| 2.5.1.3. Lula, el candidato más votado en las favelas 
Fig.8 Los habitantes de las favelas de Sao Paulo ven en Lula al candidato que les cambiará su estilo de vida. En las favelas la gente no cree en políticos ni en sus promesas y los partidos no existen. Con todo, desde hace cuatro años la imagen del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, a pesar de los escándalos de corrupción que han golpeado a su partido, el de los Trabajadores, se mantiene vigente entre los más de 6.5 millones de habitantes de estos sitios que ven al líder obrero como la esperanza para mejorar su calidad de vida porque, aseguran que proviene de las zonas más golpeadas de Brasil, igual que ellos. La escasa o nula presencia policíaca en estas comunidades permite a los jefes del narcotráfico manipular las decisiones de la comunidad e incluso se llega a decidir por quién votar. 2.6. La pobreza en las calles Según el ex presidente Fernando Enrique Cardoso “Brasil no es un país pobre, sino injusto” para así poder destacar la gran desigualdad en la distribución del ingreso. A pesar de ser la duodécima economía del mundo y responsable de tecnología aeroespacial y nuclear, existen 37 millones de brasileños sumidos en la pobreza ganando menos de dos dólares diarios. Eso corresponde al 22% de la población nacional de 170 millones de habitantes. Según los expertos brasileños, las cifras son más graves. Cerca del 30% de la población, 50 millones de personas, no gana lo suficiente para cubrir los alimentos y necesidades básicos. Las investigaciones apuntan a la etnia negra, las familias cuyo jefe del hogar es una mujer y a los niños y adolescentes como las principales víctimas de la miseria. Si queremos ver un claro ejemplo también está presente la pobreza en los barrios marginales de Brasil o las favelas, que la mayoría se extienden cubriendo la colina de la ciudad de Río de Janeiro y otras ciudades, recordando a diario con su presencia que en ellas viven más de un tercio de la población sin derecho ni a educación ni a sanidad, e inmersos constantemente a un clima de violencia dominado por la omnipresencia de las drogas. Algunas de las causas de esa pobreza son la policía corrupta y la delincuencia. 2.7. Educación En las últimas décadas, Brasil ha avanzado mucho en el campo de la enseñanza, en términos cuantitativos, pero la escolaridad de su población sigue siendo una de las más bajas de América Latina, especialmente en calidad. Las cifras impresionan: son 55 millones de estudiantes en todos los niveles, un tercio de la población del país, según el Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educacionales (INEP). El rendimiento de las escuelas y universidades públicas es bajo. Las matriculaciones han aumentado en los últimos años, pero la calidad sigue siendo muy baja. La enseñanza denominada funda- mental, que dura ocho grados, y se estudia normalmente entre los siete y los catorce años, está práctica- mente universalizada, con un índice de escolarización del 96% de los niños de esa edad. Fig.9 Fundada en 1912, la UFPR es la más antigua universidad federal de Brasil Pero los alumnos tardan como media 10 años en acabar esa fase obligatoria de estudios, lo que indica que en promedio repiten dos años. Aunque la población de Río de Janeiro tenga la media de edad más alta de educación, hay un hueco grande en términos de funcionamiento educativo entre residentes en favelas y no-favelas, como puede ser visto en la siguiente tabla. La tarifa de analfabetismo de los adultos en el Río favelas (el 10 %) es más de tres veces mayor que en no-favelas (el 3 %). La población con menos de 8 años de educación representa el 82 % de los residentes en favelas y el 46 % entre residentes no-favela. Hay que destacar que solamente el 2 % de los residentes en favelas va a la universidad, mientras esta proporción aumenta al 25 % a otra parte de la ciudad en Río. Tabla 4. Las características educativas de residentes en favelas y no-favelas de Río de Janeiro Educación de adultos Tasa de analfabetismo (+ de 15 años) Favela 9,8 No favela 2,8 Río de Janeiro 4,0 Educación media (+ de 25 años) 5,2 9,1 8,5 Grupos de educación (+ de 25 años) Analfabetismo 12,5 3,8 5,1 1 a 3 años de educación 18,7 7,4 9,2 4 años de educación 20,6 14,1 15,1 5 a 7 años de educación 17,8 8,5 9,9 8 años de educación 13,0 12,6 12,6 9 a 10 años de educación 4,6 5,1 5,0 11 años de educación 10,6 24,0 21,9 Más de 12 años de educación 2,2 24,5 21,0 Educación infantil Tasa de analfabetismo ( 10 a 14 años) 3,2 1,3 1,8 Frecuencia de la escuela ( 7 a 14 años) 94,3 97,6 96,8 Proporción con más de 2 años de abandono de educación (10 a 14 años) 19,7 9,8 12,1 Abandono de educación medio (10 a 14 años) 1,4 0,8 1,0 3. UN POCO DE HISTORIA SOBRE LAS FAVELAS La favela es un tipo de arbusto con flores, y el uso del término favela para una barriada aparentemente data de un episodio ocurrido hace 100 años en que soldados enviados a aplastar una revuelta de campesinos acamparon en una colina llamada Morro da Favela. Los soldados mismos fueron bautizados como los "favelados". Cuando regresaron a Río sin un centavo, sin empleo ni techo, el lugar que eligieron para establecerse fue apodado la favela, el sitio de los favelados. Desde entonces el nombre se empezó a generalizar. Durante años, las favelas debían ser etapas temporales para gente pobre que, una vez mejorada su situación económica, las dejarían para ir a mejores sitios. Pero hay familias que llevan ya cuatro generaciones en la misma favela. Más de 500 favelas se sitúan a las laderas de Río de Janeiro o se extienden sobre terrenos inadecuados para el desarrollo comercial. Algunas tienen miles de residentes, otras sólo algunos centenares. Durante los años 70 y 80, las condiciones de vida en las favelas mejoraron un poco: hubo más seguridad de que sus residentes no serían desalojados por la fuerza. La respuesta de muchos fue reemplazar sus coloridas chozas de madera con estructuras más firmes. Algunos de los estrechos caminos que atraviesan las favelas fueron cubiertos con una capa de cemento y los desagües a veces corren debajo de cunetas parcialmente cubiertas. Muchos hogares tienen acceso al servicio municipal de agua corriente usando cañerías de plástico. Fig.10 Póster de cableado La mayoría de familias tiene electricidad, adquirida legal o clandestinamente y unos pocos hasta disfrutan de una antena parabólica, como hemos comentado anteriormente en el apartado 2.4. Pero la vida en las favelas es todavía difícil y peligrosa. Por las noches, sus calles están en manos de los traficantes de drogas, que emplean a niños como mensajeros y vigías, pagándoles hasta US$300 semanales. 