Estructura económica de Venezuela y su vinculación al petróleo

Macroeconomía venezolana. Historia económica de Venezuela. Intervención estatal en el área económica. Nacionalización del hierro y del petróleo. Principales actividades económicas venezolanas

  • Enviado por: Rafael Sanchez
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
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HISTORIA ECONÓMICA DE VENEZUELA

Los rasgos cualitativos de la estructura económica de Venezuela colonial se destacan al estudiar las primeras actividades económicas, el comercio de esclavos, la formación de la propiedad territorial agraria, la evolución de la mano de obra, la significación del capital usurario y las conexiones de la producción agropecuaria venezolana con el mercado capitalista mundial.

El cacao fue el producto agrícola de mayor importancia en la economía colonial, la producción agropecuaria colonial constituía uno de los eslabones del mercado único mundial, que se había comenzado a formar a raíz de los nuevos descubrimientos geográficos y realizado definitivamente por la insurgencia del capitalismo en la Edad Moderna y en el territorio venezolano se producía en función de las necesidades del mercado de los países más avanzados, que marchaban por las vías del desarrollo capitalista, y de aquellos países llegaban mercancías y esclavos negros a cambio de cueros de vacunos, mulas, tabaco y cacao.

Podemos decir que la economía venezolana tubo cambios significativos en cuanto a la producción y a la libertad de comercio, manteniendo una conexión con el desarrollo y la capacidad de consumo en el mercado mundial.

En 1961, con la aprobación de la Constitución Nacional, se acentúa la intervención del Estado en todas las áreas de la economía, se nacionalizó el hierro y el petróleo, se respeta la propiedad, es cierto, se alientan las inversiones privadas nacionales y extranjeras y se encuadra toda la actividad económica y comercial dentro de los preceptos del capitalismo pero con una profunda intervención del Estado, por medio de las leyes, y se consolida el Estado inversor y promotor: líneas aéreas, hoteles, transporte público, medios de comunicación, productoras agropecuarias y forestales son propiedad de la Nación. Tendencia que comienza a revertirse en 1980 con la privatización de algunas empresas comerciales productivas, mineras y de comunicaciones que hace que éstas se modernicen y se sitúen a la par de sus competidores latinoamericanos y mundiales. La producción petrolera no manifiesta el mismo impulso y pierde su lugar prominente entre los primeros productores mundiales. El bolívar comienza a perder su valor monetario y a disminuir su poder adquisitivo frente a las demás monedas y en 1983 comienzan períodos de devaluaciones sucesivas y controles de cambio que subsisten hasta nuestros días.

ECONOMÍA DE VENEZUELA

Venezuela tiene una economía mixta orientada a las exportaciones. La principal actividad económica de Venezuela es la explotación y refinación de petróleo para la exportación y consumo interno. Es la quinta economía más grande de América Latina, después de Brasil, México, Argentina y Colombia, según el PIB (PPA) de acuerdo al banco mundial.19 El petróleo en Venezuela es procesado por la industria estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Su explotación oficial se inicia a partir de 1875, con la participación de la Compañía Petrolera del Táchira en la hacienda «La Alquitrana» localizada en el estado Táchira y el reventón del pozo Zumaque I en 1914; luego es construida la primera refinería en la cual se procesaban productos como la gasolina, el queroseno y el gasóleo. A partir de 1922 comienza la explotación petrolera a gran escala, coaccionando una gran cantidad de eventos que cambiaron drásticamente el rumbo del país. Mediante iniciativa y participación de Venezuela dentro del mercado petrolero mundial es fundada la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

En 2012 la economía venezolana cerró con un crecimiento de 5,5%47 un poco más alto que en 2011, una inflación de 20,1% (la más baja en 5 años y 7 puntos por debajo de 2011)48 y un desempleo de 6,4% ligeramente más bajo que en 2011. Los sectores que más crecieron fueron Finanzas con 32,90%, la construcción con 16,80%, comercio con 9,20% y comunicaciones con 7,20%.

PRINCIPALES ACTIVIDADES ECONÓMICAS DE VENEZUELA

Venezuela se considera actualmente un país emergente, con una economía basada primordialmente en la extracción y refinación del petróleo y otros minerales, así como actividades agropecuarias e industriales. Se le reconoce también por ser uno de los 19 países con mayor diversidad biológica del mundo, con una geografía irregular que combina regiones áridas, selva, las extensas sabanas de los Llanos y ambientes andinos. Cuenta con el conjunto de áreas protegidas más extenso de América Latina, denominadas Áreas Bajo Régimen de Administración Especial, las cuales abarcan aproximadamente el 63% del territorio nacional. Su población, que ronda los 29 millones de habitantes, es ampliamente mestiza, integrando razas indígenas, europeas, africanas y en menor grado asiáticas, situación que influye en su cultura y sus manifestaciones artísticas.

Venezuela tiene una economía mixta orientada a las exportaciones. La principal actividad económica de Venezuela es la explotación y refinación de petróleo para la exportación y consumo interno. Es la quinta economía más grande de América Latina, después de Brasil, México, Argentina y Colombia, según el PIB (PPA) de acuerdo al banco mundial. El petróleo en Venezuela es procesado por la industria estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Su explotación oficial se inicia a partir de 1875, con la participación de la Compañía Petrolera del Táchira en la hacienda «La Alquitrana» localizada en el estado Táchira y el reventón del pozo Zumaque en 1914; luego es construida la primera refinería en la cual se procesaban productos como la gasolina, el queroseno y el gasóleo. A partir de 1922 comienza la explotación petrolera a gran escala, coaccionando una gran cantidad de eventos que cambiaron drásticamente el rumbo del país. Mediante iniciativa y participación de Venezuela dentro del mercado petrolero mundial es fundada la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

HISTORIA DEL PETRÓLEO DESDE SU INICIO HASTA LA ACTUALIDAD

Venezuela es el quinto país exportador de petróleo y el poseedor de las mayores reservas probadas de crudo pesado del mundo, con 297.570 millones de barriles hasta diciembre de 2011. Venezuela tiene además las mayores reservas de crudo liviano en todo el hemisferio occidental.3 En 2008, la producción de crudo en Venezuela fue la décima más alta del mundo con 2.394,02 de barriles diarios, convirtiendo a dicho país en el octavo exportador neto de petróleo más grande del mundo.

Época pre-hispánica - 1904

Los pueblos originarios de Venezuela, al igual que muchas sociedades antiguas, ya utilizaban petróleo crudo y asfalto, que rezuman naturalmente a través del suelo hacia la superficie, en los años anteriores a la colonización española. El líquido negro y espeso, conocido por los lugareños como mene, se utilizaba principalmente para fines medicinales, como fuente de iluminación, y para el calafateado de canoas

A su llegada a principios del siglo XVI, los conquistadores españoles aprendieron de los pueblos indígenas el uso del asfalto presente de manera natural para calafatear los barcos, y para el tratamiento de sus armas. El primer envío de petróleo documentado en la historia de Venezuela ocurrió en 1539, cuando un solo barril fue enviado a España para aliviar la gota del emperador Carlos V.

1904-1940 – El nacimiento de la industria petrolera venezolana

Juan Vicente Gómez

A pesar del conocimiento de la existencia de petróleo en Venezuela desde hacía siglos, este recurso cobró real trascendencia con la llegada del siglo XX y los primeros pozos de real importancia no se perforaron sino hasta la década de 1910. El entonces presidente Cipriano Castro aprobó un nuevo Código de Minas para la Nación el 23 de enero de 1904, estableciendo así un principio que marcaría dramáticamente el curso de la industria petrolera hasta su nacionalización en 1976. El presidente de la República obtenía facultad plena para administrar y otorgar concesiones petroleras sin necesidad del consentimiento del Congreso. Durante su gobierno, se llegaron a otorgar cuatro concesiones para explorar, producir y refinar petróleo, las cuales fueron solicitadas con el evidente propósito de ser negociadas con inversionistas extranjeros. 

