Fiestas en Comunidad Valenciana

Turismo. Valencia. Fallas. Fiestas del Fuego. Fiesta San Juan Alicante. Santatonadas. Hogueras. Pirotecnia. Cremá

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INTRODUCCIÓN

Las fiestas del fuego en la Comunidad Valenciana se concentran sobre todo en la época primaveral (excepto las Fallas de San José en Valencia), ya que están directamente relacionadas con el ciclo de las recolecciones, con fechas fundamentales para la vida agrícola.

El ritual del fuego es muy antiguo en nuestra Comunidad destacan las “Santatonadas” de Forcall y Villanueva de Alcolea, Les Fogueres de San Joan y Las Fallas de Valencia, aunque también se pueden encontrar en otras localidades de la Comunidad Valenciana. Hay una simbología subyacente en estas fiestas: la materia que arden y que se consume para que otra renazca. Supone el fin de un ciclo de la naturaleza y el comienzo de otro, la primavera, que en algunos calendarios supone el comienzo del año.

! En cuanto a la “Santatonada” (17 de enero, festividad de San Antonio Abad), es una fiesta muy enraizada en nuestra comunidad ya que más de 60 poblaciones tienen a éste Santo como patrón.

Es una celebración eminentemente rural, y sus rituales se refieren a la regeneración de la vida, a los ciclos de la naturaleza, al culto a los animales. Consiste fundamentalmente en la representación teatral de la vida de San Antonio Abad y su victoria sobre las tentaciones representadas por demonios y dragones. Al acabar la representación se procede a la “Cremá” de la cueva donde vivía el ermitaño o barraca de “Sant Antoni” .

Este tipo de fiestas se da sobre todo en la comarca de los puertos de morella

Según el autor Xavier Fábregas: “La Santatonada parece cristalización de un culto anterior ofrendado a las divinidades de la fecundación del ganado y de las labores del campo”

  • Las fallas de Valencia: el origen de la fiesta, datan del siglo XIX, si bien sus antecedentes son más antiguos y cabe referirlos a costumbres gremiales.Se encuentran localizadas sobretodo en la parte este de la provincia de Valencia.

  • Por último, Las hogueras de San Juan, tema a tratar en el trabajo. Destacan por su vistosidad en la provincia de Alicante, donde los montones de leña que cada alicantino encendía a la puerta de su casa esa noche se ha sustituido por monumentos artísticos al estilo de las Fallas de Valencia.

MANIFESTACIONES CULTURALES Y ARTÍSTICAS DE NUESTRA COMUNIDAD.

Existe un folclore muy rico y diverso, herencia de las influencias históricas recibidas. La pólvora, la música y el baile se entremezclan en las fiestas de la mayoría de los pueblos y ciudades, lo que proporciona espectáculos llenos de barroquismo. Las Fallas de Valencia, las Hogueras de San Juan en Alicante, la Fiesta de La Magdalena en Castellón, los Moros y Cristianos en Alcoy, Cocentaina y Ontinyent, el Misterio de Elche o las Sexenales de Morella son de las más representativas. La afición y la práctica musical, con uno de los índices de interés más altos de Europa, ha propiciado la aparición de múltiples bandas de música, así como de gran número de ejecutantes extraordinarios. El 9 de octubre, fecha de la entrada del rey Jaime I en Valencia, se celebra la fiesta oficial de la Comunidad Valenciana, aunque también se conmemora el 25 de abril la derrota de los valencianos austracistas (partidarios de los Habsburgo) en la batalla de Almansa (1707), durante la guerra de Sucesión española, lo que provocó la pérdida de los antiguos fueros.

1) APUNTES PARA UNA HISTORIA

NACE LA FIESTA

El 31 de Mayo de 1928, con el número de registro 909 del Negociado 3º del gobierno civil de esta provincia, se recibía en el ayuntamiento el siguiente escrito dirigido al Excmo. Sr. Alcalde de Alicante:

<< Visto su oficio solicitando celebrar el 23 y 24 de Junio próximo los festejos denominados “ Les Fogueres de San Juan”, con esta fecha he acordado conceder la autorización solicitada. Dios guarde a V.E. muchos años. Alicante 30/mayo/1928. Firmado: Modesto Jiménez de Ventrosa. >>

Era la feliz culminación de una idea lanzada pocos meses antes a todos los alicantinos a través de la prensa por un gaditano, profundo conocedor de las Fallas de Valencia y enamorado de Alicante; José María Py y Ramírez de Cartagena.

En Alicante no existían unas fiestas que se pudieran considerar populares y Py expuso el proyecto de resucitar la antigua costumbre existente en nuestra ciudad de quemar Hogueras la noche de San Juan, costumbre que había caído en desuso debido a las repetidas prohibiciones de las autoridades por el peligro que suponían los fuegos incontrolados en las calles y campos cercanos y los múltiples accidentes que se producían.

Hasta nuestros días la evolución que han experimentado puede considerarse importante y trascendental. Lo que en un principio nació como una fiesta de barriada- con el propósito de que el centro de la ciudad conservara la imagen de fastuosidad y elegancia- poco a poco se fue perdiendo.

En los primeros años la fiesta en sí se circunscribía a su celebración durante los días 21 y 24 de junio. A partir del año 1932 surgió la inclusión de la mujer como figura decorativa y ente representativo, al crearse el título de “Bellea del foc”. Su elección y proclamación constituyó un acontecimiento social tanto por la categoría del jurado como por el espectáculo que se programaba al efecto y el carisma de sus protagonistas que, además del título, ponían en juego sus vestidos, zapatos y peinados. Así surgieron los primeros juegos florales.

  • El mayor fenómeno experimentado ha sido el de participación. Desde el año 1983 con la inclusión de les “Fogueres en Nadal”(diciembre), la inquietud entre los miembros activos de las distintas comisiones de hogueras se deja sentir. A partir de ese año los festejos han proliferado considerablemente. Todos los meses se produce algún acontecimiento fogueril en algún punto de la capital.

  • Al fenómeno de la evolución han contribuido los medios de comunicación. Las páginas de los periódicos y una vez a la semana, cuanto menos, las emisoras locales se encargan de difundir noticias, comentarios, entrevistas, y reportajes que hacen que los alicantinos tengan cumplida cuenta de los avatares de la fiesta.

El colorido y distinción que los protagonistas imprimen a la fiesta es otro dato importante a tener en cuenta a la hora de efectuar un balance.

Desde que en el año 1961 se instituyera como obligatorio para bellezas y damas de honor el traje de novia alicantina, se ha podido llegar a conseguir la pretendida homogeneidad en la indumentaria, que ha seguido ganando puntos a medida que comenzaron a proliferar los trajes de zaragüelles para los hombres y de labradora para las mujeres, miembros de una comisión o meras acompañantes.

  • Primero se hacían fiestas que cada comisión llevaba en su demarcación para llevar acabo el acto de elección de su belleza. Para ello surgieron las cenas y bailes a modo de actos sociales, dignos del mejor y más depurado protocolo.

  • A estos actos les siguieron los de tipo cultural, consistentes en la presentación de un entremés, sainete o comedia breve, elaborado y representado por los propios miembros de la comisión.

  • Y por último, los de corte popular, volviendo a las calles y plazas para mostrar a sus vecinos las excelencias de sus bellezas y damas de honor.

CAMBIOS IMPORTANTES

-Entre los cambios considerados importantes que la fiesta ha experimentado desde su fundación, se incluye, desde la obtención del Título de fiestas de Interés turístico Internacional en 1984, hasta la masiva afluencia de forasteros.

-Las comisiones hoy en día son familias cuyas relaciones con el exterior son cordiales y de entendimiento. Existe pues la colaboración de los vecinos.

-En cuanto a las barracas, se ha llevado a la práctica una política de puertas abiertas, con lo que ha desaparecido el coto cerrado de propiedad privada.

-En el aspecto administrativo-económico, las Hogueras han conseguido su legalidad al haberse constituido en asociación con entidad jurídica que, incluso, cuenta con un patrimonio local, acogido en “la casa de foguerer”( calle Médico Pascual Pérez).

-También es iniciativa de la Comisión Gestora la organización de concursos, en colaboración con la prensa, con el fin de otorgar premios en metálico, viajes, coches, o artículos típicos de la fiesta.

-Inclusión de jóvenes artistas constructores de monumentos y portadas de barracas, ha supuesto un cambio en la plasmación de formas, volúmenes y colorido, de las ideas que envueltas en la sátira y crítica, ofrecen a propios y extraños desde su exposición en la noche de la “Plantá” hasta la de la “Crema”.

-Una póliza de seguros que cubre por igual a Bellezas, Damas, comisionados y Barraquers, por cuenta de la comisión gestora.

-Movimientos juveniles y la puesta en marcha por parte de la comisión gestora del concurso “Play back”.

-Alta participación de los niños, en cuanto a que existen las hogueras infantiles con sus respectivas Bellezas y damas infantiles

-Aparición de la Barraca popular, calificado como fenómeno social, por la masiva afluencia de gente que acuden para ver los conciertos de música de los grupos populares del momento.

-Introducción de un jurado imparcial en la elección de las Bellezas y damas de honor.

-Participación del Ayuntamiento:

  • La inclusión de los concursos de mascletás

  • El aumento de la cuantía de los premios de los carteles anunciadores

  • La movilización multitudinaria a la tradicional “peregrina” al monasterio de la Sana Faz.

  • Decoración de salones, restaurantes, teatros y plazas, cuyos escenarios han sido realizados por expreso deseo de éste, al tiempo que han facilitado el transporte y las sillas necesarias para el público asistente en los actos fogueriles, como por ejemplo la elección y la proclamación de la Bellea del foc.

  • Mayor fastuosidad y participación en cabalgatas y desfiles

  • Artísticamente las Hogueras disponen de un museo instalado, por gentileza del ayuntamiento, en una sala, del castillo de Santa Bárbara.

ACTOS QUE SIEMPRE HAN ESTADO PRESENTES EN LA FIESTA

Con las únicas ausencias de 1937 y 1938, desde 1928 las Hogueras de San Juan han estado siempre presentes en Alicante, y desde entonces todos sin excepción participan en los actos que vienen acompañando a la celebración de esta singular fiesta, y que no son otros que los desfiles, cabalgatas, festivales en la elección de la Bellea del foc, adornos de calles y la crema, con la que se culmina el ejercicio, por citar algunos de los más importantes, sin omitir, por supuesto las Barracas, que continúan al lado de cada hoguera contribuyendo con su presencia a animar las noches alicantinas durante las jornadas oficiales.

Las calles de la capital se convierten en verdaderas riadas humanas, con el sano propósito de admirar los monumentos y asistir a los diferentes actos que tienen lugar en toda la ciudad.

