Filósofos presocráticos

Filosofía. Grecia. Antioquía. Contexto social, histórico y geográfico. Parménides. Anaxágoras. Pitágoras. Eráclito. Mística. Anaxímenes. Eterno retorno. Contrarios. Tales de Mileto

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SURGIMIENTO DEL PENSAMIENTO FILOSÓFICO EN OCCIDENTE

La filosofía occidental surge en el siglo IV a.C., en Grecia, en las ciudades costeras de Jonia; concretamente en el frente occidental de la península de Anatolia (actual Turquía), donde había colonias griegas.

Las causas del surgimiento de la filosofía son:

  • Causas geográficas: Grecia es un país accidentado y plagado de valles fértiles mal comunicados entre sí. Por otro lado, cuenta con excelentes condiciones de navegación y con buenos puertos, lo cual le proporciona un fácil acceso a los mares que la bañan (Jonico, Mediterráneo y Egeo).

La riqueza del suelo era limitada y la población agrícola insuficiente para satisfacer las necesidades de la población. Asimismo; el aumento demográfico produjo el incremento de la demanda de trigo y minerales, por lo que los griegos se vieron obligados a proyectar su vida hacia el mar y a dedicarse a la navegación, con el fin de buscar un aprovisionamiento seguro. De este modo, fueron extendiéndose y fundando colonias en aquellos sitios donde la vida les ofrecía menos dificultades (Asia Menor y Sur de Italia).

De esta forma, los griegos recibieron importantes influencias de las culturas del Oriente Próximo. De hecho, las primeras manifestaciones filosóficas brotaron en las colonias de Asia Menor, que mantenían estrechos contactos con Fenicia, Egipto y los pueblos mesopotámicos.

  • Causas sociales: La sociedad griega era fundamentalmente rural, aristocrática y guerrera. El rey no era una figura indispensable. La nobleza (Aristoi) poseía la riqueza y el poder.

El Aristoi era dueño del oikos, unidad economico-social autárquica que comprendía la tierra, el ganado y la casa donde moraba el noble y su familia. También vivían allí un alto número de personas que buscaban protección y ocupación y dependían en mayor o menor grado del Aristoi: Hetairoi (Sequito del Aristoi); Thetes (Conjunto de personas dedicadas a la labranza y al servicio de la casa); esclavos; Demiurgos (Médicos); Aedos (Poetas), etc.

La nobleza se dedicaba a la guerra. Sobre el noble se fundaba una ética según la cual la virtud (areté) es fuerza, valor, independencia, honor, lealtad y hospitalidad.

Dentro de la organización social, también cabe destacar la figura de los pequeños propietarios, que poseían pequeños lotes de tierra, que ellos mismos trabajaban, y también recurrían a los nobles.

Por todo ello, en el siglo VIII a.C. el pueblo heleno se lanzó a navegar, compitiendo en sus rutas con otros pueblos. Comenzó, entonces, un amplio período de expansión y de emigración que se conoce con el nombre de colonización, que se extendió por las costas de los mares Mediterráneo y Negro.

Entre las causas de la colonización destacan:

  • El injusto reparto de las escasas tierras cultivables.

  • El especial régimen de herencia que tendía a beneficiar a los hijos varones, lo cual desembocó en una economía basada en el minifundismo. Así la mayoría de los emigrantes eran los que no tenían tierras: hijos desheredados, campesinos afectados por el excesivo fraccionamiento de la tierra, salariados agrícolas, etc.

  • La frecuencia de las luchas civiles entre los nobles convertía a las ciudades en lugares, a veces, muy poco seguros y la emigración resultó un recurso para la búsqueda de refugio.

  • Causas culturales: Grecia carecía de una organización cultural estricta, lo cual facilitó la crítica de las doctrinas y las costumbres al uso. Es precisamente esta posibilidad de crítica la que constituyó el punto de partida de la reflexión filosófica.

