Expansión europea

Historia universal. Descubrimientos geográficos. Viajes de Colón. Comercio. Navegación

  • Enviado por: Luciana Martínez B.
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 10 páginas

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Expansión europea

Evolución social y económica de España:

Durante la baja edad media, la población española era heterogénea. La mayoría era cristiana pero existían grandes núcleos judíos, musulmanes y moriscos. La sociedad era de carácter feudal: nobles, villanos libres y siervos.

A partir del siglo XI resurge la vida urbana e incrementa la industria y el comercio.

Durante los primeros siglos de la Reconquista las únicas fuentes de riqueza estaban constituidas por una agricultura y ganadería precarias. Al afirmarse el predominio cristiano se advierte un notable progreso, acentuándose también la actividad comercial e industrial.

La sociedad

Se calcula que en la época del descubrimiento, la población española no superaba los 9 millones de habitantes.

La parte dirigente de la sociedad estaba en manos de la nobleza, integrada por militares, gentilhombres y jerarquías eclesiásticas.

La clase media estaba formada por los medianos: mercaderes, artistas, notarios, campesinos ricos, etc. Constituían el 3% de la población.

Luego, para llenar el vacío entre la aristocracia y el último eslabón social, estaban los judíos y los clérigos.

El campesinado constituía el 80% de la población: labradores, cuya situación económica variaba de una región a otra.

El clero: dotado de un gran sentido de corporación, con un apreciable poder económico y ciertos privilegios.

Comercio exterior de España en el siglo XV

La regiones que mantuvieron un comercio más prematuro con otros países fueron Galicia y Vascongadas. Por sus puertos se exportaban los productos de Castilla, Navarra y Aragón hacia los puertos del norte de Europa. A mediados del siglo XIII ya se celebraron contratos con Flandes y Alemania sobre los artículos españoles.

Una vez conquistada Sevilla, se convirtió en un emporio comercial al que acudían naos con mercancías de diversas partes del mundo: de Tánger, Cuta, Túnez , Bugía y Alejandría; de Génova, Pisa, Portugal, Burdeos, Bayona, Sicilia Y Gascuña.

La flota reunida por el almirante burgalés Ramón Bonifaz para la conquista de Sevilla (1248) y el establecimiento de astilleros en esta ciudad y en otros puertos, dio un primer impulso a la marina mercante, base del comercio exterior castellano.

Los vinos y otras mercancías procedían de la agricultura del valle del Ebro. Arroz y azafrán se exportaban también a Flandes. La industria de Valencia, Cataluña y Mallorca, que producía papel, sedas, objetos de latòn, cerámica y trabajos en cuero, proporcionaban artículos comerciales, apetecidos en Europa.

La producción arogonesa y catalana utilizaba los puertos del Cantábrico y los de Cataluña. En los fueros aragoneses y en los Usatges catalanes abundan las disposiciones dictadas para proteger a los mercaderes de mar y de Tierra. El puerto de Barcelona fue visitado por mercaderes de muchos paìses.

Los reyes católicos promulgaron numerosas cèdulas y pragmáticas para favorecer la agricultura, la ganaderìa, la industria y el comercio.

La cosmografía y la náutica

En la escuela de traductores de Toledo, Gerardo de Cremona tradujo obras que hicieron florecer los estudios de matemática y astronomía.

Los reyes españoles y los monarcas portugueses procuraron reunir en sus respectivas Cortes gentes expertas en náutica y cartografía, y matemática y astronomía. Los especialistas en estas ciencias fueron: Abraham Zacuto, Don Manuel, Rodrigo Basurto, Antonio de Nebrija, entre otros.

Las cartas de navegar

Las cartas náuticas son muy antiguas, como prueba la referencia mitológica de que el dios Eolo dio a Ulises una carta marina trazada en la piel de un carnero.

Los portulanos, en su verdadera acepción, eran la descripción de un itinerario marítimo con los puertos y costas existentes entre ellos, marcàndose distancia y el rumbo que se debìa seguir.

Màs tarde naciò el mapa marino, al que se dio el mismo nombre de portulano.

