Ética y Razonamiento Moral

Metaética. Realismo. Imperativo categórico. Kant. Deontología. Valores. Creencias. Leyes deontológicas

  • Enviado por: Irene Collado
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 13 páginas

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Ética y Razonamiento Moral

(Análisis)

Ética

Profesor:

Santo Domingo, R. D.

04 / 02 / 2004

Resumen

  • Metaética y ética normativa

  • La ética o filosofía moral es la disciplina que justamente se ocupa de aquello que es moralmente bueno o malo, correcto o incorrecto. Es la rama de la filosofía que evalúa el comportamiento humano y, sistematiza, defiende y recomienda criterios referidos a comportamientos correctos e incorrectos. Existen tres ramas: la metaética, la ética normativa y la ética aplicada.

    La metaética se ocupa del análisis del sentido y justificación de los conceptos éticos. El realismo moral sostiene que los principios morales tienen un fundamento objetivo que trasciende las meras convenciones humanas.

    La ética normativa se ocupa de evaluar los elementos o principios morales presentados por la metaética y formular criterios que permitan justificar las reglas y juicios que se presenten acerca de lo que es bueno y correcto. Se trata de poder llegar a establecer un criterio final de conducta moral que pueda ser aceptado por todos.

    De acuerdo con las teorías deontológicas la moralidad se basa en principios fundamentales de obligaciones que los seres humanos tienen que cumplir con independencia de las consecuencias que puedan derivarse de sus acciones. Se han distinguido cuatro tipos de teorías deontológicas: la primera se denomina teoría es la de los deberes, en donde existe un conjunto numeroso de caracteres que las personas tienen el deber de adquirir por leyes de la naturaleza. Esos deberes pueden ser deberes hacia Dios, hacia uno mismo y hacia otros. En segundo lugar puede mencionarse la teoría de los derechos que sostiene que todas las personas tienen naturalmente ciertos derechos que todos deben reconocer y respetar. De acuerdo con esta teoría, los derechos morales deben ser naturales, ni creados ni inventados; universales, que no cambian de un lugar a otro; iguales para todos.

    Dentro de las teorías deontológicas la que más relevancia tiene es, sin duda, la del imperativo categórico formulada por Emmanuel Kant. De acuerdo con Kant las acciones morales deben estar basadas en un “principio supremo de moralidad” que es objetivo, racional y libremente elegido. Ese es el imperativo ecológico: cualquier acción para ser considerada categóricamente imperativa debe ser buena en sí misma y conforme con la razón; es la ley que dicta el curso de las acciones, sin importar las consecuencias que puedan resultar.

    Kant presenta también otras formulaciones del imperativo categórico, una de esas señala que debe tomarse siempre a la humanidad como un fin y nunca como un medio, ya que tomar a una persona como a un medio resultaría claramente inmoral. Existe una última teoría deontológica presentada por el filósofo británico W. D. Ross, para él lo que vuelve correcta a una acción no es el bien o la utilidad que de la misma se deriva. En este sentido una acción correcta no es necesariamente la que produce el mayor bien. Una acción es moral cuando tiene algún aspecto de estos que se consideran como parte de la naturaleza fundamental del universo: fidelidad, reparación, gratitud, justicia, beneficiencia, automejora y no-maleficiencia.

    Se ha señalado que no pueden ignorarse las consecuencias que determinados actos pueden acarrear. Juzgar una acción por sí misma, con independencia de sus resultados, no parece suficiente. Esto lo han hecho las llamadas teorías consecuencialistas. Existen tres tipos: el egoísmo ético, el altruismo ético y el utilitarismo. De acuerdo con la primera una acción puede ser considerada moralmente correcta si el resultado de la misma es favorable para quien la lleva a cabo. El altruismo ético sostiene que la acción moralmente correcta es aquella que tiene consecuencias favorables para todos excepto para quien la ejecuta.

    La teoría del contrato social ha sido modernizada con la noción de la justicia distributiva de Rawls y la idea de libertad personal de Nozick. Rawls considera a la justicia como el mayor valor, por encima de la libertad. Y la justicia la entiende en el sentido de “equidad” que es el valor que debería regir al contrato social. La distribución de beneficios y cargas en una sociedad será justa si la misma se genera por la aplicación de tres principios: el principio de igual libertad, el principio de diferencia y el de igualdad de oportunidades. El primer principio establece que “cada persona deberá tener igual derecho a las libertades básicas más amplias compatibles con libertades básicas similares para todos”. El principio de diferencia es prioritario respecto del de igualdad de oportunidades.