4. ESTRUCTURA DE LAS FAVELAS En Rió de Janeiro la mayoría son construcciones verticales, construidas en las pendientes de las laderas y montañas muy típicas de la ciudad de Río. También las hay planas o horizontales pero no son tan frecuentes. Estos barrios están construidos igual como si se tratara de una pirámide medieval en la que se solía dividir la sociedad, es decir, con los líderes o “señores” del narcotráfico en la cima y los habitantes en las laderas. Fig.11 Favela construida en la ladera de una montaña Con lo cual dificulta que la mercancía llegue a manos del jefe, pero de eso se encargan los niños de la favela. Éstos se encargan de vigilar, de avisar si la policía está por los alrededores, de transportar la mercancía por los lugares más peligrosos… Cada uno de estos y otros cargos son lo que se dedican los niños de las favelas. 5. LAS PERSONAS QUE LA FORMAN 5.1. Familias: relación padre, madre e hijos/as. Está comprobado claramente que la relación entre el niño de la calle con su hogar familiar es un factor importante para la calidad de vida resultante en las calles. Naturalmente, la situación del hogar familiar es un factor de un alto grado de importancia ya que la situación problemática de la casa paterna es productora directa de los niños de la calle. Según Tess Alves, coordinadora del (6)Movimiento Nacional de Meninos e Meninas de Rua (MNMMR), el caso típico es el niño huérfano sin vínculos familiares. Muchas veces tienen una madre que trabaja como prostituta, o un padre que suele ser alcohólico o drogadicto. La extrema pobreza, ausencia de uno de los padres, violencia doméstica, todos son factores que portan un alto riesgo de generar el fenómeno. Los elementos de riesgo que hemos mencionado señalan situaciones en las que la consecuencia sería un alto número de niños de la calle. Es obvio que el fenómeno tiende a concentrarse en áreas donde la pobreza y la indigencia son características esenciales de vida. Desempleo, irregularidad de ingresos, niveles muy bajos de educación, falta de acceso a servicios públicos, viviendas deficientes, contaminación ambiental, riesgo de enfermedades contagiosas. La función de estas estrategias son inventadas para proteger a las familias de las circunstancias de la vida cotidiana. De esta manera, la familia monoparental (el conocido fenómeno de las jefas de hogar, con mujeres solas al frente de su hogar), puede funcionar durante un buen tiempo como una efectiva estrategia de supervivencia. 6- Este Movimiento basa su trabajo en detectar a los niños, agruparlos en equipos y realizar actividades pedagógicas que les ayuden a obtener un futuro mejor y a liberarse del mundo de violencia y persecución que padecen, pero será analizado en el apartado 6.2 Pero a la vez produce su propia inestabilidad estructural debido al fracaso de las redes sociales sobre las que se apoyan. Cuando una de estas familias se derrumba, los niños suelen no encontrar otra salida que mantenerse a sí mismos (y a la familia en desgracia), "saliendo a ganarse la vida". 5.2. Los niños/as de la calle 5.2.1. ¿Cómo son? Si observamos a estos niños y adolescentes "de la calle" veremos que son chicos como los demás: movidos, juguetones, saltarines. Si preguntamos su opinión a personas que los han tratado más de cerca, como los profesores o educadores, nos dirán que son mucho más difíciles de educar que los niños de clase media. Los describen como distraídos, inconstantes, inclinados a los juegos violentos, fáciles para la agresión física; en el terreno de los aprendizajes escolares, dicen, no tienen motivación, no entran a clase; si lo hacen, o están pasivos, o molestando a los demás. También suelen decir que son de reacciones irregulares e imprevisibles, sin venir a cuento se enfadan por una nimiedad que otras veces no le dan importancia, o por el contrario ríen de alegría incontenible por cosas sin importancia. 5.2.2. Opinan los expertos El psicólogo J.L. Pinillos en su obra “Principios de psicología" resalta en ellos los siguientes rasgos: · Dificultades de lectura, malos hábitos de estudio. · Pensamiento de tipo concreto, sobre realidades inmediatas.fdfdfdfsdfsd · Su comportamiento y las repercusiones temporales del mismo tienen unas perspectivas temporales cortas. · Inferioridad del nivel de aspiraciones escolares en función de la correlativa percepción de un futuro con menos oportunidades. · La regulación o control de su comportamiento no se realiza tanto por procesos internos sino por mecanismos de refuerzo externo. J. Valverde , en su Tesis Doctoral "El proceso de inadaptación social en el adolescente”, realiza la siguiente caracterización del niño de un medio social inferior en contraste con los niños de clase media: · En los aspectos cognoscitivos la superioridad de la clase media se manifiesta en todo excepto en aptitudes mecánicas, que son similares; las mayores diferencias se dan en tareas abstractas, culturales-verbales y tipo de lenguaje. Distinta motivación para conseguir metas, en función de las experiencias de éxito de los padres y de los modelos cercanos de aprendizaje; el niño de clase baja tendrá sus experiencias de éxito en tareas muy distintas a los de clase media. Por otra parte las clases bajas se centran más en lo inmediato y concreto, con menor visión de futuro. · En cuanto a rasgos de personalidad J. Valverde señala que en los grupos desfavorecidos predomina la ansiedad, búsqueda de seguridad, escaso autocontrol, fácil expresión de la violencia y agresividad física, intereses prácticos. Fuerte desarrollo de los sentidos no-auditivos, como el visual y táctil. Formas de comunicación no verbal bien desarrolladas, tales como los gestos; están menos atados a las palabras. Su aprendizaje es a través de la experiencia y la acción; una respuesta a los programas de trabajo-estudio, de aprendizaje en el terreno y de aprendizaje por la acción. Dejemos aquí este conjunto de descripciones de los rasgos más peculiares del niño que ha nacido y vive en un medio social desfavorecido. 