Ética nicomaquea. Aristóteles

Vida humana. Felicidad. Virtud. Fortaleza y templanza

  • Enviado por: Laureano Castella
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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ETICA NICOMAQUEA

ARISTOTELES (384-322 AC)

INTRODUCCION

Aristóteles filósofo y científico griego, quien fue tutor de Alejandro Magno, planteaba que la naturaleza humana implica una capacidad de formar hábitos, los hábitos dependen de la cultura y opciones personales repetidas de ese individuo y que todos los seres humanos anhelan “la felicidad”, que es la realización activa y comprometida de sus capacidades innatas, objetivo que puede ser alcanzado por muchos caminos.

Así la Ética Nicomaquea es un análisis de la relación del carácter y la inteligencia con la felicidad.

El Texto está dividido en diez libros

El Libro 1elBIEN humano en general, dice que el BIEN es aquello a que todas las cosas aspiran, así las artes y las ciencias están orientadas a lograr algún BIEN, por lo que el fin de la medicina es la salud, el de la estrategia la victoria, el de la ciencia económica, la riqueza.

Aristóteles considera que la Ciencia Política es el bien soberano, pues abarca los fines de todas las ciencias, pues es amable hacer el bien a un solo individuo, pero es más grato y divino hacerlo al pueblo y a las ciudades.

Para Aristóteles cada cual juzga lo que conoce, resultando ser buen juez en lo que le es propio, cada asunto demanda una instrucción adecuada, el juzgar solo lo puede hacer quien tenga una cultura general, por lo que el joven quien es frívolo y partidario de sus pasiones, no es el oyente mas adecuado para captar la Ciencia Política, sólo el varón superior, los espíritus selectos y los hombres de acción que relacionan la felicidad con el honor, que es la virtud y el fin de la vida política.

El Bien y la Felicidad depende del género de vida de cada quién, para la muchedumbre el bien supremo es el Placer, aman la vida voluptuosa, La virtud es el fin de la vida polìca, la riqueza el fin de la vida de lucro y existe la vida contemplativa

La noción del BIEN en general: Aristóteles dice que el Honor es un bien mayor para quien da la honra que para quien la recibe, los que persiguen honores, lo hacen para convencerse a ellos mismos de su propia virtud, por lo que la Virtud es un bien superior a la honra. Así entonces la Virtud es el fin de la vida Política.

Es mejor y deber sagrado reverenciar la verdad preferentemente a la amistad, El bien se predica tanto de la sustancia como de la cualidad y de la relación, Aristóteles plantea que puede existir la idea de un bien absoluto y un bien relativo y existe el bien en tantos sentidos como el ente, entonces el bien no puede ser común, universal y único, para cada ciencia existe un bien, una categoría de bien.

El bien ideal en cambio es eterno y será siempre el bien.

Así se pueden designar a los bienes de acuerdo a un doble significado: unos por sí mismos y otros por razón de éstos. Existen entonces bienes esenciales y bienes útiles, Aristóteles trata de dilucidar que es el bien en Sí y para ello es imprescindible que aparezca la razón del bien.

De todas las acciones y artes existe un bien para cada una y existe un solo fin para todo cuanto se hace, el cual será el bien practicable, lo más final de todo lo que se desea al mismo tiempo y por sí y por aquello, lo absolutamente final, será aquello que es siempre deseable por sí y nunca por otra cosa: LA FELICIDAD.

El honor, el placer, la inteligencia y otra perfección, aunque es cierto que son elegidas por sí mismas, lo real es que las deseamos para alcanzar la felicidad, la felicidad es ser autosuficiente, no alejado de la ciudad y en solitario sino el que transforma su vida en amable y sin miseria.

La felicidad es algo final y autosuficiente, que es el fin de todo lo que hacemos.

En qué consiste la felicidad? Dice Aristóteles que es la vida activa, la parte racional del hombre, dividida en dos partes: una que obedece a la razón y otra que es la razón misma, su poseedora, la parte que piensa. Un citarista se perfecciona y lleva a cabo su labor, su actividad como obra del alma, asociada al principio racional, es un hombre de bien, ejecuta a la perfección su obra y bellamente, en una vida completa (todo el tiempo) y feliz.

