Factores sociales de la criminalidad

Crímenes. Sociedad. Psicología. Sociología. Factores políticos, culturales, económicos, ecológicos. Secuestro. Delincuencia

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UNIVERSIDAD DE CARABOBO

FACULTAD DE DERECHO

ESCUELA DE DERECHO

EDO-CARABOBO

Participantes:

2do Año Sección “04”

VALENCIA, NOVIEMBRE DE 2002

FACTORES SOCIALES DE LA CRIMINALIDAD

Las teorías que tratan de explicar los factores “causales” de la criminalidad se resumen en dos tipos: biológicas y sociales.

Las teorías biológicas sostienen que los factores están siempre en el individuo, terreno sobre el cual obra el ambiente; de tal modo que lo social sólo incidirá sobre la forma y frecuencia del delito.

Las teorías sociológicas, en cambio, dan importancia absoluta o predominante a los factores externos o sociales y confieren escaso valor a lo individual (los hombres, naciendo iguales, serán buenos o malos conforme al ambiente en el cual vivan y se desarrollan).

Por esto desde hace mucho tiempo, en criminología se habla de factores endógenos y exógenos (internos y externos) de la criminalidad; los primeros han sido definidos como aquellos que por su naturaleza son intrínsecos al sujeto, en tanto que ser biológico y psíquico (la herencia, por ejemplo); y los segundos, como aquellos que siendo extraños a la naturaleza constitutiva del ser humano, la influyen en forma variable según las condiciones del medio y la capacidad de percepción del sujeto. A estos últimos se los divide en físicos (medio ambiente no constituido por seres humanos, altitud, latitud, clima, medios de comunicación, barrio, habitación, etc.), familiares (antecedentes de la familia, su composición, sus condiciones morales, económicas y culturales) y sociales (amistades, trabajo, centros de diversión, organización social y política, la cultura del medio, la economía, la influencia religiosa, etc.).

En realidad, entre estos factores (endógenos y exógenos) existen relaciones inescindibles y sólo se los separa con fines de estudio, pues, tanto los unos como los otros influyen en la producción del delito, concurriendo en constelación.

Quedó señalado que los factores sociales de la criminalidad son elementos extraños a la naturaleza constitutiva del ser humano, pero que la influyen en forma variable según las condiciones del medio y la capacidad de percepción del sujeto; agregamos ahora, que la Sociología Criminal ha destacado la importancia de los factores político, cultural, educativo, económico y ecológico entre otros.

EL FACTOR POLÍTICO

Cuando se habla de este factor se está haciendo referencia al gobierno, a la administración pública. En este sentido, si se considera la criminalidad como un fenómeno sociopolítico, aparece adecuado pensar que la misma siempre estará presente en toda sociedad que tenga un gobierno que la gobierne o la “desgobierne”, según expresa (con mucho acierto, creemos.) Manuel López Rey (1976).

En realidad, en sentido estricto, sin organización política no existiría el delito (Parmellee, 1925) puesto que ningún hecho es considerado delictivo hasta que el Estado le da esa definición. En este sentido, la naturaleza de los delitos está en gran parte determinada por la naturaleza de la organización política vigente en un tiempo y lugar dados; así, por ejemplo, en USA. habrá algunos delitos que no existen en la UU.RR.SS y viceversa (aunque también los habrá similares).

Por otra parte, cuando el gobierno es mal administrador (gobiernos ineficaces y corruptos), puede constituirse en factor inmediato de producción de conductas delictivas (los comentarios huelgan); también lo será en forma indirecta, en la medida en que cree condiciones favorables a la conducta delictiva y no tome las pertinentes medidas de prevención.

EL FACTOR CULTURAL

Cultural es el nombre con que se designa a todas las realizaciones características de los grupos humanos.

Para la escuela positivista moderna el delito refleja, en buena parte, el ritmo evolutivo cultural de toda sociedad: a mayor cultura y desarrollo de la tecnología, el delito, en consecuencia, presentará variaciones cualitativas y cuantitativas.

