Fedón; Platón

Filosofía griega clásica. Diálogos platónicos. Filósofos de la antigua Grecia. Muerte de Sócrates. Ejecución. Ideas inteligibles. Teoría de la reminiscencia. Inmortalidad del alma

  • Enviado por: María García Foz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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Fedón. Fedro, Platón

Actividades:

  • Tema central, narrador e interlocutores:

  • El Fedón es un diálogo de madurez escrito por Platón en el que la acción se sitúa en el momento en qué Sócrates se dispone a tomar la “cicuta” (el veneno que le provocará la muerte una vez sentenciado por el pueblo ateniense). Este momento es explicado por Fedón a Equétrates, que narra las últimas horas de vida de Sócrates con todo detalle, exponiendo también los diálogos entre los personajes que se encontraban con él en aquel momento. De esta forma, Platón explica estos sucesos a través de Fedón, ya que él no estuvo presente en el momento en cuestión; su ausencia se justifica con una enfermedad. Durante la explicación de Fedón, la historia gira en torno a el propio Sócrates y algunos de sus amigos, tales como Símmias, Cebes (dos pitagóricos) y Critón (un viejo amigo del filósofo). El objetivo de este diálogo es idealizar a su maestro Sócrates i/o criticar a las personas piensan de modo materialista (aquellos que creen que el alma no es inmortal y que desaparece junto con el cuerpo cuando éste fallece).

  • ¿Por qué el filósofo no puede darse muerte a sí mismo?

  • Según la explicación de Sócrates, son los dioses quienes debes escoger el momento de dar muerte a los hombres mortales y no los mortales quienes decidan cuando deben perder la vida, ya que así se sigue el curso natural del mundo. Muchas veces, mejor les sería a algunos estar muertos que vivir, pero ellos no pueden suicidarse, pues no pueden darse este beneficio.

    “No obstante, me parece que, a mí al menos, Ce­bes, que no dice sino bien esto: que los dioses son los que cuidan de nosotros y que nosotros, los humanos, somos una posesión de los dioses. ¿O no te parece a ti así? -” ¨(62 b)

  • ¿Qué relación debe tener el filósofo con los placeres y el cuerpo?

  • Para que el alma pueda acercarse lo más posible a la inmortalidad de las ideas, el filósofo debe llevar una vida libre de los placeres que éste demanda, es decir, una vida ascética. El alma es prisionera del cuerpo, y por eso, su objetivo es liberarse en el momento de la muerte. Sócrates explica a Símmias que para prepararse para este momento de libertad, el alma debe dejar de lado los cuidados del cuerpo del cual es prisionera por naturaleza para acercarse más a la perfección de las ideas; estos cuidados impiden al filósofo pensar con la claridad necesaria y no dejan ejercer el arte de filosofar.

    “[...]En tanto tengamos el cuerpo y nuestra alma esté contaminada por la ruindad de éste, ja­más conseguiremos suficientemente aquello que deseamos. [...]Pero el colmo de todo es que, si nos queda algún tiempo libre de sus cuidados y nos dedicamos a observar algo, inmiscu­yéndose de nuevo en nuestras investigaciones nos causa al­boroto y confusión, y nos perturba de tal modo que por él no somos capaces de contemplar la verdad.” (66 b).

  • ¿Por qué el filósofo, por coherencia, no puede tener miedo a la muerte?

  • Porque filosofar es, según Sócrates, prepararse para el momento de la muerte en qué el alma se separa del cuerpo, ya que ésta necesita librarse lo más posible de la imperfección del cuerpo material, su prisión. Sería una incoherencia que el filósofo, que se prepara para la muerte, le tuviera miedo, ya que éste es, en cierto modo, su objetivo final en la vida. Por eso Sócrates no siente ni el más mínimo temor de la muerte que le espera, pues pasa sus últimos momentos de vida hablando y razonando con total normalidad con sus compañeros y conocidos (tal y como se refleja en “El Fedón”).

    “-En realidad, por tanto -dijo-, los que de verdad filosofan, Simmias, se ejercitan en morir.[...]¿no sería una enorme incoherencia que no marcharan gozosos hacia allí (al Hades) adonde tienen esperanza de alcanzar lo que durante su vi­da desearon amantemente (la liberación del alma)[...] y de verse apartados de aquello (el cuerpo) con lo que convivían y estaban enemistados?” (67 e - 68 a).

  • ¿Cuál es el temor popular en relación a la separación alma-cuerpo?

  • La muerte en sí, que es el momento concreto de la separación alma-cuerpo (el cuerpo muere y el alma queda libre). El pueblo llano ha considerado desde los albores del tiempo la muerte como uno de los mayores males, puesto que su tiempo en la tierra se termina, y nadie sabe que hay más allá; se separan de todo aquello que conocen, amigos, familia, riquezas, etc. sin que haya retorno posible. Los filósofos son considerados por el pueblo personas insensatas, puesto que, a primera vista, parece que buscaran finalizar su vida, despreciándola junto a todo lo que da (los placeres que éste intenta evitar, desde el placer de un abrazo a el de sentir la brisa en el cabello, o la contemplación de un paisaje bonito a la vista), que es lo que la gente del pueblo disfruta de ella: vivirla. El filósofo, a diferencia del pueblo, no busca exactamente la muerte; la espera paciente y se prepara para, precisamente no temerle.