5.2.3. Los factores influyentes La personalidad es algo que viene impuesto genéticamente pero no sólo se puede hablar de que sea la genética la única causante del comportamiento de un individuo, ya que se va creando y va cambiando con el paso del tiempo juntamente con las diferentes situaciones en las que nos vemos implicados y de las que vamos aprendiendo. Igual que el árbol no es fruto sólo de las características que tenía la semilla plantada, sino además de la tierra en que se sembró, del clima, de la influencia de la flora y fauna circundante... También influyen otros factores como los impuestos por la situación familiar, es decir las vivencias de los padres o cuidadores marcan en tu vida la forma de ser en el futuro, así un hijo maltratado en su vida de adulto suele ser un padre maltratador, un hijo en el que su entrono es conflictivo sin normas, su vida futura suele ser complicada y no sabe marcar sus límites y aceptar las normas de la sociedad por lo tanto es un inadaptado, contadas las consecuencias que socialmente conlleva. La conducta influye en la situación en la medida en que las situaciones siguientes van a depender de la conducta que ahora realice. De cómo la conducta se puede ver modificada a medida que ésta va madurando dejando claro que los comportamientos humanos son muy variados y complejos y empiezan con los procesos de adquisición del lenguaje, el lenguaje escolar, la adquisición espontánea de conocimientos, comportamientos sociales y de convivencia. 5.2.4 Los niños de la calle y su adicción a la cola Tienen entre cinco y diecisiete años y se buscan la vida como pueden. Limpian botas o parabrisas, trafican con todo lo que parece tener algún valor, hurtan alguna cartera y acuden de noche a los hoteles de la playa donde atraen las miradas y los dólares de los turistas. En las favelas nacen los "meninos de rua". Según estimaciones del Movimento Nacional de Meninos e Meninas de Rua, MNMMR, entre de 3 a 18 millones de niños vagan por las calles de las principales ciudades brasileñas buscando un futuro que no tienen. Esta diferencia de cifras se da a la hora de determinar el porcentaje de los niños o niñas que viven directamente en la calle frente a los que sólo acuden durante el día. El sueldo medio de sus padres no llega a los 50 $ mensuales, y desde muy pequeños han de comenzar a trabajar para sobrevivir. Sufren la descomposición de la estructura familiar, el abandono de sus padres y; en algunos casos, los maltratos, la prostitución y el absentismo escolar. Las calles son su hogar y también su lugar de trabajo donde limpian cristales y zapatos, venden bolsas de basura o sus propios cuerpos, como hacen muchas adolescentes. En la calle tienden a agruparse entre ellos y la lucha por la supervivencia les lleva a algunos a delinquir. Otros caen en manos de los traficantes de drogas y son utilizados como “aviones" (término con que son conocidos en Latinoamérica, los encargados de distribuir pequeñas cantidades de droga) a diferentes puntos de las favelas. También son utilizados por los traficantes para hacer desaparecer la droga rápidamente corriendo o escapándose por las estrechas calles de les favelas. Al estar sujetos a abusos, amenazas e insultos, los niños de la calle tienen la autoestima muy baja, y una mala opinión de sus iguales o de cualquiera que se salga de las convenciones sociales. Ellos mismos son, por esta razón, muy racistas, reaccionarios e intolerantes Aunque algunos de ellos son solitarios, los chicos de la calle suelen tomar parte en muchas actividades en común: esnifar pegamento, fumar cannabis, jugar, bañarse, vender y robar. Las drogas también forman parte de la realidad cotidiana de los niños. Inhalar cola o gasolina es una práctica frecuente. La mayoría de ellos a los diez años ya son adictos enganchados a algún tipo de estupefaciente, casi siempre a la cola, que además tiene la "virtud" de quitarles la sensación de hambre. Según UNICEF, 20 millones de niños y niñas en América Latina consumen más de 70 millones de litros al mes de “goma de zapatero”. Esto significa un gran negocio para las empresas fabricantes. En Estados Unidos las sustancias basadas en tolueno están controladas estrictamente, mientras que son precisamente dos empresas estadounidenses las que producen la cola vendida en Latinoamérica. Recientemente se anunció que iban a suprimir este componente de sus productos, aunque lo sustituirán por ciclohexano, una sustancia seis veces menos tóxica que; sin embargo, causa efectos parecidos tanto en el momento de su inhalación como a largo plazo sobre la salud. Muy difícilmente " un menino de rua " llega a los 20 años. La mayoría de la sociedad les ve como escoria social, les consideran delincuentes y hasta encuentran normal que sean exterminados. Son un estorbo, estorbo físico y estorbo moral. No es de extrañar entonces, que las favelas el juego preferido de los niños y adolescentes sea hacer volar las cometas- “pipas“- como dicen ellos- , símbolo de sus deseos secretos de escaparse arriba, para lograr la libertad, y es que el único lugar claro y espacioso de las favelas es el cielo. Según las (7)organizaciones especializadas Childhope i Rädda Barnen se deben distinguir al menos dos grandes categorías de "niños de la calle" según su origen: Primero, existe el "verdadero niño de la calle", resultado de la irresponsabilidad de los padres o la familia - abandono, parejas esporádicas - y que se puede definir, por lo tanto, como un niño solo y abandonado a su suerte. La segunda categoría está constituida por el niño trabajador, que trabaja en la calle para ayudar al sustento de la familia y mantiene relaciones con su hogar. A menudo, ambas categorías se entremezclan en sus actividades diarias, y comparten experiencia y territorio comunes, durante su trabajo. 