Evolución humana

Hominización. Homínidos. Australophitecus. Fósiles. Paleontología. Antropología

  • Enviado por: Vidifer
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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LA EVOLUCIÓN HUMANA

ÍNDICE

  • Australophitecus afarensis.

  • Paranthopus robustus.

  • Homo habilis.

  • Homo erectus.

  • Homo antecessor.

  • Homo heidelbergensis.

  • Homo sapiens.

  • Homo neanderthalensis.

  • Ilustraciones comparativas.

  • Conclusión final.

  • Australopithecus afarensis

  • El Australopithecus afarensis vivió en África oriental hace aproximadamente de 3´9 a 2´9 millones de años (m.a.).

    El fósil más importante de la especie el Lucy. Fue descubierta en 1974 por Donald Johanson en Hadar, Etiopía. En el norte de Tanzania más concretamente en Laetoli se han descubierto huesos fosilizados, este yacimiento, es famoso por sus huellas fósiles de australophitecus descubiertos en 1978 por Mary Leakey, estas huellas son una prueba de que los australopithecus caminaban normalmente erguidos. Tenían una capacidad craneana de 300 a 400 cm3. Las proporciones de los miembros eran muy distintas de las nuestras, los Australopithecus poseían unos brazos mucho más largos que los nuestros y unas piernas muy cortas. La posición del foramen mágnum guarda relación con la postura y separa a los Australopithecus de cualquier antropomorfo, aunque existían claras semejanzas físicas entre estos dos. La dieta principal de los Australopithecus era las frutas y pequeños insectos.

    Los paleoantropólogos han barajado diferentes interpretaciones; de estas interpretaciones existen tres grandes controversias:

      • 1ª: Las huellas de Laetoli no coinciden con el pie y el porte del hombre moderno. Esta observación indica que el afarensis, no vivía básicamente sobre el suelo o por lo menos pasaba gran parte en los árboles. Lucy confirma que el A. afarensis estaba especialmente adaptado para trepar a los árboles. La hipótesis que más se baraja es que los árboles servían de descanso nocturno para estos homínidos ya que su mala visión nocturna y su desconocimientos del fuego lo hacía muy vulnerable, obligándoles así a fabricar nidos en los árboles. Las huellas nos indican que las falanges de los dedos y sobre todo de los pies eran curvadas, estas características están relacionadas con la capacidad de moverse por los árboles.

      • 2ª: La clasificación científica de los fósiles de A. afarensis comparados con Lucy que tenía una altura máxima de 1´2 metros. Mientras que estos fósiles hallados en Hadar y Laetoli alcanzaban una altura de 1´5 metros. Esta diferencia de tamaño hacía pensar que eran dos especies. Hoy, la mayoría de científicos piensan que pertenece a una sola especie con un alto grado de dimorfismo sexual.

      • 3ª: Surge de la teoría de que el A. afarensis era el antepasado común de los posteriores Australopithecus como del género Homo, aunque la similitud de este y el Australopithecus africanus hace más difícil decidir cual dio realmente lugar al género Homo. Hay alguna hipótesis que dice que si el Homo habilis descendiera de Lucy, lo lógico sería que sus brazos se hubiesen acortado para hacerse más humanos. Pero una reconstrucción con fragmentos de extremidades sugiere todo lo contrario. Los fémures tienen la misma longitud, pero el brazo del habilis es más largo, lo que le asemeja más al africanus que a Lucy. En cualquier caso no se han encontrado suficientes fósiles de habilis para sacar conclusiones firmes.

  • Paranthopus robustus

  • Los robustus vivieron el lapso de tiempo comprendido entre 2´1 y 1´2 m.a en el Transvaal, región en la que habitó el A. africanus. En 1938 Robert Broom, adquirió un fósil de mandíbula con un molar que presentaba un aspecto diferente al de A. africanus. Después de descubrir el yacimiento de Kromdraai, del que procedía este fósil, Broom recogió muchos otros huesos y dientes de este tipo que le llevaron a establecer una nueva especie llamada Paranthopus robustus. Los científicos dataron el cráneo en aproximadamente 1´5 m.a. A finales de la década de los 40 se descubrió un yacimiento en Transvaal, el yacimiento de Swartkans.

