Ëtica para Amador; Fernando Savater

Filosofía contemporánea española. Filosofos. Ensayo. Narrativa didáctica. Argumento

  • Enviado por: Carmen!(la Manga)
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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  • Capítulo II: “Órdenes, costumbres y

caprichos.”

Este capitulo nos habla de las decisiones que tenemos que tomar en nuestra vida y de por qué las tomamos, haciendo referencia a las órdenes, las costumbres y los caprichos. Las órdenes son mandatos que nos encomiendan y que debemos cumplir, pero no siempre es la mejor opción; las costumbres son maneras de obrar establecidas por un largo uso; y los caprichos son antojos, deseos vivos y pasajeros. Es decir, son motivos por los que hacemos las cosas y cada uno tiene su propio peso y nos condiciona a su modo.

Nos pone el ejemplo de un capitán de un barco que tiene que elegir entre seguir las órdenes que le han dado, mantener la costumbre o seguir el impulso de algún capricho suyo.

Reflexión:

Yo pienso que el motivo más liberalizado de los tres es el capricho, ya que sale de uno mismo sin que nadie nos lo imponga. Y que tenemos que pensar si lo que hacemos está bien o no, porque ya que tenemos libertad para elegir, debemos pensar dos veces lo que nos conviene y lo que no.

  • Capítulo III: “Haz lo que quieras.”

Este capitulo nos habla de que cuando tenemos que tomar decisiones importantes no nos sirve de mucho seguir órdenes, ni mantener costumbres, ni tampoco es cuestión de fiarnos de los caprichos. Es cuestión de mantener nuestra libertad de elegir entre lo que está bien y lo que está mal, lo que nos conviene y lo que no. Las órdenes, por mucho que sepa más que yo el que las da, no tienen por que ser convenientes para mi. Con las costumbres pasa algo parecido que es que yo no tengo por que hacer lo que hagan los demás, aunque siempre lo hayan hecho, si a mi no me parece bien, no lo hago. Y respecto a los caprichos, hay que reflexionar si lo que hacemos es correcto para nosotros y para los demás. Se llega a la conclusión de que no nos podemos guiar por las órdenes, ni por los caprichos, ni por las costumbres para seguir una acción moral.

Reflexión:

Se llega a la conclusión de que nunca una acción es buena sólo por ser una orden, una costumbre o un capricho. Pero también tenemos que saber el significado de lo “bueno” y de lo “malo” en cada caso.

  • Capitulo IV: “Date la buena vida.”

Este capitulo nos habla de que tenemos que hacer lo que nuestra conciencia diga poniéndole voluntad al asunto para que beneficie en mayor parte al prójimo tanto como a nosotros mismos, y de que utilicemos nuestra libertad para hacer lo que queramos pero sabiendo que no somos libres de no ser libres. También nos dice que nos tomemos en serio el problema de nuestra libertad porque lo que hace que todo dé igual no es la vida, sino la muerte y como solo tenemos una, hay que aprovecharla al máximo eligiendo bien nuestro camino. Y la ética no es más que el intento racional de averiguar cómo vivir mejor. La buena vida humana es buena vida entre seres humanos y queremos ser tratados como tales por lo que la humanidad depende, en buena parte, de lo que los unos hacemos con los otros. Pero esto lo explicaré mejor en el próximo capitulo ya que se hace hincapié en el tema.

Reflexión:

Yo creo que todo esto nos hace ver que no se trata de pasar el tiempo, sino de vivirlo bien. La mayoría de cosas que pienso sobre este capitulo las he introducido en el resumen porque me parecía apropiado añadirlas, por eso no tengo mucha cosa que decir.

-Capitulo V: “¡Despierta, baby!”