Durante las primeras décadas todo era más fluido, pero el crecimiento de Alicante y el aumento de la población, que han traído nuevos “distritos fogueriles”, han hecho que todo sea más intenso, especialmente en los años 60, en los que las hogueras se consolidaron gracias al pueblo.

Con el paso del tiempo han ido potenciándose distintos actos que hoy son imprescindibles dentro de la amplia y variada programación, si bien algunos han ido languideciendo o incluso, desapareciendo, aunque, no por ello las hogueras se han desquebrajado.

-Por ejemplo: ya no existe rivalidad entre los barios en el adorno de las calles que se prodigó a lo largo de los años 40-50.

LA GUERRA CIVIL

Una sola interrupción, de dos años, han sufrido las hogueras desde su fundación hasta nuestros días, en 1937 y 1938, ocasionado por la guerra civil, después de 9 ejercicios consecutivos. En el último año de esta etapa fogueril (1936) se plantaron en la ciudad 31 hogueras.

-Junio de1939: Finalizada la contienda, se gestiona el restablecimiento de la fiesta y a instancias del jefe provincial de Propaganda, se reúnen los rectores de las comisiones que plantaron en 1936, así como los de las barracas y pintores y una representación de la última Comisión Gestora.

Se acordó de que no había tiempo y tan sólo sería posible plantar una hoguera con la ayuda de todos. Aquélla fue levantada en la Avenida de Alfonso el Sabio, frente al Mercado Central. El Artista alicantino, Francisco Muñoz, realizó el trabajo en 15 días. “La fuga”, fue su título, y en ella se recordaban los tristes días vividos durante el mandato de Negrín.

-A partir de 1940 recobraron las Hogueras su total normalidad y desde entonces hasta nuestros días acaparan el interés y el entusiasmo de todos. Han conseguido su consolidación definitiva.

-Por todo ello, en el año 1984 fueron declaradas Fiestas de Interés Turístico Internacional, prueba evidente de que su fama ha traspasado fronteras.

2) LA CONQUISTA EN LA CALLE: EL DESARROLLO DE LA FIESTA

Durante tres o cuatro días el pueblo de Alicante se apropia de la ciudad. Hombres y mujeres se visten de gala, encabezan desfiles, reciben aplausos, intercambian distinciones, medallas, cintas/ bandas, títulos..., los coches se paran al paso de sus comitivas, en las que figuran en cabeza exhibiendo vistosas indumentarias; inundan todos los rincones con los estruendos de sus tracas, ocupan calles enteras con sus barracas, sus racós o sus hogueras obligando al resto de los ciudadanos a dar grandes rodeos.

Son los protagonistas de su barrio, los que invitan a todos sus convecinos en sus barracas o en las paellas al aire libre por las que reciben innumerables felicitaciones y palmadas en la espalda. La prensa les dedica páginas y grandes titulares, se emite en directo la noche de la crema, entran en los edificios oficiales con sus bandas de música, son saludados por el alcalde, toman copas con las autoridades.

Para unos, las hogueras serán una ocasión anual de diversión; para otros, la hora de huir de una ciudad que se vuelve insoportable mientras duran las fiestas; para los festeros, un grupo de pocos millares de hombres y mujeres, será la ocasión de un trabajo agotador y una dedicación exhaustiva para constituirse a cambio en los reyes de la calle. Reyes durante tres días.

LA ABSORBENTE ACTIVIDAD FESTERA

Hay una gran diferencia entre ser festero o simplemente divertirse en las fiestas. El “festero” vive una especie de segunda profesión absorbente que, a poco que lo consienta no le dejará tranquilo prácticamente en ningún momento del año. Su arquetipo es el presidente de la hoguera. Predominan también los empleados administrativos, y sobre todo los comerciantes, para quien hay que reconocer que las fiestas son una ocasión inmejorable para hacer relaciones públicas entre la clientela del barrio.

El perfil de este tipo de gente es tradicional, familiar e integrado, que con el paso del tiempo prima la participación juvenil. Además de la dedicación a la hoguera o a la barraca, el festero, simultanea con frecuencia su pertenencia a una comparsa de moros y cristianos y en general a cualquier manifestación popular que exija participar en un espectáculo callejero vestido de forma inusual y que implique integrarse en una organización colectiva con sus propias reglas.

Durante todo el año se realizan actos conmemorativos sobre la fiesta, reuniones de altos mandos, y por supuesto las elecciones de las belleas y damas de honor de cada una de las hogueras que se distribuyen en todo Alicante. Así hasta los preámbulos de la fiesta, entre los que destaca “la elección de la Bellea del foc”.

POLÍTICA

Para evitar que la fuerza popular de los días de fiesta, no se vuelva contra las instituciones oficiales, es necesario algún tipo de control político, discreto; lo que no impide que en alguna otra ocasión se evidencie.

Por ejemplo en la designación de los pregoneros de Hogueras, que suelen ser además de autoridades oficiales cargos políticos importantes en su partido: el presidente de las Cortes Valencianas, el Conseller de Educación y Cultura, el Conseller de administración Pública, el presidente de la diputación provincial de Alicante...

Además de un acontecimiento social, las hogueras constituyen un acontecimiento económico y mercantil. Por el consumo directo de servicios, ingredientes festeros: telas para los trajes, fuegos artificiales, comidas y bebidas, flores, bandas de música, carrozas, construcción de hogueras...

COCA Y FESTA

“Pan y circo” decían los antiguos para señalar de qué forma los gobernantes podían tener sosegado al pueblo. “Coca y festa” podrían decir los contemporáneos. Durante la fiesta, el orden social se altera. Los que mandan dejan de hacerlo aparentemente por unos días mientras que el hombre y la mujer del pueblo que el resto del año viven en el anonimato, se visten con trajes llamativos y son saludados en carrozas de cartón piedra como reinas y príncipes de lo alicantino.

EL RUIDO DE LAS FIESTAS

Uno de los ingredientes esenciales de la fiesta es el ruido.

*Ruido armonioso y rítmico en el caso de las bandas de música y sus alegres y animados desfiles callejeros con sus belleas contoneándose al paso de sus sones.

*Ruido atronador en el caso de las tracas y las mascletás (pólvora).

*Ruido de juerga estrepitosa en las orquestas nocturnas que tocan en barracas y racós

*Y ruido exasperante e insoportable para aquellos que no viven la fiesta.

No hay ordenanza, autoridad, bando municipal, costumbre o simple cortesía, que les ampare a lo largo de las jornadas ininterrumpidas de 24 horas en las que la última canción de la barraca de debajo de casa empalma con los primeros sones de la “despertà” de las bandas de música y los petardos matutinos de los niños.

Un inconveniente notorio, aparte del ruido para los que no viven la fiesta, es la incomodidad en cuanto a las medidas de tráfico adoptadas por el Ayuntamiento y la ocupación de viales por hogueras y barracas. Desde las primeras horas del 20 de junio hasta después de la “crema” del 24 se cierra al tráfico todo el centro de la ciudad.

UN PROGRAMA AGOTADOR

Es virtualmente imposible disfrutar de todo el programa de las fiestas, ni aun a costa del mayor esfuerzo y consiguiente agotamiento.

El programa oficial comienza con muchos días de antelación antes de los de la fiesta, tres o cuatro semanas antes de plantar las hogueras monumentales. Luego seguirá su proclamación, se abrirán exposiciones, festivales y se presentará la revista oficial de las hogueras y la exposición de hogueras experimentales ( las abstractas).

No hay año que no se añadan nuevos ingredientes, además del programa oficial: despertás, mascletás, premios, imposición de distinciones, paellas y sardinadas al aire libre, concursos infantiles, juegos deportivos, verbenas, corridas de toros, desfiles de bandas de cada una de la hogueras, ofrendas de flores a la virgen, invitaciones, recepciones, pasacalles continuos, campeonatos, comidas oficiales, chocolatadas con churros, castillos artificiales, festivales de danza y de música tradicional, teatro infantil...

UNA MUCHEDUMBRE EN LA CALLE

Es difícil hacerse a la idea de cuánta gente vive en Alicante hasta que no se ha contemplado una noche de hogueras. Se sabe que en la ciudad hay censadas trescientas mil personas aproximadamente, pero eso no es más que una cifra sin sentido real.

La mitad de esos habitantes, sumados a algunas decenas de miles de visitantes, salen a la calle en tropel y se entregan a un trasiego permanente de hoguera a hoguera, de barraca a barraca. Es el triunfo de la vitalidad callejera sobre las largas noches de televisión del resto del año, la conquista de la calle recuperada como zona básica de encuentro ciudadano y de convivencia, no como un camino para transcurrir sin detenerse (en coche), como ocurre el resto del año.

El riesgo: Por muchas precauciones que se tomen, varios miles de personas aglomeradas en la calle viendo quemarse un monumento, no son una masa fácilmente móvil que pueda reaccionar con agilidad y orden a cualquier asombro de peligro.

LA HORA DE LOS BOMBEROS

La descarga simultánea desde el castillo de Santa Bárbara de centenares de cohetes de fuegos artificiales que dibujan durante dos segundos una gigantesca palmera luminosa en el cielo, es uno de los acontecimientos festeros que mayor vigilancia reclama de los bomberos después de la propia crema de cada una de las hogueras.

A parte de la labor profesional que realizan los bomberos, en el rito de la “crema” se cuenta con su inestimable concurso para remojar a la gente que presencia cómo se quema el monumento; esta ceremonia se denomina “Banyà”. Consiste en provocar a base de insultos contra el inocente bombero para que dirija la manguera hacia el público acalorado.

  • El equipo de Bomberos que se ocupa de la hoguera, reforzado por algún miembro de Protección Civil tiene dos funciones:

  • Asegurar que la crema se desarrolle sin daños materiales / personales., para ello se lanza el agua por encima de la hoguera en ignición, para disminuir la temperatura de la columna de agua caliente que sube hacia arriba y que en no pocos casos provoca que algunas persianas de Plástico se derritan, o algún que otro anuncio de fachada arda. En estos casos el desperfecto lo cubre el seguro que suscribe la comisión de la hoguera respectiva.

  • Y formar parte del rito: dar la banyà al personal. Al final el bombero cumple y da una rociada de agua a conciencia ( debido a las incitaciones), entonces el personal suele acabar dándole un cerrado aplauso.

Los bomberos se organizan en unos 15-20 equipos, para quemar las hogueras por turnos, con el fin de que la gente desconozca previamente las hogueras que se van a quemar, evitando así que se formen concentraciones demasiado masivas.

