Factores de la Segunda Guerra Mundial

Historia Universal Contemporánea siglo XX. Alemania nazi. Precedentes de la Guerra. Bloque aliado. Batallas. Estrategia aliada. Hundimiento de Hitler. Consecuencias bélicas

  • Enviado por: LiLi La Lana
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 26 páginas

publicidad
cursos destacados
Curso completo de piano - Nivel básico
Curso completo de piano - Nivel básico
Este curso de piano está pensado para todos aquellos principiantes que deseen comenzar a tocar el piano o el...
Ver más información

Iníciate en LOGIC PRO 9
Iníciate en LOGIC PRO 9
Vamos a ver de manera muy sencilla y en un breve paseo de poco más de una hora como funciona uno de los...
Ver más información


Introducción

En este trabajo daremos a conocer todos los datos y personajes que tengan algún tipo de relación con la que fue la II Guerra Mundial.

Mostraremos documentos fotográficos e información de este acontecimiento tan importante, que marcó a l a humanidad.

Sin duda no podemos olvidar este conflicto bélico tan importante, que ocurrió en este siglo, y que involucró a toda Europa y otros lugares importantes del mundo.

Segunda Guerra Mundial

Primero que nada, debemos mencionar que la segunda guerra mundial fue un conflicto militar que comenzó en 1939 como un enfrentamiento bélico europeo entre Alemania y la alianza entre Francia y Gran Bretaña, posteriormente se extendió hasta afectar a la mayoría de las naciones del planeta. Al fin de esta guerra en 1945, comenzó el nacimiento de un nuevo orden mundial dominado por Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Los países que participaron en este conflicto debieron agotar todos los recursos humanos y económicos que poseían, pues fue un conflicto diferente a los desarrollados anteriormente, ya que la violencia de los ataques lanzados contra la población civil y el genocidio (el exterminio de judíos, gitanos, homosexuales y otros grupos) fueron predominantes; estos fueron practicados principalmente por la Alemania nacionalsocialista (nazi). Los principales factores que determinaron su desenlace fueron la capacidad industrial y la cantidad de tropas. Casi al final de esta gran guerra se emplearon dos armas radicalmente nuevas: los cohetes de largo alcance y la bomba atómica. Las principales innovaciones se aplicaron a las aeronaves y a los carros de combate.

La situación después de la I Guerra Mundial

El resultado de la I Guerra Mundial fue decepcionante, especialmente para Alemania, la gran derrotada, que no se sentía precisamente feliz con el desenlace de esta primera pugna, pues perdió grandes áreas geográficas y debió pagar grandes indemnizaciones en función de las reparaciones de guerra impuestas por el Tratado de Versalles. Italia, una de las vencedoras, no recibió las suficientes concesiones territoriales que le habían prometido para compensar el coste de la guerra ni para ver cumplidas sus ambiciones. Japón, que se encontraba también en el bando aliado vencedor, vio frustrado su deseo de obtener mayores posesiones en Asia oriental.

Las causas de la guerra

Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos lograron realizar los objetivos previstos en el conflicto iniciado en 1914. Lograron que Alemania limitara su potencial militar y reorganizaron Europa y el mundo según sus intereses. No obstante, los desacuerdos políticos entre Francia y Gran Bretaña durante el periodo de entreguerras (1918-1939) fueron frecuentes, y ambos países desconfiaban de su capacidad para mantener la paz. Estados Unidos inició una política aislacionista.

Además, en este período, no faltaron los intentos por consolidar la paz entre los países más afectados. El mundo se vio en un período en el que la sensación de paz hizo que pensara que los "años felices" por fin habían llegado.

El fascismo

Como un objetivo, se planteaba, para los países vencedores de la I Guerra Mundial el hacer del mundo un lugar seguro para la democracia. Alemania, en su período posterior a la guerra adoptó una Constitución democrática. Sin embargo, en la década de 1920 abundaron los movimientos que respaldaban un régimen basado en el nacionalismo y militarismo, conocido por su nombre italiano, fascismo, que prometía satisfacer las necesidades del pueblo con más eficacia que la democracia y se presentaba como una defensa segura frente al comunismo, uno de los principales idealistas y cursores de este régimen fue el italiano Benito Mussolini, que estableció en Italia en 1922 la primera dictadura fascista.

Otro muy recordado líder de los movimientos fascistas fue Adolf Hitler, Führer (líder) del Partido Nacionalsocialista Alemán, que impregnó de racismo su movimiento fascista. Prometió cancelar el Tratado de Versalles y conseguir un mayor Lebensraum (en alemán, `espacio vital') para el pueblo alemán, pues para él era un derecho merecido por parte de Alemania, por ser su linaje parte de una raza superior, por ser descendientes de la raza aria. La Gran Crisis o Depresión económica que se produjo en 1929 afectó profundamente a Alemania. Los partidos moderados prácticamente no encontraban una solución eficaz al problema, y un gran número de ciudadanos depositó su confianza especialmente en los nazis. Hitler fue nombrado canciller de Alemania en 1933 y se erigió como dictador tras una serie de maniobras políticas en 1934, al ser Presidente de la República.

Japón impuso un régimen de totalitarismo de características similares. Los japoneses aprovecharon un pequeño enfrentamiento con tropas chinas en las proximidades de Mukden (actual Shenyang) en 1931 como pretexto para apoderarse de Manchuria, en donde constituyeron el Estado de Manchukuo en 1932. Además entre 1937 y 1938 se dedicaron a ocupar los principales puertos de China.

Después de revelarse contra las cláusulas de pacificación impuestas por el Tratado de Versalles, reimplantar el servicio militar y renovar Las Fuerzas Aéreas, Hitler innovó con un nuevo armamento en la Guerra Civil Española, defendiendo a los militares rebeldes, junto con su aliado, Mussolini.

Posteriormente Alemania, Italia y Japón (además de Hungría, Rumania y Bulgaria por ejemplo) desde 1936, hasta 1941 (cuando Bulgaria se incorporó a los mismos) dieron como resultado la formación del Eje Roma-Berlín-Tokio.

La agresión alemana en Europa

Hitler inició una expansión de Alemania con la anexión de Austria en marzo de 1938, para lograr la cual no tuvo ningún impedimento, pues Estados Unidos estaba limitado a actuar ante estas agresiones, pues había aprobado una ley de neutralidad que le prohibía ayudar materialmente a cualquiera de las partes implicadas en un conflicto internacional.

