Filosofía

Ética y moral. Educación moral. Psicología moral. Kohlberg. Habermas. Formación del ciudadano

  • Enviado por: F Carrillo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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1.LA EDUCACIÓN MORAL

La educación moral ha sido dada de lado hasta bien tarde, siendo tan básica, tan importante como puede ser la intelectual, la física, la afectiva....

El objetivo de la educación moral es capacitar a las personas para resolver de modo responsable y autónomo los problemas o las alternativas que se le presentan: Esto, a primera vista parece un trabajo imposible, pero la realidad es que tal y como pasa con la ética, podemos plantear la educación moral como una tarea de construcción de ciertas normas y pautas que permitan a la persona dar soluciones responsables a los dilemas morales que se le presentes, tanto en el ámbito privado como en el público. La educación moral enseña a la persona a elegir. Esto puede ser decepcionante para quien espere el tradicional listado de valores absolutos e inmutables, como se ha hecho desde el enfoque fundamentalista con la ética.

Concluyendo diré que la educación moral es un proceso creciente de

maduración cognitiva, motivacional y practica que busca construir una personalidad moral, autónoma y responsable de sus acciones y sus decisiones.

2.LA PSICOLOGÍA MORAL

Los primeros estudios que se hicieron sobre psicología moral se difulcaron en tres caminos: el psicoanálisis de Freud , el sociologismo de Durkhem y el empirismo de Baldwin y el enfoque experimental de Harshorne y May. Pero la madurez del estudio de la psicología moral viene con la obra de Piaget " Le jugement moral chez l'enfant ". La investigación abierta por Piaget se continuará especialmente por Kohlberg, y también por Habermas; esta es la razón por la que haremos un breve recorrido por las tesis de estos tres autores.

2.1 PIAGET

Durkheim define actual moralmente como " conformarse a las reglas de la moral ", de lo que se deduce una educación moral basada en la disciplina y en el castigo. Pero Piaget no coincide con Durkheim en que haya solo una autoridad y un tipo de reglas. Piaget distingue, al menos, dos: la del respeto unilateral y la del respeto mutuo. Así, frente a la afirmación de Durkheim "la obligación moral se produce por efecto del respeto a la norma y quien la establece", Piaget considera que hay que sustituir la regla de obligación (unilateral, respeto a la autoridad del adulto) por la regla de cooperación (bilateral, respeto entre iguales). La autonomía moral viene dada del paso de la primera regla a la segunda.

La metodología que Piaget utilizará para estudiar la génesis del juicio moral será clínica, basada en una combinación de observación y entrevistas con niños de 6 a 12 años. El objetivo era saber como concibe el niño el "respeto a la regla", ¿qué parte tiene la influencia del adulto, la cooperación entre iguales y la incidencia del desarrollo intelectual sobre el juicio moral?

Dividiremos en tres partes el estudio de Piaget: reglas, mentira y justicia.

La primera parte trata de las reglas del juego, como las establece el niño y como tienen que ponerse de acuerdo para poder jugar. Piaget da un ejemplo práctico, el de las canicas.

En la segunda parte se estudia la mentira infantil y como se responsabiliza de ella el niño. La respuesta sobre la responsabilidad, tanto en función del contenido, como de las consecuencias de la mentira, depende de la edad: Hasta los ocho años el niño responde y actúa en función del respeto unilateral ("la mentira es mala porque se castiga"), a partir de los ocho años se produce el respeto mutuo, el niño comprende que la mentira es mala en sí misma aunque no se castigara, por ser antisocial; aunque para esto la presión adulta sobre el niño debe ser sustituida por la cooperación.

Por último, Piaget investiga hasta que punto consideran los niños justas las sanciones. En este caso, como en el anterior, la respuesta de los niños se clasificará en dos grupos: menores y mayores de ocho años. Los menores impondrán sanciones severas, ya que la más severa es la mas justa. Los mayores de ocho años, en cambio, la sanción mas justa es la que exige una reparación de la reciprocidad dañada, como puede ser exclusión del grupo social. El paso del primer grupo al segundo es, precisamente el paso del respeto unilateral al mutuo.

