizado que el banco permitirá que la empresa le deba en cualquier momento.

    Convenio de crédito resolvente. Un convenio de crédito resolvente es un compromiso legal hecho por un banco de conceder crédito hasta un importe máximo. Mientras el compromiso esté en vigor el banco tiene que conceder crédito cada vez que el prestatario desee tomar un préstamo, siempre y cuando los préstamos totales no excedan la cantidad máxima especificada.

    Préstamos por operación. El tomar préstamos bajo una línea de crédito o bajo un convenio de crédito resolvente no es apropiado cuando la empresa necesita fondos a corto plazo para un solo propósito.

    DESVIACIÓN: EL COSTO DE PEDIR PRESTADO

    Antes de poner nuestra atención en los préstamos garantizados, necesitamos tomar una ligera desviación y discutir algunos factores importantes que afectan el costo de pedir prestado sobre una base a corto plazo. Estos factores ayudan a determinar la tasa de interés "efectiva sobre el préstamo a corto plazo.

    Tasa de interés. Las tasas de interés establecidas (nominales) sobre la mayoría de los préstamos mercantiles se determinan a través de la negociación personal entre el prestatario y el prestamista.

    Saldos compensatorios. Además de cargar intereses sobre los prestamos, con frecuencia los Bancos Comerciales exigen al prestatario mantener saldos en depósitos a la vista en el Banco en porción directa al importe de los fondos tomados como préstamos o al importe del compromiso. A estos saldos mínimos se les conoce como saldos compensatorios. El importe requerido para este varía de acuerdo a la competencia en el mercado de préstamos y a negociaciones específicas entre el prestamista y el prestatario.

    Honorarios de compromiso. Ya hemos discutido porque normalmente se requiere un honorario de compromiso bajo las condiciones de un convenio de crédito revolvente.

    Préstamos garantizados (basado en activos). Muchas empresas no pueden obtener préstamos sobre una base sin garantías, bien sea a que son nuevas y aún no se les conoce o debido a que los banqueros no tienen en alta estima la capacidad de la empresa para liquidar la deuda. Para hacer un préstamo a tales empresas, pueden requerir una garantía (colateral) que reducirá su riesgo de pérdida. Con la garantía, los prestadores tienen dos fuentes de reembolso del préstamo: la habilidad del flujo de efectivo de la empresa para servir la deuda y, si esa fuente fracasa por alguna razón, el valor colateral de la garantía. La mayor parte de los prestamistas no concederán un préstamo a menos que la empresa tenga suficientes flujos de efectivo esperados que hagan un extremo probable el pago apropiado de la deuda. Para reducir la deuda requieren aún más riesgos de garantías.

    Valor colateral. El exceso del valor del mercado del valor entregado como garantía sobre el importe del préstamo determina el margen de seguridad del prestamista. Si el prestatario se encuentra en imposibilidad de cubrir una obligación, el prestamista puede vender la garantía para satisfacer su derecho. Si la garantía se vende por importe por encima del importe del préstamo y los intereses que no se deben, la diferencia se entrega al prestatario. Si se vende por menos el prestamista se convierte en un acreedor general, o no garantizado, por el importe de la diferencia.

    Debido a que los prestamistas garantizados no desean convertirse en acreedores generales, normalmente buscan que la garantía tenga un valor de mercado lo bastante superior al importe del préstamo para la posibilidad de que no logren vender la garantía por el importe necesario para satisfacer por completo el préstamo. El grado de protección de la garantía que busque el prestamista depende de la clasificación de crédito del prestatario, la garantía que pueda entregar el prestatario y la institución financiera que realice el préstamo.

    Prestamos sobre cuentas por cobrar. Las cuentas por cobrar son una de los activos más líquidos de la compañía; constituyen garantías adecuadas para un préstamo a corto plazo. Desde el punto de vista del prestamista, las principales dificultades con este tipo de garantía son los costos de procesar el colateral y el riego de fraude debido a que el prestatario deposite cuentas inexistentes. La empresa puede tratar de obtener un préstamo con garantía de cuentas por cobrar tanto de un banco comercial como de una empresa de financiamientos. Debido a que el banco cobra una tasa de interés inferior a la de la empresa de financiamiento, por lo general la empresa tratará primero el préstamo de un Banco.

    Al evaluar la solicitud de préstamo el prestamista analizará la calidad de las cuentas por cobrar de la empresa para determinar cuanto puede prestar contra ellas. Mientras más alta sea la calidad de las cuentas de la empresa, mayor será el porcentaje que el prestamista estará dispuesto a adelantar contra el valor nominal de las cuentas por cobrar entregadas como garantía. El prestamista no tiene porque aceptar todas las cuentas por cobrar del prestatario; por lo general, las cuentas que tengan una clasificación de crédito bajo o que no tengan esta clasificación serán rechazadas. Con base en un análisis de la clasificación de cuentas por cobrar por Antigüedad de saldos, las cuentas con más de, digamos, un mes atrasado pueden ser rechazadas. También es normal que resulten inelegibles las cuentas del gobierno y las del extranjero, a menos que se realicen convenios especiales. Dependiendo de la calidad de las cuentas por cobrar aceptadas es normal que un prestamista adelante entre el 50 y el 80% de su valor nominal.

    Préstamos sobre inventarios. Los inventarios de materia prima básica y de bienes terminados representan un activo razonablemente líquido y por consiguiente so apropiados como garantías de préstamos. Al igual que como con un préstamo con garantía de cuentas por cobrar, el prestamista determina un porcentaje de anticipo contra el valor del mercado del colateral. Este porcentaje varía de acuerdo con la calidad del inventario. Ciertos inventarios, como es el caso de los cereales, son muy negociables y cuando se almacenan en forma apropiada resisten el deterioro físico. El margen de seguridad que exige el prestamista sobre el préstamo de este tipo es relativamente pequeño y el anticipo puede llegar a ser tan alto como el 90%. Por otra parte, el mercado para una máquina altamente especializada puede ser tal limitado que el prestamista no esté dispuesto a realizar anticipo alguno contra su valor de mercado especificado. Por otra parte, no todo tipo de inventario se puede entregar como garantía de préstamo. El mejor colateral es el inventario que sea relativamente estándar y para el cual exista ya un mercado aparte de la organización mercadotecnia del prestatario.

    Los prestamistas determinan el porcentaje que están dispuestos a anticipar considerando la negociabilidad, la posibilidad de deterioro, la estabilidad del precio del mercado así como la dificultad y el gasto necesario para vender el inventario de modo de cumplir con el préstamo. El costo de vender inventarios puede ser muy alto.

    2.3. MÉTODOS PARA QUE LOS PRESTAMISTA SOSTENGAN UN INTERÉS GARANTIZADO EN LOS INVENTARIOS.

    Gravamen flotante. Bajo el Uniforn Commercial Code el prestatario puede entregar como garantías inventarios “en general” sin especificar el inventario de que se trate. Bajo este convenio el prestamista obtiene un gravamen flotante sobre todas las existencias del prestatario. Este gravamen, por su propia naturaleza, es indeterminado y al prestamista le puede resultar difícil de verificar, con frecuencia el gravamen flotante se exige sólo como una protección adicional y no juega un papel importante en determinar si se concederá o no el préstamo. Incluso si el colateral es valioso, por lo general el prestamista esta obligado sólo a conceder un anticipo moderado debido a la dificultad de ejercer un control estricto sobre el colateral. El gravamen flotante se puede hacer para cubrir tanto para cuentas por cobrar como para inventarios, así como la cobranza de las cuentas por cobrar. Esta modificación le da al prestamista un gravamen sobre una parte importante del activo circulante de la empresa. Además, el gravamen se puede hacer para que abarque casi cualquier duración de tiempo, por lo que incluye como garantía los inventarios futuros como los actuales.

    Garantía prendaria sobre bienes inmuebles. Los inventarios se identifican mediante números de serie o cualquier otro medio. Aunque el prestatario conserva la propiedad de los bienes, el prestamista tiene un gravamen sobre los inventarios. Este inventario no se puede vender a menos que el prestamista dé su consentimiento. debido a las rigurosas medidas de identificación, la garantías prendarias no parecen apropiadas para inventarios con rotaciones rápidas o inventarios que no se puedan identificar debido a su tamaño u otros motivos. Las garantías prendarias se adaptan bien para ciertos activos de capital como es el caso de las máquinas y herramientas.

    Préstamos sobre contratos de fideicomisos. El prestatario conserva el fideicomiso, por cuenta del prestamista, el inventario y los ingresos proveniente de su venta. Este tipo de convenio de préstamo, conocido como certificado de depósito, ha sido utilizado ampliamente por los distribuidores de automóviles, de equipos y de bienes de consumo duraderos. Un fabricante de automóviles enviará automóviles a un distribuidor quien, a su vez, puede financiar el pago de los mismos a través de una empresa de financiamiento. La empresa le paga al fabricante los automóviles enviados. El distribuidor firma un convenio de garantía de contratos de fideicomiso que especifica que se puede hacer con la existencia. Al distribuidor de automóviles se le permite venderlos, pero tiene que entregar los ingresos provenientes de las ventas al prestamista como parte de pago del préstamo.

    Préstamos sobre certificados en almacenes de depósito final. Un prestatario obtiene un préstamo sobre certificados en almacén de depósito final guardando las existencias en una empresa almacenadora, pública o final. La empresa almacenadora emite un certificado de depósito de almacenaje que representa el título de propiedad de los bienes específicos que están en el almacén. El recibo de almacén da al prestamista un interés garantizado en las mercancías, contra las cuales se puede realizar un préstamo al prestatario. Bajo este tipo de convenio el almacén sólo puede entregar el colateral al prestatario cuando sea autorizado por el prestamista para hacerlo. Por tanto, el prestamista mantiene un control estricto sobre el colateral y sólo lo liberará cuando el prestatario pague una parte del préstamo. Como protección, por lo general el prestamista exige que el prestatario tome una póliza de seguro con una cláusula estipulando que en caso de pérdidas se le pagará al prestamista.

    Préstamos sobre certificados en almacén de depósito en la localidad. En préstamos como garantía de depósito en almacén final las mercancías están ubicadas en un almacén de depósito público. Otro convenio, conocido como almacenaje en la localidad, permite que se hagan préstamos contra existencias que estén ubicadas en las instalaciones del prestatario. Bajo este convenio la empresa almacenadora en la localidad establece un área de almacenamiento específica en las instalaciones del prestatario para las existencias entregadas como colateral. La empresa almacenadora en la localidad tiene acceso exclusivo a esta área y se supone que mantiene un control estricto sobre ella. La empresa almacenadora en la localidad emite un certificado en almacén como se describió en la sección anterior y el prestamista otorga un préstamo sobre el valor colateral del inventario. El convenio de almacenamiento en la localidad es un medio útil de financiamiento cuando no resulte deseable, bien sea a los gastos o a la incomodidad, colocar el inventario en un almacén de depósito público. Los préstamos sobre certificados en almacén de depósito de la localidad son particularmente apropiados cuando el prestatario tiene que hacer uso excesivo de las existencias. Debido a la necesidad de pagar los gastos a la empresa de almacenaje de la localidad, el costo de este método de financiamiento puede ser relativamente alto.

