Fases del coito humano

Sexología. Deseo. Excitación. Fase de meseta. Fase orgásmica. Fase de resolución. Ciclo de respuesta masculina. Ciclo de respuesta femenina. Periodo refractario

  • Enviado por: Misleydi Alvarez
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 17 páginas
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'Fases del coito humano'

Recinto Santo Domingo

Facultad de Humanidades Escuela de Psicología

ASIGNATURA:

TEMA:

INDICE:

INTRODUCCION

FASES DEL COITO DEL HOMBRE Y LA MUJER

-FASE DE DESEO

-FASE DE EXCITACIÓN

-FASE ORGASMICA

-FASE DE MESETA

-FASE DE RESOLUCION

EYACULACION FEMENINA

PERIODO REFRACTORIO

CICLO DE RESPUESTA SEXUAL MASCULINO

CICLO DE RESPUESTA SEXUAL FEMENINA

CONCLUSION

BIBLIOGRAFIA

El coito (del latín: co-iter, marcha o ir en común) es la cópula o unión sexual entre dos individuos de distinto o del mismo sexo, de la misma o diferente especie animal. En los seres humanos el coito es una parte de la relación sexual, e implica la participación de los órganos genitales externos.

Introducción del pene en la vagina, ano u otra cavidad corporal en procura de orgasmo. Para algunos (Denegri), el coito sería "cualquier forma de reunión de dos compañeros sexuales, de modo que los genitales de uno resulten suficientemente estimulados por el cuerpo del otro", lo que incluiría en la denominación los contactos bucogenitales, el coito lesbiano y la llamada masturbación mutua. La opinión eclesiástica distingue entre coito según natural y coito Contranatural, según se utilicen o no vasos idóneos. En Derecho, interesa precisar el concepto pues el coito es conducta central de algunos delitos (estupro, incesto, violación). La fisiología del coito ha sido estudiada en vía de experimentación directa por los médicos norteamericanos Maters y Johnson. Para ellos, en el coito se observan cuatro fases: a) la de excitación (erección en el varón y lubricación de las paredes vaginales en la mujer, a más de otros fenómenos como tumefacción mamaria, erección del pezón, cambios en la respiración, etc.); b) la de meseta (aumento de excitación dependiente de los movimientos de la pareja, pudiendo aparecer "rubor sexual" en la mujer en ciertas zonas); la de orgasmo (con eyaculación en el varón y en la mujer con altos puntos de tensión) y la de resolución (en que se vuelve paulatinamente al punto inicial, con pérdida de erección en el varón y disminución de la excitación en la mujer). Coito ideal es el que brinda plena satisfacción a los copulantes, física y espiritual.

FASES DEL COITO DEL HOMBRE Y LA MUJER.

Los hombres y las mujeres experimentan secuencia de respuestas fisiológicas ante la estimulación sexual. En la primera descripción detallada de estas respuestas, William Masters y Virginia Johnson observaron que el proceso fisiológico se asocia al aumento continuo de la vasocongestión y miotomía (tumescencia) y la subsiguiente liberación de la actividad vascular y del tono muscular como consecuencia del orgasmo (detumescencia).


La unión sexual placentera depende de que se atraviese por las etapas que resultan en la erección que se requiere para la penetración, la estimulación del pene, el orgasmo mismo, la gradual disminución de las respuestas del cuerpo y la recuperación del estado normal.

La cuarta edición del Manual Diagnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) define un ciclo de respuestas compuesto por cinco fases que definiremos a continuación. 

FASE 1: DESEO

La conceptuación de la fase de l deseo (o de apetencia) se caracteriza por las fantasías sexuales y el deseo de iniciar una actividad sexual.