La referencia mas antigua de una carta de navegar es a fines del siglo XIII y se sabe que en 1359 era obligatorio para las galeras aragonesas llevar dos cartas de marear cada una. No existe un inventario de los mapas que se conservan.

La marina y la técnica de la construcción naval

Con Alfonso X, la marina española adquirió una organización de que antes se carecìa. La flota que cooperò en Sevilla, se reclutò con naves gallegas y de los puertos cantábricos; pero Alfonso X construyò un arsenal en Sevilla y organizò una escuadra real, compuesta de diez galeras nuevas que habìan de prestar servicio permanente.

Las naves grandes se llamaban carracas y naos, mientras que las menores se llamaban carracones, buzos, táridas, cocas, leños, barcas, etc. Las cocas, de origen càntabro, de menor tonelaje y más lijeras, se generalizaron en el Mediterráneo.

Con el incremento del comercio y las numerosas guerras exteriores se reforzó la construcción de naves en el Mediterráneo.

Las naves mercantes se armaban para defenderse de los piratas y en caso necesario, se incorporaban a las flotas reales.

Causas de los descubrimientos geográficos:

  • Intereses económicos: Europa y Asia mantenían relaciones comerciales desde tiempos remotos. No existía ruta marítima entre los dos continentes y, cuando Constantinopla y los puertos mediterráneos cayeron en poder de los turcos, Europa quedó aislada de Asia. Entonces fue necesario buscar nuevos derroteros para comerciar con Oriente.

  • Progresos científicos y técnicos del Renacimiento: entre los más importantes estuvieron: la brújula de navegación, y lo más importante fue el cambio de barcazas medievales a carabelas, o naves de buenas condiciones marineras, provistas de velas y adecuadas para la navegación oceánica.

  • Relatos de viajeros: esto también fue importante, ya que algunos viajeros llegaron hasta lejanas regiones y sus posteriores relatos excitaron el deseo de conocerlas.

  • Divulgación de la ciencia geográfica: en la Edad Media, la mayoría de los hombres de ciencia opinaba que la Tierra era plana y que el océano Atlántico, o “mar tenebroso”, indicaba el límite del mundo.

Sin embargo, en el siglo XV, la curiosidad intelectual despertó interés por la lectura de autores antiguas que sostenían la teoría de la esfericidad terrestre.

Por otra parte, imperfectas cartas náuticas fueron reemplazadas por mapas de relativa exactitud, dibujados por cartógrafos principalmente italianos.

  • Afán de aventuras y deseo de propagar la fe: españoles y portugueses se destacan por sobre todos los navegantes de ésta época, por su tradición marina, sus progresos náuticos, espíritu aventurero y sus deseos de evangelizar nuevas tierras.

Descubrimiento de América:

Los españoles descubrieron América en 1492, pero es posible que antes, otros europeos hayan llegado al continente.

Por esa época, se pensaba que el océano Atlántico debían existir otras tierras, y es probable que los fenicios o los japoneses fueran arrastrados por las corrientes marinas hasta las costas americanas.

Cristóbal Colón: (1451-1506), nacido en Génova, descubridor de América. Obtuvo de la reina Isabel el apoyo para realizar la expedición mediante la que se proponía llegar al Oriente y abrir el camino por la invasión turca. Partió de Puerto de palos el 3 de agosto de 1492, y el 12 de octubre del mismo año llegó a Isla Guanahaní. Hizo tres viajes más: en 1493, 1498 y por último, 1502.

Colón en España:

En 1484, al fallecer su esposa, se dirigió a España con su hijo Diego.

En la villa de Palos, consiguió albergue en el convento de La Rábida.

Con el apoyo de varios personajes influyentes de la Corte llegó Colón a la ciudad de Córdoba, donde se hallaban los reyes católicos.

Al cabo de tres años los peritos se expidieron en forma desfavorable.

Colón volvió al convento de La Rábida y allí, se relacionó con Martín Alonso Pinzón, al mismo tiempo que escribía a la reina interesándola nuevamente en el asunto. Isabel citó a Colón para otra entrevista.

El 17 de abril de 1492 se firmaron en Sane Fe las capitulaciones entre la corona española y Cristóbal Colón.