Dentro de esta perspectiva, la Sociología Criminal se ha ocupado de estudiar, entre otras, las relaciones posibles entre criminalidad y grado de instrucción, criminalidad y medios colectivos de difusión (cine, televisión, radio y prensa) criminalidad y actividades recreativas.

a.- Criminalidad y grado de instrucción: Durante el siglo pasado prevaleció la idea de que el desarrollo de la instrucción haría disminuir la delincuencia, sin embargo, las investigaciones realizadas al respecto en Europa y en USA. no produjeron resultados definitivos. Se encontró, sin embargo, que el analfabetismo no juega papel esencial con relación a la delincuencia (como también se creyó durante mucho tiempo); su nivel puede permanecer igual aunque se generalice la instrucción (en Francia, de 1851 a 1931, disminuyó el número de analfabetos en un 90%, pero el nivel de criminalidad no experimentó variación).

Se ha argüido, también, que la mayoría de los delincuentes están reclutados entre los analfabetos, lo cual es estadísticamente cierto, pero ello no contradice la anterior conclusión, sino que obedece a otras razones que han sido aclaradas por la Criminología de la Reacción Social.

b.- Criminalidad y medios de comunicación social: El cine, la televisión, la radio y la prensa no son malos ni buenos en sí mismos (sólo son vehículos de difusión); si pueden serlo los mensajes que por su intermedio llegan al público.

Entre los investigadores europeos, es criterio generalizado que el cine tiene efectos perniciosos sobre los espectadores juveniles, por su característica falta de espíritu crítico y por su tendencia hacia la identificación, que los puede llevar a reproducir conductas que han visto en las pantallas.

La televisión cumple un papel similar al del cine, con la ventaja del relativo aislamiento del espectador, pero con la desventaja de la invasión del hogar y la gratuidad del espectáculo; hechos que favorecen el que diariamente la violencia, el crimen, el desorden familiar y la negación de los valores morales establecidos, sean proyectados dentro del hogar.

Aquí el problema reviste mayor gravedad por el poco o ningún control de calidad en la programación de las televisoras comerciales; y porque, además de a los jóvenes y adultos, su influencia alcanza también al público infantil.

En opinión de Arnoldo García Iturbe (1972), el cine y la TV suelen ser verdaderas cátedras de delincuencia (en la actualidad, el cine y la televisión están marcadamente orientados hacia el sexo, la violencia y el delito), los cuales, puestos como lo están al servicio del escándalo y del mal gusto, causan un grave daño a nuestra población, especialmente a nuestros jóvenes. Una de las características de nuestros cines (señala) es que en las funciones correspondientes a películas censura A (aptas para todo público) se proyectan como propaganda partes de películas censura B y censura C, precisamente las partes mas escandalosas y más violentas.

En cuanto a la radio, ésta ha perdido atractivo frente al embate de la televisión, pero sigue teniendo su público, el cual a fuerza de la apabullante repetición de los “slogans” puede ser manipulado en sus apreciaciones. También predominan en ella los mensajes negativos, especialmente en los espacios informativos, en los cuales se suelen reseñar los hechos delictivos en forma mas detallada (prensa hablada) y en la emisión de radionovelas a las cuales se trata de hacer más efectivas en su truculencia para compensar la ausencia de las imágenes.

A la prensa se confiere menor influencia criminógena. En todo caso, el público analfabeta está fuera de su área de influencia directa; pero, como todo medio de comunicación social, la prensa puede ser usada como instrumento de manipulación colectiva y siempre podrá constituir para algunos sujetos (adolescentes y jóvenes, en especial) una fuente suplementaria de estímulos que los oriente hacia las conductas antisociales. Aparte de las páginas completas de propaganda gráfica de las películas en las que en forma nítida se presentan desnudos y escenas pornos atentatorias contra la personalidad en formación de los niños, que en todo hogar tienen acceso a los periódicos y que, desde luego, no necesitan saber leer para interpretar gráficas.

Se ha señalado que la prensa venezolana tiene los siguientes aspectos negativos:

* Tendencia sensacionalista (algunos diarios).

* Publicación de fotografías o ilustraciones obscenas, vulgares o de mal gusto (publicidad de carteleras de cine y teatro).

* Y el enfoque exagerado en la información sobre hechos delictuosos.

EL FACTOR ECONÓMICO

El socialismo científico de fines del siglo pasado consideró que la criminalidad era un fenómeno de anormalidad social por influencia económica; en tanto que la llamada “escuela socialista”, la consideró como una consecuencia directa del capitalismo.

Hoy se sabe, sin embargo, que en los países de regímenes no capitalistas también existe la criminalidad.