Dependiendo le la fase en la que nos hayamos estacionado a la hora de la formación del juicio moral, así serán nuestras relaciones sociales, por ello es tan importante la madurez psíquica y social para alcanzar la madurez moral. Así, las relaciones sociales basadas en la autoridad (en la presión, en el respeto unilateral) solo pueden dar lugar a una estructura moral heterónima; solo las relaciones cooperativas dan lugar a una estructura moral autónoma.

2.2.KOHLBERG

Kohlberg aprueba y reconoce los trabajos de Piaget y considera que este ha desmentido eficazmente los diferentes tipos de relativismo, que han mantenido siempre que la clase, el sexo o la cultura determinan fuertemente el desarrollo moral. A su vez, Kohlberg matizará algunos

Puntos de la teoría de Piaget, principalmente dos: su esquematismo a la hora de reducir a dos los tipos de moral, lo que contribuye a desfigurar el carácter evolutivo del criterio moral y la poca precisión con la que plantea la relación entre maduración moral y desarrollo intelectual. Así, Kohlberg demostrará que se dan "estadios" (cambios de edad dirigidos estructuralmente) en el proceso de maduración moral, en estrecha relación con el área cognitiva. Según Kohlberg, un mayor desarrollo cognitivo se asocia siempre con un mayor desarrollo social.

Kohlberg plantea en 1981 lo que parece ser la versión definitiva de la teoría planteada en 1958 en la que se estructura la génesis del desarrollo moral a través de varios niveles, con varios estadios cada uno. Estos niveles son progresivos, se trata de una evolución.

Kohlberg considera la maduración del juicio moral como el resultado de dos factores combinados: el desarrollo lógico y la adopción de roles sociales.

En la revisión de 1978, Kohlberg reconoce la no universalidad de su modelo en todas las culturas ni en ambos sexos. Este último dato es curioso, ya que la mujer siempre quedaba agrupada en los estadios 3º y 4º, lo que parecía un subdesarrollo moral de la mujer; pero se trata de una situación sociocultural, y no personal." Las mujeres enfocan la moralidad mucho más en términos de responsabilidad que el hombre, porque la percepción de su yo está fuertemente ligada a las relaciones con los otros". En 1979 Gilligan matiza esto diciendo que los varones atienden a soluciones morales objetivas y universalizables, y las mujeres, en cambio, se guían por vínculos de responsabilidad y cuidado.

Por último, y con respecto a los estadios, Kohlberg se replantea a jerarquía de los estadios, ya que duda si el estadio 6º ("Lo correcto es guiarse por principios éticos universales que toda la humanidad puede seguir, ya que la persona ha descubierto la validez de los principios y se ha comprometido con ellos)está por encima del 5º ("lo correcto es sostener los derechos, valores y contratos legales básicos de una sociedad, aún cuando entren en conflicto las reglas concretas y las leyes de grupo") o son solo distintos.

2.3.HABERMAS

Habermas plantea como vía para logra la emancipación moral y racional dos puntos interrelacionados: la autoreflexión y el diálogo (la acción comunicativa). La acción comunicativa se funda en el carácter dialógico, intersubjetivo, el hablante y el oyente se orientan a una mutua comprensión recíproca; para esto, Habermas se inspira en la filosofía del lenguaje. Señalaremos ahora las características de la acción comunicativa:

  • La acción comunicativa es un tipo de interacción social.

  • Se orienta hacia la comprensión mutua

  • Su objetivo es lograr un acuerdo

  • Idealmente la única fuerza es la del mejor argumento, por tanto se desechan las relaciones de fuerza.

  • Por tanto, el proyecto habermasiano de democracia está basado en la racionalidad comunicativa.

    Hablaremos ahora de la relación entre Habermas y la educación. Comenzaremos refiriéndonos a un trabajo, según mi punto de vista, muy interesante presentado ante la Conferencia de Rectores de Alemania Occidental en mayo de1969 (un año después de las revueltas estudiantiles). En este trabajo Habermas presenta sus puntos de vista sobre la democratización de la enseñanza superior. Así, presenta los principales problemas que presenta la democratización de la enseñanza superior y a continuación sus soluciones a dichos problemas. Al problema de la politización de la enseñanza, Habermas contesta que la enseñanza superior debe democratizarse, en el sentido de adoptar unas medidas que le den a la enseñanza secundaria la capacidad de una autonomía administrativa (que no quede en potencia).

