Estrés laboral

Psicología social. Historia y antecedentes. Mecanismo del estrés. Salud. Trabajo. Síntomas. Factores. Consecuencias. Tratamiento. Evaluación. Prevención. Epidemiología. Fatiga. Normativa laboral. Estresores. Síndrome de Burnout. Panorámica europea

  • Enviado por: Miguel Frias
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 60 páginas
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'Estrés laboral'

¿La <<sal de la vida>> o <<el beso de la muerte>>?

INDICE

  • INTRODUCCIÓN ........................................................................................ 4

  • HISTORIA Y ANTECEDENTES DEL ESTRÉS ......................................... 5

  • ¿QUÉ ES EL ESTRÉS? ............................................................................. 7

  • DEFINICIONES ................................................................................... 7

  • RESPUESTA DE ESTRÉS ................................................................. 9

  • MECANISMO DEL ESTRÉS ............................................................ 11

  • CARACTERÍSTICAS INDIVIDUALES ............................................. 12

  • ¿ES NOCIVO EL ESTRÉS? .................................................................... 13

  • ¿PUEDE INFLUIR EN LA SALUD EL ESTRÉS EN EL TRABAJO? ..... 14

  • ¿LA FATIGA ES IGUAL QUE EL ESTRÉS? .......................................... 15

  • ESTRÉS LABORAL ................................................................................. 16

  • SÍNTOMAS QUE PUEDE PROVOCAR EL ESTRÉS LABORAL .... 19

  • CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS LABORAL ................................ 20

  • EPIDEMIOLOGIA Y COSTES DEL ESTRÉS LABORAL ................ 23

  • FACTORES PSICOSOCIALES ........................................................ 24

  • CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONA ......................................... 26

  • EVALUACIÓN DEL ESTRÉS LABORAL ........................................ 28

  • LISTAS DE CONTROL

  • CUESTIONARIOS

  • INSTRUMENTOS DE MEDIDA

  • PREVENCIÓN DEL ESTRÉS ........................................................... 32

  • GESTIÓN DEL ESTRES

  • NORMATIVA LABORAL ......................................................................... 38

  • ESTRESORES ......................................................................................... 39

  • DEFINICIÓN ..................................................................................... 39

  • TIPOS DE ESTRESORES ............................................................... 39

  • ESTRESORES DEL MEDIO AMBIENTE

  • LUZ

  • RUIDO

  • TEMPERATURA

  • VIBRACIÓN Y MOVIMIENTO

  • AIRE CONTAMINADO

  • ESTRESORES EXTRAORGANIZACIONALES

  • TRABAJO

  • FAMILIA

  • TRATAMIENTO DEL ESTRÉS ............................................................... 46

  • ¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE BURNOUT? ............................................ 48

  • PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE EL ESTRÉS .............................. 49

  • ESTRÉS LABORAL: PANORÁMICA EUROPEA .................................. 53

  • EL ESTRÉS RELACIONADO CON EL TRABAJO: UN PROBLEMA CRECIENTE ............................................................................................. 55

  • CONCLUSIÓN ........................................................................................ 57

  • BIBLIOGRAFÍA ....................................................................................... 58

  • INTRODUCCIÓN

  • Hoy en día se reconoce que el estrés laboral es uno de los principales problemas para la salud de los trabajadores y el buen funcionamiento de las entidades para las que trabajan.

    Un trabajador estresado suele ser más enfermizo, estar poco motivado, ser menos productivo y tener menos seguridad laboral; además, la entidad para la que trabaja suele tener peores perspectivas de éxito en un mercado competitivo.

    El estrés puede estar ocasionado por problemas domésticos o laborales. Por lo general, los empleadores no pueden proteger a sus empleados contra el estrés originado fuera del trabajo, pero sí pueden protegerlos contra el estrés derivado de su actividad laboral.

    El estrés laboral puede suponer un auténtico problema para la entidad y para sus trabajadores. Una buena gestión y una organización adecuada del trabajo son la mejor forma de prevenir el estrés. Si un empleado sufre estrés, su jefe debería ser consciente de ello y saber cómo ayudarle.

    Los objetivos de las prácticas óptimas para gestionar el estrés son prevenir su aparición o, en el caso de que los empleados ya lo estén sufriendo, impedir que perjudique gravemente su salud o el buen funcionamiento de la entidad para la que trabaja.

    La legislación de muchos países exige a los empleadores que se ocupen de la salud y seguridad de sus trabajadores. Normalmente, se considera que esta obligación incluye la gestión de los riesgos asociados al estrés, el estrés laboral y sus efectos en la salud mental y física. Los empleadores deberían familiarizarse con la legislación de su país al respecto.

  • HISTORIA Y ANTECEDENTES DEL ESTRÉS

  • La propia palabra ESTRÉS surgió antes del inicio de la historia, relacionada con el concepto en el cual estamos interesados.

    ESTRÉS se deriva del griego stringere, que significa provocar tensión. La palabra se usa por primera vez probablemente alrededor del siglo XIV, y a partir de entonces, durante muchos años, se emplearon en textos en ingles numerosa variantes de la misma, como stress, stresse, strest, e inclusive straisse.

    Hasta a mediados del siglo XIX el Fisiólogo francés Claude Bernard sugirió que los cambios externos en el ambiente pueden perturbar al organismo, y que era esencial que este, a fin de mantener el propio ajuste frente a tales cambios, alcanzara la estabilidad de milieu interieur (medio interior). Este puede ser uno de las primeras consecuencias potenciales de disfunción, provocadas por el rompimiento del equilibrio en el organismo, o de someterse al ESTRÉS.

    En 1920 el fisiólogo estadounidense Walter Cannon enfoco su investigación hacia las reacciones especificas, esenciales para mantener el equilibrio interno en situaciones de emergencia, en realidad se enfrenta a lo que, previa evolución, se habría de convertir en el concepto actual de ESTRÉS.

    El inicio del empleo actual del termino no tiene su antecedente en Cannon, sino en el doctor Hans Selye, endocrinólogo de la Universidad de Montreal, a quien frecuentemente se le llama “padre del concepto estrés”. Sus investigaciones constituyeron las primeras aportaciones significativamente al estudio del ESTRÉS y sentaron las bases para llevar a cabo investigaciones, aun en la actualidad.

    Quizá la contribución más significativa de Selye haya sido la publicación de vasta obra del Stress. En ella modifico su definición de estrés, para denotarse una condición interna del organismo, que se traduce en una respuesta a agentes evocadores. Propuso inclusive un nombre para dichos agentes: estresores, sentando así las bases de gran parte de la terminología actual de este campo.

    En 1989, y tras controvertidas discusiones científicas sobre si el estrés era el estímulo o la respuesta del organismo, los autores Paterson y Neufeld comienzan a considerar el término estrés como un término genérico que hace referencia a un área o campo de estudio determinado

    El concepto de estrés laboral, según aparece en los documentos divulgativos del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (1997) desde una perspectiva integradora, se define como "la respuesta fisiológica, psicológica y de comportamiento de un individuo que intenta adaptarse y ajustarse a presiones internas y externas". El estrés laboral aparece cuando se presenta un desajuste entre la persona, el puesto de trabajo y la propia organización.

    En la actualidad, los investigadores del comportamiento tienden a ocuparse más del estudio del ESTRÉS que los médicos, lo que ha dado lugar a diversas consecuencias importantes, la mayoría de las cuales ha hecho crecer la controversia en torno a lo que realmente significa estrés.

  • ¿QUÉ ES EL ESTRÉS?

  • El término estrés proviene de la física y la arquitectura y se refiere a la fuerza que se aplica a un objeto, que puede deformarlo o romperlo. En la Psicología, estrés suele hacer referencia a ciertos acontecimientos en los cuáles nos encontramos con situaciones que implican demandas fuertes para el individuo, que pueden agotar sus recursos de afrontamiento.

