Etapas Pree-escolar y Escolar

Aprendizaje. Infancia. Desarrollo infantil. Relaciones familiares y afectivas

  • Enviado por: Jenniccita
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 62 páginas
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ETAPAS

“PRE- ESCOLAR Y ESCOLAR”

ÍNDICE

Contenido Paginas

Introducción

3

Hasta

3

Etapa Preescolar “3 a los 5”

4

Hasta

4

Características

5

Hasta

6

Desarrollo Social

7

Hasta

8

Juegos

9

Hasta

10

Concepto del Niño

11

Hasta

11

Logros y Limitaciones

12

Hasta

13

Memoria

14

Hasta

14

Desarrollo Emocional

15

Hasta

15

Imaginación en la Etapa preescolar

16

Hasta

18

Influencia de los métodos de la crianza

19

Hasta

19

El estilo de Crianza Ideal

20

Hasta

20

Etapa Escolar “6 a los 12”

21

Hasta

21

Características

22

Hasta

22

Problemas Asociados

23

Hasta

24

La Salud en la Niñez Intermedia

25

Hasta

27

Desarrollo Cognitivo “ Como piensan los Niños

28

Hasta

30

Enseñar a los niños a pensar

31

Hasta

32

Desarrollo Moral

33

Hasta

34

Desarrollo del Lenguaje

35

Hasta

35

Factores que influyen en el desempeño Escolar

36

Hasta

39

Los niños Superdotados y Creativos

40

Hasta

42

Desarrollo del Autoconcepto y Autoestima

43

Hasta

44

Relaciones Familiares

45

Hasta

48

Relaciones con otros niños

49

Hasta

54

Estrategias del influencia para ambas etapas

55

Hasta

59

Conclusión

60

Hasta

61

Bibliografía

62

Hasta

62

INTRODUCCIÓN

En el presente informen se pretende resaltar lo mas relevante de las Etapas Pre-escolar y Escolar en relación con la educación, el como un niño tanto en etapa pre-escolar como escolar logra cambios importantes tanto como de adaptación física, relación social, competencia.

Siendo la etapa pre-escolar en la cual el niño logra una relación mucho más fácil con sus padres porque este trae desarrollado el lenguaje y de aquí dando pie a que más adelante las relaciones entre estos sea mucho más satisfactorias para ambos.

También damos a conocer la gran importancia que tienen distintos personajes que plantearon teorías sobre estas etapas, facilitando así un mayor entendimiento del proceso de crecimiento de un niño en ambas etapas, entre ellos contamos con: Jerome Bruner, Papalia, wendkos Olds, Piaget, Fein, Erickson. Entre otros.

Nos referimos también a puntos importantes del desarrollo social de estas etapas. Etapa pre-escolar medio por el cual se adquieren los modelos de conducta, entre ellos contamos con los juegos, sus logros, limitaciones, sus emociones, agresión y la gran importancia que tiene la relación con sus padres.

Etapa escolar: señalamos a lo que se refiere con la formación de la identidad, su relación con los grupos, identificación de rol, tiene q ver netamente con lo sexual identificación femenina o masculina, su autoestima, los distintos problemas asociados a esta etapa las distintas emociones que presenta y la importancia del desarrollo psicológico.

Al hablar de estas dos etapas analizamos la gran importancia que tienen los colegios o escuelas para la realización integra de un niño, Esto lo señala Santrock, dice que la escuela es una de las influencias más importantes en el desarrollo de los niños y/o adolescentes, por todo lo anteriormente dicho también analizamos y dimos a conocer que distintos psicólogos han ideado varias teorías para explica como socializan los seres humanos entre ellas están: teoría psicoanalítica, desarrollo cognitivo, aprendizaje social y etología.

Se hace evidente que la importancia tanto de un niño en etapa pre-escolar tanto como escolar es muy importante para el crecimiento integro de este en su vida mas futura.

Por último señalamos el rol tan importante que cumple un trabajador social o asistente social en estas etapas, los requisitos, el papel que cumple en estas etapas y los distintos objetivos que debe cumplir para que su trabajo o su labor cumpla los objetivos esperados

ETAPA PREESCOLAR: “EL NIÑO DE LOS 3 A LOS 5 AÑOS”.-

Esta etapa se conoce como niñez temprana y algunos autores se refieren a esta edad como "preescolar" o "niño pequeño", y puede empezar desde los dos años y medio y prolongarse hasta los seis. Aunque los cambios no son tan drásticos como en las etapas anteriores, se dan cambios importantes que les ayudan a adaptarse físicamente, a tener una mayor competencia cognoscitiva y una relación social más compleja.

Pasar de la edad de transición a la etapa preescolar requiere de un proceso, el cual no se da en una edad determinada, pero claramente se manifiesta cuando el niño se vuelve mucho más cooperativo y dispuesto a complacerte. Será mucho más fácil convivir y amar a tu hijo en esta edad.

La principal característica de esta edad es que el niño ya cuenta con un lenguaje que, además de permitirle entenderte todo lo que le dices, le facilita mucho la comunicación ya que puede expresarse claramente.

Una excelente noticia para papás y niños es que al llegar a esta edad entran en una etapa más saludable de su vida pues se enferman menos.

CARACTERÍSTICAS DE LA ETAPA PREESCOLAR

Jerome Bruner, sugiere que existen tres formas donde el niño puede usar los símbolos para representar objetos o sucesos, estas representaciones pueden ser: activada, icónica y simbólica.

La representación activada, es la forma más simple de las tres, ya que el niño usa una respuesta motora para representar un suceso u objeto. La representación icónica, son cuadros y esquemas mentales de un objeto o suceso que no está presente. Aunque no está estimulado por la habilidad motora, está limitada a objetos o sucesos concretos. En la representación simbólica, el símbolo tiene relación directa con el objeto o suceso que simboliza, y no está limitada a los objetos o sucesos con los cuales ha tenido contacto sensorial o motor el niño, pudiendo ser posible representar conceptos abstractos.

Papalia y Wendkos Olds (1992) definen el concepto de función simbólica como una habilidad para usar representaciones mentales, a las que el niño les ha dado un significado, ya sea consciente o inconscientemente. Piaget señalo que al no haber representaciones sensoriales, deberían existir representaciones mentales, las cuales clasificó como símbolos y signos; los símbolos son representaciones mentales personales (idiosincráticas) de una experiencia sensorial y los signos son algo más abstracto, como una palabra o un número, y no necesitan tener una connotación sensorial. Piaget llamó significados a los símbolos y a los signos y significantes a lo que representen para determinado niño.

Según Fein cuando los niños usan símbolos, sus procesos de pensamiento se vuelven más complejos y aparece el juego simbólico que ayuda al niño en dos formas:

1- a ser más sensible ante los sentimientos y puntos de vista de otros,

2- a entender cómo un objeto cambia de forma y pese a ello sigue siendo el mismo.

Según Papalia y Wenkos Olds (1992) los niños manifiestan la función simbólica de tres maneras: por medio de la imitación diferida, el juego simbólico y el lenguaje.

La imitación diferida, es la imitación de una acción que el niño ha visto, la cuál realiza después de un tiempo, aún cuando ya no la pueda ver.

En el juego simbólico, los niños hacen que un objeto represente algo más. Por ejemplo usar un trozo de madera como una navaja de afeitar.

Adquieren la capacidad para usar el lenguaje en la representación objetos o eventos ausentes. Según Ginsburg y Opper (1982), a través del lenguaje el niño da un indicio de que comienza a razonar con éxito siempre y cuando no implique ir más allá de los acontecimientos pasados. Según Papalia y Wendkos Olds (1992) los niños pueden dar y seguir órdenes sencillas y nombrar cosas familiares, pueden definir palabras sencillas y conocen algunos antónimos, conjunciones, preposiciones y artículos, pero aún generalizan demasiado las reglas de lingüística. Según Faw (1981), el vocabulario del niño en esta etapa puede consistir tanto de las palabras que conoce el niño y aquellas que oyen y repiten aún sin reconocer el significado.

DESARROLLO SOCIAL EN LA ETAPA PREESCOLAR

La socialización es un proceso mediante el cual los miembros maduros de la sociedad, como padres y profesores, moldean la conducta de los niños, al permitirles una participación y contribución en la sociedad. Según Watson (1977) la socialización es un medio por el que se adquieren los modelos de conducta convencionales, es un proceso de aprendizaje. Gracias a la socialización el niño aprenden los modales y las costumbres de la familia, los vecinos, la comunidad y todo el grupo social en el que se desarrolla. El niño en la etapa preescolar empieza a modificar su conducta para cumplir las normas esperadas por la sociedad. Existen diversos agentes de socialización, en los primeros años la familia constituye el centro de la socialización, aunque también participan en este proceso los maestros, los compañeros, la iglesia, la TV, etc.

Según Santrock y Yussen (1978) la escuela es una da las influencias sociales más importantes en el desarrollo de los niños.

El desarrollo social se caracteriza por los cambios de los niños a medida que crecen, han de resolver ciertas cuestiones en cuanto a sus relaciones con los demás. En la primera infancia, desarrollan el yo social que es producto de aprender a relacionarse con los demás y a definirse en ese trato o relación. La primera problemática que enfrentan es si realmente están listos para formar relaciones íntimas con los demás ya que deben aprender a interactuar con ellos para poder desarrollar una alta autoestima. Los preescolares están muy ocupados ordenando, clasificando y luchando para encontrar significado en el mundo social, del mismo modo que lo está haciendo en el mundo de los objetos. El proceso de socialización en la primera infancia, se da cuando los niños aprenden los papeles de género, los comportamientos y actitudes, que una cultura considera apropiado para los hombres y mujeres los roles de los padres influyen de manera importante en la tipificación sexual que ocurre con el padre del mismo sexo, especialmente cuando cuida a su hijo y posee las características que lo hacen a él o ella un individuo que posiblemente será imitado.

Según Erickson los aspectos sociales son más importantes que los sexuales y la crisis que se da en esta etapa es la de iniciativa vs culpabilidad, donde el niño tiene que marcar una división entre la parte de la personalidad que permanece niño, lleno de alegría y de deseo de probar nuevas cosas y la parte que se está volviendo adulta. Los niños que aprenden a regular estos propósitos conflictivos desarrollan la virtud del propósito, el valor de prever y perseguir metas, sin estar inhibidos por la culpa y el miedo al castigo.

Los psicólogos han ideado varias teorías para explicar como se socializan los seres humanos. Entre ellas se encuentran:

La teoría psicoanalítica, la teoría del desarrollo cognoscitivo, la teoría del aprendizaje social y la teoría etológica.

La teoría Psicoanalítica, explica la socialización a través del proceso de identificación, que es el resultado de la solución de los complejos de Edipo y Electra. Según Freud la identificación surge cuando el niño reprime la idea de poseer al padre del otro sexo y se identifica con el del mismo sexo, a quien ve como agresor. Esto conduce a que el súper ego se desarrolle y el niño entre en la etapa de latencia.

La teoría del aprendizaje social señala, que la conducta humana es aprendida, según las oportunidades y experiencias proporcionadas por su ambiente. La conducta social y las reglas sociales son aprendidas, a través, de la observación al atender lo que otros dicen y observan las consecuencias de sus acciones.

La teoría cognoscitiva, explica que los niños juegan un papel activo en su propia socialización, el efecto de cualquier experiencia de socialización depende de como el niño percibe o interpreta la experiencia.

La teoría etológica expone que estamos predispuestos biológicamente a aprender ciertos patrones de conducta debido a sus valores adaptativos. Esta teoría subraya que no se puede ignorar el papel que juegan las presiones evolutivas durante el desarrollo del ser humano especialmente en la formación de la conducta social.

JUEGO

Según Watson, a medida que comienza la niñez, los agentes de socialización aumentan en número, los niños de la vecindad y los compañeros preescolares juegan un papel importante en la socialización (Papalia y Wendkos Olds, 1997), también son importantes los adultos que están al cuidado de los niños en este proceso de socialización, pero son los amigos, o compañeros de juego los que más influyen.

El juego, según Papalia y Wendkos Olds, puede verse desde distintos puntos de vista, los niños tienen diferentes maneras de jugar y juegan a muchas cosas. Al considerar el juego, como una actividad social, los investigadores evalúan la competencia social de los niños por la manera como juegan ya que el juego social revela el alcance de la interacción con otros niños.

