Ética para Amador; Fernando Savater

Filosofía española contemporánea. Filósofos españoles. Adolescencia y sentido de la vida. Ética. Moral. Argumento

  • Enviado por: Cati
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 14 páginas
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INDICE Página

Primer Capítulo (De que va la ética)…………………......… 2

Segundo Capítulo (Órdenes, Costumbres y Caprichos)..... 4

Tercer Capítulo (Haz lo que quieras)………………………. 6

Cuarto Capítulo (Date la buena vida)………………………. 8

Quinto Capítulo (¡Despierta, baby!)…………………………10

Sexto Capítulo (Aparece Pepito Grillo)……………………...12

Séptimo Capítulo (Ponte en su lugar)………………………14

Octavo Capítulo (Tanto gusto)……………………………….16

Noveno Capítulo (Elecciones generales)…………………....18

Capítulo Primero

DE QUÉ VA LA ÉTICA

Para introducirnos al maravilloso mundo de la ética Savater, nos quiere trasmitir que ciertas cosas podemos aprenderlas o no, a voluntad. Nadie es capaz de saberlo todo. Y entre todos los saberes existe uno imprescindible; el que ciertas cosas nos convienen y otras no. A las cosas que nos convienen, es decir ,las que nos sientan bien, las llamamos `buenas' y a las que no ,las que nos sientan mal ,las llamamos `malas'.Intentar distinguir lo bueno de lo malo es algo que todos intentamos adquirir. Sin embargo, a veces las cosas no son tan sencillas, las drogas, por ejemplo, su consumo es nocivo, pero producen bienestar y sensaciones agradables. En algunos aspectos es buena y en otras malas.

La mentira es algo malo ya que nos destruye la confianza en la palabra, pero a veces puede resultar buena. Lo malo puede parecer más o menos bueno, y lo bueno tiene a veces apariencia de malo. A primera vista, en lo que podríamos estar de acuerdo es que todos no estamos de acuerdo con todos, pero en el punto que podríamos estar de acuerdo es que podemos elegir el camino que deseamos seguir.

Los animales fueron creados para que cada uno haga lo que tenga que hacer, es decir cada uno sabe distinguir lo que es bueno y malo, para él. Los hombres estamos programados también por la naturaleza, ya que bebemos agua, comemos, nos reproducimos… Pero a diferencia de los animales, nosotros podemos elegir que hacer, por ejemplo, las termitas de África, luchan por proteger su hormiguero, sin importarles morir, y Héctor sale a enfrentarse a Aquiles porque quiere. Los hombres siempre podemos optar finalmente por algo que no esté en el programa, tenemos la libertad de decir `sí' o `no', quiero o no quiero. La libertad es esto, poder elegir la elección que más deseamos. No estamos obligados a querer hacer una sola cosa. No somos libres de elegir lo que nos pasa, sino libres para responder a lo que nos pasa de uno u otro modo. Ser libres para intentar algo no tiene nada que ver con lograrlo infalible. No es lo mismo la libertad que la supremacía. Cuanta más capacidad de acción tengamos, mejor resultados podremos obtener de nuestra libertad. Entonces debemos fijarnos en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar. A ese saber vivir o arte de vivir, se le llama ética.

En el problema que se encontró Savater, fue cuestionarse preguntas de ¿Qué es la libertad?, el ¿Por qué? De la forma de vida de los animales y humanos, los que nos conviene y lo que no, ¿Qué es `bueno'? y ¿`malo'? ; ¿Cómo distinguimos lo bueno de lo malo?; ¿Realmente todo lo bueno es bueno y lo malo es malo?; ¿La mentira es mala?, ¿o, a veces resulta buena? ; ¿cada ser humano elige su propio camino?; ¿Podemos elegir lo que nos pasa?; ¿Qué es la libertad?; ¿y la ética?...

Todas estas preguntas son contestadas correctamente por Savater como e puesto en el resumen de este primer capítulo. Me resulta fascinante como de un tema ha ido enlazando más temas hasta llegar a la ética. Ha sido una forma fácil y entretenida de poder llegar a saber el concepto de ética.

