Estrés

Psicología. Tipos. Fases. Signos. Consecuencias. Tratamiento. Estrés Laboral. Fase de Alarma. Fase de Resistencia. Fase de Agotamiento. Soluciones contra el estrés. Técnicas cognitivas para el tratamiento del estrés. La curva del rendimiento

  • Enviado por: Noemí Gallardo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 31 páginas
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ÍNDICE

0. Índice...............................................................pag 1

1. Introducción.........................................................pag 2

2. Origen de la palabra “estrés”........................................pag 2

3. Definición...........................................................pag 2

4. Fuentes..............................................................pag 4

5. Tipos................................................................pag 7

6. Fases................................................................pag 8

6.1 Primera fase. Fase de alarma..................................pag 8

6.2 Segunda fase. Fase de resistencia.............................pag 8

6.3 Tercera fase. Fase de agotamiento.............................pag 9

7. Signos...............................................................pag 10

8. Consecuencias........................................................pag 12

9. Tratamientos.........................................................pag 17

9.1 Forma tradicional de afrontar el estrés.......................pag 17

9.2 Soluciones contra el estrés...................................pag 18

9.2.1 Estrategias de intervención a nivel individual.......pag 18

9.2.1.1 Técnicas de relajación y meditación..........pag 18

9.2.1.2 Técnicas de biofeedback......................pag 19

9.2.1.3 Práctica de ejercicio físico.................pag 19

9.3 Técnicas cognitivas para el tratamiento del estrés............pag 19

9.3.1 La aserción encubierta...............................pag 20

9.3.2 la solución de problemas.............................pag 21

9.3.3 La desensibilización sistematizada...................pag 22

9.3.4 La inoculación del estrés............................pag 22

9.3.5 La sensibilización encubierta........................pag 23

9.3.6 La visualización.....................................pag 23

10. Un casos especial: el estrés laboral................................pag 25

10.1 Estrés en el puesto de trabajo...............................pag 25

10.1.1 Estrés producido por relaciones interpersonales.....pag 25

10.1.2 Estrés provocado por el desarrollo de la carrera

profesional..........................................pag 26

10.1.3 Estrés provocado por la estructura y clima

organizacional.......................................pag 26

10.2 Consecuencias del estrés laboral.............................pag 27

10.3 Estrés y rendimiento.........................................pag 28

10.3.1 La curva de rendimiento..........................................pag 28

11. Bibliografía........................................................pag 30

1.INTRODUCCIÓN

El estrés es un hecho habitual en nuestras vidas. No puede evitarse, ya que cualquier cambio al que debamos adaptarnos representa estrés. Los sucesos negativos; daño, enfermedad o muerte de un ser querido, son algunos ejemplos de hechos estresantes, así como los sucesos positivos; ascender en el trabajo, etc.

Es por eso que me decanté por este tema en particular, dada su actualidad, pero su poco conocimiento real, ya que utilizamos el término “estrés” de un modo generalizado, sin tener conciencia de la profundidad y dimensión de la palabra que utilizamos.

Personalmente concibo el estrés como uno de los males de la sociedad y es por ello que considero que su conocimiento es la mejor forma de enfrentarnos a él.

2.ORIGEN DE LA PALABRA ESTRÉS

Etimológicamente hablando, la palabra estrés deriva del latín “stringere”, que significa “provocar tensión”. Esta palabra se utilizó por primera vez en el siglo XVI y a partir de entonces se empleó en diferentes textos en inglés.

Esta palabra fue introducida por Hans Selye a los foros médicos en el año 1949. Selye, definió el estrés como una respuesta general del organismo ante cualquier estímulo estresor o situación estresante.

No obstante, se han realizado numerosos estudios sobre el estrés que han aportado diversas conceptualizaciones.

3.DEFINICIÓN DE ESTRÉS

Estrés es sinónimo de cambio. A lo largo de la historia, se han dado numerosas definiciones de estrés:

  • SELYE: Síndrome general de adaptación o activación (1949).

  • MCGRATH: Desequilibrio sustancial entre las demandas ambientales y la capacidad de respuesta del organismo (1970).

  • KALS: Conducta que aparece cuando las demandas del entorno superan a las capacidades de afrontarles (1978).

  • LAZARUS & FOLKMAN: Relación particular entre el individuo y el entorno que es evaluado por éste como amenazante o que desborda sus recursos y pone en peligro su bienestar (1984).

Muchos estudiosos del tema han llegado a la conclusión de que la más acertada, por su sencillez y claridad es la que dio el propio Selye en la que decía:

El estrés es la acomodación de una persona a situaciones nuevas con una respuesta inespecífica y estereotipada a todos los estímulos que trastornan su equilibrio”.

4.FUENTES DEL ESTRÉS

Nos encontramos con una gran cantidad de situaciones que suponen cambios y necesidad de adaptación, estas situaciones, provocan en las personas determinado grado de estrés lo cual deriva en lo que tradicionalmente se denomina estrés negativo o sobre-estrés.

Existen numerosas tablas y gráficos destinados a medir el nivel de estrés al que está sometida una persona.

Destacamos la siguiente tabla, en la que a través del valor que se le asigna a los determinados ítems y sumando el valor de aquellos que se hayan producido en los últimos 12 meses se podrá conocer el nivel de estrés que soporta una persona. Dicha escala ha sido adaptada de “La escala de Reajuste Social” de Thomas Holmes y Richard Rahe. Esta escala fue publicada por primera vez en el “Diario de Investigaciones Psicosomáticas”.

TABLA DE ESTRÉS GENERAL

SITUACIÓN ESTRESANTE (FUENTE)

VALOR ASIGNADO

Muerte de la pareja

100

Divorcio

60

Menopausia

60

Separación de la pareja

60

Encarcelamiento

60

Muerte de un pariente cercano

60

Enfermedad o incapacidad

45

Matrimonio

45

Despido del empleo

45

Reconciliación de la pareja

40

Retiro

40

Cambio de salud en pariente cercano.

40

Trabajar más de 40 horas por semana

35

Embarazo

35

Problemas sexuales

35

Llegada de un nuevo miembro de la familia

35

Cambio de rol en el trabajo

35

Cambio de estado financiero

35

Muerte de un amigo

35

Cambio en el número de discusiones con la pareja

30

Hipoteca o préstamo bancario

30

Problemas con hipoteca o préstamo bancario

25

Dormir menos de 8 horas

25

Cambio de responsabilidades en el trabajo

25

Problemas con la familia político o hijos

25

Logro personal sobresaliente

25

La pareja comienza o deja de trabajar

20

Comenzar o terminar la escuela

20

Cambios en las condiciones de vida

20

Cambio en hábitos personales

20

Alergia crónica

20

Problemas con el jefe

20

Cambio en el horario o condiciones de trabajo

15

Cambio de residencia

15

Síndrome premenstrual

15

Cambio de escuela

15

Cambio de actividad religiosa

15

Cambio en actividades sociales

15

Préstamo menor

10

Cambio en la frecuencia de reuniones familiares

10

Vacaciones

10

Epoca de vacaciones navideñas

10

Infracción menor de la ley

10

En segundo lugar nos encontramos con otra tabla en la que se recogen una escala de valoración del estrés específica para jóvenes y/o adolescentes.