  • Causas religiosas: La religión griega presentaba una serie de rasgos que hicieron propicia a la aparición de explicaciones racionales a los problemas que acuciaban al hombre griego. Los dioses míticos poseían forma humana, estaban dominados por la limitaciones, por las flaquezas y también por los vicios de los hombres; y se habián limitado a conquistar y repartirse el mundo; todo esto contribuyó a que el culto que se les dedicaba fuera perdiendo fuerza poco a poco.

De esta forma, la religión dejó de ser un recurso satisfactorio para hacer delmundo algo inteligible.

  • Causas económicas: Tras el proceso de colonización, comenzó en Grecia un período de bonanza económica que permitió al hombre griego disponer de tiempo suficiente para reflexionar y dedicarse a lo que puede llamare la vida contemplativa, puesto que en su peculiar sistema económico-laboral los que trabajaban y producían eran los extranjeros y los esclavos, mientras que los ciudadanos eran sostenidos por la Polis.

La confluencia de los factores que acabamos de exponer dio lugar a un ambiente propicio para que se produjera este hecho por las siguientes razones:

    • Las nuevas actividades comerciales generaron nuevas fortunas que permitieron al ciudadano disponer de tiempo de ocio, esencial para poder dedicarse a la filosofía; ya que también eran los esclavos y los metecos los que debían trabajar y sacar adelante los negocios.

    • La prosperidad económica, el comercio marítimo floreciente, la aparición de formas políticas más flexibles y tolerantes y el contacto con otras civilizaciones, que aportaron nuevos conocimientos, que produjeron una apertura general del modo de pensamiento griego. Las explicaciones que ofrecía la sabiduría popular comenzaban a ser inadecuadas. La moral y los valores guerreros y aristocráticos quedaron desfasados. Por otro lado, en lo que se refiere a la teología homérica, el conocimiento de otros pueblos y otras culturas llevó a la idea de que cada pueblo

Y cada raza representa a los dioses de una manera distinta. En general, se abrió paso la convicción de que la interpretación del universo y de la convivencia humana había de asentarse sobre bases distintas, racionales.

  • Causas políticas: A finales del siglo VI a.C. en Atenas se introdujo una nueva forma de gobierno: la democracia, que permitía a los ciudadanos comunes participar con su voto en las decisiones políticas. Es evidente que este factor contribuyó a la libertad de expresión, de reflexión y de crítica, aspecto fundamental para el nacimiento de la filosofía.

EL PASO DEL MITO AL LOGOS

La filosofía occidental surgió como producto de un lento proceso de evolución del modo de pensar que derivó en la convicción de que el caos aparente de los acontecimientos tiene que ocultar un orden subyacente, y que este orden es el producto de fuerzas impersonales.

La filosofía nace como una explicación alternativa a la explicación mítica de la realidad. Las cosmologías, o descripciones del cosmos, que elaboran los primeros filósofos son reinterpretaciones de las cosmogonías, narraciones sobre el cosmos que partían de los mitos sobre el ordenamiento del mundo.

De igual manera que otras culturas, la griega se asentaba en la mitología, transmitida y enseñada por los poetas. El mito ofrecía respuestas orientativas acerca de la naturaleza y el destino del ser humano; acerca del origen y las normas de la sociedad en las que el individuo se halla inmerso y acerca del surgimiento y la estructura del cosmos.

Las principales características del mito son:

  • Los protagonistas de los relatos míticos son los dioses que simbolizan las distintas fuerza naturales.

  • Los fenómenos naturales suceden de un modo arbitrario, en función de la voluntad de los dioses.

  • Se centran fundamentalmente en la interpretación del origen y la naturaleza del universo y del hombre.

  • Intentan ofrecer una explicación total de la realidad.

  • Encierran patrones morales, ejemplos de comportamiento.

No obstante, los importantes cambios culturales y sociales que acontecieron en el siglo VI a.C., hicieron que las explicaciones míticas comenzaran a ser insuficientes.

La explicación filosófica surgió cuando la idea de que las fuerzas naturales eran dominadas por la voluntad y el capricho de los dioses dejó de ser convincente.