<< La libertad no es una filosofía y ni siquiera es una idea: es un movimiento de la conciencia que nos lleva, en ciertos momentos, a pronunciar dos monosílabas…>> (Octavio Paz, La otra voz)

Capítulo Segundo

ÓRDENES, CONSTUMBRES Y CAPRICHOS

¿Hacemos siempre lo que queremos?, Cuando vamos a hacer algo, lo hacemos porque preferimos hacer eso a hacer otra cosa, o porque preferimos hacerlo a no hacerlo. A veces las circunstancias nos imponen a elegir entre dos opciones que no hemos elegido, es decir que si por nosotros fuera no elegiríamos ninguna, suelen ser circunstancias difíciles, pero tenemos que elegir un camino, aunque no nos guste. Muchas veces darle muchas vueltas nos hace paralizarnos. Imagina que cuando andas, te pusieras mirarte a los pies y a decir `ahora, el derecho; luego el izquierdo… etc.' Lo más seguro es que acabaras tropezándote, o dando algún traspiés. Algunas cosas las haces ya, inconscientemente, porque es lo que haces siempre, lo mismo que vestirse, o ducharte…

Un motivo es el sentido que recibe la palabra en este contexto: es la razón que tienes o al menos crees tener para hacer algo, la explicación más aceptable de tu conducta cuando reflexionas un poco sobre ella. Puede haber tres razones porque tengas motivos de hacer algo:

  • Órdenes, cuando te mandan algo, es decir que no lo haces porque tu quieras, o porque ya te has acostumbrado de que te lo manden y lo haces sin pensar.

  • Costumbres, es cuando ves que a tu alrededor la gente se comporte así habitualmente.

  • Caprichos, es cuando en el motivo hay una ausencia de motivo, es decir que lo haces sin más, porque a ti te da la simple gana, sin más.

Cada uno de estos motivos inclina tu conducta en una dirección u otra, explica más o menos tu preferencia por hacer lo que haces frente a las otras muchas cosas que podrías hacer. Cada tipo de motivos tiene su propio peso y te condiciona a su modo. Las órdenes sacan su fuerza del miedo que puedes tener a las terribles represalias que tomaran contra uno si no obedeces. Pero también es el afecto y confianza que uno tiene con esa persona, que te lleva a pensar que lo que te ha mandado es para protegerte y mejorarte, osease por tu bien. En cambio, las costumbres vienen más de la comodidad de seguir la rutina. Las ordenes y las costumbres vienen de fuera, en cambio los caprichos vienen de dentro, brotan espontáneamente; puede que porque quieres o para llamar la contraria a alguien.

Las preguntas cuestionadas por Savater fueron: ¿Hacemos lo que queremos?; ¿Pensamos todo lo que hacemos?; ¿Qué es un motivo?; ¿Qué tiene en relación un motivo con las órdenes, costumbres y caprichos?; ¿Qué son las órdenes, costumbres y caprichos?; ¿Qué tienen en común las órdenes y costumbres?... Todas estas preguntas están contestadas en el resumen de el segundo capitulo.

<<No hemos de preocuparnos de vivir largos años, sino de vivirlos satisfactoriamente; porque vivir largo tiempo depende del destino, vivir satisfactoriamente de tu alma.

La vida es larga si es plena; y se hace plena cuando el alma ha recuperado la posesión de su bien propio y ha transferido a sí el dominio de sí misma>> (Séneca, Cartas a Lucilio).

Capítulo Tercero

HAZ LO QUE QUIERAS

La mayoría de cosas que hacemos son porque nos la mandan. La cuestión de la libertad, como ya he dicho es decir `si' o `no'; lo hago o no lo hago, digan lo que digan los padres o demás; esto me conviene y lo quiero, aquello no me conviene y por tanto no lo quiero. Libertad es poder decidir, uno tiene que darse cuenta lo que hace, no porque te lo digan tienes que hacerlo, lo más opuesto es dejarte llevar, como comprenderás. Así que, no tienes más remedio que intentarlo pensar dos veces, aunque te cueste.