7- Las Fundaciones Childhope i Rädda Barnen son organizaciones que hacen estudios de los niños más desfavorecidos y que viven en la calle. La intervención represiva de las autoridades públicas en estas actividades callejeras, que afectan a ambas categorías, suele producir resultados adversos: en lugar de resolver el problema, suele provocar la ruptura de relaciones en las familias pobres, al impedir que los niños contribuyan al sustento familiar y empujan a estos hogares a una pobreza extrema hecho que es el caldo de cultivo del auténtico niño de la calle. La vida en la calle es una amenaza para la salud física y mental. Diversos informes mencionan enfermedades infecciosas, parásitos intestinales, enfermedades de la piel producidas por la falta de higiene y la desnutrición, afecciones pulmonares y asmáticas, drogadicción y la incidencia de problemas relacionados con el SIDA debidos al consumo de drogas y la prostitución. La enfermedad parece ser una condición frecuente en la vida del niño de la calle. Las infecciones se curan sin atención médica. Y siempre está presente el peligro muy real de violencia contra los niños de la calle, o entre sí. La muerte violenta de un niño de la calle no es un fenómeno incidental. 5.2.5. A qué aspiran los niños. El robo en los comercios se hace por el procedimiento del 'tirón', tanto en las tiendas como a los peatones que llevan relojes o cadenas. Algunas chicas mayores organizan a sus hermanos pequeños para vender caramelos y chicles. Cuanto más pequeño sea el niño, más pena causará en los transeúntes y más probable será el éxito en las ventas. Suelen comprar cajas grandes de caramelos y chicles y van por bares y restaurantes vendiéndolos uno a uno. Si tienen un buen día, sacarán un beneficio del 100%, la mitad de lo cual la utilizarán para reponer la mercancía. El trabajo de limpiabotas suele tener ingresos similares, aunque requiere una inversión inicial mayor: una caja, abrillantador y cepillos (con o sin una silla), lo que lo pone más allá del alcance de muchos niños. La mendicidad es otra forma de ganarse un dinero o, normalmente, algo de comer. Pero muchos de ellos, sin embargo, se meten desde muy pequeños, casi sin conocer este ambiente que les rodea, al mundo de la droga. Ellos por tal de conseguir una mínima cantidad de droga, de la tanta que hay en su sociedad, hacen lo que sus superiores les mandan. Con lo que conlleva a que primero ejerzan de recaderos, después de vigilante (que son los que están atentos por si viene la policía, y si ésta consigue penetrar en las favelas son los encargados de bajar la cometa como señal de la intervención de la policía) hasta llegar a ser la mano derecha del jefe del narcotráfico, al cual respetan. Muchos de ellos no lo consiguen ya que mueren antes como consecuencia de las guerrillas que surgen entre los diferentes bandos del narcotráfico. A pesar de que estos niños tienen las mismas aspiraciones que cualquier otro, ellos afirman que disfrutan viviendo en la calle. Les gusta jugar al fútbol, pescar, volar una cometa, holgazanear, reír y bromear. Pero también dicen que quieren dejar las calles para tener una vida familiar adecuada, para tener apoyo y ayuda, amor y afecto. 5.2.6. A qué aspiran las niñas Así como a los chicos de la calle se les supone ladrones, a las chicas de la calle generalmente se las supone prostitutas. Las chicas de 12 y 13 años aceptan regalos a cambio de favores sexuales. Los clientes las acosan con frases como: 'No te compro ningún chicle pero te compro a ti'. Si la chica reacciona rechazándolo con palabras fuertes, sólo servirá para reforzar la suposición del cliente de que 'no es virgen'. Si finalmente se convierten en prostitutas, aunque al principio lo sean sólo ocasionalmente, hablarán sobre el tema en tercera persona: 'una amiga mía se fue con tal y tal' o 'ella no conseguía vender caramelos ese día, por eso no pueden echarle la culpa, aunque yo no me iría con un hombre por dinero'. Pero la prostitución no está bien vista y tampoco se sienten orgullosas. Estas chicas no pueden controlar su destino. Es un acto de desesperación y son (y se ven a sí mismas) como víctimas. Sus primeras relaciones sexuales, especialmente cuando se inicia, se realiza en parejas. Y a menos que tengan una pareja estable, las chicas que pasan la noche en las calles tienden a dormir separadas de los chicos para evitar el contacto sexual no deseado. Fig.12 Niños durmiendo en la calleff Hay un alto nivel de desconocimiento y desinformación sobre las enfermedades de transmisión sexual, la concepción, la anticoncepción y el aborto. Los embarazos precoces son inevitables, y a menudo vienen acompañados de intentos fallidos de aborto. Quizás debido a que este hecho es inevitable, o simplemente como una forma de afrontarlo, las chicas raramente se muestran desesperadas ni alegres cuando se enteran de que están embarazadas. Estas chicas no están mentalmente preparadas para la maternidad. Cuando nazca el bebé lo tratarán como a la muñeca que nunca tuvieron; lo abrazarán, lo acariciarán, lo vestirán con ropas bonitas (si es posible), y lo desatenderán cuando aparezca el aburrimiento o la irritación. Estas chicas de la calle suelen volver a sus casas o a la casa de algún familiar o amigo para dar a luz, aunque es muy raro que dejen las calles por mucho tiempo. Volverán a la calle un par de semanas después del nacimiento, dejando al bebé en manos de un pariente o de otro niño. No tienen un modelo de maternidad apropiado para imitar. No dan el pecho a los bebés y los vacunan en raras ocasiones. 6. La violencia está presente en las favelas Para los millones de brasileños que viven en favelas la violencia forma parte (8)ineludible de la vida. Esta situación se debe tanto a la delincuencia como a los métodos utilizados por algunos elementos de la policía -la fuerza a la que se paga para que proteja a la comunidad-. Los niveles de violencia y delincuencia son elevados y las tasas de homicidio figuran entre las más altas del mundo. Las favelas, cuya población está privada de la protección efectiva del Estado, y especialmente de la protección policial efectiva, son las que sufren las mayores concentraciones de homicidios y delitos violentos. Hoy en día, tanto el gobierno federal como los gobiernos de los estados dependen casi exclusivamente de las fuerzas de seguridad pública, concretamente de la policía, para atacar la problemática de la violencia y la delincuencia. Al mismo tiempo, han reforzado las prácticas policiales abusivas que ni previenen el delito ni respetan los derechos humanos. Como consecuencia de esto, las políticas de seguridad pública brasileñas no sólo han fallado a la hora de reducir los niveles de violencia y delincuencia sino que, además, han contribuido a su aumento. La auténtica seguridad pública depende del respeto a los derechos humanos de todas las personas, lo cual no sucede. La seguridad pública conlleva proteger la vida de las personas, así como apartarlas de la violencia en todas sus formas. Afrontar la violencia exige que las autoridades federales y estatales elaboren una estrategia detallada y a largo plazo. Este proceso exige una fuerza policial que represente a la comunidad, la sirva y rinda cuentas ante ella, así como una reducción inmediata de las muertes a manos de la policía y más medidas para controlar la circulación de armas. 