En 1908, Juan Vicente Gómez reemplazó a Castro como presidente de Venezuela. En los siguientes años, Gómez continuó la política de otorgamiento de concesiones, que en su mayoría fueron adjudicadas a sus amigos más cercanos, quienes a su vez las renegociaron con las compañías petroleras extranjeras que poseían la tecnología necesaria para poder desarrollarlas. Una de estas concesiones fue otorgada a Rafael Vallardares Max que contrató a Caribbean Petroleum (más tarde a ser propiedad de Royal Dutch Shell) para llevar a cabo su proyecto de exploración de petróleo. El 15 de abril de 1914, el primer campo petrolífero venezolano de importancia, Mene Grande, fue descubierto por Caribbean Petroleum tras la finalización del pozo Zumaque I (llamado actualmente MG-I). Este importante descubrimiento es lo que alentó una ola masiva de las compañías petroleras extranjeras para "invadir" Venezuela en un intento por conseguir un pedazo de la acción.

De 1914 a 1917, varios yacimientos de petróleo fueron descubiertos en todo el país, sin embargo la Primera Guerra Mundial retrasó significativamente el desarrollo de la industria. Debido al esfuerzo de guerra, compra y transporte de las herramientas y maquinaria, algunas compañías petroleras se vieron obligados a renunciar a la perforación hasta después de la guerra. A finales de 1917, las primeras operaciones de refinación se llevaron a cabo en la refinería de San Lorenzo, y las primeras exportaciones significativas de petróleo venezolano por Caribbean Petroleum a la izquierda de la terminal de San Lorenzo. A finales de 1918, el petróleo apareció por primera vez en las estadísticas de exportación de Venezuela a 21.194 toneladas métricas. Después de unos veinte años desde la instalación de la primera perforadora de petróleo, Venezuela se había convertido en el mayor exportador de petróleo del mundo y el segundo mayor productor de petróleo, después de Estados Unidos. La exportación de aceite explotó de 1,9% a 91,2% entre 1920 y 1935.

Cuando se descubrió petróleo en la huelga de Maracaibo en 1922, el dictador de Venezuela, Juan Vicente Gómez permitió a los estadounidenses a escribir la ley petrolera de Venezuela.

LA ENFERMEDAD HOLANDESA

Para 1929, Venezuela fue el segundo mayor país productor de petróleo (sólo por detrás de Estados Unidos) y el mayor exportador de petróleo del mundo. Con un espectacular desarrollo de la industria, el sector del petróleo había comenzado a dominar todos los demás sectores económicos del país, sin embargo, la producción agrícola comenzó a disminuir drásticamente Este repentino aumento de la atención al petróleo y el abandono del sector agrario hace que la economía venezolana sufra de un fenómeno conocido por los economistas como la enfermedad holandesa. Esta "enfermedad" se produce cuando una mercancía ocasiona un aumento sustancial de los ingresos en un sector de la economía, y no es complementado por un mayor ingreso en otros sectores.La agricultura representó alrededor de un tercio de la producción económica en la década de 1920, pero por la década de 1950 esta fracción se vió drásticamente reducida a una décima parte. Este repentino aumento de la producción de petróleo limita la facultad general de Venezuela para crear y mantener otras industrias. El gobierno hizo caso omiso a graves problemas sociales, incluyendo educación, salud, infraestructura, agricultura y las industrias nacionales, causando que Venezuela quedara muy detrás de otros países industrializados.

XENOFOBIA

Con una gran afluencia de extranjeros "invasores" no pasó mucho tiempo antes de que los efectos de la xenofobia que no se había visto antes fueran evidentes. El novelista José Rafael Pocaterra describe a los petroleros, como "los españoles nuevos." Escribió en 1918 :

"Un día, algunos españoles montado un aparato negro con tres patas, una grotesca cigüeña con ojos de cristal dibujaron algo (en una hoja de papel) y se abrieron camino a través de la selva Otros españoles abririan nuevos caminos... perforarian la tierra desde lo alto de torres fantásticas, que produce el líquido fétido ... el oro líquido convertido en petróleo. "

El resentimiento popular de las compañías petroleras extranjeras también se hizo evidente y se expresa en diversas formas. Rufino Blanco Fombona, escritor y político venezolano, representa el conflicto entre los trabajadores venezolanos y sus jefes extranjeros en su novela de 1927, La Bella y la Fiera:

"Los trabajadores pidieron un aumento de sueldo miserable y los rubios de ojos azules, los hombres que son dueños de millones de dólares, libras esterlinas y florines en bancos europeos y de EE.UU., se negaron."

Estos sentimientos fuertes hacia las compañías petroleras extranjeras en muchos aspectos, nunca se fue, y es que estos pensamientos que los recursos naturales de Venezuela, estaban siendo explotados por los países extranjeros que convenció al gobierno de que era necesario un mayor control sobre su industria petrolera. Esto, por supuesto con el tiempo llevó a la nacionalización definitiva de la industria petrolera en 1976.

1940-1976 - El camino a la nacionalización

En 1941, Isaías Medina Angarita, un ex general del ejército de los andes venezolanos, fue elegido presidente de forma indirecta. Uno de sus más importantes reformas durante su mandato fue la promulgación de la Ley de Hidrocarburos de 1943. Esta nueva ley fue el primer gran paso político dado hacia ganar más control sobre su industria petrolera. Bajo la nueva ley, el concepto de una división de 50/50 de los beneficios entre el gobierno y la industria del petróleo se introdujo.7 11 Una vez aprobada, esta ley básicamente se mantuvo sin cambios hasta 1976, año de la nacionalización, con sólo dos revisiones parciales que se realizan en 1955 y 1967.

En 1944, el gobierno venezolano dió varias nuevas concesiones para fomentar el descubrimiento de más yacimientos de petróleo. Esto se atribuyó principalmente a un aumento en la demanda de petróleo causada por la Segunda Guerra Mundial, y en 1945, Venezuela estaba produciendo cerca de 1 millón de barriles por día. Siendo un ávido proveedor de petróleo a los Aliados de la Segunda Guerra Mundial, Venezuela ha aumentado su producción un 42 por ciento desde 1943 hasta 1944.12 Incluso después de la guerra, la demanda de petróleo continúa en aumento debido al hecho de que hubo un aumento de veintiséis millones hasta cuarenta millones de los coches en servicio en los Estados Unidos desde 1945 hasta 1950.13 A mediados de 1950, sin embargo, países del Medio Oriente había comenzado contribuir con cantidades significativas de crudo al mercado internacional de petróleo, y los Estados Unidos habían aplicado las cuotas de importación de petróleo. El mundo experimentó un exceso de oferta de petróleo, y se desplomaron los precios.

CREACIÓN DE LA OPEP

Países de la OPEP

En respuesta a los precios del petróleo crónicamente bajos de la década de 1950 a mediados y finales, los países productores de petróleo Venezuela, Irán, Arabia Saudita, Iraq y Kuwait se reunieron enBagdad en septiembre de 1960 para formar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Los principales objetivos de los países miembros de la OPEP fue a trabajar juntos con el fin de asegurar y estabilizar los precios internacionales del petróleo para garantizar sus intereses como naciones productoras de petróleo. Esto fue logrado en gran medida a través de las cuotas de exportación que ayudaron a evitar la sobreproducción de petróleo en el ámbito internacional.

