Filosofía de la historia

Ideologías históricas. Posturas. Aritóteles. Hegel. San Agustín. Concepción Teológica Cristiana

  • Enviado por: Luis Ricardo Pinedo Portilla
  • Idioma: castellano
  • País: Perú Perú
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El pensamiento predecesor histórico de Aristóteles

Para iniciar la visión y explicación del pensamiento aristotélico como un predecesor de la filosofía de la historia, mas no como una concreta definición de esta, cabría mencionar que la definición propiamente de esta como historia o filosofía de la historia como hoy la conocemos, no existía tanto como para la Grecia de entonces como para el Estagirita que supuso un mayor grado de sabiduría en aquel tiempo. Los conceptos de historia y filosofía de la historia (término usado por primera vez por Voltaire) nacen gracias a la Revelación Divina Cristiana que hoy conocemos y que vino enraizada desde el pueblo hebreo.

Al no conocer los griegos, la revelación que habla de un principio que se dio con la creación y un final que se dará en el Juicio, consideraban incluso desde los filósofos presocráticos que el mundo era eterno, imperecedero, sometido por lo ciclos interminables de generación y corrupción que se dan en la naturaleza, y Aristóteles al basar su filosofía siempre en la experiencia y al no tener la Revelación también comparte la visión propia de sus contemporáneos. Por esta razón la historia para los griegos así como para Aristóteles, no se da, es decir no tiene un lineamiento de razón de ser.

Vale rescatar del pensamiento aristotélico, que si reconoce la virtud y la acción humana en la sociología, a lo que el llama Ciencia Política. Haciendo una aclaración, de que Política para Aristóteles no tiene el significado que guarda hoy en día para nosotros. Para el estagirita, la Política es la vida ciudadana que tiene intervención del logos y conjuntamente a él, la intervención de la libertad.

Ahora, si tomamos en cuenta estos puntos y los relacionamos con el concepto actual de la historia que es: Las acciones humanas trascendentes, hechas en sociedades del pasado. Y sus elementos: el hombre y sus acciones trascendentes. Vemos que Aristóteles entonces si reconoce desde la perspectiva de su ciencia política, la virtud de la acción humana libre que si trasciende dentro de la sociedad de la polis, pero solo la rescata en el punto de vista de sus contemporáneos, mas no en los hombres del pasado.

Ahora analizando la ética de Aristóteles que enseña que el hombre cuando produce y actúa en sociedad, no es un sistema fijo, sino que está sujeto a una modificación, esta modificación puede ser para mejorar o empeorar, según su logos dirija su acción. Bien, analizando la ética aristotélica, podemos deducir entonces que el hombre puede mejorar y trascender, según sepa dirigir sus acciones. Una vez más relacionando con el concepto de historia que ya mencionamos, la ética de Aristóteles encaja a la perfección, ya que para la historia, los hombres del pasado lograron trascender según su acción era dirigida por su logos o pensamiento, algunos para bien y otros para mal.

También veremos que para Aristóteles la tragedia era el arte por excelencia, el arte de representar o escenificar hechos y encontrar la racionalidad de estas acciones humanas por excelencia, pero de acontecimientos temporales ya pasados mientras que se pueda entender su sucesión, es decir el pasado inmediato o no muy lejano. Aristóteles hace uso de la tragedia para recordar acciones humanas verdaderas poniéndolas en escena, entonces vemos que se aproxima cada vez más al punto o definición de historia actual, pero solo es un acercamiento, ya que no puede distinguir del pasado porque no hay revelación, para Aristóteles la historia tendría un carácter de símbolos, separados pero no como un todo que es la definición actual que le damos.

Entonces vemos que Aristóteles no considera en concepto de historia, ni la considera como ciencia, pero si se aproxima bastante al concepto actual, aunque sea a través de su política, su ética, la poética y la tragedia.

A parte de no tener la revelación y basarse en los ciclos naturales, no considera a la historia como ciencia porque no es experimental y Aristóteles siempre basa su filosofía y ciencia en la experiencia, respecto a ella Aristóteles rescata que solo se puede hacer poética de las acciones humanas. Tampoco hay filosofía de la historia para Aristóteles por considerarla inactual y porque el hombre no es capaz de ordenar con su logos el devenir de las acciones futuras y pasadas.