Existen niños que no utilizan el juego social, pero esto no quiere decir sean inmaduros, sino que necesitan estar solos para concentrarse en tareas y problemas; algunos niños bien ajustados simplemente, disfrutan más las actividades no sociales que las actividades de grupo.

Parten clasificó el juego social en tres formas diferentes, que incluye: el juego paralelo, el juego asociativo y el juego cooperativo

El juego paralelo, es característico de los niños de 2 años y consisten en que a ellos les gusta jugar en compañía de otros niños, pero no interactúan entre sí, sino que es como un juego egocéntrico.

En el juego asociativo, juegan 2 ó 3 niños con el mismo material, pero cada uno le da un uso diferente, conduciendo en ocasiones disputas entre los niños.

El juego cooperativo consiste en que los niños realizan actividades, que requieren acciones coordinadas, esta forma de juego se da alrededor de los 4 años.

Papalia y Wendkos Olds clasificó por etapas el juego social en la primera infancia. El primer tipo de juego que se da es el comportamiento ocioso, después el comportamiento espectador, el juego solitario independiente, la actividad paralela, el juego asociativo y por último juego de cooperación o de organización suplementaria.

En el comportamiento ocioso, el niño aparentemente no está jugando, pero se ocupa de observar cualquier cosa que le parezca de interés en ese momento y cuando no ocurre nada emocionante juega con su propio cuerpo.

En el comportamiento espectador el niño pasa la mayor parte del tiempo mirando jugar a los otros niños, habla con los niños que está observando, hace preguntas o sugerencias pero, no hace ningún esfuerzo por acercarse a ellos y jugar abiertamente.

El juego solitario independiente se caracteriza porque el niño se divierte jugando solo y en forma independiente, con juguetes diferentes de los que usan los niños que están jugando cerca de él y no hace ningún esfuerzo por acercarse a otros niños.

La actividad paralela se refiere a que el niño juega independientemente, pero la actividad que escoge lo lleva de manera natural a los otros niños. Juega cerca de, pero no con los otros niños, y no hay un intento por controlar la entrada o la salida de los niños del grupo.

En el juego asociativo el niño juega ya con otros niños, todos los miembros participan en actividades similares, pero no idénticas; no hay distribución de las tareas y no hay organización de la actividad que están realizando.

Él juego de cooperación, consiste en que el niño ya juega con un grupo que esté organizado, con el propósito de crear algún producto material, puede consistir en esforzarse por alcanzar alguna meta competitiva, dramatizar situaciones de la vida adulta y de grupo o participar en juegos formales.

Para concluir Papalia y Wendkos Olds (1992) señala que hay diferencias individuales en los niños, mientras unos pueden participar en juegos menos sociales, otros pueden preferir los juegos más sociales.

CONCEPTOS DEL NIÑO

Faw realizó una descripción de las características de los conceptos que tienen los niños en el etapa preescolar. Los cuales son: Simplismo, idiosíncratico, irrealizmo, inaccesibilidad y absolutismo.

Simplismo significa inhabilidad para atender simultáneamente a más de unas pocas dimensiones.

Idisincrático significa que algunos conceptos del niño son únicos y difícilmente son entendidos por la sociedad

Según Ginsburg y Opper (1982) los conceptos de los niños, son preconceptos, a veces son demasiados generales o demasiados específicos.

Irrealismo significa que los niños usan los conceptos que aprueba la sociedad pero los tienen muy pobremente definidos y en ocasiones pueden distorsionar su significado.

Absolutismo significa que el niño en la etapa preescolar, maneja conceptos de manera absoluta, el cree que un objeto o un hecho representa un concepto y que este no puede representar otro al mismo tiempo.

El preescolar, es inaccesible ya que puede actuar espontáneamente, como si sus acciones fueran guiadas por un concepto, pero después es imposible que describan el concepto que utilizaron.

LOGROS Y LIMITACIONES

Papalia y Wendkos Olds (1992) describen dos logros en la etapa preescolar que son: la comprensión de identidades y la comprensión de funciones.

La comprensión de identidades:

Se refiere a que el niño comprende, que ciertas cosas permanecen iguales a pesar de que puedan cambiar en forma, tamaño y apariencia. Un niño se da cuenta, que seguirá siendo niño aunque se ponga ropa femenina. Craig (1994) llamó a esto distinción de la ficción y realidad, porque ya el niño distingue lo que es y lo que no es; por ejemplo: una piedra con forma de esponja, el niño ya en esta etapa puede darse cuenta que es una piedra pero con forma de esponja y no sentirse confundido.

La comprensión de funciones: se refiere a que el niño entiende de manera general relaciones básicas entre dos eventos; por ejemplo cuando sabe que si golpea ligeramente el interruptor de luz se prende y cuando pone una película en el video, puede verla, pero aún no captan el echo de que un evento origine otro.

Papalia y Wendkos Olds (1992) y Faw (1981) hablan acerca de las limitaciones de la etapa preescolar. Según Papalia y Wendkos Olds, los niños son egocéntricos, tienen centralización, irreversibilidad, pensamiento transductivo y atención a estados antes que transformaciones. Faw (1981) amplia un poco más incluyendo todas las limitaciones se señalan anteriormente incrementando 4 categorías, las cuales son: animismo, realismo, concreción y dominancia perceptual.

Los niños son egocéntricos, porque no son capaces de ver las cosas desde otro punto de vista que no sea el suyo. Según Piaget egocentrismo no significa egoísmo y no implica un juicio moral, sino que a menudo suponen que los demás comparten sus sentimientos, reacciones y percepciones. Según (Papalia y Wendkos Olds, 1992) los niños no son tan egocéntricos como Piaget pensaba, ya que varios experimentos muestran lo contrario; un niño de cuatro años cambia la manera de hablar cuando se dirige a uno de dos años utilizando enunciados sencillos e inclusive ante de los dos años los niños muestran juguetes a un adulto volteando el frente del juguete hacia la otra persona. Faw describe al niño egocéntrico, como aquel que ve al mundo a través de sus ojos.

La centralización se refiere a que el niño enfoca la atención a un aspecto de la situación y deja de lado otros. Como resultado de esto, su razonamiento es ilógico, ya que no pueden descentrarse a pensar en varios aspectos de una situación al mismo tiempo. Según Piaget los niños no son capaces de pensar en forma lógica, porque su pensamiento está ligado a la percepción. Para comprobar esta limitación realizó experimentos de conservación. La conservación es la conciencia de que dos cosas iguales en cantidad, permanecen iguales si se altera

Su forma siempre y cuando no se le añada o quite algo. La centralización es la concentración en un aspecto de una situación, que puede ser física, de un objeto o suceso y puede ser temporal, tal como atender sólo un instante.

La irreversibilidad se refiere a que el niño no puede retroceder los pasos en el pensamiento, por ejemplo: no entiende que se puede verter agua de un vaso a otro y viceversa, no puede imaginarse restituyendo el estado original del agua vertiéndola de nuevo al vaso donde estaba.

El razonamiento transductivo, se refiere a que el niño no razona de forma deductiva o inductiva sino que va de un evento particular a otro particular, sin tener en cuenta lo general. Este razonamiento no incluye la lógica abstracta y cuando lo utiliza para formar principios generales, a menudo resulta un error; un ejemplo de esto es un niño que desea que su hermana se enferme y al otro día ella se enferma, el niño ve una relación entre sus pensamientos malos y la enfermedad de su hermana, es decir, atribuye una relación de causa y efecto a dos eventos no relacionados. Según Faw en el pensamiento transductivo el niño razona que si dos hechos concretos han ocurrido juntos en el pasado, ellos siempre van a ocurrir en el futuro. También piensa que existe una interferencia emocional en el razonamiento, que se refiere a que éste puede ser distorsionado por una necesidad personal o por un motivo muy específico.

La centralización en estados antes que en transformaciones, se refiere a que el niño no fija la atención en la transición del objeto de un estado a otro, sino que piensa en la forma como son las cosas ahora y algunos piensan en como fueron o podrán ser.

"La etapa preescolar es como una tira de película: un cuadro estático después de otro. Los niños prestan atención a estados sucesivos y no pueden entender las transformaciones de un estado a otro".

La dominancia perceptual señala que la concentración del niño es dirigida con frecuencia, por las propiedades físicas de un objeto o situación.

La concreción se refiere, a que el niño puede pensar en amor y justicia, pero aún no puede hacer un juicio respecto a estos conceptos porque implica un razonamiento abstracto que según Piaget (1967) no se da hasta en este momento cuando el niño es muy rígido en sus conceptos.

El realismo señala que el niño no puede distinguir entre el sueño, la fantasía y la realidad; por ejemplo: el niño puede pensar que los fantasmas existen y que las historias cobran vida.

El animismo se refiere a la tendencia de dotar de vida a todos los objetos; por ejemplo: el niño puede imaginar que sus juguetes tienen sueños, hambre o están enfermos.

MEMORIA

Según faw (1981) a los dos años el niño tiene desarrollada la memoria, y divide esta capacidad en: memoria sensorial, memoria a corto y memoria a largo plazo.

La memoria sensorial se encarga de seleccionar la información que entra a los sentidos para someterla a procesamiento ulterior, no hay evidencia de que con el aumento de edad, haya un incremento del tiempo que permanece la información, en este tipo de memoria no existe diferencia entre un niño de 5 años y un adulto.

La memoria a corto plazo es la encargada de procesar durante breve tiempo la información, y la capacidad básica no cambia con el desarrollo, sin embargo la capacidad que tiene esta memoria puede ser usada dependiendo de las estrategias individuales.

La Memoria a largo plazo es: Parte de la memoria más o menos permanente y que corresponde a todo cuanto sabemos. Los niños entre los dos y los cuatro años, usan estrategias organizacionales pobres, ya a los 4 años pueden organizar la información que necesitan recordar, pero usando las propiedades físicas de los objetos y no conceptos abstractos.

Existen 2 tipos de deficiencias en la memoria a largo plazo. La deficiencia de producción espontánea que consiste en que los niños de 4 y 5 años aún no utilizan espontáneamente estrategias de repetición y la deficiencia de mediación consiste en que los niños no usan estrategias de repetición.

Nelson (1981) realizó varios experimentos con el objetivo de descubrir qué es lo que pasa en la primera infancia, qué hace los recuerdos tan perdurables y encontró que los niños en la primera infancia o etapa preescolar, tienen memoria autobiográfica, que es la encargada de almacenar los eventos específicos de la vida desde temprana edad; este tipo de memoria no es premeditada, algunos recuerdos son transitorios, los hechos únicos y comunes, los recuperan con mayor facilidad.

DESARROLLO EMOCIONAL EN LA ETAPA PREESCOLAR

Para Aristóteles, la emoción es como una forma más o menos inteligente de concebir cierta situación, dominada por un instinto. Descartes, hizo una lista de seis emociones básicas:

Asombro, amor, odio, deseo, gozo y tristeza, mientras que Watson sólo mencionó 3 emociones básicas

Cólera, temor y amor .La mayoría de los investigadores afirman, que existen seis expresiones faciales básicas, felicidad, cólera, tristeza, disgusto y miedo.

Las emociones:

Son un patrón de reacción corporal, ya sea de destrucción, reproducción, incorporación, orientación, privación, rechazo o exploración, o alguna combinación de ellas, que es provocada por un estímulo.

El niño en la etapa preescolar es capaz de comprender en cierta medida, si la postura emocional de otra persona es positiva o negativa, si indica aprobación o desaprobación, el niño no tiene la intención de activar una emoción, solamente reacciona ante ella.

La emoción más importante es la alegría y es la que constituye a la edificación de la personalidad.

IMAGINACIÓN EN LA ETAPA PREESCOLAR

Los niños en la etapa preescolar utilizan la imaginación de 4 formas distintas que son: autoconciencia, capacidad de simular, distinguir entre realidad-ficción y deseos, creencias y emociones.

La autoconciencia se refiere, a que los niños son conscientes de sus estados mentales; saben cuando quieren algo o esperan algo, cuando han cometido un error se sienten tristes y prefieren hablar acerca de sus sentimientos y no de los sentimientos de los demás.