“HASTA OTRO SAN JUAN”

Tras la noche del fuego, la ciudad amanece cansada, exhausta y relajada, con el desarreglo propio de quien ha gozado de una noche intensa.

Luego vendrán los servicios de limpieza Municipal, los coches volverán a circular más o menos ordenadamente por las calles antes vetadas, y el foguerer y la bellea colgarán en el armario sus galas.

Ahora empieza el verano, llegarán las vacaciones y después comenzará de nuevo el ciclo con la organización de las comisiones, hasta que sea otra vez el momento de sacar el traje de foguerer del armario, para volver a reinar en la ciudad durante cuatro días.

3) TÉRMINOS DE LAS HOGUERAS DE SAN JUAN

LA GESTORA

Si se tratase de buscar un símil para hacer ver su importancia, no cabe duda de que a la Comisión Gestora de las Hogueras de San Juan habría que definirla como la columna vertebral de la Fiesta. Es a la Comisión a la que corresponde la dirección, coordinación y armonización de todos los esfuerzos de quienes hacen posible la Fiesta, implicados de una forma directa varios miles de alicantinos e, indirectamente, toda la ciudad.

La coordinación de un total de setenta Comisiones de Distrito, otras tantas Hogueras Infantiles y más de un centenar de Barracas hace necesaria la intervención de un equipo de personas que durante todo el año desarrolle una intensa actividad para que, cuando en junio llegue el momento de poner en marcha la inmensa maquinaria que supone las Hogueras, ésta esté perfectamente engrasada y puesta a punto para que todo alicante vibre y se divierta. Son días en los que usted recupera la calle como espacio de convivencia y puede contemplar los monumentos fogueriles entre música, tracas, “mascletàs” y olor a pólvora. Detrás de todos los actos hay una organización que hace posible la Fiesta y que todo funcione dentro de un orden: la Comisión Gestora.

Nada escapa a su control. Por principio estatutario, para cualquier innovación o cambio respecto a las Hogueras, es necesario el concurso de la Gestora. Su dictamen es vinculante para toda persona física o entidad relacionada con la Fiesta. Y es, también, a la kque mantiene una estrecha relación con el Ayuntamiento ( aportador de la necesaria ayuda, tanto económica como material y de personal, y de supervisor último de todas las actividades que tienen que ver con las Hogueras) para que la Fiesta alcance el necesario realce que merece.

Lejos quedan ya los tiempos en que comenzaban su andadura las Houeras y empezaban a sentarse las bases para un mejor funcionamiento de la Fiesta, al frente de la cual estaba un reducido número de personas a las que caracterizaba su especial voluntariedad en pro de que las Hogueras siguieran adelante. El tiempo se ha ido encargando de configurar la actual estructura de nuestra Fiesta. La interrelación que se ha producido entre los numerosos distritos fogueriles ha ido configurando las normas básicas para el nacimiento de una reglamentación que viene a determinar los principios rectores de la organización de las Hogueras. Un reglamento, con ciento cuarenta y cuatro artículos recogidos en doce títulos, luna disposición derogatoria y otra final, por medio del cual se rigen las Hogueras en general y la Comisión Gestora, en particular.

TRAJE REGIONAL

El traje popular o regional ha llegado a la configuración que le caracteriza a través de un proceso de evolución en el que las acentuadas influencias raciales han idotomando personalidad. Es, en esencial un hecho geográfico originado por el hombre en función del medio natural en que vive. De ahí que al estudiarlo se pueden deducir las características geográficas, climatológicas, étnicas y aunel carácter y el género de vida de quienes lo visten.

La evolución del traje regional fue constante, por lo que no fue único y permanente, sino al contrario, vario y con continuas transformaciones. Cada región y cada estamento tenían su indumentaria propia, con diferencias de comarca o jerarquía más o menos acentuadas, que iban cambiando por otra en discurrir de los siglos.

En la Edad Contemporánea y con el proceso de industrialización, las grandes comunicaciones pusieron en contacto más estrecho a hombres y pueblos, facilitando toda clase de intercambios. Los progresos técnicos permitieron fabricar telas y ropas hechas distribuyéndolas en todas partes a buenos precios. Así, a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, se fueron acabando las diferencias y diversidades nacionales y regionales, produciéndose una universal nivelación en las maneras de vestir.

Podemos afirmar que la indumentaria que queda estereotipada como representativa de cada región o comarca de España, corresponde, salvo excepciones, a las modas populares de los siglos XVIII y XIX, y es la última que se usó antes de la nivelación nacían del traje, y que tal vez sólo el azar de haber sido los últimos, les permitió el valor y catalogación de “trajes típicos”, cuando se usaron poco más de cien años entre los miles de años que forman la historia de esas regiones.

Las representaciones gráficas del traje regional suelen referirse a sus aspectos más populares, lo que no quiere decir que sean los únicos. Las descripciones literarias y las referencias tradicionales llegadas nuestros días nos sugieren la determinación de tres escalas o niveles de calidad y riqueza del traje regional típico: el traje cotidiano o de faena, el de fiesta y el de ceremonia. Sobre una configuración básica, el grado de riqueza y calidad ejecutiva aumentan en ese orden, aportándose también elementos de adorno que realzan la prestancia que en cada circunstancia proporciona la indumentaria.

El traje regional iba pasando poco a poco a relegarse a las zonas rurales y aun en este entorno a ser objeto de uso en determinadas circunstancias festivas.

La documentación, tanto descriptiva como gráfica sobre el traje popular de Alicante es poco abundante. Por otra parte, la sencillez de su configuración y de los elementos que lo constituyen no ha invitado a guardar o conservar esas prendas como algo valioso, por lo son escasísimos, por no decir inexistentes, los ejemplares antiguos que se conservan.

La indumentaria masculina adquiere unas formas más uniformes, no sólo a nivel de entornos geográficos, comarcales o regionales, sino incluso a nivel nacional. Más patentes se hacen las similitudes entre regiones o comarcas colindantes, evidenciándose mucho mas claramente en el traje masculino que en el femenino que siempre, y en cualquier región, e más rico que el del hombre y esa misma riqueza provoca mayor diferenciación entre las vestimentas de regiones limítrofes

LA BARRACA

Así como las hogueras necesitan del creador impulso de José María Py y el esfuerzo de mucha gente para ponerse en marcha, las barracas nacen de forma totalmente espontánea. En las jornadas que preceden a la noche de San Juan, la fiesta están en la calle y los alicantinos la pasean para visitar los diferentes monumentos “fogueriles”. La Fiesta recién puesta en marcha y el interés por ver lo que han hecho los artistas hace que los alicantinos doten de un gran movimiento aquellas tranquilas y apacibles vías y avenidas del Alicante de finales de los felices años veinte.

Es en la calle donde es agradable estar. Es lo que hacen los miembros de algunas tertulias, peñas y grupos de amigos trasladando la tertulia a la calle. Ahí nace la barraca; ésa es su raíz: unos amigos que se reúnen y que cuando llegan las Hogueras lo hacen en la calle. Se meten así en la corriente que generan las hogueras. No se trate de impulsarlas, tampoco se piensa en colaborar en la creación de nuevos monumentos. Simplemente es cuestión de mantenerse unidos también en este tiempo de San Juan. No hay por medio empresas mayores ni otras aspiraciones. Hasta la ubicación puede ser cambiada, aunque no sea frecuente, y los nombres de las peñas responde única y exclusivamente al espíritu, talante, gusto o capricho de los socios que la componen.

La hoguera y la barraca conviven, aunque sea de espaldas. Cada uno a lo suyo aunque la Fiesta sea de todos. Sus caminos y objetivos son totalmente distintos. En la barraca, lo que prima es el deseo y el interés de los socios y sus familias, que son los que a montan, la costean y la gozan.

LA ESTÉTICA

Las Hogueras de San Juan, desde su oficialización en el año 928, se refunden en un marco estético donde numerosos artistas plásticos desarrollan sus ideas. Éstos armonizarán la escultura y la pintura dentro de un peculiar marco arquitectónico que, normalmente, adopta una posición piramidal, condicionada por el medio urbano al que va destinada( la intersección entre dos calles). Con frecuencia se suele trabajar de forma preferente uno de los lados del monumento “fogueril”, pero la multiplicidad de ángulos hace que no se descuide ninguna de sus partes.

La pseudopesadez del material empleado en su realización hace posible los impensables ejercicios equilibrísticos con los que se consigue la monumentalidad de estas creaciones. En la hoguera, el constructor “fogueril” da rienda suelta a su imaginación y fantasía, ya sea con la utilización de diferentes tipos de escala, los efectos de luz y principalmente, el color.

La utilización de diferentes escalas hace que lo grande y lo pequeño nunca tengan un valor absoluto en la hoguera; se juega con diversas proporciones que en ocasiones consiguen transformar la realidad figurativa y logran una gran intensidad expresiva.

Con el color se consigue una mayor sensación de dinamismo, tanto por la variedad cromática como por su figuración más individualizada y por la enérgica acentuación de los contrastes de luz y de sombra. Asimismo podemos considerar el color como un medio para llegar al fin estético, pues recubre la pobreza del material con el que está hecha una hoguera (cartón, principalmente).

En líneas generales, las hogueras se definen como grandes catafalcos de madera y cartón que, en ocasiones, llegan a alcanzar considerables alturas, fruto del complejo trabajo plástico llevado a cabo por el artista constructor a lo largo de la mayor parte del año. Desde que éste plasma su idea en una maqueta o boceto hasta que el monumento fogueril se convierte en realidad, tras la “plantà”, tiene lugar un largo y complejo proceso creativo.

OFRENDA DE FLORES

Aunque las fiestas se celebran en torno al dia de San Juan, los alicantinos ofrendan flores a su patrona la Virgen del Remedio. Este acto festivo- religioso es considerado la ofrenda de flores más antigua de España.

Actualmente la ofrenda se realiza en dos dias ( 21 y 22), es decir, 44 hogueras cada dia. Miles de ramos de flores conforman un hermoso mosaico de color en torno a la Virgen del Remedio en la fachada del ayuntamiento. Ademas de los ramos de flores que son llevados por las mujeres, los hombres de cada hoguera suelen portar en andas unn motivo floral construido por ellos mismos que queda expuesto en la plaza del ayuntamiento.

Para contemplar la fachada del ayuntamiento decorada de flores solo se tiene el dia 22 por la noche y el 23, ya que de madrugada las retiran para preparar la Cremá de la hoguera oficial.

La hoguera oficial es la que se planta en la plaza del ayuntamiento y no entra en concurso. Aún asi es de las más visitadas y su precio se equipara a una hoguera de categoría especial. La Cremá de esta hoguera es retransmitida en directo por Televisión Española y por el canal autonómico Canal 9.