8- Algún suceso que no se puede remediar Durante la campaña electoral del 2002 del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva se introdujo un plan a largo plazo para la reforma de la seguridad pública. El subsiguiente Sistema Único de Seguridad Pública (Sistema Único de Segurança Pública, SUSP) del gobierno estableció una serie de directrices para orientar a los estados en la política de reforma basada en los principios de derechos humanos. Lamentablemente, a finales del 2005 se observaron escasos indicios de la puesta en marcha de estas reformas, fuera de algunos intentos importantes de controlar la circulación de arma de fuego. 6.1. Convivencia en un ambiente de violencia Los niños de la calle sufren todo tipo de violencia, son detenidos por la policía y hasta asesinados a sangre fría. Cuando se habla del número de muertos ocasionados por disputas entre narco- traficantes y estos niños, son cifras escalofriantes. Las estadísticas rebelan que mueren una media de 4 niños al día. Muchos se encuentran en la calle muertos por disparos en la cabeza. Fig.13 Niña ahorcada Lo peor de todo es el desinterés y la indiferencia de la gente. Cuando un niño es golpeado en plena calle por un policía, todos se asoman para mirar, pero nadie hace nada. Es como si los niños no existieran. 6.2. Causas de la violencia 6.2.1. El narcotráfico El narcotráfico se ha institucionalizado en las favelas cariocas. Es decir, la práctica violenta de sus principales actores y la facilidad de convertirse en un modo de vida para millares de niños, adolescentes y jóvenes, no son acciones paralelas al poder sino que hacen parte de su vida cotidiana que envuelve la justicia penal, los órganos de detención y represión. Con lo cual, las mismas instituciones del poder han transformado la ilegalidad del tráfico de drogas una práctica delincuente. Aunque cada favela tiene sus propias circunstancias, cada vez es más frecuente que las bandas de delincuentes y las facciones del narcotráfico impongan su presencia en las comunidades socialmente excluidas y a veces las dominen efectivamente. En algunas zonas suelen imponer sus propias reglas a la población, exigiendo lealtad y respeto a cambio de "protección" y de cierta ilimitada inversión económica que adopta la forma de regalos individuales, inversiones en actividades de esparcimiento o un aumento de los gastos de los fondos del narcotráfico en el comercio local. A pesar de los graves problemas que el tráfico de drogas conlleva trae para la población, la ciudad de Río de Janeiro no está en guerra, como quieren hacer creer policía y el gobierno para justificar muchas muertes. (Apéndice 1) 6.2.2. Las armas de fuego El número de armas que hay en las favelas es muy elevado y el (9)arsenal, cada vez más sofisticado. Se han podido incautar hasta 53.526 revólveres en un año. Va aumentando cada vez más el número de armas de alta velocidad, como rifles de asalto, ametralladoras y metralletas. Fig.14 Joven con dos armas Casi tres cuartas partes de las armas requisadas por la policía están fabricadas en Brasil, pero están aumentando las armas extranjeras confiscadas, especialmente armas de alta velocidad. Según informaciones recientes publicadas por la prensa, la policía también ha encontrado granadas, (10)morteros y (11)bazukas- que se cree que algunas son robadas o han sido obtenidas ilegalmente del ejército- en manos de facciones del narcotráfico. 9- Almacén general de armas y otros artefactos. 10- Pieza de artillería más corta que un cañón del mismo calibre y destinada a lanzar proyectiles explosivos. 11- Arma portátil para lanzar proyectiles de propulsión a chorro 6.2.3. La policía Los agentes de la policía brasileña se han acostumbrado tanto a ser criticados, muchas veces criticados con razón, que suelen estar a la defensiva. No obstante, hacen falta reformas urgentes en varios frentes, como las condiciones de trabajo, los salarios y la capacitación, así como la gestión y la supervisión. Los salarios de la policía son bajos, lo que ha hecho que muchos agentes tengan un segundo empleo, muchas veces en el sector de la seguridad privada, que está mal regulado. El sistema de turnos, que permite mantener un segundo empleo, conocido como bico, afecta negativa- mente a la continuidad y la eficacia de la policía. Fig.15 Cuerpo policial entrando en una favela La labor policial en Brasil es una ocupación de alto riesgo. La policía tiene que enfrentarse a menudo a bandas de delincuentes fuertemente armados, y muchos agentes carecen claramente de la preparación y los recursos necesarios. La frustración por lo que consideran falta de apoyo ha desembocado en la creación de ONG como Viva Policía y Voz do Silencio, que alegan que se ignoran los derechos de los policías especialmente por parte de la comunidad de derechos humanos. La mayoría de los agentes pierden la vida mientras están fuera de servicio, normalmente como consecuencia de su trabajo para el sector de la seguridad privada, y algunos debido a su implicación en actividades delictivas puesto que muchos de ellos están implicados en los negocios de las bandas de los narcotraficantes. Fig.16 Policía con un arma "Povo da rua não chama a polícia, tem medo." "Los pobres no llaman a la policía, tienen miedo." Fig.17 Un miembro de la policía militar transporta el cadáver de un presunto narcotraficante en una carretilla durante una operación policial realizada en Rocinha, favela del sur de Río de Janeiro, abril de 2004. "Bate, bate, bate, depois diz desculpa, não foi você." "Pegan, pegan, pegan, después dicen disculpa, no fuiste tú." "A pessoa é feito sentir-se um marginal, mesmo se não é." "Hacen que te sientas un criminal, aunque no lo seas” La ausencia policial en estos barrios es notable. La comisaría de policía más próxima puede estar a más de hora y media de distancia y muchas de las personas que residen en ellas informan de que ven cadáveres abandonados en las calles. Pero pasan uno o dos días