Con la capacidad de simular el niño utiliza la imaginación, y esto permite manifestar un juego de ficción, confiriéndole propiedades físicas a los objetos y creando situaciones fingidas. El jugo simulado, juego de fantasía, juego dramático o imaginativo, es aquel donde hace una sustitución de una situación real en imaginaria para satisfacer sus necesidades, fingiendo ser alguien o algo.

El niño puede distinguir entre la realidad y ficción, y aunque a veces las mezcla la, no manifiesta confusiones sistemáticas, ya que sabe que un juguete en realidad no corre o tiene sed.

Los deseos, creencias y emociones se refieren a que la capacidad de fingir le permite al niño una compresión de los estados mentales ajenos. Pudiendo imaginar que quiere algo, aunque en realidad no lo quiere y puede atribuir a los demás creencias que no comparten y saben que son falsas.

ALTERACIONES EMOCIONALES EN LA ETAPA PREESCOLAR

Existen en la niñez tres tipos de alteraciones emocionales que son:

1. Conducta teatral:

Cuando existe conducta teatral los niños dicen mentiras, pelean, roban, destruyen propiedades y rompen reglas establecidas por los padres.

Las mentiras ocasionales son normales en la niñez, pero cuando pasan a convertirse en fantasías e historias fascinantes sobre ellos mismos, es con el objetivo de atraer la atención, estima de otros o bien puede ser un síntoma de hostilidad hacia sus padres. De forma similar ocurre con los robos ocasionales, si se convierten en algo repetido o de forma abierta, están mostrando hostilidad hacia sus padres. Cualquier conducta antisocial crónica, debe ser vista como un desorden emocional.

2. El temor a la separación:

El temor a la separación, se caracteriza por un estado de inquietud en el niño, durante aproximadamente dura 2 semanas y tiene que ver con la separación de

Las personas a los que esté apegado; generalmente muestra síntomas psicosomáticos como nauseas y dolor de cabeza u estómago que desaparecen, cuando ya siente que no va a ocurrir la separación.

3.- La fobia escolar:

se caracteriza por un temor a la escuela, pero parece deberse a que el niño teme dejar al padre y no tiene que ver con la escuela en sí, estos temores que experimenta pueden ser reales pudiendo ser el medio ambiente lo que necesita cambio y no el niño.

TEMORES DE LOS NIÑOS EN LA ETAPA PREESCOLAR

Los niños en esta etapa presentan terrores nocturnos y pesadillas; los terrores nocturnos, se caracterizan porque la persona dormida despierta abruptamente de un sueño profundo, en estado de pánico puede gritar y sentarse en la cama mirando fijamente, aunque en realidad no están despiertos; en cambio las pesadillas ocurren en la madrugada y con frecuencia se recuerdan vívidamente. Es normal la presencia estos sueños ocurran, pero cuando se convierte en algo persistente, puede ser una señal de que el niño se encuentra bajo mucha tensión.

Métodos de Crianza

*La Familia y el Padre

La familia es el grupo natural del ser humano y el más importante pese a las transformaciones del mundo contemporáneo, y los progresos científicos y tecnológicos que generan un nuevo sistema de vida. Antaño, las legiones romanas permanecían vigilantes, contra la intrusión de los bárbaros nómadas.

Así mismo, la familia hace frente a los problemas de sus hijos y se esfuerza para mantenerlos dentro del orden impuesto por la sociedad.

La polaridad masculino-femenina está en todo ser humano, el equilibrio de esa polaridad, con los valores que implica, es lo que determina la madurez del hombre. Cada uno de los componentes de la pareja aporta al niño los valores propios de su sexo (García Serrano, 1984). Durante la evolución, podemos observar que el padre es considerado la figura de autoridad. La familia pasó de la alimentación vegetariana a la carnívora y tuvo que requerir de la fuerza del

Hombre como cazador, resaltando desde este momento el papel de proveedor y de influencia en el bienestar familiar.

La paternidad se incluye de manera natural en el matrimonio y está en la propia condición human. Dentro de nuestra civilización, y concretamente en nuestra sociedad, el padre ha sido siempre el símbolo de la autoridad, la fuerza y el poder. El padre aporta dentro de la comunidad familiar la seguridad física y

Material, lo cual apoya que el niño adquiere la seguridad en sí mismo y en la sociedad.

La palabra padre, proviene del latín pater, patris que significa patrono, defensor o protector. En la formación cultural de occidente, se ha visto que el padre, es el que determina con más intensidad los patrones morales y las reglas que sirven como base y fundamento de la conducta de sus hijos. El sistema patriarcal en el cual nos hemos desarrollado, sigue imponiendo la obediencia al padre de familia.

Actualmente, las funciones familiares no son tan rígidas, exclusivas o privativas, sino que por naturaleza biopsicosocial unas parecen más naturales o propias, de uno o del otro, en distintas circunstancias y por diferentes razones, pero pueden compartirlas y realizarlas en forma complementaria.

Los padres son importantes en el desarrollo del papel de género, ellos se preocupan más de la tipificación de género que las madres, aceptan más a un hijo con un temperamento difícil que a una niña y son más sociables y afectuosos con ellas. El niño ve que ya no sólo es el papá quien realiza hazañas, forma parte del gobierno, y sale a ganarse la vida, sino también mamá, aunque el papá sigue siendo hombre, el ser masculino, capaz de trasmitir virilidad y en cambio la mamá no. Dentro de la constelación familiar, el padre ocupa un lugar diferente a la mamá: es la autoridad, es la firmeza, la decisión y el amparo.

Tanto el niño como la niña, necesitan al padre. La niña necesita la figura paterna porque formará la idea de qué es un hombre, traspasando sentimientos provenientes de la relación con su padre a la relación con su esposo y ella necesita que el padre establezca activamente normas en su vida. El niño necesita del padre porque a través de él, logrará la tipificación de género, aprenderá lo que es apropiado y esperado por la sociedad respecto a los papeles del género, el padre es que el ayuda al niño a lograr la autonomía, afecta desarrollo cognoscitivo y sobre todo lo prepara para formar parte de una sociedad.

Este sentido de autoridad y disciplina, es otra de las aportaciones importantes del padre. Hoy se habla mucho de la desobediencia hijos, pero está muy relacionada con la falta de autoridad de los padres. La función educadora de la madre tiene que estar respaldada por el padre, quien es el que tiene que dar la última palabra en conflictos serios. El padre desempeña un papel estabilizador, que va más allá del aspecto financiero y de la provisión que haga para la

Comodidad de su familia. Cuando el padre se separa de la familia, ya sea física o emocionalmente, los niños muestran serias deficiencias en sus relaciones sociales y morales con sus madres, compañeros y vecinos.

INFLUENCIA DE LOS MÉTODOS DE CRIANZA EN LOS PREESCOLARES

Padres autoritarios:

Los niños que tienen estos padres tienden a tener logros escolares pobres ya que la presión que ejercen los padres, a través de los golpes y regaños causan en él inseguridad, temor, oprimen la iniciativa y la creatividad y no pueden desarrollarse plenamente sus capacidades, también tienden a tener problemas de hiperactividad y desobediencia. Los niños tienden a ser introvertidos, ermitaños, inseguros, tienen una baja autoestima, son impopulares, muestran dependencia hacia el padre que los golpea, prefieren ser golpeados a ignorados. Los niños se vuelven agresivos, hostiles y las niñas pasivas, introvertidas, inseguras, irritables e inadaptadas sociales.

Padres permisivos:

Los niños de padres permisivos tienden a ser indulgentes, inadaptados sociales, destructivos, generalmente son los menos auto controlados, tiene logros escolares bajos, agresivos, inmaduros, mentirosos, desobedientes, inseguros, inadaptados, con baja autoestima y frustrados. En ocasiones cuando la permisividad se mezcla con hostilidad puede llevar a los niños a la delincuencia.

Padres democráticos:

Los niños de padres democráticos tienden a ser los niños con mejores logros escolares, porque los papás les dedican tiempo en la realización de las tareas escolares, les clarifican las dudas, recompensan las conductas apropiadas y se enfocan menos al castigo físico y solo recurren a él a el cuando consideran muy necesario, y lo acompañan con una explicación, generalmente son los niños más seguros, competentes socialmente, presentan menos agresividad y hostilidad, tienden a ser independientes con una mayor autoestima y autocontrol, son más auto dogmáticos, son más populares, se muestran más satisfechos y tienden a desarrollar satisfactoriamente dentro de la sociedad, siendo son más activos y creativos.

EL ESTILO DE CRIANZA IDEAL

El padre democrático es el mejor, ya que los niños saben qué se espera de ellos, aprender a juzgar sus expectativas y son capaces de decidir arriesgarse a que sus padres se disgusten, o a que sus actos tengan consecuencias desagradables. Los niños experimentan la satisfacción de poder cumplir con las expectativas de sus padres, los cuales tienen una imagen realista de lo que sus hijos son capaces de dar.

A diferencia de los beneficios que trae el padre democrático, el padre permisivo no le ofrece orientación, ni disciplina al niño y éste se siente angustiado y deprimido, ya que no sabe de qué forma debe comportarse. Por otro lado los

Padres autoritarios controlan a los hijos de una manera muy estricta, utilizando el castigo y los golpes, los niños, se sienten inseguros y temerosos, y no saben qué comportamiento provocará una zurra o un castigo. El enojo de los padres, la irritación y la impaciencia cuando aplican disciplina, refuerzan la idea de que son castigados porque no son queridos y esto trae consecuencias emocionales de dependencia e inestabilidad emocional.

Baumrind (1971) estableció, que existían relaciones entre cada estilo de crianza y un conjunto particular de comportamientos, pero no considera la influencia ejercida por los hijos sobre los padres, por ejemplo, que un niño "fácil" puede originar un comportamiento democrático, mientras un niño "difícil" puede conducir al padre al autoritarismo.

Papalia y Watson señalan, que ningún padre es autoritario, permisivo o democrático, ya que los padres atraviesan por diferentes estados de ánimo y reaccionan de diversas maneras en situaciones diferentes, adoptando todos los tipos de paterno

ETAPA ESCOLAR

Los niños entre los 6 y los 12 años, son muy distintos de sus hermanos preescolares. Son mucho más altos y delgados, la mayoría de ellos son bastante flacos, aunque las niñas conservan más tejido adiposo que los niños, característica que continuará a lo largo de la edad adulta. Existe poca diferencia de estatura entre niños y niñas pequeños, aunque por lo común, los niños son ligeramente más pesados y más altos. Sin embargo, el crecimiento repentino puberal se produce antes en las niñas que en los niños, siendo también estas más altas. Los niños normales de la misma edad muestran un amplio rango de estatura, lo que refleja la amplitud de diferencias individuales en todos los aspectos del desarrollo. Este rango es tan amplio, que "si un niño tuviera exactamente la estatura promedio al cumplir los 7 años y dejara de crecer completamente por 2 años, a los 9 años aún estaría dentro de los rangos de la estatura normal". Durante la mayor parte de la infancia media, hasta antes de la pubertad, el crecimiento en los niños y en las niñas tiende a ser constante y regular. En comparación con los infantes y con los niños más pequeños, las proporciones corporales del niño en edad escolar se parecen mucho más a las de un adulto. Así mientras la cabeza del niño ocupa una cuarta parte de la longitud de su cuerpo al nacer, a la edad de 6 años sólo constituye una sexta parte (en la edad adulta es de una octava. La mayor parte de los cambios en las proporciones corporales de un niño durante la infancia media, son el resultado del alargamiento continuo de los brazos y de las piernas.

Al mismo tiempo suceden otros cambios menos visibles. Debido a los depósitos de varias sales minerales, en especial del fosfato de calcio, los huesos de los niños de 12 años son más duros pero más fáciles de romper que los del niño de 6 años. Aproximadamente a esta edad los niños suelen perder las piezas dentales infantiles, pero a los 12 años tienen casi todas las piezas permanentes. Al avanzar la edad de los 6 a los 12, la presión sanguínea aumenta y el pulso disminuye. Durante este período cronológico los niños necesitan comer más que antes por estar en crecimiento: los tejidos musculares aumentan y se hacen más fuertes. Al igual que antes, hay diferencias sexuales en la proporción de grasa y de tejido muscular: los varones tienen mayor proporción de masa muscular y las niñas mayor proporción de grasa en el cuerpo.