    “-¿Cómo dices, Sócrates?

    -¿Sabes -dijo él- que todos los otros consideran la muerte uno de los grandes males?

    -Y mucho -dijo.” (68 d).

  • ¿En qué consiste la generación de contrarios?¿Qué se intenta demostrar?

  • Mediante esta explicación y ejemplos, Sócrates demuestra que todo aquello que es no nace sino que de su contrario. Por ejemplo: si es de día, no es de noche, y viceversa; no pueden ser a la vez porque son contrarios, de forma que si uno existe, es porque el otro no existe.

    “[...] pues, esto: si necesariamente todos los seres que tienen un contra­rio no se originan nunca de ningún otro lugar sino de su mismo contrario.” (70 e).

  • ¿En qué consiste la teoría de la anamnesia o reminiscencia?¿Qué se intenta demostrar?

  • La reminiscencia o anamnesia, como bien Sócrates explica a Cebes, es el recordar el conocimiento que el alma conserva de una vida anterior, puesto que ésta es inmortal. Este recuerdo que se produce en el alma es causado a partir de la visión de cosas materiales semejantes, ya que se parecen a la idea única que el alma recuerda, pero no lo son, ya que las cosas materiales del mundo material que percibimos con nuestros sentidos son un engaño y carecen de la pureza de la idea a la que imitan y se asemejan.

    “[...] Según éste (la teoría de la reminiscencia) es necesario que de algún modo nosotros haya­mos aprendido en un tiempo anterior aquello de lo que ahora nos acordamos.” (73 a).

    “El recuerdo se produce a partir de cosas semejantes.” (74 a).

  • ¿Cómo relaciona Sócrates la simplicidad del alma y su inmortalidad?

  • Sócrates considera que el alma, al ser única, uniforme, divina, perfecta e ininteligible no tiene necesidad de poseer prácticamente nada: le basta con su mera esencia para ser perfecta. Al contrario, el cuerpo es visible, y necesita estar apoyado por otras cosas materiales para poder existir en el mundo material en el que vive (ropa, comida, órganos, etc.). De esta forma, demuestra que cuanto más simple (en el sentido de no necesitar nada en concreto para existir), más perfecta, pura y cerca de la inmortalidad se encuentra algo como el alma. Esto explica, a su vez, la vida ascética que llevan los filósofos; una vida simple sin necesidad de placeres ni de todo aquello necesario para el cuidado del cuerpo (debemos recordar que el cuerpo, al ser imperfecto, no es necesario cuidarlo demasiado).

    -Está claro, Sócrates, que el alma a lo divino, y el cuerpo a lo mortal.” (80 b)

  • ¿qué se pretende demostrar con la afinidad entre el alma y las ideas?

  • Con esta explicación, Sócrates vuelve a defender la inmortalidad del alma. Mediante la palabra de Sócrates, Platón argumenta que las ideas son únicas, , ininteligibles, eternas, puras; son ellas las que forman la esencia del mundo físico o material y son el “modelo” en el que se basan las cosas materiales. Por lo tanto, si al conocer recordamos aquello que ya habíamos conocido (es decir, la esencia de aquello que creemos conocer) querrá decir que el alma ya conocía las ideas, probando que el alma ha pertenecido alguna vez al mundo de las ideas (ha pertenecido, porque se encuentra entonces atrapada en el cuerpo). Dado que el alma no pertenece al mundo material, buscará eternamente separarse del cuerpo que la aprisiona y de su impureza para poder así volver junto a las bellas ideas perfectas y puras como ella. Es esta estrecha relación entre el alma y las ideas la que permite al filósofo afirmar la inmortalidad del alma una vez más.

  • ¿Qué futuro espera a las almas purificadas a través de la filosofía?

  • Según Platón, el filósofo que ha cultivado su alma (es decir, aquel que se ha abstenido de todo placer material) llegará a separarla sin problemas del cuerpo que la aprisiona y a unirse nuevamente a las ideas que tanto anhela. Al privarse de estos placeres, el alma es pura, pero no podrá librarse de la contaminación que el cuerpo le da. Una vez la muerte llegue al cuerpo humano, el alma se separará de él y alcanzará la “noesi ”(según la teoría del símil de la línea): la contemplación de les ideas perfectas.

    -Por tanto, los más felices de entre éstos -prosi­guió- ¿son, entonces, los que van hacia un mejor domi­nio, los que han practicado la virtud democrática y política, esa que llaman cordura y justicia, que se desarrolla por la costumbre y el uso sin apoyo de la filosofía y la razón?” (82 b).

  • ¿En qué consiste la objeción de Simias?¿Cuál es la respuesta que le da Sócrates?

  • A Símmias le preocupa que el alma, a pesar de ser perfecta, pura y eterna, muera antes que el cuerpo material, pues considera que esto puede darse cuando la armonía que existe entre cuerpo y alma se rompe.