Los bienes los cataloga en tres clases: Los exteriores, los del alma y los del cuerpo.

Los del alma son bienes de máxima propiedad y plenitud, así el hombre feliz es el que vive bien y obra bien. La Felicidad es identificada con la virtud, es la posesión, uso, hábito de una operación, es la actividad con la que se conquistan las cosas bellas y buenas de la vida no con la ociosidad, el sentir placer es algo que se hace, como el que gusta de los espectáculos de los caballos ó quien gusta de los actos justos es amante de lo justo y en general los actos virtuosos son para el amante de la virtud, la Felicidad es por consiguiente lo mejor, lo más bello y lo más placentero y no hay ninguna razón para separar entre sí éstas cualidades.

Ahora bien la felicidad reclama los bienes exteriores, el que pretenda hacer bellas acciones debe contar con recursos, con amigos, con riqueza ó con influencia política, hay quien asocie la felicidad con la fortuna y hay quien la asocie con la virtud.

Para Aristóteles el fin de la política es el bien supremo, la política procura formar ciudadanos para que sean buenos y realicen buenas acciones, también plantea que la felicidad no se alcanza por factores de la suerte sino por los actos virtuosos.

La estabilidad entonces se encontrará en el hombre feliz que será así durante su vida viviendo los cambios de fortuna con dignidad, en la armonía plena y sin reproche, el hombre bueno y sensato dará buena cara a los accidentes de la fortuna y sacará provecho de las circunstancias, no es un ser voluble ni alterable, cuando le llegue la desgracia saldrá de ellas y volverá a ser feliz.

Aristóteles entonces concluye que la felicidad es para los vivos, pues los muertos no pueden ser felices a los infelices ni producir cambios en sus parientes vivos.

Así la felicidad esta entre las cosas que se alaban y se veneran, se alaba al justo, al valeroso al hombre bueno y a la virtud en razón de sus actos y de sus obras.

La virtud es alabada porque ella nos capacita en la práctica de las bellas acciones.

La felicidad es una actitud del alma de acuerdo a la perfecta virtud, el nombre de estado, se ocupará de cultivar la virtud más que de otra cosa alguna. La virtud entonces es común a todo lo viviente.

La virtud se divide en virtudes intelectuales y virtudes morales, las intelectuales son la sabiduría, la comprensión y la prudencia y las morales son la liberalidad y la temperancia.

El libro 2de la virtud en general, Aristóteles dice que las virtudes no nacen con nosotros ni por naturaleza, sino que nosotros las recibimos y las perfeccionamos por la costumbre, lo que nos da la naturaleza lo recibimos como potencialidad y luego lo traducimos en actos, las virtudes las adquirimos ejercitándonos primero en ellas, como pasa en las artes y oficios, así nos hacemos justos practicando actos de justicia, temperantes haciendo actos de templanza, uno de los testimonios esta en las ciudades cuando los legisladores hacen contraer hábitos a los ciudadanos para hacerlos buenos, los que no hacen bien su trabajo hacen un gobierno malo que difiere de quienes realizan las cosas en forma virtuosa .

En una palabra de los actos semejantes nacen los hábitos por lo que es muy importante que desde la adolescencia se contraigan estos hábitos.

Aristóteles plantea las virtudes deben ser practicadas con medida, pues el que de todo huye y todo teme termina por ser un cobarde y el que no teme nada en absoluto se hace un temerario, así la templanza y la valentía se malogran por exceso o por defecto y se conservan por la medida.

A los hábitos se acompañan con el placer o la pena en los actos, así el valiente es el que con alegría enfrenta los peligros y el cobarde el que lo hace con tristeza, el temperante es el que se abstiene de los placeres corpóreos y en ellos se complace y el disoluto es el que se irrita por privarse de los placeres.

