Religión y Creencias


Experiencia de la Fe


ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

  • La experiencia de la fe.

  • Definición de fe

  • La fe situada en la historia

  • Idea de fe en el Nuevo testamento

  • Ideas cristianas posteriores

  • Relación de fe con cultura

  • Pluralismo

  • La cultura

  • Dios y la fe en nuestra sociedad

  • Aportación de la fe cristiana a la sociedad

  • La fe en la Literatura

  • BIBLIOGRAFIA

    INTRODUCCIÓN

    La fe cristiana no es una creencia. Es, ante todo, una experiencia de relación.

    Cuando hablamos de experiencia no nos referimos a algo que se aprende con el paso del tiempo ni al conjunto de lo que vemos o sabemos, sino a algo que se siente y se vive con la máxima intensidad.

    Los elementos constitutivos de la experiencia son:

  • Se trata de una situación o realidad que se vive en contacto directo con ella.

  • Se vive con intensidad y de manera global, afecta a toda la persona.

  • Se valora mediante la reflexión y la interpretación y, se integra en la vida de cada uno.

  • Se expresa en palabras, gestos, conductas, ritos, ... y afecta al propio modo de pensar y de vivir.

  • 1.La experiencia de la fe

    1.1. DEFINICIÓN

    La fe es ante todo una experiencia. La fe cristiana no es creer en algo, sino en alguien, en el Dios revelado en y por Jesús. Por eso, quien cree en Jesús, cree en Dios. Esta fe comporta, ciertamente, creer en los valores que vivió Jesús y en los ideales que predicó, pero esto no es suficiente: para que exista la fe es necesario que se establezca una relación con Jesús.

    Por tanto la fe es; una respuesta humana libre y voluntaria, que consiste en realizar una relación de amistad con Jesús que te conducirá al encuentro con Dios y los demás, y que se expresa en la comunidad cristiana (la Iglesia), en la oración y celebración y en el estilo de vivir y compromiso. Comprende una adhesión de la inteligencia y voluntad a la revelación que Dios ha hecho de si mismo mediante sus actos y palabras.

    1.2. LA FE SITUADA EN LA HISTORIA

    1.2.1. La idea de fe en el Nuevo testamento.

    La más evocadora está en Hebreos 11,1, donde la fe se proclama como “el fundamento de las cosas que se esperan y el convencimiento de las cosas que no se ven”. Para los autores del Nuevo Testamento, la fe ha encontrado su centro en la relación de los creyentes con Jesucristo. Pero la idea de fe en el Nuevo Testamento va más allá de la expuesta en los libros sagrados hebreos porque añade el concepto de “creer en” o “creer que”.

    1.2.2. Ideas cristianas posteriores.

    Desde una perspectiva histórica, la Iglesia apostólica romana ha definido la fe como la total aceptación de la doctrina y de la autoridad absoluta de Dios en lo que revela o promete revelar.

    No todos los cristianos han creído que las exigencias de la fe son compatibles con las de la razón. Muchos de los primeros cristianos, entre ellos San Pablo y el teólogo del siglo II Tertuliano, insistieron en que la fe parece un disparate a los ojos de los que no han sido abiertos por la gracia de Dios.

    En general los teólogos protestantes modernos han subrayado el aspecto subjetivo o individualista de la fe y se han centrado en el riesgo y el sacrificio moral que implica intentar llevar en el orden cotidiano una vida cristiana, en vez de aceptar los credos como una expresión de la fe.

    2.Relación de fe con cultura

    Religión y cultura han ido unidas de la mano durante muchos siglos. Hoy no es así, la cultura se ha independizado de la religión. Un rasgo fundamental de nuestra cultura es el pluralismo o la diversidad de costumbres, de tradiciones, de creencias y, en suma, de maneras de ver y vivir la realidad.

    2.1. PLURALISMO

    El pluralismo es expresión de una cultura que ha ido suplantando a las categorías culturales tradicionales. Este desplazamiento, a la vez< que suscita riqueza cultural y nuevas posibilidades de libertad, propicia inseguridad en las instituciones y en las personas. La religión no queda al margen de esto. El pluralismo puede causar distintas reacciones en las personas:

    Apatía: Actitud propia de quien vive una fe débil, vacía, sin personalizar, de puro cumplimiento, ajena a la vida y sin convicciones intelectuales suficientes. Al más leve envite cultural, su fe se hunde y se diluye en el olvido.

    Fundamentalismo: Es la actitud de quien se rebela contra todo cambio que afecte a su manera tradicional de entender y expresar la fe. Pretende conseguir, aun por la fuerza, que la religión recupere el control social y cultural que ejerció en épocas pasadas.