La primera vez tienes que pensar el motivo de hacerlo, es decir, tienes que preguntarte `¿Por qué hago esto?'.

Pero si lo piensas por segunda vez, la cosa ya varía. `Esto lo hago porque me lo mandan, pero… ¿Por qué obedezco lo que me mandan?, si obedezco porque quien da las ordenes sabe más que yo, ¿no seria aconsejable que procurara informarme lo suficiente para decidir por mí mismo?, para así saber si es algo conveniente para mi o perjudicial.

Al igual pasa con las costumbres, si no pienso lo que hago más que una vez, quizá no sepa si en realidad sea bueno para uno mismo y solo actuó porque es costumbre.

El capricho, en asuntos sin importancia puede ser aceptable, pero en asuntos más serios puede ser inconveniente, hasta peligroso. Cruzar siempre que los semáforos están en rojo, es peligroso, puede que las primeras veces sean divertidas, pero como lo haga siempre, jamás llegare a viejo.

Nunca una acción es buena sólo por ser una orden, una costumbre o un capricho. Para saber si algo es realmente conveniente lo adecuado seria razonarlo. Cuando te haces adulto, capaz de inventar en cierto modo la propia vida y no simplemente de vivir la que otros han inventado para uno. Tendremos que aprender a elegir por nosotros mismos.

La palabra moral filológicamente tiene que ver con costumbres, pues eso precisamente es lo que significa. Como hemos visto hay ordenes y costumbres que pueden ser malas, o sea inmorales, por muy ordenadas y acostumbradas que se nos presenten. Si queremos profundizar en la moral o emplear bien la libertad que tenemos, más vale dejarse se órdenes, costumbres y caprichos. Hay que dejar claro que es la ética de un hombre libre nada tiene que ver con castigos ni premios repartidos por la autoridad. No es peor que un esclavo, una persona que huye de los castigos y busca los premios.

Las palabras `bueno' y `malo' no solo se aplican a comportamientos morales, ni siquiera sólo a personas, por ejemplo, la casa es buena, la moto es buena, ese futbolista es malo… malo o bueno de `calidad'. Mucha gente puede estar de acuerdo en esto, pero a la hora de decir ¿Qué es un hombre bueno o malo? las opiniones varían. Para unos, ser bueno significará ser resignado y paciente, pero otros llamarán bueno a la persona emprendedora, original, que no se acobarda a la hora de decir lo que piensa aunque pueda molestar a alguien.

No sabemos para que sirvan los seres humanos, por eso no resulta sencillo saber cuando un humano es bueno o es malo. Pero si tomamos al ser humano en general, la cosa se complica. En general a los humanos la cosa no esta tan clara, ya que no hay un único reglamento para ser buen o mal humano ni el hombre es instrumento para conseguir nada. Se puede ser buena persona de muchas maneras y las opiniones varían según los comportamientos y las circunstancias. No solo las circunstancias de cada caso, habría que estudiar, sino hasta las intenciones que tienen cada uno.

Porque puede que una persona tenga buenas intenciones y al final arruine todo y quede mal y el no tubo la culpa, o al revés, que alguien intente hacer algo malo y de chiripa le salga al bueno y quede como una persona increíble.

Cuestiones que Savater se hace: ¿Lo que hacemos, lo hacemos porque queremos o porque nos lo mandan? ; ¿Por qué hago esto?; ¿Por qué obedezco lo que me mandan?; ¿no seria aconsejable que procurara informarme lo suficiente para decidir por mí mismo?; ¿Por qué tengo que imitarles?; ¿Por qué nos resulta difícil decir cuando un humano es bueno?; ¿Qué es un hombre bueno o malo?...