    Factoraje de cuentas por cobrar. Como vimos anteriormente, las cuentas por cobrar pueden ser depositadas a un prestamista como garantía contra un préstamo. Sin embargo, en vez de depositar las cuentas por cobrar, una empresa puede comprometerse en el factoraje de cuentas por cobrar para adquirir efectivo. En la cesión de las cuentas por cobrar la empresa conserva la propiedad de las mismas.

    Cuando una empresa realiza el factoraje de las cuentas por cobrar, en realidad las vende a un factor (con frecuencia una filial de una empresa tenedora bancaria). La venta generalmente es sin recurso, lo que significa que la empresa vendedora no se hace responsable de cualquier cuenta por cobrar que no sea cobrada por el factor. El factor mantiene un departamento de crédito y realiza verificaciones de crédito sobre las cuentas. Sobre la base de las investigaciones de crédito el factor puede negarse a comprar ciertas cuentas que estima sean demasiado riesgosas. Mediante el FACTOR la empresa casi siempre se libera del gasto de mantener un departamento de crédito y de realizar los cobros. Cualquier cuenta que el factor no este dispuesto a comprar es un riesgo de crédito inaceptable a menos que, por su puesto, la empresa desee asumir este riesgo por su cuenta y embarcar las mercancías.

    Costos de FACTORAJE. Por hacer frente al riesgo y dar servicio a las cuentas por cobrar, el factor recibe una comisión que, normalmente, es algo por encima del 1% del valor nominal de las cuentas por cobrar. La comisión varía de acuerdo con el tamaño de las cuentas individuales, el volumen de las cuentas por cobrar vendidas y la calidad de las cuentas. El factor generalmente no le paga a la empresa inmediatamente después de la compra de las cuentas por cobrar. En vez de ello, el pago en efectivo normalmente se hace en la fecha final o promedio de las cuentas por cobrar involucradas. Si el factor anticipa dinero antes de que sea pagadero según los clientes, la empresa debe pagar interesas. El pago por adelantado es una función de préstamo del factor además de hacer frente al riesgo y de dar servicio a las cuentas por cobrar.

    Flexibilidad. El convenio típico del factoraje es continuo. Según se adquieren nuevas cuentas por cobrar se venden el factor y se acredita la cuenta de la empresa. Después la empresa gira sobre esta cuenta mientras necesite fondos. En ocasiones el factor permitirá sobregirarse en su cuenta en período de necesidades máximas y de esta forma tomar prestado sobre una base no garantizada. Bajo otros convenios el factor puede retener una reserva de la cuenta de la empresa como una protección contra pérdidas las principales fuentes de factoraje son los bancos comerciales, las subsidiarias de factoraje de empresas tenedoras de bancos y ciertos factores tradicionales. Aunque algunas personas consideran que el realizar factoraje como un estigma para la empresa, muchas otras la consideran como un método perfectamente aceptable de financiamiento. Su principal es que puede resultar caro. Sin embargo, hay que tener en cuenta que a menudo hace que la empresa no tenga la necesidad de verificar el crédito, de incurrir en costos por procesar cuentas por cobrar, por gastos de cobro y gastos por cuentas incobrables. El ahorro puede ser sustancial sobre todo para una empresa pequeña.

    Composición del financiamiento a corto plazo. La mezcla apropiada, o la ponderación, de fuentes alternativas dependerá de consideraciones de costo, disponibilidad, oportunidad en el tiempo, flexibilidad y el grado hasta el cual estén gravados los activos de la empresa (gravados como demandas legales).

    Es natural que la disponibilidad del financiamiento sea importante. Si una empresa no puede obtener préstamos mediante papel comercial o a través de un banco debido a su baja calificación de crédito, tiene que buscar fuentes alternativas. Mientras menor sea la calificación de crédito dentro de una empresa, por su puesto serán menores las fuentes de financiamiento a corto plazo que disponga.

    La flexibilidad en cuanto al financiamiento a corto plazo se relaciona con la capacidad de la empresa de liquidar un préstamo, así como la capacidad de renovarlo o aumentarlo. Con los préstamos a corto plazo, la empresa puede liquidar el préstamo cuando tiene fondos excedentes y de esta forma reducir su costo general de intereses. Con el factor se pueden tomar anticipos solo cuando sea necesario y se incurre en costos por intereses solo a medida que es necesaria. En el caso del papel comercial, la empresa tiene que esperar hasta el vencimiento final antes de poder liquidar el préstamo.

    La flexibilidad también se relaciona con la facilidad con que la empresa pueda aumentar sus préstamos en un breve. Con una línea de crédito o con un crédito revolvente con un banco comercial resulta un asunto fácil aumentar los préstamos, suponiendo que no se haya alcanzado el máximo. Con otras formas de financiamiento a corto plazo la empresa tiene menos flexibilidad. Por último, el grado hasta el cual están gravados los activos influye en la decisión. En los préstamos garantizados los prestamistas obtienen un gravamen sobre los activos de la empresa. Esta posición garantizada limita a la empresa para financiamientos futuros. Aunque en el caso de un convenio de factoraje las cuentas por cobrar realmente se venden, el principio es el mismo. En este caso la empresa vende uno de sus activos más líquidos reduciendo por consiguiente su valor crediticio en la mente de los acreedores.

    Oferta pública de valores. Por lo general una gran empresa obtiene fondos tanto en el mercado público como en el privado. Con la oferta pública los valores se venden a cientos y con frecuencia a millares de inversionistas bajo un contrato formal regulado por las autoridades estatales y federales. Por otra parte, la oferta privada se hace a un número limitado de inversionistas, en ocasiones a uno solo, y con muchas menos regulaciones. Un ejemplo sería el préstamo realizado por un grupo de empresas de seguros a una empresa. Por tanto, los dos tipos de emisiones de valores difieren primordialmente en el número de inversionistas que participan y las regulaciones que controlan la emisión.

    Cuando una empresa emite valores al público, con frecuencia encuentra la ayuda de un banquero inversionista. El banco de inversión actúa como un intermediario al reunir a los grupos que necesitan fondos con aquellos que disponen de ahorros. La principal función de un banquero inversionista es comprar los valores de la empresa (al mayoreo) y después revenderlos a los inversionistas (al menudeo). Por este servicio los banqueros inversionistas reciben la diferencia, o diferencial, entre el pago que pagan por el valor y al precio en que se revenden los valores al público. Debido a que la mayor parte de las empresas solo acuden ocasionalmente al mercado de capitales, no son especialistas en la distribución de valores, mientras que las empresas de banca de inversión tienen los conocimientos, los contactos y la organización de ventas necesarios para realizar un trabajo eficiente en la comercialización de los valores a los inversionistas.

    Dado a que se dedican continuamente valores a las empresas y venderlos a los inversionistas, los banqueros inversionistas pueden realizar este servicio a un costo menor que la empresa individual.

    Hay tres principales medios de los cuales las empresas ofrecen valores al público: la suscripción tradicional (o compromiso de la empresa), una empresa del mejor esfuerzo y las emisiones sucesivas. En años recientes esta última forma ha dominado, al menos en el caso de las grandes corporaciones. Antes de seguir adelante en el tema, veamos estos tres métodos para ofrecer bonos y acciones a los inversionistas.

    Suscripción tradicional. Un banquero inversionista o un grupo de banqueros que compran una emisión de valores suscriben la venta de la emisión entregándole a la empresa un cheque por el precio de la compra. En ese momento la empresa queda liberada del riesgo de no poder vender la emisión al precio establecido. Si la emisión no se vende bien, quizá debido a una situación adversa en el mercado o porque su precio sea exagerado, el suscriptor, no la empresa, absorbe la pérdida. Por tanto, el banquero inversionista asegura, o suscribe, el riesgo de fluctuaciones adversas en el precio de mercado durante el período de distribución.

    La oferta competitiva comparada con las ofertas negociadas. Una suscripción tradicional puede hacerse sobre una base de oferta competitiva o sobre una base negociada. En la oferta competitiva la empresa emisora especifica la fecha en la que se recibirían ofertas selladas y las asociaciones de capitalistas competidoras entregan las ofertas en el momento y el lugar especificados. La asociación que hace la oferta más elevada gana la emisión de valores. En el caso de la oferta negociada la empresa que emite los valores selecciona una empresa de banca de inversión y trabaja directamente con esa empresa para determinar las características primordiales de la emisión. Juntos discuten y negocian un precio para el valor y el momento de hacer la emisión.

    Dependiendo del tamaño de la emisión, el banquero inversionista puede invitar a otras personas a participar compartiendo el riesgo y vendiendo la emisión. En cualquiera de los casos, los banqueros reciben como compensación de la función de absorber el riesgo una utilidad en suscripción. Por lo general, el método de la oferta competitiva es utilizado por los municipios y las empresas de servicio público, mientras que el método negociado es utilizado en las acciones corporativas y gran parte de las emisiones de bonos corporativos.

    Creación de un mercado. En algunas ocasiones el suscriptor creará un mercado para un valor después que haya sido emitido. En la primera oferta pública de acciones comunes al crear el mercado es importante para los inversionistas. En la creación de un mercado el suscriptor mantiene una posición en las acciones, cotiza precios de oferta y demanda y esta listo para comprar y vender a esos precios. Estas cotizaciones se basan en las condiciones fundamentales de la oferta y la demanda. Con un mercado secundario el valor tiene mayor liquidez para los inversionistas; este atractivo refuerza el éxito de la oferta original.

    Oferta del mejor esfuerzo. En lugar de suscribir una emisión de valores, los banqueros inversionistas pueden vender la emisión sobre la base del mejor esfuerzo. Bajo este convenio, los banqueros inversionistas aceptan vender solo el número de valores que puedan a un precio establecido. No tienen responsabilidad alguna por los valores que no se vendan. En otras palabras, no absorben riesgo. Con frecuencia, los banqueros inversionistas no aceptan suscribir una emisión de valores de las empresas más pequeñas, no tecnológicas.

    Emisiones con riesgos sucesivos. La característica distintiva da la suscripción tradicional es que el proceso de registro con la Securities and Exchange Commission (SEC) requiere por lo menos varias semanas para terminarse. Con frecuencia pasa dos o tres meses desde el momento en que la empresa decide financiar y el momento en que en realidad se lleva a cabo la oferta de valores. Como resultado de este tiempo transcurrido, así como de los costos fijos relacionados con el registro, existe un incentivo para tener una oferta de valores grande en lugar de una pequeña.