Además en septiembre de 1938, Hitler amenazaba con invadir Checoslovaquia, para adjudicarse la región de los Sudetes. Todo concluyó con que al fin del mes se firmó el Pacto de Munich, en el que los checoslovacos, sugeridos por británicos y franceses, renunciaban a los Sudetes a cambio de que Hitler se comprometiera a no apoderarse de más territorios checos. Pero, este acuerdo fue en vano, ya que Hitler invadió el resto de Checoslovaquia en marzo de 1939. El gobierno británico, junto con Francia, más bien intranquilos por la posibilidad de una nueva invasión por parte de Alemania, pero esta vez hacia Polonia, se comprometieron a ayudarla en caso de que Hitler amenazara su independencia.

Mientras tanto, como estaba presente la posibilidad de una guerra, ambos bandos pretendían la alianza con la República Soviética, pero fue Hitler quien realizó la oferta más atractiva. El Pacto Germano-soviético se firmó en Moscú en la noche del 23 de agosto de 1939. Al día siguiente ya era público, Alemania y la URSS habían jurado no agredirse, y Stalin tenía libertad de acción en Finlandia, Estonia, Letonia, en el este de Polonia y Rumania.

Las operaciones militares

El tercer paso dado por Alemania fue la invasión a Polonia a primeras horas de la mañana del 1 de septiembre de 1939. Dos días más tarde Francia e Inglaterra le declaran la guerra, comenzando así, irremediablemente, el conflicto más grande de la historia de la humanidad.

La guerra relámpago de 1939 a 1940

En Polonia

Los alemanes decidieron actuar rápido, con el fin de no dar tiempo a sus enemigos, dándose inicio a una "guerra relámpago". Los polacos pretendían defender estrechamente las fronteras, y planeaban semanas de combate codo a codo contar los alemanes, no obstante, en la mañana del 1º de Septiembre de 1939 una oleada de bombarderos alemanes atacaron las líneas férreas y bloquearon la movilización polaca. Esto produjo que se abriera paso a las unidades de avance acorazadas que se dirigían con rapidez hacia Varsovia y Brest.

Posteriormente, prácticamente toda Polonia había sido invadida el 20 de septiembre; el 6 de octubre capituló el fuerte de Kock, último bastión de la resistencia polaca.

La guerra ficticia

Inglaterra y Francia hacían todo lo posible por evitar una segunda guerra mundial. Hitler realizó una oferta de paz muy poco convincente, mientras ordenaba a sus generales prepararse para atacar los Países Bajos y Francia. No obstante, el Alto Mando Alemán, no tenía la confianza en poder repetir lo realizado en Polonia, en Francia, entonces requirió más tiempo para poder dominar los Países Bajos, Bélgica y la costa francesa del canal de la Mancha. Durante las primeras semanas de octubre fue tan escasa la actividad guerrillera, que la prensa estadounidense denominó a esta situación la `guerra ficticia'.

La Guerra Relámpago de Stalin

Mientras Hitler realizaba una guerra relámpago, con el objetivo de expander Alemania, Stalin no deseaba mantenerse al márgen de todo esto, por lo cual el 30 de noviembre le declaró la guerra a Finlandia, iniciándose así la denominada Guerra Ruso-finesa. No obstante, los fineses, mandados por el mariscal Carl Gustaf Emil von Mannerheim resistieron el ataque inicial de unas tropas soviéticas superiores en número, y continuaron la lucha al año siguiente.

Los británicos y franceses habían centrado su atención en la mina de hierro de la ciudad sueca de Kiruna, pues el ferrocarril de Narvik-Kiruna, que transportaba el mineral, se unía por el este con los ferrocarriles fineses; por lo tanto, una fuerza anglo-británica mandada para ayudar a Finlandia estaría automáticamente en posición de ocupar Narvik y Kiruna. El problema era conseguir que Noruega y Suecia cooperaran, a lo cual ambas se negaron.

Dinamarca y Noruega

Los británicos y los franceses necesitaban encontrar un pretexto para realizar su plan de invasión de Narvik y Kiruna; decidieron situar minas en las inmediaciones del puerto de Narvik. Así se provocaría una reacción violenta de los alemanes, lo que les permitiría pasar al lado noruego y llegar hasta Narvik.

Hitler introdujo los buques de guerra el día 7 de Abril de 1940. Dinamarca se rindió inmediatamente, y los desembarcos de tropas efectuados el día 9 se realizaron con éxito en todos los puntos previstos salvo en Oslo, que fue ocupado por los alemanes al atardecer; no obstante, el gobierno noruego, que había decidido luchar, se trasladó a Elverum. Aunque los noruegos, con la colaboración de 12.000 soldados británicos y franceses, consiguieron resistir en la zona que se extendía entre Oslo y Trondheim hasta el 3 de mayo, la situación en Narvik era diferente. Allí, 4.600 alemanes luchaban contra 24.600 británicos, franceses y noruegos respaldados por los cañones de la Armada británica. Los alemanes resistieron en Narvik hasta el 28 de mayo; tuvieron que retroceder hasta la frontera con Suecia en la primera semana de junio, pero cuando estaban a punto de rendirse, las derrotas militares sufridas por los aliados en Francia obligaron a los británicos y franceses a reclamar a las tropas destacadas en Narvik.

Bélgica

El 10 de mayo de 1940, las tropas aerotransportadas alemanas llegaron a Bélgica y los Países Bajos para apoderarse de los aeródromos, puentes y la gran fortaleza belga de Eben-Emael. El Ejército neerlandés se rindió el 14 de mayo, después de que los bombarderos destruyeran la zona financiera de Rotterdam. Ese mismo día, el grueso de las fuerzas alemanas partió de las Ardenas por la retaguardia de los ejércitos británicos y franceses que apoyaban a las tropas belgas, en dirección a la costa.

La derrota de Francia

El 20 de mayo, el grupo panzer avanzaba hacia el norte a lo largo de la costa, tras pasar por la ciudad francesa, Abbeville. Hacia el 27 el rey belga, Leopoldo III, se rindió luego del retroceso de las tropas británicas y francesas.

El comandante de las fuerzas francesas, el general Weygand, no disponía de ningún medio para proteger París por el norte y el oeste. El 17 de junio, el mariscal Pétain, solicitó una tregua, que fue firmada el 25 de junio, en el que se acordó que Alemania controlaría el norte y la franja atlántica de Francia. Pétain estableció la capital en Vichy, en la zona no ocupada del sureste.