hasta que la policía acude a inspeccionarlos y a retirarlos. La inacción y la falta de respeto por parte de la policía genera más violencia, lo que contribuye al proceso de (12)banalización de la violencia", expresión que se puede oír regularmente en las favelas. La mayoría de las comisarías de y policías militares están fuera de las favelas. Un claro ejemplo de esta ausencia es la comunidad de Jardim Ângela en el sur de São Paulo, que incluye varias favelas, contaba hasta hace poco con sólo 37 policías para una población de 300.000 habitantes, pese a tener una tasa de Fig.18 Jardim Ângela delincuencia muy elevada. Ni siquiera cuando la población pide expresamente la protección de la policía la recibe. Existen casos, en el que las autoridades del estado son advertidos de invasiones de una facción del narcotráfico, y lo que hacen es acudir intimidando y maltratando a la población en vez de proporcionarles más seguridad. Por otra parte, muchos informes demuestran un aumento de los delitos violentos y de las violaciones de derechos humanos a manos de la policía. (Apéndice 2) "Cuanto más activa está la policía, mayor es el número de personas que mueren a sus manos" 12- Que pierde importancia e interés, que ya no conmueve. El uso excesivo de la fuerza en las favelas por parte de la policía rara vez se denuncia a las autoridades, incluso cuando a consecuencia de ella mueren personas. La población de las favelas tiene miedo, afronta un gran número de dificultades si intenta denunciar estos crímenes y prácticamente ha perdido la esperanza de que los autores sean llevados ante la justicia. Las visitas de la ONU en las favelas pusieron de relieve el hecho de que las ejecuciones extrajudiciales, el uso excesivo de la fuerza y la tortura al parecer se han convertido en las herramientas de control habituales de determinadas fuerzas policiales de Brasil. Estudios que se han realizado demuestran el predominio de jóvenes negros, pobres y sin armas entre las víctimas. Mueren muchos inocentes que han sido disparados indiscriminadamente. Sin embargo, se afirma que el número de personas muertas a manos de la policía es diez veces superior al número de homicidios de agentes de policía. Las fuerzas policiales comenzaron a utilizar fusiles de asalto en las intervenciones de rutina practicadas en centros urbanos. Esto ha aumentado de forma radical la amenaza para las favelas. Casi todos los agentes policiales reciben sólo una capacitación precaria en el uso de armas de fuego. 6.2.3.1. El caveirão de Brasil El caveirão, que literalmente quiere decir "gran calavera", es un vehículo de combate de estilo militar blindado, equipado con una (13)torreta y diversos puestos para disparar. Los utilizan como instrumento para matar indiscriminadamente, intimidar a comunidades enteras y organizar intervenciones policiales en las que haya uso excesivo de la fuerza. 13- Lugar donde se colocan las ametralladoras y cañones Estos vehículos con los que la policía patrulla las favelas de Río de Janeiro, entran en las comunidades disparando al azar y dando órdenes a gritos por los altavoces: "Chicos, métanse dentro que va a haber tiroteo" " Fig.19 caveirão “Acá no hay pena de muerte, se usa el caveirão". Caveirão". El caveirão es una de las polémicas estrategias intimidatorias utilizadas por la policía. Dirige sus ataques a comunidades socialmente excluidas y con ello origina la violencia y criminaliza la pobreza en Río. Es decir estamos hablando de una militarización de la política de actuación policial que no proporciona seguridad a las favelas. Y según nuestra opinión se debería adoptar una política de seguridad pública inclusiva, basada en el respeto de los derechos humanos. Sólo entonces se pondrá fin a la espiral de violencia de Río de Janeiro. (Apéndice 3) 6.3. Impunidad Los agentes de policía rara vez son juzgados en relación a los disparos mortales, especialmente cuando se efectúan contra residentes de las favelas. Por lo general, los casos sólo llegan a los tribunales cuando testigos o familiares presionan -y con ello arriesgan su propia vida- a las autoridades. Hay reiteradas denuncias de testigos, familiares, abogados y activistas de derechos humanos que reciben amenazas por haber denunciado un caso. Durante años se han documentado casos de testigos detenidos arbitrariamente y torturados para que retiren su testimonio. También se han documentado homicidios e intentos de homicidio de testigos, y se ha intervenido en cientos de casos de amenazas y comportamiento intimidatorio. En muchos de los casos los agentes de policía envueltos en incidentes de disparos no son apartados del servicio activo y a menudo siguen trabajando en la zona en la que tuvieron lugar los homicidios. 7. DIFERENTES PROGRAMAS DE AYUDA Las favelas del Brasil se caracterizan por la violencia, las enfermedades y la desesperación. Las personas residentes, incluyendo a los jóvenes que crecen en las favelas, muestran notable espíritu y determinación, luchando para dar dignidad a su vida a pesar de enfrentarse diariamente con enormes dificultades Hará cosa de unos veinte años que se realizan programas encaminados a la ayuda de los meninos e mininas de rua y a fomentar las artes, prácticas favorables al medio ambiente y tecnología informática, atrayendo a gente joven para participar en campañas de reciclaje, clases de computación, teatro y espectáculos musicales. Muchos de estos programas fueron iniciados por organizaciones que trabajan con asociaciones comunitarias locales. 