En verdad, el factor económico en la criminalidad es de extrema complejidad, baste saber que, por ejemplo, tanto la pobreza como la riqueza pueden influir en su producción.

a.- En relación con la pobreza, es un hecho que la carencia de los medios indispensables para la satisfacción misma de las necesidades individuales y familiares (falta de trabajo, de vivienda adecuada, de servicios elementales, etc.), puede crear en los individuos un estado emocional susceptible de transformarse en sentimiento de inferioridad y de frustración que, así mismo, puede convertirse en odio o resentimiento hacia toda la sociedad, considerada como responsable de tales penurias. También puede generar rebeldía constante que suele traducirse en frecuente violación a las leyes, consideradas como instrumento de opresión y explotación; pudiendo además, generar irrespeto hacia las autoridades; actitudes todas ellas que pueden desencadenar en perpetración de delitos.

b.- En cuanto a la riqueza, no es menos cierto que las situaciones de bonanza y de extrema facilidad para la obtención de los bienes en la sociedad de consumo (lo cual conlleva a la perdida de la conciencia del valor de los objetos) se constituye, en gran medida, en fuente de la más moderna criminalidad: la criminalidad no convencional (económica, de cuello blanco, de los poderosos.).

EL FACTOR ECOLÓGICO

La ecología es el estudio de las relaciones entre los organismos y sus habitats. Tiene tres ramas: botánica, animal y humana. A esta ultima se le denomina también Ecología Social, en cuanto se la considera una rama de la Sociología que se ocupa del estudio de las áreas de habitación humana y de la distribución espacial de los rasgos o complejos sociales y culturales.

Ahora bien, en relación con la delincuencia, vamos a encontrar que a comienzos del siglo pasado Adolfo Quételet, publico su famosa obra “Física Social” en la cual dio a conocer sus no menos famosas “Leyes térmicas de la delincuencia”, basadas en la influencia del medio geográfico sobre el individuo, las cuales formuló en la forma siguiente:

1.- En invierno se comete mayor número de delitos contra el patrimonio que en verano.

2.- Los delitos contra las personas se cometen en mayor número en verano.

3.- Los delitos contra las personas tienden a aumentar según nos aproximamos al ecuador y, a la inversa, los delitos contra la propiedad disminuyen.

4.- Los delitos sexuales se cometen con mayor frecuencia en primavera.

Desde luego, se trata de estudios estadísticos, realizados en Europa, donde las cuatro estaciones tienen ciclos bien diferenciados y en condiciones que hoy día son ya historia lejana. Por lo demás, la criminología moderna entiende que existen relaciones dialécticas entre los factores del delito, los cuales, en todo caso, ejercerían su influencia en constelación.

Middendorff por su parte, ha señalado que el ambiente local puede ejercer un fuerte influjo sobre la extensión y clases de la criminalidad. Esta es la teoría de “los influjos locales”, de gran desarrollo en USA con el nombre de Ecología Social o método sociológico, usado en el estudio de las relaciones especiales o distributivas de los seres humanos y las formas sociales. En este sentido son grupos ecológicos los formados por los habitantes de la ciudad y los habitantes del campo; así como los de las ciudades portuarias, barrios bajos y distintos fronterizos.

En este sentido ha sido utilizado también en el estudio de la criminalidad, especialmente en USA, donde se ha encontrado que las cifras mas altas de delincuencia corresponden a lo que han denominado “áreas de desorganización social”, las cuales están caracterizadas por una prosperidad deteriorada, existencia de “gans”, heterogeneidad cultural y social, y ausencia de controles sociales.

La teoría ecológica aparece estrechamente relacionada con la llamada “escuela de Chicago”, en la que destaca la obra de Trasher (Goppinger, 1975), quien estudió 1.313 bandas integradas por unos 25.000 miembros. Esta investigación permitió a trasher observar las zonas de permanencia y de acción de las mismas y constató la existencia de una zona de bandas, que denominó “gangland”, la cual describió geográfica y socialmente como una especie de terreno intermedio (zona de fábricas, terrenos de ferrocarril, áreas a la sombra de grandes edificios de oficinas y almacenes), todas las cuales tienen un control social mínimo.