De esta forma, la idea de arbitrariedad fue sustituida por la de necesidad, es decir, por la convicción de que todo sucede de forma ordenada y racional, como y cuando tiene que suceder. Los primeros pensadores griegos consideraron, así, que bajo los cambios aparentes subyace algo que permanece: la esencia.

La esencia es lo que comúnmente posee un grupo de individuos. El verdadero conocimiento supondrá entonces, separar lo esencial de lo particular, lo permanente de lo cambiante, lo característico de cada uno de lo que tiene en común con los demás. El conocimiento racional se opone al conocimiento sensible. Los griegos estaban convencidos de que, por muy útil que fuese el conocimiento sensible, era necesario un esfuerzo racional para llegar a comprender el verdadero ser de las cosas. De este modo establecieron una dualidad en el ámbito del conocimiento: razón frente a sentidos; y el uso de ellos haría que el hombre tuviera, a su vez, importantes repercusiones en sus ideas antropológicas.

Se piensa, pues, que el universo y el ser humano, junto con el resto de los seres vivos e inertes que lo pueblan, forman un todo ordenado y regido por leyes naturales accesibles al entendimiento humano. E l mundo mítico se ha convertido en un cosmos. Ahora bien, se plantearon que el cosmos plural y múltiple quizás pudiera reducirse a unos pocos elementos. De esta forma, dedicaron sus esfuerzos intelectuales a determinar aquello de lo cual todo surge, de lo que todo se compone y a lo que todo vuelve: el arché.

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS PRIMEROS FILÓSOFOS

  • Eran llamados “presocráticos”, puesto que eran anteriores a Sócrates; y este supuso una ruptura con todos ellos.

  • Ellos fueron los primeros que se plantearon las preguntas fundamentales de la filosofía: las preguntas sobre el Ser y sobre la naturaleza del hombre.

  • Fueron también los primeros que adoptaron las posturas principales, sobre todo desde el punto de vista metafísico.

  • Vivieron principalmente en las colonias de Jonia o Italia Meridional.

  • Todos ellos se centraron en el estudio de la naturaleza. Trataron de determinar el principio último y eterno del que todo procede, y del que todo se compone (arché).

  • Compartían la idea de hilozoísmo, según la cual, la sustancia corpórea primordial encierra en sí misma una fuerza que la hace moverse y vivir.

  • Consideraban el mundo como una unidad. Todo lo que aparece múltiple y cambiante ante los sentidos es una realidad única y ordenada.

  • La sustancia es para los presocráticos a materia de la que todas las cosas se componen; pero es también la fuerza que explica su composición, su nacimiento, su muerte y su movimiento.

  • Estudiaron la naturaleza objetivamente, condición primaria de toda consideración científica de la naturaleza.

  • El hombre es concebido como un elemento más de la naturaleza y no el centro.

CUESTIONES FUNDAMENTALES

  • La naturaleza (physis)

Concepto de naturaleza

El término Physis significa nacer, crecer, desarrollarse, salir hacia fuera. Para los presocráticos, este término tiene varios sentidos:

  • El crecer o aparecer de algo.

  • La fuerza interna que impulsa los cambios.

  • El conjunto de todo aquello que existe y que no es obra del hombre.

  • Lo que cada cosa es: la esencia.

Para los pensadores griegos ha de haber algo a partir de lo cual

Se general todas las cosas que componen el mundo. Tiene que haber una ley que rija el aparecer y desaparecer de las cosas, porque el mundo es un cosmos, un todo ordenado y bello.

Rasgos de la naturaleza según los filósofos presocráticos

  • La naturaleza es una totalidad ordenada, un cosmos que está sometido a un orden, a un conjunto de leyes que hace que se comporte de un modo determinado. Ahora bien, para que el universo sea un todo ordenado, los distintos seres que lo integran han de ocupar un sitio determinado y han de comportarse del modo que les corresponde según su naturaleza. Desaparece, así, la arbitrariedad y el capricho de los dioses.