7.1. Movimento Nacional de Meninos e Mininas de Rua El Movimiento lleva ya diez anos trabajando con los meninos. Fundado en 1985, se dedica a tareas de educación, sensibilización y denuncia. "Intentamos demostrar que los meninos son niños como todos y que tienen los mismos derechos", explica Alves coordinadora del Movimento Nacional de Meninos e Mininas de Rua. Los veinticinco miembros que lo forman cuentan con un centro de apoyo donde los niños pueden acudir para pedir consejo, aprender a leer o recibir el calor humano de lo educadores. Son hombres y mujeres que salen a diario a la calle para hablar con los niños, acompañarlos al hospital -de otra manera, no serian atendidos- y motivarlos para que cambien las aceras por las pequeñas aulas del centro, dónde se imparten clases de alfabetización por la mañana y talleres de teatro, música o circo por la tarde. "La base de nuestro trabajo es la libre participación de los niños", describe Tess Alves. "Es vital que los niños tengan la oportunidad de intervenir, de opinar y hacer sugerencias porque así aprenden a autovalorarse y empiezan a confiar en su capacidad de cambiar ellos mismos su futuro". Los frutos de tantos años de esfuerzos están a la vista: actualmente existen varios educadores que antes habían formado parte del anónimo ejército de los meninos. Los educadores del MNMMR impulsan una serie de actividades para combatir la condición social de excluidos, adquirir conocimientos, tener consciencia de sus derechos y de los servicios públicos disponibles, elaborar soluciones y alternativas y realizar actividades lúdicas. No reciben ningún salario por su labor. Algunos cuentan con trabajos remunerados y ayudan a mantener a sus compañeros que se dedican a los niños las veinticuatro horas del día. Todos arriesgan su vida, ya que les plantan cara al abuso de la policía y de los tristemente famosos escuadrones de la muerte e intentan denunciar los frecuentes asesinatos. Están acostumbrados a pasar días en la cárcel cuando son detenidos junto con los niños, recibir amenazas de muerte por teléfono o sentir en su frente la boca de una pistola. Tabla 5. Realizaciones a lo largo de los años (hasta el 2003) 1994 Primer contacto con Mario Volpi, coordinador nacional del MNMMR. Acuerdo de colaboración entre ambas organizaciones. 1995 IV Encontro Nacional de MNMMR: participan 11 jóvenes i 3 educadores catalanes, acompañados de TV3, que produce un reportaje ganador de un premio. 1996 Campaña de recogida de fondos para la puesta en marcha de 3 núcleos de base a Río de Janeiro. 1997 Comienzan a funcionar dos núcleos de base a les favelas de Santa Marta i Cidade de Deus a la ciudad de Río de Janeiro. 1998 Campo de trabajo a Río de Janeiro: participan 8 educadores catalanes. V Encontro Nacional de MNMMR a Brasilia: 18 jóvenes y 4 educadores catalanes. 1999 Visita del coordinador del MNMMR Rodrigo Stumpf a Barcelona Intercambio de educadores: participan 6 educadores brasileños y 10 educadores catalanes. 2000 Comienzan a funcionar el 3er y 4t Núcleo de Base a Río de Janeiro. Y Colonias de verano para 50 niños de Río de Janeiro. Intercambio de educadores. Participan 7 educadores brasileños y 11 educadores catalanes. 2001 Visita de educadores brasileños a Cataluña. Montaje de la exposición "Els fills de Santa Marta, una favela de Río" Participación a la Asamblea Nacional del MNMMR. II Colonias de verano para 60 niños de Río de Janeiro. Intercambio de educadores. Participan 3 educadores brasileños y 12 educadores catalanes. Encontro Estadual de MNMMR de Paraná i Conferencia Nacional de Derechos de los niños i adolescentes a Brasilia: participan 12 jóvenes y 4 educadores catalanes. 2002 VI Encontro Nacional de Meninos e Meninas que se celebra a Brasilia. Intercambio de educadores: participan 4 educadores brasileños y 20 monitores catalanes. 2003 Visita de Jussara de Goiás a Catalunya, Coordinadora del Movimento Nacional de Meninos e Meninas de Rua. 7.2. El proyecto favela-barrio El gobierno municipal de Río de Janeiro lleva adelante un programa de urbanización para poder incluir a la población marginada en los beneficios de la ciudad. El Programa de Urbanización de Asentamientos Populares corrige la desigualdad que existe en las favelas. Su principal componente, el proyecto Favela-Barrio, se propone beneficiar a 80 por ciento de los cerca de un millón de habitantes de “favelas”. Las obras de mayor impacto del proyecto están la construcción de carreteras para mejorar el acceso a esas áreas, sistemas de alcantarillado, plazas y otros espacios para esparcimiento y práctica de deportes, guarderías y escuelas, así como suministro de agua y energía eléctrica. Los cambios han reducido el poder de los narcotraficantes en esas áreas, gracias a la iluminación, a la existencia de calles que facilitan el tránsito y la asignación formal de direcciones postales. Favela-Barrio comenzó a ejecutarse en 1994 e incorporó con el paso de los años nuevas áreas, entre ellas alfabetización de adultos, capacitación profesional, organización de cooperativas de trabajadores, cursos de informática y otras actividades que generan empleo e ingresos. Existen otros programas en marcha, entre ellos uno destinado a pequeñas favelas de hasta 500 hogares y otro para legalizar la propiedad de asentamientos donde viven unas 600.000 personas. La Secretaría de Vivienda estima que el conjunto de las acciones que se llevan a cabo habrá mejorado las condiciones de vida de por lo menos un millón de personas. En lugar del déficit de vivienda, se pasó a considerar el déficit urbano, ya que las casas existen, y el problema es que carecen de agua, luz y otros servicios. Es necesario construir la ciudad, no casas, llevar la ciudad a áreas excluidas. El respeto a los derechos sociales de los pobladores aumentó cuando el Estado reconoció que éstos habían realizado importantes inversiones para construir sus casas y proveer a las favelas de algunos servicios a pesar de la escasa experiencia de ingeniería para obras en las condiciones topográficas de las favelas. 7.3. El Programa H El Programa H es una iniciativa para que los chicos y los jóvenes de las favelas se sientan orgullosos de ellos mismos y actúen con responsabilidad. El programa está financiado parcialmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y lo coordina ProMundo, una organización no gubernamental brasileña. La "H" se refiere a homem, la palabra en portugués para "hombre", y hace (14)alusión al objetivo del programa, que es ayudar a los chicos a evitar comportamientos sexuales arriesgados e irresponsables, y a convertirse en hombres maduros y con conciencia. 