Este capitulo nos habla de que la vida es siempre complejidad y casi siempre complicaciones, pero que no debes rehuir de ellas para afrontarla porque entonces lo que das a entender es que lo que quieres que venga es la muerte. Y para darse la buena vida no es necesario tenerlo todo, que es lo que nos lleva a ser ambiciosos (como no somos puras cosas, necesitamos “cosas” que las cosas no tienen). Debemos tomar en cuenta lo que quieren o lo que necesitan las demás personas y no sólo lo que podemos sacar de ellas, y así conseguiremos darnos la buena vida con el respeto, el cariño y la amistad de la gente, ya que son los únicos seres que nos pueden llenar la vida del todo. Por eso hay que reflexionar lo que se hace porque la primera e indispensable condición ética es la de estar decidido a no vivir de cualquier modo: estar convencido de que no todo da igual aunque antes o después vayamos a morirnos.

Reflexión:

Le doy la razón al autor al decir que la mayor complejidad de la vida es que las personas no son cosas y hay que comprender por qué ciertos comportamientos nos convienen y otros no, comprender de qué va la vida y qué es lo que puede hacerla buena para nosotros. Y nos tiene que quedar claro que nadie puede ser libre por nosotros.

  • Capitulo VI: “Aparece Pepito Grillo”.

Este capitulo nos habla de que nuestro objetivo en la vida es no ser imbéciles porque lo único que conseguiremos con eso será no lograr nunca vivir la buena vida. Para no ser imbéciles tenemos que tener conciencia, que consiste en:

-Saber que no todo da igual porque queremos realmente vivir y además vivir humanamente bien.

-Estar dispuestos a fijarnos en si lo que hacemos corresponde a lo que de veras queremos o no.

-A base de práctica, ir desarrollando el buen gusto moral, de tal modo que haya ciertas cosas que nos repugne espontáneamente hacer.

-Renunciar a buscar coartadas que disimulen que somos libres y por tanto razonablemente responsables de las consecuencias de nuestros actos.

Nos dice que el egoísmo es una forma de imbecilidad y que el remordimiento es el descontento que sentimos con nosotros mismos cuando hemos empleado mal la libertad, tanto que uno puede lamentar haber obrado mal aunque esté razonablemente seguro de que nada ni nadie va a tomar represalias contra él. Los remordimientos vienen de nuestra libertad porque si no fuésemos libres, no podríamos sentirnos culpables ni orgullosos de nada; y tenemos que tomarnos en serio la libertad, o sea ser responsables. Y ser responsable es saberse auténticamente libre, para bien y para mal.

Reflexión:

El que es egoísta sin ser imbécil es el que quiere lo mejor para sí mismo y yo creo que sólo deberíamos llamar egoísta consecuente al que sabe de verdad lo que le conviene para vivir bien y se esfuerza por conseguirlo.

  • Capitulo VII: “Ponte en su lugar”.

Este capitulo nos dice que lo que hace humana a la vida es el transcurrirla en compañía de humanos. Y que la ética es cómo vivir bien la vida humana, Los humanos nos convienen y eso no se debe de olvidar al tratar con ellos, porque por malos que sean, su humanidad coincide con la nuestra y la refuerza. Sin ellos no podríamos vivir humanamente, porque no tendríamos amor, ni respeto, ni amistad, pero nos tienen que quedar claras dos cosas:

-Que aunque alguien haga algo malo, sigue siendo una persona y por ello puede volver a transformarse de nuevo en lo más conveniente para nosotros.

-Y que una de las características de todos lo humanos es nuestra capacidad de imitación. La mayor parte de nuestro comportamiento y de nuestros gustos la copiamos de los demás. Por eso es tan importante el ejemplo que damos a nuestros congéneres sociales.

También nos dice que los “malos” se comportan de manera hostil con sus semejantes porque sienten miedo, soledad, o porque carecen de cosas necesarias. O porque padecen la mayor desgracia de todas: la de no tener ni amor, ni respeto.

Este capitulo también nos dice que para hacer algo nos pongamos en la piel de los demás y que pensemos de que manera les va a repercutir a ellos en sus vidas.

El único interés absoluto que tenemos es el interés de ser humano entre los humanos, de dar y recibir el trato de humanidad sin el que no puede haber buena vida. La virtud de la justicia es la habilidad y el esfuerzo que debemos hacer cada uno por entender lo que nuestros semejantes pueden esperar de nosotros.