CONSTRUCTORES: ¿Cómo las construyen?

Desde su nacimiento como una manifestación artística, las hogueras han sufrido una evolución siempre ascendente en calidad y monumentalidad.

Casi todos los artistas alicantinos ( grandes maestros de la pintura y la escultura, hoy) han dado sus primeros pasos en las hogueras atraídos por su libre concepción de ideas.

La entrada de tantos artistas en el mundo “fogueril” ha sido como la confirmación o alternativa para su perfecta dedicación a su verdadera vocación artística.

Respetando todas y cada una de las interpretaciones acerca de cómo se han de construir, pasaremos a explicar una fórmula y técnicas entre las diversas que existen.

Hasta la construcción de la primera hoguera, los artistas no habían entrado en el campo de la crítica. Esta forma de llevar el arte a la calle requería una profunda sensibilidad y la necesidad de establecer una comunicación al tiempo que demostrar la inconformidad con personajes y hechos de la vida cotidiana.

La base indispensable para la creación de una hoguera es el dibujo, que luego se transformará en una maqueta que llevará a la construcción final.

La primera fase es el modelado de personajes y adornos. Tienen que nacer del barro, y una vez conseguida la forma hay que reproducirla en cartón, para lo se confecciona un molde de la figura en negativo en el que se introduce el cartón impregnado de engrudo o cola. Una vez seco, se retira del interior del molde, obteniéndose en cartón la forma que primero se moldeó en barro.

En la segunda fase, la construcción del armazón de madera es muy importante para su sujeción, ya que cumple un importante papel arquitectónico como soporte o esqueleto en la estructura interior de la hoguera. Es una especie de mecano perfecto que suele hacer un maestro carpintero. Se necesitan conocimientos especiales acerca de la resistencia de la madera.

La tercera fase es de preparación y soporte de la base para la pintura. Sobre esta base se cubre el cartón con unas manos de yeso o pasta suavizando o puliendo la superficie con lija para que la policromía resulte lo más fina posible.

Todo el conjunto de figuras, adornos y formas geométricas que con acierto se han conseguido pasan por una etapa de imprimación y posterior pulido. Así admiten ese manto de color que separa y define personajes, motivos y fondos que componen la escena.

Para el acabado de pintura se suele dar aceite o plástico a las figuras, y aceite, barniz o cola a los adornos o fondo.

En resumen, las hogueras se pueden calificar de singulares. No conectan con ninguna de las corrientes clásicas ni vanguardistas, no están comprometidas con ningún “ismo”.

La hoguera comparte el realismo obligado que refleja a un personaje con su tema y el surrealismo en el lugar en que sucede el hecho. La fantasía creadora hace que el artista deposite en lugares distintos su creación plástica sin por ello quedar encasillado en ninguna corriente de arte.

LA PLANTÁ

El origen del Ninot

Descansa en la palabra “estai”. En los orígenes mas remotos, se puede citar la costumbre establecida entre los carpinteros valencianos, conforme a la cual estos, al cambiar su horario de trabajo al llegar la festividad de San José, época en que los días son ya mas largos, se hizo habitual entre ellos quemar en las calles el “estai”, una pieza de madera en forma de cruz en la que se sustentaban los velones que servían para alumbrar el taller en las jornadas invernales. Junto con el estai ardían en las calles toda clase de trastos viejos de los que el vecindario quería deshacerse. Es fácil imaginar que quienes reunían los materiales para la hoguera formaran con el una figura a modo de espantapájaros, vistiéndolo con cualquier prenda ya en desuso, entregada por algún vecino para ser quemada en esta hoguera de San José.

Con el paso del tiempo, la costumbre de vestir el estai habría ido adquiriendo mayor importancia, hasta convertirse en unos de los motivos principales de la fiesta. De un simple espantapájaros tomaría progresivamente forma, pasando a referirse a personas y situaciones concretas del vecindario en cuyas plazas y calles se quemaban las hogueras.

Conflictos con el ayuntamiento

Tales alusiones festivas no debieron ser muy del agrado de algunos de quienes se vieron reflejadas en ellas; y por otra parte, el humor que se manifestaba en las cada vez mas abundantes figuras que iban apareciendo en las hogueras tampoco resultaría a gusto de autoridades municipales. A mediados del siglo XIX, el entonces alcalde de Valencia, Vicente Rodríguez De la Encina, impuso la censura previa de las escenas representadas en las hogueras de la fiesta de San José, consideradas escandalosas; aludías igualmente a razones de precaución por el peligro de incendios y suciedad que representaban las hogueras en las calles. Se le da a la fiesta un carácter anárquico. La primitiva hoguera de San Juan no era otra que un montón de madera y esterillas viejas que cualquier grupo de vecinos podría formar en plena calle, y hay que destacar los reiterados intentos de las autoridades para controlar su celebración a causa de los peligros que traía consigo la festiva piromanía popular.

Con el paso del tiempo se continuara con la costumbre de encender hogueras, pero tales hogueras serán en lo sucesivo monumentos arquitectónico decorados. La plantá pierde su carácter anárquico. Ya no son trastos y enseres viejos lo que se quema en las calles; ni la hoguera puede ser plantada conforme al capricho espontáneo de un grupo cualquiera de vecinos en no importa que lugar de la ciudad.

Primeras hogueras

Las primeras hogueras que se construyeron en Alicante no planteaban en absoluto problemas especiales ni requerían de grandes medios a la hora de plantarlas. Por lo general, se reducían a una estructura central de escasa altura, en torno a la cual se distribuían los ninots que formaban las diferentes escenas.

La plantá horizontal

Hoy en día, los “foguerers” ya no participan apenas en las tareas de la plantá directamente, pero hace unos años, la situación era bien distinta, cuando la falta de otros medios requería la colaboración de un grupo numeroso de personas, tanto para el transporte de las piezas como para poner en pie el monumento. Era frecuente que los miembros mas jóvenes de la correspondiente comisión de hogueras se desplazaran hasta el propio taller en la fecha señalada y transportaran desde allí a hombros algunas de las piezas menos pesadas hasta el lugar elegido para la plantá. Una vez reunidos allí todos los elementos, la hoguera se ensambla y se arma de forma horizontal sobre un conjunto de soportes (la cuna) previamente dispuestos en el suelo para evitar que la estructura se rompa o sufra algún daño en los puntos de menor resistencia.

Formación de la hoguera

La hoguera, tras reunir todos sus elementos, es necesario levantarla y montarla para conseguir el modelo final. Para ello, varias sogas sujetan su estructura allí donde no hay peligro de que el conjunto sufra daños. Estas cuerdas tiran de la hoguera desde varios ángulos simultáneamente: unas sirven para ponerlas en pie, y otras la inmovilizan en el momento que alcanza la vertical, con objeto de impedir cualquier movimiento de vaivén que la eche a tierra o la dañe.

El constructor es el encargado de dirigir la maniobra y el proceso cuenta con numerosos espectadores. Los vecinos suelen ceder sus balcones de alrededor del lugar de la plantá para que resulte mas fácil y cómodo tirar mediante cuerdas de la hoguera.

En cuanto esta comienza a levantarse, un tercer grupo provisto de pértigas rematadas con un travesaño en forma de T empuja al conjunto, apoyando el extremo de estas pértigas en los puntos del monumento señalados de antemano por el constructor como más resistentes. Una vez que la hoguera ya esta en pie, es preciso sujetarla desde varios ángulos simultáneamente, hasta que queda inmóvil, y se procede a afirmarla sobre el pavimento de la calle.

Ensamblando la hoguera

Otra de forma alternativa de plantá consiste en armar primeramente la estructura central de la hoguera comenzando por las partes superiores. Conforme se acaba de montar cada una de las secciones se procede a levantarlas del suelo mediante poleas y se coloca bajo ella el elemento inmediato inferior; se ensamblan ambos y se repite el proceso que haga falta hasta que se llega a encajar la parte que constituye la base de la hoguera y que recibe el nombre de caballete.

La plantá en la actualidad

En la actualidad la plantá es un proceso que se ha simplificado notablemente al disponer de grúas móviles, que permiten elevar con facilidad los diferentes elementos para ensamblarlos en el conjunto de la hoguera. Las piezas son transportadas hasta su emplazamiento definitivo y posteriormente situadas con ayuda de las grúas en el lugar que les corresponde.

En la práctica, las mayores dificultades provienen del intenso trafico que soportan las calles de la ciudad, por lo que los constructores de las hogueras procuran ir situando los distintos elementos en los lugares elegidos con cierta antelación, y solicitan plazos cada vez mayores para poder comenzar esta parte de su trabajo.

-Influencia de los recursos técnicos actuales

Los medios técnicos, como las grúas, han influido en la plantá por la facilidad con que pueden ahora levantarse los monumentos gracias a ellos. Pero han tenido una doble consecuencia: por una parte, han permitido mayores audacias a los constructores de las hogueras, empujándoles a diseñarlas cada vez más altas. Por otra, la participación en el proceso de la plantá de los foguerers se ha reducido, pues esta tarea puede ser realizada íntegramente por la cuadrilla de especialistas contratados por el constructor, ayudados por un solo operario que se encarga del manejo de la grúa.

La altura de las Hogueras

No todos los constructores de hogueras ven con buenos ojos el progresivo aumento de altura de éstas. Como es lógico, a mayor presupuesto, mayores dificultades para unas comisiones de hogueras de economía no siempre abundante. También el riesgo de que el monumento se venga abajo es mayor, con el consiguiente peligro para los espectadores.

Preparar la hoguera para la cremá

Hay que dejar el conjunto finalmente preparado para que arda con facilidad; para ello se dispone interiormente la estructura de la hoguera de modo que forme una especie de chimenea, con objeto de que la corriente de aire formada en ella favorezca una rápida combustión. Se acostumbra a rellenar con virutas, paja y otros materiales combustibles la base del monumento, y se dejan algunos huecos repartidos por todo él para colocar allí bolsas de gasolina inmediatamente antes de prender fuego al conjunto en la noche de la cremá.

Obra abierta

En 1986 se creo un proyecto por Lino D. Bellot que consistía en revitalizar la participación directa de los vecinos en la plantá de la hoguera. Así no se limitaron a contemplarla y se convirtió en un producto abierto, no una obra definitiva, sino una parte de ella, un punto de partida que el vecindario debía completar. Armada ya la hoguera en su estructura fundamental, se brindaba a los espectadores la posibilidad de decorarla conforme a los gustos personales de cada uno, para lo que se facilitaban pinceles y pintura. La afluencia de voluntarios y la iniciativa tuvo un éxito considerable.

