Fenómeno mediático actual

Mexico. Análisis. Videos. Medios de comunicación. Televisión. Política. Escándalos. Priodistas

  • Enviado por: Maribel S Díaz
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 5 páginas
publicidad
publicidad

08/Marzo/04

Análisis de fenómeno mediático actual en México

"A los políticos no les preocupa el idioma.

Tampoco les interesa la persuasión,

sino descalificar a los contrarios".

Fernando Lázaro Carreter

filólogo de la Real Academia de la Lengua

Con la publicación de videos in fraganti de políticos recibiendo o pidiendo dinero a empresarios, en México se vive una crisis mediática desde hace unos días que ha desatado una gran cantidad de polémica, de dimes y diretes, de desmentidos, etc. Cuando la opinión pública nos quedamos al margen y somos espectadores de una realidad que sabíamos que existía pero cuando los fenómenos se dan de manera tangible y uno de nuestros sentidos lo palpa, como dice Ignacio Ramonet en su obra “La tiranía de la comunicación”, lo consideramos verdadero y absoluto.

En este caso, aún más porque las imágenes nos llegan de golpe, al igual que la noticia y nuestro instinto es quien forma una opinión. Además la postura de los medios de comunicación es para impactar, informar pero para de alguna manera “sacudir” la reacción del ciudadano. Lográndolo, pero sin que el espectador se manifieste en las calles, pero si con seguridad de que tendrá repercusión en las urnas en la elección del 2006.

El 23 de febrero del presente año se dio a conocer en un video difundido primero en Canal 52 por Carmen Aristegui y Javier Solórzano, quienes duraron dos semanas previas a la difusión en su revisión e investigación del caso. El video muestra a Jorge Emilio González, presidente del Partido Verde Ecologista de México y senador negociando una ganancia de dos millones de dólares para conseguir unos permisos en Cancún, Quintana Roo.

La mayor difusión de este hecho se dio en el Noticiero de Joaquín López Dóriga, causando impacto ante toda la población. La video-denuncia fue realizada por dos de sus correligionarios Santiago León Aveleyra y Bernardo León Aveleyra, hermanos que denunciaron a Jorge Emilio González consiguieron con esto la entrada a distintos medios de comunicación, alegando que tenían muchas pruebas en contra del senador. Sin embargo, al presentarse en estos medios solamente presentaron pruebas inútiles que no comprobaban nada e hicieron nada menos que el ridículo.

Ante las acusaciones, el senador negó todo argumentando que sí negoció con estos supuestos compradores, pero también dijo que fue para advertir a las autoridades correspondientes de los presuntos malos manejos. También se defendió diciendo que todo esto había sido urdido por la Secretaría de Gobernación y especialmente por su titular Santiago Creel Miranda, para desprestigiar su nombre y de su partido.

Debido a esta crisis, el senador prefirió rescindir de su cargo mientras se hacían las investigaciones pertinentes. Esto nos lleva a analizar el poder de una imagen, el poder que adquieren los medios de comunicación en ese momento, al volverse jueces de una situación acallada pero que sabemos existe.

Después de la tormenta viene ¿la calma?

Aún sin que la sociedad se recuperara de la carga política que contenían las imágenes del dirigente del PVEM, sucede otro caso que era aún más polémico pues involucraba al secretario de finanzas del Distrito Federal, Gustavo Ponce Meléndez, que apareció en un video apostando en las Vegas, pero el hecho aquí es que se informó que era cliente frecuente de estos casinos dando grandes propinas y además se descubrió que está involucrado en un fraude por 31 millones de pesos en la Delegación Gustavo A. Madero.

Las reacciones del titular del gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, fueron de desconocimiento del caso y además de la inmediata destitución de su cargo. Pero el extitular ni siquiera se atrevió dar la cara a la opinión pública, pues en menos de 24 horas de que se dio a conocer el video que lo delataba se “escondió” y aún no ha podido ser encontrado por las autoridades.

Sorprendidos, azuzados, preocupados un tanto gustosos por que por fin se descubrían las “tranzas” del gobierno recibieron los espectadores un nuevo escándalo. Todo se suscitó cuando en el noticiario matutino “El mañanero” en entrevista con Brozo, Federico Doring, diputado de la asamblea legislativa del Distrito Federal entregó un video donde René Bejarano, principal operador político de López Obrador y, líder de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal recibía dinero de Carlos Ahumada, empresario argentino. Al mismo tiempo, Bejarano estaba en el noticiario “En Contraste” y se le hizo llamar por los colaboradores de “El mañanero” para que dijera su versión en cuanto a lo del video, este titubeante aceptó haber cometido un delito electoral pues el dinero que aparece recibiendo fue para la campaña de la delegada Leticia Robles, quien inmediatamente se deslindó y dijo que esto era falso e incluso presentó una demanda por difamación, pues dice que ella nunca recibió tal dinero.