Sus viajes:

Primer viaje: (Mapa 1)Cristóbal Colón se asoció con dos hábiles y valientes marinos, los hermanos Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez Pinzón, que comprometieron en la empresa buena parte de su fortuna y también lo acompañaron en ella.

Tres pequeñas embarcaciones utilizó Colón en su primer viaje: dos carabelas: La Niña y La Pinta, propiedad de la villa de Palos, y una nao. La Santa María (también llamada, Capitana, La Gallega o Marigalante.

El 3 de agosto de 1492 zarparon de Puerto de Palos. El 11 de octubre Colón divisó una pequeña luz, y el día 12 de octubre de 1492 un marinero de La Pinta, Juan Rodríguez Bermejo, dio el ansiado ¡Tierra!.

Los navegantes navegaron en una isla llamada Guahananí, e inmediatamente inició la búsqueda de sus riquezas.

Pero no encontró botín alguno y decidió otras exploraciones que le permitieron descubrir las islas de Concepción, Fernandina e Isabela.

El 28 de octubre descubrió Cuba.

Colón llegó el 6 de diciembre a Haití. En la noche de Navidad corriente, se destruyo la Santa María.

Con los restos decidió construir un fuerte, en diez días de trabajo estaba terminada la primera fundación española de América: la villa de la Navidad. Allí dejó 39 voluntarios al mando de Diego de Arana, y en enero de 1493 emprendió el regreso en La Niña.

Colón llegó a Lisboa, Portugal, y comunicó a Juan II el éxito de la empresa.

El 15 de marzo de 1494 arribó al puerto de Palos, en España.

Segundo viaje: (Mapa 2)El 25 de septiembre de 1493 Colón zarpó del puerto de Cádiz.

El 28 de noviembre arribó a La Española y encontró el fuerte Navidad destruido y muertos todos los integrantes de la guarnición. En vista del fracaso, se dirigió un poco más al sudeste de la isla y a orillas de un río fundó la primera ciudad española en América que llamó Isabela.

Inició una exploración por el interior de La Española en busca de oro, y en el transcurso de la cual fundó el fuerte de Santo Tomás.

Regresó a La Isabela donde embarcó en tres naves para continuar la búsqueda de riquezas. Luego, descubrió Jamaica y, más tarde, se enfermó y tuvo que regresar a La Isabela.

En mayo de 1496 retornó a España, al frente del gobierno de la isla quedó su hermano Bartolomé.

Tercer viaje: (Mapa 3)en 1498 partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda. Al llegar a las islas canarias dispuso dividir la flota; tres barcos se dirigieron hacia La Española, y con los restantes navegó en dirección sudoeste.

Llegó a la isla Trinidad, avistó el golfo de Paria, las bocas de Orinoco y la isla Margarita. Finalizada la exploración se dirigió a La Española, donde encontró la isla agitada por varios incidentes.

Las noticias de estos desórdenes llegaron a la Corte y los reyes enviaron a don Francisco de Bobadilla como gobernador y juez pesquisidor, quien al arribar a Santo Domingo, se enteró de todas las quejas del contra el descubridor, fundada en el maltrato a los indios y algunas ejecuciones de españoles sediciosos.

Bobadilla dispuso engrillar a Colón y a sus hermanos, luego los remitió a la metrópoli en calidad de prisioneros.

En España los reyes ordenaron la libertad de los acusados, y Bobadilla fue reemplazado por Nicolás de Ovando.

Cuarto viaje: (Mapa 4)Colón partió de Cádiz en mayo de 1502. Lo acompañaron uno de sus hermanos, Bartolomé, y su hijo Fernando.

El 15 de junio descubrió la isla Martinica.

Colón prosiguió sus exploraciones y, luego de pasar frente a las islas Jardines de la Reina, se dirigió hacia el sudoeste y avistó América Central a la altura de Honduras. Siguió las costas en dirección al sur, hasta arribar al golfo de Darién, y de allí pretendió llegar a La Española, sin embrago, el estado precario de las naves, lo obligó a varar en las playas de Jamaica.

Después de un año de sufrimientos, Ovando envió dos naves para recatarlo: el 13 de agosto, Colón y sus extenuados compañeros llegaron a Santo Domingo. Anciano, enfermo y desengañado, embarcó con ellos y partió rumbo a España.