El 10 de junio Italia le declara la guerra a Francia y Gran Bretaña. Así Alemania ya contaba con un aliado, al cual consideraba un apoyo importante.

La batalla de Inglaterra

En el verano de 1940, Hitler dominaba Europa desde el noruego cabo Norte hasta los Pirineos. Su único enemigo activo era Gran Bretaña, gobernada por Winston Churchill, que juró continuar la lucha. Ante la caída de Francia, E.E.U.U. incrementó considerablemente su presupuesto militar.

En junio de 1940 comenzó la guerra submarina para cortar el transporte de suministros británicos. Los alemanes contaban ahora con bases submarinas en Noruega y Francia. En los primeros momentos del conflicto, disponían únicamente de 28 submarinos, pero se estaban construyendo muchos más.

La batalla de Inglaterra se desarrolló en el aire, los alemanes bombardearon puertos, aeródromos y ciudades británicas durante agosto y parte de septiembre de 1940, pero los daños causados resultaron poco decisivos desde el punto de vista militar previsto por los alemanes, por lo que el 17 de septiembre de 1940, Hitler pospuso la invasión de las islas Británicas indefinidamente.

Los Balcanes y el norte de África (1940-1941)

En realidad, Hitler esperaba que una vez que hubiera derrotado a los soviéticos y las posiciones británicas en la India y Oriente Próximo se vieran amenazadas, Gran Bretaña firmaría la paz, no obstante postergó la ofensiva hacia la URSS hasta la primavera.

Mientras tanto, Mussolini había emprendido un ataque sin éxito sobre Egipto (una posición británica) y Grecia.

A principios de 1941, las fuerzas británicas obligaron a los italianos a retroceder sobre Libia, y Hitler envió al general Erwin Rommel con una fuerza con dos divisiones de carros de combate, el Afrika Korps, para ayudar a sus aliados italianos.

En noviembre de 1940 se unieron Rumania y Hungría a la alianza del Eje, Bulgaria en marzo de 1941. Yugoslavia se negó a adherirse al Eje y Hitler ordenó la invasión de este país. Las operaciones alemanas contra Grecia y Yugoslavia dieron comienzo el 6 de abril de 1941. El Ejército yugoslavo se rindió el 14 de Abril y el 9 de abril la mitad del Ejército griego, posteriormente eI I Ejército de Grecia, procedente de Albania, cayó el 22 de abril. A finales de mayo la isla de Creta quedó en poder de los alemanes.

Un año después de la caída de Francia, la disputa se convirtió en una guerra mundial. Mientras se llevaban a cabo campañas secundarias en los Balcanes y en el norte de África así como combates aéreos contra los británicos, Hitler desplegó el grueso de sus fuerzas hacia el este y formó una coalición con los países del sureste de Europa (además de Finlandia) para atacar a la URSS.

La ayuda de Estados Unidos a Gran Bretaña

Estados Unidos abandonó su política de neutralidad y se enfrentó, sin llegar a la guerra, con Japón en Asia y el océano Pacífico. USA, junto con Gran Bretaña, concentraron sus esfuerzos contra Alemania, y se pospondría la guerra con Japón en caso de que ésta se iniciara.

En marzo de 1941, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Préstamos y Arriendos y asignó 7.000 millones de dólares para ayudar a cualquier país que el presidente designara.

A finales del verano de 1941, Estados Unidos se hallaba en una guerra no declarada contra Alemania.

Estados Unidos y Japón

En septiembre de 1940, Japón obligó al gobierno francés de Vichy a entregarle la zona norte de Indochina. Estados Unidos respondió a esta acción prohibiendo la exportación de acero y combustible a los japoneses. Éstos firmaron un pacto de neutralidad con la URSS en abril de 1941 para prevenir un ataque soviético en el caso de que entraran en conflicto con Gran Bretaña o Estados Unidos mientras se apoderaban de territorios en el sur y este de Asia.

La invasión alemana de la URSS

En la mañana del 22 de junio de 1941, más de 3 millones de soldados alemanes invadieronde la URSS. Stalin prohibió toda respuesta o reacción por miedo a provocar a los alemanes. Ambos bandos se limitarían a mantener pequeños combates a lo largo de la frontera, al menos durante varias semanas. El Ejército soviético contaba con 2,9 millones de soldados en la frontera occidental y era dos veces superior a los alemanes en carros de combate y diez veces en aeronaves. Los tanques T-34, eran más sofisticados que los alemanes.

Los alemanes habían organizado tres grupos de ejércitos para la invasión, denominados Norte, Centro y Sur, que se dirigirían hacia Leningrado (en la actualidad San Petersburgo), Moscú y Kíev. Posteriormente Hitler llegó a una estrategia: lanzar tres ofensivas que deberían alcanzar la victoria en diez semanas antes de que finalizara el verano.

Pronto comenzaron las lluvias del otoño, que convirtieron las carreteras soviéticas, sin pavimentar, en barrizales que frenaron el avance del Grupo de ejércitos del Centro durante casi un mes.

La marcha tuvo que ser detenida el 5 de diciembre ante las extremas condiciones climatológicas.

Stalin, que permaneció en Moscú, lanzó una fuerte contraofensiva con las fuerzas de reserva rusas el 6 de diciembre y, al cabo de pocos días, el grupo de avance de los alemanes fue arrollado.

La contraofensiva de Moscú no tardó en extenderse a todo el frente, siguiendo las órdenes de Stalin. Hitler le ordenó el 18 de diciembre mantenerse firmes en las posiciones en que se encontraran, con lo que logró mantener el sitio sobre Leningrado, seguir acechando Moscú y conservar la zona occidental de Ucrania.

La guerra en el Pacífico

Japón vio una gran ocasión para apoderarse del petróleo y demás recursos del Sureste asiático y las islas de los alrededores, pero sabía que estas acciones desatarían una guerra contra Estados Unidos. Acuciados por el embargo de petróleo que sufrían, los japoneses decidieron lanzar un ataque sobre el Sureste asiático.

El Ejército y la Armada japonesa habían desarrollado una estrategia basada en realizar ataques rápidos en Birmania, la península Malaya, Indias Orientales y Filipinas y establecer un cinturón defensivo en la zona central y suroccidental del Pacífico. Esperaban que Estados Unidos les declarara la guerra. Su máxima preocupación era la flota estadounidense del Pacífico, establecida en Pearl Harbor (Hawai).