TABLA DE ESTRÉS PARA JÓVENES Y/O ADOLESCENTES

SITUACIÓN ESTRESANTE (FUENTE)

VALOR ASIGNADO

Muerte de la pareja, padre o novio/a

100

Divorcio (propio o de los padres)

65

Pubertad

65

Embarazo o causar embarazo

65

Separación marital o terminación de noviazgo

60

Prisión

60

Muerte de algún familiar que no sea pareja, padre o novio/a

60

Ruptura de compromiso marital

55

Compromiso de matrimonio

50

Grave herida o enfermedad personal

45

Matrimonio

45

Entrar en la universidad o siguiente nivel escolar

45

Cambio de independencia o responsabilidad

45

Uso de drogas o alcohol

45

Perder trabajo o ser expulsado de la escuela

45

Cambio en el uso de drogas o alcohol

45

Reconciliación con familia, pareja o novio/a

40

Problema en la escuela

40

Problema serio de salud personal o de algún miembro familiar

40

Trabajar y estudiar al mismo tiempo

35

Trabajar más de 40 horas a la semana

35

Cambio de carrera

35

Cambio en la frecuencia de salidas sociales con miembros del sexo contrario

35

Problemas de ajuste sexual

35

Nuevo miembro en la familia

35

Cambio de responsabilidades en el trabajo

35

Cambio en el estado financiero

30

Muerte de un amigo cercano

30

Cambio de tipo de trabajo

30

Cambio en el número de discusiones con la pareja, padres o amigos

30

Dormir menos de 8 horas

25

Problemas con la familia política

25

Logro sobresaliente personal

25

La pareja o padres comienzan o dejan de trabajar

20

Comienzo o fin de escuela

20

Cambios en condiciones de vida

20

Cambio en hábitos personales

20

Alergias crónicas

20

Problemas con el jefe

20

Cambio de horas de trabajo

15

Cambio de residencia

15

Cambio a una nueva escuela (no por graduación)

15

Periodo premenstrual

15

Cambio de actividad religiosa

15

Deuda personal o de la familia

10

Cambio en la frecuencia de reuniones familiares

10

Vacaciones

10

Vacaciones de Navidad

10

Violación menor de la ley

5

Una vez sumado el valor de los ítems relativos a las situaciones a las que nos hemos enfrentado en el último año, utilizando una u otra tabla, si el resultado es igual o superior a 250, es posible que se esté dando una situación de sobre estrés. En personas con baja tolerancia al estrés, pueden encontrarse sobre-estresadas con un nivel de 150 o más.

5.TIPOS DE ESTRÉS

Existen multitud de tipos de estrés, de acuerdo con la causa que los propicia, así, entre otros destacamos:

  • Estrés producido por las relaciones interpersonales.

Cuando existen unas relaciones pobres y hay poca confianza, se produce frecuentemente comunicaciones insuficientes que originan tensiones psicológicas y sentimientos de insatisfacción en el trabajo así como en el resto de los aspectos de la vida cotidiana.

  • Estrés relacionado con el desarrollo de la carrera profesional. Generalmente el trabajador espera ir ascendiendo en los diversos puestos que tiene su entidad, pero, cuando sus expectativas se truncan aparecen tensiones o factores estresantes.

  • Estrés producido por la estructura y el clima organizacional, es un caso específico del estrés laboral, que ocasiona insatisfacción que puede degenerar en graves problemas de estrés y en la propia empresa.

  • Estrés emocional.

  • Estrés por enfermedad.

  • Estrés por sobreesfuerzo.

  • Estrés causado por factores medioambientales.

  • Estrés motivado por factores hormonales.

  • Estrés alérgico.

  • Etc.

Estos entre otros tipos de estrés nos ofrecen una visión amplia de la magnitud de la problemática del estrés en todos los ámbitos, tanto personales como laborales.

6.FASES

En el proceso que genera el estrés, podemos distinguir tres etapas, las cuales se distinguen por los cambios hormonales y endocrinos que se producen en el cuerpo junto con las consecuencias y efectos de los mismo.

6.1 Primera fase. Fase de alarma

A consecuencia de la percepción o anticipación de un estímulo nocivo, se origina desde el hipotálamo la primera fase o fase de alarma, que supone la reacción inmediata del organismo ante el agente estresor. Esta primera fase trae consigo un aumento momentáneo de la actividad de la división simpática del sistema nervioso vegetativo, que energetiza y prepara al organismo para la acción, provocando en concreto la liberación por parte de las glándulas suprarrenales de las hormonas méduloadrenales denominadas catecolaminas, que son la epinefrina o adrenalina y la norepinefrina o noradrenalina.

Durante esta fase de alarma, en una primera subfase de choque, el hipotálamo libera al torrente sanguíneo grandes cantidades de un producto denominado factor liberador de la corticotropina, que estimula a la hipófisis anterior o adenohipófisis a sintetizar grandes cantidades de hormona adrenocorticotrófica, habitualmente designada mediante las siglas ACTH, que gobierna la síntesis de hormonas corticoadrenales.

El siguiente eslabón de esta cadena de cambios endocrinos está caracterizado precisamente por la síntesis de grandes cantidades de sustancias hormonales corticoides o corticoesteroides por parte de la glándulas suprarrenales. A partir de aquí tiene lugar la subfase de contrachoque de la fase de alarma, que refleja la primera reacción defensiva del organismo en busca del equilibrio u homeostasis.

Debido al elevado nivel de corticoesteroides en la sangre, intervienen en este momento diferentes servomecanismos o mecanismos de autocontrol del organismo con el objeto de producir la retroacción de todas las actuaciones antes mencionadas y dar lugar a la aparición de la segunda fase del estrés, que se conoce por el nombre de fase de resistencia o adaptación.

6.2 Segunda fase. Fase de resistencia

Esta segunda fase se denomina así porque generalmente concluye con la superación del estresor y el restablecimiento de la normalidad psicofisiológica ante el estímulo inicialmente nocivo. Durante esta fase se producen sucesivamente los signos o cambios opuestos a los propios de la fase de alarma.

Así, la fase de resistencia se caracteriza por un aumento momentáneo de la actividad de la división parasimpática del sistema nervioso autónomo, que trae consigo la reducción de los niveles precedentes de catecolaminas, y por una disminución de los niveles de hormona ACTH y, consecuentemente, de corticoestereoides, concluyéndose la adaptación con el restablecimiento de los valores normales en todos estos parámetros de actividad fisiológica.

6.3 Tercera fase. Fase de agotamiento

Tan sólo cuando el esfuerzo de adaptación fracasa, debido a la notoria severidad y persistencia del estímulo nocivo, tiene lugar la tercera fase del estrés que se conoce por el nombre de fase de agotamiento. Esta fase refleja un nuevo intento de adaptación al estresor, de forma que en ella se observan de nuevo todos los cambios característicos de la fase de alarma sólo que mucho más acentuados. Este nuevo intento puede traer finalmente consigo la adaptación al estímulo pero, dada la magnitud del esfuerzo fisiológico que conlleva, a costa a veces de producirse alguna afección o daño en algún órgano interno.

