Filosofía kantiana

Kant. Filósofos alemanes. Idealismo trascendental. Pensamiento kantiano. Racionalismo. Razón crítica y pura

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KANT

INFLUENCIAS RECIBIDAS Y REPERCUSIÓN POSTERIOR

Aparte del influjo de la educación pietista-protestante que recibió en su niñez (el individualismo del libre examen y sus consecuencias para la libertad de conciencia), del racionalismo (Leibniz y Wolff) y del empirismo (Hume), hay que destacar la influencia de Rousseau a quien Kant admiró profundamente. En cuanto método de investigación, la mecánica Newton fue para Kant el modelo de lo que es una teoría científica.

Las repercusiones de la obra de Kant en la filosofía posterior son enormes: el idealismo alemán de Fitche, Schelling y Hegel llevará a su máxima expresión el intento de explicar la realidad desde la razón, olvidando los elementos empiristas presentes en la filosofía de Kant.

Schopenhauer desarrolló la filosofía kantiana elevando la voluntad a valor absoluto, y Nietzshe se opuso de raíz a la ética del deber de Kant, pues va contra la vida. Ortega, heredero del neokantismo, criticó la “razón pura”de Kant a favor de una “razón vital”.

Por otra parte, la concepción kantiana de los límites de la ciencia, así como su defensa de la libertad y la autonomía del ser humano, continúan vigentes hoy. Si bien el auge de ese “sujeto autónomo” tan aceptado en nuestros días no se ha traducido, paralelamente, en la aceptación de leyes morales universales sino en un relativismo que se mueve en el reino de la opinión.

PENSAMIENTO

Immanuel Kant (1724-1804), filósofo alemán, es considerado por muchos como el pensador más influyente de la era moderna. Sus obras más conocidas e influyentes son Crítica de la razón pura, Crítica de la razón práctica y Fundamentación de la metafísica de las costumbres, entre otras.

El pensamiento de Kant surge motivado por la situación específica en la que se encontraban la filosofía y la sociedad de su tiempo y por una exigencia de clarificación del hombre y de la sociedad. Esta exigencia de clarificación fue asumida por la filosofía kantiana como su tarea principal.

Las antagónicas interpretaciones de la razón (dogmatismo racional, positivismo empirista, irracionalismo) y el modo en que los seres humanos viven la época de ilustración, le imponen, según Kant, la necesidad de llevar a cabo su crítica de la razón.

Kant registra una situación humana de “minoría de edad”, propiciada por la pereza y la falta de verdadera libertad. La tarea de la crítica de la razón tendrá como objetivo primordial la realización de la libertad, la superación de la constricción civil y la constricción de la conciencia. Estas limitaciones de la libertad coartan el uso de la razón sometiéndola a instancias ajenas a la legalidad impuesta por ella misma.

La crítica de la razón será, pues, la exigencia de clarificación que el ser humano se impone sobre lo que es y sobre sus últimos fines e intereses.

La filosofía kantiana incluye un doble elemento: una crítica de las desnaturalizaciones de la razón y un proyecto de un estado nuevo de la humanidad e libertad. El cumplimiento de ambos objetivos requiere descubrir y establecer cuáles son los principios, las leyes y los fines últimos que la razón impone desde sí misma.

Según este proyecto, la “razón pura” significa la esencia de la razón en tanto que facultad que establece desde sí misma:

· Los principios que rigen el conocimiento de la naturaleza.

· Las leyes que regulan el comportamiento en cuanto acción moral o libre.

· Los fines últimos de esta razón, así como las condiciones en que podrán ser alcanzados.

Una crítica de la razón debe responder a la pregunta “¿qué puedo conocer?”. La respuesta a esta cuestión implica señalar los principios que hacen posible un conocimiento de la naturaleza y los límites del propio conocimiento. Esta tarea la lleva a cabo Kant en la Crítica de la razón pura.

La doctrina kantiana del conocimiento se basa en la distinción fundamental entre 2 fuentes del conocer: la sensibilidad y el entendimiento.