    El estrés consiste en un esquema de reacciones «arcaicas» que preparan al organismo humano para la pelea o la huida, es decir, para la actividad física. El estrés era la respuesta adecuada cuando el hombre prehistórico tenía que enfrentarse a una manada de lobos, pero no lo es cuando el trabajador actual tiene que esforzarse para adaptarse a turnos cambiantes, tareas muy monótonas y fragmentarias o a clientes amenazadores o excesivamente exigentes. Suele ser síntoma de una mala adaptación y producir enfermedades. 

     

    La salud y el bienestar pueden verse influidos por el trabajo, positiva y negativamente. El trabajo puede constituir un objetivo y dar sentido a la vida. Puede estructurar y llenar de contenido nuestra jornada, la semana, el año, la vida entera. Puede ofrecernos identidad, autoestima, apoyo social y recompensas materiales. Todo esto puede suceder si las exigencias laborales son óptimas (y no máximas), si a los trabajadores se les permite ejercer un grado razonable de autonomía y si el «clima» de trabajo es amable y favorable. De ser así, el trabajo puede ser uno de los factores favorecedores de la salud más importantes de nuestra vida. 

     

    Por el contrario, si las condiciones de trabajo presentan los atributos opuestos, pueden —al menos, a largo plazo— producir enfermedad, acelerar su curso o desencadenar sus síntomas. 

     

    Entre los mecanismos patógenos se incluyen los siguientes: 

    • Reacciones emocionales (ansiedad, depresión, hipocondría y alienación).

    • Reacciones cognitivas (dificultad para concentrarse, recordar, aprender nuevas cosas, ser creativo, tomar decisiones).

    • Reacciones de conducta (consumo de drogas, alcohol y tabaco; conducta destructiva y autodestructiva, e inhibiciones ante la búsqueda y la aceptación de ofertas de terapias y rehabilitación); y reacciones fisiológicas (disfunción neuroendocrina e inmunológica).

  • DEFINICIONES

  • Un diccionario no especializado indica que la palabra <<estrés>> procede del inglés medieval stresse (presión, tensión), del francés antiguo estresse (estrechez), del latín vulgar strictia, del latín strictus (ajustado, estrecho).

    ¿Qué es, pues, el estrés? Según el creador del concepto biológico de estrés (Selye, 1936), es el mínimo común denominador de las reacciones del organismo a (casi) cualquier tipo imaginable de exposición, desafío o exigencia; dicho de otro modo, los caracteres estereotípicos e inespecíficos de la reacción del organismo a todo tipo de estresores. Otro modo de describir el fenómeno del <<estrés>> es recurrir a la referencia de Selye (1971) a “la velocidad a la que se producen los procesos corporales de desgaste. Es como revolucionar el motor o pisar el acelerador, preparar al organismo para la acción, para una actividad muscular o de otro tipo.

    Según la Health and Safety Comisión (HSC) británica (1999), <<el estrés es la reacción de las personas a presiones excesivas u otro tipo de exigencias con las que se enfrentan>>.

    Para el National Institute of Occupational Safety and Health (NIOSH), EE.UU. (1999), <<el estrés en el trabajo puede definirse como las respuestas nocivas físicas y emocionales que se producen cuando las exigencias del trabajo no corresponden a las capacidades, recursos o necesidades del trabajador. El estrés en el trabajo puede conducir a una mala salud o a una lesión>>.

    El estrés relacionado con el trabajo se define como <<el conjunto de reacciones emocionales, cognitivas, fisiológicas y del comportamiento a ciertos aspectos adversos o nocivos del contenido, la organización o el entorno de trabajo. Es un estado que se caracteriza por altos niveles de excitación y angustia, con la frecuente sensación de no poder hacer frente a la situación>>.

    De esta definición se desprende que incluso unos altos niveles de exigencia en el trabajo, dentro de límites razonables, no necesariamente tienen que ser nocivos si se permite al trabajador, o incluso si se le anima, a influir en la manera de hacer frente a tal exigencia.

    Aun existen muchas maneras de definir ESTRÉS en su mayoría caen en una de estas tres categorías: las definiciones basadas en los estímulos, las fundamentales en las respuestas, y las centradas en el concepto estimulo-respuesta.

    Definición basada en los estímulos Una de las definiciones dentro de este grupo podría ser: ESTRÉS es la fuerza o estimulo que actúa sobre el individuo y que da lugar a una respuesta de tensión, en la cual tensión es sinónimo de presión o, en sentido físico, de deformación.

    Definición de ESTRÉS en términos de ingeniería Tomada de las ciencias físicas. En física el ESTRÉS se relaciona con la fuerza externa aplicada a un objeto por ejemplo, la viga de un puente, y tensión es la consecuencia de dicha fuerza de la viga.

    Definición basada en la respuesta Una de ella seria: ESTRÉS es la respuesta fisiológica o psicológica que manifiesta un individuo ante el estresor ambiental, en la cual el estresor puede consistir en un evento externo o en una situación, ambos potencialmente dañinos.

    Definición basada en el concepto estimulo-respuesta En realidad esta constituye una combinación de las dos clases anteriores. Un ejemplo seria el siguiente: ESTRÉS es una consecuencia de la interacción de los estímulos ambientales y la respuesta idiosincrásica del individuo.

    Una definición funcional El ESTRÉS es una respuesta adaptativa, medida por las características y/o por procesos psicológicos, la cual es a la vez consecuencia de alguna acción, de una situación o un evento externos que plantean a la persona especiales demandas físicas y/o psicológicas.

  • RESPUESTA DE ESTRÉS

  • La respuesta de estrés es la respuesta inespecífica del organismo a cualquier demanda y el término estresor o situación estresante se refiere al estimulo o situación que provoca una respuesta de estrés.

    Es una respuesta automática del organismo ante cualquier cambio ambiental, externo o interno, mediante la cual el organismo se prepara para hacer frente a las posibles demandas que se generen como consecuencia de la nueva situación. (Prof. Labrador 1996). Esta respuesta va encaminada en líneas generales a facilitar el responder y hacer frente a la nueva situación generada (y sus consiguientes nuevas demandas), poniendo a disposición del organismo recursos excepcionales, básicamente un importante aumento en el nivel de activación fisiológica y cognitiva. De esta forma el organismo, con una mayor activación fisiológica y cognitiva, puede percibir mejor la nueva situación, interpretar más rápidamente lo que le demanda, decidir cuál debe ser la/s conducta/s que hay que llevar a cabo y realizar éstas de la forma más rápida e intensa posible. Es probable que con estos recursos excepcionales que supone la respuesta de estrés sea más fácil responder y controlar la situación estresante. Cuando las demandas de la situación se han solucionado cesa la respuesta de estrés y el organismo vuelve a un estado de equilibrio (homeostasis).

    La respuesta de estrés no es algo malo en sí misma, sino al contrario, facilita el disponer de más recursos para hacer frente a situaciones que se suponen excepcionales. Eso sí, dado que se activan una gran cantidad de recursos extraordinarios, supone un desgaste importante para el organismo. Si éste es episódico no habrá ningún problema, pues el organismo tiene capacidad para recuperase entre cada respuesta de estrés. Pero si estas respuestas de estrés se repiten con excesiva frecuencia, intensidad o duración, quizá el organismo no pueda recuperarse y se produzca la aparición de problemas conocidos como trastornos psicofisiológicos o trastornos asociados al estrés.

    Pero atención, para saber si el organismo dará o no una respuesta de estrés no basta con determinar si una situación es o no estresante. Todos sabemos que ante las mismas situaciones o demandas del medio una persona puede estresarse (dar respuestas de estrés) y otra no. Para que haya una respuesta de estrés es tan importante la situación e sí como que la persona en cuestión la perciba como amenazante y piense que no dispone de habilidades o conductas para hacerla frente. En otras palabras, el que una persona dé una respuesta de estrés depende tanto de las demandas objetivas del medio (la situación) como de la percepción que tiene de la misma y de los recursos o habilidades de que dispone para enfrentarse a ellas.