Es por estas razones que a Aristóteles se le considera como predecesor de la filosofía de la historia, mas no como a un filosofo de la historia.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel, idea y filosofía de la historia

Georg W F. Hegel es filósofo oficial de Alemania, favoritista del Estado. Más que una filosofía de la historia, algunos ven su pensamiento como una mística o una religión, esto se ve en sus propias palabras, cuando decía: “La realización del plan de Dios en el gobierno del mundo es necesario para el desenvolvimiento de la historia”. Con estas palabras podemos deducir que Hegel intenta averiguar como la providencia conduce la historia. Como Feverbach dijera: “Todo el pensamiento de Hegel alerta el fantasma de la teología”.

Para el alemán Hegel, la historia es, como sus palabras textuales dicen: “ La evolución del espíritu y su lucha para llegar a ser si mismo, para hacerse libre”, también es: “La locura de la idea, que se va dando cuenta de si misma, que se va volviendo cuerda paso a paso”. O sea para Hegel, la idea sale, se desenvuelve dando origen a la naturaleza y a la historia, Una vez que toma conciencia de si misma regresa al estado de tranquilidad inicial, pero ¿qué características tiene la idea?. Responderemos así:

. Proyecta la naturaleza y el espíritu.

. En su enajenamiento produce la naturaleza y la historia

. Su misión es conquistar la libertad, replegarse sobre si misma.

En su primera característica la idea proyecta la naturaleza y el espíritu, pero surge una interrogante, ¿qué es el espíritu para Hegel?. Pues para el alemán, el espíritu es el protagonista de la historia, que surge en la naturaleza cuando hay en ella, nada más que existencia vegetativa. Su tercera característica es que tiene la misión de conquistar la libertad, la que Hegel define como: La necesidad interna de hacer lo debido para realizar su esencia.

Según Hegel el hombre es libre y racional gracias al Estado, este posee todo valor, realidad espiritual gracias a este, sin el Estado, el hombre no tendría la existencia racional ni lo que tiene, por tanto sus acciones trascendentes (elemento que forma la historia) estarán dentro del Estado, por esto Hegel es considerado como uno de los antecesores del pensamiento de Carlos Marx, el Marxismo.

La doctrina Hegeliana de la historia se divide así mismo en tres etapas, las cuales son:

1.- Etapa de Infancia: (pueblos orientales) El espíritu está atrapado en lo natural. De modo relativo se podría decir que el espíritu es libre, puesto que no se sabe bien lo que hace el espíritu en la historia. El único hombre libre es el déspota, quien conoce que su voluntad coincide con la del espíritu.

2.- Etapa Juvenil o de Virilidad: (mundo griego y romano) Se da una reflexión del espíritu sobre si mismo. El único hombre libre es el que deja sus fines propios por los del Estado.

Es una fase de separación del espíritu y la naturaleza, la condición indispensable para esto es la aparición del Estado; Para Hegel el Estado surge cuando los deseos subjetivos y objetivos concuerdan entre sí, y las familias se unen con la sociedad, es decir cuando todos tienen un mismo ideal de vida.

3.- Etapa de madurez: (mundo germánico o cristiano) Según Hegel el espíritu germánico es el espíritu del mundo moderno. En esta etapa, el espíritu se posa en las distintas culturas en las cuales el grado de desarrollo se encuentra en su cenit, desde el imperio Bizantino hasta la revolución francesa.

El espíritu no vive en la historia del pasado como lo hacen los hombres, sino que vive su propia sustancia. Es espíritu se repliega sobre si mismo, ha alcanzado la libertad.

Para Hegel, la naturaleza y la historia tienen una razón de ser en virtud de la necesidad que la idea tiene de salir de si misma y de retornar a si misma.

La idea absoluta convertida en espíritu absoluto es finalmente el regreso de la idea en si misma; en un estado de paz y tranquilidad.