    El utilitarismo fue presentado en primera instancia por el filósofo británico Jeremy Bentham que formuló un “principio de utilidad” de acuerdo con el cual el criterio que debe adoptarse para valorar las acciones debe ser el aumento o disminución de la felicidad que promueven, entendiendo felicidad como placer. La forma original de Bentham sería el ahora llamado utilitarismo de acción de acuerdo con el cual cada acto individual sería evaluado directamente de acuerdo con el principio de utilidad. El segundo tipo sería el utilitarismo de reglas que sostiene que la conducta debe ser evaluada de acuerdo con ciertas reglas que si fueran adoptadas por todo el mundo llevarían al mayor bien para el mayor número.

    En el caso del utilitarismo de acción determinar el valor moral de un acto determinado requiere la consideración de todas las alternativas posibles y debe elegirse aquella que haya de producir el mayor bien. En el caso del utilitarismo de reglas el status moral de ciertas acciones debe surgir del análisis de las consecuencias que se derivarían de la adopción generalizada de determinadas reglas.

    Las virtudes son rasgos del carácter que no son innatos, sino que se desarrollan como consecuencia de la educación moral recibida de joven y de la experiencia derivada de comportamientos subsiguientes. Pueden ser clasificadas en virtudes intelectuales y morales. Las primeras corresponderían a aquellos hábitos que contribuyen al perfeccionamiento del intelecto y a la comprensión de la verdad por parte de quienes las practican. Las virtudes intelectuales son condición necesaria pero no suficiente para las acciones moralmente buenas. Podemos mencionar algunas de las virtudes intelectuales: la ciencia, la comprensión o razonamiento inductivo, la sabiduría y el arte.

    Pero son los hábitos morales los que disponen a tomar, con una adecuada disposición del ánimo, decisiones buenas y correctas en todas las circunstancias de la vida. Las virtudes morales son rasgos admirables del carácter que implican formas características de comprender y sentir al mundo así como motivaciones para actuar de cierta manera hacia el mismo.

    Platón ponía énfasis en cuatro virtudes morales, luego llamadas virtudes cardinales, que son las más importantes: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. Los teólogos añadiendo tres virtudes cristianas, llamadas virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.

    Las virtudes cardinales combinan elementos intelectuales con elementos afectivos y están interconectadas de modo tal que deben poseerse todas o la falta de alguna afectará al resto. Además, en su ejercicio se presenta la dificultad adicional de buscar el justo término medio, la exacta medida y proporción.

    La prudencia que es el método de comportamiento correcto, constituye el juez de todas las otras virtudes. Poseer tal virtud suministra el conocimiento práctico acerca de cómo tomar decisiones correctas en las cuestiones de la vida diaria. La justicia significa dar a cada persona lo que le es debido, la justicia legal se refiere a lo que cada individuo debe a la sociedad como un todo. La justicia conmutativa trata de lo que los individuos se deben unos a otros ya sea que ello tenga origen en la ley natural, en acuerdos o en contratos. La justicia distributiva implica lo que la sociedad le debe a los individuos.

    La fortaleza es sinónimo de coraje o bravura y debe basarse en la justicia. Quienes posean esta virtud podrán enfrentar dificultades en bien de la justicia y podrán permanecer firmes frente a las amenazas. La perseverancia forma parte de la fortaleza. La templanza es la virtud que gobierna los apetitos por los placeres. Debe notarse que la fe cumple, en relación con las virtudes teologales, el mismo rol que le cabe a la prudencia en las virtudes morales. En consecuencia, es la fe el fundamento de la esperanza y la caridad.

    La ética aplicada es la rama de la ética que utiliza los conceptos e instrumentos desarrollados en la metaética y en la ética normativa para analizar cuestiones especiales y controvertidas en diferentes campos.

  • Razonamiento moral y dilemas éticos

  • La ética debe contribuir al análisis del comportamiento y toma decisiones ayudando a identificar los valores y reglas morales que los han orientado. Un sistema moral está formado por el conjunto de principios éticos, reglas morales y valores que integran la perspectiva integral de un individuo o de la sociedad.

    Los valores son las creencias del individuo o del grupo de lo que se considera importante en la vida. Dan el fundamento sobre el cual se formulan juicios y se realizan elecciones, pueden derivarse del conocimiento, de consideraciones estéticas o de consideraciones morales. Las reglas morales constituyen pautas específicas para la acción que orientan respecto de lo que hay que hacer en situaciones particulares cuando en las mismas está implicada una cuestión moral. Estas reglas deben basarse en los valores y en principios éticos. Estos forman parte de alguna de las teorías de la ética normativa e indican cómo decidir entre reglas y valores alternativos.