    Costos de emisión y otras repercusiones. La empresa que aún tiene valores en el “mostrador” puede requerir que las empresas bancarias de inversión compitan por su negocio de suscripción. Es obvio que la empresa seleccionará al postor de bajo costo o simplemente rehusará vender si las ofertas resultan inaceptables. En este aspecto las grandes empresas están en posibilidad de promover la competencia entre los banqueros inversionistas y esto da por resultado menores diferenciales. Además, los costos fijos totales de las emisiones sucesivas de deuda pública son menores cuando se llevan a cabo con una emisión de registros sucesivos que con una serie de registros tradicionales. Por tanto, no es sorprendente que las grandes empresas hayan preferido las emisiones con registros sucesivos.

    Derechos de Tanto. En lugar de vender una emisión de valores a nuevos inversionistas, muchas empresas ofrecen los valores primero a accionistas ya existentes sobre una base de suscripción privilegiada. Este tipo de oferta se conoce como un DERECHO DE TANTO. Con frecuencia, la escritura constitutiva de la empresa o decreto estatal, requiere que una nueva emisión de acciones comunes o una emisión de valores convertibles en acciones comunes se ofrezca primero a los accionistas existentes debido al derecho de prioridad.

    Derecho de Prioridad. Bajo un derecho de prioridad los accionistas existentes comunes tienen el derecho de conservar su participación proporcional a la empresa. Si ésta emite acciones comunes adicionales tiene que darles el derecho de suscribir nuevas acciones de modo que mantengan su interés proporcional en la empresa. Se pueden tener 100 acciones de una empresa que decide hacer una oferta de nuevas acciones comunes con el fin de aumentar las acciones en circulación en un 10%. Si uno tiene un derecho de prioridad, le tienen que dar la prioridad de comprar 10 acciones adicionales de modo que pueda conservar su prioridad proporcional en la empresa. Varios estados tienen diferentes leyes con relación a los derechos de prioridad. Por ejemplo, algunos de ellos estipulan que un accionista tiene derecho de prioridad a menos que los estatutos corporativos lo nieguen, mientras otros estados niegan que exista el derecho de prioridad a menos que esté especificado en los estatutos corporativos.

    Condiciones de la oferta. Cuando una empresa ofrece sus valores a la venta mediante suscripción privilegiada envía por correa a sus accionistas un derecho por cada acción que tenga en su poder. En el caso de una oferta de acciones comunes, los derechos dan condiciones de la oferta. Las condiciones especifican el número de derechos requeridos para suscribir una acción adicional, el precio de suscripción por acción y la fecha de vencimiento de la oferta. El tenedor de acciones tiene tres opciones:

    • Ejecutarlos y suscribir acciones adicionales.

    • Venderlos debido a que son transferibles.

    • No tomar medida alguna y dejar que venzan.

    Por lo general, esto último solo ocurre si el valor de un derecho es insignificante o si el accionista solo tiene unas pocas acciones, por lo general, el período de suscripción es de tres semanas o menos. Un accionista puede que desee adquirir una acción adicional, pero que no tenga el número necesario de derechos, puede comprar derechos adicionales en el mercado abierto. Si se poseen 85 acciones de una empresa y el número de derechos requeridos para comprar una acción adicional es 10, estos 85 derechos permitirán comprar sólo 8 acciones. Si se quisiera comprar la novena acción habría que adquirir 5 derechos adicionales.

    Los derechos están distribuidos de manera similar a la diseñada para los dividendos en efectivo. El consejo de administración establece una fecha de registro y 4 días hábiles antes de eso es la fecha de vencimiento de los derechos. Los inversionistas que compren la acción antes de esa fecha reciben el derecho de suscripción de una nueva emisión. Se dice que la acción se vende con derecho antes de la fecha de registro. En ó después de la fecha de registro se dice que la acción se vende con derechos vencidos. El inversionista que compra de esta manera no tiene el derecho de suscribir derechos adicionales.

    Valor de los derechos. Lo que le da valor a un derecho es que le permite comprar nuevas acciones a un descuento del precio corriente del mercado. El descuento se da para asegurar la venta exitosa de la nueva emisión. Técnicamente, el valor de mercado de un derecho es una función del precio de un mercado actual de la acción de suscripción y el número de derechos requeridos para comprar una acción adicional.

    Éxito de la oferta. Uno de los derechos más importantes de un derecho de tanto éxito es el precio de suscripción. Si el precio de mercado de la acción llegara a caer por debajo del precio de suscripción, es obvio que los accionistas no suscribirán la acción puesto que pueden comprarlas en el mercado a un precio inferior. Por tanto, una empresa fijará el precio de suscripción en un valor inferior al precio del mercado actual para reducir el riesgo de que el precio del mercado caiga por debajo de él. Conocemos que la acción debe bajar de precio cuando se vencen los derechos. Su nuevo valor teórico queda determinado por la ecuación (19.3) y se observa que depende mucho de N, el número de derechos necesarios para comprar una acción. Mientras mayor sea N menor será la declinación del precio de mercado caiga por debajo del precio de suscripción está relacionado en forma inversa N-1.

    Px= (Po)(N) +1/(N+1)

    Acuerdo provisional y suscripciones excesivas. Una empresa puede asegurar el éxito completo de un derecho de tanto teniendo un banquero inversionista o grupo de banqueros inversionistas “en reserva” para suscribir la parte no vendida de la emisión. Por este compromiso de reserva el suscriptor carga honorarios que varían de acuerdo al riesgo existente en la oferta. Con frecuencia, los honorarios constan de dos partes: un honorario fijo y un honorario adicional por cada acción no vendida que el suscriptor tenga que comprar.

    Desde el punto de vista de la empresa que emite las acciones, mientras mayor sea el riesgo de venta de poco éxito, será más deseable el convenio provisional, sin embargo, el costo agregando también debe considerarse.

    Otra forma de aumentar la probabilidad de que se venda la totalidad de la emisión es mediante suscripciones excesivas. Este dispositivo da a los accionistas no sólo el derecho de suscribir su parte proporcional de la oferta total, sino también el derecho en exceso las acciones no vendidas. Los accionistas pueden suscribir 460,000 acciones de un derecho de tanteo por 500,000 acciones. Quizás alguno de ellos desearían comprar más acciones y sus suscripciones excesivas totalicen 100,00 acciones. Como resultado de esto, a cada accionista que tome suscripciones en exceso se le conceden cuatro décimas partes (40,000/100,00) de una acción por cada acción suscrita en exceso. Esto da como resultado que se venda la totalidad de la emisión. Aunque el uso de suscripciones excesivas aumenta la posibilidad de que la emisión se venda en su totalidad, no asegura que esto ocurra, al igual que sucede con el convenio provisional. Es posible que la combinación de las suscripciones excesivas no llegue a cubrir la cantidad de acciones que la empresa desea vender.

    Suscripción privilegiada versus emisión suscrita. Al ofrecer primero las acciones nuevas a los accionistas ya existentes la empresa cubre a los inversionistas que están familiarizados con sus operaciones. Como resultado de esto es más probable una venta exitosa. La principal herramienta de ventas es el descuento del precio del mercado actual, mientras que con una emisión pública la principal herramienta de ventas es la organización de la banca de inversión. Debido a que la emisión no se suscribe, los costos de emisión de un derecho de tanto son inferiores a los costos de una oferta pública en general. Más aún, muchos accionistas sienten que se le debería dar la primera oportunidad de comprar nuevas acciones comunes.

    Algunos piensan que estas ventajas se compensan por la circunstancia de que un derecho de tanto tendrá que venderse a un precio inferior de lo que ocurriría con una emisión al público en general. Si una empresa acude al mercado de capital en acciones con razonable frecuencia, esto significa que existirá algo más de dilución con los derechos de tanto de lo que sería con las emisiones públicas. Aún cuando esta consideración es no importante desde el punto de vista teórico, muchas empresas deben disminuir la dilución y seleccionarán la oferta pública.

    Hasta el grado que exista información sobre las imperfecciones ilegales e instituciones que influyan sobre esta selección, se puede incrementar la riqueza del accionista mediante la decisión de seguir el camino de la emisión pública. Algunos ejemplos de imperfecciones incluyen los informes financieros que esconden la verdadera tendencia en utilidades por acción, las limitaciones para que una empresa emita acciones por debajo de su valor en libros y los posibles incentivos institucionales para que una empresa venda acciones a un precio por acción tan alto como sea posible. También la oferta pública tenderá a dar como resultado una más amplia distribución de las acciones, lo cual puede ser deseable para la empresa.

    Aunque estos factores pueden tener un efecto sobre la riqueza del accionista, podríamos esperar que este sea leve. El tema sigue siendo por que tantas empresas incurren en los costos relacionados con la suscripción cuando se podrían vender valores a través suscripción privilegiada a un costo menor. Se han ofrecido varias explicaciones, incluyendo la concentración de la propiedad de las acciones que afecta el gasto de comercialización de una emisión de valores y expectativas heterogéneas que ocasionan un efecto de información.

    No obstante, se tiene que considerar con cuidado el mayor costo de emisión relacionado con una emisión suscrita al tomar una decisión de financiamiento.

    2.4. COLOCACIONES PRIVADAS

    En lugar de vender valores al público o a accionistas ya existentes mediante una suscripción privilegiada, la empresa puede vender la totalidad de la emisión a un solo inversionista institucional o a un grupo pequeño de estos inversionistas. Este tipo de venta se conoce como una colocación privada (o directa), pues la empresa negocia directamente con el inversionista sobre las condiciones de la oferta, eliminando la función del suscriptor del banquero inversionista. A continuación se estudia con detalle la colocación privada de emisiones de deuda. Más adelante se estudiarán las colocaciones de capital que influyen a los capitales dispuestos al riesgo.

    Colocaciones privadas de las emisiones de deuda

    Características: Una de las ventajas mencionadas con más frecuencia de la colocación privada es la rapidez del compromiso. La emisión pública tiene que ser registrada en la SEC en “arenques rojos” y los prospectos finales deben ser preparados e impresos y se llevan a cabo extensas negociaciones. Todo esto requiere tiempo de espera. Además, la emisión pública siempre incluye riesgos con relación al tiempo de la programación. Por otra parte, las colocaciones privadas no están sujetas a la reglamentación de la SEC, porque se cree que las empresas o instituciones con capital suficiente como para comprar toda una emisión de valores deben ser capaces de adquirir por su cuenta la clase de información que el registro divulgaría. En el caso de una colocación privada, las condiciones se pueden adaptar a las necesidades del prestatario y el financiamiento se puede llevar a cabo con rapidez. Sin embargo, la gran empresa también puede abarcar rápidamente y con papeleo limitado el mercado público mediante emisiones con registros sucesivos.