Durante este período, los niños tienen una visión mucho más aguda y precisa que en edades anteriores, debido a que sus sistemas orgánicos son más maduros. Hacia los 6 años su coordinación binocular está bien desarrollada, lo que les permite un mejor enfoque visual. El desarrollo cerebral está relativamente completo.

CARACTERISTICAS

El ingreso a la educación formal implica grandes cambios en el niño y su familia. Los deben empezar a separarse de sus padres y amplían su Círculo social, Se enfrentan al desafío de convivir con personas diferentes (Compañeros, maestros y demás integrantes del equipo del centro educativo)Por lo menos durante 4 horas a lo largo de 5 días a la semana, Aprenden a ser tratados igual que los demás y Comienzan a tener obligaciones y responsabilidades.

El desarrollo se da por igual en varones y niñas, aunque las niñas Maduran algo antes que los varones. Los varones tienden a ser mucho más Activos físicamente, y violentos entre ellos. Todo el desarrollo del niño está muy influenciado por el ambiente Familiar, la relación madre-hijo y los estilos de crianza. Hay factores psicosociales que implican riesgo de trastornos en el desarrollo infantil: como:

* Factores socio-económicos: como la pobreza extrema.

* Factores socio-familiares: Familia uniparental. (Padre o madre

Solos, sin apoyo). Familia numerosa, de más de 4 hijos. Discordia familiar.

Separación o divorcio, con litigio entre los padres. Abuso sexual intrafamiliar.

Comunicación intrafamiliar pobre o distorsionada.

*Disponibilidad parental: Analfabetismo o primaria incompleta.

* Sicopatología de los padres y depresión materna. Ausencia de gratificaciones

Vitales (personales, amigos, etc.). Condición laboral de la madre poco

Gratificante.

*Prácticas de crianza: Sobreprotección. Control inconsistente.

Negligencia, abandono. Maltrato. Creencias y prácticas machistas.

*Características propias del niño: Sexo masculino o femenino.

Enfermedad física crónica. “Vulnerabilidad” por características

Temperamentales

PROBLEMAS ASOCIADOS

Problemas de aprendizaje son frecuentes en el aula y, generalmente, están vinculados a trastornos de conducta. Estas dificultades que no responden a una sola causa, pueden ser abordadas desde distintos tratamientos, que permitan hacer de la etapa escolar un período placentero.

Las razones por las que un niño no aprende son múltiples: familiares, sociales, educativas, neurológicas o psicológicas.

Dependen de cada niño, de su historia personal y de la relación que se establezca con la escuela y el proceso de aprendizaje.

Los problemas de conducta inciden en el bajo rendimiento escolar y, al mismo tiempo, las dificultades en el proceso de aprendizaje pueden provocar alteraciones en la conducta.

Entre los problemas más comunes se encuentran los trastornos de visión, que muchas veces pasan inadvertidos, pero que al no permitir que los chicos vean correctamente, los dispersan en clase. También son frecuentes las dificultades motoras a los problemas en relación con el espacio.

Los factores madurativos inciden en las posibilidades de acceso a la lectura escritura y el cálculo: hay niños que no logran hacerlo al mismo tiempo que sus compañeros. Pero aunque a veces la dificultad es seria, también es cierto que cada niño tiene su ritmo y ese debe ser respetado en la medida en que se compruebe su avance en el proceso de aprendizaje. Se trata siempre de lograr que el niño aprenda con felicidad y motivación.

Con respecto al lenguaje, hay niños que tienen dificultades en la pronunciación, articulación adecuada de los fonemas y grafemas, problemas éstos que con adecuado tratamiento con una Terapeuta de lenguaje se pueden solventar exitosamente. Pero también existen otros trastornos mas graves, como la imposibilidad de darle nombre a los objetos conocidos, a los que debe prestarse especial atención.

Otro aspecto importante de considerar son los patrones de aprendizajes de cada persona y que dependen de su historia familiar, personal y ambiental. El modo de aprender, la relación con el medio en el que se aprende, la mayor o menor rigidez

En la apropiación del conocimiento y en la actividad de juego (lúdica) se construyen desde el momento del nacimiento.

Los niños con carencia de estimulación y poco contacto con el material de lectoescritura actúan de un modo diferente en la escuela y suelen requerir de mayor apoyo.

Un niño que sufre por una situación familiar en la que reina la preocupación también es víctima de una dificultad en el aprendizaje.

Es por ello importante estar alerta a indicios específicos tales como:

• Distracción en clase.

• Falta de interés.

• Excesiva movilidad.

• Trastornos de conducta.

• Aislamiento.

• Dificultades en la relación con compañeros y docentes

Las dificultades en el proceso de aprendizaje no sólo dependen del niño; muchas veces, es la escuela que falla en su metodología de enseñanza o no respeta los tiempos de cada alumno. Sin embargo, estas dificultades son reversibles si existe una buena comunicación con los padres, los docentes y todos los adultos involucrados en el proceso de aprendizaje.

Detectar a tiempo, o sea hacer prevención, es la clave del éxito escolar.

Deben abandonarse los métodos rígidos de enseñanza y debe existir un deseo de trabajar en equipo con los especialistas, cuyo aporte médico o psicopedagógico según cada caso ayuden a producir un cambio en el estímulo de los logros del alumno.

"El éxito o el fracaso escolar es una marca para toda la vida, de todos nosotros depende la felicidad de nuestros alumnos

La salud en la niñez intermedia

En esta etapa, no es raro que los niños tengan seis o siete enfermedades al año, entre resfriados, gripes u otros virus. No obstante, la niñez intermedia es una época bastante saludable de la vida y el índice de mortalidad durante estos años es el más bajo de todo el ciclo vital.

Enfermedades agudas

Se trata de enfermedades de corta duración. Sólo un niño de cada diez tiene afecciones permanentes, como migrañas o miopía. Las afecciones más típicas son las enfermedades del tracto respiratorio superior, las infecciones de garganta, la presencia de estreptococos en la garganta, las infecciones de oído, eczemas y orinarse en la cama. Son afecciones que suelen disminuir con la edad, mientras que el acné, los dolores de cabeza y las perturbaciones emocionales aumentan a medida que los niños se acercan a la pubertad.

Enfermedades Crónicas

Son enfermedades que duran tres meses o más y requieren atención o cuidado médico especial. En los últimos años ha habido un aumento de este tipo de enfermedades. Entre las más comunes se encuentran las siguientes:

Trastornos de la visión y audición

Durante la niñez intermedia, la mayoría de los niños tiene una visión muy buena en comparación con épocas anteriores, debido a que su aparato visual está más desarrollado. Los menores de seis años suelen ser hipermétropes debido a que sus ojos no han madurado y tienen una forma diferente a la del adulto. Casi el 13% de los niños menores de 18 años son ciegos o tienen algún problema de visión. Y alrededor de un 15% padecen sordera o pérdida de audición.

Asma

 

El asma es una enfermedad respiratoria crónica. Parece tener un origen alérgico y se caracteriza por ataques repentinos de tos, jadeos y dificultad para respirar. Afecta a alrededor del 4% de los niños menores de 17 años.

 

Tartamudeo

 

Consiste en la repetición o prolongación frecuente e involuntaria de sonidos y sílabas. Es un desorden que interfiere en el desenvolvimiento social. Los niños tartamudos suelen sentirse ansiosos y frustrados en las conversaciones, y pueden llegar a tener baja autoestima por este motivo. Es un trastorno que se da en familias, lo cual sugiere un componente genético, y es tres veces más común en los niños varones que en las niñas. En el 98% de los casos, comienza antes de los diez años de edad y suele aparecer de manera gradual. Cerca del 10% de los niños prepúberes tartamudea. Casi el 80% de estos niños deja de tartamudear antes de los 16 años, la mayoría de manera espontánea y el resto (un 20%) con ayuda de un tratamiento.

 

Entre las causas del tartamudeo se incluyen las siguientes: falta de entrenamiento en la articulación de sonidos y en la respiración; problemas en el funcionamiento cerebral; problemas emocionales, como la presión de los padres para hablar de manera apropiada y conflictos muy arraigados.

 

El tratamiento incluye psicoterapia y terapia del lenguaje. Los niños aprenden a hablar con más lentitud y de forma deliberada, a respirar lenta y profundamente utilizando los músculos abdominales antes que los del pecho y a comenzar a hablar con suavidad y no de la forma abrupta que suele caracterizar a los tartamudos.

Tics

Los tics son movimientos musculares involuntarios y repetidos que aparecen de repente. Algunos tics comunes son: parpadear, girar el cuello, levantar los hombros, menear la cabeza, hacer mueca, fruncir los labios, resoplar, emitir sonidos guturales o nasales o palabras obscenas. Algunos son temporales y duran menos de un año, aunque otros permanecen más tiempo. Se agravan con el estrés.

Pueden estar causados por problemas de origen emocional o por problemas neurológicos. Los tics de origen emocional suelen surgir en situaciones de estrés por relaciones pasadas o actuales de los niños y actúan produciendo un alivio de la confusión emocional. El tratamiento deberá ayudar a liberar los conflictos emocionales subyacentes.

Salud dental

Alrededor de los seis años comienzan a caerse los primeros dientes. Durante los siguientes cinco años se caen un promedio de cuatro al año. Las primeras muelas aparecen hacia los seis años, y las segundas hacia los 13. Los terceros morales o muelas del juicio surgen a los 20 años.

Los niños más pequeños no suelen tener miedo a la visita al dentista y suelen cooperar en la consulta. En cambio, en la niñez intermedia, suelen tener más miedo. Esto puede ser debido al comportamiento de los padres. Si los niños ven que sus padres están nerviosos por ir al dentista, ellos también se vuelven ansiosos. En cambio, si los padres van al dentista sin mostrar ansiedad e incluso llevan a sus hijos a sus propias citas, es probable que los niños no lleguen a sentir miedo.

Desarrollo cognitivo: cómo piensan los niños

Hacia los siete años, los niños entran una etapa del desarrollo que Piaget llamó etapa de las operaciones concretas.

En este periodo, los niños son menos egocéntricos y aplican principios lógicos para situaciones concretas (reales). Utilizan el pensamiento interno para solucionar problemas que encuentran en el momento presente (aquí y ahora). Manejan mejor los números, comprenden los conceptos de tiempo y espacio, distinguen la realidad de la fantasía y agrupan o clasifican objetos en categorías similares.

Sin embargo, en esta etapa sólo pueden pensar sobre situaciones concretas y reales, no pueden pensar en términos hipotéticos. Es decir, no pueden pensar sobre lo que podría ser sino solo sobre lo que es.

Las capacidades que los niños adquieren durante esta etapa son las siguientes:

Conservación

La conservación es la capacidad para reconocer que la cantidad de algo se conserva igual aunque cambie su forma, siempre que no se le haya añadido o quitado nada.

En un experimento típico, un investigador muestra a un niño dos bolas de plastilina idénticas y le pregunta si la cantidad de plastilina en las dos bolas es la misma. Cuando el niño dice que sí, el investigador cambia la forma de una de las bolas; por ejemplo, la alarga hasta hacer una salchicha. Entonces vuelve a preguntarle al niño si los dos objetos tienen la misma cantidad de plastilina. En la etapa anterior (preoperacional), los niños se guían por las apariencias y responden que no, diciendo que la salchicha contiene más plastilina. En cambio, los niños en la etapa de las operaciones concretas responden correctamente que la bola y la salchicha tienen la misma cantidad de plastilina.

En esta etapa, los niños comprenden el principio de identidad: saben que la cantidad de plastilina es la misma aunque tengan formas diferentes; entienden el principio de reversibilidad: saben que pueden volver a convertir la salchicha en una bola, recuperando la forma original; y pueden descentrar: pueden enfocarse en más de una dimensión a la vez (por ejemplo, la longitud y la anchura).

1. Conservación de la sustancia. Como acabamos de ver, los niños comprenden la conservación de las sustancia alrededor de los siete u ocho años de edad.

2. Conservación del peso. En tareas de conservación de peso, donde se les pregunta si la bola y la salchicha pesan lo mismo, no dan respuestas correctas hasta los nueve o diez años.

3. Conservación del volumen. Cuando deben juzgar si la bola y la salchicha desplazan la misma cantidad de líquido cuando se las coloca en un vaso lleno de agua, rara vez dan respuestas correctas antes de los 12 años.

Los niños de diferentes países, como Estados Unidos, Suiza o Gran Bretaña, alcanzan la conservación a edades diferentes, lo cual indica que la educación escolar ejerce una influencia.