Una nueva estética para las hogueras

Hogueras más pequeñas permitían un margen de creatividad mayor, y abrirían la posibilidad de realizar encargos a artistas plásticos de cualquier lugar para que se acercaran a esta forma de expresión. No poco creadores se animarían a ensayar en estas obras proyectos inimaginables en otros materiales por su elevadísimo costo; también, a materializar diseños arriesgados, ensayos que podrían revestir enorme interés, pero que seria desaconsejable realizar con otro tipo de materiales, dado su carácter de meras aproximaciones a futuras obras de carácter mas perdurable.

LOS LENGUAJES

Una fiesta como ésta de las “Fogueres de Sant Joan”, en la que se entremezclan elementos tan diversos, constituye una entidad enormemente compleja. Si bien su núcleo es el fuego, a su alrededor se ha ido desarrollando toda una constelación de componentes más o menos esenciales y sin los cuales esta singular manifestación no sería tal. De hecho, no pocos son los pueblos que celebran el solsticio de verano con una u otra clase de ritos ígneos. La singularidad de esta fiesta viene dada por toda esa serie de aditamentos con los que el pueblo alicantino reviste ese rito secular, celebrándolo a su manera, aunque ésta no esté exenta de ciertos estereotipos derivados en parte del sincretismo que en cierto modo marcó su nacimiento.

Dentro de este intricado universo son varios, y de muy distinta naturaleza, los materiales expresivos: música, imagen, luz, palabra... Y entre todos ellos hay que nombrar el lenguaje de las Hogueras.

EL “LLIBRET”

El “llibret” nace en 1928, al mismo tiempo que las primeras hogueras, para satisfacer la necesidad de establecer una comunicación entre las comisiones y los vecinos del distrito “fogueril”.

El contenido del “llibret” suele variar poco. En él encontramos básicamente, los siguientes temas:

  • Saludo de la comisión al distrito: con agradecimiento expreso para quienes colaboran económicamente y la lamento por los que no han querido saber nada.

  • Fotos de las “belleas”: las candidatas a “Bellea del Foc” posan para la eternidad.

  • Fotos de los comisionados: que no quieren ser menos y se fotografían con sus mejores galas de fiesta.

  • Boceto de la “foguera”: a toda página, naturalmente.

  • “Explicasió”: por si el boceto no es suficiente, esta explicación de la hoguera hará comprender al más torpe la intención y el mensaje del monumento.

  • Programa de festejos: en donde se detallan minuciosamente hasta los actos festivos más insignificantes. Escritos muchas veces en clave de humor.

  • Ilustraciones: los “llibrets” siempre ha sido un vehículo de expresión de prestigiosos artistas plásticos que han plasmado su arte en la parte gráfica.

CARTELES Y PREGONES

Carteles y pregones, dos aspectos muy esclarecedores de las Hogueras donde siempre funciona una forma de interpretarlas, una forma de entenderlas. Tanto en uno como en otro caso, carteles y pregones, responden a posiciones personales del autor, características del tiempo en que se viven, presiones que el hecho social remite sobre el autor, cómo se percibe la fiesta y sus protagonistas. En una palabra: no todo desaparece tras la quema en la noche de San Juan. Un segundo escenario, nada provisional, permite que vayan concretándose las ideas, los arquetipos, los modelos, la diversa ideología que cada cual mantiene sobre el particular.

Un cartel es siempre un producto “artístico” que posee una serie de características peculiares:

  • Es un mensaje apoyado sobre imagen y texto. Hay pues un mensaje icónico donde la imagen es prioritaria sobre el texto y ocupa la mayor parte de la superficie del cartel.

  • La imagen se ha realizado sobre un soporte plano.

  • Destinado a ser visto por muchas personas simultáneamente y en ambientes de paso, resulta preciso que la imagen que se expone sea lo más simplificada posible para ganar en inmediatez en su lectura.

  • El pregón se construye como una pieza literaria dirigida al público en acto directo y está sujeto a ciertas exigencias propias de la comunicación oral.

    En el aporte literario conseguido a través de los pregones, se llega a obtener un listado bastante exhaustivo de factores interesados en caracterizar lo alicantino y a los alicantinos.

    Pólvora

    La palabra pólvora viene sin duda del latín, “pulvis - eris”; esta es la mezcla de salitre, azufre y carbón, que necesita cierto grado de calor para lograr que inflame “provocando un fluido elástico de gran expansión y potencia”, o una acepción mas acertada, “conjunto de fuegos artificiales que se celebran en una celebridad”

    Hemos de referirnos única y exclusivamente a esta pólvora que denominaremos nuestra por que es la que usamos y hasta adoramos en nuestras manifestaciones lúdicas; la pólvora para la fiesta, que no para la guerra

    Sin embargo se duda de que verdaderamente fuesen los chinos los que inventaran tan útil polvo; y se inclinan las opiniones en cuanto a que este hallazgo lo realizaron los griegos, y con posterioridad los romanos, quienes supieron usarla y manejarla con total maestría, aludiéndose a los “fuegos griegos” y a veces incluso romanos, denominación que en el siglo XIV adquirió la pirotecnia en clara alusión a que el conocimiento de la misma y el arte de combinarla llegaba a estas tierras, las nuestras, posiblemente por medio de los helenos

    Música: Desde las guitarras y las bocinas

    Y si la pólvora es consustancial con el alma nuestra, preludio y colofón de todas nuestras fiestas, la música acaso sea, incluso más importante. Decía Don Miguel de Cervantes que “allá donde está la música no puede existir cosa mala”. Y así es plenamente. Música de toda clase, desde los sonidos más sencillos y rudimentarios hasta la interpretación más primorosa del pasacalle, escrito por el compositor más conspicuo

    La música acompaña, es telón de fondo y aun el protagonista en las mañanas y los atardeceres, cuando con el petardeo y la “Piula” los dianeros anuncian la nueva jornada festiva, o cuando al caer el sol las comisiones de hogueras y les “bellees” pasean sus galanuras por las calles rebosantes de público con ese ir y venir de las gentes, con ese trasiego de color y de inquietud que la fiesta produce

    La fiesta está en la calle, y la calle es por su propia condición, amplia totalizadora y agotadora. Debemos conocer también que música es la que se interpreta; debemos saber si existe una música expresamente escrita para las hogueras alicantinas, aunque es preciso adelantar que antes de que tales piezas fueran elaboradas y antes de que se proclamara el himno cualquier composición que denominaremos aunque sea simplemente para atendernos “marchosa” alegre y vivaracha, llámese pasodoble taurino, o incluso de corte militar, cualquier pasaje de zarzuela bailable y gracioso podría servir para los desfiles y para amenizar actuaciones diversas

    PASODOBLES DE LA FIESTA

    Por supuesto que se repiten las partituras, que entre más de 50 entidades musicales no es posible que esto no ocurra a la hora de iniciar el desfile o en el transcurso del mismo, pero aun así nombraremos los siguientes títulos:

    • “Petrel” de Miguel Villar

    • “Las Provincias” de V. y A. Terol

    • “Aires Alicantinos” y “Operador” de Godofredo Garrigues

    • “El Tito” de Sebastián Rubio

    • “Gloria al Pueblo” de P. Artola

    • “Aires Llevantins” de Bernabé Sanchís

    • “Camino de Rosas” y “Agüero” de José Franco...

    Una definición de música sería el arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de uno y de los otros a la vez, de suerte que produzca deleite escucharlos; es bien cierto que estos autores supieron utilizar todos los elementos en función de una fiesta sentida por el pueblo vivida e interpretada con arreglo a su propia sensibilidad

    L'himne de les fogueres

    “En abigarrada unión viene la descripción de lo que ocurre en los días que Alicante conmemora su fiesta popular en la llegada del solsticio de verano... el fuego se reúne con el ruido de los truenos... de la chiquillería siguiendo al dolsainer y tamboril... el pasodoble festero alicantino por excelencia...”

    De tal guisa se explicaba el cronista de la ciudad doctor Vicente Martínez Morellá al comentar “les fogueres de San Chuan” del maestro Torregrosa. Se estreno el 3 de agosto de 1929, en la alborada en honor a la virgen del remedio, aunque ya se había interpretado la partitura en Junio de este mismo año

    Música y letra supieron conjugar un verbo de amplia resonancia y bella tesitura: el amor a las costumbres que, rancias y viejas, ahora renacían de una forma diferente, con otra fuerza y vehemencia; y así esa noche la Banda Municipal y el Orfeón Alicante, bajo la docta batuta de Torregrosa armonizaron los versos, el pincel más bien que la palabra, que pintaba la sorprendente belleza del festejo popular

    4) ELEMENTO PRINCIPAL Y TEMA A TRATAR:

    EL FUEGO

    El fuego: mito y símbolo

    Hace mas de medio millón de años en el yacimiento en que se identificó el hombre de Pekín, se tuvo pruebas de la demostración del fuego: unos agujeros llenos de cenizas. De ahí al mito, al rito, y al símbolo el camino era ya trillado, y se cubrió con veloz paso

    El fuego mítico:

    Lo mas popularizado acerca del fuego mítico es la narración de Hesíodo; “La Teogonia”; nos cuenta la historia de un titán que cuando Zeus, el primero de los dioses del Olimpo, decidió retirar el fuego a los hombres, robó del cielo suficiente cantidad de fuego para que los hombres pudieran conservarlo sacándolo de la frotación de 2 maderas.

    El comentario de este relato mítico, ha movido a lo largo de los siglos miles de plumas, aunque no es este al lugar de entrar en detalles; no obstante si que conviene observar que para los griegos la recuperación del uso del fuego por sus antepasados vino propiciada por la astucia del titán, personaje semidivino

    En el segundo milenio antes de nuestra era, osea hace unos 4 mil años, el subcontinente indio, comenzó a sufrir una serie de invasiones de gentes nómadas a las que hoy se les llama por comodidad, indoeuropeos, que derrotaron a los antiguos habitantes drávidas e impusieron su idioma y sus dioses, como AGNY, que era como denominaban al fuego, este tiene 3 facetas: en el cielo es el sol, en el aire, el rayo, y en la tierra, el fuego

    Era preciso detenerse en este dios-fuego porque las civilizaciones posteriores, la grecorromana por una parte y la irana por la otra, nos van a ir poniendo ante los ojos la función del fuego dentro del mundo sacrifical: en el zoroastrismo, doctrina de la antigua Persia, la mayor parte de los cuales, habitan ahora en la india, y rinden culto a un Dios amigo y bueno creador de todas las cosas, Ahura - Mazda

    Detengámonos un momento en el único culto al fuego que ha llegado hasta nuestros días. Ya se ha hablado de una religión de Zaratrusta y su culto al fuego bien, en nuestros días los parsis, siguen practicando la religión del fuego. En el templo no se practica un rito fijo, solo una oración privada frente al altar del fuego después de haberse purificado con unas abluciones de agua, y cuando se acaba el rezo, se deja una ofrenda de maderas para alimentar el fuego del altar

    Solsticio de verano

    El 21 de junio se celebra en el hemisferio norte, el día más largo del año. Definitivamente no es un día como los demás, la naturaleza, el hombre y las estrellas se disponen a celebrar una fiesta, cargada de gran poder y magia. Hadas y deidades de la naturaleza andan sueltos por los campos; los agricultores dan gracias por el verano, las cosechas, las frutas y por disponer de más horas para cumplir con sus tareas y entregarse a la diversión. También es el momento justo para pedir por la fecundidad de la tierra y de los mismos hombres; además se debe comenzar a almacenar alimentos para pasar el otoño y el invierno.