  • La naturaleza es dinámica, implica movimiento y actividad intrínsecos y propios del ser natural.

    • La búsqueda del arché

Como dato previo es necesario tener en cuenta que en el pensamiento griego no existe la idea de creación de la nada (característica del cristianismo). Para los griegos la realidad es material, siempre debe haber algo, un principio originario de todas las cosas.

El arché es eterno, inmutable, ilimitado y principio de movimiento.

En las descripciones de lo que es el arché se pueden destacar dos tendencias:

  • Monismo, según la cual existe un único y divino principio que explica todas las cosas.

  • Pluralismo, que defiende una explicación de la realidad basada en una diversidad de principios a partir de los cuales se origina el cosmos tras diferentes procesos.

    • El problema del conocimiento

En esta etapa se abandona la imaginación, la inspiración poética o la emoción y se recurre a la razón como fundamento del conocimiento de la realidad. Los presocráticos distinguen 2 modos de conocimiento:

      • Mediante los sentidos el individuo se pone en contacto con la realidad sensible.

      • La razón, que va más allá de los sentidos, le hace llegar a la esencia de la realidad. Éste es el auténtico camino del conocimiento.

Existen dos modos de conocer:

  • El empírico, basado en los datos proporcionados por los sentidos.

  • El racional, basado en la reflexión intelectual.

LOS FILÓSOFOS DE JONIA

    • Tales de Mileto (fl. 585 a.C.)

El pensamiento de Tales ha quedado recogido en las obras de los doxógrafos y pensadores posteriores.

Aportaciones matemáticas

Se le atribuye la medición de la altura de una pirámide pues consiguió demostrar que hay un momento del día en el que la longitud de la sombra de un objeto es idéntica a su altura.

Proclo le atribuye tres teoremas: el círculo es dividido por su diámetro en dos partes iguales, la igualdad de dos ángulos opuestos de un triángulo isósceles y si dos líneas rectas se cortan, los ángulos opuestos por el vértice son iguales. En todo caso, estas demostraciones solo pudo hacerlas por un método empírico, es decir, pre-científico.

El arché

Fue el primero que acuñó y definió el concepto de arché como principio originario del que todo procede, del que todo se compone y al que todo vuelve.

Para Thales el arché o primer principio es el agua. Lo que determinó su elección de este elemento como el fundamento originario de todas las cosas fue probablemente, la experiencia palpable de la humedad necesaria para el desarrollo de todos los seres vivos, y su carácter de continua movilidad, de manera que parece estar ella misma animada, llena de vida y de movimiento propio, un movimiento que no poseen los cuerpos sólidos y secos.

A Tales también se le atribuye la exotérica afirmación de que “todas las cosas están llenas de dioses”, que se puede entender como que todas las cosas están penetradas por misteriosas fuerzas vivas.

El movimiento

En cuanto a la afirmación de que todas la cosas están llenas de dioses, la interpretación más admitida es que la Phycis, cuyo componente esencial, o arché, es el agua, está dotada de vida y movimiento propios, es decir, todo está vivo y animado. Esta doctrina se conoce con el nombre de hilozoísmo.

    • Anaximandro de Mileto (610-547 a.C.)

El arché

Para Anaximandro, el arché de todas las cosas es el ápeiron, es decir, “lo indefinido, lo indeterminado”.

El ápeiron es un elemento no empírico; Anaximandro lo eligió por las siguientes razones:

  • Dado su carácter indefinido, no empírico, se puede explicar la derivación de todas las cosas mucho mejor que a partir de un elemento determinado.

  • Solo si es infinito, la generación y la destrucción serán continuas.

El ápeiron es el principio del que todo procede y está presente en todas las cosas, pero no se identifica con ninguna, pues no es un elemento sensible.

Anaximandro le atribuye los caracteres que la mitología griega reserva a los dioses, añadiendo que no ha sido engendrado, pero que de él se engendran todas las cosas.