Seriación

Los niños de esta etapa pueden organizar objetos de acuerdo con una o más dimensiones relevantes, como color (ordenar del más claro al más oscuro) o peso (ordenar del más pesado al más ligero)

Inferencia transitiva

Es la capacidad para reconocer una relación entre dos objetos tras conocer la relación entre cada uno de ellos y un tercero. Por ejemplo, se le presentan tres figuras: una amarilla, una verde y una azul. Se le muestra que la amarilla es más larga que la verde y que la verde es más larga que la azul. No se le muestra una comparación directa entre la amarilla y la azul, pero cuando se pide al niño que las compare, dice que la amarilla es más larga que la azul.

Clasificación

La capacidad para organizar objetos en categorías surge pronto en la niñez. Al principio, los niños clasifican los objetos sólo de acuerdo con una dimensión (por ejemplo, el color); después pueden clasificar los objetos de acuerdo con dos dimensiones (como color y forma). Durante la niñez intermedia, pueden clasificar su mundo para hacerlo más ordenado y comprensible.

Cuando sus capacidades de clasificación no están lo bastante desarrolladas, los niños son especialmente vulnerables a los estereotipos de género. Por ejemplo, si ve que un hombre es taxista, puede pensar que sólo los hombres pueden ser taxistas, porque no distingue ocupación y género como dos categorías diferentes, sino que las une. Por tanto, debe aprender a distinguir ambas categorías entes de aceptar que las mujeres también pueden ser taxistas

Capacidad para las matemáticas

Los niños desarrollan sus propias estrategias para sumar o restar. Pueden contar con los dedos, o utilizar un conjunto de cuatro monedas y otro de tres monedas para sumar cuatro más tres. Sin embargo. Al principio, en la etapa anterior, cuentan las 4 monedas del primer montón, luego le añaden el montón de tres monedas y luego necesitan volver a contarlas todas de nuevo, empezando desde el 1 en vez de seguir desde el 5. Es hacia los seis o siente años cuando aprenden a contar de corrido. Es decir, comprenden que después de haber contado las 4 monedas pueden seguir con el 5 para contar las tres restantes.

La capacidad para sumar se desarrolla casi de forma universal. En un experimento realizado con vendedores callejeros brasileños entre 9 y 15 años, se les planteó el siguiente problema: "una cliente quiere comprar dos cocos. Cada coco cuesta 20 cruceiros. Ella paga con un billete de 500 cruceiros, ¿cuánto dinero le queda?" El niño cuanta a partir de 80 y llega a la respuesta correcta: 420 cruceiros. Sin embargo, cuando a este mismo niño se le preguntó en el colegio cuánto es 420 más 80, dio una respuesta errónea de 130; utilizó de manera incorrecta una serie de pasos que aprendió en la escuela para problemas de multiplicación.

Estos resultados indican que los niños pueden aprender conceptos matemáticos con facilidad de manera informal con situaciones de la vida real. Por tanto, en vez de plantear problemas en abstracto, como suelen hacer en las escuelas, puede ser más efectivo usar situaciones concretas y reales o aplicar conceptos de dinero para enseñar a los niños matemáticos.

Enseñar a los niños a pensar

El pensamiento surge de la experiencia, y a través de ella se les puede enseñar a los niños a pensar. Para lograrlo, las siguientes sugerencias pueden servir de ayuda:

1. Enseña a tus hijos habilidades para pensar dentro del contexto de la vida cotidiana. Por ejemplo, hazle preguntas abiertas. Es decir, preguntas que no puedan responderse sólo con sí o no (por ejemplo, hazle preguntas que comienzan por cómo, por qué o qué). Hazle este tipo de preguntas cuando le lees, aprovechando los temas de lectura.

2. Enséñales a usar un pensamiento crítico, haciendo que se formulen las siguientes preguntas: 1) ¿Es poco usual? 2) ¿Es de conocimiento común. 3) Si no es de conocimiento común, ¿cuál es la prueba que demuestre que es cierto? 4) ¿Existe esa prueba? ¿Es confiable? Si no lo es, los niños aprenderán a no aceptar dicha afirmación.

3. Pide que comparen los datos nuevos con los que ya conocen. De este modo aprenden a identificar relaciones entre palabras o conceptos (aprenden qué tienen de similar o de diferente dos cosas). Por ejemplo, pueden decir si un país está en Europa o en Asia. De este modo aprenden a recordar hechos, al organizarlos en categorías.

4. Enséñales cómo abordar un problema: 1) Primero han de identificar qué es lo que saben, qué es lo que no saben y qué es lo que tienen que hacer. 2) Después pueden diseñar un plan para resolver el problema. 3) Luego han de llevar a cabo el plan. 4) Y por último han de decidir si el plan ha funcionado o no. En caso de que no funcione, deberán volver al principio y diseñar otro plan diferente.

5. Enséñales a usar la imaginación guiada. Consiste en imaginar un hecho o experiencia implicando todos los sentidos. Cuantos más sentidos estén involucrados, más fácil resultará recordar algo. Por ejemplo, cuando estudien un desierto, les pueden pedir que imaginen el desierto, sientan el calor, la arena, escuchen el viento, etc.

6. Enséñales a ir más allá de lo que han aprendido. Por ejemplo, hazles preguntas como: ¿Cómo crees que se sentía la gente que vivía en esa época? ¿Cómo crees que vestían? ¿Qué crees que hacían para divertirse? ¿Cómo serías si fueras uno de ellos?

7. Anímales a ser creativos (escribir relatos o poemas, hacer dibujos, etc.). Ayúdales a hacer una primera versión y luego mejorarla.

8. Anímales a ser inventivos, como crear algún producto nuevo, información nueva o algún dispositivo para ayudar en casa.

9. Enséñales actividades útiles, como leer un mapa, utilizar un microscopio, poner la lavadora, etc.

10. Anímales a fijarse metas en un plazo de tiempo determinado y a escribir los progresos.

11. Ayúdalos a encontrar los puntos más importantes de lo que leen, ven o escuchan.

12. Anímales a escribir, ya que el hecho de poner los pensamientos por escrito ayuda a ordenarlos más. Puedes animarlos a hacer proyectos por escrito en los que pueda disfrutar. Por ejemplo, si desea que compréis algo, puedes pedirle que ponga sus argumentos por escrito.

Desarrollo moral

Aunque el desarrollo moral es el resultado de la personalidad, las influencias culturales y las actitudes emocionales, el juicio moral se desarrolla a medida que se desarrolla el pensamiento (desarrollo cognitivo).

Los niños pequeños no pueden emitir juicios morales sólidos hasta haber alcanzado un nivel suficiente de madurez cognitiva que les permita apreciar las cosas desde el punto de vista de otra persona.

Etapas del desarrollo moral según Piaget

Primera etapa: moralidad de restricción (hasta los 7 años)

En esta etapa los niños son bastante egocéntricos y no pueden imaginar más de una manera para ver un tema. Creen que las reglas no se pueden cambiar, que el comportamiento es bueno o malo y que cualquier ofensa merece un castigo independientemente de la intención (a menos que sean ellos los ofensores).

* El niño considera un acto como totalmente correcto o incorrecto y piensa que todos lo ven de la misma forma. No puede ponerse en el lugar del otro.

* Juzga un acto en términos de las consecuencias físicas reales y no por la intención de la persona que lo hizo.

* Obedece las reglas porque son sagradas e inalterables.

* Respeta la autoridad de forma unilateral, lo cual lleva a sentimientos de obligación y conformidad con los adultos y a obedecer sus reglas.

* Favorece el castigo severo. Piensa que el castigo define el grado de error de un acto; es decir, si una persona ha sido castigada, es porque lo que ha hecho está mal.

* Confunde la ley moral con la ley física y cree que cualquier accidente físico o consecuencia negativa que se presente después de hacer algo malo, es un castigo enviado por dios o por alguna otra fuerza sobrenatural

Segunda etapa: moralidad de cooperación (a partir de los 7 años)

Esta etapa se caracteriza por una mayor flexibilidad moral. Con el tiempo, los niños maduran y entran más en contacto con otras personas y otros puntos de vista, a menudo diferentes a los aprendidos en casa. Empiezan a desarrollar sus propios estándares morales, concluyen que el bien y el mal no son absolutos que no puedan cambiar, tienen en cuenta la intención del que realiza un acto y utilizan el castigo de un modo más sensato.

* Los niños son capaces de ponerse en el lugar de los otros. Consideran posible más de un punto de vista.

* Juzgan los actos por las intenciones y no por las consecuencias.

* Reconocen que las personas hacen las reglas y pueden cambiarlas. Se consideran a sí mismos capaces de cambiar las reglas como cualquier persona.

* El respeto mutuo por la autoridad y los compañeros les permite valorar sus propias opiniones y capacidades y juzgar a los demás de manera realista.

* Favorecen el castigo moderado que compensa a la víctima y ayuda al culpable a reconocer por qué un acto es malo, llevándolo así al cambio.

* No considera las desgracias naturales como un castigo

Desarrollo del lenguaje

Al principio de la niñez intermedia, los niños pueden conversar fácilmente sobre muchas cosas, pero todavía existen muchas palabras que desconocen y no comprenden bien muchas sutilezas del lenguaje. Por ejemplo, supongamos que le decimos a un niño una de estas dos frases: "Carlos le prometió a Laura cortar el césped", o bien: "Carlos pidió a Laura que cortara el césped". Aunque en el primer caso es Carlos quien cortará el césped y en el segundo es Laura, los niños creen que es Laura quien cortará el césped en ambos casos. Esto es debido a que casi todos los verbos que podrían sustituir a pidió en la segunda frase (como exigió, ordenó o solicitó) tendrían como resultado que Laura cortara el césped.

La mayoría de los niños de seis años de edad aún no han aprendido cómo manejar frases en las que se utiliza la forma prometió, aunque sepan lo que es una promesa y puedan emplear correctamente la palabra en otras frases. A los ocho años, la mayoría de los niños ya pueden interpretar correctamente la primera oración.

Muchos de los problemas de los niños para comunicarse procede de su desconocimiento de la meta comunicación, que es el conocimiento de cómo se realiza la comunicación. Por ejemplo, en un estudio, a los niños se les dio instrucciones para que copiaran un dibujo que realizó otro niño sin que pudieran ver dicho dibujo. Las instrucciones se daban en una grabación y estaban incompletas, eran ambiguas o eran contradictorias. Los niños más mayores tuvieron más probabilidades de darse cuenta de que las instrucciones eran inadecuadas y detenerse o quedarse perplejos. Además, se dieron cuenta de que sus dibujos no eran como el del modelo debido a que las instrucciones eran inadecuadas. Los niños más pequeños se dieron cuenta a veces de que las instrucciones eran inadecuadas, pero aún así no entendieron que eso significaría que no podían realizar el trabajo. Incluso los niños más mayores (de ocho años o más) no demostraron una comprensión muy amplia de la comunicación.

Así pues, a menudo los niños no entienden lo que ven, oyen o leen, pero no se dan cuenta de que no lo entienden. Por tanto, los adultos no deben dar por sentado que un niño entiende algo, sino que deben asegurarse de que los niños realmente saben lo que los adultos quieren que sepan.

Factores que influyen en el desempeño escolar

Existen diversos factores, tanto de la personalidad el niño, como del ambiente familiar en que se desenvuelve, que influyen en su rendimiento en la escuela. Entre estos factores se encuentran los siguientes:

Temperamento del niño

Los niños que muestran interés, prestan atención y participan en clase, obtienen unas notas más altas que quienes no lo hacen. Por el contrario, ser colaborador y obsequioso no se relaciona con los logros obtenidos ni con las notas. Por tanto, para avanzar en el colegio, un niño debe prestar atención en clase, interesarse en el tema y participar activamente en las labores escolares.

Los niños que se dedican al trabajo por su cuenta y causan pocos problemas, tienen más probabilidades de lograr mejores calificaciones. A su vez, las mejores notas los motivan a seguir comportándose de este modo.

El estado emocional del niño

En un estudio realizado con 143 niños entre ocho y once años de edad, los investigadores evaluaron los niveles de empatía de los niños y les hicieron pruebas para evaluar los niveles de agresividad, depresión, ansiedad y autoestima. Los niños presentaron pruebas de lectura, deletreo y aritmética y los profesores los calificaron en cuento a agresión y depresión.