    Su capacidad encefálica era de 500 cm3 y la altura medía se situaba entre los 1´6 y 1´7 metros. El adjetivo “robusto” fue aplicado ha este homínido dado que si se compara con los Australopithecus se observa que mientras la capacidad encefálica entre Australopithecus y robustus era parecida, el tamaño corporal era mucho mayor. Siempre se ha creído que estos homínidos era agresivos pero nada estaría más alejado de la realidad. Los robustus fabricaban nidos para pasar la noche; utilizaban las zonas arboladas como escondrijo ya que en esas zonas se sentían más a salvo.

    En esta época África se estaba secando casi todos los bosques se estaban convirtiendo en praderas, y los animales se marcharon, se adaptaron o se extinguieron.

    Para robustus esto supuso sobrevivir con raíces, tubérculos y semillas, en vez de frutos. Los homínidos desarrollaron mandíbulas y molares grandes para masticar estos alimentos; los de los machos eran tan grandes que sus músculos estaban fijados a bordes óseos en la parte superior izquierda craneana. Las hembras no tenían bordes, y sus mandíbulas y dientes eran un tercio más pequeños que los de los machos.

    Esta especie convivió con los Paranthropus boisei y los H. habilis, hay algunas hipótesis que afirman que también pudo vivir con el H. erectus.

  • Homo habilis

  • A principios de la década de los 60, en la garganta de Olduvai (Tanzania), Louis Leakey, John Napjer y P. Tobias descubrieron un grupo de fósiles de homínido con una capacidad craneana de ente 590 y 690 cm3. Los científicos propusieron establecer un nuevo género, Homo y una nueva especie habilis. Otros científicos cuestionaron si este aumento de la capacidad craneana era suficiente como para definir un nuevo género, e incluso si el H. habilis era diferente al A. africanus , ya que los dientes de las dos especies son similares. Actualmente entre los científicos están ampliamente aceptados los nombres de género y de especie.

    El H. habilis vivió en el este y posiblemente en el sur de África hace entre 2´5 y 1´5 millones de años. Los fósiles de esta especie se parecen bastante a los de los Australopithecus , el H. habilis tenía molares, premolares y mandíbulas más pequeñas y estrechas que sus predecesores y que los robustus contemporáneos. El H. habilis convivió con dos especie más de Homo el H. ergaster y el H. erectus.

    El H. habilis presenta un alto dimorfismo sexual, en un esqueleto femenino se observa que la altura era solamente de 1 metro y que la relación entre la longitud de sus miembros superiores e inferiores era superior a la de la Australopithecus Lucy.

    El H. habilis presenta unas proporciones corporales muy parecidas a las de los simios. Sin embargo, tenía unos pies y unas manos de aspecto más moderno capaces de fabricar utensilios de piedra “Lacas” que le servían para descuartizar a sus presas, que eran cada vez de mayor tamaño.

    Según P. Tobias los H. habilis presentaban las estructuras neurológicas necesarias para poder llevar a cabo la aparición de un leguaje.

    Debido a la ya citada sabana Africana el Homo habilis tuvo que recorrer distancias considerables para ir en busca de alimento.

    Fue el primer homínido que hizo con sus propias manos una herramienta. La forma de tallar la piedra que empleaban los H. habilis se llama “Lascas”

  • Homo erectus

  • Los paleoantropólogos saben que el hombre evolucionó primero en África, vivió en este continente durante un par de millones de años. La primera especie humana que se sabe se disperso en gran número fuera del continente africano fue descubierta en el Sureste asiático. En 1891 Dubois encontró el cráneo de un homínido en la isla indonesa de Java, al que llamo Pithecantropus erectus. Actualmente conocido como Homo erectus.

    El H. erectus parece haber evolucionado en África a partir de las poblaciones anteriores de H. ergaster, para a continuación dispersarse por Asia hace unos 1´8 m.a. Los últimos fósiles de esta especie, proceden del río Solo en Java. De esta forma el H. erectus fue una especie de gran éxito; se dispersó ampliamente y gozó de larga vida, sobrevivió durante más de 1´5 m.a.