»FASE 2: EXCITACIÓN

La fase de excitación que se alcanza mediante la estimulacion psicológica (fantasías sexuales o presencia del objeto amoroso), la estimulación fisiológica (carisias o besos) o mediante una combinación de ambas, consiste en una sensación subjetiva de placer. Durante esta fase, la tumescencia peneana conduce a la erección y se produce lubricación vaginal en la mujer; se produce una erección en los pezones en ambos sexos, auque es un fenómeno mas frecuente en las mujeres. El clítoris se endurece y se pone turgente y los labios menores se hinchan a consecuencia de la vasocongestion. La excitación iniciar puede durar varios minutos o varias horas. Los testículos del hombre aumentan su tamaño en un 90%, el conducto vaginal presenta una contracción característica en el tercio externo, que se conoce como la plataforma orgásmica. El clítoris se eleva y se retrae tras la sínfisis cúbica, de modo que no queda fácilmente accesible. Sin embargo, a medida que se estimula esta zona, se produce una fracción sobre los labios menores y el prepucio, lo que provoca un movimiento intraprepucial que estimula el clítoris. El tamaño de los senos aumenta un 25%. La vasoconstricción continuada de pene y vagina produce cambios en la coloración, sobre todo de los labios menores que se tornan intensamente rojos; se producen contracciones voluntarias de varios grupos musculares y aumenta la tasa cardiaca y respiratoria, así como la presión sanguínea. El estado de excitación máxima puede durar entre 30 segundos a varios minutos.

Cuando un hombre se excita, sus reacciones, como las de la mujer, no se limitan únicamente a sus órganos sexuales. La excitación comienza en el cerebro cuando un hombre se excita por algo real o imaginario. Así, la estimulación masculina es causada predominantemente por estímulos visuales: al "varón" le trastorna la ropa y el maquillaje, así como ver cuerpos femeninos desnudos o semidesnudos. Las experiencias de un hombre lo condicionan con rapidez; objetos y circunstancias relacionados con el sexo también pueden provocar la excitación. De esta manera, y sin contacto físico alguno la excitación masculina se produce rápidamente.

Los mensajes trasmitidos por el cerebro a través de la médula espinal provocan el flujo de sangre hacia el pene, lo que produce la erección. El miembro masculino, que en reposo permanece flácido y colgante, se convierte en un órgano palpitante, rígido, erecto y con venas prominentes.

Por medio del control cuidadoso de la variación e intensidad de las técnicas de estímulo, la erección puede mantenerse por periodos de tiempo prolongados o puede perderse parcialmente y conseguirse de nuevo en varias ocasiones durante un periodo de estimulación prolongado.

La erección puede interrumpirse con facilidad debido a estímulos no sexuales, aún cuando la estimulación sexual prosiga. Un gran ruido inesperado, un cambio en la iluminación o temperatura o cualquier forma de distracción mental pueden implicar la pérdida parcial, o incluso total, de la erección.

Además de causar la erección del pene, el aumento de flujo sanguíneo provoca el enrojecimiento de la piel aproximadamente en la cuarta parte de los hombres. Este flujo sexual comienza en el abdomen inferior y se extiende sobre la piel del pecho, cuello y rostro. Puede aparecer en los hombros, antebrazos y muslos. Después de la eyaculación, el flujo sexual desaparece con gran rapidez: primero en hombros y extremidades, luego en el pecho y, finalmente, en el cuello y en el rostro.

El pecho del hombre, al igual que el de la mujer, responde a la estimulación sexual. Aunque el patrón es inconsistente, con frecuencia tiene lugar una hinchazón y erección del pezón que puede desarrollarse sin contacto directo y durar hasta una hora después de la eyaculación. Muchas mujeres no saben que los pezones del hombre, e incluso el pecho, pueden convertirse en zonas erógenas si se les da la estimulación suficiente.

El promedio de latidos del corazón masculino se incrementa con la excitación sexual; también se acelera su ritmo respiratorio y se eleva la presión sanguínea. El escroto aumenta de grosor y los testículos se adhieren al cuerpo. Muchos hombres sudan inmediatamente después de la eyaculación, pero no es proporcional a la cantidad de ejercicio físico realizado durante el acto sexual. Por lo general la sudoración está limitada a las palmas de las manos y a las plantas de los pies, aunque puede aparecer en el tronco, cabeza, rostro y cuello.

» FASE DE MESETA

Los bulbos y la esponja uretral se van llenando de sangre a medida que la excitación aumenta. El capuchón se alarga a medida que el ligamento que lo sustenta se acorta y tira del tallo, que se va poniendo duro por momentos y las raíces también van endureciéndose cada vez más. La esponja perineal y la uretral aumentan de tamaño y reducen el diámetro del orificio vaginal, cuyos músculos están cada vez más relajados y lubricados. El útero, las trompas y los ovarios se hinchan también. El ligamento ancho se acorta al hincharse te tira del útero hacía arriba provocando el ensanchamiento del tercio interior de la vagina. Muchas mujeres en este momento desean la penetración y sus movimientos pélvicos se aceleran.