En Latinoamérica, señala Héctor Solís Quiroga (1977), se tiene la experiencia de que las zonas que circundan los mercados hay mayor delincuencia que en otras, al igual que en los suburbios de las ciudades. Señala también que parece tener relación con la mayor o menor delincuencia de un lugar, el tiempo que las familias vivan en él, el hecho que las viviendas sean rentadas o adquiridas en condominio, la homogeneidad de la población, la densidad de población, el tamaño de la ciudad, el conocimiento y trato que unos tengan con los otros.

Los resultados de estas investigaciones (ecológicas) han sido importantes para la política criminal, pues han permitido la elaboración de mapas y planos en donde se indican las zonas criminógenas de un determinado país, región o ciudad, facilitándole así su tarea, especialmente en el aspecto represivopolicial.

Quedan aún sin explicación, no obstante, la no-delincuencia de muchos jóvenes de esas “áreas de delincuencia”, al igual que la delincuencia que se produce fuera de las mismas; así mismo, queda planteado saber si tales áreas realmente generan delincuencia o si, mas bien, ataren a personas que ya son delincuentes.

OPINION PERSONAL Y UNA VISION ENTRE LA CRIMINOLOGÍA Y EL SECUESTRO

Por tratarse el secuestro de una conducta producida por seres humanos con amplias repercusiones dentro de un conglomerado llamado sociedad, deberá recurrirse a la ciencia criminológica en busca fundamentalmente de causas y explicaciones a la problemática que nos incumbe en el presente estudio. 

Es el derecho penal una ciencia importante pero esencialmente normativa, estudia el comportamiento humano en cuanto se adecua a un tipo, su campo de acción resulta algo restringido en comparación con la criminología, cuyo radio abarca ciencias como la psicología, la medicina, la endocrinología y la antropología entre otras. 

A nuestro parecer la criminología busca explicar el delito y prevenirlo, y al parecer le corresponde al derecho penal el castigarlo, es decir el reprimirlo. 

Según el ilustre profesor QUIROS CUARON el objetivo de la criminología es “el estudio científico de la criminalidad, sus causas y medios para combatirla” (Reyes Echandia). Es decir tratar de conocer con exactitud y razonamiento el porqué y el cómo del delito en sus diversas formas. 

El crimen o mejor la criminalidad para poder explicarla es necesario tener en cuenta causas, condiciones y factores. 

CAUSA: Todo aquello que produce un resultado, se considera lo que representa fundamento de algo. 

CONDICIÓN: De ella depende la verificación de algún hecho, algunos autores lo asimilan a la causa pero en realidad son dos elementos diferentes.

FACTORES: Elemento contributivo en la realización de un resultado, algunos autores lo identifican como una concausa. 

En busca de explicaciones acerca del delito, la criminología se sirve de algunos elementos que coadyuvan o facilita la ocurrencia de hechos delictivos, ellos son los factores individuales o personales, los ecológicos o ambientales también podrían llamarse Sociales y los políticos - económicos, todos estos factores se encuentran relacionados con el fenómeno criminal. 

FACTORES INDIVIDUALES: Ingredientes como la edad, el sexo, la herencia, la genética y la endocrinología se encuentran ligados con la criminalidad. 

Se podrían llamar personales porque apuntan al individuo como persona sujeta a estos elementos psicosomáticos. 

FACTORES ECOLÓGICOS: Se dedican al estudio del fenómeno criminal dirigiéndose a las relaciones humano - telúricas, hacia el ambiente en la medida en que éste influya en la ocurrencia del crimen. Dentro de este concepto se incluyen elementos como el clima, condiciones diurnas y nocturnas, ambientes urbano - rural. 

FACTORES SOCIALES: Se incluyen factores como la raza, familia y cultura en la medida en que incidan en la comisión de hechos delictivos. 

FACTORES ECONÓMICO - POLÍTICOS: La producción, distribución y consumo de la riqueza, influye necesariamente en la constitución de seres humanos propensos a la comisión del delito. Por otro lado la estructura política ligada estrechamente al poder, la estructura organizacional del estado, se encuentran conectados a la propensión al crimen en la medida en que la sociedad políticamente organizada genera desigualdades y además es a la cúspide política de una comunidad a quien le corresponde fijar los planes conducentes a prevenir y reprimir el delito. 