    El H. erectus tenía un cráneo bajo y redondeado, frente prominente y una capacidad craneana de 800 a 1250 cm3; dos veces superior a la de los Australopithecus. Sus huesos eran más gruesos que las especies anteriores. Unas prominentes marcas musculares y gruesas áreas reforzadas en los huesos indican que el cuerpo del H. erectus podía soportar grandes pesos. Aunque tiene unos dientes mucho más pequeños que los Australopithecus, su mandíbula era grande y fuerte. Su altura podía alcanzar 1´70 metros y hasta 1´80 metros. El H. erectus fue el primero en establecer campamentos a ras del suelo, este comportamiento pudo desarrollarse gracias a la manipulación del fuego.

    El H. erectus fue el primer homínido en experimentar los complejos cambios de percepción de la realidad que supone estar en posesión de una fogata. Además de calor para combatir el frió, luz para iluminar las horas de oscuridad y capacidad de transformar los alimentos, el fuego fue un inmejorable recurso disuadir ante la amenaza que suponían los grandes y abundantes predadores que actúan en la sabana durante el crepúsculo y la noche. Así, la combinación de un fuego junto con las barreras levantadas con ramas y arbustos espinosos alrededor del campamento permitió que el H. erectus pudiera vivir en campamentos al aire libre.

    Al principio quizás los seres humanos sólo conseguían el fuego de fuentes naturales y era mantenido vivo alimentándolo con combustible (1ª fase); fabricación del fuego con la utilización de instrumentos (2ª fase). Los erectus tallaban la piedra era “Lascas” sistema más primitivo que utilizaban también los H. habilis.

    Franz Weidenreich descubrió las colecciones más famosas de fósiles de H. erectus en el yacimiento de Zhoukoudian, China. Estos fósiles humanos reciben el nombre de Sinanthropus pekinensis u Hombre de Pekín el que más tarde fue clasificado como H. erectus.

    En China se encuentran otros yacimientos importantes de fósiles de esta especie como, Lantian, Yuanmou, Yuanxian y Hexian. También se han encontrado gran número de utensilios fabricados pro el H. erectus en yacimientos como Nihewan y Bose, en China y otros lugares de antigüedad similar. Desde el descubrimiento del H. erectus, los científicos se preguntan si esta especie era un antepasado directo del hombre moderno. Las últimas poblaciones del H. erectus pueden haber vivido hace solamente 50.000 años, simultáneamente con poblaciones de H. sapiens . El hombre moderno puede no haber evolucionado a partir de estas últimas poblaciones de H. erectus.

  • Homo antecesor

  • Esta especie surgió 1´2 m.a o 800.000 años. Se caracterizaban por poseer un frente baja, curva y circundada por grandes cejas.

    Vivieron en una época donde los polos geográficos no correspondían a los magnéticos. El clima se suavizaba, se pasaba de un clima frío a un clima cada vez más templado. Vinieron a Europa gracias a que los glaciares se retiraron de Europa. En África la lucha por la vida era complicada ya que existía mucha competencia.

    Los H. antecessor seguían con una tecnología muy primitiva “oldovayense” y salieron de África en busca de nuevos alimentos, sobre todo de carne que era muy apreciada por ellos.

    En principio el H. antecessor fue un eslabón más en la pirámide alimenticia, vivía en manadas ya que así se sentía más seguro. El grupo era capaz de cazar, asustar a los carnívoros y protegerse de sus semejantes, se sabe que eran caníbales por el muchas veces mencionado “el niño de Dolina”, que fue devorado como si de otro animal más se tratara.

    Los antecessor tenían un sistema de caza muy organizado, sabían que era mejor cazar en el crepúsculo o al amanecer, para ello utilizaban piedras y lanzas. La forma de tallar la piedra era “Olduvayense”

  • Homo heidelbergensis

  • El hombre de la especie procede de una mandíbula de 500.000 años de antigüedad encontrada en Heidelberg, Alemania. Se cree que el H. heidelbergensis vivió entre 600.000 y 350.000 años.

    Los científicos han encontrado en África pocos fósiles humanos pertenecientes al periodo comprendido entre hace 1´2 m.a. y 600.000 años, durante el cual el H. heidelbergensis o sus antepasados emigraron por primera vez a Europa. Las poblaciones de H. ergaster parecen haber vivido en África hasta hace al menos unos 800.000 años y el norte de África hasta hace unos 500.000 años. Cuando estas poblaciones desaparecieron, parece que otros homínidos de constitución ósea más fuerte y cerebros más grandes, posiblemente el H. heidelbergensis, las sustituyeron. Los científicos han encontrado fósiles en los yacimientos de Bodo en Etiopía, Saldanha en Suráfrica, Ndutu en Tanzania, Kabwe en Zambia y Atapuerca.