Pocos minutos después de la ocho de la mañana del domingo 7 de diciembre de 1941 aeronaves japonesas bombardearon Pearl Harbor. Estados Unidos entró en guerra con Japón el 8 de diciembre; Alemania e Italia declararon la guerra a Estados Unidos el 11 de diciembre.

Antes de finales de diciembre, las fuerzas japonesas habían conquistado Hong Kong, las islas Gilbert, Guam, la isla Wake y habían invadido las posesiones británicas de Birmania, la península Malaya, Borneo y la posesión estadounidense de Filipinas. La colonia británica de Singapur cayó en febrero de 1942; los japoneses ocuparon también las Indias Holandesas y desembarcaron en Nueva Guinea en marzo. Las fuerzas estadounidenses y filipinas de las islas Batan se rindieron el 9 de abril y la resistencia filipina puso fin a sus actividades con la capitulación de la isla de Corregidor el 6 de mayo.

Posteriormente pretendían conquistar Port Moresby, situado en el extremo suroriental de Nueva Guinea, en un ataque realizado por mar. Los estadounidenses, que podían descifrar los mensajes codificados de los japoneses, situaron una fuerza expedicionaria naval en esta zona. Tras la batalla del mar de Coral (7 y 8 de mayo), los japoneses se vieron obligados a abandonar los planes previstos para Port Moresby.

Una potente escuadra japonesa al mando del almirante Yamamoto Isoroku, puso rumbo a Midway la primera semana de junio. El almirante Chester William Nimitz, que había asumido el mando de la flota estadounidense del océano Pacífico después del ataque a Pearl Harbor, sólo disponía de tres portaaviones y siete cruceros pesados, pero podía tener acceso a los mensajes emitidos por los japoneses. La batalla de Midway comenzó en la mañana del 4 de junio: los bombarderos estadounidenses destruyeron tres de los portaaviones japoneses en cinco minutos. El cuarto cayó un poco más tarde, después de que sus aviones hubieran hundido el portaaviones estadounidense

Luego los japoneses conquistaron Kiska y Attu los días 6 y 7.

Cambio de rumbo de la guerra

Roosevelt, Churchill se reunieron en Washington a finales de diciembre de 1941. Confirmaron su estrategia, cuyo objetivo principal era derrotar a Alemania; la guerra contra Japón pasó a ser una responsabilidad casi exclusiva de Estados Unidos. Asimismo, se constituyó el Estado Mayor Conjunto, comité militar británico y estadounidense con sede en Washington, encargado de elaborar y ejecutar un plan de guerra común. El 1 de enero de 1942 Estados Unidos, Gran Bretaña, la URSS y otros 23 países firmaron la Declaración de las Naciones Unidas en la que se comprometían a no pactar la paz por separado.

Los británicos defenderieron sus posiciones en el norte de África; conquistaron Tubruq el 10 de diciembre de 1941 y Bengasi (Libia) dos semanas después. Rommel contraatacó a finales de enero de 1942 y les hizo retroceder 300 km, pero detuvo su propio avance junto a Tubruq y la frontera egipcia.

La URSS, temiendo una segunda ofensiva alemana, insistió a Estados Unidos y Gran Bretaña para que la ayudaran lanzando una ofensiva por el oeste. Rommel, en el mes de junio, capturó Tubruq y se adentró 380 km en Egipto, hasta El-Alamein. Ante esta situación, los estadounidenses enviaron sus tropas a Gran Bretaña para invadir el África del Norte francesa.

Mientras tanto, la Armada estadounidense proseguía la lucha contra Japón en el Pacífico. La batalla de Midway había detenido el avance de los japoneses en la zona central del Pacífico, pero éstos continuaban expandiéndose por el suroeste a través de las islas Salomón y Nueva Guinea. El 2 de julio de 1942 los jefes del Estado Mayor de Estados Unidos dirigieron las operaciones de las fuerzas terrestres y navales en el sur y suroeste del Pacífico con el objetivo de frenar a los japoneses, expulsarlos de las islas Salomón y del noreste de Nueva Guinea y eliminar la gran base que éstos habían establecido en Rabaul, situada en Nueva Bretaña.

El frente ruso: el verano de 1942

Los alemanes tomaron nuevamente la iniciativa en el verano de 1942 en sobre el sur de Leningrado, las proximidades de Járkov y Crimea.

Hitler estaba decidido a conseguir la victoria, por lo que intentó obligar al mando soviético a sacrificar al grueso de su Ejército para defender las minas de carbón de la cuenca del Donets y los campos de petróleo de Caucasia.

La ofensiva comenzó el 28 de junio y, en menos de cuatro semanas, los ejércitos alemanes habían tomado la cuenca del Donets y habían avanzado por el este hasta el río Don. Stalin, creyendo que los alemanes iban a lanzar un segundo ataque, más fuerte, sobre Moscú, no habían hecho intervenir a sus reservas y permitieron que los ejércitos del sur se retiraran.

El 23 de julio Hitler ordenó que dos ejércitos continuaran la marcha hacia Stalingrado y que otros dos se desplazaran hacia el sur cruzando el bajo Don y tomaran los campos petroleros de Maikop, Grozni y Bakú.

El 9 de agosto los alemanes se habían adentrado en Caucasia, en dirección a Maikop. El triunfo parecía acercarse cuando el VI Ejército y el IV Ejército Acorazado se unieron cerca de Stalingrado el 3 de septiembre.

El 28 de julio, Stalin hizo un llamado a sus tropas para que libraran una guerra patriótica por Rusia. A finales de agosto convocó a sus dos mejores militares, Zhúkov y el general Alexandr M. Vasilevski, éstos propusieron derrotar al enemigo bloqueando a sus tropas en la ciudad mientras se reunían los medios para lanzar un contraataque.

La situación general

El curso de la guerra era favorable para las potencias del Eje a mediados del verano de 1942. Stalingrado y los campos petroleros de Caucasia parecían estar al alcance de Hitler, y Rommel se hallaba en una posición propicia para atacar el canal de Suez. Los japoneses habían ocupado la isla de Guadalcanal y se dirigían hacia Port Moresby. Sin embargo, seis meses después las potencias del Eje habían detenido su avance y retrocedían en la URSS, el norte de África y el suroeste del Pacífico.