    'Estrés laboral'
    La exposición a situaciones de estrés provoca la “respuesta de estrés”, que consiste en un importante aumento de la activación fisiológica y cognitiva, así como en la preparación del organismo para una intensa actividad motora. Estas respuestas favorecen una mejora en la percepción de la situación y sus demandas, un procesamiento más rápido y potente de la información disponible, una mejor búsqueda de soluciones y selección de las conductas adecuadas para hacer frente a las demandas de la situación, y prepara al organismo para actuar de forma más rápida y vigorosa ante las posibles exigencias de la situación. La sobreactivación a estos tres niveles (fisiológico, cognitivo y motor) es eficaz hasta un cierto límite, pero superado éste tienen un efecto más bien desorganizador del comportamiento, en especial cuando a pesar de esa sobreactivación no se encuentra una conducta adecuada para hacer frente a la situación (véase Fig. 1).

  • MECANISMO DEL ESTRÉS

  • Se describen tres fases sucesivas de adaptación del organismo:

    1.- Fase de reacción de alarma: Ante un estímulo estresante, el organismo reacciona automáticamente preparándose para la respuesta, para la acción, tanto para luchar como para escapar del estimulo estresante. Se genera una activación del sistema nervioso con las típicas manifestaciones de sequedad de boca, pupilas dilatadas, sudoración, tensión muscular, taquicardia, aumento de frecuencia respiratoria, aumento de la tensión arterial, aumento de la síntesis de glucosa y de la secreción de adrenalina y noradrenalina.

    Se genera también una activación psicológica, aumentando la capacidad de atención y concentración. Es una fase de corta duración y no es perjudicial cuando el organismo dispone de tiempo para recuperarse.

    2.- Fase de resistencia: Aparece cuando el organismo no tiene tiempo de recuperarse y continúa reaccionando para hacer frente a la situación.

    3.- Fase de agotamiento: Como la energía de adaptación es limitada, si el estrés continúa o adquiere más intensidad pueden llegar a superarse las capacidades de resistencia, y el organismo entra en una fase de agotamiento, con aparición de alteraciones psicosomáticas.

    'Estrés laboral'

    Síndrome general de adaptación (Hans Selye, 1936)

  • CARACTERÍSTICAS INDIVIDUALES

  • En toda situación de estrés, existen una serie de características comunes:

  • Se genera un cambio o una situación nueva.

  • Suele haber falta de información.

  • Incertidumbre. No se puede predecir lo que va a ocurrir.

  • Ambigüedad: cuanto más ambigua sea la situación, mayor poder estresante generará.

  • La inminencia del cambio puede generar todavía más estrés.

  • En general, se tienen habilidades para manejar las nuevas situaciones.

  • Se producen alteraciones de las condiciones biológicas del organismo que nos obligan a trabajar más intensamente para volver al estado de equilibrio.

  • Duración de la situación de estrés. Cuanto más tiempo dure una situación nueva, mayor es el desgaste del organismo.

  • ¿ES NOCIVO EL ESTRÉS?

  • La respuesta es: sí y no.

    El estrés puede conducir a la enfermedad cuando los imperativos profesionales son elevados y es reducida la influencia que el trabajador ejerce en sus condiciones de trabajo, cuando el apoyo social de la dirección o de los colegas es insuficiente, o cuando la recompensa que recibe -en cuanto a remuneración, estima o control de la situación- no corresponde al trabajo realizado. También, de modo más general, cuando todas estas situaciones son intensas, crónicas o se repiten a menudo. El resultado de ellas es una amplia gama de enfermedades corporales, mentales, e incluso la muerte.

    Depende de la situación -en el trabajo y fuera de él- en la que se produce. Por decirlo metafóricamente, un vehículo se detiene en un semáforo y el conductor «revoluciona el motor». De resultas de ello el motor se acelera, lo que aumenta su desgaste y la acumulación de hollín en las válvulas, sin que el coche se mueva. En cambio, acelerar al conducir por una autopista puede ser razonable y productivo. No puede eliminarse el estrés en este último sentido fisiológico (de adaptación). Sin este estrés la vida se detendría, pues la ausencia total de estrés equivale a la muerte. Lo que hay que evitar es el estrés intenso y crónico, en el sentido de «revolucionar el motor» (deformación). En definitiva, lo que hay que preguntarse es: «¿Qué intensidad tiene? ¿Cuánto dura? ¿Es adecuado a las exigencias de la situación? ¿Desde el punto de vista de quién?»

    He aquí algunos ejemplos: La tristeza de una empleada puede convertirse en una depresión que la conduce a ideas de suicidio. La frustración de un trabajador puede inducir un abuso de alcohol que, a su vez, lo lleva a conflictos laborales y conyugales, o a conducir en estado de embriaguez, o a dañar su hígado. El exceso de estímulo de un ejecutivo -o su aburrimiento- puede llevarlo a convertirse en fumador empedernido, lo que acaba conduciendo a una bronquitis crónica, o coadyuvar a una cardiopatía isquémica o al cáncer de pulmón. O bien, un estado permanente de exceso de trabajo (en la empresa y fuera de ella) puede contribuir a que un empleado presente un estado crónico de hiperexcitación nerviosa y endocrina que podrá después tener que ver con la aparición de una hipertensión arterial que, a su vez, puede inducir un ictus.

    Además de estas consecuencias claras, el estrés relacionado con el trabajo puede conducir a la agravación de cualquier enfermedad, sea cual sea su causa principal.

    Hay muchas explicaciones para este último efecto. Una de ellas, que guarda relación con el estrés, es la mayor conciencia de la sintomatología de una enfermedad, cualesquiera que sean sus causas o su tipo. Otra, la propensión a interpretar dicha sintomatología como más agobiante o amenazadora. Quizás al «revolucionar» el organismo se intensifican, de hecho, los síntomas. A veces, cuando la implicación en el trabajo es excesiva, se desdeñan o analizan, a expensas de la salud del trabajador, los síntomas que deberían exponerse al médico.

  • ¿PUEDE INFLUIR EN LA SALUD EL ESTRÉS EN EL TRABAJO?

  • La salud y el bienestar pueden verse influidos por el trabajo, positiva y negativamente. El trabajo puede constituir un objetivo y dar sentido a la vida. Puede brindar una estructura y un contenido a nuestro día, semana, año, vida entera. Puede ofrecernos identidad, autoestima, apoyo social y recompensas materiales. Todo esto puede suceder cuando las exigencias laborales son óptimas (y no máximas), cuando a los trabajadores se les permite un grado razonable de autonomía, y cuando el «ambiente» en el trabajo es amistoso y solidario. De ser así, el trabajo puede ser uno de los factores favorecedores de la salud («salutógenos») más importantes de nuestra vida (como ya se ha dicho).

    Por el contrario, si las condiciones de trabajo presentan los atributos opuestos, pueden -al menos, a largo plazo- producir enfermedad, acelerar su curso o desencadenar sus síntomas.

    Al vernos expuestos a dichos estresores u otros similares, la mayor parte de nosotros experimenta reacciones emocionales como ansiedad, depresión, malestar, desasosiego o fatiga.

    El estrés en el trabajo también puede modificar nuestros comportamientos, lo que llevará a algunos a fumar más, comer en exceso, refugiarse en el alcohol o correr riesgos innecesarios en el trabajo o al conducir. Muchos de estos comportamientos pueden llevar a la enfermedad y a la muerte prematura. El suicidio es un ejemplo de ello, entre muchos otros.

    También se producen reacciones fisiológicas en nuestros órganos internos. Si nos sentimos injustamente criticados por nuestro superior, puede que aumente nuestra tensión arterial; la frecuencia cardiaca puede aumentar o hacerse irregular; podemos experimentar tensión muscular con rigidez de la nuca, dolor de cabeza y de hombros; garganta y boca secas, o hiperacidez gástrica.

    Todas estas reacciones de estrés pueden hacernos sufrir, enfermar e incluso morir: de alguna enfermedad cardiovascular, o de cáncer (exceso de tabaco, de grasas, carencia de sustancias nutritivas).