La virtud moral esta en relación con los placeres y los dolores, por obtener placer obtenemos actos ruines y por evitar penas nos apartamos de las bellas acciones, por lo que es importante que desde niños se nos guíe para el goce o para la tristeza con una recta educación.

Las virtudes morales tienen por materia las acciones o pasiones acompañadas por placer o dolor y las curaciones correctivas se aplican en la interrelación con los contrarios.

El alma mantiene una relación al natural con aquello que puede ser mejor o peor, es propio de la virtud poner en orden los goces o sufrimientos moralmente más valiosos y es propio del vicio hacer lo contrario.

Desde la primer infancia tenemos sentimientos de placer por lo que es más dificultoso combatir el placer que la ira.

Aristóteles plantea que la virtud no es ni una pasión ni una potencia sino que las virtudes son hábitos y este hábito es el que hace bueno al hombre y gracias al cual realizará bien la obra que le es propia. También menciona Aristóteles que en las acciones de la virtud moral hay excesos y defectos, al igual que el termino medio, la virtud por tanto, quien peca por exceso e incurre en censura por defecto, mientras que en el termino medio obtiene la alabanza y el éxito, así entonces la virtud siempre se colocará en una posición intermedia, determinada por la razón ejercitada por el hombre prudente.

Así la virtud es medio, pero desde el punto de vista de la perfección y del bien es extrema.

En las perversiones no se admite una posición intermedia como la envidia, adulterio, robo, corrupción u homicidio, en todas ellas se comete un error.

En suma no hay término medio del exceso ni del defecto, como tampoco exceso ni defecto del término medio.

Aristóteles dice que alcanzar un término medio es toda una faena, por lo que el bien es raro, loable y bello y se deben tomar de los males los menos.

El libro 3 de La fortaleza y la templanza, La fortaleza consiste en alejar el temor y enfrentar el peligro con seguridad y confianza.

Aristóteles incluye éste virtud en la lista de las Morales definiendo como valentía en el justo medio entre temeridad y cobardía y tanto es así que podemos evidenciar que el valiente no es como el temerario, que se arroja al peligro de un modo inconsciente, sin calcular las consecuencias sin proteger su vida, sino que la arriesga inútilmente pudiendo incluso afectar la seguridad de otras vidas. *El Valiente es el que conoce el miedo y aún cuando las circunstancias despiertan en él impulsos de temor lo supera con coraje y audacia.

Por lo tanto quien posee la virtud de la fortaleza tiene un control de su voluntad y evita que ésta se desvíe del cumplimiento de su deber por la amenaza de un peligro.

Pero no es tan solo ante peligros ocasionales en los que el valiente muestra su virtud, sino que también puede hacerlo de manera contínua al emprender trabajos difíciles y arriesgados por amor al prójimo.

En conclusión la fortaleza se refiere a los peligros difíciles de superar: el miedo ante la muerte, el esfuerzo muy prolongado, etc.

LA TEMPLANZA Consiste en la moderación de los apetitos sensibles por someterlos a la razón. De acuerdo con Aristóteles es la virtud que impide el desenfrenado placer o abuso de las necesidades corporales así como la abstinencia de su disfrute.

Las virtudes humanas ( al igual que los vicios), se adquieren y aumentan por la repetición de actos. Las virtudes al ser inherentes en las potencias no en cuanto estas son principios activos, sino en la medida en que tienen una cierta pasividad. Estas potencias al ser movidas por una potencia superior son dispuestas a ellas a una cierta manera, porque todo lo que es movido por otro recibe la disposición de un agente. Así es que cuando esta moción se repite, la disposición se hace estable y se genera el hábito.

Ahora es necesario señalar que las virtudes disminuyen en la medida que se realizan actos contrarios a la virtud y esto da origen al vicio pues no pueden coexistir ambos, y en éste caso se emplea el principio de no contradicción.

Pero se dice también que las virtudes consisten en un término medio porque su elección de un objeto debe estar de acuerdo con lo que la razón le dicta. Por ejemplo: el medio de la virtud humana de la Templanza con respecto a la comida, consiste en comer el alimento necesario para conservar la salud y esto exige el exceso de comida así como también abstenerse de comer. Otro ejemplo sería en la justicia que no se debe dar ni más ni menos, sino lo que a cada uno le corresponde.