Los resultados mostraron que la relación entre estado emocional y desempeño escolar fue especialmente fuerte en las niñas. La agresión y la depresión también parecían interferir en el desempeño de los niños, mientras que la empatía se asoció con mejores resultados en lectura y deletreo. La sensibilidad de un niño ante los sentimientos de otra persona (empatía) puede ayudar a crear un ambiente más positivo en la escuela. También puede ayudar en la lectura, (ya que con frecuencia implica asumir el punto de vista del personaje literario), en la comprensión de hechos históricos y en prever la respuesta de otra persona.

Los padres

Los padres y madres pueden influir de diversas maneras en el desempeño de sus hijos en clase. Los niños se ven afectados tanto por lo que sus padres hacen como por lo que piensan. Los padres que creen que fuerzas externas fueron las responsables de su destino, tienen hijos menos persistentes para hacer el trabajo. Esto es debido a que estos padres no pueden enseñar a sus hijos que lo que ellos hacen influye en el curso de sus vidas.

A la hora de motivar a los niños para realizar las tareas escolares, algunos padres lo hacen mejor que otros. Algunos aplican la motivación externa, dándoles a los niños premios o dinero por lograr buenos resultados o castigándolos en caso contrario. Otros aplican la motivación interna, premiando a los niños por su esfuerzo y habilidad.

La motivación interna resulta más eficaz que la externa porque los niños aprenden a interesarse por el aprendizaje en vez de verlo como algo que les servirá tan solo para alcanzar un premio o para evitar un castigo. Los niños que obtienen mejores resultados en la escuela tienen padres cuyo estilo de crianza de los hijos se ha llamado democrático: aplican la motivación interna animando a sus hijos y dándoles mayor autonomía. Estos niños suelen preferir las tareas difíciles a las fáciles, muestran curiosidad e interés en aprender y les agrada resolver los problemas por su cuenta.

Los padres de estilo autoritario vigilan muy de cerca a sus hijos para que hagan las tareas y utilizan la motivación externa. Los hijos de estas personas alcanzan puntuaciones más bajas. Al controlarlos demasiado, estos padres hacen que los niños confíen menos en su propia capacidad para juzgar el trabajo que hacen o su éxito o fracaso en la escuela.

Los padres que utilizan el estilo permisivo se desentienden demasiado y no parecen interesarse en el desempeño escolar de sus hijos. Estos niños también obtienen puntuaciones más bajas.

Los maestros

La influencia de un maestro puede llegar incluso hasta la edad adulta. En un estudio se relacionó el éxito de muchas personas de un vecindario pobre con una maestra en concreto. Los antiguos alumnos de esta maestra de primer grado lograron un coeficiente intelectual (CI) más alto, mejores empleos, vivieron en mejores casas y tuvieron una apariencia personal más cuidada que otros graduados de esa escuela (Pederson, Faucher y Eaton, 1978). Ella confiaba en la capacidad de los niños y los animó a trabajar duro para justificarlo, era afectuosa y les dedicaba tiempo adicional cuando lo necesitaban.

Los maestros tratan de forma diferente a los que obtienen buenos resultados. En una investigación se identificó a un grupo de niños como posibles triunfadores. En realidad, estos niños fueron elegidos al azar. Sin embargo, varios meses después, muchos de ellos presentaban un avance inusual en su CI. Los profesores no dedicaron más tiempo a los triunfadores ni los trataron de manera diferente en ninguna forma que resultara obvia, pero sí ejercieron influencias más sutiles, a través del tono de voz, expresiones faciales, contacto y postura.

Incluso los niños más pequeños son conscientes de que los maestros tratan de forma diferente a quienes obtienen buenos resultados. Aunque esto no afecta a lo que los más pequeños opinan de sí mismos, sí que afecta bastante a la opinión que de sí mismos tienen los niños más mayores

Ayudar a los niños a obtener buenos resultados en la escuela

Los padres cuyos hijos obtienen buenos resultados en la escuela hacen lo siguiente:

Charlan con sus hijos. Estos padres les dedican tiempo, les leen y los escuchan leer, les hacen preguntas (aunque los padres sepan las respuestas) y los animan a hablar correctamente y a tomar parte en la conversación familiar.

Tienen altas expectativas. Animan a los niños a dominar tareas a una edad temprana y a realizarlas total y correctamente, esperan que sus hijos obtengan buenos resultados en la escuela, pero no los presionan para lograrlos.

Tienen relaciones cálidas con sus hijos. Rara vez castigan o cohíben a sus hijos, sino que los educan, conocen sus deseos y necesidades y les ayudan a expresar sus emociones negativas.

Utilizan un estilo de crianza democrático. Son firmes pero razonables, esperan que los niños recuerden y cumplan sus obligaciones diarias y tareas domésticas, animan a los niños a participar en la toma de decisiones, dicen a los niños lo que esperan de ellos de un modo sugestivo y no autoritario y plantean alternativas para dar opciones a los niños.

Creen en sus hijos. Los padres están convencidos de que sus hijos pueden desempeñarse bien. Esto hace que los niños tengan una autoestima más alta, estén más motivados y tengan mayores expectativas y un mejor desempeño.

Utilizan la motivación interna y no la externa. En vez de ofrecer a sus hijos dinero o premios por obtener buenas notas o privarlos de privilegios en caso contrario, premian a sus hijos por su capacidad y esfuerzo.

Participan en las actividades escolares, hablan con los maestros, asisten a las reuniones y actúan cuando sus hijos tienen problemas en el colegio.

Los niños superdotados y creativos

Más de la mitad de los niños superdotados no logra realizar su verdadero potencial. Esto es debido a que las escuelas no siempre proporcionan la estimulación intelectual que necesitan.

El niño superdotado es aquél que tiene capacidades intelectuales superiores a los demás. Sin embargo, no resulta fácil definir dichas capacidades. La definición que suele utilizarse de manera tradicional para seleccionar a niños para programas especiales consiste en seleccionar aquellos con un CI de 130 o más, medido mediante pruebas de inteligencia.

Sin embargo, esta definición no sirve para identificar a niños creativos ni a los niños con una aptitud superior en un área específica. Los niños creativos tienden a responder de manera poco común, de modo que pueden obtener puntuaciones bajas en estos Tes.

Una definición más amplia de superdotado incluye una o más de las siguientes características: inteligencia general superior, superioridad en un área específica, talento en las artes (como pintura, escritura, música o actuación) y pensamiento creativo (capacidad para ver los problemas de una nueva forma).

La teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner (1983) sostiene que las personas pueden ser superdotadas en una o más de al menos siete inteligencias separadas. Algunas de estas inteligencias, como la musical, la cinestesia corporal (movimientos corporales con precisión, como en el baile), la interpersonal (capacidad para entender a los demás), o la intrapersonal (capacidad para conocerse a uno mismo) no se miden en las pruebas de inteligencia tradicionales. El resto de las inteligencias múltiples son la lingüística (lectura y escritura), la lógica matemática y la espacial (como hallar una ruta en un ambiente).

Por lo general, los niños superdotados suelen ser superiores en todo. Tienden a ser más altos, más sanos, mejor adaptados y más populares entre sus compañeros. Tienen una gran madurez, actitudes sofisticadas acerca de las relaciones sociales y madurez en su razonamiento moral, pero no siempre se comportan de acuerdo con las opiniones que expresan, pues a pesar de ser superdotados siguen siendo niños.

Sin embargo, existen niños superdotados con tendencia a presentar problemas emocionales. Son aquellos con un CI superior a 180 y aquellos que tienen un CI alto pero malos resultados en la escuela. Los problemas de estos niños parecen provenir de una educación inflexible, con demasiado énfasis en las notas, falta de retos y profesores que no les brindan apoyo. Los hogares de niños superdotados con logros bajos tienden a ser menos armoniosos.

Los niños creativos

Las personas con un alto CI no necesariamente dan muestras de una creatividad poco usual. Esto no resulta extraño, ya que las pruebas típicas de inteligencia miden el pensamiento convergente; es decir, la capacidad para dar una sola respuesta correcta; mientras que la creatividad se vale del pensamiento divergente, que es la capacidad para dar respuestas nuevas y originales.

Los niños muy pequeños pueden ser creativos en sus relatos, dibujos o juegos, pero cuando ingresan en la escuela su creatividad se ve reducida. Esto sucede porque los maestros empiezan a decirles que no coloreen por fuera de las líneas, que no pinten las nubes de verde o la hierba de rojo y que deben hacer las cosas de la forma "correcta". Es decir, estimulan el pensamiento convergente. Los niños suelen ser más creativos cuando sus profesores tienen la mente abierta ante preguntas no convencionales de los niños, aceptan y premian las ideas originales y no califican todo lo que los niños hacen.

Estimular la creatividad en los niños

Para estimular la creatividad de sus hijos, los padres pueden hacer lo siguiente:

Proporcionales un ambiente estimulante, ajustado a los intereses y aptitudes de los niños. A los niños que no muestren un interés en un área específica, ofrecerles diversidad de experiencias y materiales.

Centrarse en las capacidades del niño, en vez de criticar sus debilidades.

Estimular un comportamiento no conformista y ayudar a sus hijos a evitar la presión de sus compañeros. Esto es más fácil si los padres son personas desinhibidas, que no se preocupan por lo que piensen los demás y que no se dejan llevar por los convencionalismos.

Da ejemplo a tus hijos con aficiones artísticas o intelectuales o que requieran dedicación.

Haz que los niños se expongan a diversidad de culturas y a otras personas creativas. No hagas énfasis en los roles de género tradicionales. Todo esto abre la mente de los niños y les permite ver nuevas posibilidades para expresar la creatividad.

Respeta a tus hijos y demuéstrales que confías en su capacidad para hacer bien las cosas. Dales libertad y responsabilidades. Dales tu apoyo cuando lo necesiten pero también libertad para actuar y pensar por sí mismos.

No ejerzas un control rígido sobre ellos. Los niños a quienes se les vigila en exceso, que reciben dirección y orientación constantes pierden confianza y espontaneidad, aspectos esenciales del espíritu creativo.

Desarrollo del autoconcepto y autoestima

El autoconcepto es la imagen que una persona tiene de sí misma. Esta imagen se basa en el conocimiento que una persona tiene de lo que ha hecho y ha sido, y sirve como guía a la hora de decidir qué hacer o ser en el futuro.

El autoconcepto que se construye en la niñez suele ser sólido y puede perdurar hasta la edad adulta. Si en esta época un niño se forma una imagen negativa de sí mismo, también puede acompañarle hasta mucho tiempo después de haber abandonado la niñez. Por este motivo, puede resultar útil que los padres ayuden a los niños a formarse una imagen positiva de sí mismos.

Los niños más pequeños tienden a usar un pensamiento de todo o nada que aplican también a sí mismos. Sin embargo, entre los siete y los ocho años los niños desarrollan sistemas de representación que les permiten integrar diferentes características de sí mismos para hacer generalizaciones más amplias. Por ejemplo, pueden decir: "Me siento muy inteligente en lenguaje, pero muy poco inteligente en matemáticas". Es decir, pueden integrar dos conceptos que parecen contradictorios (listo y tonto).

Autoestima

El autoconcepto que un niño tiene de sí mismo es muy importante para el desarrollo de la autoestima. La autoestima es el sentido de la propia valoración. Los niños comparan sus yo ideales con sus yo reales y se juzgan a sí mismos.

Las opiniones que los niños tienen de sí mismos ejercen una gran influencia en el desarrollo de la personalidad y sobre todo en su estado de ánimo. Los niños con una autoestima alta tienden a ser alegres, mientras que los niños con baja autoestima suelen mostrarse deprimidos o irritables.

Los niños con autoestima alta son confiados, curiosos e independientes, confían en sus propias ideas, inician retos o actividades nuevas con confianza,

Se sienten orgullosos de su trabajo y se describen de forma positiva, toleran bien la frustración, se adaptan bien al cambio, perseveran para alcanzar una meta y pueden manejar adecuadamente una crítica o las burlas.

Por el contrario, los niños con baja autoestima no confían en sus propias ideas, carecen de confianza, tienen falta de voluntad, observan en lugar de explorar por sí mismos, se retraen, se alejan de otros niños, se describen de manera negativa y no se sienten orgullosos de su trabajo.