7.SIGNOS DEL ESTRÉS

Es de conocimiento general que las personas se preocupan de su cuerpo de muy distinta manera, aunque lo habitual es que partan de la presunción de salud mientras no experimenten malestar ni padezcan incapacidades funcionales que limiten su vida diaria.

La medicina sabe desde sus inicios que no siempre existe una correspondencia entre el funcionamiento objetivo del organismo y las sensaciones corporales del sujeto, de ahí que haya establecido una crucial distinción entre los signos (o alteraciones observables) y los síntomas (o manifestaciones subjetivas). Lo habitual es que la demanda de atención médica dependa de la aparición de estos últimos, que juegan el papel de señales de alarma y advierten al sujeto de que en su organismo algo no funciona bien.

Esta connotación del síntoma como estímulo sugerente de amenaza permite entender la enfermedad como agente estresante por excelencia, ya que provoca alarma e incertidumbre en el sujeto, sin concederle apenas margen para el uso de conductas operantes que desactiven el peligro. De hecho, la única conducta realmente adaptativa es la de pedir ayuda a un médico, y eso ya da una idea de lo mucho que la enfermedad aproxima a los sujetos a los estados de indefensión.

En el transcurso de los últimos años, la psicología médica se ha interesado mucho en el estudio de la aparición de los síntomas, a partir de la constatación de que las alteraciones funcionales no son percibidas por todos los sujetos de la misma manera. Hay pruebas inequívocas de que los extrovertidos, los individuos emotivos y las mujeres refieren con más frecuencia molestias y síntomas, y que las últimas acuden más al médico, al margen de la importancia objetiva de su malestar. Por lo demás, sorprende que una actividad tan violenta y tan ruidosa como el bombeo cardiaco, que tiene lugar a unos centímetros del oído, no sea habitualmente escuchada por el mismo sujeto que percibe con angustia cualquier inapreciable murmullo intestinal.

Las explicaciones de todos estos hechos no son muy satisfactorias, aunque vale la pena mencionar estudios que sugieren que la percepción de las sensaciones corporales que acaban transformándose en síntomas depende de un desequilibrio entre las señales externas e internas por causas constitucionales o transitorias. Así, por ejemplo, habrá sujetos temperamentalmente predispuestos a percibir de una manera selectiva las señales procedentes del intracuerpo —lo que los haría vulnerables a prestar atención sistemática a los «ruidos» internos—, y habría sujetos sin esas características que, como resultado de la alteración circunstancial de sus funciones sensoriales, o de su vida emocional o afectiva, o bien percibirían más señales internas, o bien retirarían su atención del exterior, con el consiguiente predominio de las sensaciones del intracuerpo. Ello explicaría la mayor frecuencia de síntomas y quejas corporales en los sujetos con estados de ansiedad y en los depresivos desinteresados por el medio externo.

En otro orden de cosas hay que señalar que la manifestación de quejas y síntomas también depende de variables psicosociales y culturales, ya que su prevalencia es mayor en los solteros, los viudos, los divorciados, los emigrantes, los desempleados, los jubilados y las personas que carecen de apoyo social.

Estos factores posiblemente intervienen en la aparición y manifestación de las quejas a partir de su importancia en la determinación del estado emocional y en función de las pautas culturales del microgrupo. Así como para los anglosajones no es signo de buen gusto hablar de la salud, para algunos subgrupos latinos las conversaciones sobre enfermedades, operaciones y desgracias ocupan gran parte de la interacción social y sirven para favorecer la aproximación personal entre los interlocutores.

8.CONSECUENCIAS

Una de las principales consecuencias que tiene el estrés es el efecto que este produce en los mensajeros químicos cerebrales.

Los descubrimientos respecto a este tema comenzaron en la primavera de 1977. Momento en el que se descubrieron ciertas herramientas que permitieron a los científicos penetrar dentro de las células nerviosas del cerebro. En esta época, se hacían a diario descubrimientos importantes a cerca del funcionamiento interno del cerebro. Gracias a estos descubrimientos se tiene conocimiento de la existencias de ciertos agentes químicos vitales que llevan los mensajes entre las células cerebrales.

Los mensajes positivos son llevados por los denominados “mensajeros alegres”, a los cuales, técnicamente se les conoce como sistema biogenético de aminio/endorfina. Del mismo modo, los mensajes depresores son llevados por los “mensajeros tristes”.

La mayor parte de los centros nerviosos reciben ambos tipos de mensajes. Mientras esta transmisión esté en balance todo funciona con normalidad.

El estrés causa problemas con los mensajeros alegres. Cuando la vida es tranquila y sin sobresaltos los mensajeros pueden cumplir con su tarea, pero cuando existe demasiado estrés en el cerebro, los mensajero alegres comienzan a atrasarse en sus entregas. En la medida que continúa el estrés, los mensajeros alegres comienzan a fallar. Esto causa que centros importantes del cerebro reciban tan solo mensajes “tristes” y esto a su vez causa que todo el cerebro se angustie. La persona ha entrado en un estado de desbalanciamiento químico cerebral conocido como “sobre -estrés”.

El sobre-estrés causa que la persona se sienta terriblemente mal. Cuando los mensajes tristes sofocan a los mensajes alegres la persona se siente “sofocada” por la vida. Las personas se quejan de cansancio y de insomnio. Tienen múltiples dolores y falta de energía. Se sienten deprimidos, angustiados, etc.

Existen tres mensajeros alegres: serotonina, noradrenalina y dopamina. Estos son los químicos cerebrales que comienzan a fallar cuando los niveles de estrés son mayores a los niveles que la persona puede manejar.

SEROTONINA.

Es el químico cerebral que conduce al sueño. Debe trabajar adecuadamente para que la persona pueda dormir bien. La serotonina es responsable de que la fisiología de la persona sea la adecuada para el sueño. Si la serotonina no hace su trabajo adecuadamente la persona no podrá dormir bien a pesar de cualquier esfuerzo.

Es la encargada de regular el reloj interno existente dentro de cada uno de nuestros cerebros. Este aparato se encuentra localizado en el centro de nuestro cerebro en un conjunto de células llamadas “glándula pineal”. Dentro de la glándula pineal se encuentra el almacén de serotonina. Todos los días la serotonina es convertida en un compuesto llamado melatonina y a su vez la melatonina se vuelve a convertir en serotonina. Este ciclo tarda exactamente 25 horas y constituye nuestro reloj interno. Estas 25 horas se producen en condiciones experimentales donde el ambiente no cambia. En cambio, cuando la persona es expuesta a la luz del sol, la glándula pineal se adapta y se forman ciclos de 24 horas. Con lo cual se adaptará al ciclo terrestre.

Este ciclo es precisamente el que determina nuestros ciclos de sueño y vigilia.

Nuestro cuerpo produce una hormona vital llamada cortisol, la cual es la hormona principal para combatir el estrés. Cuando la secreción de cortisol es alta, nuestro cuerpo está preparado para condiciones de estrés. Esta hormona disminuye en la noche en la medida que la persona se relaja y se prepara para dormir. Los altos y bajos de esta hormona deben estar sincronizados con el día de 24 horas para lograr un sueño profundo y reparador. Cualquier interrupción en el ciclo del cortisol hará muy difícil la conciliación del sueño.