Por último mencionaremos la conexión de las virtudes esta es la propiedad según la cual no puede darse una en estado perfecto sin que se den las demás y todas tienen su participación en la prudencia.

Ellibro 4la liberalidad, es la posición intermedia relacionada con los bienes económicos.

Otorgar y percibir bienes económicos, sobre el de otorgarlos.

La predignidad y la avaricia son excesos y defectos.

El carácter de pródigo lo reclama el que tiene un vicio único: el dilapidar su patrimonio, puesto que pródigo o perdido es el que se arruina por sí mismo; podemos usar bien y mal. La riqueza es uno de estos bienes útiles.

Más propio es el del liberal es el dar a quien conviene que recibir de donde conviene o no recibir de donde no conviene.

Lo propio de la virtud, en efecto es antes hacer el bien que recibirlo.

El liberal, por tanto, dará por motivo honesto y rectamente, a quien conviene y cuanto a cuando conviene.

La liberalidad se entiende según la fortuna.

La magnificencia, parece ser también una virtud en relación a los bienes económicos.

A diferencia de la liberalidad que tiene que en las cosas pequeñas o moderadas gasta según el caso lo amerita, no se llama magnífico sino el que lo hace en cosas grandes. El magnífico es, pues, liberal, el liberal no es necesariamente magnífico.

El magnífico se parece al artista, pues es capaz de percibir las proporciones y de gastar grandes sumas armoniosamente. Tales serán también los resultados; la obra debe ser digna del gasto y el gasto de la obra, o aun excederla.

Por motivo del bien y de lo bello gastará tales sumas el magnífico. La magnificencia es atributo de los gastos que llamamos honrosos.

El que peca por defecto es pusilánime, el que peca por exceso, el hinchado.

La mansedumbre es la posición intermedia en las pasiones de la ira, el manso no es vengativo, sino más bien indulgente. Los iracundos, en primer término se enojan prontamente contra quien no deben, por cosas que no lo exigen, y más de lo que conviene, los coléricos es grado extremo están siempre prontos a enojarse de todo se irritan y en toda ocasión. La venganza hace cesar la cólera, produciendo placer en lugar de pena., a la mansedumbre le oponemos particularmente el exceso, obsequisos, alaban, malhumorados y pendencieros. A la amistad un buen amigo. El adulador es malhumorado y pendenciero, a la fanfarronería, los voraces, los mendaces. El fanfarrón parece ser el que se atribuye cosas ilustres que no tiene o mayores de lo que son en realidad.

El disimulador niega las cualidades que posee o las atenúa. El término medio se presenta tal cual es, veraz en su vida y su lenguaje, confesando las cualidades que en él concurren, sin aumentarlas ni disminuirlas.

Cuando cada hombre obra sin ulterior motivo, sus palabras, sus acciones y su vida responden a su carácter.

La mentira es en sí misma ruin y reprochable. La verdad bella y laudable.

Los disimuladores irónicos que atenúan sus propios méritos, son tenidos por hombres de condición más amable.

La vergüenza tampoco es propia del hombre del bien, puesto que nace de las acciones bajas, las cuales no se han de hacer. La vergüenza es propia del vicioso, que por su naturaleza es capaz de cometer actos vergonzosos. El hombre bueno jamás cometerá actos ruines.

El libro 5 habla sobre la Justiciaque es la virtud perfecta, protege la felicidad y elementos en comunidad política. Es la virtud completa; puede ser legal o igual. La injusticia es vicio completo, ilegal o desigual. Lo igual es el medio, luego lo justo es lo medio. Los jueces igualan desigualdades provenientes de las injusticias con castigos. La acción justa es medio entre cometer injusticias y sufrir injusticia. En política, la justicia puede ser: natural: igualdad de fuerzas o legal: deja de ser indiferente cuando las leyes aparecen. Los actos voluntarios son: por elección: objeto de deliberación o sin elección sin deliberación. Los daños en relaciones sociales son: por ignorancia, por desgracias o por error culpable. Los actos voluntarios son excusables por ignorancia e inexcusables por los ignorantemente por pasión no natural ni humana.