Ofensiva británico-estadounidense en el norte de África

Rommel atacó la línea británica situada al oeste de El-Alamein, en el norte de África el 31 de agosto de 1942 cuando. El nuevo comandante británico, el general Montgomery, lanzó una ofensiva el 23 de octubre y forzó la retirada de Rommel; las tropas estadounidenses y británicas que luchaban a las órdenes del general Eisenhower comenzaron a llegar a Marruecos y Argelia el 8 de noviembre; los estadounidenses se establecieron en Casablanca y Orán, y los británicos en Argel. Los alemanes enviaron refuerzos a la ciudad de Túnez y ocuparon toda Francia. Consiguieron que el V Ejército Acorazado, dirigido por el general Arnim se presentara a tiempo de frenar a Eisenhower en el oeste de Tunicia hacia mediados de diciembre. Rommel se adentró en el sureste de Tunicia a principios de febrero de 1943 y lanzó un ataque contra las tropas estadounidenses el 14 de febrero, obligándolas a abandonar el paso de Kasserine, una posición vital. Las fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña se aproximaban desde el oeste y el sur. Los 275.000 hombres que componían las fuerzas alemanas e italianas quedaron aislados de sus bases de Bizerta y Túnez; finalmente se rindieron el 13 de mayo.

La victoria soviética en Stalingrado

Los alemanes habían avanzado 1.100 km más hacia Leningrado y Caucasia en el frente oriental. Así pues, mientras el VI y IV Ejércitos Acorazados permanecían inmovilizados en Stalingrado durante septiembre y octubre de 1942, fueron rodeados por los ejércitos rumanos que acudieron en su ayuda. Un ejército de italianos y húngaros comenzó a remontar el río Don rápidamente.

En la mañana del 19 de noviembre las fuerzas acorazadas soviéticas atacaron a los rumanos al oeste y el sur de Stalingrado. Hitler ordenó al comandante del VI Ejército, el general Friedrich von Paulus, resistir y le prometió mandar suministros por aire; asimismo, envió a Manstein. El transporte aéreo no pudo hacer llegar a Manstein las 300 toneladas de suministros que necesitaba cada día. El VI Ejército estaba condenado a menos que intentara atravesar las filas enemigas, y Hitler no lo permitía.

Los rusos se internaron en este fuerte por tres frentes en enero de 1943, y Paulus se rindió el 31 de enero. Después de la lucha de Stalingrado, los alemanes se vieron obligados a retirarse de Caucasia y retroceder.

La Conferencia de Casablanca

Desde el 14 hasta el 24 de enero de 1943, Roosevelt, Churchill y los miembros de sus respectivos estados mayores se reunieron en Casablanca para delinear la estrategia del periodo posterior a la campaña del norte de África. Los militares de Estados Unidos sólo consiguieron (varios meses después) que no se destinaran más tropas a la zona del Mediterráneo y que se fueran reuniendo fuerzas en Inglaterra para llevar a cabo el ataque del canal de la Mancha en 1944. Roosevelt anunció que no se aceptaría ningún acuerdo que no fuera la rendición incondicional de las potencias del Eje.

Los bombardeos aéreos sobre Alemania

Los británicos habían construido bombarderos pesados, los Lancaster y los Halifax, para los ataques nocturnos sobre un área. Los estadounidenses creían que sus Flying Fortresses B-17 y los Liberators B-24 estaban suficientemente armados y blindados; estaban provistos de visores de bombardeo que garantizaban la precisión necesaria para volar de día y alcanzar blancos muy pequeños. Los británicos atacaron Hamburgo a finales de julio de 1943; gran parte de la ciudad fue destruida por el fuego y fallecieron 50.000 personas. La pérdida de aviones y tripulación estadounidenses fue aumentando a medida que las naves se adentraban en Alemania.

La batalla de Kursk

Hitler no quería dejar pasar la oportunidad de realizar una nueva maniobra envolvente. Entonces inició la lucha en Kursk el 5 de julio; atacó por el norte y el sur a través del extremo oriental. Zhúkov y Vasilevski también habían puesto sus miras en Kursk y reforzaron las tropas de los alrededores de la ciudad. Los rusos y los alemanes libraron hasta el 12 de julio la mayor batalla de carros de combate de la guerra. Hitler canceló la operación debido a que los estadounidenses y británicos habían arribado a Sicilia y era preciso transferir divisiones a esta zona. A partir de este momento, fueron los soviéticos los que tomaron la iniciativa estratégica en el este.

La invasión de Italia

El 10 de julio desembarcaron en Sicilia tres divisiones estadounidenses, una canadiense y tres británicas. Fueron adentrándose en la isla desde las cabezas de playa de la costa meridional durante cinco semanas; se enfrentaron a cuatro divisiones italianas y dos alemanas y vencieron a la última resistencia del Eje el 17 de agosto. Mientras tanto, Mussolini había sido expulsado del poder el 25 de julio, y el gobierno italiano inició una serie de negociaciones que concluyeron con una tregua firmada en secreto el 3 de septiembre y hecho público el 8 de ese mes.

Hacia el 12 de octubre, las fuerzas británicas y estadounidenses habían establecido una sólida línea a lo largo del país que se extendía desde el río Volturno, situado al norte de Nápoles, hasta Termoli, en la costa adriática. A finales de año los alemanes les contuvieron en la Línea Gustav, a unos 100 km al sur de Roma.

Los progresos de Estados Unidos en el Pacífico

Las tropas estadounidenses reconquistaron Attu (en las islas Aleutianas) en un duro combate de tres semanas. Las principales acciones tuvieron lugar en el suroeste del Pacífico. Los estadounidenses y neozelandeses, dirigidos por el almirante William Halsey, tomaron Nueva Georgia en agosto y la amplia cabeza de playa de Bougainville en noviembre. Los australianos y estadounidenses que estaban a las órdenes de MacArthur tomaron Lae y Salamaua en septiembre.

Los primeros desembarcos tuvieron lugar en Makin (islas Gilbert) y Tarawa en noviembre de 1943. La conquista de los islotes de Kwajalein y Eniwetok (islas Marshall), en febrero de 1944, resultaron menos costosas, pero fue necesario intensificar el bombardeo preliminar y emplear un mayor número de vehículos anfibios capaces de cruzar los arrecifes de los alrededores.

La victoria de los aliados

El 12 de agosto, Hitler ordenó que comenzaran las obras para la construcción de una barrera en el este, a lo largo del río Narva y los lagos Pskov y Peipus, detrás del grupo militar del Norte, y de los ríos Desna y Dniéper, detrás de los Grupos de ejércitos del Centro y el Sur. En la segunda mitad de dicho mes, la ofensiva soviética se expandió por el sur, a lo largo del río Donets, y por el norte, adentrándose en el sector del Grupo de ejércitos del Centro.