Podría decirse que Hegel emite una esperanza denominada “pasión hegeliana”

que equipara la esencia de la vida a la existencia; al existir, a su entusiasmo propio, a la victoria sobre su muerte. Para este filósofo alemán más vale un conocimiento con fundamento que uno que no ha conocido la corrupción, uno que se ha corrompido y ha vencido la muerte; por eso dirá Hegel que la única verdad indiscutible es el vivir.

Hegel afirma que todo lo que no sea idea absoluta es error. Después de haber regresado a si misma podemos decir que la idea ha utilizado a los individuos como medios y al Estado, al derecho y a la religión como materiales.

La libertad solo es posible con la conciencia de la necesidad de volver a si mismo, la libertad solo es alcanzada una vez vencida la muerte, en este momento la idea está tranquila.

Para Hegel, la vida eterna está muy lejana, eso provoca una desesperación en él.

Mientras luchamos con el error y la culpa, con la degradación y la desgracia, podemos con la experiencia aumentar la plenitud de nuestra vida.

San Agustín y la concepción Teológica Cristiana de la Historia

San Agustín de Hipona, nos muestra la concepción de la historia a través de la teología y con esta podría decirse que se inicia la historia tal y como la conocemos, ya que él si conoce la Revelación Divina, la cual anuncia un principio para el mundo, y un final para este, por lo tanto si hay la existencia de una historia, y esta según San Agustín es guiada por Cristo en el momento de su venida al mundo, es por esta razón que para San Agustín Cristo, el tiempo y la historia están íntimamente ligados.

En primer lugar San Agustín nos da una interpretación trágica del tiempo, el cual es el tiempo del hombre pecador, el cual por causa del pecado quedó fragmentado, así como una pieza de cristal que se cae de las manos. El tiempo queda entonces fragmentado en su estructura ontológica. Cabe resaltar que la primera filosofía de la historia que ofrece San Agustín coincide con la caída del mundo antiguo y Roma, estos pasajes históricos podrían explicar en parte el pensamiento de San Agustín respecto al tiempo.

Entonces como el hombre era pecador, estaba desgarrado y fragmentado, al igual que el tiempo, así nacen entonces los tres tiempos en el que transcurre la realidad humana: pasado, presente y futuro. Para San Agustín estas tres partes del tiempo y la historia no tienen unidad en si mismos. Para él, el hombre vive en una temporalidad fraccionaria y llega a afirmar que esos tres fragmentos del tiempo y la historia son fantasmales y carentes de solidez, hasta afirma que no existen, ya que expone que el pasado ya no existe; el futuro aun no existe y el presente es un punto tan pequeño entre ambas partes que no puede tomarse en cuenta por ser tan inconsistente. Por estas razones San Agustín llega a la conclusión de que el hombre vive bajo un flujo permanente en el que vamos devorando tiempos y estos a su vez nos devoran a nosotros, como el mismo diría: “Deuorans tempora, deuoratus temporalibus”. Así define San Agustín el tiempo del hombre pecador, como un río que entra a un mar siguiendo siempre el mismo rumbo.

Es Cristo con su venida al mundo quien trae la luz para llevar el transcurso de nuestra vida e historia de un modo mejor. Para San Agustín la historia de los hebreos contiene la esencia de la existencia misma, ya que ellos, así como los cristianos, tienen conciencia de su destino histórico relacionado con la promesa de llegada del Mesías y con el cumplimiento de esa promesa con el nacimiento de Cristo, que iba a cambiar el mundo y el destino.

Para San Agustín, con la llegada de Cristo a la tierra, llegó su Espíritu y renovó la faz de la tierra , dio un nuevo contenido de la acción histórica de los hombres y recogió los fragmentos del tiempo para unirlos en uno, en una verdadera presencia de la historia universal, que de ese modo para San Agustín se convierte en una metafísica cristiana.

Para San Agustín, en los tiempos antes del parto de la virgen, los santos esperaban la encarnación divina, después del ascenso de Cristo, nacen santos que esperan su manifestación en el juicio final, o sea ya hay un sentido y un curso histórico.

En la filosofía agustiniana el Verbo que es Cristo, que manifiesta una divinización de la humanidad es esencial para la construcción de una verdadera historia.