Una vez en el interior de la vagina, el hombre comienza los movimientos de penetración; el pene alcanza su tamaño máximo y los testículos se elevan.

Momentos antes del orgasmo existe por un instante una sensación de eyaculación inevitable. Desde el comienzo de esta sensación existe un breve intervalo, a lo sumo de dos o tres segundos, durante el cual el hombre siente que la eyaculación es inminente pero ya no puede evitar, prolongar o controlar el proceso de ninguna manera. Esta experiencia subjetiva de inevitabilidad tiene lugar cuando el líquido seminal se concentra en la uretra prostática, justo antes de que comience en realidad la emisión del mismo. Aunque el orgasmo de la mujer puede ser interrumpido por estímulos exteriores, el orgasmo masculino no puede detenerse hasta que se completa la eyaculación. No importa cual sea la intensidad de las distracciones exteriores: el hombre debe continuar sin tenerlas en consideración.

Justo antes de la eyaculación, el glande puede cambiar de color, y se puede formar una gota de líquido en la abertura uretral del pene. No se trata de líquido seminal sino de secreciones de la glándula de Cowper. A la vez que se elevan los testículos su tamaño se incrementa por los extremos. Llegado a este punto, la dificultad del pene para recuperar su estado flácido aumenta.

» FASE ORGASMICA

Esta fase consiste en un pico de placer sexual, con la liberación de la tensión sexual y la contracción rítmica de los músculos peneales y los órganos reproductores pélvicos. El orgasmo masculino se desencadena cuando aparece la sensación subjetiva de inevitabilidad eyaculatoria. A continuación se produce la emisión del semen. El orgasmo masculino también se acompaña de 4 o 5 espasmos rítmicos de la próstata, las vesículas seminales y la uretra. En las mujeres, el orgasmo se caracteriza entre 3 y 15 contracciones involuntarias del tercio exterior de la vagina y de contracciones del útero fuertes y sostenidas, que se extienden desde el fundus hasta el cerviz. Hombres y mujeres experimentan contracciones involuntarias de los esfínteres anales externos e internos. Estas y las demás contracciones que se producen durante el orgasmo, aparecen en intervalos de 0.8 segundos. Otras manifestaciones son contracciones voluntarias o involuntarias de grandes grupos musculares, incluidas muecas faciales o espasmos carpopedales. La tensión sanguínea aumenta de 20 a 40mm (tanto la sistólica como la diastólica) y el ritmo cardiaco alcanza los 160 latidos por minuto. El orgasmo dura entre 3 y 25 segundos y se asocia con un ligero descenso en el nivel de conciencia.

La uretra penil se contrae rítmicamente a lo largo e impulsa a presión el fluido seminal por todo el pene, a menudo a distancia. Durante la eyaculación, el esfínter anal experimenta contracciones simultáneamente con las contracciones explosivas de la uretra.

Durante el orgasmo, el pene se contrae en forma similar a la vagina: las contracciones comienzan con intervalos de ocho décimas de segundos y, después de tres o cuatro esfuerzos mayores de expulsión, su frecuencia y capacidad expulsora decrecen con rapidez. Contracciones menores de la uretra peneana pueden continuar expulsando una mínima cantidad de líquido seminal, con escasa o ninguna fuerza, durante varios segundos y de manera irregular. Si un hombre se abstiene durante varios días, por lo general eyacula más cantidad de líquido seminal que cuando ha tenido más actividad sexual. Una eyaculación abundante es en general más placentera que una de menor volumen, por lo que el placer puede ser mayor después de un considerable periodo de continencia  que después de repetidos orgasmos. Este patrón representa lo opuesto a lo declarado por las mujeres, que generalmente gozan del segundo o tercer orgasmo más que del primero.

El orgasmo y la eyaculación son dos procesos independientes, y pueden suceder al mismo tiempo o no; es decir, que uno puede darse sin el otro. El orgasmo consiste en súbitas sensaciones placenteras y relajamiento de la tensión, por lo general en el área genital y en otras partes del cuerpo; la eyaculación consiste en la descarga del líquido seminal a través del pene.