    En el proceso de razonamiento moral se trata de establecer la verdad de ciertas pretensiones morales sobre la base de principios éticos generales planteados en el marco de determinada teoría ética normativa. El razonamiento moral constituye una clase de razonamiento que debe tener una estructura lógica apropiada. En consecuencia, partiendo de ciertas premisas aceptadas debe permitir arribar a conclusiones que constituyen juicios morales válidos.

    Un aspecto al cual se le debe prestar particular atención en el curso de un proceso de razonamiento moral es el referido a la eventual presencia de falacias que podrían llegar a invalidar las conclusiones. Un razonamiento es falaz cuando, a primera vista, parece apropiadamente fundado en razones que, un análisis más profundo y cuidadoso revela que no ofrecen un real sustento para los juicios morales que del mismo se derivan. Los lógicos han analizado un conjunto numeroso de falacias. Algunas de las más comunes en los argumentos morales son las siguients:

  • Falacia naturalista: a partir de un razonamiento que sólo incluye enunciados descriptivos, se pretende inferir conclusiones prescriptitas (juicios morales).

  • Falacia tu quoque: se sostiene que lo afirmado por una persona es falso pues es inconsistente con algo que dijo o que hizo en el pasado.

  • Argumentum ad antiquitatem: algunos se refieren a esta falacia como el “convencionalismo moral” según la cual algo es cierto o es bueno porque siempre ha sido así y la sociedad lo acepta como una norma moral.

  • Falacia del legalismo moral: sostiene que alguna acción es moralmente aceptable o inaceptable de acuerdo con que las leyes la acepten o la proscriban.

  • Argumentum ad populum: procura excitar los sentimientos y emociones, en general las menos nobles (codicia, egoísmo, vanidad), en lugar de apelar a hechos y razones.

  • Falacia del non sequitur: se prsenta en el argumento un tópico irrelevante para distraer la atención de la cuestión principal. Esto implica que la conclusión (juicio moral) no se deriva de las premisas.

  • Argumentum ad verecundiam: defiende una acción o una idea sobre la base de que es sostenida por alguna autoridad del campo que sea (científico, político, religioso).

  • Falacia de la pendiente resbaladiza: asegura que un evento, generalmente indeseable, habrá de seguir a otro de manera inevitable sin presentarse razones para tal inevitabilidad.

  • Una propuesta distinta para enfocar los procesos de razonamiento moral es la presentada por Lawrence K. en sus trabajos analizó como, desde la niñez, las personas se van formando en sus hábitos de pensamiento a través de sus experiencias y procesos de socialización que los van llevando a la comprensión de conceptos morales como la justicia, los derechos, los deberes, la igualdad, el bienestar humano. En tal sentido distingue seis etapas de razonamiento moral agrupadas en tres niveles sucesivos que a continuación se detallan:

  • Nivel preconvencional

  • Etapa del castigo y la obediencia: lo correcto es la aceptación de reglas y el sometimiento a la autoridad; las decisiones morales se toman sobre la base de evitar castigos.

  • Etapa de intercambios y fines instrumentales individualistas: lo correcto es actuar para servir los intereses propios y sólo en ese caso obedecer las reglas reconociendo igual derecho a los otros.

  • Nivel convencional

  • 3. Etapa de las expectativas interpersonales mutuas, relaciones y conformidad interpersonal: lo correcto es comportarse de acuerdo con lo que esperan los pares en la sociedad para obtener la aprobación dentro del “grupo”.

  • Etapa del sistema social y de la conciencia: en esta etapa hacer lo correcto es cumplir el propio deber como miembro de la sociedad, manteniendo el orden social y las leyes, salvo en casos extremos en que entren en conflicto con otros deberes y derechos sociales establecidos.

  • B/C- Nivel de transición

  • Etapa posconvencional sin principios: se considera a la moralidad convencional como arbitraria y relativa. El individuo aun no descubrió principios éticos universales y se ve a si mismo como ajeno a su grupo social con una especial hostilidad hacia quienes están en la etapa 4.

  • Nivel posconvencional y de principios

  • 6. Etapa del contrato o de la utilidad social y de los derechos individuales: lo correcto es sostener los valores, derechos básicos y contratos legales de la sociedad aunque ellos entren en conflicto con las reglas y leyes del grupo.

