Fábrica de Sargadelos

Historia. Fábrica de Sargadelos. Antonio Raimundo Ibánez. Siglo XVIII. Porcelana y cerámica. Loza. Galicia

  • Enviado por: Roberto Casariego Labayén
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas
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Antonio Raimundo Ibáñez

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La real fabrica de Sargadelos

Índice

Contexto Histórico del siglo XVIII (página 3)

Antonio Raimundo Ibáñez (biografía) (página 4)

Real fábrica de Sargadelos. (Página 6)

Conclusiones (página 8)

Bibliografía (página 9)

Anexos (Página 10)Contexto Histórico del siglo XVIII

El siglo XVIII en el estado español tiene como dinastía gobernante a la Borbón, y esta, con Carlos III como rey, inicia el reformismo ilustrado.

Este reformismo, intentaba incrementar la riqueza y el poder de la monarquía junto con el progreso y bienestar de sus habitantes. La mayoría de estas reformas fueron de carácter económico y destacan las siguientes; fomentaron el cultivo de nuevas tierras implantando mejoras técnicas y mejorando las semillas, se defendió el trabajo artesanal y se fomentó la producción industrial.

Esta ultima tenia como objetivo el de superar el atraso económico y la dependencia frente el extranjero, buscaron incentivar el crecimiento artesanal y industrial combinando el intervencionismo del estado con el apoyo a la iniciativa privada, y ahí es donde surge la Fábrica motivo de este documento.

Mientras tanto, en Francia se estaba dando una gran revolución con la cual penetraron ideas ilustradas, y tras esta revolución, el ejercito de este estado penetró en este país creando una guerra de la independencia, en la cual los afrancesados y los fernandinos disputaban sus ideas y su opinión sobre quien debería ocupar la corona española.

Antonio Raimundo Ibáñez (biografía)

Don Antonio Raimundo Ibáñez (figura I) fue uno de las primeras mentes capitalistas del país español en llevar a cabo alguna de sus ideas; nacido en Santa Eulalia de Oscos, (Asturias) en el año 1749, en el seno de una familia hidalga de no muy elevados recursos económicos, fue educado tanto por su padre, que ejercía la profesión de notario, como en el monasterio de Villanova de Oscos.

Ibáñez, tras no poder cursar estudios universitarios, trabajó en la casa Guimarán de Ribadeo, y tras la muerte de su dueño, este personaje fue nombrado administrador de la casa. De este modo comenzó su escalada en el mundo de los negocios, comerciando con diversos productos y llegando a ser armador de mercantes, ya un gran logro para la época. En el 1780 le es concedida la licencia para comerciar con las Indias, lo q lo impulsará económicamente. En 1784 funda la Real Compañía Marítima para incrementar las importaciones internacionales, asociándose para ello con el acaudalado mayorista compostelano José de Andrés García, otra de las grandes mentes capitalistas de la comunidad gallega.

Tras esto, y llegando ya al motivo de este trabajo, construye, entre 1791 y 1806 el conocido como complejo industrial de Sargadelos (del que hablaremos en paginas posteriores), y de este modo se convierte en una incipiente mente capitalista en competencia con los viejos poderes y deseoso del control de los campesinos. Esta situación provocaría una fuerte conflictividad social en sus centros fabriles, que desembocó en 1798 en una gran revuelta. A partir de este suceso comenzará el declive de Ibáñez.

Con el estallido de la Guerra de la Independencia en 1808, Ibáñez formó parte de la Junta de Ribadeo. Ésta, en el acoso del ejército francés a la villa, aceptó las condiciones de los invasores. El pueblo vio en ello un acto de traición y los miembros de la Junta tuvieron que ocultarse. Ibáñez, considerando como un afrancesado, fue interceptado el 2 de febrero de 1809 al huir de Ribadeo y asesinado, segundo la leyenda, atado a un carro y arrastrado por las empedradas calles de Ribadeo.

Los poderes tradicionales de la nobleza y el clero hicieron resistencia a la modernidad de sus proyectos y posiblemente hayan sido también los maquinadores de su trágica muerte, las múltiples leyendas que aun se cuentan sobre su persona en el actual Concello de Cervo y alrededores son una clara prueba de esto.

Ibáñez, es considerado por muchos como el introductor del moderno capitalismo industrial en España.