El libro 6 De las virtudes intelectuales Para explicar debidamente las virtudes intelectuales, se necesita hacer un estudio exacto del alma. En la razón hay dos partes distintas: una relativa a la ciencia y a los principios eternos e inmutables, la otra que delibera y calcula sobre las cosas contingentes.

Los medios que tiene el alma para alcanzar la verdad. Son cinco: el arte, la ciencia, la prudencia, la sabiduría y la inteligencia. – De la ciencia; definición de la ciencia; lo que se sabe no puede saberse de otra manera que como se sabe; el objeto de la ciencia es necesario, inmutable, eterno; la ciencia se funda en principios indemostrables, que da la inducción, y sobre los cuales se apoya el silogismo para sacar una conclusión, cierta, pero menos evidente que ellos

El arte: es el resultado de la facultad de producir y no del acto propiamente dicho; sólo se aplica a las cosas contingentes, que pueden existir o no existir. La razón verdadera dirige el arte; y la inhabilidad es dirigida por una razón falsa.

La prudencia; sólo se aplica a las cosas contingentes; en qué se diferencia del arte y de la ciencia. Ejemplo de Pericles. Lamentable influjo de las emociones del placer y del dolor sobre la prudencia y conducta del hombre. La prudencia, una vez adquirida, no se pierde jamás

La inteligencia, el entendimiento, es la facultad que conoce directamente los principios indemostrables. La sabiduría o la perfecta habilidad debe ser considerada como el más alto grado de la ciencia: se eleva por encima de los bienes humanos y de los intereses personales, la prudencia, que es esencialmente práctica, debe conocer ante todo los pormenores y los hechos particulares.

Las relaciones de la prudencia con la ciencia política. Aquella sólo se refiere al individuo, y rige como conviene sus intereses personales. El interés del individuo no puede separarse del de la familia y del Estado. La juventud no puede tener prudencia, porque sólo se adquiere mediante una larga experiencia. La prudencia no puede confundirse con la ciencia; se aproxima más a la sensación

La deliberación; difiere de la ciencia; supone siempre una indagación y un cálculo; tampoco es obra del azar ni de la simple opinión. Definición de la sabia deliberación; es un juicio recto aplicado a lo que es verdaderamente útil; puede ser absoluta o especial

La inteligencia no se confunde con la ciencia ni con la opinión; se aplica a los mismos objetos que la prudencia; se manifiesta sobre todo en la rapidez para aprender y comprender las cosas.

Todas las virtudes intelectuales tienden a un fin, se refieren todas a las acciones, es decir, a los términos inferiores y últimos. En general son dones de la naturaleza y no pueden adquirirse. Se producen y se aumentan con la edad. Importancia que debe darse a los consejos de los hombres experimentados y de los ancianos.

La sabiduría como virtud intelectual, no tiene por fin especial la felicidad; la prudencia ilustra al hombre sobre los medios de llegar a la felicidad; pero en realidad no le hace más capaz de tenerla. La sabiduría y la prudencia contribuyen, sin embargo, a la felicidad del hombre, así como la virtud al señalar un fin loable a sus esfuerzos, no hay prudencia sin virtud

Las virtudes, que debemos a la naturaleza, no son hablando con propiedad virtudes, en tanto la Teoría de Sócrates, en parte verdadera y en parte falsa, sobre la naturaleza de la virtud. La virtud no puede confundirse con la razón; pero sin razón no hay virtud. La prudencia es por otra parte inferior a la sabiduría.

Libro 7 de la continencia e incontinencia

El vicio, la intemperancia y la brutalidad.

La virtud contraria a la brutalidad es un heroísmo casi divino

La intemperancia, Sócrates, sostiene que el vicio es resultado de la ignorancia. La intemperancia, Evidentemente la falta es mucho más grave cuando se comete conociéndola, el intemperante sólo conoce el último término y no el término universal.

