Filósofos griegos

Filosofía griega clásica. Aristóteles. Vocabulario. Parménides. Platón

  • Enviado por: Aylen
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Relación de autores:

Aristóteles toma de Parménides dos ideas: la idea del movimiento y la idea de la inteligencia. Estas dos ideas las recibe como única salida para elevar la razón y poder alcanzar una vida superior. Aristóteles opina que no existe acto eterno y por ello critica al ser único e inmutable de Parménides. Aristóteles dice que el acto eterno no existe, ya que antes no ha existido el no ser, sino que ha existido un ser en potencia. También dice que la filosofía de Parménides no explica la realidad ya que se apoya en una causa formal. Aristóteles ve al “ser” como “verdad”, Parménides en cambio ve la “verdad” como ser”.

De Heráclito toma una idea: la idea del movimiento. Aristóteles utiliza esta idea para transformar la realidad, lo que permite el paso de la potencia al acto. Dice también de Heráclito que sólo se fija en la causa eficiente.

Aristóteles, al igual que Sócrates y Platón, opina que el hombre está creado para la ciencia (ciencia: conjunto de afirmaciones necesarias, inmutables y eternas). Trata de apoyar esta postura, al igual que Platón, pero en otro sentido ya que Aristóteles piensa que el colocar la auténtica realidad en el mundo en el que vivimos puede ocasionar varios problemas: las ideas, al estar fuera del mundo sensible, no pueden ser la causa de las cosas sensibles. Aristóteles también dice que la si la ciencia estuviera fuera de este mundo no tendría ningún valor.

Otro problema que trata de resolver Aristóteles es el cambio. Para ello plantea tres principios (substrato, forma y privación) y distingue cuatro tipos de causas: la material y eficiente (nombradas anteriormente por los Presocráticos), la causa formal (de la que nos habló Platón) y la causa final, ideada por él mismo ya que piensa que cada cambio ha de tener un fin.

Aristóteles, al igual que Platón tiene un concepto dualista del ser humano. Aunque para Platón el alma es independiente del cuerpo, para Aristóteles el alma es un componente, junto al cuerpo, del ser humano. Aristóteles dice que el ser humano está compuesto de cuerpo y alma. Aristóteles clasifica el alma en tres grupos: la racional (ser humano), la sensible (animales) y la vegetal (plantas). Platón en cambio, divide el alma en: racional, irascible y concupiscible. De Todo esto Platón saca que la virtud consiste en el dominio del alma racional a las otras dos (irascible y concupiscible). Para Aristóteles, la virtud es la realización de las funciones que le es propia.

Platón dice que el conocimiento sensible no puede crear verdad. Para Aristóteles, el conocimiento sensible es el origen y principio de todo conocimiento humano.

Platón cree en un conocimiento racional, pero Aristóteles afirma que sólo existe conocimiento intelectual si hay conocimiento sensible.

Aristóteles no está de acuerdo con la dictadura de Platón, ya que opina que es una dictadura ya que el rey filósofo manda por encima de los demás.

TÉRMINOS

Ciencia: Aristóteles piensa que existe una continuidad entre conocimiento sensible y conocimiento intelectual. Aristóteles afirma que lo universal se obtiene a partir de lo particular mediante la abstracción. El hombre capta, a través de los sentidos la fantasía, que le indica la materia, forma y universal del objeto. El entendimiento agente vuelca su actividad en la imagen, que se encuentra en la fantasía y llega a desnaturalizarla para descubrir su forma. Cuando esta operación termina el conocimiento pasivo conoce lo universal.

El conocimiento universal se basa en el conocimiento sensible que le va a proporcionar los materiales necesarios para poder realizar el conocimiento intelectual. Este conocimiento intelectual e alcanza a través de la abstracción.

Acción: es el proceso y el resultado de actuar. La acción es un proceso originado en el hombre cuyos efectos repercuten en él mismo. En la ética y en la política, al acción es el objeto central de su estudio. Toda acción tiene una finalidad que tiende hacia un bien. Si hay múltiples acciones también hay múltiples fines. Todas las acciones y sus fines tienden a un último fin. Este último fin se trata del ser supremo. Debe existir siempre una circularidad entre acciones y virtudes, pero el carácter virtuoso de una acción va a depender siempre de la actitud del agente. Para ser virtuoso hay que poner en práctica la virtud. Es preciso que toda acción sea voluntaria ya que ésta nos lleva a elegir bien.