Reflexión:

Yo pienso que la mayor ventaja que podemos obtener de nuestros semejantes es la complicidad y afecto de más seres libres. Y que lo mismo que nadie puede ser libre en tu lugar, también es cierto que nadie puede ser justo por ti si tú no te das cuenta de que debes serlo para vivir bien.

  • Capitulo VIII: “Tanto gusto”.

Este capitulo nos deja claro que:

-La moral es la ciencia de la conducta y de las acciones humanas en orden a su bondad o malicia.

-Lo inmoral es lo que no está dentro de la moral establecida.

También nos dice que uno de los temores sociales más viejos del mundo es: el miedo al placer. Y le tenemos miedo porque nos gusta demasiado.

El puritanismo es la actitud más opuesta que puede darse a la ética.

Nos cuenta que no es prudente esperar demasiado para decidirse a pasarlo bien. Esto quiere decir que debes buscar todos los placeres de hoy y no buscar todos los placeres hoy. Debemos saber la diferencia entre “uso” y “abuso” que es que cuando usas un placer, enriqueces tu vida y no sólo el placer sino que la vida misma te gusta cada vez más; es señal de que estás abusando el notar que el placer te va empobreciendo la vida y que ya no te interesa esa vida sino sólo ese particular placer. O sea, que el placer es un refugio para escapar de la vida... Debemos tener placeres que nos hagan la vida más grata y que no nos hagan huir de ella.

También nos enseña que lo máximo que podemos obtener sea de lo que sea es alegría. La alegría es la experiencia que definitivamente acepta el placer y el dolor, la muerte y la vida.

Reflexión:

Acerca de este capitulo pienso que todo puede llegar a sentar mal o servir para hacer el mal, pero nada es malo sólo por el hecho de que te dé gusto hacerlo. Y que la templanza es una virtud que todos deberíamos tener.

  • Capitulo IX: “Elecciones generales”.

Este capitulo nos dice que para lo único que sirve la ética es para intentar mejorarse a uno mismo.

Y nos compara la política con la ética, que se parecen en que la ética es el arte de elegir lo que más nos conviene y vivir lo mejor posible; el objetivo de la política es el de organizar lo mejor posible la convivencia social, de modo que cada cual pueda elegir lo que le conviene. Y se diferencian en que la ética se ocupa de lo que uno mismo hace con su libertad, mientras que la política intenta coordinar de la manera más provechosa para el conjunto lo que muchos hacen con sus libertades.

También nos dice que por mucho mal que haya suelto, siempre habrá bien para quien quiera bien; por mucho bien que hayamos logrado instalar públicamente, el mal siempre estará al alcance de quien quiera mal. Es a esto a lo que llamamos libertad. Y cuanto menos responsable resulte cada cual de sus méritos o fechorías menos libertad se está dispuesto a concederle.

La dignidad es la condición que puede exigir cada humano de ser tratado como semejante a los demás y aunque es lo que tenemos todos en común es precisamente lo que sirve para reconocer a cada cual como único e irrepetible.

Quien desee la buena vida para si mismo, tiene que desear que la comunidad política de los hombres se base en la libertad, la justicia y la asistencia; y quien desee la buena vida para todo el mundo en general deberá evitar el racismo, el nacionalismo, las ideologías, etc...

Reflexión:

Yo pienso que todos tendríamos que intentar hacer del planeta un mundo mejor, dejando aun lado nuestras diferencias, etc. Pero supongo que es algo imposible, ya que no todo el mundo es “bueno...”

  • ¿Qué me ha parecido el libro?

El libro me ha gustado bastante para lo complicado que es todo lo que quiere decir el autor, y me gusta porque lo he entendido todo. Me gusta, también, la forma de expresarse de Fernando Savater comparando las cosas con sucesos ya narrados por otras personas y también que cuenta lo que quiere decir explicándose bien y dándole a casi todo un toque de humor, que hace la lectura un poco más amena de lo que ya lo es. En este libro se nos enseña el verdadero significado de la palabra “ética”, y de todos los componentes que se relacionan con ella de una manera muy actual.