Cosas que son naturalmente agradables y de las que se hacen tales mediante el hábito, gustos monstruosos y feroces; ejemplos diversos; gustos ridículos y malignos; no puede decirse que estos gustos sean prueba de intemperancia. La intemperancia tomada en un sentido absoluto es lo opuesto a la sobriedad

La intemperancia en la cólera es menos culpable que la intemperancia en los deseos.

El deseo está más desnudo de razón aún que la cólera

Carácter propio del hombre incontinente; su definición. La violencia de los deseos hace las faltas más excusables. Definición de la molicie. La intemperancia puede tener dos causas, el arrebato o la molicie

Comparación de la intemperancia con el espíritu de incontinencia.

La intemperancia es menos culpable; no es reflexiva; es intermitente. La incontinencia, por lo contrario, es una perversidad profunda.

El hombre templado sólo obedece a la recta razón.

La terquedad tiene alguna relación con el dominio de sí misma: motivos comunes de la terquedad. Del cambio de opinión; se puede cambiar de opinión solamente por motivos laudables. La templanza se encuentra entre la insensibilidad, que rechaza los placeres más lícitos, y el desarreglo completo que hace perder el dominio de si mismo.

La prudencia y la intemperancia son incompatibles.

Otro retrato del intemperante. La intemperancia natural es más difícil de curar que la intemperancia que es resultado del hábito

La naturaleza del placer importa al filósofo, que estudia la ciencia política, conocer a fondo la naturaleza del placer y del dolor. De las especies y de las causas del placer. Respuesta a las diversas objeciones hechas contra el placer. El hombre prudente evita los placeres que no son absolutamente placeres, y que van acompañados de una mezcla de dolor.

Opiniones comúnmente seguidas sobre el dolor y el placer.

Error de Espeusipo. Relaciones del placer con la felicidad; peligros de una excesiva prosperidad. La felicidad es el desenvolvimiento completo de todas nuestras facultades; y la actividad es por sí misma un verdadero placer.

Los placeres del cuerpo no deben proscribirse absolutamente; pero es preciso reducirlos a los límites dentro en los cuales son necesarios. Sólo Dios en su perfección no muda jamás. El hombre malo tiene gusto en cambiar sin cesar

Libro 8 de la amistadEs necesaria para la vida del hombre; su importancia individual su importancia política. La amistad es tan honrosa como necesaria. La amistad y el amor deben estudiarse en el hombre

El objeto de la amistad. El bien; el placer y el interés son las tres únicas causas que pueden dar lugar a la amistad. Del gusto que se experimenta por las cosas inanimadas. Benevolencia recíproca pero ignorada. Para ser verdaderamente amigos, es preciso conocerse y saber directamente el bien que se desean el uno al otro.

La amistad reviste el carácter de los motivos que la inspiran; y como ellos es de tres especies: por interés, por placer y por virtud. Fragilidad de las dos primeras especies de amistad; los ancianos sólo aman por interés; y los jóvenes por placer. Amistades pasajeras de la juventud. La amistad por virtud es la más perfecta y la más sólida. Pero también es la más rara; sólo se forma con el tiempo, y debe ser igual de una y otra parte

Las amistades por interés duran lo que dura el interés mismo; las amistades por placer pasan generalmente con la edad; la amistad por virtud es la única que merece verdaderamente el nombre de amistad; y la única que resiste a la calumnia. Las otras sólo son amistades en cuanto se parecen a esta, bajo ciertos puntos de vista.

Puede ser uno sinceramente amigo sin ejercer actos de amistad: efectos de la ausencia. Los ancianos y los de carácter rudo y austero son poco inclinados a la amistad. La vida común es sobre todo el fin y la señal de la verdadera amistad.

Las relaciones muy numerosas no pueden ser profundas. La amistad por placer se aproxima más a la verdadera que la amistad por interés. Amistades de los ricos: tienen amigos muy diversos; la verdadera amistad es muy rara respecto de ellos.