Embargo del petróleo de 1973

En la década de 1970, los países productores de petróleo del Golfo Pérsico iniciaron negociaciones con las empresas petroleras en un intento por aumentar su participación de propiedad. En 1972 se obtiene rápidamente una participación del 25 por ciento, y menos de un año más tarde se revisó los acuerdos para obtener hasta un 60 por ciento de participación en la propiedad de las empresas. En 1973, los Estados del Golfo Pérsico miembros de la OPEP decidieron aumentar sus precios un 70 por ciento y colocar un embargo sobre los países amigos de Israel (los Estados Unidos y Holanda). Este evento se conoce como la crisis del petróleo de 1973. Después de la culminación de los conflictos en el Medio Oriente y los países petroleros del Golfo Pérsico ya no exportan a los Estados Unidos y los precios del petróleo aumentan considerablemente, Venezuela experimentó un aumento significativo en las utilidades de producción de petróleo. Entre 1972 y 1974, los ingresos del gobierno venezolano se había cuadruplicado. Con un nuevo sentido de confianza, el presidente venezolano, Carlos Andrés Pérez prometió que Venezuela se iba a desarrollar significativamente en unos pocos años.3Mediante la sustitución de importaciones, los subsidios y los aranceles proteccionistas, que planeaba usar los beneficios del petróleo para aumentar el empleo, combatir la pobreza, aumentar los ingresos y diversificar la economía. Por desgracia, los miembros de la OPEP habian estado violando las cuotas de producción y los precios del petróleo cayeron drásticamente de nuevo en la década de 1980, empujando a Venezuela más profundamente en deuda.

NACIONALIZACIÓN

Mapa del petróleo de Venezuela, 1972

Mucho antes de 1976, Venezuela había tomado varias medidas en la dirección de la nacionalización de su industria petrolera. En agosto de 1971, bajo la presidencia de Rafael Caldera, se aprobó una ley que nacionalizó la industria del país de gas natural. También en 1971 la ley de reversión se aprobó que se afirmaba que todos los bienes, instalaciones y equipos pertenecientes a las concesionarias dentro o fuera de las áreas de concesión revertiría a la nación sin compensación a la expiración de la concesión El movimiento hacia el nacionalismo se vivió una vez más bajo el decreto 832. El Decreto 832 establece que toda la exploración, producción, refinación, y programas de ventas de las compañías petroleras tenían que ser aprobados previamente por el Ministerio de Minas e Hidrocarburos. Así que para todos los propósitos prácticos, Venezuela ya estaba en camino a la nacionalización en 1972.

No se hizo oficial sin embargo, hasta la presidencia de Carlos Andrés Pérez, cuyo plan económico, "La Gran Venezuela", pidió la nacionalización de la industria del petróleo y la diversificación de la economía a través de la sustitución de importaciones. El país oficialmente nacionalizó su industria petrolera el 1 de enero de 1976, bajo la gestión ministerial de Valentín Hernández Acosta, y junto con él vino el nacimiento de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), que es la empresa estatal venezolana de petróleo. Todas las compañías petroleras extranjeras que una vez hicieron negocios en Venezuela, fueron reemplazadas por empresas venezolanas. PDVSA controla la actividad de participación de petróleo y gas natural en Venezuela. En 1980, PDVSA compró la empresa estadounidense Citgo, y es la empresa petrolera tercera más grande del mundo.

Cambios drásticos de la OPEP en Venezuela

1977-1998 - años de declive

Después de la crisis del petróleo de 1973, el breve período de prosperidad económica de Venezuela fue relativamente de corta duración. Este fue especialmente el caso durante el exceso de petróleo de 1980. Los países miembros de la OPEP no se estaban adhiriendo estrictamente a las cuotas asignadas, y de nuevo se desplomaron los precios del petróleo. A la década de 1990, los síntomas de la enfermedad holandesa fueron una vez más evidentes. Entre 1990 y 1999, la producción industrial de Venezuela se redujo de 50 por ciento a 24 por ciento del producto interno bruto del pais en comparación con una disminución de 36 por ciento a 29 por ciento para el resto de América Latina.14 En lo alto de todas estas cuestiones, la eficiencia de PDVSA venía en tela de juicio en los últimos años. De 1976 a 1992, el monto de los ingresos de PDVSA, que se destinó a gastos de la empresa fue en promedio del 29 por ciento dejando un resto de 71 por ciento para el gobierno. De 1993 a 2000, sin embargo, esa distribución fue casi completamente revertido donde el 64 por ciento de los ingresos de PDVSA fueron mantenidos por PDVSA dejando un resto de sólo el 36 por ciento para el gobierno.15

1999-Presente

Actual presidente venezolano Hugo Chávez.

Después de que Hugo Chávez asumiera oficialmente el cargo en febrero de 1999, varios cambios en la política de participación de la industria petrolera del país se han hecho explícitamente vinculado al Estado. Chávez ha hecho cambios políticos hacia sus vecinos, así como todo el mundo. Además, se ha tratado de fortalecer la infraestructura de Venezuela y otras industrias nacionales para mover al país hacia una nación más desarrollada.

El papel de Chávez en el fortalecimiento de la OPEP

Para el momento de la elección de Chávez, la OPEP había perdido mucha de su influencia en comparación a cuando se creó. Una combinación de miembros de la OPEP, incluyendo a Venezuela, haciendo caso omiso de las cuotas con regularidad y países no-OPEP como México y Rusia que comienzan a ampliar sus propias industrias del petróleo resultan en los precios récord del petróleo baja a la cual perjudicará a la economía venezolana. Uno de los objetivos principales de Hugo Chávez como presidente fue a combatir este problema por el fortalecimiento de la OPEP volviendo a los países pertenecientes a esta haciendoles cumplir nuevamente sus cuotas. Chávez visitó personalmente muchos de los líderes de las naciones productoras de petróleo en todo el mundo, y en 2000, organizó la primera cumbre de los jefes de Estado de la OPEP en 25 años (la segunda vez).  Los objetivos de esta reunión, celebrada en Caracas, incluye recuperar la credibilidad de Venezuela en la OPEP, la defensa de los precios del petróleo, la consolidación de las relaciones entre Venezuela y el mundo árabe / islámico, y de fortalecer la OPEP en general.

La reunión podría ser considerada un éxito dado los precios récord del petróleo de la presente, pero debe tenerse en cuenta que gran parte lo que se logró es también una consecuencia de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra los Estados Unidos, la invasión de 2003 de Irak, y su posterior ocupación. Todo lo cual contribuyó a la rápida alza de los precios del petróleo a niveles muy superiores a las contempladas por la OPEP durante el período anterior. Además de estos eventos, en diciembre de 2002 la huelga petrolera en Venezuela, que se tradujo en una pérdida de casi 3mmbpd de la producción de petróleo crudo, trajo un fuerte aumento de los precios mundiales del petróleo de la que aún no se había cedido para el año 2005. 16

Ley de Hidrocarburos de 2001

El 13 de noviembre de 2001, bajo la ley habilitante autorizada por la Asamblea Nacional, el presidente Chávez promulgó la nueva Ley de Hidrocarburos, que entró en vigor en enero de 2002. Esta ley sustituye a la Ley de Hidrocarburos de 1943 y la Ley de Nacionalización de 1975. Entre otras cosas, la nueva ley prevé que toda la producción de petróleo y las actividades de distribución debían ser del dominio del Estado venezolano, con la excepción de las empresas conjuntas dirigidas a la producción de petróleo crudo extra-pesado. Bajo la nueva Ley de Hidrocarburos, los inversionistas privados pueden poseer hasta el 49% del capital social en las empresas mixtas que participan en las actividades iniciales. La nueva ley también establece que los inversionistas privados pueden ser propietarios de hasta el 100% del capital social en las empresas sobre las actividades de corrientes subterraneas, además del 100% ya se permite a los inversores privados con respecto a las empresas de producción de gas, como se ha promulgado por la Asamblea Nacional.