<< La ética humanista, en contraste con la ética autoritaria, puede distinguirse de ella por un criterio formal y oto material. >>

Capítulo Cuarto

DATE LA BUENA VIDA

En la vida hay que dejarse de órdenes y costumbres, de premios y castigos; cuando quiere dirigirse desde fuera, y tienes que plantearte todo este asunto desde si mismo. No le preguntes a nadie qué es lo que debes hacer con tu vida: pregúntatelo a ti mismo. No se trata de pasar el tiempo, sino de vivirlo bien. <<Haz lo que quieras>> no es sino un reflejo del problema esencial de la libertad misma, al saber, que no somos libres de no ser libres, que no tenemos remedio de serlo.

No renunciaras a elegir, sino que habrás elegido no elegir por ti mismo. El <<haz lo que quieras>> es una simple forma que tomes en serio el problema de tu libertad, lo que nadie puede dispensarte de la responsabilidad creadora de escoger tu camino. Pero no confundamos este <<haz lo que quieras>> con los caprichos de que hemos hablado antes.

A veces los hombres queremos cosas contradictorias que entran en conflicto unas con otras. Es importante ser capaz de establecer prioridades e imponer una cierta jerarquía entre lo que pronto me apetece y lo que en fondo, a la larga, quiero. A veces pensamos que la vida no vale la pena, que todo da igual. Pero lo que hace que todo dé igual no es la vida, sino la muerte. Por el miedo a la muerte, a veces las personas deciden vivir como si estuvieran muertos y todo les da igual. La vida está hecha de tiempo, nuestro presente está lleno de recuerdos y esperanzas. Las cosas cuentan más para una persona que esas vinculaciones con otros que le hacen ser quien es.

Si te digo que hagas lo que quieras, lo primero que parece oportuno hacer es que pienses con detenimiento y a fondo qué es lo que quieres.

La buena vida humana es buena vida entre seres humanos o de lo contrario puede que sea vida, pero no será ni buena ni humana. Los humanos no queremos que nos traten como humanos, por eso de la humanidad depende en buena medida de lo que los unos hacemos con los otros. Pero el hombre no nace ya hombre del todo, ni nunca llega a serlo si los demás no le ayudan, ya que le hombre no solo es solamente una realidad biológica, natural, sino también una realidad cultural y para empezar sin la base de toda cultura (el lenguaje) no podríamos comunicarnos entre nosotros, sino también de captar la significación de lo que nos rodea. Por eso hablar a alguien y escucharle es tratarle como a una persona. Hay otras formas de demostrar que nos reconocemos como humanos, es decir, estilos de respeto y de miramientos humanizadotes que tenemos unos con otros. Por eso cuando llamamos a otra persona `¡burra!', es como queriéndole advertir que esta rompiendo el trato debido entre hombres y que como siga así le trataremos así a esa persona.

Cuestiones que Savater pudo hacerse: ¿Qué es la buena vida?; ¿Por qué somos ambiciosos?; ¿Cómo nos influyen las cosas en nuestra vida?; ¿Qué es más valioso, la amistad o el dinero?; ¿Cómo tratamos a las personas?; ¿Tratamos a las personas como tales personas que son o como objetos?...

<<Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Easaú del campo, cansado dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. >>

Capítulo Quinto

¡DESPIERTA, BABY!