· La sensibilidad es pasiva, se limita a recibir impresiones provenientes del exterior.

· El entendimiento es activo, produce de forma espontánea ciertos conceptos sin derivarlos de la experiencia.

Esta distinción entre sensibilidad y entendimiento puede utilizarse para fundamentar filosofías muy distintas:

· La doctrina racionalista

· El empirismo de Hume.

Por tanto, la tesis kantiana puede expresarse en 3 afirmaciones:

· El entendimiento tiene conceptos puros que no proceden de la experiencia (doctrina racionalista)

· El entendimiento utiliza estos conceptos para unificar y ordenar la experiencia (empirismo)

· Tales conceptos solamente son aplicables con validez dentro de la experiencia.

Según Kant, dos han sido las deficiencias que han caracterizado tradicionalmente a la metafísica:

· La ciencia progresa, mientras que la metafísica continúa debatiendo las cuestiones que plantearon Platón y Aristóteles.

· Los científicos se ponen de acuerdo en sus teorías y conclusiones, mientras que los metafísicos se encuentran en permanente desacuerdo.

Estas deficiencias plantean la cuestión de si es posible la metafísica como ciencia. Sin embargo, para resolver esta cuestión es necesario determinar las condiciones que hacen posible la ciencia.

Para entender el planteamiento de Kant se deben distinguir 2 tipos de condiciones:

· Condiciones empíricas: son particulares y fácticas.

· Condiciones a priori: son universales y necesarias, y hacen posible el conocimiento y la experiencia, siendo previas a ella. Por ello, Kant las considera trascendentales.

Para conocer como investigar las condiciones que hacen posible el conocimiento científico Kant establece que se debe observar qué tipo de juicios utiliza el saber científico e investigar las condiciones que los hacen posible.

Para ello, Kant desarrolló la teoría de los juicios que establece:

· Los juicios analíticos son a priori (su verdad puede ser conocida independiente de la experiencia), universales y necesarios, pero no amplían nuestro conocimiento. En ellos el predicado está comprendido en el sujeto.

· Los juicios sintéticos son a posteriori (su verdad es conocida a partir de los datos de la experiencia), no son universales y amplían nuestro conocimiento. En ellos, el predicado no está contenido en la noción de sujeto.

· Kant reconoce la existencia de juicios sintéticos a priori que son extensivos (por ser sintéticos) y son también estrictamente universales y necesarios (por ser a priori). La validez de estos juicios se establece y es conocida independientemente de la experiencia.

· Las ciencias se componen de juicios sintéticos a priori; más aún, los principios fundamentales de las ciencias son sintéticos a priori.

En la Crítica de la razón pura Kant diferencia 3 apartados:

a- Estética trascendental: se estudia la sensibilidad y muestra las condiciones que hacen posible que en las matemáticas existan juicios sintéticos a priori.

b- Analítica trascendental: se estudia el entendimiento y las condiciones que hacen posible que en la física existan juicios sintéticos a priori.

c- Dialéctica trascendental: se estudia la razón y se ocupa del problema de la posibilidad o imposibilidad de la metafísica como ciencia.

a- Estética trascendental:

Para comprender la teoría kantiana de la sensibilidad, basta con generalizar el ejemplo de la visión, refiriendo espacio y tiempo (condiciones generales y necesarias) no sólo a la visión, sino a la sensibilidad en general. Kant denomina al espacio y al tiempo “formas a priori de la sensibilidad” e “intuiciones puras”:

· Espacio y tiempo son formas porque no son impresiones sensibles, sino las formas como percibimos todas las impresiones particulares. Y son a priori porque no proceden de la experiencia, sino que la preceden, como condiciones necesarias.

· Espacio y tiempo son intuiciones porque no son conceptos del entendimiento. El espacio y el tiempo son únicos, no hay pluralidad de espacios y tiempos. Son intuiciones puras porque carecen de contenido empírico.