    Habermas recalca la importancia de las instituciones educativas para preparar a los individuos para el modelo de racionalidad comunicativa y en este hecho la universidad tiene un papel central porque debe crear técnicos cualificados que hayan adquirido habilidades extrafuncionales pero útiles para el trabajo (liderazgo, lealtad...), poder trasmitir ,interpretar y desarrollar la tradición cultural de la sociedad y , por último, la universidad debe crear la conciencia política y potenciar la participación de los estudiantes en la vida de la universidad. La universidad es el lugar ideal para formar ahombres y mujeres democráticos, y para ello Habermas recomienda la formación de una auténtica comunidad crítica de estudiantes y profesiones, aunque, como sabemos, para ello haría falta una reforma estructural de la universidad. Habermas propone dos reformas posibles: la democratización de la Universidad (la más indicada según Habermas) y la integración de una universidad despolitizada al mercado laboral, convirtiéndola en mano de obra.

    Como aplicación práctica en la vida democrática de la teoría de la acción comunicativa Habermas acepta las decisiones por la mayoría como sustitutas del modelo ideal, que sería el consenso, el cual requiere bastante más tiempo.

    Por último, Habermas advierte del peligro que corre la democracia dentro de la universidad de caer en violaciones de la legalidad, aunque su solución no es demasiado brillante: solo la solidaridad y la unión entre los miembros de la universidad puede remediar este mal.

    3.ESTRATEGIAS DE EDUCACIÓN MORAL

    Basándonos en Puig Novira y Martínez Martín (1989, 151-237), vamos a definir los pasos que debíamos dar para la aplicación práctica de una buena educación moral. El primer paso sería definir los objetivos educativos, que enumerándolos serían:

    1.Desarrollo de la capacidad cognitiva

    2.Desarrollo de la capacidad empatica y de adopción de perspectivas sociales

    3.Desarrollo de la autoconciencia

    4.Desarrollo del juicio moral

    5.Desarrollo de la capacidad de argumentación y de diálogo

    6.Desarrollo del espíritu crítico y creativo a propósito de la información moralmente relevante

    7.Desarrollo de la capacidad de autorregulación

    8.Desarrollo de las aptitudes para la acción y transformación del entorno

    Para lograr la autonomía moral es necesaria la organización democrática de las instituciones educativas. La autonomía moral solo puede surgir de una organización estructural que favorezca los caminos y las formas de autogobierno. La autonomía moral solo puede florecer como fruto de una tarea educativa global de ,la comunidad escolar (respaldada por la educación familiar, cívica, etc...). En último término, el logro de sujetos morales autónomos, conscientes y responsables es el resultado de una profundización y extensión de los procedimientos democráticos a todas las esferas de la vida. La autonomía moral no puede darse sin un medio político-cívico-familiar sinceramente democrático, o sea, participativo.

    4.LA FORMACIÓN DEL CIUDADANO

    La escuela nos prepara para vivir, nos prepara para el trabajo (haciéndonos asumir normas, horarios, plazos, disciplina...) y nos prepara para ser individuos públicos y poder incorporarnos en la vida adulta. De manera directa, la escuela trasmite los conocimientos, los valores y las actitudes que permiten la perpetuación del sistema político e institucional. Aprendemos un papel determinado como ciudadanos de un régimen político concreto, como miembros de una nación, como integrantes de una serie de instituciones, etc...

    Este proceso de aprendizaje no se hace de forma directa, sino de una manera sutil, imprecisa, pero eficaz. La escuela nos va a enseñar, como miembros de un estado democrático, a participar activamente en la toma de decisiones, a elegir representantes y delegarles el poder para decidir por nosotros, a utilizar los cauces establecidos para formular quejas, a participar en la sección participativa de la estructura escolar (consejos escolares, asambleas, delegados de curso...), aunque eso no significa que la participación de los alumnos vaya a afectar al devenir de la vida en el aula.

    La participación activa en la vida pública exige que la escuela invierta esfuerzos en capacitar a los alumnos para el ejercicio responsable de su libertad, para la autonomía solidaria, para la crítica constructiva, para la cooperación colaborativa..., pero al tiempo, la preparación para el trabajo exige prepararlos para la aceptación sumisa y disciplinada de la autoridad. Esta dualidad da lugar a personas muy solidarias con los grandes dramas del prójimo, pero indiferentes ante los problemas de los proximos y, a su vez, ayuda a mantener el "status quo" .