Alma: es el principio de la vida y del razonamiento. El alma queda definida en dos conceptos: acto y forma (tiene vida en potencia). El alma no puede vivir separada del cuerpo. Todos los seres humanos poseen alma, ya que el pensamiento humano es una actividad vital que no puede desarrollarse sin el funcionamiento del cuerpo. Aristóteles diferencia tres almas: la racional (de los seres humanos), la sensible (de los animales) y la vegetal (de las plantas). El alma humana (la racional) posee las funciones de las otras dos almas (alma sensible y vegetativa).

Autarquía: es la condición de lo que se basta a sí mismo. La autarquía fue considerada por algunos filósofos como el bien supremo del hombre. Cuando conseguimos la felicidad, ésta proporciona cierta autarquía al individuo. El ser humano es un ser un ser social por naturaleza, un ser que necesita relacionarse con los demás.

Bien: no existe un ser único ni tampoco un único ser. Cada ser humano tiene su propio ser y a cada uno de ellos le corresponde un Bien que estará en relación con su esencia. Aristóteles presenta una jerarquía de bienes producidos por las virtudes prácticas e intelectuales, mediante la especulación y la sabiduría. El Bien es también el fin de la comunidad social ya que el ser humano es un animal social. El Bien se deriva de la ciencia suprema (ciencia política). El fin de la política es el verdadero bien (las buenas acciones). El bien supremo de la vida es el mismo para todos los seres humanos. El fin de la comunidad política es el bien común, no el individual.

Felicidad: sólo los sabios son felices de verdad ya que la felicidad consiste en la contemplación, la actividad más alta del intelecto humano. Los seres humanos tienen también facultades comunes con los animales pero poseen otras que son propias de ellos mismos. La auténtica felicidad consiste en el ejercicio de estas últimas facultades. El hombre necesita averiguar qué es el Bien y para ello realiza un esfuerzo intelectual que le ayuda a alcanzar la felicidad.

Fin: todo lo que sucede no es fruto del azar, todo tiene una finalidad. Las cosas tienen un carácter ideológico, ya que están hechas con una finalidad. El fin de la política debe ser el bien del hombre. La sociedad es algo natural porque emerge de una inclinación de la propia naturaleza humana. En la naturaleza del hombre hay una finalidad. Es en esta finalidad en donde consiste su bien y su felicidad.

Función del hombre: la función en Aristóteles equivale a la actividad. La función del hombre es la actividad propia del hombre. Aristóteles distingue entre las actividades propias del ser humano, por ejemplo, flautista, escultor o artesano, y la actividad propia del hombre en cuanto hombre, no en cuanto flautista, ni en cuanto escultor, ni en cuanto artesano. La función propia del ser humano, al distinguirse de los otros seres por la razón, por el logos, es vivir y actuar racionalmente. La función o actividad propia no del hombre, sino del hombre bueno se dice que es la misma vida y la misma actuación dirigidas por la virtud más perfecta que, según Aristóteles, es la sabiduría.

Naturaleza: es el principio y causa del movimiento sustancial y del reposo de los seres. Según su esencia los seres tienen por naturaleza unas potencialidades que le son propias. Lo que es por naturaleza es distinto a lo accidental. El hombre es un animal social y político por naturaleza, es el modo de ser propio de la realidad humana, que lo define.

Ser social: los seres que viven solos o son dioses o son animales. El hombre, por naturaleza, es un ser social y un ser político. El ser humano necesita de lo social para satisfacer sus necesidades y para realizar sus propias funciones: las racionales.

Virtud: la virtud para Aristóteles tiene un nivel intelectual y un nivel moral. Este último nivel consiste en el justo medio entre dos extremos viciosos. La virtud normal se vincula al equilibrio, que convierten al ser humano en un ser prudente. Todo buen acto moral depende de los hábitos, de repetir actos buenos. La virtud es un hábito adquirido y voluntario. Si estos hábitos son buenos, son virtuosos, si son malos, son viciosos. Estos últimos nos alejan de la felicidad.