El reloj corporal armoniza además del cortisol, la temperatura corporal y los ciclos de sueño. El mensajero alegre seratonina, es el disparador de éste reloj interno. Si el estrés causa que la serotonina falle, el reloj interno fallará igualmente haciendo que la persona no tenga un sueño reparador.

NORADRENALINA

La principal función de este mensajero químico es la regulación de los niveles de energía.

Es esencial que la noradrenalina funciones adecuadamente para que la persona se sienta con energía. Si no se tiene suficiente noradrenalina, la persona se siente cansada, exhausta o sin energía.

DOPAMINA

Es el tercer mensajero alegre, el cual parece concentrarse en áreas del cerebro contiguas a los lugares de mayor secreción de endorfina, y su función es la de disminuir el nivel de intensidad de la endorfina.

Cuando demasiado estrés causa una disminución del a dopamina, la persona pierde su “anestésico natural”

Existen además una gran cantidad de enfermedades causadas o agravadas por el estrés psicológico. Estos trastornos psicosomáticos generalmente afectan al sistema nervioso autónomo, que controla los órganos internos del cuerpo. Ciertos tipos de jaqueca y dolor de cara o espalda, el asma, úlcera de estómago, hipertensión y estrés premenstrual, son ejemplos de alteraciones relacionadas con el estrés.

Los médicos han reconocido desde hace tiempo que las personas son más proclives a enfermedades de todo tipo cuando están sometidas a un gran estrés. Los acontecimientos negativos, tales como la muerte de un ser querido, parecen causar el suficiente estrés como para reducir la resistencia del cuerpo a la enfermedad. Sin embargo, las circunstancias positivas, tales como un nuevo trabajo o el nacimiento de un bebé en casa, también pueden alterar la capacidad normal de una persona para resistir la enfermedad. Los sociólogos han elaborado una lista de situaciones vitales y han calculado el relativo efecto del estrés en cada una de ellas.

Aunque el estrés puede ejercer alguna influencia sobre cualquier enfermedad, tales como catarro o tuberculosis, y quizás incluso el cáncer, afecta directamente a otras. Los científicos atribuyen al menos parte de este efecto a la historia evolutiva, argumentando que cuando había que vivir con constantes amenazas físicas por parte de animales salvajes y otros elementos, así como de otros individuos, el cuerpo evolucionó ayudando a gestionar estas presiones físicas. El corazón late más deprisa, aumenta la presión de la sangre y otros sistemas corporales se preparan para enfrentarse a la amenaza. Cuando alguien reacciona físicamente para salir de una amenaza, estos sistemas retornan a la normalidad. Huir o luchar, denominadas reacción de agresión o fuga, son dos formas acertadas de combatir muchas amenazas físicas. Sin embargo, el problema surge cuando el cuerpo está preparado para enfrentarse al peligro pero no puede hacerlo. Quedar atrapado en un atasco de tráfico, por ejemplo, puede hacer que el cuerpo se prepare para una respuesta de agresión o fuga, pero cuando no se puede tomar ninguna acción, los sistemas corporales permanecen hiperactivos. La repetición de experiencias similares de naturaleza frustrante puede crear estados tales como la hipertensión.

Hay muchos otros factores que también pueden ocasionar alteraciones producidas por el estrés. Entre los que actualmente se investigan podemos mencionar un cierto tipo de conducta que los científicos llaman `tipo A', un término que originalmente se aplicó a personas proclives a enfermedades coronarias. El estilo de enfrentamiento tipo A, caracterizado por una competitiva y absorbente intensidad, es común en las sociedades desarrolladas, y cada vez existen más pruebas de que esta clase de conducta está asociada con una incidencia cada vez mayor de varias alteraciones producidas por estrés.

La tensión alta o hipertensión es una de las alteraciones más comunes que agrava el estrés. Aunque no hay síntomas apreciables, la hipertensión puede dañar los riñones y llevar a un ataque de apoplejía.

Otras alteraciones relacionadas con el estrés y de orden más común son los problemas gastrointestinales. Los más serios son las úlceras pépticas y la anorexia nerviosa. Las úlceras están producidas por un exceso de jugos gástricos o por una sensibilidad excesiva en una zona de la pared digestiva, lo que causa náuseas y dolor. La anorexia nerviosa, más común entre las mujeres adolescentes, se caracteriza por la negativa a comer, hasta el extremo de que pueden llegar a morir. Otras alteraciones gastrointestinales producidas por el estrés son las dolencias inflamatorias del colon y el intestino, tales como la colitis ulcerosa y la enteritis local.

Las alteraciones respiratorias también se pueden ver afectadas por el estrés. La más común de ellas es el asma, que puede estar producida por contratiempos de tipo emocional. Los ataques de asma se caracterizan por respiración dificultosa, jadeos y la sensación de asfixia. Además, el estrés emocional puede causar o empeorar muchos trastornos de la piel, desde picores, cosquilleo y dolor hasta los que producen sarpullido y granos.

Las situaciones más traumáticas, como pueden ser accidentes, catástrofes o experiencias de guerra pueden ocasionar una alteración hoy llamada alteración de estrés post-traumática. Conocida en tiempos de guerra como neurosis de guerra, esta alteración pasó a denominarse así tras su aparición en ex-combatientes que volvían de Vietnam e intentaban reincorporarse a la vida civil. Sus síntomas, que pueden tardar meses en aparecer tras observar un estado inicial de aturdimiento, incluyen la irritabilidad nerviosa, dificultad en relacionarse con el entorno y depresión.

Respecto al modo en que el estrés llega a provocar efectos nocivos sobre la salud, es evidente que no todas las personas sometidas a una fuerte tensión desarrollan un trastorno. La principal razón de esto radica en la predisposición psicobiológica, es decir, la existencia de factores de tipo biológico tanto heredados como adquiridos que hacen que los órganos resistan mejor o peor la disregulación que provoca la situación de estrés.

En el siguiente cuadro quedan resumidos los principales trastornos psicofisiológicos ocasionados por el estrés:

TRASTORNOS PSICOFISIOLÓGICOS OCASIONADOS POR EL ESTRÉS

Trastornos cardiovasculares

Hipertensión

Enfermedad coronaria

Taquicardia

Arritmias cardíacas episódicas

Enfermedad de Raynaud

Cefaleas Migrañosas

Trastornos respiratorios

Asma bronquial

Síndrome de Hiperventilación

Alteraciones Respiratorias

Alergias

Trastornos gastrointestinales

Úlcera péptica

Dispepsia funcional

Síndrome de colon irritable

Colitis ulcerosa

Trastornos musculares

Tics

Temblores y contracturas

Alteración de reflejos musculares

Cefaleas tensionales

Lumbalgias

Trastornos dermatológicos

Prurito

Eccema

Acné

Psoriasis

Trastornos sexuales

Impotencia

Eyaculación precoz

Coito doloroso

Vaginismo

Disminución del deseo

Trastornos endocrinos

Hipertiroidismo

Hipotiroidismo

Síndrome de Cushing

Trastornos inmunológicos

Inhibición del sistema inmunológico

9.TRATAMIENTOS CONTRA EL ESTRÉS

9.1 Forma tradicional de afrontar el estrés.

Cuando la persona no se siente bien, normalmente tratará de hacer algo para sentirse mejor. Resulta que alrededor de nosotros existen substancias que nos hacen sentir mejor. Son los tradicionalmente denominados “levanta-muertos”, los cuales funcionan elevando la cantidad de uno o más de los mensajeros alegres tratados anteriormente y que temporalmente ayudan a restablecer el equilibrio del cerebro sobre-estresado.