    Debido a que la colocación privada de deuda es negociada, el momento exacto en que se coloca en el mercado no es un problema crítico. El hecho de que sólo exista un inversionista o un pequeño grupo de inversionistas es un atractivo si resulta necesario cambiar cualquiera de las condiciones de la emisión. Es mucho más fácil negociar con un solo inversionista (o un pequeño grupo) que con un gran grupo de tenedores de valores públicos.

    Costo de emisión. Existen dos costos que deben tomarse en cuenta al comparar una colocación privada de deuda con una oferta pública: los costos iniciales y el costo de intereses. No hay gastos de registro con una colocación privada. Por lo general, como las negociaciones son directas, si la colocación privada no incluye gastos de suscripción o de ventas, con excepción quizá de los servicios de un banquero inversionista, a quien con frecuencia consultan las empresas sobre la planeación y la negociación de la emisión. No obstante, el costo total inicial de una colocación privada es, por lo general, bastante menor que el de una oferta pública.

    El segundo aspecto del costo de una colocación privada de deuda es el costo de intereses. En este caso, evidencias fragmentarias señalan que el rendimiento sobre las colocaciones privadas se encuentra por encima de las ofertas públicas. Además de los costos por intereses, los inversionistas institucionales en ocasiones requerirán un “endulzador” de capital, como pueden ser los certificados de opción, para inducirlos a invertir en la emisión de deuda de una empresa. Si bien resulta difícil medir el costo exacto de este “endulzador”, desde luego que aumenta el costo total de una colocación privada. En el caso de una emisión de deuda a largo plazo es probable que el costo total sea algo más alto para una colocación privada que para una oferta pública (costos iniciales y de intereses). Más aún, la diferencia en costo variará algo con el transcurso del tiempo según cambien, en general, las tasas de intereses.

    Capital de riesgo

    El capital de riesgo representa los fondos invertidos en una empresa nueva. Aunque algunas veces se proporcionan fondos de deuda, gran parte de lo que está involucrados son acciones comunes. Casi siempre o al inicio estas acciones son colocadas de forma privada. La Regla 144 de la Ley de 1933 requiere que los valores colocados de forma privada sean mantenidos por al menos dos años, o que sean registrados antes de que puedan ser revendidos. El objetivo de esa regla era proteger a los inversionistas “no sofisticados” de que se les ofrecieran valores sin probar. Sin embargo, como resultado, los inversionistas en estos valores no tienen liquidez por un periodo de tiempo. La esperanza de los inversionistas en las acciones colocadas de forma privada (conocidas como acciones con carta) es que la empresa prosperará y que después de aproximadamente 5 años será suficientemente grande y rentable como para tener registradas las acciones y venderlas en el mercado público. Los inversionistas ricos y as instituciones financieras son las principales fuentes del capital de riesgo.

    MERCADO SECUNDARIO

    La compra y venta de acciones y bonos ya existentes ocurre en el mercado secundario. Las operaciones en este mercado no le proporcionan a las empresas fondos adicionales para comprar plantas o equipo nuevo. Sin embargo, la presencia de un mercado secundario viable incrementa a la liquidez de los valores que ya están en circulación. Sin esta liquidez, las empresas que emiten nuevos valores tendrán que pagar rendimientos más altos porque los inversionistas tendrían problemas para encontrar un mercado de reventa para sus acciones y bonos. Por consiguiente, el comercio continuo de los valores ya existentes es crucial para la operación eficiente del mercado primario, o de emisiones nuevas de valores a largo plazo.

    El mercado secundario para valores a largo plazo consiste en bolsas organizadas tales como la New York Stock Exchange, la American Stock Exchange y la New York Bond Exchange. Además , el mercado de venta directa al comprador (OTC por las siglas en inglés de Over-The-Counter) sirve como parte del mercado secundario para acciones y bonos no incluidos en la lista de una bolsa. Está compuesto por corredores y concesionarios que están listos para comprar y vender valores a los precios cotizados. Gran parte de los bonos corporativos, y un número creciente de acciones son comerciados mediante el OTC en vez de en un abolsa organizada. También, como acabamos de observar, el advenimiento de la Regla SEC144a le permite a las instituciones financieras negociar los valores colocados en forma privada entre ellas.

    LOS BONOS Y SUS CARACTERISTICAS

    Un bono es un instrumento de deuda a largo plazo con un vencimiento final que generalmente es de 10 años o más. Si el valor tiene un vencimiento final menor de 10 años normalmente se conoce como pagaré. Para comprender completamente a los bonos, debemos familiarizarnos con ciertos términos básicos y características comunes.

    Términos básicos

    Valor a la par. El valor a la par de un bono representa la cantidad a pagar al prestatario al vencimiento del bono. También se conoce como valor nominal o principal. Por lo común, el valor a la par es de $1,000 por bono ( o algún múltiplo de $1,000). Con la excepción principal de un bono cupón cero, casi todos los bonos pagan el interés que está calculado con base en el valor a la par del bono.

    Tasa cupón. La tasa de interés establecida sobre un bono se conoce como la tasa cupón. Por ejemplo, una tasa cupón de 13% indica que el emisor pagará a los tenedores de bonos $130 por año por cada bono con valor a la par de $1,000 que tengan.

    Vencimiento. Casi siempre, los bonos tienen un vencimiento establecido. Este es el tiempo en el que la empresa está obligada a pagar al tenedor del bono el valor a la par de éste.

    Una empresa que emita bonos al público nombra un fideicomisario calificado para que represente los intereses de los tenedores de bonos. Las obligaciones de un fideicomisario están especificadas en el Trust Indenture Act de 1939, controlando por la Securities and Exchange Commission. Las responsabilidades del fideicomisario son certificar la legalidad de la emisión de bonos al momento de la emisión, vigilar la condición financiera y el comportamiento del prestatario para asegurar que se cumplan todas las obligaciones contractuales e iniciar las acciones apropiadas si el prestatario no cumple con cualquiera de estas obligaciones. El fideicomisario recibe su retribución directamente de la empresa, retribución que aumenta el costo de tomar el préstamo.

    El convenio legal entre la empresa que emite los bonos y el fideicomisario, que representa a los tenedores de bonos, se define en el contrato de emisión de bonos. El contrato contiene las condiciones de la emisión de bonos, así como las restricciones que se le aplican a la empresa. Estas restricciones, conocidas como cláusulas restrictivas de protección, son muy similares a las que aparecen en un acuerdo de préstamo a largo plazo. (Debido a que en el capítulo siguiente analizamos las cláusulas restrictivas de protección de forma extensiva, cuando tratamos con los préstamos a plazos, no las describiremos aquí). Las condiciones contenidas en el contrato de emisión de bonos son establecidas en forma conjunta por el prestatario y el fideicomisario. Si la emisión es una suscripción negociada, el suscriptor también participará. Si la empresa deja de cumplir con cualquiera de las cláusulas del contrato de emisión de bonos, el fideicomisario, por cuenta de los tenedores de bonos, puede tomar acción para corregir esta situación. Si no queda satisfecho, el fideicomisario entonces puede pedir el pago inmediato de todos los bonos en circulación.

    Clasificaciones de los bonos

    El valor de crédito de un instrumento de ventas negociado públicamente a menudo es juzgado por los inversionistas en términos de la clasificación de crédito que le asignen las agencias de inversión. Las principales agencias de clasificación son: Moody's Investors Service (Moody's) y Standard & Poor's (S&P). El emisor de un nuevo bono de empresa contrata con la agencia para evaluar y clasificar el bono, así como actualizar la clasificación durante la vida del bono. El emisor paga honorarios por este servicio. A su vez, la agencia clasificadora cobra a los suscriptores las publicaciones donde aparecen las clasificaciones.

    Con base en su evaluación de una emisión de bonos, la agencia da su dictamen bajo la forma de categorías representadas por letras, que se publican para ser usadas por los inversionistas. En sus clasificaciones, las agencias pretenden clasificar las emisiones de acuerdo con la probabilidad de falta de pago. Las emisiones de más alto grado, cuyo riesgo de falta de pago se estima insignificante, se clasifican con una triple A, seguida por una doble A, una A sencilla, B con doble a (Moody's) o triple B (S&P), etc., hasta C y D, que son los grados inferiores de estas dos agencias, respectivamente. Se considera que los primeros cuatro grados mencionados representan emisiones con calidad de inversión, mientras que los otros bonos clasificados se consideran como especulativos. La clasificaciones de las dos agencias son muy respetadas como medida de riesgo de falta de pago. De hecho, muchos inversionistas no analizan por separado el riesgo de falta de pago de una empresa.

    TIPOS DE INSTRUMENTOS DE DEUDA A LARGO PLAZO

    Los bonos pueden ser emitidos sobre una base garantizada (respaldada por activos) o una no garantizada. Los bonos sin garantía hipotecaria, los bonos subordinados sin garantía hipotecaria y los bonos sobre ingresos forman las principales categorías de los bonos no garantizados, mientras que los bonos hipotecarios representan el tipo más común de instrumento de deuda a largo plazo garantizado.

    Bonos sin garantía hipotecaria (“debentures”)

    Por lo general, la palabra debenture se aplica a los bonos sin garantía de una empresa. Debido a que esos bonos de crédito general no están garantizados por alguna propiedad especifica, en el caso de liquidación de su tenedor se convierte en un acreedor general de la empresa en caso de su liquidación. Por tanto, los inversionistas consideran al poder de utilidad de la empresa como su valor principal. Aunque los bonos no están garantizados, sus tenedores están protegidos por las restricciones impuestas en el contrato de emisión de bonos, particularmente por la cláusula de pignoración negativa que evita que la empresa entregue sus activos como garantía (que no han sido comprometidos) a otros acreedores. Esta cláusula protege al inversionista en el sentido de que los activos del prestatario no serán restringidos adicionalmente. Puesto que los tenedores de bonos sin garantía hipotecaria tienen que observar el crédito general del prestatario para cumplir con los pagos de principal e intereses, sólo las empresas bien establecidas y de buen crédito están en posibilidad de emitir bonos sin garantía hipotecaria.

    Bonos subordinados sin garantía hipotecaria

    Los bonos subordinados sin garantía hipotecaria representan deuda que se clasifica posterior a las deudas con preferencia sobre estos bonos, con relación al derecho sobre los activos. En caso de liquidación, los tenedores de bonos subordinados sin garantía hipotecaria reciben su liquidación sólo si todos los acreedores preferentes han cobrado la totalidad del importe que se les debe. Estos tenedores aun estarían clasificados antes de los accionistas preferentes y comunes en caso de una liquidación. La existencia de bonos subordinados sin garantía hipotecaria beneficia a los tenedores de bonos preferentes debido a que éstos están en posibilidad de asumir los derechos de los tenedores de bonos subordinados sin garantía hipotecaria.