Tensión entre Chávez y PDVSA

Chávez comenzó a establecer metas de cuotas, ya que el diez por ciento del presupuesto anual de inversiones de PDVSA iba a ser invertido en programas sociales.17 También cambió las políticas fiscales y el proceso de recolección de los ingresos del petróleo.3Chávez inició muchas de estas grandes cambios para ejercer un mayor control sobre PDVSA y eficazmente enfrentar los problemas que él y sus seguidores tenian sobre las pequeñas contribuciones de los ingresos de PDVSA para el gobierno. Sin embargo, adherirse estrictamente a estas políticas no fue bien recibido por PDVSA, ya que para las últimas décadas se habían centrado en producir tanto petróleo como sea posible. Luego, en diciembre de 2002, PDVSA se declararon en huelga oficialmente creando un alto casi total en la producción de petróleo en Venezuela. El objetivo de la Venezuela huelga general de 2002-2003 fue a la presión de Chávez a renunciar y llamar a elecciones anticipadas. La huelga duró aproximadamente dos meses, y el gobierno terminó despidiendo 19.000 empleados de PDVSA y reemplazándolos con trabajadores leales al gobierno de Chávez.18 Cuando terminó la huelga, daños macroeconómicos importantes se habían hecho con el desempleo de hasta un 5 por ciento. Este aumento llevó al país a un máximo de desempleo a nivel nacional de más de 20 por ciento en marzo de 2003.19

"Re-Nacionalización" y Reforma Tributaria

Después de la diciembre de 2002 a febrero la huelga petrolera de 2003, Chávez se ha referido a recuperar el control de la industria como "re-nacionalización". El objetivo es mejorar la eficiencia de PDVSA en el contexto de la distribución de una mayor cantidad de sus ingresos para el gobierno y también por ciertos cambios en los impuestos. Ciertas reformas fiscales ya se habían aplicado anteriormente en el primer mandato de Chávez. A partir de 2001, los pagos de regalías casi se duplicaron a 30 por ciento del precio al que se vende cada barril en comparación con antes, cuando fue 16,67 por ciento. También en 2001, el gobierno redujo el impuesto sobre la renta aplicado a la extracción de petróleo de 67,6 por ciento a 50 por ciento.

Es importante tener en cuenta el entorno político en el lugar de la huelga. En diciembre de 2002, la oposición trató de derrocar a Chávez, pidiendo al mismo tiempo una "huelga nacional indefinida", que en realidad resultó ser un obligado "paro patronal", donde los empleados no pudieron trabajar. El documental La Revolución no será transmitidaun análisis crítico de este intento de golpe, y se centra especialmente en el papel de los medios de comunicación internacional en apoyo de la oposición y, al parecer, incluso tomar parte en la propaganda que el objetivo de desacreditar al gobierno de Chávez.

En 2006, el gobierno tenía una participación de un cuarenta por ciento que se anunció que se incrementará en un veinte por ciento. Algunos creen que este movimiento podría PDVSA carga con los costos de inversión, pero Chávez creó varias nuevas filiales de PDVSA para tratar de evitar costes no deseados del suceso. Estas subsidiarias incluyen la agricultura, la construcción naval, construcción e industria. Chávez también puso mucho esfuerzo en la diversificación de la economía.

Actualidad y Futuro

En la actualidad, Venezuela es el quinto país exportador de petróleo del mundo, con la primera reserva más grande de crudo pesado. Venezuela tienen un gran potencial para la expansión de la capacidad, Venezuela podría aumentar la capacidad de producción en un 2,4 MMbbl / d desde los niveles de 2001 (3,2 MMbpd) a 5,6 MMbpd el año 202516 - aunque esto requeriría una cantidad significativa de la inversión de capital por parte de PDVSA compañía nacional de petróleo. Para el año 2010, la producción venezolana de hecho bajó a ~ 2,25 MMbbl / d. PDVSA no han demostrado ninguna capacidad para traer nuevos yacimientos de petróleo entrada en operación desde la nacionalización de los proyectos de petróleo pesado en la Faja Petrolífera del Orinoco antes operadas por empresas internacionales de petróleo ExxonMobil, ConocoPhillips, Chevron y Total.

En 2005, PDVSA abrió su primera oficina en China, y anunció planes para casi triplicar su flota de petroleros en esa región. Chávez siempre ha declarado que le gustaría vender más petróleo venezolano a China por lo que su país puede llegar a ser más independientes de los Estados Unidos. Actualmente, Estados Unidos representa el 65 por ciento de las exportaciones de Venezuela.

En 2007, Chávez también llegó a un acuerdo con la compañía petrolera brasileña Petrobras para construir una refinería de petróleo en el noreste de Brasil, donde se envía el petróleo crudo de Brasil y Argentina. Un acuerdo similar fue alcanzado con el Ecuador, donde Venezuela se comprometió a refinar 100.000 barriles de petróleo crudo de Ecuador. Cuba se ha comprometido a dejar que miles de venezolanos que reciban tratamiento médico y programas de salud, y a su vez, Venezuela se comprometió a vender varios miles de barriles a Cuba.

En marzo de 2010, las previsiones actuales de PDVSA prevé mediante su plan estratégico, 5 millones de barriles diarios para 2015 y 6,5 millones de barriles diarios para 202021 El objetivo de PDVSA es producir 6,5 millones de barriles por día en 2020 probablemente será más difícil en las políticas de Chávez, lo que dificulta el aumento potencial de la inversión privada.

El 25 de agosto de 2012, ocurrió una potente explosión en la refinería Amuay del Complejo Refinador Paraguaná, situada al noroeste del país. La Fiscalía General de la República reconoció 42 fallecidos, 132 heridos y 8 desaparecidos, en lo que constituye el accidente más grave en 98 años de la industria petrolera venezolana.

Un documento, elaborado por la firma RJG Risk Engineering para la compañía de reaseguros QBE, advertía en marzo del mismo año sobre una inadecuada protección contra incendios en las instalaciones, demoras en el remplazo programado de equipos, lentitud en la aplicación correctivas recomendadas y la ocasional existencia de "nubes de vapores volátiles" en las instalaciones. "Durante el 2011, 222 incidentes fueron reportados, incluyendo alrededor de 100 incendios, muchos de los cuales produciéndose en trincheras de tuberías contaminadas", señaló el documento titulado Informe de Actualización de Recomendaciones de Mejoramiento de Riesgo.

EXPLOTACIÓN DE PETRÓLEO DESDE 1875

El petróleo es el recurso natural más abundante. Su explotación oficial se inicia a partir de 1875, con la participación de la compañía Petrolera del Táchira en la hacienda La Alquitrana localizada en el estado Táchira; luego es construida la primera refinería en la cual se procesaban productos como la gasolina, el kerosén y el gas-oil. A partir de 1922 comienza la explotación petrolera a gran escala, coaccionando una gran cantidad de eventos que cambiaron drásticamente el rumbo del país. Mediante iniciativa y participación de Venezuela dentro del mercado petrolero mundial es fundada la OPEP.

Venezuela es un país que basa su economía en la explotación petrolera, industria nacionalizada en 1976 y gestionada por la empresa Petróleos de Venezuela S.A. Desde 1996 viene experimentándose la apertura petrolera con convenios de asociación con compañías petroleras internacionales. Una producción anual de 2.720.000 barriles de petróleo diarios de las cuencas de Maracaibo, Apure-Barinas, Oriental y otras, posibilita el desenvolvimiento de seis refinerías en el país, con una capacidad de refinación de 1.265.000 barriles diarios, y otras en el extranjero. Se cuenta además con extraordinarios recursos de gas natural. Estos hidrocarburos son materia prima de los complejos petroquímicos de Zulia-EI Tablazo, Morón y José.