El 26 de noviembre, falleció su más grande protectora: la reina Isabel, y el 20 de mayo de 1906, falleció Colón en Valladolid, convencido de haber encontrado una nueva vía marítima que comunicara con la India.

Consecuencias del descubrimiento:

  • Científicas:

    • Geográficas: amplió en forma considerable la extensión cuando se tuvo la certeza de haber descubierto un nuevo continente. Fueron desechadas las teorías erróneas sobre la configuración del universo y quedaron demostradas la forma y las dimensiones reales del planeta. Así, se trazaron mejores mapas.

    • Etnográficas: los grupos étnicos americanos enriquecieron las razas ya conocidas y hasta hicieron surgir nuevas teorías sobre el origen del hombre.

    • Flora y fauna: se conocieron nuevas especies de animales y lo mismo sucedió con los vegetales: papa, maíz, tabaco, etc.

  • Políticas: el Mediterráneo, centro de la actividad comercial, perdió su importancia y la adquirió la Costa atlántica. Génova y Venecia, y los puertos de Marsella y Alejandría, disminuyeron su influencia, comercial y política.

  • Económicas: el oro y la plata de América, se introdujo en Europa, así aumentó el uso de la moneda y sustituyó los pagos de especie.

  • Las nuevas rutas comerciales y el intercambio de productos entre l viejo y el nuevo mundo, nutrieron la circulación económica y beneficiaron a la Humanidad.

  • Jurídicas: capitulaciones concedidas a Colón se inicia la llamada Legislación de Indias, o sea, el conjunto de reales cédulas, provisiones, reglamentos y todo orden de disposiciones que los monarcas y magistrados redactaron para el mejor gobierno de América.

  • El choque entre le español victorioso y el indio dio origen a una serie de problemas, por medio de los cuales, teólogos y juristas dejaron sentados los principios básicos de la libertad y de la dignidad humanas.

    Lugares que descubrió Cristóbal Colón en el total de sus 4 viajes:

    Lugares descubiertos por Colón:

    Algunos de los nombres que les dio:

    Guhananí

    San Salvador

    Cuba

    Juana

    Haití o Santo Domingo

    La Española

    Jamaica

    Isla Trinidad

    Isla Margarita

    Isla Martinica

    Honduras

    Golfo de Darién

    Viajes de los portugueses:

    A principios del siglo XV los portugueses se hallaban a la vanguardia en materia de estudios geográficos y astronómicos. El perfeccionamiento de los instrumentos náuticos, el mayor aporte de los navíos y el aumento de los conocimientos científicos, animaron a los marinos lusitanos a iniciar el descubrimiento de nuevas tierras.

    En 1415, Don Enrique llamado el navegante hijo del rey Juan I de Portugal, fundó en Sagres (próximo al cabo San Vicente) una escuela de cosmografía y un observatorio astronómico destinado a perfeccionar los estudios de marinos y cartógrafos.

    A parte de ese momento, Don Enrique se convirtió en el director de los descubrimientos portugueses a lo largo del litoral africano.

    Descubrimientos en el litoral africano:

    En 1418, Bartolomé Perestrello descubrió la isla de Porto Santo, y en 1419 los navegantes Zarco y Vaz llegaron a la isla Madeira.

    En 1434 Gil Eannes logró cruzar el cabo Bojador.

    En 1445 Dioniso Días llegó al cabo Verde; más tarde, Diego Gómez descubrió las islas de Cabo Verde.

    En 1460 falleció el infante Don Enrique, aunque no por esto se detuvo la exploración de la costa africana, que continuó en los reinados de sus sucesores.

    En 1462, Pedro Cintra descubrió las costas de Sierra Leona y Guinea. Los navegantes Juan de Santarem y Pedro de Escobar cruzaron, en 1472, la línea imaginaria del ecuador, y en 1475 Fernando Poo arribó a la isla que hay lleva su nombre.

    Años más tarde, 1484, Diego Cam y Martín Behaim arribaron a la desembocadura del río Congo.

    En 1488 Bartolomé Días llegó al extremo sur del África. Debido a las tempestades que debió sopotar, el audaz marino lo llamó cabo de las Tormentas, pero luego el rey Juan II lo inmortalizó con el nombre de Buena Esperanza.