    La celebración del solsticio de verano, es tan antigua como la misma humanidad. En un principio se creía que el sol no volvería a su esplendor total, pues después de esta fecha, los días era cada vez más cortos. Por esta razón, fogatas y ritos de fuego de toda clase se iniciaban en la víspera del pleno verano, o 20 de junio, para simbolizar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía.

    En tiempos posteriores se encendían fogatas en las cimas de las montañas, a lo largo de los riachuelos, en la mitad de las calles y al frente de las casas. Se organizaban procesiones con antorchas y se echaban a rodar ruedas ardiendo colinas abajo y a través de los campos.

    A menudo se bailaba y saltaba alrededor del fuego para purificarse y protegerse de influencias demoníacas y asegurar el renacimiento del sol.

    Se puede decir que todo empezó hace cerca de 5 mil años, cuando nuestros antepasados, tan amigos de observar las estrellas, se dieron cuenta que en determinada época del año el Sol se mueve desde una posición perpendicular sobre el Trópico de Capricornio, hasta una posición perpendicular sobre el trópico de Cáncer. A estos días extremos en la posición del Sol se les llamó solsticios de invierno y verano, los cuales ocurren los días diciembre 21 y junio 21 respectivamente. Estas fechas corresponden al hemisferio norte, pues en el sur es al contrario. El día que veremos al sol ponerse más al sur es el 21 de diciembre y el día que lo veremos ponerse más al norte es el 21 de junio. “Las fechas mencionadas son las típicas, pero puede ser que en un año determinado caiga un día antes o después, debido a las irregularidades del calendario, como los años bisiestos”. Hablando propiamente del solsticio de verano, en esta fecha el eje de la tierra está inclinado 23,5 grados hacia el sol. Esto ocasiona que, en el hemisferio norte, el 21 de junio sea el día más largo del año.

    En los antiguos mitos griegos a los solsticios se les llamaba “puertas” y, en parte, no les faltaba razón. La “puerta de los hombres”, según estas creencias helénicas, correspondía al solsticio de verano (del 21 al 22 de junio) a diferencia de “la puerta de los dioses” del solsticio de invierno (del 21 al 22 de diciembre).

    El fuego como símbolo

    Un joven alicantino a puesto el dedo en la llaga en el aspecto del fuego, dentro de su estudio sobre el simbolismo direccional “desde un punto de vista físico está clara la relación entre el tiempo y el fuego”

    El fuego, uno de los 4 elementos clásicos junto con el aire, el agua y la tierra, se vincula con el Tetramorfos, la imagen de los 4 evangelistas que arranca del antiguo testamento y que aparece incesantemente en la decoración de las iglesias románicas y góticas

    Las manifestaciones religiosas en las que tiene presencia el fuego son muy numerosas, como ocurre en el caso en que Dios se comunica con Moisés, esto se da a través de una zarza ardiendo, y también la columna de fuego que sirvió como barrera para detener los ejércitos del faraón, que perseguían a los israelitas

    Fuera de la cultura occidental también podemos encontrar conceptos muy sugestivos en cuanto al simbolismo del fuego: de acuerdo con el famoso y muy consultado oráculo chino llamado Yi Ching, por ejemplo, que el fuego se corresponde con el sur, entre los puntos cardinales, con el color rojo, con el verano, y con el corazón

    En la alquimia el fuego es el agente de la transformación, todas las cosas nacen del fuego, y al él retornan, con lo que se convierten en el símbolo de la transformación y de la regeneración

    Tampoco se nos puede olvidar el fuego producido por el roce de 2 maderas, que recuerda las mentalidades primitivas, míticas y el vaivén del acto sexual, que equivale al fuego que se obtiene por un frotamiento y con relación a su ambivalencia que hemos comentado un poco antes, el origen del fuego determina su bondad o su maldad, en este último caso por que nace mágicamente en el seno de las brujas. Si el fuego se obtiene por percusión, como se hace con un eslabón y un pedernal, el fuego es espiritual y no carnal como en el otro método.

    En el arte románico el fuego va simbolizado por el león imagen del fuego, del sol por su amplia melena, además se le compara con Cristo, y se dice que borra sus huellas con el penacho de su cola, cuando lo persigue un cazador, duerme con los ojos abiertos y cuando la leona pare, le nacen los cachorros muertos y los mantiene junto a sí, y al tercer día el león sopla sobre ellos y les da vida, como ocurre al avivar el fuego

    En fin el fuego es simbolizado por el sol, la luz, el rayo, el corazón, la sangre, y el color rojo que generalmente procede del cielo (ya que el agua procede generalmente de la tierra) y tiene un origen divino, por lo que también es considerado protector

    No se acaba con esta enumeración toda la simbología del fuego, pero por algún lado hay que cortar para que esta relación no se eternice. Nos queda por ver un último aspecto: los ritos del fuego que nacen del maridaje entre mito y simbología

    Los ritos del fuego

    Frazer señala al tratar de los “festivales ígnicos” en Europa que todo el continente desde tiempo inmemorial, han acostumbrado a hacer hogueras en ciertos días del año y a bailar y saltar sobre y alrededor de ellas. Las costumbres de esta clase pueden rastrearse por testimonio histórico hasta la edad media, y sus analogías con las costumbres parecidas practicadas en la Antigüedad... nos muestran que es preciso buscar su origen en una época muy anterior a la difusión del cristianismo

    Las épocas son normalmente la primavera y el verano pero también pueden darse a final del otoño o el invierno, en especial en la vigilia de todos los Santos, el día de Navidad o el de Epifanía. Señala abundantes ejemplos de hogueras en el primer domingo de cuaresma, en la vigilia del día de Pascua Florida y el día primero de Mayo

    Alude después a los fuegos de solsticio de estío, en la víspera de la fiesta o en el mismo día 24 de Junio. Solsticio procede de las 2 palabras latinas solis statio (parada del sol) ya que en ese día, en los anteriores y en los siguientes, el sol que ha ido subiendo cada vez más en el cielo, se detiene y al cabo de un tiempo comienza a retroceder

    Estos festivales del fuego solsticial, se celebran desde Irlanda a Rusia, y desde Noruega y Suecia, hasta España y Grecia, aunque hay que tener en cuenta que también se dan en el norte de África. Con el encendido de hogueras son también símbolos de esta fiesta las procesiones de antorchas por los campos y echar a rodar una rueda; pero además a mostrado el claro paralelismo entre las fiestas de San Juan d invierno con las de estío: quema de muñecos, arboles solsticiales, agua con virtudes especiales, y florecimiento de ciertas plantas

    Pero entremos en tiempos más recientes; en los ritos del fuego hay diversos componentes y nos gustaría fijarnos en algunos algo más específicos: la quema de muñecos, el árbol solsticial... quizá por que nos son más cercanos. De entrada hay que nombrar que dentro del país valenciano la frecuencia de las fiestas de fuego de San Antón decrece sensiblemente de norte a sur, se dan mas ejemplos de hogueras en Castellón y Valencia que en Alicante

    En Alicante se puede rastrear una relación de estos cultos con las 2 fiestas de árbol que se celebran, la una en Agrés y la otra en Planes. En el primer caso la celebración tiene lugar el lunes de la semana anterior al comienzo de la Cuaresma y la organizan los solteros y los quintos del año

    La fiesta se acompaña como no con “carretillas” y fuegos artificiales. En el 2º caso, la fiesta se celebra el domingo de Pentecostés, Pascua granada. Los “quintos” traen un chopo descortezado que se planta en la plaza y con matices del ritual, se procede como en todos estos casos. En fin la quema de muñecos ligada a cultos del solsticio, en la Península Ibérica tiene variedades cronológicas y se contamina con la quema de la cuaresma o quema de la vieja

    Hay que concluir diciendo que las fiestas de fuego son ubicuas, y que los rituales desde los más primitivos hasta los más elaborados siempre cuentan con el fuego, ya que con frecuencia se atiende a rememorar tiempos pretéritos como origen de estas fiestas

    La Pirotecnia

    Una definición bien sencilla de esta podría ser la de creación de fuegos artificiales y objetos explosivo y también el conjunto de actividades que constituyen el arte y oficio de la pirotecnia, referido originalmente a todas las técnicas relacionadas con el fuego en manifestaciones y celebraciones festivas

    Se sabe que en las crónicas de los reyes de Aragón hay frecuentes descripciones relativas a los fuegos artificiales y no se ignora igualmente que fueron valencianos, aragoneses e incluso catalanes quienes difundieron estas expresiones festivas y combinaciones fantásticas en tierras italianas

    El atronador sonido del petardo

    En toda fiesta mayor el elemento pirotécnico interviene en los momentos mas destacados, amanecer, “como despertà”, en las horas en que las campanas se ponen como locas, festejando el Santo patrón y tocando a rebato, para todos estos acontecimientos es innumerable la cantidad de petardos que se pueden utilizar, entre los que destacamos los mas corrientes:

    • Piuletes

    • Trons de metxa

    • Masclets

    • Llums de castell

    • Carcasses

    • Coets voladors

    • Rodes...

    Solo un alarde de hogueras y cohetes en la noche de San Juan era el festejo de nuestro pueblo en el siglo XIX, en esa noche de tradición y leyenda, las masías permanecerán iluminadas con fogatas descomunales. La tradición de encender hogueras al filo de la media noche del día 24 de Junio irrumpe en la ciudad luego. Son hogueras “desprovistas de todo adobo artístico”

    El periódico “La Antorcha” de finales del siglo XIX señalaba que en 1881 la fiesta alicantina alcanza otras cotas de participación “con mas participación que en los años anteriores”. Y habla de hogueras que ardían y de “petardos que con su estruendo nos atronaban los sentidos; globos aerostáticos, fuegos artificiales, trompetas, todo en fin... unido a las dulces armonías de las músicas que vagaban por la calle...”