En Venezuela se reconocen producciones de gran magnitud en todos los tipos de petróleo crudo, lo que permite una superioridad productiva y refinadora en su estrategia de proyección universal. La producción se extrae de las cuencas de Maracaibo, Falcón, Oriental y Apure-Barinas. La cuenca petrolífera del Lago de Maracaibo constituye, con el 78% de la producción, la zona petrolera más importante del país, especialmente con los campos emplazados en el sector oriental del Lago y en su ribera nororiental desde Ambrosio a Bachaquero. La cuenca de Falcón sólo produce un porcentaje mínimo en sus áreas de Mene de Mauroa. La cuenca petrolífera Apure-Barinas, contribuye con algo más del 2% de la producción nacional, en sus campos de Guafita, La Victoria, San Silvestre, Sinco y otros. Aproximadamente el 20% de la producción petrolera venezolana es provista por la cuenca oriental en campos emplazados en Anzoátegui y Monagas, en los campos del Furrial, Orocual, Oficina, Jusepín, Anaco, y otros. A ellas hay que agregar las cuencas marinas del Golfo de Venezuela, Tuy-Cariaco y Paria, donde se reconocen reservas aún no explotadas.

La industria petrolera está nacionalizada desde 1976 y gestionada por la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) , que ha obtenido óptimos resultados en la movilización de los hidrocarburos del país. Desde 1996 se viene experimentado la apertura petrolera que ha posibilitado la asociación de PDVSA con empresas privadas nacionales e internacionales en uniones estratégicas para movilizar crudos pesados de la Faja Petrolífera del Orinoco; en convenios operativos en campos antes inactivos, y en convenios de exploración a riesgo y ganancias compartidas en nuevas áreas, habiéndose encontrado petróleo en el área del Golfo de Paria oeste adjudicada a CONOCO.

PDVSA tiene una capacidad de producción de 3.700.000 barriles diarios de petróleo, de los cuales se están produciendo 2.720.000 barriles diarios, después de los reajustes de una reducción de 650.000 barriles acordados en marzo de 1999 en el marco de la OPEP y otros países productores. Se destina la mayor parte a la exportación a EE.UU., Europa y Latinoamérica. Mantiene operando en el país seis refinerías de diversa magnitud en Amuay, Cardón, Puerto La Cruz, El Palito, San Roque y Bajo Grande, con una capacidad total de refinación de 1.265.000 barriles diarios, además de operar numerosas refinerías en EE.UU., Alemania, Suecia, Bélgica, Reino Unido, Saint Croix y Curazao, que procesan 1.860.000 barriles diarios.

Se cuenta con gran porvenir en la futura movilización de recursos petrolíferos, puesto que las reservas estimadas en 1999 ascienden a 75.000 millones de barriles, por 10 que durarían unos 70 años. A estas cifras hay que agregar unos 250.000 millones de barriles de petróleos pesados y bitúmenes, recuperables de la faja petrolífera del Orinoco, que han comenzado a movilizarse con el proceso de orimulsión, ascendiendo la producción actual de orimulsión a 8.700.000 toneladas al año.

El país tiene además extraordinarios recursos de gas natural en el Zulia y en la región nororiental. La producción anual asciende a 58.800 millones de metros cúbicos de gas natural y a 36.690.000 barriles de gas licuado, butano y propano. De gran importancia para su utilización es el complejo criogénico de oriente, integrado por una planta de extracción en San Joaquín, al oeste de Anaco, y una planta de fraccionamiento en San José. Las reservas de gas natural ascienden a 150 billones de pies cúbicos, asegurando una producción de 83 años.

Petróleo y gas natural, junto a roca fosfática, sal, azufre, y otros productos, son materia prima para el complejo petroquímico Zulia-El Tablazo, el complejo petroquímico Morón en Carabobo y el complejo petroquímico José Antonio Anzoátegui en Jose en las inmediaciones de Puerto Píritu. En ellos se desenvuelve con capital estatal, mixto y privado nacional e internacional, una importante producción de fertilizantes, explosivos, productos químicos básicos y plásticos.

UBICACIÓN DE VENEZUELA COMO EXPORTADOR DE PETRÓLEO

Venezuela aumentó exportaciones en 39,2% en un año. El informe señala que en 2011 Venezuela ocupó el tercer lugar como mayor productor de crudo, entre los 12 países que integran el grupo, y mantuvo un promedio diario de producción de petróleo de 2 millones 880 mil 900 barriles.

Caracas. Entre 2010 y 2011, Venezuela incrementó el valor de sus exportaciones petroleras en 39,2%, al pasar de 63.317 a 88.138 millones de dólares, refiere el Boletín Estadístico Anual 2012 de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep).

El informe señala que en 2011 Venezuela ocupó el tercer lugar como mayor productor de crudo, entre los 12 países que integran el grupo, y mantuvo un promedio diario de producción de petróleo de 2 millones 880 mil 900 barriles.

Los dos primeros lugares en producción de crudo lo ocuparon Arabia Saudita, con un promedio de 9 millones 300 mil barriles diarios, e Irán, con 3 millones 500 mil barriles diarios.

EVOLUCIÓN PETRÓLEO DURANTE EL SIGLO XX

Aun cuando a finales del siglo XIX, el gobierno venezolano otorgó algunas concesiones petroleras en forma ocasional, es a partir del año 1907, cuando comienza los consorcios petroleros internacionales sus actividades en Venezuela.

Es en las primeras décadas del siglo XX cuando se expande las compañías petroleras a nivel mundial, coincidiendo con el auge de las economías capitalistas de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Francia. Mientras que la primera concesión para explotar asfalto fue concedida pocos meses después de promulgado el Primer Código de Minas en el año 1854, es once años después, en el año 1865, cuando se otorgó la Primera Concesión Petrolera de Venezuela, la cual caducó antes de cumplir un año. Luego de constituirse la primera compañía comercial venezolana de petróleo con el nombre de Petrolia del Táchira en el año 1878, se dan algunas concesiones petroleras en forma ocasional hasta finales del siglo XIX.

Mientras tanto en Estados Unidos y en Europa se desarrollaban dos gigantescos monopolios petroleros con los nombres de Standard Oíl Company y Royal Dutch Oíl Company, respectivamente, de donde surgieron un conjunto de filiales que penetraron en las principales zonas petroleras del mundo, entre las que Venezuela ocupaba un lugar privilegiado. En ese sentido, esos dos grandes consorcios petroleros internacionales comenzaron sus actividades en territorio venezolano en forma intensiva, a partir del año 1907, compitiendo agresivamente por lograr las mejores concesiones, en el marco de la nueva Ley de Minas.

Según este instrumento jurídico aprobado por Cipriano Castro en agosto de 1905, las Compañías Petroleras recibían las concesiones por cincuenta años con el compromiso de comenzar a explotarlas dentro de los cuatro años siguientes al otorgamiento del titulo. Las empresas por su parte, debían pagar al Estado un impuesto anual de sesenta centavos de dólar por hectárea dada en concesión, mas una regalía de un dólar con veinte centavos por tonelada explotada. Las primeras concesiones de acuerdo a este régimen fueron cedidas a venezolanos que luego las traspasaban a los consorcios petroleros internacionales, aunque el otorgamiento de concesiones fue temporalmente suspendido debido a los conflictos del Gobierno de Cipriano Castro con las Potencias Europeas y con Estados Unidos. Sin embargo, con la llegada de Juan Vicente Gómez al poder en 1908, se reinicio en forma acelerada la entrega de concesiones sobre el subsuelo venezolano a los Monopolios Petroleros Internacionales.