El ápeiron es inmortal, indestructible y eterno. Este principio infinito gobierna todas las cosas

La doctrina del eterno retorno

Todo sale y todo vuelve al ápeiron de modo cíclico. Lo más probable es que Anaximandro pensase que el ritmo de surgimiento y desaparición se diese en el interior de su propio mundo.

La doctrina de los contrarios

El ápeiron engendra las cosas a través de un proceso de separación de sustancias opuestas. El ápeiron se encuentra sometido a un movimiento eterno, en virtud del cual, sustancias opuestas entre sí se separan de la materia infinita. Por medio de esta separación se engendran infinitos mundos que se suceden según un ciclo eterno.

Los distintos seres nacen al separarse la materia que compone la sustancia infinita y mueren al refundirse de nuevo con ella. Así pues, con la separación se determina la condición propia de los seres finitos: múltiples, distintos y opuestos entre sí, inevitablemente destinados a expiar con la muerte su propio nacimiento y a volver a la unidad. Todo sale y todo vuelve al ápeiron de un modo cíclico (doctrina del eterno retorno).

Cosmología

Anaximandro imaginaba la Tierra como un gran cuerpo pétreo de forma cilíndrica. Dicho cilindro ocuparía el centro del universo, situación en la que permanecería eternamente al no existir ningún motivo que la moviese a desplazarse hacia un punto o hacia otro. Alrededor de la Tierra girarían gigantescas ruedas de fuego forradas de aire comprimido y perforadas por múltiples agujeros.

Para Anaximandro los mundos que pueblan el universo no fueron creados, sino que originaron y evolucionaron a partir de un movimiento eterno. La Tierra surgió del àpeiron a través de un proceso de separación se sustancias contrarias. De la materia primaria se separaron inicialmente lo frío y lo caliente, que ocuparon el centro del universo. La acción de una masa de fuego sobre ésta pareja de opuestos derivó en lo seco y en lo húmedo. El calor ocasionó la evaporación del agua, y esto dio lugar a la tierra seca. Por último, el cielo se formó a partir de la nube de vapor, cuyos orificios son atravesados por el resplandor de las estrellas.

    • Anaxìmenes de Mileto (ca. 588-524 a.C.)

El arché

Fue discípulo de Anaximandro y de él heredó la idea del devenir cíclico del mundo, al que considera como un gigantesco animal. No obstante, Anaxìmenes concibe el archè como un elemento determinado: el aire, al que asigna también un carácter divino, infinito y eterno.

El aire, sometido a un constante devenir, explica la presencia de la vida en el cosmos del mismo modo que el alma animal el cuerpo. El aire es el principio del cambio y del movimiento y todo deriva de él por un doble proceso de rarefacción y condensación: por rarefacción el aire se convierte en fuego, por condensación se genera el viento, la nube, el agua, la tierra y la piedra.

Cosmología

Para Anaxìmenes, la Tierra es plana, se sustenta sobre una inmensidad de aire y flota sobre él por la misma inmensidad de esa masa. Los cuerpos celestes son ígneos, y su forma es plana también.

Postulaba la existencia de otros cuerpos celestes invisibles, con el fin de dar una explicación de los eclipses.

    • Eráclito (fl. 500 a.C.)

Teoría del conocimiento

Distingue entre 2 clases de conocimiento:

  • Sensible, es fuente de opinión: los sentidos nos hacen creer en la existencia de seres fijos y estables pero tal creencia es falsa, pues solo existe un único ser en perpetuo movimiento.

  • Racional, es fuente de verdad: la razón es la única capaz de conocer el ser en devenir y el Logos que gobierna todas las cosas.

El arché

El fuego esta en flujo continuo, atraviesa todas las cosas, las consume y las transforma; es, pues, la sustancia fundamental: todo sale del fuego y todo regresa a el para perecer en una especie de juicio final universal.

La doctrina de los contrarios

Heraclito es el filosofo del movimiento. Para él toda la realidad esta sometida a un constante cambio.