» FASE DE RESOLUCIÓN

Consiste en la retirada de la sangre de los genitales (detumescencia), con lo que el cuerpo vuelve a recuperar el estado de reposo. Si se produce el orgasmo la resolución es rápida y se caracteriza por un sensación subjetiva de bienestar, relajación general y muscular. Si el orgasmo no se produce, la resolución puede tardar entre 2 y 6 horas y se acompaña de irritabilidad y disforia. Después del orgasmo los hombres experimentan un periodo refractorio que puede durar entre unos minutos y varias horas; durante esta fase no pueden alcanzar otro orgasmo. Las mujeres no experimentan periodo refractorio y pueden experimentar orgasmos múltiples y sucesivos.

Una vez  concluido el coito, el pene, por lo general, se pone flácido y no podrá tener otra erección durante algún tiempo. Si un hombre retira el pene de la vagina de su pareja inmediatamente después de la eyaculación, su completo desentumecimiento se produce mucho más rápido que si su pene permanece dentro. La micción también contribuye al desentumecimiento del pene, ya que un hombre no puede orinar en erección.

Una vez el pene vuelve a su tamaño normal, el hombre se relaja y con frecuencia se siente somnoliento.

EYACULACION FEMENINA


Algunas mujeres han podido constatar que en algunas ocasiones un chorro de líquido les sale cuando tienen un orgasmo. Este líquido sale disparado como un chorro, y se describe como algo distinto de la exudación vaginal. Algunas lo confunden con orina, aunque relatan que ni su textura ni su olor se le asemejan.

A diferencia de la micción involuntaria que presentan algunas mujeres durante o antes del orgasmo este líquido es químicamente diferente y parece que es eyaculado desde las glándulas parauretrales situadas en la esponja uretral del clítoris. No es esto de extrañar, ya que la misma estructura fetal que se convierte en próstata en los hombres es la que se convierte en glándulas parauretrales en las mujeres.

Aunque la mayoría de las mujeres no saben muy bien de donde sale ese líquido se ha podido constatar que en algunas se emite por la uretra y en otras por la vagina. Es este un punto en el que los investigadores tienen mucho que decir todavía.

PERIODO REFRACTORIO


Orgasmo

Meseta

Resolución

Excitación Resolución

Resolución (B)

A B C (C) (A)

Respuesta sexual masculina: EL hombre puede experimental cualquiera de estos tres patrones en una experiencia sexual concreta.

Orgasmo

Meseta

Resolución

Excitación

Resolución (B)

Resolución

A B C (C) (A)

Respuesta Sexual Femenina: Las mujeres pueden experimental cualquiera de estos tres patrones en una respuesta sexual concreta.

CICLO DE LA RESPUESTA SEXUAL MASCULINA.

ORGANO

FASE DE EXCITACION

FASE ORGASMICA

FASE DE RESOLUCION

Dura de algunos minutos a varias horas. El punto máximo que precede antes del orgasmo es de entre 30 segundos a 3 minutos.

Entre 3 y 15 segundos.

De 10 a 15 minutos; si no hay orgasmo de 12 a 24 horas.

Piel

Justo antes del orgasmo aparece un enrojecimiento difuso, se origina una erupción maculopapular en el abdomen que se extiende al pecho, cara y cuello, llegando a afectar incluso hombros y antebrazos.

Rubor generalizado.

Desaparece el rubor en orden inverso al de su aparición; aparece una leve película de sudor en las plantas de pies y manos.

Pene

Erección en 10-30 segundos causada por la vasocongestion de los cuerpos eréctiles del cuerpo cavernoso; la perdida de la erección puede deberse a la introducción de estímulos asexuales, como ruidos fuertes; al aumental la excitación, el tamaño y el diámetro del pene aumentan.

Eyaculación: fase emisión caracterizada por 3 o 4 contracciones de 0.8 segundos de las vesículas seminales, próstata; eyaculación propiamente dicha, caracterizada por contracciones de 0.8 segundos de la uretra y emisión de 20 a 50 cm. a los 18 años, que desciende con la edad hasta la espermatorrea a los 70 años.

Erección involuntaria parcial en 5-10 segundos con un periodo refractorio variable; la detumescencia se producirá a los 5-30 minutos.

Escroto y Testículos.