    Bonos sobre ingresos

    Una empresa está obligada a pagar interés sobre un bono sobre ingresos sólo cuando se obtiene el interés. Puede ser una característica de acumulación cuando el interés no pagado en un año en particular se acumula. Si la empresa genera utilidades en el futuro, tendrá que pagar el interés acumulativo en la medida en que las utilidades lo permitan. Sin embargo, por lo general, la obligación acumulativa está limitada a no más de 3 años. Evidentemente, este tipo de valor le ofrece al inversionista una promesa bastante débil de un rendimiento fijo. No obstante, el bono sobre ingresos aún es mayor que las acciones preferentes y las comunes, así como cualquier deuda subordinada. A diferencia de los dividendos de las acciones preferentes, el pago de interés es deducible para propósitos fiscales. Debido a que los bonos sobre ingresos no son populares entre los inversionistas, su emisión se ha limitado principalmente a situaciones que involucran reorganizaciones.

    Bonos “chatarra”

    Como mencionamos antes, los bonos con una clasificación de Baa (Moody's) o BBB (S&P) y más altos son llamados bonos de grado de inversión. Aquellos clasificados por debajo de eso son llamados de grado de no inversión, o alto rendimiento, o con algo de descrédito, “chatarra”. Con frecuencia los bonos inician sus vidas como valores con grado de inversión, pero entonces la empresa emisora atraviesa tiempos difíciles. Por tanto, los bonos son degradados, tal vez hasta la categoría del grado de no inversión. Estas empresas son llamadas “ángeles caídos” y sus bonos degradados son entonces llamados “chatarra”.

    Bonos hipotecarios

    Una emisión de bonos hipotecarios está garantizada por un gravamen (demanda del acreedor) sobre activos específicos de la empresa, por lo general activos fijos. La propiedad específica que garantiza los bonos se describe en detalle en la hipoteca, que es el documento legal que da al tenedor del bono un gravamen sobre la propiedad. Al igual que con otros convenios de préstamos garantizados, el valor de mercado del colateral debe exceder el importe de la emisión de bonos por un margen razonable de seguridad. Si la empresa incumple cualquiera de las cláusulas del contrato de emisión de bonos, el fideicomisario, por cuanta de los tenedores de bonos, tiene el poder de ejecutar la hipoteca. En una ejecución de hipoteca el fideicomisario toma la propiedad y la vende, utilizando los ingresos provenientes de esta operación para pagar los bonos. Si los ingresos son menores al importe de la emisión que se debe, los tenedores de bonos se convierten en acreedores generales por el importe residual.

    Una empresa puede tener más de una emisión de bonos garantizada por la misma propiedad. Una emisión de bonos puede estar garantizada por una segunda hipoteca sobre propiedad ya utilizada para garantizar otra emisión de bonos bajo una primera hipoteca. En caso de ejecución de la emisión de bonos hipotecarios, a los tenedores de bonos de primera hipoteca hay que pagarles el importe total que se les debe antes que pueda haber alguna distribución a los tenedores de bonos de segunda hipoteca.

    Certificado de fideicomiso de equipos

    Aunque el financiamiento mediante certificados de fideicomiso de equipos es una forma de financiamiento por arrendamiento, los certificados en sí representan una inversión de ingreso fijo de mediano a largo plazo. Este método de financiamiento es utilizado por los ferrocarriles para financiar la adquisición de equipo rodante.

    RETIRO DE BONOS

    El retiro de los bonos (reembolso) se puede llevar a cabo en diferentes formas: a través de su pago al vencimiento final, mediante la conversión si los bonos son convertibles, rendimiento los bonos si existe una característica de redención, o por liquidaciones periódicas. La liquidación periódica de la deuda es posible utilizando una emisión con fondo de amortización o una emisión de bonos con vencimientos escalonados.

    Fondos de amortización

    Gran parte de los bonos de las empresas tienen una cláusula para un fondo de amortización que requiere que la empresa haga pagos periódicos de fondos de amortización a un fideicomisario, con el fin de retirar un valor nominal especificado de bonos cada periodo. El retiro de una emisión de bonos mediante el fondo de amortización puede tomar dos formas: la primera es que le empresa puede hacer un pago en efectivo al fideicomisario.

    La empresa debe comprar los bonos en el mercado libre siempre y cuando el precio de mercado sea menor que el precio de retención del fondo de amortización; debe hacerle pagos en efectivo al fideicomisario. Debido al retiro ordenado de la deuda, así como a la liquidez que brinda la actividad normal de compra, muchos inversionistas encuentran valiosa la cláusula del fondo de amortización. En general, los bonos con fondos de amortización generan menos rendimientos que las emisiones comparables de bonos que no tienen la cláusula de los fondos de amortización, en parte debido a su duración más corta. Muchos fondos de amortización no comienzan al momento de la emisión del bono sino después de un periodo de 5 ó 10 años. También los pagos del fondo de amortización no retiran necesariamente la emisión de bonos. Puede existir un pago global final al vencimiento definitivo.

    Bonos con vencimientos escalonados

    Todos los bonos con fondos de amortización de una emisión vencen en la misma fecha, aunque algunos bonos específicos se retiren antes de esa fecha. Los bonos con vencimientos escalonados vencen periódicamente hasta el vencimiento final: una emisión de bonos con vencimientos escalonados por $20 millones quizá tenga $1 millón de los bonos venciendo cada año durante 20 años. Con una emisión de bonos con vencimientos escalonados, el inversionista es capaz de escoger el vencimiento que mejor se ajusta a sus necesidades. En consecuencia, una emisión de bonos de este tipo puede interesar a un grupo más amplio de inversionistas que una emisión en la que todos los bonos tienen el mismo vencimiento.

    ACCIONES PREFERENTES Y SUS CARACTERISTICAS

    La acción preferente es una forma híbrida de financiamiento que combina carácter1sticas de la deuda y de las acciones comunes. En caso de liquidación, el derecho de un accionista preferente sobre los activos va después del de los acreedores, pero antes del de los accionistas comunes. Por lo general, este derecho está restringido al valor a la par de la acción. Si el valor a la par de una acción preferente es $ 100, el inversionista tendrá derecho a un máximo de $100 en el pago del importe principal. Aunque la acción preferente tiene un dividendo estipulado, el pago real de un dividendo es una obligación discrecional más que fija de la empresa. La omisión de un dividendo no dará como resultado el incumplimiento de la obligación o la insolvencia de la empresa. El consejo de administración tiene poder total para omitir un dividendo sobre acciones preferentes si así lo determina.

    Características de acumulación de los dividendos

    Casi toda las acciones preferentes tienen una característica de acumulación, que hace que los dividendos no pagados en cualquier año se acumulen a futuro. Antes que la empresa pueda pagar un dividendo sobre sus acciones comunes tiene que pagar los dividendos atrasados sobre sus acciones preferentes. Un consejo de administración puede omitir el dividendo sobre acciones preferentes correspondientes a las acciones preferentes acumulativa de una empresa al 8%, durante 3 años consecutivos. Si la acción tiene un valor a la par de $100, la empresa tiene atrasos de $24 por acción sobre sus acciones preferentes. Antes que pueda pagar un dividendo a sus accionistas comunes tiene que pagar a los accionistas preferentes $24 por cada acción preferente en su poder. Se debe insistir en que, por el hecho de que los dividendos sobre acciones preferentes están atrasados, no existe garantía de que se pagarán en algún momento. Si la empresa no tiene intenciones de pagar un dividendo sobre las acciones comunes, no tiene necesidad de eliminar el atraso sobre las preferentes. Normalmente se omite el dividendo sobre acciones preferentes cuando faltan utilidades, pero la empresa no tiene que pagar un dividendo si se vuelven a obtener utilidades.

    Características de participación

    Las características de participación permite a los accionistas preferentes participar en las utilidades residuales de la empresa de acuerdo con alguna forma especificada. El accionista preferente puede tener derecho a compartir por igual con los accionistas preferentes puede tener derecho a compartir por igual con los accionistas comunes cualquier dividendo sobre acciones comunes más allá de un cierto importe. Suponga que una acción preferente al 6% (valor a la par $100) fuera participativa, por lo que los tenedores tuvieran derecho a compartir por igual cualquier dividendo sobre acciones comunes en exceso de $6 por acción. Si el dividendo sobre acciones comunes es de $7, el accionista preferente recibirá $1 en dividendos extraordinarios por cada acción en su poder. La fórmula para la participación puede variar mucho. La característica esencial es que los accionistas preferentes tienen un derecho prioritario sobre la utilidad y la oportunidad de un rendimiento adicional si los dividendos a los accionistas comunes excede de un cierto importe. Para mala fortuna del inversionista, prácticamente toas las emisiones de acciones preferentes no son participativas, teniendo su rendimiento máximo limitado a la tasa de dividendo especificada.

    Retiro de acciones preferentes

    El hecho de que las acciones preferentes, al igual que las acciones comunes, no tengan vencimiento, no significa que la mayor parte de las emisiones de acciones preferentes permanecerán en circulación de modo indefinido, pues sin excepción se hace alguna provisión para el retiro de las acciones.

    Características de redención. Casi todas las emisiones de acciones preferentes tienen un precio de redención establecido, que se encuentra por encima del precio original de emisión y que puede disminuir con el transcurso del tiempo. Al igual que la característica de redención de los bonos, la característica de redención en las acciones preferentes permite a la empresa tener flexibilidad. La deuda a largo plazo, a diferencia de las acciones preferentes, tienen vencimiento final que asegura el retiro final de la emisión. Sin una característica de redención en las acciones preferentes, la empresa sólo estaría en posibilidad de retirar la emisión utilizando el método más caro y menos eficiente de comprar as acciones en el mercado libre, invitando ofertas de las acciones por parte de los accionistas preferentes a un precio por encima del precio de mercado, u ofreciendo a los accionistas preferentes algún otro valor en su lugar.

    Fondo de amortización. Muchas emisiones de acciones preferentes estipulan un fondo de amortización, que en parte asegura el retiro ordenado de las acciones. Al igual que en las emisiones de los bonos, un fondo de amortización de acciones preferentes es ventajoso para los inversionistas debido a que el proceso de retiro ejerce presión ascendente sobre el precio de mercado de las acciones restantes.