SITUACIÓN ACTUAL DESDE EL 2001 EN ADELANTE CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Para el año 2000, los ingresos petroleros fueron de 50.000 millones de dólares, de los cuales el Estado venezolano recibió 10.000 millones de dólares (20%) y los restantes 40.000 millones de dólares se gastaron en los denominados costos operativos PDVSA y en la transferencia de la renta petrolera al capital petrolero internacional o al capital privado nacional. Trasladar ganancias al exterior ha sido el verdadero resultado de la internacionalización. Desde 1995 a 2000, PDVSA estuvo traspasando, desde sus cuentas domésticas hacia sus filiales extranjeras, un promedio de 500 millones de dólares anuales en ganancias. Desde que se inició la internacionalización hasta 2000, las filiales extranjeras de PDVSA nunca pagaron dividendos a esta empresa. Estas filiales pagaron dividendos por primera vez en diciembre de 2001, conminadas a ello por el gobierno nacional del presidente Hugo Chávez.

Nuevas Leyes

Con la toma de posesión del gobierno de Hugo Rafael Chávez Frías, si bien se ha insistido en que los contratos y acuerdos contraídos por la República serán respetados, y hasta la fecha así ha sido, también se ha anunciado que ellos serán revisados en defensa de los intereses de la Nación. Los tiempos de la Apertura petrolera, en los términos en boga en la década de los 90, afortunadamente han quedado atrás.

Al iniciarse el gobierno de Chávez mantenía su vigencia la ley de 1943 que, conjuntamente con otras leyes promulgadas posteriormente y decisiones como la anteriormente comentada de la Corte Suprema de 1991, conformaban un marco jurídico complejo y no del todo coherente. Esta situación fue modificada con la promulgación de dos instrumentos legales que derogaron toda la legislación previa y crearon un nuevo marco legal. En septiembre de 1999 se publica en Gaceta Oficial la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos y en noviembre de 2001 la Ley Orgánica de Hidrocarburos.

Entre los cambios más importantes que estos instrumentos legales incorporan es la introducción de modificaciones sustanciales a los dispositivos de captura de la renta. La nueva legislación por un lado incrementa la regalía y por el otro equipara los impuestos sobre la renta –tributo a la ganancia– con las restantes actividades económicas en el país. Para el gas el mínimo para la regalía se fijó en 20% y para los hidrocarburos líquidos en 30%. Se procura con ello garantizar un ingreso fiscal más estable, compartiendo los riesgos de precios bajos entre el Estado propietario y la industria petrolera inversionista, de modo que la actividad aguas abajo no sea estimulada a fugarse del país.

La Nueva Política Petrolera

La nueva política petrolera ha mostrado signos inequívocos en la recuperación del papel del Estado en la defensa de los intereses nacionales. Un cambio importante ha sido el desplazamiento del centro de diseño de la política petrolera en el país. Desde la "nacionalización" hasta 1999 ese centro se fue moviendo del ministerio a la alta gerencia de la industria petrolera. Desde 1999 hasta ahora es claro que ese desplazamiento se ha revertido. Es hoy el ministerio del ramo, hoy denominado Ministerio de Energía y Petróleo, el centro para el diseño e implementación de las políticas públicas para esta actividad. Y lo es tanto en el esfuerzo cotidiano por reconquistar esa responsabilidad, como por lo establecido en la nueva legislación que de manera inequívoca le asigna ese papel.

La reforma también se plantea estimular el desarrollo de los factores productivos nacionales. Usar el sector más fuerte de nuestra economía, el petrolero, para el desarrollo de otros. Esta orientación se ha materializado de múltiples maneras. El convenio marco firmado entre PDVSA y la CVG en junio de 2003, las ruedas de negocios con cooperativas y pequeñas y medianas empresas o el estímulo para la creación de cooperativas de servicios o transporte son ejemplos de ello. Ahora más que nunca la corporación tiene como norte el abastecerse, hasta donde ello sea posible, de bienes y servicios producidos en el país.

Además, la recuperación de los precios desde 1999 y la consecuente mejora en la recaudación fiscal, le permitió inicialmente al gobierno mitigar parcialmente la severa crisis económica que venía padeciendo el país desde por lo menos los inicios de la década de los 80. Desde el año 2002 la situación del país ha sido más complicada. Un golpe de Estado en abril de 2002 y cuatro "paros cívicos" ese mismo año fueron manifestación evidente de la aguda turbulencia política vivida. Y la severa crisis política tuvo, no podía ser de otra manera, consecuencias en el terreno económico.

Pero aún en tiempos de dificultades, la política petrolera, por los elevados ingresos fiscales que ahora genera, ha sido sostén fundamental de todo el proyecto del presidente Chávez y las fuerzas que lo apoyan. Esto se acentúa aún más durante el año 2004. Los precios del petróleo en el presupuesto de ese año fueron estimados en 20 dólares por barril, siendo que el precio promedio del año para la cesta venezolana superó los 30 dólares y produjo por ello cuantiosos ingresos. Esto a su vez implicó que los aportes al fisco hayan sido superiores a los inicialmente estimados y que, adicionalmente, la corporación haya podido, de manera directa, tener una participación más activa en planes de inversión planificados por el gobierno. Con parte de esos ingresos extraordinarios, el gobierno nacional actual, comprometido con el interés nacional, ha podido crear tres fideicomisos para la inversión pública. Uno por hasta 2 millardos de dólares para iniciar la construcción de plantas hidro y termo eléctricas en Carabobo, Lara y Mérida; comenzar las obras del Complejo Agroindustrial Azucarero Ezequiel Zamora en Barinas; financiar la puesta en marcha de la nueva línea aérea nacional, Conviasa; e invertir en el sistema de riego Diluvio – El Palmar, en el estado Zulia. Otro fideicomiso de 480 millardos de bolívares esta dirigido a la inversión en desarrollos habitacionales y de infraestructura. Fue ya anunciada la construcción de más de 42 mil viviendas, así como dos tramos de la autopista a Oriente y varios kilómetros de vialidades agrícolas. Para su inversión en proyectos de desarrollo agrícola administrados por el Ministerio de Agricultura y Tierras, fue creado un tercer fideicomiso con un aporte de 1.152 millardos de bolívares.

Adicionalmente y con un presupuesto de 600 millones de dólares, la Gerencia de Desarrollo Social de la nueva PDVSA apalanca financieramente las Misiones educativas, de salud y productivas que viene adelantado el gobierno nacional con fuerza desde inicios de 2003. Esos recursos financian becas de las misiones educativas, aporta recursos para la construcción de módulos de salud de la Misión Barrio Adentro, participan en la Misión Identidad y apoyan la Misión Vuelvan Caras a través de los Núcleos de Desarrollo Endógeno.

Finalmente, importa señalar que la actual política petrolera, además de los medulares objetivos del control estatal de PDVSA y la vinculación, sin comparación, de ésta con su accionista, el pueblo venezolano, ha conquistado, con supremo éxito, otros objetivos, como por ejemplo, la recuperación de los precios del petróleo que se habían situado en 10.5 USD en promedio durante 1998, al punto que durante el año 2004 superaron, en promedio los 30 USD por barril. Asimismo, el gobierno nacional ha podido anotarse una victoria más, en el fortalecimiento de la OPEP, la cual ha pasado a constituirse en un punto sinequanon de su agenda de política exterior. En ese mismo orden de idea conviene destacar la estrategia de Petroamérica, la cual viene progresivamente con sus vectores: Petrocaribe, Petro Sur y Petro Andina, unificando y consolidando paulatinamente a los pueblos de América Latina y el Caribe bajo una nueva visión de integración que es antítesis de la racionalidad del ALCA. Ciertamente, desde el plano energético hemos logrado no sólo unir a Brasil, Argentina, Uruguay y Chile en la estrategia de Petroamérica y Telesur, sino además extendernos a otras áreas bajo el modelo alternativo del ALBA (Alternativa Bolivariana para las América), tras su firma el 14 de diciembre de 2004 con el Estado Cubano en la ciudad de La Habana, en donde PDVSA, en correspondencia con lo pautado en esta declaración y acuerdo, abrió el 28 de abril de 2005 una agencia para atender las solicitudes y negocios que nos demande el Caribe en materia petrolera y energética.