Esta bastante claro que a todos nos gustaría darnos <<La buena vida>>, la buena vida no es querer cualquier cosa, no es como querer algún objeto, todos lo objetos son quererse simples. La vida en cambio, es simple complejidad y casi siempre complicaciones. Rehuyes de toda complicación y buscas la gran simpleza. A algunas personas dicen que no le interesa el dinero, pero a nadie le haría gracia que viniera un ladrón y nos desvalijaran la casa y se llevaran nuestras cosas. Sin embargo el deseo de tener más y más, tampoco me parece sano. La verdad es que las cosas que poseemos nos poseen, sino me crees intenta coger un jarrón en una mano, en otra dos libros y ahora ráscate la espalda, los objetos que nos poseen hacen que no nos podamos rascar bien la espalda, lo que quiero decir es que lo que tenemos muy agarrado nos agarra también a su modo. La gente trata a las demás personas como si fueran cosas, pero la mayor complejidad de la vida es precisamente ésa, que las personas no son cosas. Las cosas se usan mientras sirvan y luego se tiran. EL dinero, sirve para casi todo, pero no puede comprar una verdadera amistad. Si los hombres fuésemos simples cosas, con lo que las cosas pueden darnos nos bastaría. Cuando tratamos a los demás como cosas, lo que recibimos de ellos son también cosas. No conseguiremos así ni amistad, ni respeto, ni mucho menos amor. A veces uno puede tratar a los demás como personas y no recibir más que coces. Pero al menos contamos con el respeto de una persona. Los demás desde fuera pueden envidiarle a uno y no saber que se esta muriendo de cáncer. ¿Vas a darles el gusto a los demás y no satisfacerte a ti mismo? Una persona con mucho dinero y que sacrifico lo bueno de la vida por el dinero, se dará cuenta que el autentico afecto, el autentico respeto y el autentico amor de personas libres, de personas a las que él tratara como personas y no como a cosas.

La ética lo que intenta es averiguar en que consiste en el fondo, más allá de lo que nos cuentan o de lo que vemos en los anuncios de la tele.

A las cosas hay que manejarlas como a cosas y a las personas hay que tratarlas como personas: de este modo, las cosas nos ayudarán en muchos aspectos y las personas, que ninguna cosa puede suplir, el ser humano.

Estar convencido de que no todo da igual aunque ante so después vayamos a morirnos. Cuando se habla de <<moral>> la gente suele referirse a esas órdenes y costumbres que suelen respetarse.

Savater dejo dos cuestiones para e siguiente capítulo:

-¿Por qué está mal lo que está mal?

-¿En que consiste lo de tratar a las personas como personas?

Cuestiones que Savater pudo hacerse: ¿Todos queremos la buena vida?; ¿Por qué deseamos más y más cosas?; ¿Lo que poseemos nos posee?; ¿Por qué tratamos a las personas como a cosas?; ¿Por qué la gente se envidia una a otra?; ¿Qué intenta averiguar la ética?; ¿Todo da igual?...

<<Es la debilidad del hombre lo que le hace sociable; son nuestras comunes miserias las que inclinan nuestros corazones a la humanidad; si no fuésemos hombres, no deberíamos nada […] >>

Capítulo Sexto

APARECE PEPITO GRILLO

¿Sabes cuál es la única obligación que tenemos en esta vida? Pues no ser imbéciles.

Imbécil quiere decir <<bastón>>, es decir que es su espíritu el debilucho y cojitranco. Hay imbéciles de varios modelos, a elegir:

  • El que cree que no quiere nada, que dice que todo le da igual.

  • El que cree que lo quiere todo, lo primero que se le presenta y lo contrario de lo que presenta, es decir el que quiere todo a la vez.

  • El que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo. Imita los quereres de sus vecinos o les lleva la contaría porque sí. Es conformista sin reflexión o rebelde sin causa.

  • El que sabe qué quiere y sabe lo que quiere y, más o menos, sabe por qué lo quiere pero lo quiere flojito, con miedo o con poca fuerza. Y termina siempre haciendo lo que no quiere y dejándolo para otro día.

  • El que quiere con fuerza y ferocidad ,en plan bárbaro, pero se ha engañado a sí mismo sobre lo que es la realidad, confundiendo la buena vida con aquello que se va a hacerle polvo

  • Todos estos imbéciles necesitan bastón. Siento decirte que los imbecilés suelen acabar bastante mal, ya que suelen fastidiarse a sí mismos y nunca logra vivir la buena vida.

    Lo contrario a ser moralmente imbécil es tener conciencia, hay que reconocer que ciertas personas tienen desde pequeña mejor oído ético que otras y un buen gusto moral. Este oído y este buen gusto pueden afinarse y desarrollarse con la práctica. Para lograr tener conciencia hacen falta algunas cualidades innatas. ¿En que consiste esa conciencia que nos curará de la imbecilidad moral?, Son los siguientes rasgos:

  • Saber que no todo da igual porque realmente queremos vivir y además vivir bien, humanamente bien.