Se contrae la piel de la bolsa escrotal y se elevan los testículos; al aumental la excitación los testículos aumentan un 50% en tamaño y se pegan al perineo, indicando la inminencia de la eyaculación.

No hay cambios

Descienden a su posición original al desaparecer la vasocongestion; descienden los testículos y el escroto en los 5-30 minutos posteriores al orgasmo; la involución puede durar horas si no se ha alcanzado el orgasmo.

Glándulas de Cowper

Durante la fase de máxima excitación se segregan dos o tres gotas de fluido mucoso que contienen esperma viable.

No hay cambios.

No hay cambios.

Otros

Erección de los pezones a medida que aumenta la excitación y se acerca el orgasmo.

Miotomia: contracciones semiespásticas de los músculos abdominales, faciales e intercostales.

Taquicardia: hasta 175 pulsaciones /min.

Presión sanguínea: de 20 a 80 mm la sistólica; de 10 a 40 mm la diastolita.

Respiración incrementada, perdida del control muscular voluntario.

Recto: contracciones del esfínter.

Tasa cardiaca: hasta 180 latidos por minuto.

Presión sanguínea: de 40 a 100 mm la sistólica; 20 a 50 la diastolita.

Respiración: hasta 40 respiraciones por minuto.

Retorno al estado inicial en 5-10 minutos.

CICLO DE LA RESPUESTA SEXUAL FEMENINA.

ORGANO

FASE DE EXCITACION

FASE ORGASMICA

FASE DE RESOLUCION

Durante algunos minutos a algunas horas la excitación máxima que precede al orgasmo dura de 30 segundos a 3 minutos.

Entre 3 y 15 segundos.

De 10 a 15 minutos; si no hay orgasmo de 12 a 24 horas.

Piel

Justo antes del orgasmo aparece un enrojecimiento difuso, se origina una erupción maculopapular en el abdomen que se extiende al pecho, cara y cuello, llegando a afectar incluso hombros y antebrazos.

Enrojecimiento generalizado.

Desaparece el rubor en orden inverso al de su aparición; aparece una leve película de sudor en las plantas de pies y manos.

Senos

Erección de los pezones en dos tercios de las mujeres, congestión venosa y aumento de la areola. El tamaño de los aumenta un 25%.

Los senos pueden empezar a temblar.

Vuelve a la normalidad en media hora.

Clítoris

Aumenta el tamaño. Justo antes del orgasmo el capuchón se retrae.

No hay cambios.

El capuchón vuelve a su posición normal en 5-10 segundos, la detumescencia se produce e 5-30 minutos; si no se alcanza el orgasmo la detumescencia puede durar varias horas.

Labios Mayores.

Nulípara: se elevan y se estiran hacia el perineo.

Multípara: congestión y edema.

No hay cambios.

Nulípara recuperan su tamaño normal en 1 y 2 minutos.

Multípara se reducen a su tamaño normal e 10 a 15 minutos.

Labios Menores

Aumentan su tamaño en dos o tres veces más de lo normal; pasan del rosado al rojo oscuro antes del orgasmo.

Contracciones de los labios menores proximales.

Vuelve a la normalidad en 5 minutos.

Vagina

Cambia de color hacia el púrpura intenso; la lubricación se inicia a los 10-30 segundos de estimulacion; la vagina se dilata y se alarga; el tercio externo de la vagina se contrae antes del orgasmo.

De 3 a 15 contracciones del tercio externo de la vagina, a intervalos de 0.8 segundos.

La eyaculacion forma una película seminal en los dos tercios superiores de la vagina, la congestión desaparece en segundos o, si no ha alcanzado el orgasmo, en 20-30 minutos.

Útero

Asciende hacia la falsa pelvis, las contracciones empiezan en el punto de máxima excitación, justo antes del orgasmo.

Contracciones a lo largo del orgasmo.

Las contracciones cesan y el útero desciende a su posición normal.

Otros

Miotomia: Durante la fase de excitación las glándulas de Bartolino segregan unas gotas de sustancia mucosa.

El cérvix se hincha ligeramente y se eleva pasivamente con el útero.

Perdida del control muscular voluntario.

Recto: contracciones rítmicas del esfínter.

Hiperventilación y taquicardia.

Vuelta al estado original en segundos o minutos.

La coloración y el tamaño del cervix vuelven a la normalidad y el cervix desciende a la posición seminal.