El Sabotaje contra la Industria Petrolera Nacional (El Paro Petrolero)

El acontecimiento más relevante y dramático ocurrido durante toda la historia de la industria petrolera venezolana ha sido sin dudas el sabotaje cometido contra PDVSA entre diciembre del año 2002 y enero de 2003.

El lunes 2 de diciembre de 2002, fuerzas de oposición al gobierno de Hugo Chávez iniciaron una acción política llamada "Paro Cívico Nacional" convocado con el fin de derrocar al primer mandatario nacional.

El 4 de diciembre los canales de televisión y radio del país comenzaron a trasmitir la noticia de la paralización de un tanquero de PDV Marina, el Pilín León, en el canal de navegación del Lago de Maracaibo. Las imágenes mostraban cómo la tripulación de ese barco apoyaba y participaba en la acción opositora. El tanquero permaneció fondeado y bajo el control de la tripulación insurrecta durante diecisiete días y se convirtió en la expresión más clara del compromiso de muchos gerentes, empleados y trabajadores de la vieja PDVSA con la acción de protesta que ya se había convertido claramente en acción de sabotaje.

De allí en adelante, dirigentes de los sindicatos petroleros que habían promovido la paralización de la industria, conjuntamente con representantes de Fedecámaras (la cúpula empresarial venezolana) y de la CTV (la principal central sindical de trabajadores del país) aparecían como voceros e instigadores principales de esta acción insurreccional. Tal como había ocurrido durante el golpe de Estado de abril de 2002, la oposición logró la insólita afiliación de la patronal y los trabajadores para cometer nuevamente actos ilegales y vandálicos contra los poderes establecidos en el país, confiando esta vez, y luego del fracaso del golpe político, en que la desestabilización de la principal fuente de ingresos de Venezuela –la industria petrolera-, terminaría por asfixiar al gobierno nacional y obligaría a la renuncia del presidente Chávez.

Los sucesos del Pilín León demostraron rápidamente que la estrategia se centraba en lograr la paralización del sector petrolero nacional. Siguieron a la tripulación del Pilín León las de los demás tanqueros de PDV Marina, gerentes y operadores de refinerías, empleados y trabajadores de los campos, profesionales y técnicos de las áreas de informática, contratistas de transporte interno de combustibles y derivados, en resumen, personal de distintas áreas con capacidad real para perturbar seriamente el funcionamiento de la principal industria nacional.

Las acciones del sabotaje petrolero consiguieron restringir, entre otras actividades, la producción de combustibles aeronáuticos, gasolina, gasoil, así como el transporte desde los centros de producción o refinación hacia los centros de suministro comercial. Entre otras afectaciones se pueden enunciar las siguientes:

  • La afectación del suministro a la planta de combustible del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, con perjuicio para el funcionamiento de líneas aéreas nacionales e internacionales

  • Suspensión del suministro de combustible desde las Plantas de Carenero, Guatire y Catia La Mar

  • El cierre del 90% de las estaciones de servicio en los Estados Aragua, Guárico, Apure y Carabobo.

  • La suspensión total de la actividad en las Plantas de Yagua y de Barquisimeto, ésta última surtidora de los Estados Yaracuy, Lara y Cojedes Suspensión de la Planta Guaraguao, con perjuicio para los Estados Anzoátegui, Nueva Esparta y parte de Sucre

  • Suspensión de la Planta Maturín, con cierre de las estaciones de servicio de los Estados Monagas, Delta Amacuro y Sucre

  • Suspensión de la Planta de San Tomé, con lesión a la actividad de transporte de alimentos y productos industriales de la región

  • Mínimo despacho de las Plantas de Puerto Ordaz y Ciudad Bolívar, de la Planta de Bajo Grande surtidora de la costa oriental del Lago de Maracaibo, de la Planta de San Lorenzo, que operó en un 50%, con perjuicio para el suministro de los Estados Zulia, Trujillo y parte de Lara y Falcón

  • Suspensión total de actividades de la Planta El Vigía, con afectación de los Estados Mérida, Táchira y Apure.

  • La paralización del buque "Pilín León" y de otros 12 tanqueros pertenecientes a la flota de PDV Marina

  • La presencia de 11 buques pertenecientes a armadores internacionales fondeados frente a diferentes puertos petroleros del país, lo cual no sólo paraliza el suministro de combustible al mercado interno, sino la venta de crudos y productos para la exportación

  • La negativa de seis buques tanqueros de terceros a atracar en muelles de PDVSA por considerar que no existe personal calificado en dichas instalaciones.

La producción total de crudo disminuyó en un 68%, tendiendo dicho porcentaje a descender aún más debido a la detención de la producción, a las restricciones de almacenamiento, a la paralización de 29 unidades de compresión en el Lago de Maracaibo y al detenimiento de las actividades del Terminal Lacustre de La Salina por abandono del personal

Paralización total en algunos casos y funcionamiento parcial de las refinerías El Palito, Puerto La Cruz y Paraguaná, así como en las petroquímicas ubicadas en el Tablazo, Morón y José, y casos de personal con hasta 48 horas de trabajo continuo.

Durante diciembre de 2002 y los primeros meses de 2003, el sabotaje petrolero promovido por sectores antinacionales trajo como consecuencia una disminución abrupta de las principales actividades económicas del país y secuelas tanto para la corporación como para la sociedad venezolana. Estudios del Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Venezuela señalan los siguientes datos:

El monto de las pérdidas por ventas no realizadas llegó a 14 430 millones de dólares aproximadamente, lo cual motivó una disminución de un monto cercano a 9 998 millones de dólares en la capacidad contributiva de PDVSA y sus filiales al fisco nacional. Esto limitó la capacidad del Ejecutivo Nacional para la ejecución de sus planes y programas.

El Producto Interno Bruto (PIB) del país registró una caída de 15,8 % durante el cuarto trimestre de 2002, y de 24, 9%, durante el primer trimestre de 2003. En el sector petrolero la caída del PIB fue de 25,9% y 39,3% respectivamente.

Se registró igualmente una contracción en los montos de las Reservas Internacionales en Divisas y del Fondo para la Estabilización Macroeconómica, lo cual obligó al Ejecutivo Nacional, conjuntamente con el Banco Central de Venezuela, a dictar las medidas para establecer un sistema de control de cambios, con el fin de atenuar los efectos negativos sobre la economía nacional.

En términos monetarios, se observó un aumento en el efectivo de 26%, una caída de los depósitos bancarios de 8%, aumento 4,5 puntos porcentuales en la tasa activa y una ampliación del margen de tasas de 4,1 puntos porcentuales.

¿Por qué tantos gerentes, ejecutivos y empleados de PDVSA llegaron a adoptar una actitud saboteadora contra su propia corporación? ¿Por qué pusieron en riesgo el futuro de sus lucrativas carreras profesionales, además de propiciar acciones que tanto le costaron al país?