Para que la amistad nazca y subsista, es preciso que la distancia entre las personas no sea muy grande; relación de los hombres con los dioses.

Papel del adulador. De la causa que motiva el que se busque la consideración de los hombres que ocupan un alto puesto. Ejemplo del amor materno. La reciprocidad de afecto es principalmente sólida cuando se funda en el mérito especial de cada uno de los amigos. Relaciones entre los contrarios; no tienden el uno hacia el otro, sino que tienden al justo medio

Consideraciones generales sobre las diversas formas de gobiernos. Reinado, aristocracia, timocracia o república. Divisiones de estas tres formas: la tiranía, la oligarquía, la demagogia. Sucesión de las diversas formas políticas.

Relación entre los sentimientos de amistad y de justicia bajo todas las formas de gobierno. Los reyes, pastores de los pueblos. Beneficios de la asociación paterna. La afección del marido por la mujer es aristocrática; la de los hermanos entre sí es timocrática. La tiranía es la forma política en la que no hay, ni afección, ni justicia; la democracia es la forma en que se encuentran más estas cualidades.

Las afecciones de familia. De la ternura de los padres para con sus hijos y de los hijos para sus padres; la primera es en general más viva que la otra. Afección de los hermanos entre sí: motivos en que se apoya. Afección conyugal: los hijos son un lazo más entre los esposos

De los disentimientos en las relaciones en que uno de los dos es superior.

Cada cual saca de la amistad lo que puede sacar; el uno, el honor; el otro, el provecho. De los honores públicos. De las relaciones en las que es imposible al hombre hacer todo lo que debe

Libro 9 de la amistad

De las causas de desavenencia en las relaciones en que los amigos no son iguales.

Equivocaciones recíprocas. El que ha hecho el primer servicio. Veneración profunda que debe tenerse a los maestros que nos han enseñado la filosofía. Leyes de algunos Estados en que las transacciones voluntarias no dan lugar a acciones jurídicas

Rompimiento de la amistad.

Diversas causas que pueden producirlo. No hay motivo para quejarse a no ser que uno haya sido engañado con un afecto fingido. Hipótesis en que uno de los amigos se hace vicioso; no debe romperse la amistad mientras no se pierda la esperanza de corregirlo. Hipótesis en que uno de los amigos se hace más virtuoso; no debe este romper la amistad absolutamente, y debe guardar siempre alguna consideración al recuerdo del pasado

El amigo de sí mismo y el amigo de los demás. Retrato del hombre bueno y del malo. La amistad que se tiene con los demás procede de la amistad que se tiene consigo mismo. No puede uno amarse a sí mismo sino en cuanto se considera hombre de bien. Retrato del hombre de bien; está en paz consigo mismo, porque hace el bien exclusivamente en vista del bien. La vida está para él llena de dulzura. Relaciones de la amistad y del egoísmo. Retrato del hombre malo; sus desórdenes interiores; discordias de su alma; odio a la vida; horror de sí mismo. El suicida. Ventajas de la virtud.

La benevolencia. Difiere de la amistad y de la inclinación. Puede recaer sobre desconocidos y es muy superficial. Influencia del aspecto en la persona en la amistad y el amor.

La concordia. Se aproxima a la amistad. –No debe confundírsela con la conformidad de opiniones. La concordia sólo es posible entre hombres de bien. Los malos están perfectamente en desacuerdo a causa de su desenfrenado egoísmo.

El beneficio. El bienhechor ama en general más que el favorecido. Falsas explicaciones de este hecho singular. Indebida comparación con las deudas; Amor de los artistas por sus obras; amor de los poetas por sus versos. El beneficiado es en cierta manera la obra del bienhechor. El placer activo superior al placer pasivo. Hay complacencia en el bien que se hace; y se estima tanto más cuanto más trabajo ha costado. Afecto más vivo de las madres para con sus hijos