    Sócrates niega su objeción, alegando que la armonía del alma está construida por piezas del propio cuerpo, justificando que el alma existía antes del nacimiento del cuerpo material. Una vez el alma cae prisionera del cuerpo, se equilibra la “suciedad” del cuerpo con la “pureza” del alma, de forma que ambos puedan convivir a la vez en armonía. Esta armonía solo se desequilibra en el momento de la separación (la muerte), y solo el cuerpo, al ser material, puede morir, puesto que el alma es eterna, y no tiene principio ni final.

    El caso es que Simmias, según pienso, desconfía y teme que el alma, aun siendo algo más divino y más bello que el cuerpo, perezca antes al ser como un tipo de armonía.” (91 c)

  • ¿En qué consiste la objeción que Cebes hace a Sócrates?

  • Cebes duda de la eterna vida del alma, pues cree que ésta tiene un límite de cuerpos en los que puede caer prisionera, de forma que va “gastándose” cada vez que entra en un cuerpo distinto. Cuando el alma llega al límite de los cuerpos que puede aguantar, esta muere junto con él en el momento en que se separan; en otras palabras, a la muerte del último de los cuerpos, el alma se destruye al mismo tiempo que lo hace el cuerpo.

  • ¿Por qué motivos Sócrates critica a Anaxágoras su concepto de causa?¿Cómo se debe entender verdaderamente lo que una causa es?

  • Según palabras de Anaxágoras, es la mente quien crea una singular armonía que permite la existencia de todo aquello que vemos, organizándolo continuamente, a su vez. Por razones de comodidad, Sócrates prefirió creer a esta idea, ya que veía que de esta forma no era necesario buscar la esencia de cada elemento de la naturaleza junto con la causa de su existencia, de forma que llegó a ver en Anaxágoras, un modelo de “causa”. Posteriormente cuando avanzó en la lectura se dio cuenta que Anaxágoras atribuía la causa de las cosas al aire (al cual considera “ðρðð”ðð

    La causa se debe entender verdaderamente como la división en porciones de una cosa concreta para que se creen mas cosas como esta a partir de su propia esencia. También puede entenderse como la unión de contrarios materiales que, al alcanzar un cierto grado de armonía lo suficientemente equilibrado, creará nuevas copias de sí mismas, todas iguales en semejanza. En definitiva la causa es la justificación por la que crean las cosas.

    “[...] y que (Anaxágoras) afirmaba que es la mente lo que lo ordena todo y es la causa de todo, me sentí muy contento con esa causa y me pareció que de algún modo estaba bien el que la mente fuera la causa de todo” (97 c)

  • ¿En qué consiste la exclusión mutua de contrarios que Sócrates propone como respuesta a Cebes?¿Qué se intenta demostrar?

  • Sócrates aclara las objeciones y dudas de Cebes explicando que el una realidad jamás podrá ser contraria de sí misma. Es del todo imposible que dos cosas totalmente iguales sean contrarias. El alma es quien da vida a la cosa que ocupa o que la imita, pues es la idea que da un conocimiento a un cuerpo imperfecto.

    Con este argumento Sócrates intenta demostrar como a lo largo del libro la inmortalidad del alma, mediante la afirmación “el alma da vida a lo que ocupa” porque el alma nunca muere, sino que perdura y en cada cuerpo que cae prisionera recupera mediante la reminiscencia los conocimientos obtenidos en un cuerpo antiguo.

    "Hemos reconocido, por tanto -dijo él-, sencillamente esto: que lo contrario jamás será contrario a sí mismo." (103 c) [...] "luego el alma es algo inmortal" (105 e)

  • ¿Con qué finalidad Sócrates concluye su defensa sobre la inmortalidad del alma con el mito escatológico de Hades?

  • El filósofo se vale de este mito (posiblemente la base de la religión católica) para explicar lo que pasaría a un alma de no purificarse y separarse del cuerpo en ese estado. Según la historia, si un alma sigue una vida ascética y dedicada a la filosofía durante su estada en el cuerpo mortal, al morir éste, el alma llega a las puertas del Hades (cuyo camino, según Sócrates, es largo y tortuoso) y deberá buscar de un guía para poder llegar a su destino en los Campos Elísios (el “Paraíso”, en la religión católica). Puesto que no se ha ensuciado con los placeres del cuerpo, encontrará el apoyo de uno o más guías que le lleven a través de ese camino. Pero si el alma ha cometido crímenes durante su vida, ha robado y ha gozado sobremanera de los placeres terrenales, el alma de dicha persona estará contaminada, y difícilmente podrá considerársela pura, de forma que nadie buscará ayudarle. Este tipo de almas son las que, según la mitología tradicional de Grecia, acaban en el Tártaro (también conocido como el Averno), donde deberán pagar por las cosas ilícitas que han cometido en vida eternamente. El alma, al ser inmortal, siempre paga las consecuencias de su vida dentro del cuerpo (ya sean buenas o malas) una vez separadas de él. De otro modo, si el alma no fuera inmortal, las personas de carácter malvado no sentirían temor de cometer crímenes, puesto que al morir sus cuerpos, sus almas también morirían, y no tendrían necesidad de expiar sus delitos en el mundo de ultratumba.