La doctrina de los contrarios de Heraclito es considerada como uno de los primeros precedentes de la dialéctica, que luego seria tan importante en el pensamiento socrático y platónico: la diversidad de los seres reales es resultado del devenir y del cambio. Este devenir sigue 2 caminos: uno descendente, por condensación y otro ascendente, por dilatación, a partir de los cuales surge la multiplicidad de lo real.

El logos

Existe una ley que rige al mundo y a la mente humana: el Logos que todo lo unifica y ordena. El orden real coincide con el orden de la razón.

Es preciso, según Heraclito, que el hombre se esfuerce por investigar la naturaleza, con el fin de conocer el Logos universal y vivir conforme a el. L a misma naturaleza exige esta investigación y Heraclito se detiene en las condiciones que la hacen posible:

  • El hombre debe observarse a si mismo.

  • Los hombres deben comunicarse entre si.

Ética

El hombre se compone de cuerpo y alma. El alma es de naturaleza ígnea y es inmortal. Su función consiste en conocer la ley que todo lo rige, el Logos universal, y penetrar en el interior de uno mismo.

Desde un punto de vista ético, Heraclito defiende el relativismo moral. La calificación moral que se hace de un acto es una mera cuestión de perspectiva. Son los hombres los que califican las cosas como buenas o malas.

LA TRADICIÓN MÍSTICA ITÁLICA: PITÁGORAS Y PARMÉNIDES

    • Pitágoras (fl. 532 a.C.) y los pitagóricos

El pitagorismo no solo fue un movimiento intelectual, sino también religioso y místico.

La doctrina pitagórica

Influidos por su condición de matemáticos, hicieron uno de los descubrimientos más importantes en el ámbito de la música: el hecho de que los intervalos musicales son completamente explicables por medio de proporciones numéricas. Y si la armonía musical se reduce a números, ¿por qué no también la armonía del cosmos? De esta forma, los pitagóricos consideraron que el orden real se identificaba con el orden numérico y que los comportamientos y las propiedades de los seres se podían expresar en términos matemáticos. El número es, pues, el principio de todas las cosas, es lo que les da forma, lo que hace de lo indeterminado algo determinado.

Doctrina de los contrarios

L a doctrina de los contrarios toma, en este caso, la forma de un claro dualismo. Las oposiciones entre cosas no son sino oposiciones entre números. La oposición numérica más característica es la existente entre números pares e impares a la que se reduce la dualidad limitado-ilimitado, perfecto-imperfecto. A los números pares corresponde lo ilimitado, lo perfecto y a los impares lo ilimitado, lo imperfecto.

La unidad es el par-impar, pues si sumamos a un número cualquiera la unidad, le convertimos en par si es impar y viceversa. Por otro lado, a esta cadena de oposiciones los pitagóricos le confieren un carácter ético, pues consideran que lo que se corresponde con lo limitado es lo bueno y lo que se identifica con su opuesto es lo malo.

Cosmología

Lo pitagóricos conciben el cosmos como una gigantesca esfera, que para los griegos era la figura perfecta. En su descripción del cosmos incluyen la Tierra, la Luna, el Sol, cinco planetas y el cielo de las estrellas fijas. Esta teoría se acerca mucho al cosmos copernicano del Renacimiento.

La teoría del alma

Para los pitagóricos el alma sobrevive después de la muerte y transmigra a otros cuerpos. Según esta doctrina el cuerpo es una cárcel para el alma.

.mientras el alma se encuentra en el cuerpo tiene necesidad de él, pero cuando está fuera de él, vive una vida incorpórea en un mundo superior. El alma vuelve a esa vida si se purifica durante la vida corpórea.

    • Parménides (nac. ca. 540 a.C.) y la escuela de Elea

Vida y obra

Parménides se inició en la filosofía a través de los grupos pitagóricos, para luego crear su propia escuela conocida como la escuela de Elea, y su propia filosofía.

La doctrina de Parménides se recoge en un largo poema compuesto de 3 partes; en la primera parte la diosa de la sabiduría explica los 2 caminos que se pueden seguir en la vida:

  • El camino o vía de la verdad, considerado por Parmenides como el verdadero camino de la investigación.