Algunas de estas sustancias son:

  • Azúcar: Los azúcares: glucosa, lactosa, fructosa y sacarosa son los llamados azúcares simples. Son relativamente pequeñas moléculas que son fácilmente absorbidas por el cuerpo. Un aumento repentino en el azúcar sanguínea inmediatamente sube los niveles de los mensajeros alegres.

  • Cafeína: La cafeína es una droga que entra directamente en el cerebro y causa un aumento en los mensajeros alegres. Es importante reconocer que la cafeína no solo se encuentra en el café sino también en los refrescos de cola, chocolate y en el té negro.

  • Alcohol: ayuda al reloj interno a funcionar y por tanto ayuda a dormir. Hace que la persona se sienta con energía y agresión, disminuye la sensación de dolor y aumenta el placer.

  • Tabaco, marihuana, cocaína, anfetaminas, heroína: Son extremadamente poderosos.

Las personas que se encuentran en un estado de sobre-estrés con frecuencia utilizan los levanta-muertos de dos maneras o “estilos”; de mantenimiento y el estilo desenfrenado. El primer estilo, supone el mantener de manera constante la dotación de estas sustancias, mientras que el estilo desenfrenado consiste en no consumir de manera habitual, pero cada cierto tiempo hacerlo en grandes cantidades en un periodo de tiempo relativamente corto.

Aquellas personas que optan por el estilo de “mantenimiento” tienen establecidas unas reacciones claves muy fuertes. Como el uso de estas substancias se ha condicionado a un nivel sub-cortical, la respuesta es tan automática como mover los brazos al caminar.

Inconvenientes de estas substancias

Los síntomas provocados por una disminución de los mensajeros alegres del cerebro tales como insomnio, dolores, falta de energía, depresión, llanto, etc., son provocados por condiciones de sobre-estrés.

Muchas personas en nuestra sociedad con frecuencia recurren a los levanta-muertos para tratar de solucionar estos síntomas.

No obstante, el uso de estas sustancias no propicia el reequilibrio químico de mensajeros cerebrales, y su efecto es sólo temporal y superficial de modo que se alternarán estados de carencia de mensajeros alegre con estados de aparente equilibrio químico.

A esto, se une un gran inconveniente en el uso de los levanta-muertos; y es el efecto rebote. Esto quiere decir que rápidamente hacen sentir bien a una persona, pero con la misma rapidez la hacen sentirse mal.

A este efecto rebote se le añade el agravante de que el cuerpo se adapta bastante rápido a ellos y que progresivamente necesitará mayores cantidades de los mismos para producir un efecto idéntico.

9.2 Soluciones contra el estrés.

9.2.1 ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN A NIVEL INDIVIDUAL

La mayoría de las veces resulta imposible para la persona eliminar la fuente de estrés en su trabajo. En el ámbito de la psicología de la salud se han desarrollado diferentes estrategias que resultan útiles en estos casos, éstas son:

9.2.1.1 Técnicas de relajación y meditación

La relajación física y mental son estados opuestos a la experiencia de estrés. Se han desarrollado diferentes técnicas de relajación, entre las que destacan:

Jacobson (1938): La relajación progresiva: “Consiste en hacer que la persona sea capaz de identificar el estado de tensión de cada parte de su cuerpo mediante ejercicios físicos contracción- relajación”. Cuando sepa que zona es la afectada, pondrá en marcha los recursos aprendidos para relajar esa zona.

Jacobson mantiene que si se relajan los músculos que han acumulado tensión emocional, la mente se relajará también gracias a la reducción de la actividad del sistema nervioso autónomo.

Otra técnica utilizada es la de la respiración, entrenamiento para sustituir la respiración torácica (utilizada en situaciones de estrés) por la abdominal.

También es de buen resultado la técnica de la meditación, que aunque los individuos la hacen de forma espontánea, se han creado nuevas formas de meditación, procedentes de la filosofía oriental, como la meditación trascendental (concentración en un sonido o palabra durante 15 o 30 minutos).

9.2.1.2 Técnicas de “biofeedback”

El “biofeedback” es el proceso por el cual se proporciona información al individuo sobre determinado estados biológicos propios. El objetivo de este método es que el individuo logre interpretar la información biológica que se le proporciona y la use para adquirir control sobre los procesos y parámetros biológicos concretos. Este entrenamiento juega un triple papel en el manejo del estrés:

  • Tratamiento de problemas psicosomáticos como la hipertensión o la taquicardia.

  • La identificación de los órganos débiles tratando de prevenir la enfermedad.

  • Aumento de la eficacia de las técnicas de relajación al proporcionar información precisa acerca del grado en que la relajación reduce realmente la activación.

  • Según Ivancevich y Matteson este mecanismo no es más eficaz que cualquier tipo de relajación, pero sí más costoso.

    9.2.1.3 Prácticas de ejercicio físico y mantenimiento de la buena condición física

    Está claro que el ejercicio físico mejora la salud de las personas y las protege de enfermedades cardiovasculares, pero ¿Tendrá relevancia en el control del estrés?

    Según Crews y Landres (1987), mediante el proceso del metanálisis de la buena condición física por ejercicio aeróbico y la reactividad a estresores psicosociales (34 estudios), pone de manifiesto que los sujetos con buena condición física aeróbica tienen una respuesta reducida a estresores psicosociales cuando se la compara con la obtenida por los grupos control o con la línea base de los sujetos de los grupos experimentales.

    El tipo de ejercicio que al parecer proporciona más beneficio para la salud es el aeróbico (jogging, natación, correr...) practicados 3 ó 4 veces por semana.

    9.3 Técnicas cognitivas para el tratamiento del estrés

    Las técnicas de intervención cognitiva del estrés son muchas y dependiendo cuáles son los síntomas que padece el individuo deberá escoger una u otra.

    Los mayores beneficios de la intervención cognitiva del estrés sólo pueden obtenerse después de una práctica regular durante algún tiempo. Cuando se aprenda la técnica, se deberá buscar un lugar tranquilo donde no ser distraído.

    Asimismo, es conveniente la práctica a diario, ya que la práctica ayudará a desarrollar nuevos patrones de pensamiento y conducta que gradualmente se convertirán en automáticos.

    La intervención cognitiva del estrés es el arte de utilizar “la cabeza”. Cada una de las técnicas siguientes ayudarán a cambiar su forma de afrontar los problemas. El síndrome del estrés se define como una combinación de tres elementos: el ambiente, los pensamientos negativos y las respuestas físicas. Cualquiera puede “cortocircuitar” el estrés interviniendo y cambiando uno de estos tres elementos. Dondequiera que se intervenga el síndrome del estrés, se está actuando para romper el circuito de retroalimentación negativo. Los pensamientos negativos y la activación física ya no podrán incrementarse hasta producirnos emociones dolorosas. Con ello la persona habrá dado un gran paso hacia el cambio de su vida emocional.