    Es Figueras Pacheco en la “Geografía General del Reino de Valencia” el que señala que las clases populares han abandonado un poco la costumbre tradicional, sustituyéndola por el “disparo de cohetes y petardos”; en este proceso de decadencia de las Hogueras, una disposición gubernativa dada entre 1923 y 1927 prohibía la venta de cohetes y otros artículos de pirotecnia popular

    Los fuegos artificiales en las fiestas de San Juan

    Es bien que con el nacimiento de las hogueras, tal y como hoy las conocemos, aumenta en Alicante la afición a la pirotecnia, disparándose más tracas y lanzándose mayor numero de castillos. Y 1936 cuando consta la celebración de un concurso que se efectúa frente a la lonja de pescado la noche del 22 de junio a las 2:30 am. Suspendidas las fiestas en el periodo bélico se reanudan estas en los años 40, y con las hogueras también los concursos pirotécnicos siendo muy variable el número de participantes, tal como la ubicación de los castillos

    Con el paso del tiempo los concursos han ido cobrando importancia prestigio y nombradía, y los castillos han sido más espectaculares y grandiosos, extendiéndose, incluso en su duración, hasta alcanzar los 20 y 25 minutos

    El castillo de fuegos artificiales es, entre toda la producción y variedad de fuegos que realiza el maestro pirotécnico, quizá el producto más complejo y exquisito y el que mejor refleja la habilidad y aun el carácter de quien lo prepara

    El pirotécnico pinta en la bóveda celeste frescos instantáneos, pinta, borda, cincela, y pone música a algo tan etéreo y fungible, a algo tan evanescente como la simple “cañita voladora” o los grandes cohetes de complicadísima fantasía, con colores dorados, verdes, magentas y azules

    Es así como la pólvora convertida en diadema de la noche de San Juan, es vozarronada ronca en el despertar del verano, se hace sortilegio, embrujo, fantasía, momento musical y hasta lúdica extravagancia, motivo de inspiración para poetas y pintores, músicos fotógrafos y artistas de variado fuste

    Desde el Benacantil, Alicante entero parece una pira de fuego. La noche es azul y la brisa caliente y perfumada, sabe a brea y a sal. La gran palmera cae sobre un tul dorado sobre la urbe... Luego al final de estas jornadas pletóricas de música y de fuego el último castillo, un festival de luz y color en el recuerdo de aquellos versos escritos pensando acaso entre el mito y el símbolo

    La Cremá

    La “cremá” es el momento culminante de la fiesta y la señal inequívoca de que el verano se ha consolidado.Atrae las lágrimas emocionadas de miles de “belleses” o el gesto arrogante de centenares de “foguereses”, contemplando como en segundos desaparece el esfuerzo de todo un año.

    En las brasas de los “ninots” y monumentos que caminan hacia su destrucción, están los ritos y mitos más hondos de nuestra cultura y religión más antigua y cotidiana, un festivo juego jubilar, jocundo y gozoso y el derecho a la fiesta de la alegría y de sacar a la luz el carácter vitalista mediterráneo.

    Calendario

    Se destaca la conmemoración de dos “nacimientos”, celebrados en dos noches singulares: La noche de Navidad y la Noche de San Juan. Señalan dos momentos decisivos, la primera señala el día más corto del año y la segunda el día mas largo del año. Celebran el solsticio del año y el solsticio de verano.

    Todo converge en la Noche de San Juan, que ha sido para el pueblo, a diferencia de la otra noche de nacimiento, no una noche de paz, sino la noche del amor. Es la noche más intensa de costumbres y creencias envueltas de maravillas.

    Ingredientes para una noche mágica

    El culto a las plantas y árboles tiene su puesto privilegiado en esta noche tan especial. Antiguamente se creía que las virtudes de las plantas estaban en relación con la duración de la luz solar; al ser el día que más tarda el sol en ponerse, las gracias debían ser especiales. Entre nosotros, la presencia de su culto va ascendiendo desde el Domingo de Ramos hasta la noche de San Juan, en que, a partir de las doce de la noche y hasta la salida del sol, se cree que si se recolectan las plantas aromáticas y medicinales resultan doblemente eficaces y todavía lo son mas si se hace con los ojoso cerrados, o recitando alguna fórmula mágica.

    Se ha tomado esta noche especialmente apta para adivinar el futuro y los secretos del destino y revelar los misterios relacionados con el amor.

    También ha servido para predecir la duración de la vida. Además fueron comunes las danzas deambulatorias por las calles de las poblaciones para ahuyentar los malos espíritus, que podrían estorbar la celebración. Algunos de estos rasgos se han conservado en nuestros pasacalles y desfiles festivos.

    La noche mágica tiene su comida sacramental, como en muchas otras fiestas señaladas; la de San Juan es señoreada por la Coca (también propia de Mallorca o Cataluña). Se acompaña con vino y nunca se come en solitario, es cortada por el más viejo o por un Joan.

    Agua y fuego, contrarios y armónicos

    El agua es purificadora y fecundante, no solo desvela secretos y aproxima futuros, sino que ayuda a la salud y a la fertilidad. Es costumbre bañarse (por San Juan, el primer baño).El mismo fin persigue el hecho de recibir el rocío: el preservar de enfermedades, el conservar de la belleza y el detener del envejecimiento. No es casual que en Alicante se pida a los bomberos que mojen a los jóvenes. Curiosamente, en la noche de San Juan el sol está en Cáncer, signo de agua, que por ser la 1ª casa del agua, está en analogía con el primer elemento: el fuego.

    Y el fuego es el señor de la noche. Dos elementos tan alejados y contrarios como el agua y el fuego se armonizan, se complementan y juntan en un orgasmo cósmico.

    La Noche de San Guillen

    Sin embargo, la ciudad de Alicante, que participa en todo este universo, no quema sus hogueras en la noche de San Juan (23 de Junio), sino es la noche del 24, que corresponde la festividad de los Santos Guillermo, máximo, Próspero, Adalberto, Galicano…

    En cambio no dejó de ser una afirmación del carácter urbano de Alicante, un síntoma de su paso hacia la gran ciudad y de su adquirida conciencia de urbe, a pesar de que muchos alicantinos observaron, atónitos, una mañana de junio la aparición de monumentos que llegarían a ser el eje central de la fiesta mas importante de entre los alicantinos. No obstante, hoy en día, en que el calendario moderno ha inhabilitado, en parte, la tarde del día festivo y ha devuelto a la víspera su encesto como acumuladora de ocio y fiesta, se podría plantear el devolver a los hoguereses a su noche mágica originaria, como signo de reencuentro de la bellísima ciudad mediterránea con su ámbito y origen y a fin de que ejerciera la capitalidad que le corresponde en ese mar nuestro que se amiga y se reconoce con el fuego de la noche de San Juan.

    Hoy, la hoguera ocupa la ciudad y la enriquece con su monumentalidad efímera y los ritos, es lugar de concentradas en una tarde llenan varios día. En el pasado hubo intentos de manipulación, mistificación y de disminuir la participación popular.Pero nada ni nadie puedo evitar lo inexorable: el fuego.

    Todo y todos han de resignarse, a veces heroicamente, a la destrucción, al puro y burroso recuerdo. Es la servidumbre y la grandeza de la hoguera, la cremá. Y eso no es consagrar el esfuerzo a la nada. Es mucho poder practicar la alegría, cultivar la fiesta de un pueblo que, en el fuego, encuentra raíces y destinos. Y el fuego es el único ingrediente permanente y necesario de las hogueras.

    Tras 3 días de fiesta agotadores con las hogueras premiadas se sabe que el sacrificio y esfuerzo no han sido en vano. Se siente la admiración y orgullo hacia aquella mole artística en la que se ha puesto tanta ilusión y entusiasmo. Suenan las graves campanas del reloj de la capital, son las doce de la noche, llega la hora fantástica de la cremá. Una gigantesca ola de fuego arrebata, aniquila, la labor, la obra de muchos meses de trabajo, de preocupaciones. Cuando el fuego ya ha reducido a cenizas el monumento se sabe que todo ha acabado, y envueltos en tristeza, se comienza a pensar en las fiestas del año que viene.

    Toda Alicante se viste de multitud expectante. El chorro de lumbre sube al cielo de la noche y allí se abre y se derrama, en un inmenso esplendor sin igual. Los racimos de color van descendiendo, abriéndose en otros instantáneos racimos de luz, de todos los colores, que poco a poco se van apagando y declinando, lentamente sobre la ciudad y el mar. Las hogueras, una tras otra, mediando los intervalos previstos, van ardiendo todas como lejanas antorchas bajo el oscuro cielo de la noche.

    5) ENTREVISTAS

    ENTREVISTA A UNA COMISIONADA

    Entrevista a CELIA ROJO, estudiante. CELIA es una comisionada de Hoguera Portuarios- Pla del Bon Repós y vive en el Pla, que lleva 9 años integrada en la fiesta de las hogueras de San Juan.

    CELIA no entró por tradición familiar a este mundo de la Hogueras, como suele ser lo mas habitual, sino que fue por sus amistades que también pertenecían a otras Hogueras y se puede decir que fueron los que le motivaron a colaborar de forma activa. Aunque ella ingresó en esta Hoguera motivada por la amistad, en la suya no tiene amigos, sólo conocidos, gente con la que comparte los momentos de fiesta, pero con la que no hay esa relación de amistad más íntima.

    Ella vive la fiesta desde dentro, y se viste con el traje regional de novia alicantina, aunque ella no sea la Belleza, ya que la mayoría de su barraca elige este traje para representar a su Hoguera.

    CELIA nos cuenta que sus cuotas como comisionada son de 3 euros al mes para la hoguera infantil y en el caso de la mayor son los beneficios de la venta de lotería que pueden rondar las 180 euros a la semana sin contar la venta de lotería en Navidad, que aumenta considerablemente. Exceptuando esta función, CELIA no realiza otra actividad dentro de su Hoguera que no sea la de la aportación económica, aunque si que es cierto que participa en otras actividades que se realizan como son cenas, reuniones, presentaciones de las Bellezas y Damas, concursos de play backs, paellas, cabalgatas en Navidad, y, como no, la fiesta de las Hogueras.

    CELIA nos ha comentado que si que aportaría algo a su barraca o que en cierto modo modificaría, que es que no la obligaraan a asistir a las presentaciones de las candidatas y que les diesen mas ayudas económicas para las chicas que quieran poder presentarse como candidata a Belleza, ya que solo les dan 300 euros

    ENTREVISTA A UNA VECINA DE ALICANTE

    Entrevista a LORENA ARTALEJO, vecina de Alicante. LORENA tiene 33 años y lleva toda su vida residiendo en Alicante y vive las Hogueras desde fuera y desde dentro, como vecina de Alicante y como participante de la fiesta.