Hitler permitió al Grupo de ejércitos del Sur retirarse hasta el río Dniéper el 15 de septiembre; de lo contrario, lo más probable es que fuera aniquilado. Asimismo, ordenó a las tropas que destruyeran todo aquello que se encontrara en la zona oriental del río Dniéper y pudiera ser de alguna utilidad para el enemigo.

Las tropas alemanas no encontraron el más mínimo rastro de la barrera oriental al cruzar el río, y tuvieron que luchar desde el principio contra cinco cabezas de puente soviéticas. La orilla superior izquierda del río era la mejor línea defensiva que quedaba en la URSS, y los ejércitos rusos, mandados por Zhúkov y Vasilevski, lucharon encarnizadamente para impedir que el enemigo se hiciera fuerte en esta zona. Expandieron las cabezas de puente, cercaron al Ejército alemán en Crimea durante el mes de octubre, tomaron Kíev el 6 de noviembre y continuaron la ofensiva en invierno.

La Conferencia de Teherán

A finales de noviembre, Roosevelt y Churchill viajaron a Teherán para mantener su primer encuentro con Stalin. El presidente y el primer ministro ya habían aprobado un plan para lanzar una ofensiva cruzando el canal. Roosevelt estaba a favor de llevar a cabo el proyecto cuando las condiciones atmosféricas lo permitieran. La operación Overlord fue fijada para mayo de 1944. Una vez concluidas las conversaciones, el Estado Mayor Conjunto convocó a Eisenhower, que se encontraba en el Mediterráneo, para asignarle el mando del Cuartel General Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas, con el fin de que organizara y llevara a cabo la invasión a través del canal.

Stalin acudió a la reunión como un líder victorioso; la URSS estaba recibiendo grandes cantidades de ayuda en préstamos y arriendos procedentes de Estados Unidos a través de Múrmansk y el golfo Pérsico; y la decisión de emprender la operación Overlord satisfizo finalmente la demanda de un segundo frente, que tanto habían reclamado los soviéticos.

Los preparativos de los alemanes para la operación Overlord

Hitler, en noviembre de 1943 comunicó a sus comandantes del frente oriental que no recibirían más refuerzos hasta que se rechazara la invasión.

Los soviéticos lanzaron una ofensiva en enero de 1944 que levantó el sitio de Leningrado, y obligaron al Grupo de ejércitos del Norte a retroceder hasta la línea del río Narva y el lago Peipus. Allí, los alemanes encontraron refugio en un segmento de la barrera oriental en el que se había iniciado la fortificación. Recibían sucesivos ataques por el flanco meridional; el último, que tuvo lugar en marzo y abril, empujó a los alemanes hacia la amplia zona que se extiende entre las lagunas de Pripyat y el mar Negro, alejados de todo excepto de algunas franjas de territorio soviético. Después de que una embarcación no consiguiera rescatarles en Sebastopol, la mayor parte de los 150.000 alemanes y rumanos fallecieron o fueron capturados por el enemigo en mayo

El desembarco de Normandía

El 6 de junio de 1944, el día D, el I Ejército de Estados Unidos y el II Ejército británico establecieron cabezas de playa en Normandía. Rommel no pudo movilizar a sus limitadas reservas. Además, Hitler se negó a dejar partir a las divisiones que se encontraban en el río Sena e insistió en que llegaran refuerzos de otras zonas distantes. A finales de junio, Eisenhower disponía de 850.000 hombres y 150.000 vehículos en Normandía.

La reconquista soviética de Bielorrusia

El Grupo de ejércitos del Centro controlaba Bielorrusia, y el 22 y 23 de junio, cuatro grupos del Ejército soviético, dirigidos por Zhúkov y Vasilevski los atacaron. Hacia el 3 de julio el Grupo de ejércitos del Centro había perdido los dos tercios de sus divisiones. Los frentes de Zhúkov y Vasilevski habían avanzado unos 300 km en la última semana.

La conspiración contra Hitler

En el mes de julio, un grupo de oficiales y civiles alemanes pensaban que al eliminar a Hitler la guerra acabaría; lo intentaron a través de una bomba, pero Hitler sólo sufrió heridas leves. Luego la Gestapo persiguió a todos los sospechosos, entre ellos Rommel, que optó por suicidarse.

La liberación de Francia

El 24 de julio los estadounidenses y los británicos seguían aislados en la cabeza de playa de Normandía, que había ampliado hasta incluir Saint-Lô y Caen. Bradley, dirigente del I ejército de USA, comenzó con la ofensiva lanzando un ataque desde Saint-Lô.

Los alemanes consiguieron mantener la posición hasta el 20 de agosto; después, se retiraron cruzando el Sena. Los estadounidenses liberaron París el 25 de agosto junto con las fuerzas de la Francia Libre y la Resistencia, lideradas por Charles de Gaulle. Mientras tanto, las tropas estadounidenses y francesas habían llegado a la costa meridional de Francia (al sur de Marsella) el 15 de agosto.

La interrupción de la ofensiva occidental

Bradley y Montgomery enviaron grupos de ejércitos hacia el norte y el este, al otro lado del Sena, el 25 de agosto: los británicos bordearon la costa en dirección a Bélgica y los estadounidenses se dirigieron a la frontera franco-alemana. Las tropas de Montgomery tomaron Amberes el 3 de septiembre. Montgomery estaba en el Mosa y el bajo Rin, y los estadounidenses se hallaban frente al muro occidental, que había sido construido en la década del 30 como contrapartida alemana de la Línea Maginot. El problema más grave de los aliados era su falta de suministros.

La rebelión de Varsovia

La ofensiva soviética había alcanzado a los extremos del Grupo de ejércitos del Centro en julio. El general Komorowski (conocido como el general Bór) inició una rebelión en Varsovia el 31 de julio. Los rebeldes, que eran leales al gobierno anticomunista exiliado en Londres, provocaron el caos entre las filas alemanas durante varios días. Las fuerzas soviéticas resistieron con firmeza en el margen derecho del Vístula y Stalin no permitió que los aviones de Estados Unidos aterrizaran en los aeródromos soviéticos para proporcionar suministros a los sublevados. Finalmente los alemanes dominaron la situación, y Komorowski se rindió el 2 de octubre.