    Pero todavía antes de entrar propiamente en cada una de las técnicas y su descripción, debemos aprender a descubrir los pensamientos automáticos, prerrequisito necesario para garantizar éxito en la práctica de las mencionadas técnicas.

    Los pensamientos automáticos tienen normalmente las siguientes características:
    1. Son mensajes específicos.

  • A menudo parecen taquigrafiados, compuestos por unas pocas y esenciales palabras o una imagen visual breve.

  • 3. Los pensamientos automáticos, no importa lo irracionales que sean, casi siempre son creídos.

    4. Se viven como espontáneos, entran de golpe en la mente.

    5. A menudo se expresan en términos de "habría de, tendría que o debería".
    6. Tienden a dramatizar.

    7. Son relativamente idiosincráticos, es decir, una misma situación puede generar diferentes pensamientos y emociones.

    8. Son difíciles de desviar.

    9. Son aprendidos.

    Para conseguir el control de las emociones desagradables, el primer paso es prestar atención a los pensamientos automáticos. Para identificar los pensamientos automáticos que son los continuos causantes de sentimientos ansiógenos, hay que tratar de recordar los pensamientos que se tuvieron inmediatamente antes de empezar a experimentar la emoción y aquellos que acompañaron el mantenimiento de la emoción.

    Una vez llegados a este punto, debemos reconocer que los pensamientos crean y sostienen las emociones. Para reducir la frecuencia de las emociones dolorosas, es necesario primero escuchar los pensamientos y preguntarse , posteriormente, si son ciertos. Los pensamientos son los responsables de los sentimientos.

    A continuación se recogen un conjunto de técnicas cognitivas que pueden llevarse a cabo en el tratamiento contra el estrés.

    9.3.1 TÉCNICA: La aserción encubierta

    Ayuda a reducir la ansiedad emocional a través del desarrollo de dos habilidades separadas: la interrupción del pensamiento y la sustitución del pensamiento. A la primera indicación de un pensamiento habitual que sabemos que conduce a sufrir emociones desagradables se interrumpe el pensamiento subvocalizando la palabra "Basta o Stop". Entonces se llena el hueco dejado por el pensamiento interrumpido con pensamientos positivos previamente preparados que sean más realistas, asertivos y constructivos. Adquiriendo estas habilidades se capacita a una persona para enfrentarse con éxito a los pensamientos que antes conducían a altos niveles de ansiedad, depresión o cólera.

    La interrupción del pensamiento actúa como un castigo o táctica distractora, reduciendo la probabilidad de que reaparezca el mismo pensamiento otra vez y creando un espacio en la cadena de pensamientos para una aserción positiva. Las emociones negativas quedan cortadas antes de que puedan surgir.

    Esta técnica es útil si se padece de múltiples fobias o de una constelación de miedos de carácter general, relacionados entre sí.

    Pasos a seguir:

    1. Identificar y valorar los pensamientos estresantes.

    2. Fijar una interrupción temporal: si se utiliza un despertador se programará para cuando ya tengamos en mente el pensamiento estresante a sonar en dos minutos, durante los cuales mantendremos en la mente dicho pensamiento. En el momento en que suene la alarma, se intentará mantener la mente en blanco durante 30 segundos.

    3. Practicar sin ayuda la interrupción del pensamiento: Lo mismo que el anterior pero sin la ayuda del despertador. Hemos de dar por concluida esta fase cuando somos capaces de gritar la palabra clave subvocalmente, es decir, internamente.
    4. Preparar las aserciones encubiertas: Seleccionar pensamientos positivos que puedan sustituir el vacío mental.

    5. Practicar la aserción encubierta.

    6. Usar la aserción encubierta en situaciones de la vida real: Hay que pasar de la práctica de situaciones imaginarias a las de la vida real.

    9.3.2 TÉCNICA: La solución de problemas

    Podemos definir problema como "el fracaso para encontrar una respuesta eficaz". La solución de problemas es útil para reducir la ansiedad asociada a la incapacidad para tomar decisiones.

    Pasos a seguir:

    1. Identificar las situaciones problemáticas.

    2. Describir con detalle el problema y la respuesta habitual a dicho problema. Al describir la situación y la respuesta en términos de quién, qué, dónde, cuándo, cómo y porqué, se verá el problema de forma más clara. Al describir la respuesta recuerde añadir qué objetivos pretende, es decir si ello se cumpliera significaría que el problema estaría resuelto.
    3. Hacer una lista con las alternativas. En esta fase se utiliza la estrategia denominada "tempestad de ideas" para conseguir los objetivos recientemente formulados. Esta técnica tiene cuatro normas básicas: se excluyen las críticas, todo vale, lo mejor es la cantidad y lo importante es la combinación y la mejora. La técnica de la tempestad de ideas debería limitarse, durante esta fase, a estrategias generales para alcanzar los objetivos.
    4. Ver las consecuencias. Este paso consiste en seleccionar las estrategias más prometedoras y evaluar las consecuencias de ponerlas en práctica.
    5. Evaluar los resultados: Una vez se haya intentado la respuesta nueva, se deberán observar las consecuencias, por ejemplo: ¿Suceden las cosas tal como estaban previstas?.

    9.3.3 TÉCNICA: La desensibilización sistemática

    Con la desensibilización sistemática una persona puede aprender a enfrentarse a objetos y situaciones que le son particularmente amenazadoras. Se trata de aprender a relajarse mientras se imaginan escenas que, progresivamente, van provocando mayor ansiedad. La técnica es efectiva para combatir fobias clásicas, miedos crónicos y algunas reacciones de ansiedad interpersonal.

    Los pasos son:

    1. Relajar los músculos a voluntad (Relajación progresiva)

    2. Hacer una lista con todos los temores

    3. Construir una jerarquía de escenas ansiógenas de menor a mayor intensidad de ansiedad.

    4. Progresar en la imaginación con las situaciones temidas de la jerarquía. Es importante que se practique la visualización para que la situación se viva como más real. No se pasará a una nueva situación ansiógena si no hemos logrado que la anterior situación de la jerarquía quede totalmente resuelta en cuanto a la ansiedad vivida.

    9.3.4 TÉCNICA: La inoculación del estrés

    La inoculación del estrés enseña cómo afrontar y relajarse ante una amplia variedad de experiencias estresantes. El entrenamiento incluye aprender a relajarse utilizando la respiración profunda y la relajación progresiva, de modo que cada vez que se experimente estrés, donde y cuando sea, se pueda relajar la tensión. El primer paso es elaborar una lista personal de situaciones de estrés y ordenarla verticalmente desde los ítems menos estresores hasta los más estresantes. Después se aprenderá a evocar cada una de estas situaciones en la imaginación y cómo relajar la tensión mientras se visualiza claramente la situación estresora. El segundo paso es la creación de un arsenal propio de pensamientos de afrontamiento del estrés, los cuales se utilizarán para contrarrestar los antiguos pensamientos automáticos habituales. El tercer paso es la utilización de las habilidades de relajación y de afrontamiento "in vivo" para ejercer presión sobre los hechos estresores que se consideran perturbadores mientras se respira profundamente, aflojando los músculos y utilizando pensamientos de afrontamiento del estrés.

