Factores educativos en Argentina

Pedagogía. Política promoción de viviendas. Social. Sectores pobres. Docentes. Familia. Escuela. Desarrollo. Alumnos. Profesores

  • Enviado por: Peter
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 6 páginas
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Descripción.

El Programa de Mejoramiento de la Calidad de las Escuelas Básicas de Sectores Pobres, mejor conocido como Programa de las 900 Escuelas, tiene por objetivo mejorar la calidad de los aprendizajes cognitivos y socioafectivos de los niños y niñas de educación parvularia y básica, en el marco de los nuevos programas de estudio, especialmente en lenguaje y matemática usando un criterio de discriminación positiva. El programa se orienta a las escuelas con mayores índices de pobreza y menores rendimientos académicos. Las escuelas que participan en el programa cuentan con la asesoría de especialistas y de los supervisores técnico-pedagógicos de los Departamentos Provinciales de Educación a lo largo del país.

Detrás de estas orientaciones generales se entrevé la fundamentación del programa en el cual se identifican al menos tres ideas generales. La primera idea detrás del programa es la discriminación positiva, que establece que los niños en escuelas pobres requieren de mayor apoyo que compense las carencias materiales que experimentan fuera de la escuela. El segundo principio del programa es el reconocimiento de las disparidades existentes en la calidad de la educación que reciben distintos grupos socioeconómicos, las que son entendidas como inequitativas y como un problema atingente a la política educativa. Finalmente, el programa enfoca sus esfuerzos en la escuela, dejando fuera otras alternativas tales como ofrecer subsidios a los padres para materiales educativos o becas.

Cobertura del Programa

La cobertura del P900 es otro aspecto que ha evolucionado, ya que el programa originalmente atendía al diez por ciento de las escuelas, que alcanzaban en números absolutos alrededor de novecientos establecimientos. Sin embargo, a lo largo de su existencia el P900 ha tenido variaciones importantes en su cobertura, oscilando ésta entre las 900 y las 1400 escuelas. El cambio más importante en cobertura se da a partir de 1998, cuando el programa se expande a toda la escuela básica.

Desde 1990 hasta 1997 el P900 sirvió solamente al primer ciclo de la educación básica, en el que se incluyen los grados de primero a cuarto. A partir de 1998 el programa amplió su acción a la escuela completa e incrementó la estadía de las escuelas de uno a tres años con el objetivo de superar de manera más definitiva los desafíos que enfrentan los establecimientos escolares.

Finalmente, el P900 también ha cambiado sus criterios de focalización. Al inicio del programa éste focalizaba las escuelas considerando tanto los resultados obtenidos en las pruebas del Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (SIMCE) como el índice de vulnerabilidad del establecimiento calculado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas. Sin embargo, a partir de 1998 el criterio de focalización se basa únicamente en los resultados de las pruebas del SIMCE.

Cómo se realiza la innovación:

En sus inicios el P900 tuvo cuatro líneas de acción:

  • Mejoramiento de la infraestructura.

  • Dotación de textos escolares, bibliotecas de aula y material didáctico.

  • Implementación de talleres de perfeccionamiento para profesores y profesoras.

  • Talleres de aprendizaje orientados a niños de tercero y cuarto grados que presentan atraso escolar.

  • A lo largo del tiempo el P900 ha sufrido modificaciones y adaptaciones tendientes a superar las dificultades encontradas en su Implementación. Por ejemplo, actualmente las líneas de acción del programa son:

  • Desarrollo Profesional Docente: principalmente en las áreas de Lenguaje y Comunicación, Matemática y Ciencia. Los talleres se constituyen en un espacio de reflexión pedagógica, donde los profesores se enriquecen teóricamente.

  • Atención especial a niños en situación de riesgo escolar: Consiste en la realización de Talleres de Aprendizaje (TAP), dirigidos a niños y niñas con retraso escolar. En este espacio se realizan actividades que buscan mejorar el rendimiento escolar, elevar la autoestima, y favorecer la sociabilidad y creatividad en el niño.

  • Fortalecimiento de la gestión educativa: Está orientada a constituir y capacitar a equipos de gestión escolares, en el desarrollo de competencias y habilidades en gestión participativa, liderazgo y trabajo en equipo, para generar y llevar a la práctica el Proyecto Educativo Institucional de la escuela.

  • Relación Familia Escuela: Pretende generar conocimientos y estrategias de acción que favorezcan la alianza entre el grupo familiar y la escuela.

  • Actividades Formativas Complementarias: Está orientada a generar actividades que den respuesta a inquietudes especiales de los alumnos y alumnas en relación a temas como el medio ambiente, la sexualidad, entre otros.

  • El programa ha evolucionado dejando fuera el mejoramiento de la infraestructura y dedicando mayor atención a aspectos de gestión, relación escuela-familia y actividades formativas complementarias para los estudiantes.

    Análisis.

    El P900, desde su creación ha atendido a 2.379 escuelas en total. Esto indicaría que alrededor del 20 por ciento de las escuelas chilenas ha participado del programa y que algunas de ellas han permanecido o recaído en el programa, ya que si se consideran seis años de actuación del programa éste ha tenido la capacidad de atender alrededor de 5.500 escuelas diferentes.

    En promedio los resultados de las pruebas SIMCE indican que el programa tuvo impacto en los aprendizajes tanto en lenguaje y matemática como en las áreas fundamentales para el desarrollo del pensamiento y la adquisición de nuevos conocimientos.