  • Estar dispuestos a fijarnos en si lo que hacemos corresponde a lo que de veras queremos o no.

  • Ir desarrollándose el buen gusto moral, de tal modo que haya ciertas cosas que nos repugne espontáneamente hacer.

  • Somos razonablemente responsables de las consecuencias de nuestros actos.

  • ¿Por qué está mal lo que llamamos malo?, ¿Resulta pues que hay que evitar el mal por una especie de egoísmo? Por lo general la palabra egoísmo suele tener mala prensa: se llama egoísta a quien solo piensa en si mismo y no se preocupa por los demás, hasta le punto de fastidiarles tranquilamente si con ello obtiene algún beneficio.

    ¿Son tan egoístas como parece estos llamados egoístas? ¿Quién es el verdadero egoísta?; ¿Quién es el verdadero egoísta sin ser imbécil? La respuesta es: el que quiere lo mejor para sí mismo.

    Hay que ser imbécil, moralmente imbécil, para suponer que es mejor vivir rodeado de pánico y crueldad que entre amor y agradecimiento.

    Los humanos necesitamos para vivir bien algo que sólo los otros humanos pueden darnos si nos los ganamos pero que es imposible de robar por la fuerza o los engaños. Deberíamos llamar egoísta consecuente con el que sabe de verdad lo que le conviene para vivir bien y se esfuerza por conseguirlo. ¿Sabes donde viven los remordimientos? Son reflejos íntimos del miedo que sentimos ante el castigo que puede merecer.

    Actuar mal y darnos cuenta de lo que hemos hecho, comprendemos que ya estamos siendo castigados, que nos hemos estropeado a nosotros mismos.

    Los remordimientos son, el darnos cuenta que hemos hecho algo vergonzoso. De modo de lo que llamamos remordimiento es el descontento que sentimos con nosotros mismos, el responsable siempre esta dispuesto a responder por sus actos. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco.

    Cuestiones que Savater pudo hacerse: ¿Quién es el verdadero egoísta?; ¿Quién es el verdadero egoísta sin ser imbécil?; ¿Sabes donde viven los remordimientos?; ¿Por qué está mal lo que llamamos malo?, ¿Resulta pues que hay que evitar el mal por una especie de egoísmo?...

    <<No hagas a los otros los que no quieras que te hagan a ti>> (Erich Frinn)

    Capítulo Séptimo

    PONTE EN SU LUGAR

    Lo que hace humana a la vida es el transcurrir en compañía de humanos, hablando con ellos, pactando, amando, haciendo proyectos...

    LA ética le interesa, lo que constituye su especialidad, es como vivir bien la vida humana, la vida que transcurre entre humanos.

    No hay peor enemigo que un enemigo inteligente, quizá entonces lo mejor sea tomarles la delantera y ser uno el primero en tratarle, pero no sabemos si perdemos la ocasión de ganarnos su amistad. Lo más importante respecto a los hombres no es si su conducta me parece conveniente o no, sino en cuanto humanos, me convienen y eso nunca debo olvidar al tratar con ellos. Por malos que sena, su humanidad coincide con la mía y la refuerza. Sin ellos, yo podría quizá vivir pero no vivir humanamente. Cuando un ser humano me viene bien, nada puede venirme mejor.

    A los hombres debo tratarlos con cuidado, por si acaso. Pero ese cuidado no puede consistir ante todo en recelo o malicia sino en el miramiento que se tiene al manejar las cosas frágiles, porque no son simples cosas.

    Hay gente que roba, que miente y que mata, no suponía que por aquello de llevarse bien con el prójimo hay que favorecer semejantes conductas.

    Dos cosas importantes:

    Primera: quien roba, miente, traiciona, viola, mata o abusa de cualquier modo de uno no por ello deja de ser humano.