La derrota de los aliados de Alemania en el este

Mientras tanto, la URSS obtuvo éxitos en todos los frentes: Venció a Rumania; Bulgaria se rindió el 9 de septiembre, y Finlandia la siguió el 19 del mismo mes. Las tropas soviéticas tomaron Belgrado el 20 de octubre e implantaron en Yugoslavia un gobierno comunista presidido por Tito. En Hungría, los rusos se quedaron a las puertas de Budapest a finales de noviembre.

Los progresos de los aliados en Italia

La campaña italiana pasó a un segundo plano en el verano de 1944 a causa de la operación Overlord. El V Ejército de Clark tomó Montecassino el 18 de mayo. Los alemanes a abandonaron la Línea Gustav, y el V Ejército entró en Roma. Después de tomar Ancona y Florencia durante la segunda semana de agosto, los aliados se hallaban ante la denominada Línea Gótica Alemana. Ésta fue demolida tras una ofensiva lanzada a finales de ese mes.

La batalla del mar de las Filipinas

Durante la primavera (en 1944), el mando aliado conjunto ordenó a MacArthur realizar diversos avances en el noroeste de Nueva Guinea y en las Filipinas, mientras Nimitz cruzaba la zona central del Pacífico hasta las islas Marianas y las islas Carolinas.

Una fuerza de ataque organizada en torno a los mayores acorazados del mundo, el Yamato y el Musashi, se dirigía hacia Biak el 13 de junio cuando la Armada de Estados Unidos comenzó a bombardear Saipan en las islas Marianas. Se ordenó entonces a las naves japonesas que se dirigieran al norte y se unieran a la I Flota del almirante Ozawa Jisaburo, que había partido de las islas Filipinas con rumbo a las Marianas.

Ozawa se enfrentó a la Fuerza Expedicionaria 58 de Estados Unidos, al mando de la cual estaba el almirante Marc Mitscher, en la batalla del mar de las Filipinas el 19 y 20 de junio. En el primer día los cazas estadounidenses derribaron a 219 de los 236 aviones japoneses. Mientras proseguía el combate aéreo, los submarinos de Estados Unidos hundieron dos de los grandes portaaviones de Ozawa; el segundo día, los bombardeos destruyeron otro portaaviones de gran tamaño. Ozawa puso entonces rumbo hacia el norte, en dirección a la isla de Okinawa, con los únicos 35 aviones que le quedaban.

El cambio de estrategia en el Pacífico

Las fuerzas de Estados Unidos llegaron a Saipan el 15 de junio. Tomaron posesión de esta isla, Tinian y Guam el 10 de agosto, lo que les proporcionó la clave de una estrategia para poner fin a la guerra. En noviembre de 1944 comenzaron los bombardeos regulares sobre Japón.

Lugo, se realizaron desembarcos en: Peleliu (15 de septiembre), Ulithi (23 de septiembre) y Ngulu (16 de octubre). La invasión de las islas Filipinas fue la última ocasión de la guerra en la que la Armada japonesa hizo uso de todas sus fuerzas. En los tres días que duró la batalla del golfo de Leyte los japoneses perdieron 26 naves, el superacorazado Musashi, y los estadounidenses siete.

La guerra aérea en Europa

Las principales acciones llevadas a cabo contra Alemania en el otoño de 1944 fueron combates aéreos. Los bombarderos de USA atacaban los objetivos industriales durante el día y las ciudades por la noche. Hitler respondió a estas agresiones atacando Gran Bretaña con bombas V-1 y cohetes V-2; no obstante, los alemanes perdieron las mejores bases de sus lanzamientos en el mes de octubre. La destrucción continua de plantas de petróleo sintético, unida a la pérdida de los campos petroleros de Ploiesti (Rumania), limitó la existencia de combustible para los carros de combate y aviones que abandonaban las cadenas de producción.

Hitler decidió utilizar una reserva de 25 divisiones en una ofensiva contra los británicos y estadounidenses; la táctica consistía arrasar Amberes.

La batalla de las Ardenas

La ofensiva alemana, la campaña de las Ardenas, comenzó el 16 de diciembre. Los estadounidenses opusieron una gran resistencia y consiguieron defender dos centros estratégicos de comunicaciones por carretera, Saint-Vith y Bastogne. El esfuerzo de los alemanes fracasó después del 23 de diciembre, cuando se apreció la superioridad aérea de los aliados. Sin embargo, no se logró eliminar la bolsa de 80 km que los alemanes habían creado con su incursión en las líneas enemigas hasta finales de enero. El avance de los aliados en Alemania no se reanudó hasta febrero.

La Conferencia de Yalta

Los ejércitos soviéticos ya controlaban la zona del Oder hacia el 3 de febrero. Stalin iba a reunirse con Roosevelt y Churchill en Yalta (Crimea) desde el 4 al 11 de febrero, y tenía en su poder toda Polonia y Berlín. En el transcurso de la Conferencia de Yalta, Stalin aceptó declarar la guerra a Japón en un plazo de tres meses, que comenzaría a partir de la rendición de Alemania, a cambio de ciertas concesiones territoriales en Extremo Oriente.

Durante un encuentro celebrado en Malta poco antes, Montgomery había propuesto que se lanzara un rápido y único ataque, llevado a cabo por el ejército del general británico, desde el norte de Alemania hasta Berlín. En el plan de Eisenhower, que finalmente prevaleció, se daba prioridad a Montgomery, pero los ejércitos de Estados Unidos también participaban en la acción.

El paso del Rin

El primer objetivo que debían cumplir todos los ejércitos aliados era alcanzar el Rin. Para ello, debían cruzar el río Ruhr. El IX y el I Ejército de Estados Unidos atravesaron el río el 23 de febrero.

A principios de marzo los ejércitos se encontraban muy próximos al Rin. El 24 de marzo el I Ejército estadounidense ocupaba una cabeza de puente situada entre Bonn y Coblenza. El 22 de marzo el III Ejército de Estados Unidos había capturado otra cabeza de puente al sur de Maguncia. Así pues, se había atravesado la barrera del río y Eisenhower ordenó a los ejércitos atacar hacia el este sobre un amplio frente.

Los objetivos aliados en Alemania

El I y IX Ejército estadounidenses y el II Ejército británico se encontraban a 120 km de Berlín.

Churchill y Montgomery, y algunos estadounidenses, sostenían que Berlín era el objetivo más importante de Alemania, porque el mundo, y especialmente los alemanes, considerarían a las fuerzas que tomaran esta ciudad como los verdaderos vencedores de la guerra. Eisenhower insistía en dirigir el grueso de las fuerzas de su país hacia el sur de Alemania.