  • El camino de la opinión, que Parmenides rechaza por engañoso, a pesar de que los hombres lo prefieran por ser mucho más transitable y cómodo de seguir.

Características del Ser

  • El Ser es y es pensable. El no-ser ni es, ni es pensable. Esto supone afirmar que es lo mismo ser y pensar. Parménides identifica el no-ser con la nada. El llegar a ser todavía no es. Y, si no es, proviene de la nada, del no-ser y el no-ser no es ni se puede pensar.

  • El Ser es imperecedero e inengendrado, porque, en caso contrario habría de suponer que procede del no-ser y que vuelve a él; pero el no-ser es impensable e inexistente.

  • El Ser es uno, ya que si hubiera otra cosa sería no-ser.

  • El Ser es inmóvil, puesto que todo movimiento consistiría en un cambio hacia el no-ser.

  • El Ser es indivisible, puesto que el vacío que habría de separar las partes sería no-ser.

El Ser al que se refiere Parménides es la realidad, y lo concibe como algo corpóreo, limitado, compacto, inengendrado e imperecedero, sin posibilidad de cambios ni movimientos. Es, pues, como una esfera bien redonda, inmóvil y eterna.

Conocimiento racional versus conocimiento sensitivo

Parménides introduce la distinción entre verdad y opinión y da primacía a la razón por encima de las apariencias sensibles y engañosas. Piensa que el ser no tiene una existencia tal y como la perciben los sentidos.

Física

Para Parménides, el universo está constituido por una serie de esferas concéntricas, alternativamente frías y oscuras, y calientes y luminosas. La última esfera envolvente es sólida, fría y oscura. Debajo está la de las estrellas fijas, luminosa y caliente. En as restantes están los astros, el Sol y la Luna. En el centro de todo está la Tierra, dentro de la cual hay una masa de fuego en la que reside la divinidad que lo gobierna todo.

Lo seres vivos proceden de los elementos y de sus cualidades. El fuego es la causa de la vida y de la inteligencia.

LOS ÚLTIMOS PRESOCRÁTICOS

Son, en general, filósofos pluralistas. Postulan la existencia de múltiples elementos invariables y siempre idénticos a sí mismos. Dichos elementos, al combinarse entre sí, dan origen a la realidad múltiple y cambiante.

Son continuadores de Parménides y toman de él algunas de sus ideas principales:

  • El ser no puede proceder del no-ser.

  • El ser es eterno e indestructible.

  • La unidad no puede surgir de la pluralidad.

  • Si se acepta el cambio en la realidad, es necesario explicarlo.

Pero se separan de Parménides cuando afirman que el devenir es un hecho innegable y tratan de explicarlo admitiendo que el principio último de lo real es múltiple.

    • Empédocles de agrigento (ca. 483-430 a.C.)

El arché

Empédocles concibe la realidad también como una esfera. La realidad se forma a partir de la combinación de 4 elementos o raíces de todas las cosas: el agua (Tales de Mileto), el aire (Anaxímenes) y el fuego (Heráclito) a los cuales él añade un cuarto elemento: la tierra.

Las fuerzas ajenas a la materia: el Amor y el Odio

La mezcla de todos los elementos que dará lugar a todos los seres del universo se produce por el concurso de 2 fuerzas cósmicas trascendentes a la materia: el Amor y el Odio. El Amor tiende a unir, el Odio a separar. De su mezcla y separación surgen todas las cosas.

El eterno retorno. Fases del desarrollo cíclico

  • Predominio del Amor: unidad. Todo se mantiene unido y mezclado en el ser, uno, finito, limitado, imperecedero, inmóvil, homogéneo y esférico.

  • Principio de disgregación. Se produce la lucha del Odio contra el Amor y comienza la cosmogénesis. De la unidad de la esfera se separa el cosmos. El éter, el aire y el fuego suben y forman el cielo y los astros. La tierra y el agua bajan y forman la tierra: su sudor es agua. Todo sale a través del torbellino rotatorio del combate Amor-Odio.