Kant trata las matemáticas en la estética trascendental porque piensa que la posibilidad de los juicios sintéticos a priori dependen de que el espacio y el tiempo sean intuiciones puras:

· El espacio y el tiempo son condiciones previas, luego los juicios de las matemáticas son independientes de toda experiencia

· Los objetos de nuestra experiencia se dan en el espacio y el tiempo, luego los juicios de las matemáticas se cumplirán en los objetos de nuestra experiencia.

Además el razonamiento de Kant explica que:

· La geometría se ocupa del espacio

· La aritmética se ocupa del tiempo.

b- Analítica trascendental

Para explicar que comprender es la función propia del entendimiento, Kant se ayuda de un conjunto de complicados análisis que se pueden resumir en:

· Comprender los fenómenos es poder referirlos a un concepto. La actividad de referir los fenómenos a los conceptos se realiza siempre a través de un juicio. Por tanto, el entendimiento puede ser considerado como la facultad de los conceptos o como la facultad de los juicios.

· Kant distingue 2 tipos de conceptos:

- Empíricos: son los que proceden de los datos de los sentidos.

- Puros o categorías:

+ Son a priori, por lo que no proceden de la experiencia.

+ Son doce

+ Son condiciones trascendentales, necesarias, de nuestro conocimiento de los fenómenos.

+ Son vacíos, puesto que han de llenarse con datos provenientes del conocimiento sensible

· Kant explicó que los juicios que se refieren a los conceptos puros o categorías se pueden clasificar:

- Atendiendo a la cantidad.

- Según la cualidad

- Atendiendo a la relación

- Según la modalidad

Según Kant, los principios fundamentales en los que se basa la física son juicios sintéticos a priori. Para demostrar esto se puede poner como ejemplo el principio de causalidad:

· El concepto de causa, sobre el que se basa el principio, es puro, por lo que su validez no depende de la experiencia. Es, por tanto, a priori.

· El principio de causalidad es aplicable a todos los fenómenos que el entendimiento conoce. Es, por tanto, universal y necesario.

c- Dialéctica trascendental

Kant da una respuesta negativa a la pregunta por la posibilidad de la metafísica, ya que ésta, entendida como conocimiento de realidades que están más allá de la experiencia, es imposible porque la aplicación de las categorías fuera de la experiencia es lógicamente ilegítima y da lugar a errores e ilusiones.

La dialéctica trascendental es una crítica del entendimiento y de la razón en su pretensión de alcanzar el conocimiento de las cosas en sí.

La razón tiende a encontrar condiciones cada vez más generales, que abarquen y expliquen un mayor número de fenómenos.

La razón tiende a la búsqueda de lo incondicionado, a extender su conocimiento más allá de la experiencia, a hacerse preguntas y formular respuestas acerca de Dios, del alma y del mundo.

· Los fenómenos físicos se pretenden unificar y explicar por medio de teorías metafísicas acerca del mundo, lo que da lugar a antonimias

· Los fenómenos psíquicos se pretenden unificar y explicar por medio de teorías metafísicas acerca del alma, lo que da lugar a paralogismos

· Los fenómenos físicos y psíquicos se intentan explicar y unificar por medio de teorías acerca de una causa suprema de ambos, lo que constituye el ideal de razón.

Según Kant, Dios, alma y mundo son 3 ideas de razón que expresan el ideal de razón de encontrar leyes y principios cada vez más generales.

Idealismo trascendental

La distinción entre fenómeno y noúmeno es fundamental en el sistema kantiano. Al tratar de esta cuestión en la Crítica dela razón pura, Kant distingue 2 sentidos, uno negativo y otro positivo, del concepto de noúmeno:

· Negativamente, “noúmeno significa una cosa en la medida en que no puede ser reconocida por medio de la intuición sensible”.

· Positivamente, significa un “objeto que puede ser conocido por medio de la intuición intelectual”.