    Es decir, puede verse afectado prácticamente cualquier aspecto de la salud y la enfermedad relacionadas con el trabajo. Todo lo antedicho puede estar también mediatizado por una mala interpretación, emocional o cognitiva, de unas condiciones de trabajo que se consideran amenazadoras cuando no lo son, o de unos signos o síntomas corporales banales que interpretamos como manifestación de una enfermedad grave.

    Todo ello puede conducir a una amplia gama de trastornos, enfermedades, malestares y a una pérdida de la productividad.

  • ¿LA FATIGA ES IGUAL QUE EL ESTRÉS?

  • La fatiga, podemos definirla como el agotamiento corporal o mental que se produce como consecuencia de un trabajo o de un esfuerzo, y que se caracteriza por la incapacidad para realizar tareas físicas con el ritmo o con la fuerza habituales, y por una mayor lentitud de los procesos racionales que pueden ocasionar un fallo de memoria.

    Un esfuerzo mental continuo produce lo que se denomina fatiga mental; esto ocurre por ejemplo cuando se trabaja sobre un problema determinado durante mucho tiempo.

    Desde el punto de vista de la Seguridad e Higiene Industrial, vemos a la fatiga como un elemento que en forma transitoria puede alterar el estado psíquico-físico del trabajador, siendo el reflejo de los efectos de un trabajo prolongado, con sus respectivas consecuencias sobre el individuo. Este estado de ánimo que comporta modificaciones fisiológicas del cuerpo o cansancio psicológico, como consecuencia de lo cual se presenta la disminución del rendimiento en el trabajo, tiene una influencia negativa en la producción, ya que la fuerza de trabajo disminuye y el rendimiento baja, pudiendo provocar accidentes laborales, lo que se traduce en pérdidas de tiempo, de material, disminución en la producción y otros gastos.

    Estrés físico y estrés mental.

    Algunos autores diferencian entre el estrés físico y el estrés mental, mientras que otros combinan ambas definiciones cuando hablan del estrés. Según un artículo en el Biomonitor, esta diferenciación depende del origen o causa del estrés, definiendo al estrés físico principalmente como fatiga o cansancio físico.

    Por otro lado, el origen del estrés mental está en las relaciones interpersonales, frustraciones y apegos, conflictos con nuestra cultura o religión o por la preocupación por alguna enfermedad.

    FATIGA

    ESTRES

    DEFINICIÓN

    Fenómeno de desgaste provocado por un consumo de energía superior al normal, con pérdida de capacidad funcional y sensación de malestar afectando la salud, originado por exceso de trabajo o falta de descanso.

    Reacción física y psicológica a un estímulo excesivo. Trastorno psicológico causado por una tensión mental constante con repercusiones fisiológicas

    PARTES AFECTADAS

    • Sistema músculo-esquelético

    • Sistema circulatorio

    • Sistema nervioso

    • Sistema digestivo

    • Sistema respiratorio

    • Infartos de miocardio

    • Úlceras de estómago

    • Aumento del ritmo cardiaco

    • Vértigo agudo

    • Dolores de cabeza

    • Etc.

  • ESTRÉS LABORAL

  • Desde la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en 1995, se ha dado un impulso a los aspectos relacionados con la Salud Laboral, entre los factores desencadenantes de distintos problemas de salud, deterioro de las relaciones interpersonales, absentismo y disminución de la productividad, se encuentra el estrés.

        La Comisión Europea, a través de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (1999) ha realizado un estudio sobre el estrés laboral en el que concluye que el 28% de los trabajadores europeos padece estrés y el 20% burnout (se sienten "quemados" en su trabajo), siendo los sectores más afectados los trabajos manuales especializados, el transporte, la restauración y la metalurgia.

        Los altos costes personales y sociales generados por el estrés laboral, han dado lugar a que organizaciones internacionales como la Unión Europea y la OMS insistan cada vez más en la importancia que tienen la prevención y el control del estrés en el ámbito laboral.

    El concepto de estrés laboral, según aparece en los documentos divulgativos del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (1997) desde una perspectiva integradora, se define como "la respuesta fisiológica, psicológica y de comportamiento de un individuo que intenta adaptarse y ajustarse a presiones internas y externas". El estrés laboral aparece cuando se presenta un desajuste entre la persona, el puesto de trabajo y la propia organización.

    DISTRIBUCIÓN DE PORCENTAJES DEL ÁREA QUE MÁS CONTRIBUYE AL ESTRES

    'Estrés laboral'

    DISTRIBUCIÓN DE PORCENTAJES DEL NIVEL DE ESTRÉS LABORAL

    'Estrés laboral'

    DISTRIBUCIÓN EN FUNCIÓN DEL GRADO DE COMPROMISO

    El 91,4 % está comprometido con los objetivos y finalidades de la orientación.

    'Estrés laboral'

  • SÍNTOMAS QUE PUEDE PROVOCAR EL ESTRÉS LABORAL

  • El estrés supone una reacción compleja a nivel biológico, psicológico y social. La mayor parte de los cambios biológicos que se producen en el organismo cuando está sometido a una reacción de estrés no son perceptibles para el ser humano y se precisan procedimientos diagnósticos para determinar el nivel de la reacción. Sin embargo, a nivel psicológico muchos síntomas producidos por el estrés pueden ser fácilmente identificados por la persona que está sufriendo dichos cambios. La reacción más frecuente cuando nos encontramos sometidos a una reacción de estrés es la ansiedad.

    Los síntomas de estrés más frecuentes son:

    1. A nivel cognitivo-subjetivo: 

    • Preocupación, 

    • Temor, 

    • Inseguridad, 

    • Dificultad para decidir, 

    • Miedo, 

    • Pensamientos negativos sobre uno mismo 

    • Pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros, 

    • Temor a que se den cuenta de nuestras dificultades, 

    • Temor a la pérdida del control, 

    • Dificultades para pensar, estudiar, o concentrarse, etc.

    2. A nivel fisiológico: 

    • Sudoración, 

    • Tensión muscular, 

    • Palpitaciones, 

    • Taquicardia, 

    • Temblor, 

    • Molestias en el estómago, 

    • Otras molestias gástricas, 

    • Dificultades respiratorias, 

    • Sequedad de boca, 

    • Dificultades para tragar, 

    • Dolores de cabeza, 

    • Mareo, 

    • Náuseas, 

    • Molestias en el estómago, 

    • Tiritar, etc.

    3. A nivel motor u observable: 

    • Evitación de situaciones temidas, 

    • Fumar, comer o beber en exceso, 

    • Intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.), 

    • Ir de un lado para otro sin una finalidad concreta, 

    • Tartamudear, 

    • Llorar, 

    • Quedarse paralizado, etc.

    El estrés, además de producir ansiedad, puede producir enfado o ira, irritabilidad, tristeza-depresión, y otras reacciones emocionales, que también podemos reconocer. 

    Pero además de estas reacciones emocionales podemos identificar claramente otros síntomas producidos por el estrés, como son el agotamiento físico, la falta de rendimiento, etc.

    Finalmente, si el estrés es muy intenso y se prolonga en el tiempo, puede llegar a producir enfermedades físicas y desórdenes mentales, en definitiva problemas de salud.

  • CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS LABORAL

  • Inicialmente el estrés puede dinamizar la actividad del individuo provocando un proceso de incremento de recursos (atención, memoria, activación fisiológica, rendimiento, etc.) que hace aumentar la productividad. Sin embargo, cuando este proceso de activación es muy intenso o dura mucho tiempo, los recursos se agotan y llega el cansancio, así como la pérdida de rendimiento.

        Para realizar tareas complejas, o para aumentar la velocidad en tareas simples, se necesita un cierto grado de activación. Sin embargo, un exceso de activación dificulta la realización de dichas actividades.