    El P900 ha provocado importantes cambios en las escuelas. De acuerdo a la evaluación del programa se observa que éste ha sensibilizado a los docentes de un nuevo paradigma pedagógico centrado en el “aprender haciendo”, “aprendizaje significativo”, “trabajo grupal colaborativo” y “aprendizaje contextualizado”. Además, el programa ha aportado materiales y recursos didácticos; ha apoyado el desarrollo personal de los niños, y ha mejorado las relaciones humanas entre profesores.

    La evaluación de los procesos del P900 revela que el programa tiene fortalezas y debilidades en su implementación. Entre las fortalezas más importantes está el rol de apoyo técnico-pedagógico que adquirieron los supervisores. Del lado de las debilidades se destaca la falta de coordinación entre las autoridades nacionales, regionales, municipales, el supervisor y el director para llevar a cabo la planificación e implementación de los cambios necesarios para lograr una mejora sostenible en las escuelas.

    El costo del programa es equivalente a un incremento del 2% del gasto por alumno en educación básica que realiza el ministerio de educación. Una forma de interpretarla sería considerando que el programa es eficiente y de bajo costo, por lo que resulta una alternativa de política educativa atractiva. Otra forma de interpretación sería considerar que el programa no cumple con su función compensatoria, ya que la entrega de mayores recursos a los que más necesitan es marginal.

    El desafío de mejorar en las escuelas de bajo rendimiento es constante y debe asumirse consistentemente a lo largo del tiempo para que los progresos sean sostenibles. El director es un agente crítico en la mejora de la enseñanza en las escuelas. Otro punto importante es la elevada relación alumno/docente que limita al profesor para atender las necesidades individuales de cada estudiante y provoca hacinamiento en las aulas de clase. Las escuelas también están sobrecargadas de programas educativos que distraen su atención.

    Es preciso señalar dos aspectos en lo que se refiere al balance del programa. En primer lugar, el uso de los puntajes SIMCE como único criterio de focalización ofrece una visión estrecha de la educación y los aprendizajes, ya que los exámenes podrían no estar midiendo importantes dimensiones de los aprendizajes de los alumnos. Más aún, esto podría influenciar a los profesores para que centren sus esfuerzos en enseñar a contestar los exámenes, perdiéndose la idea del programa de crear aprendizajes significativos. En segundo lugar, el programa no ha disminuido significativamente la brecha entre las escuelas de mayor y las de menor rendimiento, por lo que las condiciones de desigualdad prevalecen.

    Bibliografía

    1. Evaluaciones de la innovación.

    • Ministerio de Educación. Evaluación del Programa de las 900 Escuelas. Elaborado por Santiago Consultores y Asesorías para el Desarrollo. Diciembre, 2000.

  • Publicaciones o documentos sobre la experiencia.

  • Resumen Programa de las 900 Escuelas.

    ¿Qué es el programa de las 900 escuelas?

    Es un programa focalizado en las escuelas gratuitas completas (al menos de 1° a 8° básico, sin cursos combinados), que surge en 1990 con el propósito de generar un mecanismo de discriminación positiva, que atienda de manera diferenciada a los niños en condiciones más desfavorables para aprender. Es decir, dar más recursos materiales, educativos y de apoyo técnico a las unidades educativas con más bajos resultados SIMCE.

    ¿Cuál es el objetivo del Programa?

    Mejorar la calidad de los aprendizajes cognitivos y socioafectivos de los niños y niñas de 8° básico, en el marco de los nuevos programas de estudio, especialmente en lenguaje y matemática.

    ¿Cuáles son los requisitos para participar en el Programa?

    Deben ser establecimientos gratuitos (municipales o particulares subvencionados). La selección de escuelas se realiza a partir del universo de unidades educativas que se ubican en la franja más baja de los resultados de la prueba SIMCE a nivel provincial. Las escuelas permanecen un período mínimo de tres años, luego del cual salen si superan su posición respecto del SIMCE y logran avances establecidos y medidos por la aplicación de una guía de autoevaluación.


    ¿Cuáles son sus líneas actuales de acción?

  • Desarrollo Profesional Docente: consiste en la realización de Talleres de desarrollo profesional de los docentes en la escuela, principalmente en las áreas de Lenguaje y Comunicación, Matemática y Ciencia. Renuevan sus prácticas pedagógicas y, de este modo, mejoran los aprendizajes de sus alumnos y alumnas.

  • Atención especial a niños en situación de riesgo escolar: Consiste en la realización de Talleres de Aprendizaje (TAP), dirigidos a niños y niñas con retraso escolar. En este espacio se realizan actividades que buscan mejorar el rendimiento escolar, elevar la autoestima, y favorecer la sociabilidad y creatividad en el niño.

  • Fortalecimiento de la gestión educativa: Esta línea de acción está orientada a constituir y capacitar a equipos de gestión escolares, en el desarrollo de competencias y habilidades en gestión participativa, liderazgo y trabajo en equipo, para generar y llevar a la práctica el Proyecto Educativo Institucional de la escuela.

  • Relación Familia Escuela: Pretende generar conocimientos y estrategias de acción que favorezcan la alianza entre el grupo familiar y la escuela, tomando en cuenta que la calidad del aprendizaje de los alumnos mejora significativamente cuando los padres y la familia participan de estos aprendizajes.

  • Actividades Formativas Complementarias: Está orientada a generar actividades que den respuesta a inquietudes especiales de los alumnos y alumnas con relación a temas como el medio ambiente, la sexualidad, la ciudadanía, etc.