Ahora bien, como carecemos de intuición intelectual y solo tenemos intuición sensible, nuestro conocimiento se halla limitado a los fenómenos y, por consiguiente, el concepto de noúmeno queda como algo negativo, como límite de experiencia, como límite de lo que puede ser conocido. No hay conocimiento de las cosas en sí, de los noúmenos. El acceso a las cosas en sí no se halla en la razón teórica, sino en la razón práctica.

La distinción entre fenómeno y noúmeno permite comprender por qué Kant denomina a su doctrina “idealismo trascendental”: porque el espacio, el tiempo y las categorías son condiciones de posibilidad de los fenómenos, de la experiencia, y no propiedades o rasgos reales de las cosas en sí mismas.

Por otra parte, en la Crítica de la razón pura, Kant explica que el ser humano también necesita saber cómo ha de obrar, cómo ha de ser su conducta: la razón tiene una función moral.

Kant distingue 2 funciones en la razón:

· Razón teórica: formula juicios y se ocupa de conocer cómo son las cosas, del “ser”.

· Razón práctica: formula imperativos y se ocupa saber cómo debe ser la conducta humana, del “deber ser”.

La ética de Kant, al contrario que las éticas anteriores que habían sido materiales, fue una ética formal.

En una ética material, se encuentran siempre 2 elementos:

· Bienes, cosas buenas para el hombre.

· Una vez establecido el bien supremo, la ética propone unas normas o preceptos encaminados a alcanzarlos.

Kant rechazó las éticas materiales porque presentaban 3 deficiencias:

· Son empíricas, son a posteriori, es decir, su contenido está extraído de la experiencia. Da generalizaciones a partir de la experiencia, lo que no es aceptado por Kant porque él pretende formular imperativos que sean universales.

· Los preceptos son hipotéticos, no valen absolutamente, solo valen para conseguir un fin.

· Son heterónomas, por lo que reciben la ley desde fuera de la propia razón.

A partir de estas deficiencias, Kant afirma que una ética estrictamente universal y racional no puede ser material, debe ser formal: una ética que no establezca ningún bien o fin que se deba perseguir, y que no nos diga lo que debemos hacer, sino cómo debemos actuar.

El carácter formal de la moral kantiana no elimina el concepto de bien. Únicamente afirma que no es el concepto de bien el que fundamenta la ley moral, sino a la inversa, es la ley (que se fundamenta en la autonomía de la voluntad) la que determina lo que es bueno. Se da aquí un “giro copernicano” con respecto a lo que había sido el fundamento dela moral greco-cristiana. Por esto, el único móvil admisible para la voluntad es la ley misma o el respeto por la ley. Y en actuar únicamente por respeto a la ley, consiste la virtud.

La exigencia de obrar moralmente se expresa en un imperativo categórico del que Kant ha ofrecido diversas formulaciones:

· “Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne en ley universal.” Esta fórmula establece la forma que han de tener las normas que determinan la conducta de cada uno. Esta formulación del imperativo categórico muestra la exigencia de universalidad propia de una moral racional.

· “Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin y nunca meramente como un medio”. Esta fórmula muestra su carácter formal y su exigencia de universalidad.

Solo el hombre, en tanto que ser racional, es fin en sí mismo. No ha de ser utilizado nunca como simple medio.

Kant nunca negó la inmortalidad del alma o la existencia de Dios. En la Crítica de la razón pura se limitó a establecer que el alma y Dios no son fenómenos que se den en la experiencia. Dios y la inmortalidad se nos imponen en el análisis de la razón práctica.

La libertad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios son, según Kant, postulados de la razón práctica.

Ni la virtud ni la felicidad están al alcance inmediato del hombre. El hombre es un ser limitado y dividido, solicitado por la ley y los deseos.

La relación entre virtud y felicidad es problemática. Tal coincidencia no está clara. Según Kant, no es la búsqueda de la felicidad lo que hace virtuoso al hombre y tampoco la virtud es garantía de felicidad.