    Sectarismo: Actitud de quien valora negativamente la realidad y se aparta de la sociedad. Para protegerse bien de cualquier contaminación exterior, se adhiere a una secta o grupo cerrado, generalmente, dirigido por un líder.

    Esnobismo: Postura típica de quien acepta cualquier idea o novedad que se pone de moda, pero su vida va por otro lado: no tiene criterios personales ni se compromete en una acción seria: en el fondo, todo le da igual.

    Adaptación: Actitud de quien vive su fe adaptándose, de manera crítica pero con confianza, a los cambios culturales. Asume lo que la cultura aporta de positivo a su fe y, a la inversa, trata de impregnar esa cultura con los valores que aporta el evangelio.

    El pluralismo cultural y la experiencia de la fe reclaman una

    Relación fe-cultura: que conduce a Inculturar la fe y evangelizar la cultura.

    3.Cultura

    La cultura puede considerarse como el conjunto de rasgos distintos que caracterizan a un grupo social. Se trata de rasgos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos. Engloba modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias. La cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre si mismo. Por ella es como discernimos los valores y realizamos nuestras opciones.

    La cultura que se desentienda de los rasgos espirituales que la identifican queda mutilada en su propio ser. Asimismo, una religión que prescinda de las realidades culturales pierde legitimidad y credibilidad. Por tanto, la relación entre fe y cultura no puede ser de oposición, sino de diálogo y apertura mutua.

    Los cristianos deben adaptar su manera de expresar y vivir la fe a la cultura a la que pertenecen, a fin de vivir esa fe con mayor autenticidad y valor testimonial. Este proceso de adaptación se denomina inculturación de la fe.

    La fe impulsa a los cristianos a evangelizar la cultura, es decir, a estimular, enriquecer, purificar y perfeccionar la cultura en consonancia con los valores evangélicos, colaborando así a construir una sociedad fraterna y solidaria.

    4.Dios y la fe en nuestra sociedad

    4.1. APORTACIÓN DE LA FE CRISTIANA A LA SOCIEDAD

    La fe cristiana no se desentiende de las realidades sociales; al contrario, reclama una constante atención a los problemas de este mundo y el compromiso de colaborar en el progreso de la sociedad.

    4.2. LA FE EN LA LITERATURA

    En nuestra sociedad podemos encontrar diversas formas de manifestar u opinar sobre la fe. De hecho existen diversos autores que expresan la fe en sus libros, tales como Juan Ramón Jiménez o Antonio Machado. Aquí tenemos un fragmento de Juan Ramón Jiménez titulado

    “Lo que Vos queráis Señor”:

    “Lo que Vos queráis Señor;

    sea lo que Vos queráis.

    Si queréis que entre las rosas

    ría hacia los matinales

    resplandores de la vida,

    sea lo que Vos queráis.

    Si queréis que, entre los cardos,

    sangre hacia los insondables

    sombras de una noche eterna,

    sea lo que Vos queráis.

    Gracias si queréis que mire,

    gracias si queréis cegarme;

    gracias por todo y por nada;

    sea lo que Vos queráis.

    Lo que Vos queráis, Señor;

    sea lo que Vos queráis.”

    También podemos encontrar fragmentos de Antonio Machado, tales como este, procedente de Proverbios y Cantares:

    “Yo amo a Jesús que nos dijo:

    cielo y Tierra pasarán.

    cuando cielo y tierra pasen

    mi palabra quedará.

    ¿Cuál fue, Jesús, tu palabra?

    ¿Amor? ¿Perdón? ¿Caridad?

    Todas tus palabras fueron

    una palabra: ¡velad!”

    En esta generación también podemos encontrar otro autor importante refiriéndonos a temas con respecto a la fe. Hablamos, por supuesto, de Miguel de Unamuno con su ansia de libertad. Tomamos como ejemplo un fragmento escrito por esta personalidad:

    “...Yo te mando, Señor, a los cielos

    con mi amor, mi sed.

    Es la sed insaciable y ardiente

    de solo verdad.

    Dame, oh Dios, a beber en la fuente

    de tu eternidad.

    Méteme, Padre eterno, en tu pecho,

    misterioso hogar,

    dormiré allí, pues vengo deshecho

    del duro bregar”

    Bibliografía

    • Libro de Mambré Religión Católica © de Secundaria, ediciones SM-PPC.

    • Enciclopedia Encarta 99 ®




    Descargar
    Enviado por:Carlos
    Idioma: castellano
    País: España

    Te va a interesar