    Segunda: Una de las características principales de todos los humanos es nuestra capacidad de imitación. Por eso somos tan educables y vanos aprendiendo sin cesar. A causa de eso es tan importante el ejemplo que damos a nuestros congéneres sociales. Porque nos trataran como observaran que tratamos a los demás.

    Si se comportan de manera hostil y despiadada con sus semejantes es porque sienten miedo, o soledad, o porque carecen de cosas necesarias que otros muchos poseen.

    La mayor ventaja que podemos obtener de nuestros semejantes no es la posesión de más cosas sino la complicidad y afecto de más seres libres. La ampliación y refuerzo de mi humanidad. No sirve para nada de lo que tú piensas. Solo los siervos sirven y aquí ya te he dicho que estamos ablando de seres libres. Ponerse en e lugar de otro es algo más que el comienzo de toda comunicación simbólica con él, se trata de tomar en cuenta sus derechos.

    No te estoy diciendo que haya nada malo en que tengas tus propios intereses, ni tampoco que debas renunciar a ellos siempre para dar prioridad a los de tu vecino. Lo mismos que nadie puede ser libre en tu lugar, también es cierto que nadie puede ser justo por ti si tú no te das cuenta de que debes serlo para vivir bien.

    Cuestiones que Savater pudo hacerse: ¿Te parece prudente aumentar el ya crecido número de los malos, de los que poco realmente positivo puedes esperar, y desanimar a la minoría de los mejores, que en cambio tanto pueden hacer por tu buena vida?; ¿ no es más lógico sembrar lo que intentas cosechar en lugar de lo opuesto, aun a sabiendas de que la cizaña puede estropear tu cosecha?¿No será cosa prudente intentar fomentar todo lo posible la felicidad de los demás en lugar de hacerles desgraciados y por tanto propensos al mal?

    <<Unido como sus semejantes por el más fuerte de todos los vínculos, el de un destino común, el hombre libre encuentra que siempre lo acompaña una nueva visión que proyecta sobre toda tarea cotidiana la luz del amor. >>

    Capítulo Octavo

    TANTO GUSTO

    Cuando la gente habla de moral y sobre todo de inmoralidad, el ochenta por ciento de las veces el sermón trata de algo referente al sexo. En el sexo no hay nada más inmoral que en la comida o en los paseos por el campo. La relación sexual puede llegar a estableces vínculos muy poderosos. El que se avergüenza de las capacidades gozosas de su cuerpo es tan bobo como el que se avergüenza de haberse aprendido la tabla de multiplicar. En el sexo quienes dicen que de dedicarse demasiado entusiasmo a él animaliza al hombre. Es que precisamente los animales son los que emplean el sexo solo para procrear.

    Los humanos hemos inventado el erotismo. EL sexo es un mecanismo de reproducción para los hombres, pero en los hombre produce otros efectos, que los animales no conocen. Cuando más se separa el sexo de la simple procreación, menos animal y más humanos resulta. Los viejos temores sociales del hombre son el miedo al placer. El placer sexual destaca entre los más intensos y vivos pueden sentirse, por eso se ve rodeado de tan enfáticos recelos y cautelas. ¿Por qué asusta el placer? Supongo que porque nos gusta demasiado. La existencia humana ha sido en toda época y momento un juego peligroso. EL placer nos distrae a veces más de la cuenta, cosa que puede resultarnos fatal. Por eso los placeres han sido siempre acosados por tabúes. Tienen tanto miedo a que el placer les resulte irresistible, se angustian tanto pensando lo que le se puede pasar si un día le dan de verdad gusto al cuerpo, que s convierten en calumniadores profesionales del placer. No es nada malo sólo por el hecho de que te dé gusto hacerlo. Los puritanos se consideran la gente más moral del mundo y además guardianes de la moralidad de sus vecinos. Los años nos van quitando sin cesar posibilidades de gozo por lo que no es prudente esperar demasiado para decidirse a pasarlo bien.

    Lo bueno de usar ciertos placeres , es tener siempre un cierto control sobre llos , que no te permita revolverse contra el resto de lo que forma tu existencia personal.