Aunque fue y es comúnmente conocido por el marqués de Sargadelos, lo cierto es que tal título, que en 1808 estaba tramitándose, no llegó a expedirse con todos los requisitos debido a los cambios políticos que trajo el motín de Aranjuez y, meses más tarde, la guerra de la Independencia.

Su pazo (figura II) aun se conserva hoy en la localidad mariañaa de Ribadeo.

Real fábrica de Sargadelos.

Como ya indicamos anteriormente, La real Fabrica de Sargadelos, fue creada por Antonio Raimundo Ibáñez en el siglo XVIII, y este planifica una Siderurgia, una cerámica, una fábrica textil y otra de vidrio en esta parroquia da Cervo (Lugo).

La construcción de estas fábricas, algunas de las cuales no pasaron de proyecto, fue en un periodo de conocimientos atrasados, en particular los de la siderurgia, de gran importancia en la zona.

La planificación de tal número de fábricas era un acto de valentía para la época, y el permiso tardó en llegar por la constante oposición del gobierno local. El principal argumento en contra fue las futuras consecuencias en el entorno, debido a la deforestación de una zona que beneficiaba tanto al pueblo como a la marina, la cual necesitaba esa madera en la construcción de buques.

La siderurgia se colocó en un lugar rico en menas de hierro, y todos los lugares en los que se trabajaba este metal estaban al servicio de la nabal de Ferrol.

Las ollas y potes de indispensable uso para la población venían importadas desde Burdeos, y su forma era prácticamente imposible de realizar de modo artesanal.

Una vez construida la fábrica el mayor problema era que todos los obreros dependían de los técnicos extranjeros, una de las causas por las que su producción llegó a no ser rentable.

El enclave en Sargadelos fue elegido por varios factores, entre los que destacan el río Xunco, corto, encajado en un valle y con elevada pendiente, lo que era propicio para la creación de embalses y aprovechamiento de su fuerza motriz. La gran cantidad de carbón vegetal de la zona, el elevado número de yacimientos, la proximidad de la costa y los diversos puntos en los cuales es sencilla la colocación de un puerto también ayudaron en la elección de este lugar.

La carga y descarga de materiales se realizaba en la hoy conocida como playa de O Torno, en Sanciprian, pueblo en cual aún se observan ruinas de diferentes fábricas relacionadas.

De la siderurgia solo se conserva un tercio de la obra.

Por orden cronológico, primero se construyó una presa (figura III) y un canal (Figura IV), dos hornos altos (Figura V), los talleres (Figura VI), y la siderurgia (Figura VII).

La fábrica de cerámica (Figura VIII) creaba loza al estilo ingles, la más moderna del momento en Europa y visitada por gran numero de extranjeros, la calidad de sus creaciones era considerable y con un reducido coste debido a la calidad del caolín (arcilla blanca) extraído en la zona, llegó a ser comparada con la de la cartuja.

Hoy en día también se pueden encontrar las ruinas del antiguo molino del cual se abastecían los trabajadores de la fábrica (Figura IX).

Conclusiones

Situado en aquella época, la creación de la fábrica seria a mí juzgar objeto de protesta, me arrebataría los bosques de los cuales la población se sirve para caza, abonos y madera que de otra forma la tendría que comprar.

Al estar la iglesia en contra, y además tener que trabajar en algo nunca antes visto el miedo entre la población es lógicamente normal.

A nivel económico y político es sencillo estar en contra, a pesar de los beneficios que esto proporcionaría al estado, el poder de Ibáñez como persona sin privilegios de sangre seria claramente contradictorio con el sistema establecido.

A largo plazo seria muy buena idea la creación de este complejo, pero posiblemente la idea era demasiado avanzada para el momento y el gobierno no estaba por la labor de colaborar, con otros sistemas políticos seria posible una industrialización que produjera riqueza a la zona.

El impacto que supuso esta fábrica en la población local es comparable con el que supuso la creación de la fábrica de alumina-aluminios en los concellos de cervo y xobe, y los intentos de construcción de una central nuclear a finales de los 70 en la zona.

También cabe destacar que las leyendas que surgieron alrededor de este proyecto industrial en la zona todavía perduran en el tiempo, siendo fácil iniciar un debate sobre ellas hablando con la población de los alrededores de Sargadelos a día de hoy.

Bibliografía

Gran Enciclopedia Asturiana (tomo 8, Silverio Cañada Edit., Gijón, 1981).

Historia (, por X. Alfeirán, A. Brea y A. Romero, consorcio editorial galego.)

Anexos

'Fábrica de Sargadelos'

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