        Las consecuencias negativas del estrés son múltiples, pero a grandes rasgos, cabe señalar su influencia negativa sobre la salud, así como sobre el deterioro cognitivo y el rendimiento.

        El estrés puede influir negativamente sobre la salud por varias vías, como son:

    1) Por los cambios de hábitos relacionados con la salud,

    2) Por las alteraciones producidas en los sistemas fisiológicos (como el sistema nervioso autónomo y el sistema inmune)

    3) Por los cambios cognitivos (pensamientos) que pueden afectar a la conducta, las emociones y la salud.

     

    • En primer lugar, el estrés modifica los hábitos relacionados con salud, de manera que con las prisas, la falta de tiempo, la tensión, etc., aumentan las conductas no saludables, tales como fumar, beber, o comer en exceso, y se reducen las conductas saludables, como hacer ejercicio físico, guardar una dieta, dormir suficientemente, conductas preventivas de higiene, etc. Estos cambios de hábitos pueden afectar negativamente a la salud y, por supuesto, pueden desarrollarse una serie de adicciones, con consecuencias muy negativas para el individuo en las principales áreas de su vida, como son la familia, las relaciones sociales, el trabajo, la salud, etc. Veamos algunos datos: 

      • En algunas profesiones altamente estresantes hay tasas más altas de tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones; 

      • Esto también es cierto en trabajadores desempleados, frente a lo que tienen trabajo; 

      • Las personas con obesidad presentan niveles de ansiedad más altos que las personas que no presentan obesidad; 

      • Los trastornos de alimentación (anorexia y bulimia) también están muy ligados con ansiedad; 

      • Muchas personas con fobia social tienen problemas con el alcohol. 

    A su vez, el desarrollo de hábitos perniciosos para salud, como es el caso de las adicciones, hace aumentar el estrés. Los programas de intervención para la reducción del peso, o los programas de intervención en adicciones, o el tratamiento de los trastornos de alimentación, etc., deben incluir técnicas de reducción de ansiedad y manejo del estrés, pues cuando así se hace mejoran su eficacia.

     

    • En segundo lugar, el estrés puede producir una alta activación fisiológica que, mantenida en el tiempo, puede ocasionar disfunciones psicofisiológicas o psicosomáticas, tales como dolores de cabeza tensionales, problemas cardiovasculares, problemas digestivos, problemas sexuales, etc. (Labrador y Crespo, 1993); a su vez, el estrés puede producir cambios en otros sistemas, en especial puede producir una inmunodepresión que hace aumentar el riesgo de infecciones (como la gripe) y puede aumentar la probabilidad de desarrollar enfermedades inmunológicas, como el cáncer (Cano Vindel y Miguel Tobal, 1994). Veamos datos: 

      • Los pacientes hipertensos presentan niveles de ansiedad e ira más altos que las personas con presión arterial normal; 

      • Las personas que sufren arritmias, cefaleas, asma, trastornos de piel, disfunciones sexuales, trastornos digestivos, contracturas musculares, etc., por lo general presentan altos niveles de ansiedad; 

      • Los estudiantes en época de exámenes (su principal periodo de estrés) son más vulnerables a la gripe o a enfermedades infecciosas de tipo pulmonar, siendo más vulnerables las personas con alta ansiedad a los exámenes. 

    Los programas de entrenamiento en reducción de ansiedad mejoran el bienestar psicológico en todos estos casos, pero también disminuyen la activación fisiológica y mejoran los síntomas físicos de estas enfermedades (reducción de la presión arterial, disminución de la taquicardia en las arritmias, eliminación del dolor en las cefaleas, etc.

     

    • En tercer lugar, el estrés puede desbordar al individuo de manera que comience a desarrollar una serie de sesgos o errores cognitivos en la interpretación de su activación fisiológica, o de su conducta, o de sus pensamientos, o de algunas situaciones, que a su vez le lleven a adquirir una serie de temores irracionales, fobias, etc., que de por sí son un problema de salud (los llamados trastornos de ansiedad), pero que a su vez pueden seguir deteriorando la salud en otras formas. Por ejemplo, una persona sometida a estrés prolongado puede llegar a desarrollar ataques de pánico, o crisis de ansiedad, que son fuertes reacciones de ansiedad, que el individuo no puede controlar, con fuertes descargas autonómicas, temor a un ataque al corazón, etc. Durante esta crisis el individuo interpreta erróneamente su activación fisiológica y piensa que le faltará el aire (cuando realmente está hiperventilando), o que morirá de un ataque al corazón, o que se mareará y caerá al suelo, o que se volverá loco, etc. Posteriormente, estos ataques de pánico suelen complicarse con una agorafobia (evitación de ciertas situaciones que producen ansiedad), con una dependencia de los ansiolíticos, a veces con reacciones de depresión por no poder resolver su problema, etc. (Peurifoy, 1993; Cano Vindel, 2002). Estos trastornos de ansiedad son mucho más frecuentes en mujeres que en varones (de 2 a 3 veces más frecuentes), pero por lo general una crisis de ansiedad coincide con un periodo de mucho de estrés que se ha prolongado un cierto tiempo. Entre un 1,5% y un 3,5% de la población sufre trastornos de pánico con o sin agorafobia. La edad de aparición se encuentra entre los 17 y los 35 años, justo en su edad más productiva.

        El estrés también puede ocasionar una serie de perturbaciones sobre los procesos cognitivos superiores (atención, percepción, memoria, toma de decisiones, juicios, etc.) y un deterioro del rendimiento en contextos académicos o laborales (Cano Vindel y Miguel Tobal, 1996), laborales (Cano Vindel y Miguel Tobal, 1995), etc. Así, por ejemplo, los estudiantes con alta ansiedad de evaluación presentan una disminución del rendimiento, mientras que los programas de entrenamiento en reducción de ansiedad a los exámenes no sólo reducen ésta, sino que mejoran el rendimiento académico, aumentando la nota media.

        El estudio de cómo el estrés provoca interferencias sobre los llamados procesos cognitivos superiores y sobre el rendimiento se ha llevado a cabo fundamentalmente desde una perspectiva cognitivo-emocional y, sin duda, la emoción con la que más se ha trabajado a la hora de estudiar esta influencia negativa sobre los procesos cognitivos ha sido la ansiedad.

  • EPIDEMIOLOGIA Y COSTES DEL ESTRÉS LABORAL

  • Según un estudio de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (1999) el 28% de los trabajadores europeos padece estrés:

    • El 20% padece burnout

    • Más de la mitad de los 147 millones de trabajadores afirman que trabajan a altas velocidades y con plazos ajustados

    • Más de un tercio no pueden ejercer ninguna influencia en la ordenación de las tareas

    • Más de un cuarto no puede decidir sobre su ritmo de trabajo

    • Un 45% afirma realizar tareas monótonas

    • Para un 44% no hay posibilidad de rotación

    • El 50% realiza tareas cortas repetitivas

    • Se piensa que estos «estresores» relacionados con el trabajo han contribuido a importantes manifestaciones de enfermedad:

      • Un 13% de los trabajadores se quejan de dolores de cabeza

      • Un 17% de dolores musculares

      • Un 20% de fatiga

      • Un 28% de «estrés»

      • Un 30% de dolor de espalda

      • Muchos otros, de enfermedades que pueden poner en peligro la vida

    • Una estimación moderada de los costes que origina el estrés relacionado con el trabajo apunta a unos 20 000 millones de euros anuales

        Como puede verse en este resumen, no se han considerado otros costes que suele acarrear el estrés como es el caso de los desórdenes mentales, principalmente los trastornos de ansiedad. Más de un 15% de personas (según los estudios más recientes, esta cifra podría alcanzar incluso el 25%) a lo largo de su vida sufrirán algún trastorno de ansiedad, como por ejemplo ataques de pánico y agorafobia, que lo padecen entre un 1'5 y un 3'5% de personas. El estrés laboral puede ser un factor de vulnerabilidad para llegar a sufrir este tipo de trastornos, aunque no es el único.