Además se deben estudiar fenómenos de la criminalidad tan importantes como la MACRODELINCUENCIA, LA MICRODELINCUENCIA, LA DELINCUENCIA ORGANIZADA Y LA VICTIMOLOGÍA, entre otras manifestaciones del delito, interesa sobremanera en el desarrollo del presente estudio este último tema acerca de la víctima, en la medida que es muy valioso el análisis del papel que desempeña el sujeto pasivo dentro del delito del secuestro, pues es este flagelo uno de los más importantes en cuanto a la selección de la víctima, la consumación del hecho y el desarrollo del cautiverio que lo convierten en un crimen atroz y cruel. 

Según LOLA ANIYAR DE CASTRO señala que la victiminología puede considerarse como el objeto “de una posible ciencia autónoma”(Reyes Echandia). Con esta afirmación se refiere a la importancia del tema no sólo para la ciencia criminológica, sino también para el derecho penal. 

Para esta investigación reviste importancia infinita la víctima, porque en el secuestro generalmente se tienen en cuenta factores como la condición socioeconómica, la edad, el sexo. Quien secuestra lo hace pensando en la posibilidad económica del pago del rescate. La mayor resistencia de la víctima durante el cautiverio, de su estado de salud y de su vitalidad para afrontar esa penosa experiencia. 

Pasando a otro tema y ya para finalizar nos damos cuenta que a pesar de la extensión territorial no todo el país enfrenta los mismos niveles de violencia, sin embargo, es en las ciudades grandes y en las que existe mucho movimiento económico en donde se concentra mas el crimen en contra del patrimonio, esto es el robo y el asalto a mano armada.

Estudios muestran que los factores que aumentan la probabilidad de ser victima de un hecho criminal son los siguientes:

El sexo. Los hombres tienen más probabilidades de sufrir por la violencia criminal que las mujeres.

La edad. A menor edad aumentan las probabilidades de sufrir por la violencia criminal

Empleo. Las personas con empleo tienen más probabilidades de sufrir por la violencia criminal.

Una investigación llevada a cabo por la UCA hizo uso de una amplia consulta en los centros penitenciarios del país para identificar los factores asociados a la violencia criminal de parte de aquellas personas que están convictas por algún hecho de delincuencia.

Algunos de los resultados muestran que las personas que participaron en la guerra como combatientes de cualquiera de los bandos suelen estar presas en los centros penitenciarios por haber cometido los delitos de carácter más violento: homicidios, violaciones y agresiones en contra de otros.

Entre otras cosas está investigación también reveló que la mayor parte de los ahora reclusos obtuvieron sus armas, y las municiones para cometer el crimen, por medio del mercado negro y de las tiendas legales de venta de armas.

En términos generales, los resultados muestran que los siguientes factores explican la probabilidad de que una persona tenga un historial de reincidencia delincuencial:

  • Nivel educativo. Los reclusos con poca escolaridad tienen más probabilidad de ser reincidentes criminales.

  • Desempleo. Las personas que no tienen empleo tienen más probabilidades de ser reincidentes criminales.

  • Pandillero. La pertenencia a las pandillas es un factor que aumenta la probabilidad de vivir en el circuito del crimen.

  • Vivir en una comunidad con alto desempleo. Las personas que viven en comunidades con mucho desempleo tienen menos probabilidades de sufrir por la violencia criminal de cualquier tipo.

  • Vivir en una comunidad con presencia policial. En la medida en que hay más presencia policial en una comunidad, en esa medida sus miembros tienen menos probabilidades de sufrir por la violencia criminal.

  • Vivir en una comunidad con poca desigualdad económica. Esta condición disminuye la probabilidad de ser víctima de un delito con motivaciones económicas, pero aumenta la probabilidad de sufrir un hecho de violencia de cualquier tipo.

La criminalidad no siempre ha sido objeto de puntos de vista que la comprendan en toda su magnitud, su importancia y su complejidad. Desde cierta visión de derecha se le ha querido reducir a un problema policiaco no obstante que diversos factores sociales influyen decisivamente en su génesis y desarrollo. Desde determinada óptica de izquierda, se le ha juzgado como un asunto que perjudica exclusivamente a la burguesía y demás clases dominantes a pesar de que los datos de la realidad muestran claramente que suele afectar también y en ciertos delitos preponderantemente a los más pobres.

BIBLIOGRAFIA

Carmelo Flores Cazorla. “Lecciones de Criminología”. Vadell Hermanos Editores.

Enciclopedia Encarta 2002. “Criminología”.