Cómo son los padres de niños con alta autoestima:

Los padres que tienen hijos con alta autoestima utilizan el llamado estilo de crianza democrático. Son padres que muestran amor y aceptación a sus hijos, al tiempo que son bastante exigentes en cuanto al desempeño académico y el buen comportamiento de los niños. Demuestran respeto por sus hijos y permiten la expresión individual dentro de unos límites bien definidos y claros.

Estos padres utilizan el premio más que el castigo y premian por el esfuerzo y la habilidad, más que por el resultado (es decir, por el esfuerzo y el trabajo en el estudio más que por la nota sacada). Además, tienen una elevada autoestima y vidas activas y productivas.

Al establecer normas claras y firmes permiten a los niños saber qué se espera de ellos, lo cual les ayuda a lograr control de sí mismos. Además, al funcionar dentro de un sistema de reglas aprenden a tener en cuenta las exigencias del mundo exterior.

Relaciones familiares

Se han realizado numerosas investigaciones para tratar de determinar el efecto en los niños de diversas circunstancias familiares, como divorcio, familias monoparentales, madres trabajadoras, etc. Se ha visto que los factores más importantes que afectan a la vida de los niños son el bienestar económico (o falta de este) y la atmósfera familiar (si es cálida y afectuosa o es propensa a los conflictos).

Los niños en edad escolar pasan más tiempo con sus compañeros que con sus padres. No obstante, las relaciones con sus padres siguen siendo las más importantes en sus vidas. Al considerar los vínculos afectivos con sus padres como los más importantes, los niños buscan en ellos afecto, guía, permanencia, dependencia y afirmación de su valor como personas o competencia. Suelen preferir la compañía de la madre a la del padre y sentirse más satisfechos con la relación con ella. Después de los padres, las personas más importantes en la vida de los niños suelen ser los abuelos.

Los niños de esta edad tienen menos posibilidades de desviarse ante la autoridad y de aceptar los deseos de sus padres cuando comprenden que son justos y contribuyen al bienestar de toda la familia y cuando comprenden que los padres saben más debido a su experiencia.

Para disciplinar a sus hijos, los padres más eficaces utilizan el razonamiento y apelan a:

La empatía: "Si golpeas a tu hermano le harás daño y harás que se sienta mal".

El sentido del humor: "Si tampoco te bañas hoy tendremos que ponernos una pinza en la nariz cada vez que te acerques".

Los valores morales: "Una niña sana y fuere como tú, ¿no debería dejarle el asiento a una anciana en el autobús?"

La autoestima: "yo creía que tú eras una persona organizada y responsable con sus cosas. ¿Ya no lo eres?"

El aprecio: "No sabes la suerte que tienes de tener una madre como yo, y no alguien a quien no le importe si vas descalzo a clase o con la ropa sucia."

La responsabilidad. Estos padres les hacen saber que son responsables de sus actos y que tienen que asumir las consecuencias de su comportamiento. "Has perdido el autobús por quedarte levantado hasta tan tarde. Ahora tendrás que ir andando al colegio".

Las relaciones entre los padres y la manera como resuelven sus diferencias afecta al comportamiento de los hijos. En un estudio, niño de cinco años cuyos padres estaban distanciados y malhumorados, fueron calificados a los ocho años por sus maestros como niños que se culpaban, estaban afligidos y se sentían avergonzados. Niños de cinco años con padres que se demostraban uno a otro desprecio, insultos o burlas, a los ocho años eran calificados como desobedientes, con mayor probabilidad de romper las normas e incapaces de esperar su turno.

El trabajo de la madre

Las investigaciones han demostrado que el empleo de la madre tiene más beneficios que desventajas para los niños. Con frecuencia, las mujeres que tienen un empleo remunerado se sienten más competentes, más seguras económicamente y más responsables de su propia vida. Su bienestar general, su autoestima y su sensación de eficacia personal tienden a ser más altos que en las amas de casa, cuyo trabajo suele estar infravalorado por la sociedad. Todo esto afecta a sus hijos de forma positiva, pues cuanto más satisfecha esté una mujer con su vida, mejor será su papel como madre.

En las familias donde ambos padres trabajan, la división de las tareas domésticas es menos tradicional. Aunque por lo general, estas madres tienden a tener más trabajo en casa y con sus hijos, su esposo suele estar más involucrado en casa y en el cuidado de los hijos que los hombres de familias donde la mujer permanece en casa. El padre tiende a vincularse más con los hijos cuando la madre trabaja a tiempo completo y ambos padres pasan más tiempo con sus hijos los fines de semana. El padre demuestra a sus hijos su lado más "maternal", expresándoles amor, ayudándoles con sus problemas y preocupaciones y dándoles cuidado y atención. Sus hijos ven un lado de su personalidad que no se manifiesta a menudo en los hombres, lo cual resulta enriquecedor para ellos. Las hijas de madres trabajadoras y los hijos de padres vinculados con el hogar tienen menos estereotipos de género que los niños y niñas de familias tradicionales. Este efecto depende más de la actitud de la madre hacia la participación del padre en las responsabilidades domésticas que de lo que el padre realmente haga.

Los hijos de madres trabajadoras tienden a vivir en hogares más estructurados, con reglas más precisas, con responsabilidades domésticas y se sienten más motivados para ser independientes

El trabajo del padre

Al contrario de lo que sucede con las mujeres, cuando el trabajo del padre no satisface plenamente sus necesidades psicológicas, pueden volcarse más hacia la vida familiar, involucrándose más con sus hijos, lo cual es beneficioso para ellos.

Sin embargo, si el padre se siente frustrado por un trabajo insatisfactorio, los niños pueden sufrir la hostilidad del padre.

Si el padre está tan involucrado en el trabajo que apenas dedica tiempo a sus hijos, los niños se sentirán desplazados y alejados de la vida del padre o pensarán que no le importan.

Cuando un hombre pierde su trabajo, el efecto en los niños dependerá de su reacción. Algunos hombres consideran positiva la oportunidad de pasar más Tiempo en casa con los hijos. Otros, en cambio, se sienten irritados, frustrados y pesimistas, y es probable que atiendan menos a sus hijos y los castiguen más. En estos casos, los niños pueden reaccionar con problemas emocionales o de comportamiento y reducir sus aspiraciones.

Por tanto, el ambiente familiar más beneficioso para los niños es aquél en el que ambos padres tienen trabajos remunerados y ambos se involucran por igual en el cuidado de los niños y del hogar.

Las relaciones con otros niños

Hermanos

Las relaciones entre hermanos sirven a los niños para aprender a resolver conflictos. Tanto los lazos de sangre como la cercanía física hacen que los niños sientan la necesidad de reconciliarse después de una riña. Por tanto, aprenden a expresar su ira o enfado sin romper la relación.

El hermano/a mayor tiende a ser más dominante, propenso a atacar, intervenir, ignorar al pequeño o gastarle bromas, mientras que el hermano/a pequeño tiende más a discutir, razonar y halagar. Los niños suelen pelear más con hermanos de su mismo sexo, sobre todo si son varones.

Con frecuencia, los niños mayores cuidan de sus hermanos pequeños y los ayudan con sus tareas. Esta ayuda suele ser más efectiva y aceptada por el niño cuando la diferencia de edad entre ambos es de al menos cuatro años.

El juego

Jugar con otros niños les permite estar en contacto físico y social con otras personas. El juego les ofrece formas socialmente aceptables de competir entre ellos, gastar energía y descargar su agresividad.

Sin embargo, en la actualidad, con el predominio de los juegos basados en la tecnología, los niños aprenden menos de la interacción. Los juegos de ordenador requieren pocas destrezas sociales. Por otra parte, los deportes u otros entretenimientos estructurados y guiados por un adulto, en los que los niños han de atenerse a las reglas de los adultos en vez de crear las suyas propias, impide a los niños esforzarse para buscar modos de resolver sus asuntos, pues es el adulto el que resuelve las disputas por ellos.

Los compañeros

Los grupos de compañeros suelen estar formados por niños del mismo sexo, que suelen tener intereses comunes. Por lo general, las niñas son más maduras que los niños y ambos sexos suelen desarrollar diferentes estilos para jugar o hablar.

El grupo de compañeros ejerce una gran influencia en los niños. Esta influencia puede ser tanto positiva como negativa.

Efectos positivos del grupo de compañeros

Al realizar actividades con sus compañeros, los niños desarrollan habilidades para la intimidad y la sociabilidad, amplían sus relaciones y adquieren un sentido de pertenencia a un grupo con el que se identifican. Además, se sienten más motivados para hacer cosas y triunfar.

Las actividades no competitivas, como las charlas, ofrecen oportunidades para aprender a relacionarse y ampliar relaciones, mientras que las actividades competitivas, como los deportes, les ayudan a identificar los aspectos únicos de sí mismos. Por este motivo, los niños necesitan estar expuestos a actividades de diverso tipo y puede serles beneficioso que se les anime a realizar actividades diferentes de las habituales (por ejemplo, animar a hacer deporte a un niño que no suela hacerlo nunca).

En sus relaciones con otros niños desarrollan su autoconcepto y construyen su autoestima. Los niños se forman opiniones de sí mismos al verse como otros los ven. Al compararse con otros niños de su edad tienen un modo realista de medir sus propias habilidades y destrezas.

Los compañeros con frecuencia cuestionan las opiniones y valores que los niños han aceptado de sus padres sin cuestionarlos ni pensarlos. De este modo Les ayudan a ser más independientes y decidir cuáles quedarse y cuáles descartar.

El grupo también ayuda a los niños a aprender cómo alternar en sociedad. Es decir, aprenden a ajustar sus deseos y necesidades a los de otras personas, cuándo deben ceder y cuándo permanecer firmes.

Efectos negativos del grupo de compañeros

La influencia del grupo puede ser negativa, cuando los compañeros les transmiten valores indeseables y los niños no tienen la fuerza necesaria para resistirse a ellos. A esta edad, los niños ceden con más facilidad a la presión para aceptar lo que otros les exijan. Cierta conformidad al grupo resulta saludable como mecanismo de adaptación, pero es contraproducente cuando hace que las personas actúen de modos inadecuados.

La influencia de los compañeros es más fuerte cuando los temas son confusos.

No obstante, los niños también ejercen un papel a la hora de dejarse influir. Quienes ya tienen ciertas tendencias antisociales pueden buscar a otros niños antisociales y recibir su influencia, agravando así dichas tendencias; mientras que quienes no manifiestas esas tendencias tienen menos probabilidades de estar en esos grupos.

Niños populares y niños impopulares o rechazados

Los niños populares suelen ser buenos a la hora de resolver problemas sociales, ayudan a otros niños y tienen un carácter firme, sin ser agresivos. Su comportamiento ayuda a otros niños a ampliar sus metas, en vez de reducirlas, inspiran confianza y dan apoyo

Emocional a otros niños. Al tener habilidades sociales superiores, los demás disfrutan de su compañía.

El niño impopular es aquél a quien escogen el último para integrar un equipo, no es invitado a fiestas de cumpleaños y nadie quiere jugar con él.

Los niños pueden ser impopulares por diversos motivos. Algunos son agresivos, otros son hiperactivos y otros son retraídos. Otros se muestran ansiosos e inseguros o actúan con infantilismo e inmadurez. Algunos son insensibles a los sentimientos de otros niños y no se pueden adaptar a nuevas situaciones.

Algunos niños no tienen las habilidades sociales necesarias para interactuar adecuadamente con otros niños. Otros, en cambio, piensan que no van a agradar a los demás, y este modo de pensar les hace comportarse de maneras que los predispone al fracaso en las relaciones con ellos.

Cómo ayudar a los niños impopulares o rechazados

Estos niños suelen tener un abaja autoestima y un sentimiento de rechazo, y además se ven privados de una experiencia que es muy importante para su desarrollo: la interacción con otros niños. En la infancia intermedia, las relaciones con otros niños son un indicativo de cómo será el ajuste posterior del niño. Los niños que agradan a sus compañeros, tienen más posibilidades de convertirse en adolescentes bien adaptados, mientras que aquellos que tienen problemas para relacionarse con sus compañeros tienen más probabilidades de presentar problemas psicológicos posteriores, abandonar la escuela o convertirse en delincuentes.