Al hablar de la respuesta sexual humana, explicábamos que el orgasmo, tanto en el hombre como en la mujer, es la culminación del placer sexual. En cambio, se dice que hay coito, cópula, acto sexual o unión carnal, cuando el hombre introduce el pene dentro de la vagina de la mujer para eyacular. Por tanto, no es lo mismo orgasmo que coito. Al primero se puede llegar por muchos medios: a través del coito, de la masturbación, del roce. Simplificando, podríamos decir que el coito es uno de los múltiples caminos que conducen al orgasmo.
Antes de llegar al coito, la pareja suele entregarse a un preámbulo basado en un sinfín de juegos amorosos: caricias, besos, masajes... que aumenta la excitación para que la cópula se produzca de forma deseable y satisfactoria para ambos. La duración de este preludio es indefinida, todo dependerá de la habilidad que tenga la pareja para alargar más o menos la fase de meseta.
En el momento del coito, es habitual que la chica ayude con sus manos a introducir el pene de su compañero en la vagina. Una vez dentro, uno de ellos o ambos, realizan un movimiento ascendente y descendente. Con este vaivén, el pene entra y sale rítmicamente y al rozar las paredes vaginales produce en la pareja sensaciones cada vez más placenteras, hasta llegar al orgasmo.
Sin una estimulación previa del clítoris, la mayoría de las mujeres no logra alcanzar el orgasmo con el coito. De ahí, la importancia decisiva de las caricias preliminares y la postura que permita la frotación del clítoris. Asimismo, mientras se realiza el acto sexual el hombre o la mujer pueden acariciar el clítoris para provocar el orgasmo y aumentar el placer femenino.

El ciclo de la respuesta sexual consta de cinco fases: el deseo, excitación, meseta, orgasmo y resolución. En la práctica, no necesariamente tiene que ocurrir todo tan estrictamente como se describe. Pueden darse numerosas variaciones entre personas, y en la misma persona según el momento. Por ello, durante la respuesta sexual no debemos estar pendientes de que todo ocurra de una manera predeterminada. En muchos casos de lesión medular, el reflejo, la sensación del orgasmo y la eyaculación se deterioran, asi que uno puede encontrar zonas erógenas y placeres que compensan y así hagan la relación intensa y placentera, porque hay que romper los mitos que si uno no tiene orgasmos y no eyacula no es una buena relación.

En general, las prisas y la impaciencia no son buenas aliadas para disfrutar de las relaciones sexuales, especialmente para la mujer, cuya respuesta sexual es más lenta que la del hombre. Entre las diversas formas de estimulación indirecta, el masaje es ideal para dar y recibir placer.

Un roce o una caricia puede ser un estímulo suficiente para provocar una respuesta sexual, fruto de reflejos automáticos.

La respuesta sexual depende de su deseo sexual por otra persona, de las condiciones generales de su vida sexual, de su biología y de su compenetración con su pareja. La calidad de su respuesta sexual dependerá tanto de la entrega que tenga su pareja como de la suya propia.

Hemos visto que una de las razones por las que resulta difícil sincronizar las respuestas sexuales del hombre y de la mujer es por su distinta duración. Como ésta, encontraríamos numerosas pequeñas diferencias entre sexos y entre distintas personas. Si la duración, las sensaciones ante cada estímulo y las vivencias de cada fase de la respuesta sexual fueran las mismas para ambos sexos y para todas las personas, posiblemente habría menos problemas sexuales; pero no es así. Cada individuo responde de forma distinta a la estimulación sexual. Algunas personas se excitan con una rapidez inusitada, pero después desean prolongar durante mucho tiempo la fase de meseta y apenas les importa la breve sensación orgásmica. Para otras, la excitación y la meseta son sólo un camino más o menos rápido para alcanzar el orgasmo, que viven con gran intensidad. En ocasiones la variabilidad no es el problema, sino la posibilidad de que una fase de la respuesta o un cambio normalmente asociado a ella no se produzca.

LIBROS:

1-Essentials Of. Clinical Psychiatry

Pág. 276

Autor: Walter J. L.

2-Cuarta edición del Manual Diagnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV)

WEB SITES:

http://www.wilkipedia.com

http://www.monografías.com

http://www.google.com

http://www.sexovida.com/coito