La secuencia de acontecimientos a partir de febrero de 1945 indica que Stalin no confiaba en que los británicos y los estadounidenses pudieran atravesar Alemania tan rápido, por lo que asumieron que tendrían suficiente tiempo para llevar a cabo su conquista del este de Europa antes de dirigirse hacia el centro de Alemania. Stalin no consideraba Berlín como un punto importante. Los ejércitos soviéticos se reorganizaron apresuradamente para lanzar una ofensiva sobre Berlín la primera semana de abril.

Las batallas finales en Europa

La última esperanza de Hitler era que se un conflicto entre las potencias occidentales y la URSS. El V Ejército de Estados Unidos y el VIII Ejército británico lanzaron ataques el 14 y el 16 de abril que les llevaron hasta el río Po en una semana. El avance soviético hacia Berlín comenzó el 16 de abril. El VII Ejército estadounidense tomó Nuremberg el 20 de abril. Cuatro días después los soviéticos cerraron el cerco sobre Berlín. Al día siguiente Alemania quedó dividida en dos partes. La resistencia contra los estadounidenses y los británicos cesó la última semana de abril, pero las tropas alemanas orientadas hacia el este lucharon para no ser apresadas por los soviéticos.

La rendición de Alemania

La mayoría de los colaboradores políticos y militares de Hitler se dirigieron hacia el norte y sur de Alemania, para no estar al alcance de los soviéticos. Hitler se suicidó en Berlín el 30 de abril. Su último acto oficial fue nombrar al almirante Karl Dönitz como sucesor en la jefatura del Estado.

La única opción que le quedaba a Dönitz era rendirse. Su representante, el general Alfred Jodl, firmó la rendición incondicional de todas las Fuerzas Armadas alemanas en el cuartel general de Eisenhower, establecido en Reims, el 7 de mayo. Las tropas alemanas de Italia ya se habían rendido (el 2 mayo), al igual que las de los Países Bajos, el norte de Alemania y Dinamarca (4 de mayo). Los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña declararon el 8 de mayo el Día de la Victoria en Europa. La rendición absoluta entró en vigor una vez firmado en Berlín un segundo documento que también suscribió la URSS.

La derrota de Japón

El final de la guerra no se avistaba, a pesar que Japón estaba desesperado a comienzos de 1945. La mayor parte del Ejército se encontraba en buenas condiciones y estaba desplegado en los archipiélagos y en China. Los japoneses recurrieron a las actividades de los kamikazes (en japonés, `viento divino'), ataques aéreos suicidas, durante los combates en Luzón (islas Filipinas).

Iwo Jima y Okinawa

Los aliados seguían ejecutando la estrategia de conquista de las islas; se llevó a cabo un desembarco en Iwo Jima el 19 de febrero, lo que costó la vida de más de 6.000 infantes de la Marina estadounidense.

El 1 de abril, el X Ejército de Estados Unidos a cargo del general Simon Buckner, desembarcó en Okinawa, la lucha se prolongó hasta el 21 de junio.

Hiroshima y Nagasaki

USA y Gran Bretaña habían llevado a cabo un proyecto científico para el desarrollo de armas nucleares. La primera bomba atómica explotó en un ensayo el 16 de julio de 1945 en Alamogordo (Nuevo México, en Estados Unidos).

Se habían fabricado dos bombas más, y existía la posibilidad de emplearlas contra Japón para conseguir su rendición. El presidente estadounidense Harry Truman permitió que se lanzaran porque creía que podrían salvar miles de vidas; la primera cayó sobre Hiroshima el 6 de agosto, y la segunda sobre Nagasaki tres días después. Fallecieron entre 66.000 y 78.000 en Hiroshima y en Nagasaki 39.000. Los japoneses estiman que las bajas ascendieron a un total de 240.000 personas. La URSS declaró la guerra a Japón el 8 de agosto e invadió Manchuria al día siguiente.

La rendición de Japón

Japón anunció su rendición el 14 de agosto. La firma oficial se realizó en la bahía de Tokyo a bordo del acorazado Missouri el 2 de septiembre. La delegación aliada estaba encabezada por el general MacArthur, que pasó a ser el gobernador militar del Japón ocupado.

El coste de la guerra

Las estadísticas fundamentales de la II Guerra Mundial la convierten en el mayor conflicto de la historia en cuanto a los recursos humanos y materiales empleados. En total, tomaron parte en esta contienda 61 países con una población de 1.700 millones de personas, esto es, tres cuartas partes de la población mundial. Se reclutó a 110 millones de ciudadanos, más de la mitad de los cuales procedían de tres países: la URSS (22-30 millones), Alemania (17 millones) y Estados Unidos (16 millones).

Se estima que el costo económico rebasó el billón de dólares estadounidenses, lo que la hace más costosa que todas las anteriores guerras en conjunto. El coste humano, sin incluir a los más de 5 millones de judíos asesinados en el Holocausto, que fueron víctimas indirectas de la contienda, se estima en 55 millones de muertos, 25 millones de los cuales eran militares y el resto civiles.

Estadísticas económicas

Estados Unidos fue el país que destinó más dinero a la guerra: 341.000 millones de dólares aprox., incluidos 50.000 millones asignados a préstamos y arriendos; de éstos, 31.000 fueron destinados a Gran Bretaña, 11.000 a la URSS, 5.000 a China y 3.000 fueron repartidos entre otros 35 países. La segunda nación fue Alemania, que dedicó 272.000 millones de dólares; le sigue la URSS con 192.000 millones; Gran Bretaña, con 120.000 millones; Italia, con 94.000 millones; y Japón, con 56.000 millones.

Las pérdidas humanas

En la URSS, cuyas bajas entre personal militar y población civil se cree que superaron los 27 millones. Las víctimas militares y civiles de los aliados fueron de 44 millones, en tanto que las de las potencias del Eje de 11 millones. El número de muertos de ambos bandos en Europa ascendió a 19 millones y las víctimas de la guerra contra Japón llegaron a los 6 millones. Estados Unidos, que apenas sufrió bajas entre la población civil, perdió a unos 400.000 ciudadanos.

Gran Bretaña, Francia y Alemania dejaron de ser grandes potencias desde el punto de vista militar, posición que fue ocupada por Estados Unidos y la URSS.

Vídeos relacionados