    Conversión. Ciertas emisiones de acciones preferentes son convertibles en acciones comunes a opción del tenedor. Por supuesto, con la conversión se retiran las acciones preferentes. Debido a que prácticamente todos los valores convertibles tienen una característica de redención, la empresa puede forzar la conversión al redimir las acciones preferentes si el precio de mercado de preferentes es significativamente superior al precio de redención. Las acciones preferentes convertibles se utilizan con frecuencia en la adquisición de otras empresas. En parte, su uso en las adquisiciones proviene del hecho de que la operación no es gravable para la empresa que es adquirida a sus accionistas en el momento de la adquisición. Se convierte en una operación gravable sólo cuando se venden las acciones preferentes.

    Uso en el financiamiento

    La acción preferente no convertible no se utiliza ampliamente en el financiamiento a largo plazo. Una de las principales desventajas de su uso es el hecho de que el dividendo preferente no es deducible de impuestos. Sin embargo, las empresas de servicios públicos lo emplean con cierto grado de regularidad. ¿Por qué? Se permite que las empresas de servicios públicos tomen en cuenta sus dividendos preferentes cuando fijas sus tasas. En consecuencia, estos monopolios regulados pueden atravesar el costo más alto de las acciones preferentes para sus clientes.

    Pata los inversionistas corporativos las acciones preferentes quizá sean más atractivas que los bonos debido a que el 70% de los dividendos recibidos por la empresa no están sujetos a impuestos. Entonces, no es sorprendente, que la mayoría de las acciones preferentes sean mantenidas por inversionistas corporativos.

    Comenzando en 1982, la ventaja fiscal, junto con otros cambios regulatorios, provocó que varios productos de acciones preferentes de tasa flotante sirvieran las necesidades de valores negociables de las empresas. Uno de los de mayor uso en la actualidad son las acciones preferentes del mercado de dinero. (MMP). Como se explicó en él capitulo 9, para las MMP se lleva a cabo una subasta cada 49 días. Como resultado, la tasa de dividendos es fijada por las fuerzas del mercado en armonía con las tasas del mercado de dinero. Una tasa común podría ser 75 veces la tasa corriente del papel comercial.

    Una ventaja de financiamiento mediante acciones preferentes es que se trata de un convenio de financiamiento flexible. El dividendo no es una obligación legal de la empresa que emite los valores. Si las utilidades disminuyen y la situación financiera de la empresa se deteriora, se puede omitir el dividendo. En el caso de financiamiento mediante deuda, los intereses se tienen que pagar con independencia de sí las utilidades son buenas o malas. Para mayor seguridad, las empresas que están acostumbradas a pagar dividendos sobre sus acciones comunes consideran desde luego el dividendo preferente como una obligación fija. No obstante, en circunstancias extremas, una empresa que omite sus dividendos sobre acciones comunes también puede omitirlos sobre las acciones preferentes.

    ACCIONES COMUNES Y SUS CARACTERISTICAS

    Los accionistas comunes de una empresa son sus dueños residuales; en forma colectiva poseen la empresa y asumen el riesgo final relacionado con la propiedad. Sin embargo, su responsabilidad está limitada al importe de su inversión. En caso de liquidación, estos accionistas tienen un derecho residual sobre los activos de la empresa después que se hayan liquidado por completo las reclamaciones de todos los acreedores y accionistas preferentes. La acción común, al igual que la acción preferente, no tiene fecha de vencimiento y los tenedores pueden liquidar las inversiones vendiendo sus acciones en el mercado secundario.

    Acciones autorizadas, emitidas y en circulación

    Las escrituras constitutivas de una empresa especifican el número de acciones comunes autorizadas, el máximo que la empresa puede emitir sin modificar su escritura constitutiva. Aunque la modificación de la escritura no es un procedimiento difícil, sí requiere la aprobación de los accionistas existentes, lo que lleva tiempo. Por este motivo normalmente a la empresa le agrada tener un cierto número de acciones que estén autorizadas pero sin emitirse. Estas acciones no emitida le dan flexibilidad para conceder opciones de acciones, buscar fusiones y dividir las acciones. Cuando las acciones comunes autorizadas se venden, se convierten en acciones emitidas. Las acciones en circulación son el número de acciones emitidas y que realmente se encuentran en poder del público; la empresa puede readquirir parte de sus acciones emitidas y conservarlas como acciones en tesorería.

    Valor a la par

    La acción común se puede autorizar con o sin valor a la par. El valor a la par de una acción no es más que la cifra establecida en la escritura constitutiva de la empresa y tiene poco significado económico. Una empresa no debe emitir acciones a un precio menor que su valor a la par, debido a que los accionistas que compraron acciones a menos del valor a la par serían responsables para con los acreedores por la diferencia entre el precio que pagaron y el valor a la par. Por consiguiente, el valor a la par de la mayor parte de las acciones (si tienen algún valor a la par) se fija en cifras bastantes bajas con relación a sus valores de mercado. Suponga que Fawlty Pacemakers, Inc., Vendió 10,000 acciones comunes nuevas a $45 cada una y que el valor a la par de la acción fue de $5 cada una.

    Valor en libros y valor de liquidación

    El valor en libros por acción común es el capital de los accionistas, activos totales menos pasivos y acciones preferentes como se enlistan en el balance general, dividido entre el número de acciones en circulación. Suponga que Fawlty Pacemakers tiene ahora un año de antigüedad y ha generado $80,000 en utilidades después de impuestos, pero no paga dividendos. Por consiguiente, las utilidades retenidas son $80,000, el capital de los accionistas ahora es $450,000 + $80,000 = $530,000, y el valor en libros por acción es #530,000/10,000 acciones = $53.

    Aunque se pudiera esperar que el valor en libros de una acción corresponda con el valor de liquidación de la empresa, esta situado rara vez ocurre. Con frecuencia los activos son vendidos por menos de sus valores en libros, en particular cuando están involucrados costos de liquidación. En algunos casos, ciertos activos principalmente tierra y derechos minerales, tienen valores en libros que son modestos en relación a sus valores de mercado. Para la empresa involucrada, el valor de liquidación puede ser más alto que el valor en libros. En consecuencia, el valor en libros puede no corresponder al valor de liquidación y, como observaremos con frecuencia no corresponde al valor de mercado.

    Valor de mercado

    El valor de mercado por acción es el precio actual al que se negocian las acciones. Para acciones que se negocien activamente se dispone con facilidad de cotizaciones del precio de mercado. En el caso de muchas acciones inactivas que tienen mercados débiles, resulta difícil obtener precios. Incluso cuando se obtengan, la información quizá sólo refleje la venta de unas pocas acciones y no represente el valor de mercado de la empresa en conjunto. Para empresas de este tipo es necesario tener cuidado al interpretar la información del precio de mercado.

    Por lo general, el valor de mercado de una acción común deferirá de su valor en libros y de su valor de liquidación. Es una función de los dividendos actuales y futuros esperados de la empresa y del riesgo percibido de la acción por parte de los inversionistas. Debido a que estos factores sólo tienen una relación parcial con el valor en libros y con el valor de liquidación de la empresa, el valor de mercado por acción quizá no esté estrechamente vinculado con estos valores.

    PRESTAMOS A PLAZO

    Los bancos comerciales son una fuente primaria de financiamiento a largo plazo. Son dos las características del préstamo bancario a plazo que lo distinguen de otros tipos de préstamos mercantiles. Primero, tiene un vencimiento final de más de un año, segundo con mayor frecuencia, representa crédito concedido bajo un convenio de préstamo formal. En su mayor parte, estos préstamos son liquidables en plazos periódicos: trimestrales, semestrales, o anuales que cubren tanto interés como principal. Por lo general, el programa de pagos del préstamo está adaptado a la capacidad de flujo de efectivo del prestatario para dar servicio a la deuda. Normalmente , este programa comprende pagos en plazos periódicos iguales, pero puede especificar importes irregulares o liquidación en una suma global al vencimiento final. Algunas veces el préstamo se amortiza (pagado de manera gradual) en plazos periódicos iguales excepto el último pago, que se conoce como un pago global final (un pago mucho mayor que cualquiera de los demás).

    La mayor parte de los préstamos bancarios a plazo están redactados con vencimientos originales en la escala de 3 a 5 años. El vencimiento final de un préstamo a largo plazo no siempre conduce a la prolongación de tiempo del préstamo y probablemente permanezca pendiente. En algunos casos el banco y la empresa esperan renovar en forma sucesiva el préstamo a su vencimiento. Estos préstamos revolventes normalmente están caracterizados por créditos a empresas en fases de crecimiento. Si bien se espera que el préstamo se renueve al vencimiento, el banco no está obligado legalmente a ampliar el plazo del préstamo. Como resultado de esto, la mayor parte de las solicitudes de ampliación y de crédito adicional se analizan de nuevo con base en las condiciones que han cambiado desde el momento del préstamo original. Lo que se pensó sería un préstamo revolvente puede convertirse en uno “efímero” si la situación financiera y el desempeño del prestatario se deterioran.

    Costos y beneficios

    Por lo general, la tasa de interés sobre un préstamo a largo plazo es más alta que la tasa de un préstamo a corto plazo al mismo prestatario. Si una empresa pudiera tomar un préstamo a la tasa prima sobre una base de corto plazo, quizás pagaría 0.25% a 0.50% más que en un préstamo a largo plazo. La tasa de interés más alta ayuda a compensar la exposición al riesgo más prolongado del prestamista. La tasa de interés sobre un préstamo a largo plazo se puede fijar de dos formas: 1) al inicio del préstamo se puede establecer una tasa fija que sea efectiva durante la vida del préstamo, o 2) se puede fijar una tasa variable que se ajustará de cuerdo con los cambios en el mercado. En ocasiones se establece una tasa máxima o una mínima, limitando la escala dentro de la cual pueda fluctuar la tasa.

    Además de los costos de interés, al prestatario se le exige pagar los gastos legales en que incurra el banco al redactar el acuerdo de préstamo. También pueden cargarse unos honorarios de compromiso por el tiempo, durante el periodo de compromiso, en que no se toma aún el préstamo. Para un préstamo a plazo normal estos costos adicionales, por lo general, son más bien pequeños con relación al costo total de intereses del préstamo , Unos honorarios típicos sobre la parte no utilizada de un compromiso oscilan entre 0.25% y 0.75%. esto significa que si el honorario de compromiso fuera 0.50% sobre un compromiso de $1 millón y la empresa utilizará sólo el préstamo 3 meses después le debería al banco ($1 millón) X (0.05) x (2 meses/12meses9 = $1,250 por honorarios de compromiso.