    La diferencia entre el uso y el placer, enriqueces tu vida y no sólo el placer sino que la vida misma te gusta cada vez más; es señal de que estás abusando el notar que el pacer te va empobreciendo la vida y que ya no te indesea la vida sino sólo ese particular placer.¿ cuál es la mayor gratificación que puede darnos algo en la vida? Lo máximo que podemos obtener sea de lo que sea es alegría. Todo lo que lleva alegría tiene justificación. El mundo esta llenos de supuestos rebeldes que lo único que desean en el fondo es que les castiguen por ser libres.

    Cuestiones que Savater pudo hacerse: ¿Por qué asusta el placer?; ¿cuál es la mayor gratificación que puede darnos algo en la vida?;

    <<El vicio corrige mejor que la virtud. Soporta a unos viciosos y tomarás horro al vicio. Soporta a un virtuoso y pronto odiarás a la virtud entera>>

    Capítulo Noveno

    ELECCIONES GENERALES

    ¿Por qué tienen tan mala fama los políticos? Lo más probable es que los políticos se nos parezcan mucho a quienes les votamos, quizá incluso demasiado. Basan su prestigio en que se les tenga por diferentes al común de los hombres. Se consideran con derecho a mandar sin someterse a las urnas ni escuchar la opinión de cada uno de sus ciudadanos el verdadero pueblo está con ellos, que la calle les apoya con tanto entusiasmos que no hace falta ni siquiera contar a sus partidos para saber si son mucho o menos de muchos. Quienes desean alcanzar sus cargos por vía electoral preocupan presentarse al público como gente electoral procuran presentarse al público como gente corriente, muy humanos con las mismas aficiones, problemas y hasta pequeños vicios que la mayoría cuyo refrendo necesitaran para gobernar. Entre esos políticos los habrá muy decentes y otros caraduras y aprovechados, como ocurren entre los bomberos, profesores, sastres, futbolistas…

    El hecho de ser conocidos, enviados e incluso temidos tampoco constituye a que sean tratados con ecuanimidad.

    Su clientela se lo exige quien exagera las posibilidades del futuro antes sus electores y hace mayor énfasis en las dificultades que en las ilusiones, pronto se queda solo. Aunque a fin de cuentas siempre es menor que sean regulares tontorrones y hasta algo chorizos, como tú o como yo, mientras sea posible criticarles, controlarles y cesarles cada cierto tiempo; lo malo es cuando son jefes perfectos a los cuales, como se suponen a sí mismos siempre en posesión de la verdad, no hay modo de mandarles a casa más que a tiros.

    La ética no puede esperar a la política. No hagas caso de quienes te dirijan que el mundo es políticamente invisible, que esta peor que nunca, que nadie puede pretender llevar una buena vida en una situación tan injusta.

    Quizás las circunstancias no les permitan llevar más que una vida realmente buena, peor de lo que ellos desean... Bueno ¿ y que? ¿Serían más sensatos siendo malos de todo, para dar de sí mismo?

    Ciertos aspectos de ese ideal se te ocurrirán en cuanto reflexiones con atención sobre el asunto:

  • Como todo el proyecto ético parte de la libertad, sin la cual no hay vida buena que valga el sistema político deseable tendrá que respetar al máximo las facetas públicas de la libertad humana.

  • Principio básico de la vida buena, como ya hemos visto es tratar a las personas como a personas es decir: ser capaces de ponernos en el lugar de nuestros semejantes y de relativizar nuestros intereses para armonizarlos con los suyos.

  • La experiencia de la vida nos revela en carne propia, incluso a los más afortunados, la realidad del sufrimiento. Tomarse al otro en serio, poniéndonos en su lugar, consiste no solo en reconocer su dignidad de semejante sino también en simpatizar con sus dolores con las desdichas o necesidades biológica le afligen, como antes o después pueden afligirnos a todos.

  • La diversidad de formas de vida es algo esencial, pero siempre que haya unas pautas mínimas de tolerancia entre ellas y que ciertas cuestiones tenían los esfuerzos de todos

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