    LORENA nos dice que su forma de colaborar con la fiesta, de una forma material, es pagando una pequeña cuota (3 euros) mensual y comprando lotería de las Hogueras. Otra forma que tiene de apoyar esta fiesta es con su sentimiento. Dice que esta fiesta le encanta, que disfruta muchísimo con ella, sobre todo con lo que es la fiesta tradicional, con la banda de música pasando por las calles (pasacalles), y, como no, vienndo quemar su Hoguera. Pero a pesar de este sentimiento de orgullo y admiración que siente por su fiesta, también hay cosas que no le gustan y que de alguna manera cambiaría, como es ell caso de las barracas, que le molestan muchísimo por la noche, y mas que las barracas son los bares y discotecas que sacan a la calle sus equipos de música haciendo imposible descansar por la noche. LORENA sugirió que de algún modo se insonorizasen las barracas o que al menos se hiciera algo al respecto.

    LORENA nos comentó que ha notado cambios en la fiesta, qu cada año que pasa participa menos gente en las comisiones y que tambien cada año todo es mas caro (cuotas, trajes, hay mas loteria,...). LORENA nos cuenta respecto al precio de los trajes que son excesivamente caros, y que su mayor ilusión es salir de Belleza, pero no puede porque hay que gastar un auténtico dineral en trajes: el traje regional, trajes de noche para presentaciones, otros para las convivencias, además no sirve cualquier traje económico, tiene que ser hecho por un modisto, y cuanto mas caro mejor. A los trajes tambien hay que añadir la peluquería, el maquillaje, manicura,... por lo que muy poca gente esta en disposición de poder gastarse mucho (mucho) dinero en todo esto y LORENA es una de las tantas personas que no pueden hacerlo. A este problema LORENA sugiere que se doten a las participantes de subvenciones por parte del ayuntamiento o de la Generalitat.

    Por último LORENA tambien nos hizo partícipes de su opinión respecto a la elección de la Belleza, afirmando que esta amañada porque siempre salen elegidas las de las Hogueras con mayor presupuesto.

    ENTREVISTA A DOS ESTUDIANTES

    Se ha realizado dos entrevistas a dos jóvenes de 16 y 17 años estudiantes del instituto "Jorge Juan" de Alicante. Estas jóvenes nos han comentado que las hogueras de San Juan no les motivan lo suficiente como para participar en ellas de forma activa o desde dentro, en el sentido de pertenecer a alguna comisión, a una Hoguera,.... Creemos importante señalar que ambas jóvenes carecen de tradición familiar en las Hogueras, es decir, que en ninguno de los dos casos, las familias han participado de forma activa en la fiesta, aunque en las noches previas a la noche de San Juan si que disfrutan de la música y las barracas presentes.

    Las jóvenes manifiestan que es un "mundo" que no les interesa y que lo único que les importa de esos dias es que tienen mas libertad con respecto al horario de las salidas, ya que permanecen hasta altas horas de la noche disfrutando de la música y el ambiente nocturno.

    Lo único que manifiestan que les gusta a estas dos chicas durante estos dias de fiestas alicantinas es el dia de la Cremá donde salen "calados" gracias a la colaboración fundamental de los bomberos.

    Pero esta falta de interés por lo tradicional de la fiesta podemos decir que no es por falta de conocimiento o por falta de proximidad, ya que ambas tienen amistades de su edad que participan activamente en la fiesta.

    ENTREVISTA A LA MODISTA DE LOS TRAJES REGIONALES

    Entrevista a Mercedes, dependienta de la tienda de trajes regionales de Pepe Botella. Mercedes es de Alicante y lleva en este negocio 5 años. Merche (como así le llaman) nos cuenta que las telas para confeccionar los trajes las importan desde los telares de Valencia, donde se elaboran los bordados con máquinas a pesar de lo que pueda parecer, y son las mismas que se utilizan para confeccionar el traje valenciano. El precio de un traje regional de mujer oscila entre los 1800 euros y 6000 euros con todos los complementos. Los zapatos del siglo XVIII cuestan sobre los 100 euros.

    Nos cuenta que el dueño de la tienda, Pepe Botella, leva dedicado a este negocio mas de cuarenta años y cuenta con mas de cien personas trabajando para él, contando con el taller de confección. Pepe Botella coenta con tradición familiar en esto de la confección ya que su padree también era sastre, pero ninguno estaba relacionado con el mundo de las Hogueras hasta que se montó este negocio.

    La duración de la elaboración de un traje regional varía en función del traje, no es lo mismo hacer un traje del sigloXVIII, que uno de labradora, o que uno para un bebé, tambien depende de la urgencia del encargo. Para que vaya mas rápido se trabaja en cadena y solo es un trabajo artesanal cuando es un trabajo laborioso. Los adornos se fabrican en la provincia, por la zona de San Vicente, Alicante, y algunos de Valencia.Estos complementos pueden costar desde los 120 a 900 euros, y el material tambien varía ( oro, plata...). Mercedes nos enseñó el lenguaje del abanico, como puede ser: Pasar el abanico por la mejilla: quiere decir te amo; pasar el abanico por los ojos: lo siento; abanicarse despacio: soy casada; abanicarse rápidamente: estoy comprometida; dejar caer el abanico: somos amigos; llevar a mano izquierda: deseo conocerte; quitarse con las caberas los cabellos de la frente: no me olvides,...

    Al preguntarle por el tipo de público que viene a comprar trajes regionales, nos contesta que viene gente de todo tipo de economías, pero que tienen en común que a todos les gusta y viven la fiesta, y a la gente que no puede pagar el traje de una sola vez se la dan facilidades para que lo haga a plazos durante todo el año y cuando lo termine de pagar se lo lleva.

    Hay tres tipos de trajes de mujer: el del siglo XVIII, que era el que lleveban las mujeres de la época que tenían mas dinero, la nobleza, la gente mas humilde llevaban el de labradora, que se componía de una falda sencilla y una blusa y un tejido mas sencillo y económico que el del siglo XVIII. Luego a parte está el de nnovia alicantina que es el mas conocido con la mantilla blanca. Para hombres hay dos tipos de trajes, el de zaragüel y el del siglo XVIII . El de zaragüel lleva un pantalon plisado blanco, con fajín, una camisa, un chaleco y una manta, y el del siglo XVIII lleva une calzón, una negrilla, fajín, pero mas rico. El de zaragüel pertenece al del labrador. Y los trajes de hombre son mucho mas económicos que los de las mujeres y por 300 euros tienes el traje completo de hombre. Al año se venden muchísimos trajes, sólo de bellezas ya son unnas 40 ó 50 trajes y luego a parte los de la gente particular, los de las niñas, que son también bastante mas baratos que los de mujer

    6) CONCLUSIÓN

    ELENA AMARO MARTOS

    El origen de las fiestas de las Hogueras de San Juan se remonta a las Fallas de Valencia y hoy en dia es un símbolo de la ciudad de Alicante que podríamos reflejar como una tradición que aporta en el mes de Junio un incremento de turistas atraidos por su interés cultural. La mayoria de los ciudadanos alicantinos participa de algún modo en la fiesta, bien sea en las barracas, comparsas, o simplemente, siendo participes de lo que consideramos una de nuestras mejores tradiciones. Se ha podido obserbar que en las comisiones cada año se reduce el número de miembros, ya que la tecnología ha mejorado en todos sus aspectos, y ya no es necesario que sean tan numerosas las plantillas para la monta de las hogueras

    ROCIO SACO ÁVILA

    Las hogueras en la actualidad, fomentan la participación de la gente joven bien sea en el ámbito festivo puramente dicho, o también en la visión popular de los desfiles. El papel de la mujer a lo largo de la historia de las Hogueras ha ido evolucionando para equipararse en funciones al del hombre, salvo en las creaciones de éstas, debido a que los esfuerzos físicos requeridos para la construcción son escesivos, aunque es un papel que complementa con la elección de la belleza. Desde el inicio de las Hogueras, el número de candidatas a Bellezas ha aumentado considerablemente, haciendose cada año mas competitivo este certamen.

    NOELIA TEJEDOR CANDELA

    Las medidas de seguridad en estas fechas (policias, bomberos, proteccion civil, tráfico,...) son cada año mas completas y complejas ya que se tienen que coordinar diferentes cuerpos de seguridad. La tradición culinaria se ha ido empobreciendo ya que cada año es menos la gente que consume productos típicos de estas fechas, puesto que se ha centrado más en la elaboración de las fiestas y en todo lo que ellas conllevar (pirotécnia, desfiles). Con respecto a años anteriores se ha manifestado un aumento del número de Hogueras, ya que los barrios que participan, tambien han aumentado de tamaño, con lo que tenemos una relación directa, a mas gente en el barrio, mas hogueras

    ROBERTO SANCHEZ LOZANO

    Se ha podido comprobar que numerosos festeros de diferentes Hogueras deslegitiman y desconfiann de las elecciones de las Bellezas, considerándolas fraudulentas y amañadas debido a que la “belleza” de las bellezas suele ser escasa en muchos de los casos. Las hogueras se han ido convirtiendo en una fiesta material y de consumo, dejando de lado lo tradicional de una cierta manera, aunque si que es verdad que la devoción de algunos de nuestros paisanos sigue tan viva como antes. Que las hogueras (refiriendome a la hoguera en sí) están basadas en críticas de la actualidad que dan a conocer un mundo en el que vivimos, con un toque de humor, que ameniza en la mayoria de los casos, sucesos que no tienen en su haber una realidad humorística

    BIBLIOGRAFÍA

    "Tiempo de fiesta", Honorio M. Velasco. Ensayos antrpológicos sobre las fiestas en España, Ed. Tres, catorce, diecisiete. Madrid, 1982.

    "Las fiestas de Andalucía", S. Rodríguez Becerra. Ed. Anel S.A., Granada, 1985.

    "El arte popular en la fiesta de las Fogueres de Sant Joan", Isabel Tejada Martín, Instituto de Cultura Juan gil- Albert. Alicante, 1995

    "Antrpología de la fiesta", Manuel Oliver Carbona (coord.), M&C Publicidad. Alicante, 1999.

    "Un lugar en el fuego", José Luis Vicente Ferris (coord.), Ed. Almar. Alicante, 1996

    "Fogueres. Ayer y hoy de la fiesta", Isabel Tejada Martín y Juan Carlos Vizcíno Martínez, Ed. Federico Domenech. Valencia, 2001

    “Quinto Centenario de la ciudad de Alicante”: Hogueras, ayuntamiento de Alicante en colaboración con el diario información. 1990.