    Esta especie también presentaba un dimorfismo sexual aunque más moderado que el A. afarensis o el H. habilis, se calcula que las hembras medían como medía 1´65 metros y los machos 1´75.

    En los H. heidelbergensis existe ya una sociedad solidaria para los ancianos, los enfermos o los niños, esto supone una prueba de que existe una conciencia de la realidad. También se cree que esta especie podría tener ya creencias religiosas, ya que existe la duda si en realidad se hacían ya ritos funerarios en honor a los muertos.

    Los H. heidelbergensis no cultivaban ni tan siquiera domesticaban animales por lo que se consideraban nómadas, esta especie era capaz de aprovechar todos los recursos que le daba la naturaleza para poder subsistir. El H. heidelbergensis tiene herramientas muy sofisticadas la manera de tallar la piedra se denomina “achalense”. El tamaño de las presas de los heidelbergensis es mucho mayor que anteriormente ya que la tecnología en las armas esta relacionado con el aprovechamiento y capacidad cazadora. El aprovechamiento de la presa, era total, utilizaban todas las partes de su cuerpo bien para hacer herramientas o bien para bienestar propio, como es el caso de las pieles.

    Los H. heidelbergensis vivían en grupos reducidos de unas 15 o 20 personas, cuando la escasez de alimentos aumentaba el número de integrantes disminuía, mientras que si la comida era abundante se podían congregar multitud de seres en un mismo grupo.

    Es el H. heidelbergensis la primera especie que puede llevar a cabo el coito frente a frente, en un ritual simbólico de afecto. En la actualidad, esta es una característica especial de los H. sapiens, ya que es la única especie animal capaz de realizar el coito de esta forma.

  • Homo sapiens

  • Los fósiles más antiguos conocidos con características esqueléticas típicas del hombre moderno datan de hace unos 130.000 a 90.000 años. Varías características diferencian el cráneo del sapiens moderno del arcaico:

      • Arcos superciliares, es decir poco marcados.

      • Cráneo redondo.

      • Rostro aplanado o ligeramente prominente de tamaño reducido situado bajo la parte frontal del cráneo.

    De todos los mamíferos , sólo el sapiens tiene la cara posicionada bajo el lóbulo frontal. El sapiens tiende a tener una frente más alta que la tenia el H. neanderthalensis y otros homínidos primitivos. La capacidad craneana del sapiens tiene una media aproximada de 1.350 cm3.

    En los yacimientos de Singha en Sudán, Omo en Etiopía, Klasies River Mouth en Suráfrica y Skhûl en Israel, han encontrado restos de cráneos de los primeros H. sapiens.

    Basándose en estos fósiles, los científicos concluyen que el hombre moderno ya había evolucionado en África hace unos 130.000 años y que en algún momento hace 90.000 años comenzó a dispersarse hacía diferentes partes del mundo por una ruta a través del Oriente Próximo.

    Los H. sapiens y los H. neanderthalensis convivieron durante un largo periodo pero no se sabe todavía muy bien porque los H. sapiens siguieron hacía delante mientras que los H. neanderthalensis se extinguieron.

    Esta es nuestra especie, somos la más inteligente de entre todas las especies del reino animal. Aunque nuestro género es un “caos” ya que somos la única especie que ha sido capaz de sobrevivir al paso del tiempo. Hace ya muchos años que somos el único representante del género Homo. Esto nos hace reflexionar sobre lo insignificantes que somos para la historia de la Tierra, ya que llevamos en esta muy poco tiempo en comparación con otras especies y nos creemos dueños y señores de todo lo que vemos, tan solo por poseer como “arma de defensa”, una mente privilegiada.

    La estatura del sapiens actual depende mucho de las zonas o países habitados, ya que en cada uno de ellos hay una estatura media, esta estatura depende mucho del tipo de alimentación que se lleva a cabo en dicha zona o país.

    Los utensilios fueron evolucionando con el paso del tiempo de una forma escalofriante, hoy por hoy es impresionante la tecnología que ha sido capaz de inventar esta especie y de la multitud de cosas que faltan por innovar. Los antiguos sapiens tallaban la piedra de la forma “auriñaciense”.