Es interesante ver la interpretación agustiniana del milagro de las Bodas de Caná, escrito en el nuevo testamento. Para San Agustín los seis odres que contenían agua, representaban las seis edades de la historia que sintetizan la historia universal. La primera edad va desde Adán hasta Noé, la segunda desde Noé hasta Abraham, la tercera desde Abraham hasta David, la cuarta desde David hasta la deportación a Babilonia, la quinta desde la deportación a Babilonia hasta Juan el Bautista y la sexta desde Juan el Bautista hasta el fin del mundo. El agua al transformarse en vino simboliza al Cristo ya revelado a nosotros, ya que antes solo habían promesas de su venida. Cuando Cristo manda llenar los odres con agua, esto representa que las seis edades estaban rotas y vacías, mas con la promesa de su venida y las profecías se llenaban, esto representa el agua. Cuando las transforma en vino y todos siguieron celebrando esto representa que Cristo une la historia y el tiempo y que la vida y la historia misma de la humanidad encuentran sentido y luz en él. Para San Agustín Cristo unifica la historia, dándole un sentido lineal, que es la forma actual en que estudiamos la historia, no como ciclos interminables, ni como una realidad eterna, sino una historia y una realidad que tienen un principio que se da con la creación, un auge que se da con la llegada de Cristo a la tierra (para él es el hecho humano mas importante, ya que Cristo fue humano pero Dios a la vez) y un fin, que será el Juicio Final.

En la sexta edad descrita por San Agustín se logra el máximo progreso humano, porque en esta edad con la llegada y muerte de Cristo los hombres se convierten en hijos de Dios.

Cristo se transforma en el divino y único eslabón que una y puede dar realidad al pasado y al futuro, con Cristo el tiempo no corre en vano, porque con él se logra el verdadero fin de la historia: Salvar a los hijos de Adán.

Para la concepción Agustiniana, hablar de lo histórico es hablar de lo eterno, ya que la historia posee raíces hondas en la eternidad

Filosofía de la historia

El término “filosofía de la historia” fue usado por primera vez por Voltaire en el siglo XVIII, ya que quería hacer distinción entre la historia narrativa, que solo narraba lo hechos y fechas en que ocurrieron y que se practicaba en ese entonces y un nuevo concepto de Historia, aquella que explicase los hechos en si.

Cabe decir que la Filosofía de la historia y su visión varía en cada época y en cada filósofo o historiador. También es de rescatar que no se admite separación entre historia y filosofía de la historia por estar íntimamente ligados ambos conceptos.

La concepción científica de la historia que le daban los positivistas cambió totalmente, ya que ellos la relegaban, como explica Luis Suarez: “a un orden lógico de conocimientos objetivos sobre fenómenos que se rigen por leyes matemáticas, esto cambió a la ordenación sistemática de verdades que se edifican sobre ciertas hipótesis de trabajo indemostrables”

La división más general de la filosofía de la historia podría darse entre: especulativa y analítica.

La rama especulativa es aquella en la que se busca una interpretación global de la historia, busca los fundamentos de una historia universal.

La tendencia analítica busca la naturaleza de los hechos históricos llegando al punto de compararlos con hechos de la naturaleza. Hegel da una interpretación total de la historia en su conjunto.

Pero hay pensadores, quienes no concuerdan con ninguna de las dos posturas anteriores; pensadores como Ortega, Rickert, Wondelbond, etc. Ellos tocan temas específicos entre los cuales destacan la naturaleza de lo histórico y la irreductibilidad de las ciencias sociales a las ciencias naturales y viceversa.

Ante esto se puede realizar una división aun más específica:

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Suarez, Luis., Grandes interpretaciones de la historia, pag. 16

1.- Analítico: se busca la naturaleza del conocimiento histórico, averigua los modos

posibles de escribir la historia.

2.- Sintético: Explica el sentido de hablar de una historia universal, busca los

factores para explicar la historia y señala la existencia de constantes

históricas.

3.- Omnicomprensivo: Señala los símbolos del curso seguidos por la historia, esta

visión es un tanto fantasiosa.

Una característica común a todas las posturas es el resolver: primero, el problema de la razón de ser de la historia; segundo, la finalidad de la historia.