Bejarano detalló que en una reunión con el empresario Carlos Ahumada, realizada en un hotel, éste le indicó que tenía los videos, intentó chantajearlo y amenazó con entregarlos a Salinas de Gortari y Sahagún, quienes estaban interesados en las cintas. De estos dos últimos dijo que eran detractores que seguramente adquirieron los videos para desprestigiarlo tanto a él como al jefe de gobierno capitalino.

El beneficio de Carlos Ahumada sería recibir permisos y beneficios para sus negocios en las delegaciones perredistas que apoyó y además se le vinculó en negociaciones con la ex líder nacional del PRD, Rosario Robles.

López Obrador se defendió diciendo haber sido traicionado y argumentando que se le quería destruir pues el urdid de los videos había sido tramado por la presidencia de la República, así como por Carlos Salinas y además la ultraderecha del país. Alegando ser desconocedor de las causas, pero contradiciendo a Bejarano, quien en un segundo video que fue difundido afirma que López sabía implícitamente en lo que el estaba metido, porque sabía lo que Bejarano ganaba y cómo había podido financiar las campañas.

Ya se cuentan los primeros caídos de la política, arrastrados por la exhibición de los cuatro videos que hasta ahora se han dado a conocer. El blanco de ataque, dicen, es Andrés Manuel López Obrador, quien ya comienza a resentir en las encuestas los hechos de corrupción que involucran a sus ex colaboradores.
La bomba estalló y a su alrededor se expandió una onda que ya alcanzó a la ex dirigente del PRD nacional, Rosario Robles; militantes como Ramón Sosamontes y Juan Guerra; a los jefes delegacionales Leticia Robles, de Álvaro Obregón, Carlos Imaz, de Tlalpan y Octavio Flores, de Gustavo A. Madero.

Vino la aparición de la diputada federal, Dolores Padierna, esposa de Bejarano, quien declaró que la ex jefa de Gobierno, Rosario Robles, fue el eslabón entre Ahumada y el ex diputado, así como con algunos jefes delegacionales que habían recibido dinero. Los perredistas empezaron a sacar los trapos sucios.

La “video política” es un hecho inédito en el país, que puede acabar con la credibilidad de los medios, ya que se cae en el “espectáculo” y se baja el nivel de análisis.
Ante la amenaza de otros videos que serían divulgados y en autodefensa aparecieron nuevos involucrados, que confesaron su relación con Ahumada y que incluso habían recibido dinero para sus precampañas.

Todo esto convertido en políticos con la mano en el pecho, arrepentidos, pero sin marcha atrás. Además la popularidad del jefe de gobierno capitalino para la candidatura a la presidencia en el 2006 descendió los últimos días por todos los escándalos que se viven al interior de su partido.

Los medios también dieron la nota

El Grupo Radio Centro rescindió el contrato a Infored, la productora de los noticiarios Monitor, por lo que el periodista José Gutiérrez Vivó y su equipo dejaron de transmitir en las frecuencias de esa empresa. El rompimiento se derivó de un fallo de la Cámara Internacional de Comercio a favor de Gutiérrez Vivó, por el incumplimiento de contrato por parte del concesionario Francisco Aguirre. El noticiario Monitor, producido por José Gutiérrez Vivó, salió este miércoles del aire de las estaciones de Grupo Radio Centro en el 1110 de AM y 88.1 de FM. Ahora Grupo Radio Centro, de Francisco Aguirre, está obligado a pagar a Gutiérrez Vivó más de 21 millones de dólares por daños y perjuicios, en un plazo de 30 días, poco antes de entrar al aire (13:00 horas) fueron avisados que sería Jacobo Zabludowsky quien ocuparía el lugar de Martín Espinosa, a la vez que fue plagiado el nombre de Monitor.

Ante esta conspiración mediática los espectadores están molestos, se sienten desubicados, las personas ya no tienen seguro su voto por ningún partido. La inseguridad política reina en el país y al ver las noticias todos esperamos un nuevo video.

El valor imagen ante el espectador cobra una gran importancia, sobretodo cuando en nuestro país es el medio de comunicación más valorado y con una mayor cantidad de auditorio. Y no solamente esto, sino que además los medios pueden caer en una crisis de poca credibilidad, no se diga del gobierno. En el futuro, podremos decir que en México ya sabemos lo que es una crisis mediática que se daba más en países europeos. En este momento quedan muchas preguntas al aire para los que estamos ajenos a estos problemas, pero que además nos afecta directamente. Todos los actores están en su defensa, pero ¿qué pasa con nosotros, las personas comunes, que pagamos nuestros impuestos y no sabemos que son manejados por intereses oscuros?, ¿qué pasa con las personas que van a tramitar sus permisos para abrir una pequeña empresa y les son negados?, ¿tendrán que dar un apoyo de campaña ¿qué pasará en el 2006? Al menos una enseñanza les queda a los políticos, que no es conveniente hacer negociaciones turbias, o al menos cuidarse más al hacerlo para luego no ser sorprendidos en este big brother político que se ha convertido en este fenómeno mediático que se ha convertido en el más dañino para el país.