Los niños a quienes sus compañeros no rechazan abiertamente sino que simplemente los pasan por alto, pueden verse beneficiados por un

Cambio de clase o de escuela o si van a un campamento o se unen a algún club o equipo.

A menudo, el problema de estos niños es que no han aprendido cómo agradar a los demás y necesitan ser entrenados en habilidades sociales, algo que puede hacer un psicólogo. En un experimento se enseñó a los niños cómo mantener una conversación: cómo compartir información acerca de ellos mismos, cómo

Demostrar interés en otras personas haciendo preguntas, cómo ayudar, hacer sugerencias, hacer invitaciones o dar consejos. Cuando más adelante pudieron practicar sus nuevas habilidades se sintieron mejor con los otros chicos e interactuaron más con ellos.

La familia también ejerce una influencia en el grado de popularidad de los niños. Los hijos de padres que los castigan y amenazan tienen más posibilidades de amenazar y golpear a otros niños y son menos populares que los hijos de padres que emplean técnicas de razonamiento y tratan de ayudar al niño a entender cómo se sentiría la otra persona.

El estilo de paternidad democrático ofrece mejores resultados que el autoritario. Los padres de niños agresivos con frecuencia son coercitivos y no saben cómo tratarlos. Sus hijos suelen ser impulsivos, egoístas y desagradables para otros niños, de manera que tienden a buscar amigos antisociales que, con su influencia, agravan su comportamiento.

La amistad

Mediante la amistad los niños aprenden a cooperar y comunicarse, aprende de los demás y de sí mismos, crecen emocionalmente conforme el cariño hacia los amigos les permite expresar sentimientos y familiaridad, se sienten valorados y aprenden a funcionar dentro de

Una relación diferente a la familia. Con los desacuerdos que surgen entre los amigos, aprenden también a resolver conflictos.

Las niñas confían en sus mejores amigas más que los niños varones en los suyos, sus relaciones de amistad son afectuosas y amplían su valor como personas. Esta amistad más estrecha de las niñas en la niñez intermedia, típica de niños más mayores, indica un mayor grado de madurez en ellas. Las niñas tienden a contar con una o dos amigas cercanas, mientras que los varones tienen más amigos pero su relación es menos íntima

El desarrollo de la amistad

Robert Selman estudió el desarrollo del pensamiento acerca de la amistad, estableciendo cinco etapas superpuestas. La mayoría de los niños en edad escolar se encuentra en la etapa 2 o en la 3.

Etapa 2. (De 6 a 12 años). Cooperación bidireccional justa y resistente. Definen a los amigos como aquellos que hacen cosas por nosotros y nosotros por ellos, o bien con quienes hacen cosas para los dos.

EXTRATEJIAS DE INFLUENCIA PARA AMBAS ETAPAS

El servicio social escolar es una de las especialidades del trabajo social. se empezó a desarrollar de los estados unidos, alrededor de 1906, al comprender los maestros que, entre el hogar y la escuela, se necesitaba un vinculo para mas ambos sectores y permitirles cooperar y conocerse mejor.

Los maestros fueron los primeros que sintieron la necesidad de conocer a sus alumnos y, en numerosas ocasiones visitaron sus hogares donde existían problemas imposibles de descubrir desde las aulas de la escuela. Surgieron así, primeramente los "maestros visitadores" e "inspectores de asistencia". La preparación de estos alimentos, no obstante resulto deficiente, sus funciones de investigación eran casi del tipo policíaco. Se comprendió entones la necesidad de que los visitadores escolares recibieran un adiestramiento especial, y así comenzó la especialidad de servicio social escolar.

La escuela reconoció que el servicio social es el complemento de la labor que se desarrolla en las aulas. Sin el servicio social resulta casi imposible lograr que muchas de las finalidades del maestro se realicen con éxito. Con frecuencia lo que se hace o se logra en la escuela se deshace en el hogar, y si mediante el trabajo social escolar se consigue que se complemente en el hogar los esfuerzos de la escuela, la importancia de este servicio queda bien manifestada.

Cada alumno constituye para el servicio social de una pista que puede conducir a un hogar moral o materialmente necesitado, en el cual se encuentra la explicación y la causa de múltiples problemas de comportamiento e irregularidades de los escolares, que el maestro observa en las aulas, pero cuyo origen desconoce.

REQUISITOS QUE DEBE LLENAR EL TRABAJADOR

SOCIAL ESCOLAR:

Como hemos dicho anteriormente, estimamos que los trabajadores sociales, para trabajar en cualquiera de los campos del servicio social especializado, necesitan cursos de capacidad especializada. La preparación general no es suficiente.

Los trabajadores sociales escolares deben poseer conocimientos de psicología infantil, evolutiva y del aprendizaje; Determinadas condiciones de carácter para tratar con niños, nociones puericultura; Entusiasmo en su labor, etc.

PAPEL DEL TRABAJADOR SOCIAL ESCOLAR

El trabajador social debe, desde un principio, comprender y establecer los límites profesionales dentro de este medio donde maestros y trabajadores sociales persiguen una función educativa, formativa y de orientación para el futuro de los niños. Sin embargo podemos decir que la función principal es del maestro es la enseñanza, y la del individuo, a fin de que pueda vencer obstáculos que se interpone a su normal evolución psicofísica y social.

La tarea primordial del trabajador o del ayudante escolar consiste en coordinar los esfuerzos y actividades de 4 elementos predominantes que son: el director, el maestro, el niño y los padres.

RELACIÓN CON EL DIRECTOR:

Un entendimiento satisfactorio entre el trabajador social y el director de la escuela se basara en la comprensión, también en las aceptaciones de las funciones profesionales de cada uno.

OBJETIVOS GENERALES:

• Lograr el ajuste de los escalores inadaptados al hogar, a la escuela y a la comunidad.

• Atender preferentemente a los niños que requieran tratamiento físico, mental o emocional.

• Cooperar con los padres y maestros para hacer de la escuela un centro social de la comunidad.

• Iniciar e impulsar una activa campaña de acción social para mejorar las condiciones vitales de la comunidad.

• Lograr la cooperación de las agencias locales de cualquier orden para utilizarlas en favor de la escuela y de la comunidad.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

• Pugnar porque siempre se llevan a cabo exámenes físico-escolares como paso previo para mantener un elevado índice de salud.

• Propiciar los medios necesarios para mejorar la salud de los niños que lo necesitan.

• Mejorar las condiciones de los hogares relacionados con la escuela.

• Cooperar con el personal técnico especializado de la escuela en la guía vocacional de los alumnos.

• Interpretar adecuadamente el programa de trabajo social.

• Despertar interés entre los padres y maestros por el estudio de los niños y sus problemas.

• Cooperar a llenar determinadas necesidades de la escuela, tales como embellecimiento de la misma y sus alrededores. equipo para los campos de juego.

EL SERVICIO SOCIAL RURAL

El servicio social rural, como el de la familia y el de los niños, y el medico social, es una especialización del trabajo social. Tiene como campo de acción el área rural. Su principal objetivo es promover el mejoramiento y rehabilitación del campesino y sus comunidades, lo que requiere previamente una exploración ó investigación de las zonas antes de formular el "análisis" y "diagnostico", de sus deficiencias y posibilidades, para poder implantar posteriormente un "plan de trabajo" adecuado, cuyo desarrollo constituye el "tratamiento" del servicio social. Estos pasos constituyen a su vez el "método general" de esta disciplina en le área rural.

- El análisis de la situación especial de cada comunidad se formula sobre datos obtenidos o investigación realizada.

- El diagnostico de la zona hace prever el pronóstico más o menos favorable. No puede esperarse que con igual velocidad se lleve acabo una rehabilitación total de campesinos de una zona devastada cuyos miembros en su mayoría son ancianos y carentes de las más rudimentarias vías y medios de transporte, que de otra comunidad que del elemento humano por su vitalidad e iniciativa pueda secundar rápidamente las sugerencias de los líderes, o cuando la comunidad está localizada en una zona privilegiada del país por la calidad de sus tierra y facilidades de comunicación.

- El plan de trabajo de servicio social rural varía de acuerdo con las necesidades especiales de cada comunidad. En una zona o comunidad será necesario prestar inmediatamente atención de las deficiencias

Sanitarias, y en otras el problema educativo.

- El tratamiento social es el desarrollo del plan. En este plazo se utilizan todos los recursos de la comunidad y se coordinan todos los esfuerzos personales de los habitantes de esa zona.

- la valoración o apreciación de la labor realizada es el complemento de la técnica del trabajo social rural. Es un paso muy importante que muchas veces no se realiza por falta de tiempo ó por desconocimiento de sus ventajas. Consiste en hacer reconsideraciones periódicas sobre la labor realizada, lo cual sirve para rectificar los procedimientos y para la ilustración de los éxitos y fracasos.

El trabajador social escolar contribuye a eliminar o atenuar los conflictos emocionales de los padres, al darles la oportunidad de hablar de sus problemas. Esto puede ser el comienzo de una relación armónica, feliz, entre le trabajador social y los padres, evitando situaciones difíciles para el director de la escuela.

RELACION CON LOS PADRES: Los padres y el trabajador social colaboran casi en todos los casos y en diferentes formas. El trabajador les debe ofrecer ayuda y cooperación y adaptarse al nivel de sus gustos, comprensión y preparación. La colaboración de sus padres es sumamente benéfica. La mejor forma de ayudar a los niños es, muchas veces, a través de sus padres.

RELACIÓN CON EL NIÑO: En algunos casos el trabajador social escolar atiende directamente al niño, pero la más de las veces lo conoce y lo beneficia a través de los padres, del maestro o del director; en otras palabras, utiliza personas con quien él tiene contacto diario.

CONCLUSIÓN

Como nos podemos dar cuenta nuestro informe cumplió con todas las expectativas propuestas por nosotros. Ahora queda a conciencia de cada unos de los lectores la gran importancia que tiene la familia en la educación, los niños pequeños que pasan por la etapa preescolar; tiene un filtro donde cada enseñanza es esencial. Si los padres tienen la capacidad de entregarles herramientas a sus hijos entonces estos podrán enfrentar el mundo escolar de mejor manera.

Es por eso que se denotan conductas negativas en algunos niños, conductas agresivas, de inseguridad emocional.

La sociedad y el entorno del niño también son fundamentales para su desarrollo tanto cognitivo como emocional, si su entorno lo incluye, lo inserta, estos tendrán la capacidad de relacionarse con sus pares al momento de ingresar a la escolaridad.

Este niño, adolescente, adulto se ve como el resultado de un proceso de interdependencia, entre los factores sociales, culturales, biológico y psíquico.

Que los procesos psicológicos superiores llamados en los planes y programas de estudio “competencias intelectuales”- se construyen principalmente a través de los procesos de escolarización que toman en cuenta las experiencias y conocimientos a previos de los alumnos y exigen que la escuela se transforme un medio cultural por excelencia.

La posibilidad de reintegrar al docente, el papel del agente de mediación, entre la cultura y la psiquis individual y social, para que los alumnos de cualquier nivel educativo, construyan de manera dinámica y evolutiva el conocimiento científico.

La necesidad imperiosa de que el docente realice un proceso de planeación didáctica profesional, consciente, para construir el

Aprendizaje correspondiente y adecuado para que el alumno construya socialmente su conocimiento.

El aprendizaje es de suma importancia para lograr el desarrollo psíquico del alumno, lo cual lleva inherente la construcción de los procesos psicológicos superiores / competencia intelectuales, renueva la esperanza de una revaloración social de la escuela pública, como la institución por excelencia para la formación de ciudadanos capaces de transformar la ciencia, la cultura y la tecnología en su favor.

La teoría Vigotskyana proporciona elementos teóricos, sociales y culturales para pensar en la posibilidad de instituir desde la organización, la administración, la planeación, el seguimiento y la evaluación curricular e institucional, una escuela,

Distinta a la actual, donde la cultura, la ciencia y la tecnología estén presentes en cada uno de los espacios físicos que la constituyen.

Esta nueva concepción de escuela, como el espacio socio-cultural por excelencia, donde las desigualdades culturales de los estudiantes se compensen y se otorgue a todos las mismas posibilidades de éxito académico.

En un ámbito educativo como el que se plantea, las políticas educativas regionales y nacionales de equidad, de calidad y de pertinencia, se estarán cumpliendo con toda justicia.

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