    Título, cómo, por qué y para qué del trabajo…

    Este trabajo tiene como título: “Etica y razonamiento moral. Dilemas morales y comportamiento ético en las organizaciones”. El trabajo es una especie de análisis general del tema, es un extracto, un resumen con lo principal. Primero viene el resumen con las ideas más importantes del texto, luego están dichas ideas pero de una forma más práctica, porque están relacionadas con mi vida, con ejemplos y conceptos claros. Después doy mi postura en cuanto al tema, hago una especie de crítica general, una opinión del tema. El trabajo concluye con las ya acostumbradas conclusión y bibliografía, en donde la primera expreso que he aprendido leyendo este análisis, concluyendo el mismo. Y la segunda es un folleto adquirido por el profesor.

    Es de gran importancia hacer este trabajo porque nos vamos acostumbrando un poco al estilo universitario, en donde reparten un folleto de muchas páginas para hacerle un análisis; pero también ponemos en práctica los conocimientos adquiridos de la asignatura de Lengua Española, ya que tenemos que redactar opiniones, resumir, introducir al lector, entre otras cosas. Esta de más mencionar que aprendemos muchas cosas de la ética y sus clasificaciones.

    Nos puede servir para el mañana, ya que la moral y la ética es algo que se debe aprender para toda la vida, es la evaluación del comportamiento, es el conjunto de normas que nos orientan a hacer lo bueno y correcto, también saber distinguir lo bueno y lo malo; cuando nos toque ir a la universidad necesitaremos tener bien claro estos conceptos, para poder seguir formándonos según las normas correctas.

    Ideas más relevantes… ¿cómo se aplican en mi entorno?

    Una de las frases que aplica mucho en mi entorno es la que dice que haga a los otros lo que quiera yo que me hagan. Es algo que siempre debo hacer con mi prójimo, es como un principio, es una enseñanza, porque simplemente las cosas que a mi no me gusta que me hagan yo no se las tengo que hacer al otro… porque entonces no podría yo imaginar el sentimiento negativo que he de generar a la persona, sería el mismo que sentiría yo cuando me lo hagan a mi también, entonces es algo como que no tiene sentido.

    También las leyes deontológicas, la de los deberes más porque hace referencia a que por leyes de la naturaleza las personas, todas, adquirimos una serie de caracteres, que son: respetar a los demás, honrar a Dios, servirle, desarrollar talentos, buscar la felicidad, entre otros… todas estas cosas ya mencionadas se relacionan en mi entorno porque en resumidas cuentas hablamos de los 10 mandamientos, y éstos debemos cumplirlos donde sea que nos encontremos: en la casa, en el barrio, en el colegio, porque son leyes de Dios, que nos envió para que aprendamos a amar, a respetar, a conocerlas y divulgarlas a los otros.

    Otra idea importante es el principio de equidad, el utilitarismo de reglas, que dice que la conducta debe ser evaluada de acuerdo con ciertas reglas que si fuesen adoptadas por todo el mundo llevarían el mayor bien para el mayor número. Esta es muy práctica porque esto expresa que no debemos ser egoístas y solo halar para nuestro lado, que debemos ayudar a los otros para que cumplan las reglas o las leyes y así todos estamos de igual a igual, recibiríamos bien todos, es como compartir, es símbolo de hermandad, compañerismo.

    Habla también de que la prudencia es la que suministra el conocimiento práctico acerca de cómo tomar decisiones correctas en las cuestiones de la vida diaria. Esta virtud es importantísima al momento de relacionarnos con los demás, todos deberíamos ser un poquito prudentes, mejoraríamos el trato a los otros, no tuviésemos tantos tropiezos, nos comportásemos mejor, seríamos más educados, mejores personas.

    Bibliografía usada

    Para poder hacer el trabajo usé el folleto que se repartió a todos los alumnos, también diccionarios para buscar algunas palabras desconocidas, apuntes del cuaderno de filosofía, además de usar algunas ideas que surgían de repente en mi cerebro…

    Conclusión. Aprendizajes…

    Aprendí muchas cosas sobre la manera en que debo tratar a los demás. En sí la ética es eso: un conjunto de conceptos bien estructurados para definir qué está bien y que está mal. También aprendí que desarrollamos virtudes como consecuencia de la educación moral recibida de cada cuál… resumiendo todo lo que he aprendido puedo llegar a la conclusión de que la ética es una especie de orientación para nuestros actos.

    Opinión

    Pienso que estoy de acuerdo con las teorías deontológicas porque establece la equidad, en sí porque todos tenemos derecho a la igualdad de