  • Triunfo de la discordia. Todo es pluralidad y disgregación. Cuando triunfa el Odio, los elementos se separan totalmente, uniéndose lo semejante con lo semejante en el centro, la tierra; luego, en esferas concéntricas, el aire, el agua y el fuego.

  • Triunfo del Amor. Finalmente, de nuevo el Amor realiza la mezcla total y se vuelve a la esfera: el ciclo puede comenzar de nuevo.

Visión del hombre

El hombre es para Empédocles una miniatura del cosmos, que se compone de una mezcla proporcionada de los 4 elementos.

En lo referente al problema del conocimiento, Empédocles admite la validez de los datos proporcionados por los sentidos, es decir, del conocimiento sensible. Las sensaciones se producen por un principio de simpatía, según el cual lo semejante conoce a lo semejante.

Empédocles entiende que el hombre conoce sólo aquello con lo que casualmente se encuentra. Pero, precisamente por eso, no puede renunciar a ninguno de sus poderes cognoscitivos: necesita servirse de los sentidos, y también del intelecto , para ver cada cosa en toda su claridad.

    • Anaxágoras de Clazomene (ca. 499-428 a.C.)

El arché

La realidad se compone, según Anaxágoras, de la mezcla de múltiples elementos que son como las semillas de las cosas, también llamados homeomerías.

El Nous

  • Un elemento pasivo compuesto por el conjunto de semillas materiales e inmóviles por sí mismas.

  • Un elemento activo, el Nous, sustancia espiritual que ordena las cosas en un cosmos y que las pone en movimiento.

El Nous es la inteligencia ordenadora, al que Anaxágoras describe como una fuerza cósmica comparable al Logos de Heráclito o al Amor-Odio de Empédocles. Su objetivo consiste en mover la masa de semillas con el fin de originar un torbellino en el que se puedan realizar las mezclas y separaciones a partir de las cuales se originará el mundo. De esta forma, Anaxágoras coloca fuera de la materia misma la causa destinada a explicarla, introduciendo así el finalismo en la filosofía.

La teoría del conocimiento

Con respecto al conocimiento sensible, Anaxágoras afirma que las apariencias de las cosas son indicativas de lo que está oculto en ellas.

Explica el conocimiento sensible por medio del encuentro entre los opuestos.

    • Demócrito de Abdera (ca. 460-370 a.C.)

El arché

El materialismo atomista fue fundado conjuntamente por Demócrito y Leucipo; para ellos la realidad se reduce en último término a átomos infinitos, físicamente indivisibles sólidos, homogéneos, indestructibles, dotados de movimiento propio y cualitativamente idénticos, de modo que sólo se distinguen por su forma y su posición. Pero para que los átomos puedan moverse es necesaria la existencia del espacio vacío.

Las cualidades y propiedades que observamos en los objetos y seres que habitan el universo se reducen a las relaciones cuantitativas entre los átomos. Así pues, todo encuentra su razón de ser sin necesidad de recurrir a fuerzas ajenas a la materia. La realidad se compone de materia, , vacío y movimiento y su funcionamiento es puramente mecánico. Incluso la vida psíquica es un fenómeno que se reduce a la disposición y movimiento de los átomos, por más que sean los más sutiles y ligeros los que compongan el alma.

Cosmología

La idea milesia de la pluralidad de mundos y elrecurso al torbellino para explicar la estructura de universo son recogidos por Leucipo y Demócrito para configurar la cosmología atomista: el universo es un vórtice o torbellino de átomo y son los choques fortuitos y los enganches que se producen entre ellos en el inmenso espacio vacío los que dan lugar a infinitos mundos distintos.

Los átomos más densos y compactos se agrupan en el centro del torbellino, lo cual origina la formación de la tierra y de los mares. Por su lado, los átomos más ligeros, que giran vertiginosamente en los extremos del vórtice, forman el aire y este, a su paso, arrastra grandes piedras, que son los cuerpos celestes.