        Las personas estresadas acuden generalmente en primera instancia al médico. Sus quejas más habituales suelen ser ansiedad, dolor y depresión. Pues bien, en el año 2001, si tenemos en cuenta los datos "sólo" de la receta médica oficial, en España se consumieron casi 35 millones de envases de fármacos de tipo ansiolítico o tranquilizante. Casi un envase por habitante. 

        En cuanto a los depresivos, de los tipos que hoy en día más se consumen, en el mismo año se recetaron oficialmente más de 14 millones de envases.

        De las personas que acuden al médico de atención primaria, el 21% de los pacientes consume ansiolíticos y/o antidepresivos.

        De todas estas cifras sobre abuso de fármacos lógicamente no podemos hacer responsable al estrés laboral. Sin embargo, el estrés laboral también es responsable de una parte de este problema.

  • FACTORES PSICOSOCIALES

  • El estrés hoy en día se considera como un proceso interactivo en el que influyen los aspectos de la situación (demandas) y las características del sujeto (recursos). Si las demandas de la situación superan a los recursos del individuo, tenderá a producirse una situación de estrés en la que el individuo intentará generar más recursos para atender las demandas de la situación.

    Los factores psicosociales que inciden en el estrés laboral tienen que ver con las demandas de la situación (o contexto laboral) y con las características del individuo.

     (Tomado de: Merín Reig, Cano Vindel y Miguel Tobal, 1995, p. 118)

     

    La importancia que las características contextuales (entorno de trabajo) tienen para determinar la respuesta del individuo está en función del grado de precisión o ambigüedad que dicho contexto presente. Es decir, cuando una situación tiene mucha "fuerza", las variables personales son poco importantes porque el comportamiento está muy pautado. Por el contrario, si la situación no es clara, se presta a la interpretación del sujeto. En este caso, las características del individuo son más determinantes de su conducta.

    ¿Existen profesiones más estresantes que otras? Obviamente, sí. La naturaleza de cada trabajo exige una mayor o menor cantidad de recursos a los trabajadores, independientemente de sus diferencias individuales. Unos trabajos exigen prisa, inmediatez, otros exigen precisión, exactitud, otros exigen un gran esfuerzo físico, otros un gran esfuerzo mental, otros acarrean una gran responsabilidad, pues las consecuencias de un error pueden ser vitales, etc.

    En el ámbito laboral, los estresores que se presentan influyen de forma importante en el sujeto. Como se muestra en la tabla 1 (Casalnueva y Di Martino, 1994), existen profesiones con niveles de estrés más altos que otros. En esta tabla, elaborada por el Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Manchester, se evalúa el grado de estrés de las distintas profesiones de 0 a 10.

     

    Tabla 1. Nivel de estrés en determinadas profesiones (Casalnueva y Di Martino, 1994)

     

     Mineros

     Policías

     Trabajadores de la construcción

     Pilotos de líneas aéreas

     Periodistas

     Dentistas

     Médicos

     Enfermeros

     Conductores de ambulancia

     Músicos

     Profesores

     Directores de personal

          8.3

          7.7

          7.5

          7.5

          7.5

          7.3

          6.8

          6.5

          6.3

          6.3

          6.2

          6.0

     

    La consecuencia inmediata que se puede extraer de la tabla anterior es que existen situaciones laborales objetivas, con mucha fuerza contextual que son potencialmente más estresantes que otras. Al menos, así son valoradas por las muestras de los distintos colectivos de trabajadores que han sido seleccionados en este estudio (Merín Reig, Cano Vindel y Miguel Tobal, 1995, p. 118).

     Ahora bien, además de tener en cuenta la profesión, el contexto laboral, debemos tener en cuenta las diferencias individuales. Así, dos personas en un mismo puesto de trabajo pueden responder de manera muy diferente. Por ejemplo, uno puede estresarse y otro no.

    Cualquier situación o condición que presiona al individuo en su actividad laboral puede provocar la reacción de estrés. E incluso, en ocasiones, aunque la situación objetivamente no sea muy estresante (por ejemplo, puede que sea agobiante para un individuo, pero que no lo sea para otro), si un individuo interpreta dicha situación como un peligro, o como una amenaza potencial, surgirá la reacción de estrés. Por lo tanto, aunque hagamos un listado exhaustivo de factores que pueden desencadenar estrés, dicho listado será siempre incompleto. No obstante los siguientes factores han sido recogidos en un amplio informe sobre el estrés laboral de la Comisión Europea (2000):

    • Exceso y falta de trabajo

    • Tiempo inadecuado para completar el trabajo de modo satisfactorio para nosotros y para los demás

    • Ausencia de una descripción clara del trabajo, o de la cadena de mando

    • Falta de reconocimiento o recompensa por un buen rendimiento laboral

    • No tener oportunidad de exponer las quejas

    • Responsabilidades múltiples, pero poca autoridad o capacidad de tomar decisiones

    • Superiores, colegas o subordinados que no cooperan ni nos apoyan

    • Falta de control o de satisfacción del trabajador por el producto terminado fruto de su trabajo

    • Inseguridad en el empleo, poca estabilidad de la posición

    • Verse expuesto a prejuicios en función de la edad, el sexo, la raza, el origen étnico o la religión

    • Exposición a la violencia, a amenazas o a intimidaciones

    • Condiciones de trabajo físico desagradables o peligrosas

    • No tener oportunidad de servirse eficazmente del talento o las capacidades personales

    • Posibilidad de que un pequeño error o una inatención momentáneos tengan consecuencias serias o incluso desastrosas

    • Cualquier combinación de los factores anteriores

  • CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONA

  • Numerosos investigadores han demostrado que existe una influencia de ciertas características personales en la producción de estrés. Esto no quiere decir que el solo hecho de tener una serie de características personales determinadas desencadenen por sí mismas el estrés, sino que aumenta la vulnerabilidad de esos sujetos para que cuando se den unas determinadas situaciones o demandas, el sujeto tenga más probabilidades de sufrir una situación de estrés.

    El modo de actuación de estas características en la generación del estrés proviene de la descompensación, desequilibrio o incongruencia entre lo que exteriormente es demandado u ofrecido y lo que los individuos necesitan, desean o son capaces de hacer. Hay que considerar que esas características están afectadas por una gran variabilidad interindividual e, incluso, también son variables en un mismo individuo a lo largo de su historia personal. Las características personales a las que nos vamos a referir son aquellas que se ha constatado que tienen algún tipo de relación en la generación del estrés.

    Entre estas características personales existen ciertos aspectos de la personalidad que hacen a las personas más vulnerables al estrés:

    • Personalidad tipo A: Hace referencia a una tipología de personalidad característica que se manifiesta en ciertos sujetos como un interés desmesurado por la perfección y por el logro de metas elevadas, una implicación muy profunda con su profesión (hasta el punto de considerar el trabajo como el centro de su vida), que lleva al desarrollo de grandes esfuerzos, a una tensión constante, a una incapacidad de relajarse y a una preocupación constante por el tiempo (nunca encuentran tiempo suficiente para hacer todo lo que quisieran). Estos sujetos son activos, enérgicos, competitivos, ambiciosos, agresivos, impacientes y diligentes. Este tipo de personalidad no es un rasgo estático de personalidad sino un estilo de comportamiento con el que las personas responden habitualmente ante las situaciones y circunstancias que les rodean. Actúa como un condicionante que hace al sujeto más sensible al estrés.

    • Dependencia: Las personas poco autónomas toleran mejor un estilo de mando autoritario (supervisión estricta) y un ambiente laboral muy normalizado y burocratizado. Sin embargo, tienen más problemas en situaciones que implican tomar decisiones o cualquier tipo de incertidumbre y ambigüedad que las personas más independientes. Tienen más facilidad para delimitar el ámbito laboral del extralaboral y, por lo tanto, les permite abstraerse mejor de la posible problemática en su ámbito laboral.

    • Ansiedad: Las personas ansiosas experimentan mayor nivel de conflicto que las no ansiosas.