La causa fundamental del conflicto entre gerentes y ejecutivos de PDVSA con el gobierno de Chávez, expresado por una parte al golpe de Estado de abril de 2002 y por otra en el sabotaje petrolero de diciembre de ese año y enero de 2003, fue la reforma petrolera puesta en marcha por el gobierno. Esta nueva política busca corregir la PDVSA que había logrado convertirse prácticamente en un Estado dentro del Estado, y que había escamoteado al pueblo venezolano, utilizando su enorme capacidad y potencial económico, el rendimiento de su riqueza nacional; la vieja PDVSA, corporación estatal, funcionaba en la práctica como una empresa privada, dirigida por una "meritocracia", término con el cual se conoce a la élite económicamente privilegiada y desconectada de los intereses verdaderamente nacionales que dirigía la Corporación. La vieja PDVSA tenía niveles tan altos de autonomía respecto al Estado venezolano, que era capaz de definir el rumbo de la política petrolera venezolana y emprendía iniciativas propias en las que se priorizaban los intereses de la empresa y se relegaba a segundos niveles los intereses del resto de la sociedad.

También desde los inicios mismos de la industria nacionalizada en 1975 comenzaron las presiones para disminuir la contribución fiscal de la empresa, y este renglón se convirtió en una verdadera "caja negra".

Bajo el argumento de la necesidad cierta de recuperar niveles satisfactorios de reservas probadas, muy menguadas al momento de la nacionalización, se permitió que PDVSA no pagara dividendos a su único accionista (el Estado) por años. Solo la aguda crisis económica de 1994, causada por la más severa crisis financiera del país en toda su historia, forzó al gobierno de ese momento a reclamar por primera vez el pago de esos dividendos.

Diversos mecanismos diseñados y perfeccionados durante el período concesionario para garantizar una adecuada participación del fisco en los ingresos del negocio petrolero fueron desmantelándose. La regalía, por ejemplo, establecida en un sexto como mínimo en la Ley de 1943, pasó a ser un máximo y en algunas asociaciones de la Apertura llegó a fijarse en 1%. Los Valores Fiscales de Exportación, que servían como instrumento de tributación indirecta en momentos de ganancias excesivas por los elevados precios del petróleo en el mercado internacional, fueron, por presión de la corporación, eliminados. Cuantiosas inversiones en el exterior, con muy escaso control por parte del Ejecutivo y con dividendos inexistentes, elevaron los costos en demasía, reduciendo de esta manera el aporte tributario. Todo ello redundó en una significativa merma de la participación fiscal en el negocio petrolero venezolano.

Durante la Apertura, y contrariando toda la experiencia previa, en Venezuela se avanzó hacia un régimen fiscal más liberal donde el concepto de propiedad nacional y soberana del recurso tendió a debilitarse y con ello el derecho del Estado a reclamar parte importante de la renta como justa compensación y derecho natural al ser el accionista principal. Los regímenes fiscales liberales, como el aplicado en este caso, tienden a disminuir la importancia del Estado como propietario y a considerar el recurso natural como libre, sobre el que no hay, o se procura minimizarlos, derechos de compensación por su explotación.

Aunque no siempre de manera abierta, la reforma petrolera en marcha ha ocupado un lugar central de la aguda confrontación política reciente. El golpe de Estado de abril de 2002, con el derrocamiento del gobierno por 48 horas, y el paro petrolero de diciembre 2002 y enero 2003, lo mostró con palmaria nitidez. El gobierno de facto de abril de 2002 no llegó a nombrar su gabinete completo, pero sí fue designado un nuevo presidente de PDVSA, el general Guaicaipuro Lameda, quien había sido removido del mismo cargo en febrero, por oponerse a la Ley de Hidrocarburos recién promulgada; durante las escasas horas que duró el gobierno de facto, esa ley fue derogada por decreto; igualmente, el acuerdo bilateral de suministro de petróleo a Cuba fue suspendido. El golpe de abril de 2002 fue la culminación de un paro cívico en apoyo al conflicto de la gerencia petrolera contra el gobierno y la paralización de la industria llevada a cabo en diciembre-enero de ese mismo año tuvo como objetivo explícito el derrocamiento del Presidente Chávez. Esa acción golpista fue derrotada gracias al esfuerzo de los trabajadores patriotas que se mantuvieron activos, la incorporación de personal jubilado y la movilización de fuerzas militares y sectores populares en defensa de una empresa que consideraron vital para nuestro futuro como nación independiente.

La mayor resistencia al proceso de cambios impulsado por el gobierno nacional actual, hasta enero de 2003, vino de la gerencia de la propia industria. La derrota por ella sufrida ha permitido la reorganización de la nueva PDVSA. Esta reorganización está convirtiéndola, de la más encarnizada opositora a tal proceso de cambios, a su principal aliada. La participación activa de la corporación desde la finalización del paro en los planes de desarrollo en marcha apunta claramente en esa dirección. La actividad petrolera fue medular para la sociedad venezolana durante buena parte del siglo XX y todo parece indicar que lo seguirá siendo a lo largo de este siglo. De allí que la definición de los rumbos y las orientaciones para este vital sector debe ser preocupación de todos.

LA AUTÉNTICA NACIONALIZACIÓN

La defensa de la Soberanía Nacional es uno de los pilares fundamentales de la política petrolera nacional desplegada por el Gobierno de Venezuela.

Esta línea estratégica, orientada a concretar una auténtica nacionalización petrolera, pasa por la reafirmación de la propiedad de los hidrocarburos que se encuentran en el subsuelo de la nación y el rescate del control de la actividad petrolera, tanto desde el punto de vista del régimen tributario y legal como en el total dominio de la industria petrolera nacional.

Desde este enfoque, el 10 de octubre de 2004, en el programa Aló Presidente transmitido desde la Refinería de Puerto la Cruz, el Presidente de la República, Hugo Chávez, anunció un nuevo impulso a la política petrolera nacional para entrar en una fase de "Plena Soberanía Petrolera".

El inicio de la primera etapa de la verdadera nacionalización petrolera lo ubicó Chávez en enero de 2003, con la derrota de la conspiración petrolera y la recuperación de PDVSA, con la cual el pueblo venezolano inició la reversión del proceso de entrega total de la soberanía petrolera que vino con la Ley que Reserva al Estado la Industria y Comercio de los Hidrocarburos, a partir de la cual la empresa petrolera estatal se alejó de los intereses nacionales y respondió a los intereses capitalistas.

Esta nueva etapa de rescate de la Soberanía Petrolera consiste en deshacer los entuertos heredados de aquella vieja PDVSA entreguista, apátrida y controlada por intereses transnacionales. "Poco a poco vamos a corregir desviaciones, desactivar mecanismos de dominación que fueron instalados desde hace mucho tiempo y todavía están allí. Vamos a comenzar a desactivarlos para recuperar la Plena Soberanía Petrolera", anunció Chávez.

La nueva fase de Plena Soberanía comprende la revisión y el ajuste al marco de la ley de los malos negocios que se dieron en el marco de la llamada Apertura Petrolera en los años 90, entre ellos los Convenios Operativos, las Asociaciones Estratégicas, y la Internacionalización de PDVSA, los cuales apuntaron hacia la privatización a destajo de la industria petrolera venezolana, y significaron grandes pérdidas para el país y por ende para el Pueblo Venezolano.

Estas acciones de revisión y reversión están contempladas en el Plan de Desarrollo Económico y social de la Nación 2001-2007 en el cual el Gobierno Nacional se plantea promover auditorías técnicas y administrativas de los diferentes negocios de la industria petrolera y el análisis de nuevos negocios, en el marco del sub-objetivo estratégico denominado "Internalización de los Hidrocarburos"

En el marco de este anuncio el Ejecutivo Nacional ha dejado claro que en ningún caso se cuestiona la presencia de las empresas en nuestro país y que las mismas obtengan sus respectivas ganancias producto de sus inversiones, pero lo que sí exigimos de manera irreductible es que esta participación se haga en el marco del respeto a nuestra leyes y a nuestra Soberanía.