    Descubrimiento y conquista de las Indias Orientales:

    En 1497 Vasco de Gama zarpó de Lisboa, y luego de seguir el mismo itinerario de Dias, bordeó la costa africana oriental y arribó a Calicut, en el litoral sudoeste de la India.

    Al resegrar a Portugal fue recibido con gran júbilo y condecorado por Manuel I, pues había encontrado la ruta que llevaba al país de las especias.

    Los portugueses trataron de inmediato de asegurarse el dominio de esa ruta. El rey de Portugal equipo una poderosa armada que confió a Pedro Alvarez Cabral, quien partió de Lisboa en 1500, pero sus naves fueron arrastradas hacia el oeste por corrientes oceánicas. Avistó tierras desconocidas y tomó posesión de ellas en nombre del monarca; había recalado, sin proponérselo, en las costas americanas del Brasil.

    Al poco tiempo Cabral zarpó en dirección a ala India, arribó a Calicut y posteriormente regresó a Lisboa.

    En pocos años los portugueses fueron dueños de un vasto período que comprendía desde Africa hasta las Molucas, unas 5000 leguas de costa.

    A semejanza de los fenicios y los cartagineses, establecieron factorías o estaciones marítimas, sin ocupar el interior del territorio. Por esta causa, el imperio colonial portugués fue de efímera duración y a comienzos del siglo XVII los holandeses se habían apropiado de numerosas factorías lusitanas.

    Hernando de Magallanes:

    El fracaso de Solís dejó pendiente el problema, pero en 1519 el navegante portugués Hernando de Magallanes aseguró al rey de España que hallaría el paso interoceánico. El 20 de septiembre partió de Sanlúcar al mando de una flota de 5 naves y 256 tripulantes.

    A comienzos de enero de 1520 la flota llegó a las bocas del actual río de la Plata, pero luego de penetrar en él y explorarlo cuidadosamente, Magallanes se convenció de que el río no podía ser el canal interoceánico y continuó con las embarcaciones rumbo al sur, a lo largo de la costa patagónica; el 14 de septiembre exploraron las bocas del río Santa Cruz. Allí naufragó una de sus naves.

    Descubrimiento del estrecho:

    El 21 de octubre las naves doblaron al cabo de las vírgenes y apareció ante los audaces navegantes una gran escotadura que era el ansiado paso de mar a mar. Antes de penetrar en él, y debido a la escasez de víveres, Magallanes consultó con sus capitanes, quienes esta vez le aconsejaron “pasar adelante”. Solo se opuso Esteban Gómez, quien -acobardado por los riesgos- regresó a Sevilla por la ruta del Atlántico. (en el viaje descubrió casualmente las Malvinas).

    Con las tres embarcaciones restantes se internaron por el estrecho. De noche observaron hogueras en la costa sur, por lo que la denominaron Tierra del Fuego.

    El 27 de octubre de 1520, después de pasar al cabo de Todos los Santos, las embarcaciones llegaron a un inmenso océano que por la tranquilidad de sus aguas lo denominaron océano Pacífico.

    La empresa había sido coronada por el éxito. Magallanes indico el canal con el nombre de Todos los Santos, pero la posteridad lo ha inmortalizado con el nombre de su descubridor.

    El cruce del océano, en dirección al Asia, puso a prueba el temple de estos valientes. Hambrientos y sin agua potable, muchos perecieron de escorbuto. El 6 de marzo de 1521 reclamaron en las islas Marianas. El mismo mes avistaron varias islas que denominaron San Lázaro (Filipinas).

    Sebastián Elcano

    Elcano iniciò el regreso a Españla por el océano Índico mientras la trinidad, a causa de las averìas, huboi de quedar en el puerto de Tidore.

    La Victoria soportó terribles temporales y, luego de doblar al sur del África tuvo que recalar en las islas de Cabo Verde.

    Allí los portugueses detuvieron a varios tripulantes que desembarcaron en busca de socorros.

    Entonces Elcano, con los restantes, se hizo a la vela y finalmente entró en Sanlúcar el 7 de septiembre de 1522.

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