Este planteamiento lleva a afirmar que el orden moral postula necesariamente:

· La libertad: que Kant considera, tanto un postulado, como algo deducido de la existencia de la ley moral.

· La inmortalidad del alma: como garantía de la posibilidad de un progreso indefinido en la virtud.

· La existencia de Dios: como garantía de que virtud y felicidad han de coincidir finalmente.

La razón práctica parece haber establecido verdades que la razón teórica no llega a conocer, sino únicamente a “pensar”. No hay aquí contradicción alguna. La razón práctica no consigue probar teóricamente nada, ni tampoco llegar a un verdadero “conocimiento”. Los postulados son necesidades de la razón práctica, no conducen a un “conocimiento”, sino a una “fe racional”. Y la fe no es corteza de conocimiento. Por eso, el esfuerzo moral tiene sentido. Los postulados no permiten decir “yo sé”, pero hacen verosímil que se pueda decir “yo quiero”.

Marco histórico, sociocultural y filosófico de su época.

Kant fue un filósofo alemán del s. XVIII que ejerció una influencia decisiva en el pensamiento posterior. El contexto en el que surge su obra es el movimiento ilustrado del s. XVIII, dentro de la época moderna, la ilustración fue un amplio y complejo movimiento social e intelectual que se extendió desde la revolución inglesa de 1688 hasta la francesa de 1789. como rasgos generales de la época señalar que la estructura social seguía siendo jerárquica y estamental. La nobleza, que acaparaba las riquezas y los privilegios, pretendía cerrar el paso a la burguesía, que estaba adquiriendo protagonismo gracias a su acumulación de capital, mientras que la situación de las clases campesinas era pésima. La forma de gobierno más común era la monarquía absoluta (excepto en Inglaterra, donde existía monarquía parlamentaria), que adopto la forma de despotismo ilustrado cuando el rey, con la única ayuda de los ilustrados, empieza a modernizar su país. Destacar también el nacimiento de los primeros Estados independientes. La economía seguía estando centrada en la agricultura, aunque empieza a proliferar la industria. En el panorama cultural, cabe destacar que autores como Diderot, Rousseau o el propio Kant trataron una amplia variedad de temas (filosófico, científico, político, etc.. Los antecedentes de este movimiento se hallan en el Renacimiento y en la filosofía del s. XVIII. Hay que destacar que los ilustrados tienen una clara conciencia de ruptura con el pasado y la tradición. La Ilustración aparece como una lucha contra la ignorancia y la superstición por medio de la difusión de la cultura. Algunas de las ideas que se defienden son: Nueva concepción de la razón. Se defiende una razón analítica y empírica además del carácter critico de ésta. Por último, decir reivindican también el carácter autónomo de la razón. Naturaleza. La obra de Newton consolida la revolución científica iniciada por Copérnico y la nueva visión mecanicista del Universo triunfa sobre la aristotélica-ptolemaica por lo que se eliminan, de este modo, las formas o esencias y las causas finales aristotélicas. Progreso. Los ilustrados estaban convencidos de que la humanidad había progresado y se afirma que ese progreso depende del propio hombre y de la sociedad y su meta es una mejora indefinida y constante tanto en los aspectos materiales como en los espirituales (se pasa del teocentrismo medieval al antropocentrismo renacentista). En el ámbito filosófico hay que destacar que las escuelas filosóficas más importantes de la época son el racionalismo, el empirismo y el propio idealismo trascendental de Kant. El racionalismo surgió en el S. XVIII en Europa y sus figuras más destacadas fueron Descartes y Leibniz. El empirismo, por su parte, arraigó sobre todo en Inglaterra y en Francia y sus principales defensores fueron Locke, Hume y Berkeley.

Las diferencias más importantes entre racionalistas y empiristas se dan en la explicación del origen de las ideas y el alcance del conocimiento. En cuanto a los problemas filosóficos que se dan en la época, hay que destacar que para el racionalismo y el empirismo, el problema fundamental fue el del conocimiento, aunque también dan importancia al problema del método.