7.4. Otras formas de ayuda 7.4.1. El hip hop Nega Gizza fue la primera mujer que presentó un programa de radio en Brasil dedicado al rap que aprovecha este tipo de música para apoyar a la gente de las favelas. Fig.20 Nega Gizza 14- Referirse a una persona o cosa, sin nombrarla o sin expresar que se habla de ella. En Brasil, el hip hop ha pasado de ser únicamente un estilo de música a convertirse en una herramienta muy útil para la inclusión social. En la actualidad, instituciones como el Consejo Nacional de Juventud brasileño tienen en cuenta todo lo que aporta este movimiento y, en los barrios más deprimidos del país, trabajan hasta 30 organizaciones sociales que tienen como punto de partida el hip hop. Uno de los mejores ejemplos es el de la Central Única de las Favelas (CUFA), una entidad que nació hace seis años a las afueras de Río de Janeiro con el propósito de utilizar el hip hop como transformador social y aumentar la autoestima de los jóvenes y adultos de estos barrios. Al frente de esta organización se encuentra Nega Gizza, una de las raperas más respetadas de Brasil, que utiliza sus canciones para la denuncia política y para poner sobre la mesa temas como la violencia, las drogas, la pobreza y la prostitución. “Conocí el hip hop cuando tenía 15 años, dos años después de trabajar como voluntaria en varios radios comunitarias. Me impactó mucho, porque me hizo darme cuenta de mi papel en la sociedad como mujer, como persona negra y como persona procedente de una favela. Decidí dedicarme al hip hop, porque es una herramienta capaz de alcanzar cambios sociales importantes”, explica Nega Guiza. Junto al también rapero MVBill, Nega Gizza puso en marcha el proyecto de la CUFA, que hoy está presente en cinco estados de Brasil. “La idea era convencer a la gente de las favelas de que pueden cambiar su historia y su imagen, que pueden hablar abiertamente del tema de la opresión y que pueden trabajar juntos para cambiar su situación. Con esta idea, Nega Gizza y MVBill pusieron en marcha el premio Hutúz, una iniciativa dirigida a jóvenes que se expresan a través del hip hop y que, en todos estos años de existencia, se ha consolidado en Brasil y ha demostrado que es una buena herramienta para “fomentar la autoestima” de los chicos y chicas de las favelas. “El premio funcionaba muy bien, pero vimos que era necesario hacer más trabajo social. En la favela Ciudad de Dios, situada en la periferia de Río de Janeiro y con una población de 600.000 personas, el 30% de los jóvenes participa en talleres impulsados por la CUFA. Así, actividades como la música, la informática, los graffitis y el baloncesto de calle se han convertido en instrumentos para dar a conocer “el discurso de las favelas”. Como apunta Nega Gizza, estos talleres han servido de punto de encuentro a jóvenes y adultos y les han dado la oportunidad de conocerse mejor y organizarse. De hecho, son los propios vecinos de las favelas los que hoy en día se encargan de preparar y gestionar el premio Hutúz y el Festival Hútuz, acontecimientos que atraen a más de un millón de personas de todo Brasil y que “ayudan a esta gente a salir del guetto en el que viven y a hacer visible el tema social”. “No se trata sólo de hacer música, sino de cambiar la vida de mucha gente”, concluye Nega Gizza. “Antes los políticos venían a las favelas a decir lo que les interesaba y no escuchaban lo que las familias tenían que decir, pero ahora todas estas personas están organizadas, hacen oír su voz y trabajan para cambiar su situación. (Apéndice 4) 7.4.2.Escuela de Música Popular Pracatum Carlinhos Brown es Antonio Carlos Santos de Freitas, un cantante, percusionista compositor, productor y agitador cultural brasileño. Nacido en el estado de Bahía en 1962 y criado en la periferia de Salvador. Su nombre artístico consta ser un homenaje a James Brown y H. Rap Brown, líderes de la música negra de la década de los 70. Fig.21 Carlinhos Brown A los siete años empezó a ganar dinero componiendo hits para gente como Sergio Mendes o Caetano. Un día, al volver de una de sus giras al Candeal, una de las favelas más humildes de Salvador de Bahía, le contaron que en una redada policial habían muerto cinco o seis amigos suyos, chicos con los que había crecido. Carlinhos pensó que si no hubiera sido por la música, él podría haber muerto esa noche. La música le había salvado. Entonces comenzó a comprar instrumentos para el barrio y a crear grupos de música con los niños. Así nació la Escuela de Música Popular Pracatum, el único conservatorio de música popular que existe en Brasil. Es para niños, adolescentes, jóvenes. Y son muy estrictos. Si no estás escolarizado, no te admiten. Han creado todo tipo de incentivos para ayudar a los niños a salir de la miseria y para que se vuelquen en la cultura y en la educación. Carlinhos situó su estudio de grabación en el Candeal, y por allí han pasado grupos como Tribalistas, Marisa Monte, Arnaldo Antunes, o Caetano grabando la música de un ballet, o Manolo García, que hizo su último disco allí. Y también fundó el Ghetto Square, la sala de conciertos, donde antes tocaba la Timbalada y ahora ensaya con sus músicos. Convirtiendo su barrio en su centro de operaciones y trabajando con músicos de allí, y formando varias generaciones de músicos, ha conseguido que esa favela sea un pueblecito donde el crimen va disminuyendo día tras día. Desde entonces se ha convertido en una ciudad que no tiene síntomas de violencia y los habitantes no sienten el menor miedo cuando van caminando por las calles. Tampoco hay armas y por lo tanto lo que en cualquier otra favela sería normal, un ambiente con violencia, armas… en Candeal es un hecho insólito. 7.5. Control la venta de armas La ONG Viva Río se fundó en 1993 después de una oleada de secuestros, del asesinato de ocho niños y de la muerte de 21 personas en una mantaza en el barrio de Vigário Geral. Hoy lleva a cabo proyectos contra la violencia en 350 favelas y comunidades de bajos ingresos dentro del área metropolitana de Río de Janeiro, algunos de ellos financiados por la Unión Europea. Fig.24 Fig.22 Destrucción de armas El 20% de los asesinatos perpetrados en Brasil entre 2004 y 2005 tuvieron como escenario el Estado de Río de Janeiro. Pero la tasa, que era de 66 muertos por cada 100.000 habitantes, ha bajado a 61. Iniciativas como la de Viva Río consiguieron retirar 500.000 armas de las calles de Río en 2005. Pero en un (15) plebiscito celebrado en octubre de ese mismo año, casi dos tercios de los brasileños votaron en contra de prohibir la venta de armas de fuego y munición a civiles. A pesar de ello, la coordinadora de comunicaciones de Viva Río, Mayra Jucá, está convencida de que “para combatir la violencia es necesario combatir primero el acceso a las armas”. Se calcula que en Brasil circulan 17,5 millones de armas. Más del 90% de ellas están en manos de civiles. 15- Resolución tomada por todo un pueblo a pluralidad de votos. |