Antecedentes de la filosofía de la historia.-

La cultura hebrea es el primer pueblo del que se puede decir que poseía una conciencia histórica, ya que poseen la revelación divina de un principio y un fin.

De las demás antiguas culturas podemos obtener una visión cósmica o mitológica. Durante esta etapa lo histórico es reducido a una autoridad no histórica.

En la India lo más acercado a la historia es Brahman-Atman; en la China es el Tao y en Grecia es el destino (al que incluso los dioses estaban sujetos)

En Grecia se dan los primeros atisbos de una visión histórica que no llegó a concretarse por la falta de revelación, un principio y un fin de todo.

Luego San Agustín señala que cada acto presente es un acto de Dios, aparte, también teologizó la historia, al final el resume los acontecimientos en Creación (principio), Llegada de Cristo (auge) y Juicio Final (fin)

Luego de ver previamente lo que es la filosofía de la historia, pasaremos en el siguiente capítulo a estudiar tres grandes visiones de esta, la primera de Aristóteles como un predecesor, ya que, una vez más valga la redundancia, carecía de revelación y no pudo concretar una filosofía histórica. San Agustín con su visión teológica y Hegel con su visión racional pesimista

BIBLIOGRAFÍA

. Polo, Leonardo., Introducción a la filosofía, Eunsa, Pamplona, 1995, Págs. 229.

. Reale, Giovanni., Introducción a Aristóteles, Herder, Barcelona, 1985, Págs. 209.

. Oroz, José., San Agustín cultura clásica y cristianismo, Universidad Pontificia de

Salamanca, Salamanca, 1988, Págs. 349.

. Ferrater, José., Cuatro visiones de la historia universal, Alianza Editorial, Madrid,

1982, Págs. 111.

. Suarez, Luis., Grandes interpretaciones de la historia, Eunsa, Pamplona, 1976,

Págs. 239.

INTRODUCCION

Cuando nos preguntamos, ¿qué es la historia?, seguramente una de las primeras definiciones será, la ciencia que estudia los hechos trascendentales humanos. Pero esta ciencia, ¿la debemos estudiar solo como narrativa? o ¿la debemos estudiar para explicar el porqué de los hechos?, al hacernos estas preguntas, ya hemos hecho una división sutil pero profunda, ya que la segunda pregunta al responderla dará origen a lo que es la filosofía de la historia.

Tomando de referencia los escritos del doctor Leonardo Polo, en el capitulo que versa sobre la “historia” y su filosofía, hemos podido desarrollar, estudiar y explicar las ideas con respecto a este tema expuesto en su obra, así como las tres grandes visiones que el doctor menciona sobre este mismo tema.

Las tres visiones representadas respectivamente son:

Aristóteles, como predecesor.

San Agustín, con su visión teológica.

Hegel, con su visión de idealismo absoluto.

Por supuesto que estas no son las únicas visiones existentes respecto a la filosofía de la historia; tenemos las visiones de Voltire, Vico, Herder, Kant, Ortega y otros muchos más. Pero tomamos en cuenta solo estas tres, porque uno es como el predecesor de este tema, los otros muestran de una manera mas general y englobante las demás visiones sobre la historia.

Pasemos pues, después de esta breve introducción al primer capítulo de este trabajo sobre filosofía de la historia.

CONCLUSIONES

1.- La filosofía de la historia enseña a distinguir el porqué de la historia, de la historia narrativa.

2.- Como toda filosofía, la filosofía de la historia presenta diferente posturas en los diversos historiadores o filósofos.

3.- La historia solo se da como tal cuando se conoce la revelación.

4.- Aristóteles y el mundo griego en general, por no conocer la revelación, no conciben la historia como una continuidad, sino como un periodo cíclico. Por tanto no hay historia, porque el mundo es eterno.

5.- San Agustín, al conocer la revelación puede unificar la historia de la humanidad en una continuidad que tiene un principio, un auge y un final.

6.- Hegel concibe el origen de la historia en el desenvolvimiento, enajenamiento y tranquilidad de la idea (la divinidad), pero dentro del Estado.

CAPITULO II :

POSTURAS ANTE LA FILOSOFIA DE LA HISTORIA