    La principal ventaja de un préstamo bancario a plazo normal es la flexibilidad. El prestatario negocia directamente con el prestamista y el préstamo se puede adaptar a las necesidades del prestatario a través de una negociación directa. Por lo general, el banco ha tenido experiencia previa con el prestatario, así que está familiarizado con la situación de la empresa. Si las necesidades de la empresa llegaran a cambiar, se pueden revisar los términos y las condiciones del préstamo. En muchos casos se hacen préstamos bancarios a largo plazo a negocios pequeños que no tienen acceso a los mercados de capitales y no pueden poner en circulación con facilidad una emisión pública.

    Convenios de crédito revolvente

    Como ya se dijo en el capítulo, un crédito revolvente es un compromiso formal por parte de un banco de prestar hasta una cierta cantidad de dinero a una empresa durante un periodo especificado de tiempo. Los pagarés que representan la evidencia de la deuda son a corto plazo, por lo general a 90 días, pero la empresa puede renovarlos a tomar préstamos adicionales, hasta el máximo especificado, durante la duración del compromiso. Muchos compromisos de crédito de revolvente son por 3 años, aunque es posible que una empresa obtenga un compromiso a más corto plazo.

    FINANCIAMIENTO CON GARANTIA DE EQUIPOS

    El equipo representa otro activo de la empresa que se puede entregar como garantía de un préstamo. Si la empresa tiene equipo que es negociable o está comprando este tipo de equipo, por lo general está en posibilidad de obtener algún tipo de financiamiento garantizado. Debido a que, comúnmente, estos préstamos son para más de un año, los estudiamos en este capitulo en lugar de hacerlo con los préstamos garantizados a corto plazo. Al igual que con otros préstamos garantizados, el prestamista evalua la negociabildiad del colateral y anticipará un porcentaje del valor de mercado, dependiendo de la calidad del equipo. Con frecuencia el programa de pagos del préstamo se fija dé acuerdo con el programa de la depreciación económica del equipo. Al preparar el programa de pagos el prestamista desea asegurarse de que el valor de mercado del equipo siempre exceda el saldo del préstamo.

    El exceso del valor del mercado esperado del equipo sobre el importe del préstamo es el margen de seguridad, que variará de acuerdo con la situación especifica. Por ejemplo, el equipo rodante de una empresa de camiones es un colateral móvil y razonablemente negociable. Como resultado de ello, el anticipo puede ser tan alto como el 80%. Equipos menos negociables, como es el caso de aquel que tenga un uso limitado, no producirá un anticipo tan grande. Un cierto tipo de torno puede tener un mercado no muy limitativo y el prestamista quizá no esté dispuesto a adelantar más del 50% de su valor de mercado declarado. Algunos equipos son tan especializados que no tienen valor como colateral.

    Fuentes y tipos de financiamiento con garantía de equipos

    Entre las fuentes de financiamiento con garantía de equipos se encuentran los bancos comerciales, las empresas financiadoras y los vendedores de equipo. Debido a que el interés que carga una compañía financiadora sobre un préstamo con garantía de equipos, por lo general es más alto que el que cargo un banco comercial, la empresa acudirá sólo a la compañía financiadora si le resulta imposible obtener el préstamo de un banco. El vendedor del equipo puede financiar la compra bien sea conservando él el pagaré garantizado o vendiendo el pagaré a una subsidiaria financiera suya o a algún tercero. El cargo por intereses dependerá del grado en que el vendedor utilice el financiamiento como una herramienta de ventas. El vendedor que utiliza el financiamiento en forma amplia puede cargar sólo una tasa de interés moderada, pero quizá compense en parte el costo de conservar los pagarés cargando precios más altos por el equipo. El prestatario tiene que considerar esta posibilidad al estimar el costo verdadero del financiamiento. Los préstamos con garantía de equipo pueden quedar asegurados bien sea a través de una hipoteca sobre bienes muebles o mediante un convenio de contrato de venta condicional.

    Hipoteca sobre bien mueble. La hipoteca sobre bien mueble es un gravamen sobre propiedades que no sean bienes y raíces. El prestatario firma un convenio de garantía que le da al prestamista un gravamen sobre el equipo especificado en el acuerdo. Para perfeccionar (validar legalmente) el gravamen, el prestamista registra una copia del convenio de garantía o una declaración de financiamiento en una oficina pública del Estado en el que esté colocado el equipo. Teniendo un gravamen válido, el prestamista puede vender el equipo si el prestatario deja de pagar el principal o los intereses de préstamo.

    Contrato condicional de ventas. En el caso de un convenio de contrato condicional de venta, el vendedor del equipo conserva la propiedad del mismo hasta que el comprador haya cumplido con todas las condiciones del contrato. El comprador firma un convenio de garantía de contrato condicional de venta comprometiéndose a realizar pagar periódicos de plazos al vendedor durante un período del tiempo especificado. Por lo general, estos pagos son mensuales o trimestrales. Hasta que queden satisfechas las condiciones del contrato, el vendedor conserva la propiedad del equipo. De esta forma, el vendedor recibe un pago a cuenta y un pagaré por el saldo del precio de compra al realizarse la venta del equipo. El pagaré está garantizado por el contrato, lo cual da al vendedor la autoridad de recuperar el equipo si el comprador no cumple con todas las condiciones del convenio.

    ARRENDAMIENTO FINANCIERO

    El arrendamiento es un contrato mediante el cual el dueño de un activo (el arrendador) le otorga a otra parte (el arrendatario) el derecho exclusivo de utilizar el activo, normalmente por un periodo de tiempo convenido, a cambio de pago del alquiler. La mayor parte de nosotros estamos familiarizados con el arrendamiento de casas, departamentos, automóviles, oficinas o teléfonos. Las décadas recientes han observado un enorme crecimiento en el arrendamiento de activos de negocios como es el caso de automóviles y camiones, computadoras, maquinarias e incluso plantas industriales. Una ventaja obvia para el arrendatario es el uso de un activo sin tener que comprarlo. A cambio de esta ventaja el arrendatario incurre en varias obligaciones. La primera y más importante obligación es la de hacer pagos periódicos de arrendamiento, por lo general mensuales o trimestrales y por adelantado. También, el contrato de arrendamiento especifica quién debe mantener el activo. Bajo un arrendamiento de servicio complejo, (o con mantenimiento) el arrendador paga el mantenimiento, las reparaciones, los impuestos y el seguro. Bajo un arrendamiento neto el arrendatario paga estos costos.

    El arrendamiento puede ser cancelare o no cancelare. Cuando es cancelare en ocasiones existe un castigo. Por ejemplo, un arrendamiento de operación por espacio de oficina es relativamente a corto plazo en duración y es cancelable con el aviso adecuado. La duración de este tipo de arrendamiento es más corta que la vida económica del activo. En otras palabras, el arrendador no recupera su inversión durante el primer periodo de arrendamiento. Es sólo después de arrendar el espacio una y otra vez, bien sea al mismo arrendatario o a otros, que el arrendador recupera su costo. Otros ejemplos de arrendamiento de operación incluyen el arrendamiento de operación incluyen el arrendamiento de máquinas copiadoras, ciertos equipos de computación, procesadores de palabras y automóviles. En contraste, el arrendamiento financiero es a más largo plazo en su naturaleza y no cancelable. El arrendatario está obligado a realizar pagos por arrendamiento hasta el vencimiento del arrendamiento que corresponde a la vida útil del activo. Estos pagos no sólo amortizan el costo del activo, sino que le brindan al arrendador un rendimiento por intereses.

    Formas de arrendamiento financiero

    Prácticamente todos los convenios de arrendamiento financiero caen dentro de uno de los siguientes tres tipos principales: un convenio de venta y arrendamiento simultáneos, la adquisición directa de un activo bajo un arrendamiento y el arrendamiento apalancado. En esta sección se describirán en forma breve estas categorías; en la sección posterior se presenta una estructura para el análisis del arrendamiento financiero.

    Venta y arrendamiento simultáneos. Bajo un convenio de venta y arrendamiento simultáneos, la empresa vende un activo a otra y ésta a su vez lo arrienda de nuevo a la empresa. Por lo general, el activo se vende aproximadamente a su valor de mercado. La empresa recibe el precio de venta en efectivo y el uso económico del activo durante el periodo básico de arrendamiento. A su vez se obliga a realizar pagos periódicos por arrendamiento y renuncia a la propiedad del activo. Como resultado de esto, el arrendador obtiene cualquier valor residual que pudiera tener el activo al final del periodo de arrendamiento, mientras que antes este valor hubiera sido obtenido por la empresa. La empresa puede obtener una ventaja en el impuesto sobre la renta si el activo incluye un edificio sobre terreno propio. Mientras que el terreno no es depreciable si se es dueño de él, los pagos por arrendamiento son deducibles de impuesto, por lo que la empresa está en posibilidad de amortizar indirectamente el valor del terreno.

    Arrendamiento directo. Bajo arrendamiento directo la empresa adquiere el uso de un activo que no poseía antes. La empresa puede arrendar el activo del fabricante: IBM arrienda computadora; Xerox Corporation arrienda copiadoras. Desde luego que en la actualidad hay abundancia de disponibilidad de bienes de capital sobre una base de financiamiento por arrendamiento. Una amplia variedad de acuerdos de arrendamiento directo cubre diversas necesidades de las empresas. Los principales tipos de arrendamiento independientes, empresas de arrendamiento para fines especiales y sociedades.

    Arrendamiento apalancado. Una forma especial de arrendamiento se volvió popular para el financiamiento de activos “importantes” tales como aviones, buques petroleros y equipos ferroviarios. Este dispositivo se conoce como arrendamiento apalancado. En contraste con las dos partes involucradas en las formas de arrendamiento antes descritas, con tres las partes que participan en el arrendamiento apalancado: 1) el arrendatario; 2) el arrendador, o participante del capital, y 3) el prestamista. Los examinaremos uno por uno.

    Desde el punto de vista del arrendatario no existe diferencia entre un arrendamiento apalancado y cualquier otro tipo de arrendamiento. El arrendatario contrata realizar pagos periódicos durante un periodo básico de arrendamiento y, a su vez, tiene el derecho de usar el activo durante ese periodo de tiempo. Sin embargo, ha cambiado el papel del arrendador. El arrendador adquiere el activo de acuerdo con los términos del convenio de arrendamiento y financia la adquisición en parte mediante una inversión de capital, digamos, el 20% (de aquí proviene el nombre de participante de capital). El 80% restante lo brinda un prestamista a largo plazo o un grupo de prestamistas. Es común que el préstamo éste garantizado por una hipoteca sobre el activo, así como por la cesión del arrendamiento, y de los pagos del arrendamiento. El arrendador es el prestatario.