El egoísmo o amor propio. El hombre malo sólo piensa en sí mismo: el hombre de bien sólo piensa en hacer el bien, sin tener en cuenta su propio interés. Es preciso distinguir lo que se entiende por esta palabra. egoísmo reprensible y vulgar. El egoísmo que consiste en ser más virtuoso y más desinteresado que todo el mundo es muy laudable. Sacrificio en obsequio de los amigos y de la patria; desdén de las riquezas. pasión excesiva por el bien y por la gloria

Sobre si hay necesidad de amigos en la prosperidad. Argumentos en diversos sentidos. El hombre de bien no puede vivir solitario; tiene necesidad de hacer el bien a sus amigos y de ver sus acciones virtuosas. Es obrar virtuosamente contemplar a sus amigos; sentir que se obra y se vive en el seno de sus amigos es un vivísimo placer, el cual sólo se consigue en la intimidad. El hombre dichoso debe tener amigos virtuosos como él.

El número de amigos. Amigos por interés deben tenerse pocos; porque no se puede servir a todos; amigos por placer basta un corto número de ellos; amigos por virtud deben tenerse sólo los que se puedan amar con intimidad; este número siempre es muy limitado. El amor, que es el exceso del afecto, sólo se dirige a un sólo ser. Las amistades ilustres no han tenido nunca lugar sino entre dos; pero puede amarse a muchos de sus conciudadanos.

¿Cuándo son más necesarios los amigos, en la prosperidad o en la desgracia? Razones en ambos sentidos: la presencia de los amigos y su simpatía alivian nuestras penas y aumentan nuestra felicidad. Se debe ser muy parco en llamar a los amigos cuando a uno le ocurre algún disgusto o desgracia, e ir espontáneamente en busca de ellos cuando sufren. Se debe mostrar poca impaciencia en exigirles servicios, pero tampoco rehusarlos obstinadamente.

Las Dulzuras de la intimidad. La amistad es como el amor; es preciso que los amigos se vean. Los malos se corrompen mutuamente. Los buenos se mejoran con su trato recíproco.

Libro 10 de la felicidad, Ni placer ni felicidad son actos virtuosos, por lo tanto noson cualidades. El placer es indefinido, es un sentimiento que surge luego de saciar lo que exige la naturaleza. Es una cosa total y completa. Para toda sensación hay placer. Todos buscan placer. Todas las cosas se escogen en vista de otras, a excepción de la felicidad que es un fin. La felicidad no es diversión. Es un acto conforme a la virtud, la cual a su vez está conforme con la inteligencia, pues es lo mas alto de lo que hay en nosotros. En cambio la sabiduría es el más deleitoso de los actos.

La vida contemplativa se ama a sí misma porque es autosuficiente, en ella es posible encontrar la felicidad, ya que es reposo.

Por último, el acto divino es acto de bienaventuranza, y el acto humano más dichoso, es el que más se asemeje al acto divino.

CONCLUSIONES

Para Aristóteles el Hombre es un ser que razona, pero no siempre se guía por la razón, se deja llevar por los apetitos, el hombre es un animal social y, por tanto, todo aquello que sacrifique el orden de la sociedad para preponderar los deseos individuales no sera bueno ni para el colectivo ni, en última instancia, para sí mismo, puesto que al no ser bestia ni dios forma parte de la colectividad y no puede sobrevivir sin ella.

Es necesario entonces que el hombre no solo conozca las virtudes, sino que conociéndolas las lleve a la práctica para que alcance la perfección y por tanto la felicidad.

El hombre virtuoso es el que ama la naturaleza y busca la manera de no profanarla y disminuirla, no solo para beneficio propio, sino para lograr una comunión fraterna con sus semejantes y agradar así al creador, sabiendo que no se guía por sí mismo sino por el ser perfecto (Dios), logra la contemplación máxima de la perfección, bondad y justicia y la susceptibilidad para amar.

BIBLIOGRAFIA

Aristoteles 2005. EticaNicomaquea. Grupo Editorial Exodo. México.

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES ACATLAN

LICENCIATURA EN DERECHO (SUA)

ETICA JURIDICA PROFESIONAL

ETICA NICOMAQUEA

ARISTOTELES