    • Introversión: Ante cualquier problemática, los introvertidos reaccionan más intensamente que los extrovertidos, ya que son menos receptivos al apoyo social.

    • Rigidez: Las personas rígidas presentan un mayor nivel de conflicto y de reacciones desadaptadas, especialmente en situaciones que implican un cambio y que requieren un esfuerzo adaptativo, que las personas flexibles.

    • La formación, las destrezas y conocimientos adquiridos, la experiencia y la capacidad (intelectual y física): Tienen capital importancia como fuente de estrés, por la posible incongruencia que se puede dar entre la posición ocupada (o el trabajo desempeñado) y la capacidad o capacitación del trabajador. Así, la posición ocupada puede requerir de capacidades y conocimientos superiores al nivel de preparación de la persona, o bien al contrario, la capacidad de la persona puede estar por encima de lo que requiere el puesto que ocupa y ser esto una fuente de frustración e insatisfacción.

    • La mala condición física y los malos hábitos de salud: Pueden disminuir de alguna manera la capacidad de enfrentarse a los problemas de trabajo.

    Existen otros aspectos que se consideran como posibles estresores, con un carácter más activo, ya que actúan como demandas de la persona en la medida que modulan las intenciones y las conductas del individuo, el grado de autoexigencia, o lo que el individuo exige al entorno:

    • Las necesidades del individuo: Necesidad de contacto social, de intimidad, de reconocimiento personal, de autorrealización...

    • Las aspiraciones: Deseos de logro personal, de alcanzar un determinado estatus, de dominar y controlar el trabajo...

    • Las expectativas: Esperanzas que el individuo tiene de obtener de su trabajo ciertos beneficios personales, sociales...

    • Los valores: La adhesión al principio de autoridad, importancia del trabajo o del status...

    Algunos autores creen que el estrés es producido de manera primordial por estas características personales debido a una descompensación o a una deficiente correspondencia entre la capacidad o la habilidad del individuo y las expectativas o aspiraciones de ese individuo. Sin embargo, parece más adecuado analizar la dinámica que se da en el estrés a partir de la interrelación y la comparación que se establece entre las demandas del trabajo y las características de la persona.

  • EVALUACIÓN DEL ESTRÉS LABORAL

  • Los programas de prevención y control del estrés laboral deben partir de una evaluación multidimensional del proceso de estrés, es decir, de aquellos factores personales, interpersonales y organizacionales que intervienen en la generación del estrés en el trabajo. Puede deducirse, por tanto, que el estrés no puede ser analizado de forma aislada. El estudio del estrés en el trabajo va a requerir el conocimiento de elementos esenciales tales como:

    - Estresores: condiciones físicas y psicosociales del trabajo.

    - Percepción del estrés: evaluación cognitiva del individuo en su apreciación de las demandas ambientales y los recursos de los que dispone.

    - Variables moderadoras: características personales e interpersonales que pueden determinar la vulnerabilidad al estrés tales como: patrón de conducta, autoeficacia, locus de control, estrategias de afrontamiento, apoyo social.

    - Respuestas al estrés: fisiológicas, comportamentales, cognitivas.

    - Consecuencias sobre la salud, las relaciones interpersonales en el trabajo, la satisfacción laboral, rendimiento en el trabajo, etc.

    En definitiva, para evaluar el estrés laboral es necesario utilizar diferentes instrumentos que se refieran a aspectos relacionados tanto con la situación laboral como con el individuo. Los instrumentos de evaluación que resultan más útiles son:

    - Listas de control para determinar los diferentes ámbitos de una organización relacionados con el contenido del trabajo y las relaciones sociales que pueden ocasionar estrés en los profesionales sanitarios.

    - Cuestionarlos, escalas e inventarlos que permiten obtener información sobre la forma en que son percibidos los estresores, así como las características personales y estrategias de afrontamiento ante un evento estresante.

    - Indicadores bioquímicos y electrofisiológicos para la medición de las respuestas fisiológicas.

    - Cuestionarlos sobre problemas de salud que pueden ser ocasionados por el estrés.

    - Sistemas de registro administrativo para evaluar, por ejemplo, el absentismo y la incapacidad laboral.

    A continuación, voy a comentar algunos de estos métodos diseñados para la evaluación del estrés laboral:

  • LISTAS DE CONTROL

  • Las listas de control son un instrumento que permite la autoevaluación de los propios profesionales de salud con el objetivo de identificar los riesgos (estresores) en el puesto de trabajo que pueden causar el estrés. Constituyen, pues, el primer paso para la evaluación de riesgos laborales.

    Una de estas listas de control es la elaborada por la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (1933)1. Contiene cuatro listas de control referentes a los siguientes aspectos: contenido y organización del trabajo; condiciones de trabajo; condiciones de empleo (política organizacional) y relaciones en el trabajo. Cada una de estas listas presenta una serie de preguntas en formato sí/no. Con la suma de sus respuestas se obtendrá una puntuación total donde a mayor puntuación, mayor el número de problemas identificados que pueden ser generadores de estrés.

  • CUESTIONARIOS

  • Un cuestionario específico para estudiar el nivel de estrés en profesionales de la salud es el elaborado por A. Reig y A. Caruana (1990) . Este cuestionario contiene 67 ítems y evalúa diversas fuentes de estrés laboral clasificadas en 7 factores:

    Factor I: Contacto con el dolor y la muerte.

    Factor II: Conflictos con pacientes y sus familiares.

    Factor III: Conflictos con los superiores.

    Factor IV: Situaciones urgentes y graves.

    Factor V: Aspectos carenciales (fuentes de insatisfacción).

    Factor VI: Estrés emocional.

    Factor VII: Sobrecarga laboral.

    Los ítems se responden con una escala de 1 a 5 puntos, indicando el grado en que cada afirmación supone una fuente de estrés en el trabajo. Los valores asignados son: (1) no me produce tensión; (2) tensión leve; (3) tensión moderada; (4) bastante tensión y (5) mucha tensión. El sumatorio de las puntuaciones dadas es un indicador del estrés laboral.

  • INSTRUMENTOS DE MEDIDA

  • [i] Este instrumento es uno de los más utilizados. Sin embargo ha recibido críticas con respecto al funcionamiento de las dos últimas subescalas que lo forman (Despersonalización y Falta de realización personal). En este sentido García Izquierdo y Velandrino (1992) han desarrollado una escala (EPB) adaptada a la población española, centrada en el cansancio emocional.

     

    [ii] Rodriguez-Marín et al. (1992) han adaptado el cuestionario de Folkman y Lazarus a población española denominándole “Cuestionario de Formas de Afrontamiento de Acontecimientos Estresantes”.

     

    [iii] Este instrumento presentado por Kompier y Levi (1994), está diseñado a partir de otros cuestionarios importantes en el ámbito laboral. Estos son:

      • Job Content Questionnaire (Karask, 1985)

      • Dutch Work and Health Questionnaire (Smulders, de Winter y Gründemann, 1992)

      • NOVA-WEBA (Dhondt y Houtman, 1992)

      • WEBA Y NOVA-WEBA relativos a la salud y el bienestar de los trabajadores  (Houtman, Bloemhoff, Dhondt y Terwee, 1994). De este instrumento no conocemos ningún trabajo publicado que confirme su validez y fiabilidad, pero parece muy completo y por lo tanto podría ser interesante realizar algún estudio psicométrico con él.

    INSTRUMENTO

    Variables Contextuales

    Variables  Individuales

    Consecuencias del estrés laboral

    SCOPE

    (Brengelmann, 1986).

    ð    Desencadenantes del estrés

    ð     Estrategias equivocadas

    ð    Estrategias positivas

    ð    Reacciones comportamentales

    ð    Reacciones somáticas

    Occupational Stress Inventory

    (Cooper et al., 1988).

     

    ð    Fuentes de estrés.

     

    ð     Locus de   Control.

    ð    Interpretación de los eventos estresantes.