    Tratamiento contable

    La contabilización de los arrendamientos ha cambiado drásticamente con el transcurso del tiempo. Hace algunos años, el arrendamiento financiero era atractivo para algunos debido a que la obligación no aparecía en los estados financieros de la empresa. Como resultado de esto, el financiamiento era considerado como un método de financiamiento “oculto” o “fuera del balance general”. Sin embargo, los requisitos contables han cambiado, por lo que ahora muchos arrendamientos tienen que aparecer en el balance general como un activo capitalizado mostrado también el pasivo correspondiente. En el caso de estos arrendamientos se afecta la declaración de las utilidades. Otros arrendamientos tienen que ser expuestos totalmente en notas al pie de los estados financieros. Como está involucrado el tratamiento contable de los arrendamientos, los estudiamos por separado en el apéndice de este capítulo, con el fin de mantener la continuidad del mismo.

    Tratamiento fiscal

    Para fines fiscales el arrendatario puede deducir el importe total del pago por arrendamiento. El Internal Revenue Servive (IRS) desea asegurarse de que el contrato de arrendamiento representa en verdad un arrendamiento y no una compra a plazos del activo. Para asegurar que se trata en realidad de un arrendamiento “verdadero”, puede verificar si existe un valor residual significativo al final de la duración del arrendamiento. Por lo general, esto se interpreta como que la duración del arrendamiento no puede exceder el 90% de la vida útil del activo. Además de este criterio, el arrendamiento no puede recibir la opción de comprar el activo o cederlo a un precio nominal al final del periodo de arrendamiento. Cualquier opción se tiene que basar en el valor justo del mercado al vencimiento del arrendamiento , lo mismo que ocurriría con una oferta externa. Los pagos de arrendamiento tienen que ser razonables en el sentido de que le brinden al arrendador no sólo un rendimiento de principal, sino también un rendimiento razonable de interés.

    Además, la duración del arrendamiento tiene que ser menor a 30 años o se consideraría como la compra de un activo.

    RELACION AL FINACIAMIENTO POR DEUDA

    Para evaluar si una propuesta de arrendamiento financiero vale la pena económicamente, o no, se puede comparar con el financiamiento del activo mediante deuda. El hecho de que el arrendamiento sea mayor que el préstamo, o viceversa, dependerá de los patrones de flujo de egreso de efectivo para cada método de financiamiento y del costo de oportunidad de los fondos. Como un ejemplo de un método de análisis, comparamos el arrendamiento financiero con el financiamiento por deuda, utilizando un ejemplo hipotético. Suponemos que la empresa ha decidido invertir en un proyecto con base en las consideraciones que se estudiaron en la parte V. En otras palabras, el valor de inversión de proyecto se valúa por separado del método específico de financiamiento que se va a emplear.

    LA SOCIEDAD Y EL GOBIERNO

    Consumismo

    Los consumidores, como clase, han ejercido últimamente una mayor influencia en las decisiones de inversión de las empresa porque han actuado de manera concertada e intencional para influir en el proceso de la producción. No sólo se están absteniendo en forma consciente de adquirir ciertos artículos apoyándose en una base formal y organizada sino que también exigen que los recursos se destinen a la producción de cosas que están más de acuerdo con sus necesidades. En algunos casos están pidiendo que, por disposición del gobierno, se suspenda la producción de ciertos artículos y se inicie la de otros.

    ¿Cómo se puede explicar este surgimiento del activismo del consumidos? Ofrece por supuesto un marcado contraste con el antiguo punto de vista económico de que el consumidor es un individuo más bien pasivo cuyo único recurso es no comprar el producto, recurso que, según pretenden algunos, ha sido eliminado prácticamente con el advenimiento de la demanda creada y de la fuerza que ejerce el monopolio en los procesos de producción de las grandes industrias. En los días en que las empresas competían tenazmente por obtener dinero del consumidor, los productores investigaban qué querían y ajustaban el producto a sus deseos; pero al perfecionarse la publicidad y las técnicas de ventas se vio que primero se creaba el producto y después se “educaba” al consumidor para que lo comprara. La demanda creada otorgó a los productores el poder de producir lo que quisieran sin incurrir en la molestia y en el gasto que implicaba consultar al consumidor. Además, cuanto las empresas que producían cierto artículo se redujeron a unas cuantas, esas pocas se interesaron aún menos por las necesidades y los deseos del consumidor, ya que éste no tenía a quien recurrir para obtener muchos artículos que se habían convertido en necesidades vitales.

    La doctrina de caveat emptor, que el cliente se cuide, la cal sugiere más o menos que los compradores pagan su dinero y corren el riesgo, dejó de tener vigencia como suposición en materia de ventas. Como los nuevos productos se han tornado más complejos y resulta más difícil que los compradores los entiendan a primera vista, no es posible esperar que acepten que un producto en particular esté en las condiciones que garantiza el productor en el momento de la venta. Actualmente los consumidores se consideran con derecho a devolver los artículos que no responden a sus especificaciones. La empresa es responsable del rendimiento del artículo, antes y después de la venta. Estando los consumidores mejor preparados, se encuentran más al tanto de los derechos que les da la ley según las garantías implícitas y escritas que llevan los productos en el momento de la venta. Ahora están conscientes de la existencia de problemas tales como la desfiguración de los hechos y la mala calidad y no vacilan en hacerse oír cuando se enfrentan a ellos.

    El movimiento del consumidor se ha manifestado de muchas maneras. Se ha producido el boicot nacional para algunos productos. Ciertos grupos que apoyan explícitamente los derechos del comprador y le ofrecen nuevos recursos, como la ley que permite la devolución del producto con recuperación de su importe dentro de determinados días después de la compra y las demandas que pueden presentar los abogados en nombre de un grupo de compradores perjudicados.

    Una variante del movimiento del consumidor es el ambientalismo. Los que cuidan el ambiente pugnan por la conservación del equilibrio ecológico. En respuesta a sus protestas organizadas, los tribunales pueden prohibir a las empresas la ejecución de proyectos que, en el pasado, se habrían considerado únicamente en función del avance tecnológico que representan.

    El efecto producido por la actividad de estos grupos ha sido un aumento del número de factores que el ejecutivo de finanzas debe analizar para tomar sus decisiones de inversión y calcular la incertidumbre que se cierne sobre la rentabilidad de los proyectos. El ingreso por ventas previsto, en que basa parcialmente su evaluación, puede ser inseguro; ya no resulta tan fácil como antes convencer al consumidor de las bondades del producto. Las consideraciones relativas a la contaminación y a la ubicación de las fábricas son más complejas y se deben incorporar al presupuesto de capital del ejecutivo de finanzas. Ahora, como nunca antes, el proceso de evaluación de inversiones exige que se preste atención especial al medio de operación antes de aprobar un proyecto.

    Política fiscal

    La política fiscal es el esfuerzo que el gobierno federal desarrolla para influir en el nivel de la actividad económica, y lo hace por medio del control que puede ejercer en los gastos, impuestos, salarios y precios. Las políticas gubernamentales en estas áreas afectan al medio en que se toman las decisiones de inversión.

    Los planes de egresos del gobierno pueden afectar a las inversiones en dos formas directas. Las empresas que son proveedores del gobierno, de sus organismos y de los programes financiados por el mismo, dependen de la suma que se proponga gastar y de lo que decida comprar. Por ejemplo, la cancelación del programa especial a fines de los años sesenta y principios de los setenta obligó a muchas empresas a pedir a sus ejecutivos de finanzas que iniciaran planes de diversificación. Esas empresas tuvieron que abandonar los negocios con el gobierno dependientes del programa espacial para ingresar en áreas no gubernamentales sino orientadas al consumidor. Cualesquiera cambios potenciales en el énfasis del presupuesto del gobierno federal debe tomarlos en cuenta el ejecutivo de finanzas cuando evalúe las oportunidades de inversión, aunque no sea más que por el hecho de que esos cambios son de importancia, notables y repentinos.

    El otro efecto que produce el presupuesto del gobierno federal en la evaluación de las inversiones es su impacto en el nivel general de actividad económico. En teoría, el gobierno usa su presupuesto para estabilizar el ciclo de los negocios a pleno empleo y dentro de límites aceptables de inflación. Si el ritmo de la economía es demasiado rápido para que se pueda sostener el crecimiento, el presupuesto federal disminuirá, dando lugar a un excedente para desbordar el gasto y enfriar la economía. En los periodos de recesión económica el presupuesto aumentará el gasto, provocando un déficit que estimulará la actividad.

    Como ejecutivo de finanzas que decide el programa de inversiones, el lector resultará afectado por este intento de estabilizar la economía por medio del presupuesto. Tendrá que competir específicamente con el gobierno federal en el mercado financiero cuando aquél esté financiado un déficit. Esto elevará las tasas de interés y el costo adquisición de los recursos. Asimismo tendrá que prever los efectos de las políticas federales de gastos en la capacidad de la economía para absorber el producto de la empresa y satisfacer sus previsiones de ventas. Con frecuencia el momento que el gobierno elige no es tan bueno como debería y su programa de gastos sólo sirve para agravar una recesión pueden hacer que las ventas de la empresa, se aparten de lo previsto, volviéndose indeseable una inversión que parecía rentable. Por otra parte, una política fiscal incorrecta que haya dado lugar a una inflación excesiva puede distorsionar el costo estimado de la inversión, volviéndose esta incosteable.

    En teoría, las políticas impositivas del gobierno han sido planeadas para ser otro medio estabilizador. En los periodos de recesión, supuestamente se concede un alivio en los impuestos, con lo cual aumenta el poder adquisitivo y se estimula la economía. En los periodos de auge insostenible e inflacionario es necesario aumentar los impuestos para absorber el exceso de poder adquisitivo y moderar la economía. El ejecutivo de finanzas debe estar preparado para incluir en su evaluación las políticas impositivas del gobierno federal. El gobierno puede conceder un alivio a una nueva inversión que incremente directamente la rentabilidad de las inversiones. En otro momento, la imposición de tasas más altas ahogará el potencial de mercado del producto y hará que una inversión lucrativa se vuelva incosteable.

    El control de precios y salarios es otro instrumento que el gobierno federal utiliza en su constante lucha por controlar la economía. Durante los periodos de “inflación excesiva” indica realmente a las empresas los precios que pueden cargar por sus productos. Es obvio que una acción gubernamental que prohiba el aumento de los precios puede modificar instantáneamente la opinión del ejecutivo de finanzas respecto al potencial de ingreso y la rentabilidad de un proyecto de inversión. También puede influir en la disposición de los accionistas a proporcionar capital, puesto que un deterioro de la rentabilidad de la empresa que no se pueda rectificar un aumento de precios, puede, en caso extremo, afectar su liquidez.

    3. BIBLIOGRAFÍA

    PUBLICACIONES:

    • STONER, James. (1996). Administración. Prentice Hall. Edición Sexta.

    PÁGINAS WEB:

    • http://www.teclaredo.edu.mx

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