    La religión es una característica cultural muy importante de los sapiens ya que en tiempos no tan remotos todos los de nuestra especie nos regíamos por ella. También los sapiens fueron capaces de cultivar y de domesticar animales este fue un paso muy importante para ser seres sedentarios y situarnos en un lugar determinado al que más tarde llamaríamos hogar.

  • Homo neanderthalensis

  • El nombre de neanderthalensis se debe a los fósiles encontrados en 1856 en la cueva Feldhoder del valle de Neander en Alemania. (Thal en alemán, significa valle).

    En el pasado, los científicos pensaban que existían grandes diferencias ente el hombre de Neandertal y del hombre moderno. Esta suposición se basaba en una reconstrucción defectuosa de un esqueleto de neanderthalensis y de sapiens. Esta suposición se basaba en una reconstrucción defectuosa de un esqueleto de neanderthalensis, que presentaba las rodillas dobladas y una forma de andar con la cabeza baja y los brazos caídos.

    Por el contrario, el neanderthalensis, como las especies que le precedieron, caminaba totalmente erguido y no tenía la mirada baja ni las rodillas dobladas. Su capacidad craneana era bastante grande (1500 cm3), ligeramente superior a la del sapiens; esta diferencia se debe probablemente a su mayor masa muscular frente a la del sapiens, que normalmente va aparejada a un volumen cerebral mayor. Comparado con los primeros homínidos, tenían un alto grado de sofisticación cultural.

    El sapiens y el neanderthalensis tenían cosas en común aunque también se han observado algunas diferencias importantes, entre las que destacan:

      • Posesión de cráneo achatado y largo.

      • Senos nasales anchos.

      • Mejillas prominentes.

      • Marcados arcos superciliares.

      • Mentón retraído.

      • Espacio detrás del tercer molar.

      • Esqueleto de complexión fuerte.

      • Curvatura de los huesos de los miembros inferiores

      • Escápulas anchas.

      • Articulaciones de las caderas giradas hacía fuera.

      • Pubis largo y delgado.

      • Huesos cortos en las partes inferiores de piernas y brazos.

    En conjunto, estos rasgos componían a un cuerpo potente y compacto de baja estatura, el hombre medía 1´7 metros y pesaba 84 kg y la mujer medía 1´5 metros y pesaba 80 kg.

    La complexión baja y fuerte del neanderthalensis le permitía soportar condiciones extremas de frío como las que comenzaron a imponerse en las regiones templadas hace unos 70.000 años. Los últimos fósiles procedían del oeste de Europa y tienen más de 36.000 años de edad.

    Los neanderthalensis eran nómadas, pero tenían un alto grado de organización social, cada individuo tenía una tarea asignada y cada tarea a su individuo. Esto es la primera organización de trabajo que se conoce dentro de todas las especie de homínidos.

    Tenían un dominio absoluto del fuego, sabían sacarle a este el máximo rendimiento, (cocinar, fuente de calor, fabricación de herramientas...), la forma de tallar la piedra se de los neanderthalensis se le llama “musteriense”.

    Los neanderthalensis vivieron con los sapiens durante un periodo de 10.000 años, las causas de su desaparición son todavía hoy muy confusas.

  • ILUSTRACIONES COMPARATIVAS

  • CONCLUSIÓN FINAL

  • En este campo de la ciencia quedan muchísimas cosas que descubrir, muchísimas especie que desenterrar y un sinfín de trabajo que queda por hacer. Pero a medida que se va sabiendo más sobre el tema nos damos cuenta que la evolución humana no es una correlación de especies que dan lugar a otras especies con una muerte súbita de las primeras, nos damos cuenta que es un ciclo muy lento y complicado y que más que nunca complicado.

    Hay muchas preguntas todavía sin resolver y muchos datos imprecisos que se van actualizando con un nuevo descubrimiento, con un nuevo fósil.

    Lo que esta claro que nuestra especie es muy vulnerable, nosotros somos el caso evidente de todo nuestro género somos la única especie que vive en la Tierra, si nos paramos a pensar podemos deducir que no somos los amos de la Tierra, ya que para está tan solo somos bebés recién nacidos. Este hecho me hace pensar en una extinción masiva de nuestro género, si otras veces se ha llevado a cabo de una forma escalonado o brutalmente. ¿Por qué no puede pasar ahora?.