    Es eficaz ante ansiedad interpersonal, general, a entrevistas, a hablar en público y ante los exámenes.

    9.3.5 TÉCNICA: La sensibilización encubierta

    Se utiliza para tratar los hábitos destructivos. Se denomina "encubierta" porque el tratamiento básico se realiza en la mente. La teoría en la que se basa la sensibilización encubierta es la siguiente: las conductas que se convierten en hábitos arraigados son aprendidos debido a que son reforzadas consistentemente por una gran cantidad de placer. Una forma de eliminar el hábito es empezar asociando la conducta habitual con algún estímulo imaginario muy desagradable. Así, el antiguo hábito deja de evocar imágenes placenteras y empieza a asociarse con algo nocivo y repulsivo.

    Es efectiva en el tratamiento de ciertas desviaciones sexuales, para reducir los hurtos, la compulsión al juego, a mentir, a comprar. Se ha usado con resultados variables para tratar problemas con el alcohol o el tabaco.

    Pasos:
    1. Aprendizaje de la relajación progresiva.
    2. Análisis del hábito destructivo
    3. Creación de una jerarquía placentera: lista de cinco o diez escenas en las que la persona disfrute del hábito destructivo.
    4. Creación de una escena aversiva: buscar un pensamiento repulsivo o aterrador.
    5. Combinación de escenas agradables y aversivas.
    6. Alteración de la escena aversiva.
    7. Practicar la sensibilización encubierta en la vida real.

    9.3.6 TÉCNICA: La visualización

    La visualización es una herramienta muy útil para conseguir un mayor control de la mente, las emociones y el cuerpo y para efectuar cambios deseados de la conducta. Puede usarse para aliviar la tensión muscular, eliminar el dolor y para el éxito de muchas de las técnicas cognitivas ya vistas anteriormente.

    No es otra cosa que relajarse e imaginar vívidamente diferentes cosas, situaciones de la forma más real posible y con todos los detalles posibles.

    Estas son algunas de las técnicas cognitivas más utilizadas para el tratamiento del estrés. La barrera más común de la intervención cognitiva del estrés es el fracaso en utilizar completamente la imaginación.

    Con el fin de mejorar la habilidad para imaginar es recomendable:

    1. Concentrarse en otros tipos de sentidos diferentes del visual, como el tacto, el gusto, el oído y el olfato.
    2. Grabar una descripción detallada de la escena que se pretende imaginar.
    3. Hacer un dibujo de la escena original que se pretende imaginar, como forma de activar los detalles visuales. Apréciese qué objetos y detalles dan a la escena su identidad única.

    10.UN CASO ESPECIAL DE ESTRÉS: EL ESTRÉS LABORAL

    10.1 ESTRÉS EN EL PUESTO DE TRABAJO

    Cuando no se dispone de una adecuada información laboral, responsabilidad o falta de claridad en los objetivos asociados al puesto. También puede suceder que exista una demanda de responsabilidad por parte de los compañeros, sin haberse facultado para ello o por el contrario que exista esa facultad y no se desempeñe. (Esta situación representa para el trabajador menor satisfacción en el trabajo, mayor tensión y baja autoestima.) La responsabilidad sobre otras personas: Los trabajadores con responsabilidad sobre otras personas tienen un mayor numero de interacciones de estrés, como es el caso de directivos que, además, con cierta frecuencia tienen que asistir a reuniones o deben cumplir demasiados compromisos de trabajo. Estas personas se encuentran relacionadas con la conducta del fumar, suelen tener mayor presión diastó1ica y altos niveles de colesterol. (French y Caplan 1970.)

    Existen otros estresores relacionados con las funciones del trabajador que pueden generar estrés, afectando fundamentalmente a mandos intermedios, como son:

    • Individuo que cuenta con insuficiente responsabilidad.

    • Falta de participación en la toma de decisiones.

    • Falta de apoyo por parte de la dirección.

    • Cambios tecnológicos a los que hay que adaptarse.

    10.1.1 Estrés producido por relaciones interpersonales

    Cuando existen unas relaciones pobres y hay poca confianza, se produce frecuentemente comunicaciones insuficientes que originan tensiones psicológicas y sentimientos de insatisfacción en el trabajo. En este sentido al considerar las relaciones con los superiores se pueden hallar favoritismos por su parte que provocan una tensión y presión en el trabajo.

    Por el contrario, las relaciones con los subordinados son con frecuencia fuentes de estres para los directivos, al tratar de conseguir mayor productividad y un tratamiento considerado.

    Las relaciones entre compañeros pueden traer diversas situaciones estresantes, como por ejemplo, rivalidad, falta de apoyo en situaciones difíciles, culpabilización de los errores o problemas, e incluso una total falta de relaciones.

    10.1.2 Estrés provocado por el desarrollo de la carrera profesional

    Generalmente el trabajador espera ir ascendiendo en los diversos puestos que tiene su entidad, es decir, tiende a mejorar no solo en el aspecto económico, sino aspirando a puestos de mayor responsabilidad o cualificación, desarrollando lo que llamaríamos su carrera profesional. Es por ello que cuando la expectativas se truncan aparecen tensiones o factores estresantes, como por ejemplo:  

    • Falta de seguridad en el trabajo.

    • Incongruencia o falta de equidad en una promoción insuficiente o excesiva.

    • Consciencia de haber alcanzado el propio techo. 

    Cuando un ejecutivo de mediana edad observa una ralentización en los procesos de promoción, y experimenta que va alcanzando su propio techo y puede ser sustituido por otras compañeros más jóvenes y con mas preparación, aparecen tensiones, conflictos, ansiedades, insatisfacciones y temores en relación con su status profesional. (Ledison 1973.)

    10.1.3 Estrés provocado por la estructura y clima organizacional

    Hay una serie de factores que provocan estrés teniendo en relación la estructura y clima organizacional:

    • Falta de participación en los procesos de toma de decisiones.

    • Sentirse extraño en la propia organizaci6n.

    • Inadecuada política de dirección.

    • Falta de autonomía en el trabajo.

    • Estrecha supervisión del trabajo.

      El estrés producido por la propia organización presenta los siguientes factores de riesgo para la salud: consumo de alcohol como forma de escape, animo deprimido, baja autoestima, poca satisfacción en el trabajo, intención de abandonar el trabajo y absentismo laboral. Así mismo en numerosos estudios realizados, la falta de participación, produce insatisfacción en el trabajo y unos incrementos de riesgos de enfermedad física y mental.

    En el contexto laboral se experimentan otros síntomas estresantes que no son de carácter cuantitativo (introducción de datos en el ordenador), ni cualitativo (ambigüedad del rol); mas bien ocurre cuando las habilidades de la persona son incongruentes, con la tarea o el entorno laboral. No obstante, hay que tener en cuenta que en situaciones similares las personas reaccionan de forma diferente. Así, cuando se produce una tensión de sobrecarga de trabajo, mientras que una persona puede reorganizar eficazmente la tarea, aprender nuevas formas, buscar ayuda, etc., otra, incapaz de superar tal tensión, puede responder a largo plazo con enfermedades coronarias, depresivas, etc.  