    5. CONCLUSIÓN

    La democracia , a pesar de ser como todo sistema político, imperfecta ,es el mejor sistema que actualmente existe, en eso estamos la mayoría de acuerdo. Pero actualmente no vivimos en un mundo plenamente democrático, la democracia está desvirtualizada. Esta es una de las razones por las que María Zambrano afirma que el hombre ha de reavivar la democracia, personificando a los individuos y humanizando la sociedad. Así mismo afirma María Zambrano que la democracia solo es posible entre individuos con personalidad propia, y eso solo se logra mediante una educación moral.

    Pero esa educación moral no se nos facilita, no se nos da. Me he dedicado a preguntar a mis compañeros de facultad y a los conocidos de mi edad si sabían qué se votaba el trece de junio, y la mayoría no lo sabía, así mismo estoy convencida de que ellos, como yo, desconocen como funcionan e interacciones los tres poderes, o qué es un decreto de ley, o que hace el presidente del senado...La pregunta siguiente sería ¿por qué no lo sabemos? No lo sabemos porque no nos lo han enseñado. No hay interés en que sepamos como funcionan los resortes del poder, solo en que nos vanagloriemos de vivir en un país democrático.

    Si vamos un poco más lejos, descubriremos que los individuos libres y moralmente independientes no son rentables, ni convienen a nadie. No convienen al gobierno, ni al mercado, ni a la policía, ni a la televisión...

    Visto esto,¿ quién luchará por la implantación de una enseñanza que cree a seres moralmente independientes y democráticos? Nadie. Ya que si tomamos el punto de vista de Habermas y asumimos que la educación está politizada y depende del partido que gobierne cada cuatro año ¿qué partido político se va a molestar en llevar a cabo una reforma social de esta índole? Ninguno, en mi opinión. Y la otra opción, más improbable aún, sería la de una conciencia popular de la necesidad de la educación moral, que creara una demanda que tuviera que solventar el partido que ganara las elecciones, o que (incluso más remota) provocara una protesta popular activa que obligara a dicha reforma.

    La realidad es que necesitamos una educación para la democracia y, en extensión, para la vida. Necesitamos que nos enseñen a dialogar, a escuchar, a respetar y a tener independencia de pensamiento para poder contrarrestar la manipulación (del poder, de los medios, de los demagogos...). Y la democracia debe, como una de las características más importantes, inculcarnos la participación, ya que ese es una de los grandes males de nuestra sociedad, la pasividad (causa ,a su vez, del asqueamiento el ciudadano de a pie con respecto a la vida política, por sentirse a parte, e incapaz de cambiar las cosas).

    La universidad, que se supone según Habermas, que es el sitio donde germina la reforma social, tampoco nos ofrece medios para ser democráticos, de hecho, considero que nos dificulta, creando competencia entre compañeros, que disgrega al curso y nos deshace como grupo d presión, utilizando una maquinaria burocrática compleja y estratificada, la cual da mucha facilidad a la corrupción, manteniendo al alumno en una indefensión opresiva ante los posibles abusos de un profesor, el cual (dependiendo del status que tenga) podrá hundir a ese alumno cuanto desee, imposibilitándole, incluso, que acabe su carrera. Tampoco se nos forma teóricamente, no hablo ya de porqué los que estudian carreras de ciencias no reciben una educación moral, sino, ¿por qué esta se reduce a la carrera de Humanidades? Todos deberíamos poder recibir esa formación, ya que actualmente la universidad (que se supone que te forma como individuo) se limita a un aprendizaje verbalista basado en un trasbase de información, una trasmisión de saber absolutamente unilateral No sé cual es la solución al dilema de la universidad, ya que un régimen democrático , en el que los alumnos colaboren activamente (que no lo hacen) corre el peligro de que estos se muevan más por sus apetencias que por lo que realmente deben hacer, aunque.. ¿no deberíamos correr ese peligro?, aunque por otro lado, si los ciudadanos son educados correctamente desde la base, no habría tal peligro, porque estaríamos hablando de ciudadanos responsables capaces de regular su proceso educativo.