    10.2 CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS LABORAL

    Las consecuencias negativas que el estrés tiene sobre la salud, puede agruparse en tres grandes grupos:

  • Diversas enfermedades y patologías.

  • Alteraciones en el bienestar y la salud mental.

  • Alteraciones conductuales con repercusiones en el rendimiento laboral.

  • Las enfermedades más notorias atribuidas al estrés son las llamadas crónicas o de adaptación. Son debidas a una inadaptación del individuo a factores externos y son provocadas por el estilo de vida. Dentro de este grupo destacan las enfermedades cardiovasculares que representan el subgrupo más importante.

    El empeoramiento de enfermedades coronarias, ha sido relacionado con el estrés, y más concretamente con su característica principal, la cronicidad (la exposición prolongada a agentes estresores.)

    También existe una amplia variedad de dolores de cabeza relacionados con el estrés. Las migrañas y dolores de cabeza originados por la contracción de los músculos del cuello, también son desencadenados por el estrés.

    El cáncer también ha sido relacionado con el estrés, debido a la influencia negativa que ejercen los glucorticoides sobre el sistema inmune. También se relaciona el estrés con el periodo de supervivencia con esta enfermedad, pues parece que la exposición continuada a agentes extresores aumenta el proceso de la enfermedad.

    Las úlceras y otras alteraciones gastrointestinales, son consecuencia frecuente del estrés. Las más frecuentes son las úlceras duodenales, debido a un exceso en la secreción de ácido clorhídrico, que hace en situaciones de estrés emocional.

    Entre las alteraciones psicológicas relacionadas con el estrés destacan la ansiedad, la pérdida de autoestima, el incremento de la irritabilidad, la disminución de la motivación, la depresión y finalmente el suicidio. Este tipo de problemas han sido relacionados con la falta de satisfacción laboral, sobrecarga, estilo de liderazgo, inseguridad laboral y desempleo.

    Las consecuencias del estrés son: la disminución de rendimiento, la reducción en la toma de decisiones efectivas, el incremento en la accidentalidad, la rotación y el absentismo. Además Parlcer y Brody descubrieron que con un alto nivel de demandas y rutina estaban asociadas un mayor consumo de alcohol y problemas de bebida.

    10.3 ESTRÉS Y RENDIMIENTO LABORAL

    La vida no tendría interés y sería muy aburrida si no existie­ra la sensación de estrés que experimentamos cuando ponemos a prueba nuestro rendimiento físico, nuestras aptitudes y habilida­des mentales. Este tipo de estrés no perjudica a la salud, ya que la energía generada se utiliza de manera apropiada, sentimos que controlamos la situación y que somos capaces de enfrentarnos a ella.

    Por otra parte, si tenemos muy pocas obligaciones o si éstas son excesivas, nuestra capacidad de hacerlas frente se verá mer­mada, aunque se trate de tareas que dominamos completamente. sobre todo si se presentan con frecuencia o durante mucho tiem­po seguido. En la ilustración aparecen los efectos del estrés en el rendimiento.

    10.3.1 La curva del rendimiento

    Una escasa estimulación y el tener pocas obligaciones y retos a los que enfrentarse pueden producir aburrimiento, frustración y una sensación de que no estamos aprovechando al máximo nues­tras capacidades. Entonces la balanza del estrés se inclinará hacia la zona del estrés negativo, lo que producirá un bajo rendimiento en todo lo que hagamos.

    De igual modo, una demanda excesiva puede producir estrés negativo, por ejemplo, una sobrecarga de tareas, trabajar bajo pre­sión porque hay que cumplir un plazo, obligaciones ineludibles impuestas por otros, y otras muchas circunstancias. Tales situa­ciones nos hacen sentir que hemos perdido el control de nuestra vida, empezamos a dudar sobre nuestras capacidades y baja nues­tro rendimiento. Y esto ocurre especialmente cuando tenemos que realizar unas tareas que nos parecen complicadas, inusuales o con las que no estamos familiarizados. Sin embargo, el rendimiento mejora y alcanza su punto máximo cuando nos enfrentamos a re­tos y demandas que están al alcance de nuestras posibilidades.

    Pero incluso aquellos que siempre realizan satisfactoriamente una tarea, cuando se encuentran bajo una gran presión y tienen que hacer frente a demandas excesivas, no pueden evitar una re­ducción en su rendimiento. Un esfuerzo excesivo puede impedir que alcancemos el resultado deseado. Trabajar sin pausa bajo una gran presión (es decir, con muchas obligaciones que cumplir) para terminar rápidamente un encargo, no constituye siempre la estrategia adecuada. Con esta forma de trabajar podremos finalizar tareas rápidamente, pero si mantenemos el mismo ritmo durante un período prolongado, el tiempo nos pasará factura e incidirá negativamente en nuestro rendimiento, productividad, relaciones personales y salud.

    Hay personas que pueden asumir una gran cantidad de traba­jo en poco tiempo y realizarlo satisfactoriamente, pero siempre saben cuándo tienen que hacer un descanso. Se toman el tiempo necesario para relajarse y recargar baterías.

    11.BIBLIOGRAFÍA

    Para el desarrollo del trabajo se ha recurrido a diversos materiales, aunque poseen mayor peso los obtenidos a través de la web. Aquí incluyo las direcciones de las páginas a las que he recurrido:

    • http://biblioteca.uca.es

    • http://cervantesvirtual.com

    • http://diana.uca.es

    • http://id.yimg.com

    • http://infoapuntes.com.ar

    • http://members.es.tirpod.de

    • http://monografias.com

    • http://www.3w3search.com

    • http://www.5campus.com

    • http://www.6.50megs.com

    • http://www.aaef.org.ar

    • http://www.andy21.com

    • http://www.biblioteca.org.ar

    • http://www.bne.es

    • http://www.dii.uchile.com

    • http://www.dnic.unal.edu.co

    • http://www.educared.net

    • http://www.educaweb.com

    • http://www.epsilon-formacion.com

    • http://www.lafacu.com

    • http://www.unavarra.es

    • http://xavierchp.8m.com

    No obstante, como todo usuario de Internet conoce, para llegar a estas páginas han sido necesarias considerables horas de búsqueda a lo largo de la “red de redes” cuya magnitud hace que se tenga información de cualquier tipo en el momento, pero que igualmente existan numerosas páginas cuyo contenido es pésimo, pero que no obstante es necesario visitar para hacer un recorrido por toda la información del tema a tratar.

    Junto con esta información virtual también se ha recurrido a los tradicionales libros, entre los que se encuentran:

    • El estrés físico y psicológico en el trabajo. Ed. Ministerio de Trabajo y seguridad Social (1987)

    • El Estrés Nuevas técnicas para su control Francisco J Labrado Editorial Temas de Hoy (1992)

    • Introducción a la Psicología del Trabajo. José Luis Trechera. Editorial Desclée De Brouwer (2000).

    • Prevención y reducción del estrés Meichenbaum Donald y Jarenko Mane (edición virtual)

    Una tercera fuente de información utilizada son las enciclopedias, entre las que se han utilizado:

    • Enciclopedia del Estudiante (CD 1)

    • Enciclopedia Encarta 2000 (CD 1 y 2)

    • Enciclopedia Universal Micronet (CD 1)