    ð    Satisfacción Laboral

    ð     Salud Mental

    ð     Respuestas de estrés.

    Maslach Burnout Inventory. 

    (Maslach & Jackson, 1986).[i]

     

     

    ð    Cansancio Emocional

    ð    Despersonalización

    ð     Falta de realización personal

    Work Stress Inventory  Scale.

    (Moos et al., 1974).

    ð    Estructura social del puesto de trabajo

     

     

    Ways of Coping

    (Folkman y Lazarus, 1980, 1985).[ii]

     

    ð     Estrategias de afrontamiento

     

    COPE Inventory

    (Carver et al. 1989).

     

    ð      Estrategias de afrontamiento

     

    Inventario de Valoración y Afrontamiento (IVA)

    (Cano Vindel y Miguel-Tobal, 1992)

     

    ð     Valoración  (3 tipos) de situación laboral estresante

    ð     Estrategias de afronta­ miento (6 tipos)

     

    Cuestionario de Satisfacción Laboral.   

    (Meliá y Peiró, 1989).

    ð    Supervisión

    ð    Ambiente físico

    ð    Prestaciones recibidas

     

     

    Cuestionario sobre el estrés en el lugar de trabajo.

    (Kompier y Levi, 1995)[iii]

    ð    Exigencias del trabajo.

    ð    Condiciones de empleo

    ð    Apoyo del supervisor y de los compañeros

    ð    Facultades de decisión

    ð    Utilización de las capacitaciones.

     

    Escala de Apercepción del Estrés.

    (Fernández Seara, 1992).

    ð    Escala general de estrés

    ð    Acontecimientos vitales

    ð    Estrés en ancianos

    ð    Estrés sociolaboral

    ð    Estrés en la conducción

     

     

  • PREVENCIÓN DEL ESTRÉS

    • ¿Se puede prevenir el estrés relacionado con el trabajo?

    Cabe abordar el estrés relacionado con el trabajo en cuatro niveles: 

    • El del trabajador,

    • El de la empresa,

    • El del país, y

    • El de la Unión Europea.

    En cualquiera de los casos, son las personas quienes crean las condiciones, que están abiertas a posibles acciones por parte de todos los implicados. 

     

    Siempre hay que empezar por identificar los generadores de estrés relacionados con el trabajo, las reacciones de estrés y la enfermedad relacionada con el estrés. Hay varias razones para ello: 

    • El estrés es un problema para el trabajador, para su empresa y para la sociedad.

    • Los problemas de estrés en el trabajo van en aumento.

    • Luchar contra ellos es un imperativo legal, en virtud de la Directiva marco sobre salud y seguridad de la UE (véase más abajo).

    • Muchos de los generadores de estrés y de sus consecuencias son evitables y pueden adaptarse si todos los implicados en el mercado de trabajo colaboran en su propio interés y en interés mutuo.

    De conformidad con la Directiva marco de la UE, el empresario «deberá garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo». Entre los principios de prevención de la Directiva se incluyen «evitar los riesgos», «combatir los riesgos en su origen» y «adaptar el trabajo a la persona». Además, la Directiva establece el deber que tienen los empresarios de «planificar la prevención buscando un conjunto coherente». Por este motivo la Comisión Europea publicó su Guía (Levi, 2000) para sentar las bases de estos esfuerzos. 

     

    A partir del control en puestos de trabajo concretos y del seguimiento a escala nacional y regional, habrá que prevenir o contrarrestar el estrés relacionado con el trabajo mediante un nuevo diseño del puesto (por ejemplo, mediante la capacitación de los empleados para que accedan a los recursos y desarrollo de las capacidades personales, así como evitando tanto la sobrecarga como la falta de trabajo), mejorando el apoyo social y ofreciendo compensaciones razonables por el esfuerzo realizado por los trabajadores, todo ello como partes integrantes del sistema de gestión global. También, por supuesto, adaptando los factores físicos, químicos y psicosociales del puesto de trabajo a las capacidades, necesidades y expectativas razonables de los trabajadores, todo ello en línea con lo establecido en la Directiva marco de la UE y con el artículo 152 del Tratado de Ámsterdam, según con el cual «Al definirse y ejecutarse todas las políticas y acciones de la Comunidad se garantizará un alto nivel de protección de la salud humana». 

     

    Entre las acciones de apoyo no sólo figura la investigación, sino también la adaptación (de acuerdo con dichos objetivos) de los planes de estudio de las escuelas de comercio, de tecnología, los de medicina y de ciencias sociales y del comportamiento, así como en la formación inicial y continua de los inspectores de Trabajo, directores y supervisores. 

     

    De conformidad con las Conclusiones de la Presidencia Sueca de la UE (Consejo Europeo de Estocolmo, 2001), recuperar el pleno empleo (en la UE) no sólo conlleva centrarse en más trabajos, sino también en mejores trabajos. 

     

    Habría que hacer más esfuerzos por promover un buen entorno de trabajo para todos, incluyendo la igualdad de oportunidades para los discapacitados, la igualdad entre géneros, empresas buenas y flexibles que permitan reconciliar mejor la vida laboral y la personal, el aprendizaje durante toda la vida, la salud y la seguridad en el trabajo, la implicación de los empleados y la diversidad en la vida laboral. 

     

    • ¿Cómo se puede prevenir el estrés?

    Para identificar el estrés relacionado con el trabajo, sus causas y sus consecuencias, tenemos que controlar el contenido y las condiciones de nuestro trabajo, los términos del contrato, las relaciones sociales en la empresa, la salud, el bienestar y la productividad. La Guía de la UE contiene muchas referencias de listas de comprobación sencillas y a cuestionarios para que todos los interesados puedan hacerlo. 

     

    Cuando todos los actores del mercado sepan «dónde les aprieta el zapato», podrá procederse a «adaptar el zapato» para que le vaya bien el «pie», es decir, reducir las condiciones generadoras de estrés en el lugar de trabajo, gran parte de lo cual puede hacerse mediante cambios más bien sencillos para una empresa, como son: 

    • Dar al trabajador el tiempo necesario para realizar su trabajo satisfactoriamente.

    • Dar al trabajador una descripción clara del trabajo.

    • Recompensar al trabajador por un buen rendimiento laboral.

    • Crear vías para que el trabajador tenga la oportunidad de exponer sus quejas, y tomarlas seriamente en consideración con diligencia;

    • Armonizar la responsabilidad y la autoridad del trabajador.

    • Clarificar los objetivos y la filosofía de la empresa y adaptarlos a los propios objetivos e ideales del trabajador, siempre que sea posible.

    • Favorecer el control o la satisfacción del trabajador por el producto terminado fruto de su trabajo.

    • Fomentar la tolerancia, la seguridad y la justicia en el lugar de trabajo.

    • Eliminar las exposiciones a factores físicos peligrosos.

    • Estudiar los fallos y los aciertos, sus causas y sus consecuencias, de actuaciones pasadas en materia de salud y seguridad en el trabajo, con vistas a acciones futuras;

    • Aprender a evitar los fallos y a fomentar los aciertos, para una mejora gradual del entorno de trabajo y de la salud (véase más adelante para el control interno).

    Los tres interlocutores del mercado de trabajo pueden desear, a escala de la empresa o a nivel nacional, estudiar posibles mejoras organizativas para prevenir el estrés y la enfermedad relacionados con el trabajo, por lo que respecta a: 

    • Horarios de trabajo: Diseñar horarios de trabajo para que no entren en conflicto con las exigencias y responsabilidades no relacionadas con el trabajo. Los horarios de los turnos rotatorios deberían ser estables y predecibles, con una rotación que vaya en sentido mañana-tarde-noche.

    • Participación/control: Permitir que los trabajadores tomen parte en las decisiones o actuaciones que afecten a sus puestos de trabajo.

    • Carga de trabajo: Asegurarse de que las tareas sean compatibles con las capacidades y los recursos del trabajador, y prever un tiempo de recuperación en el caso de tareas especialmente arduas, físicas o mentales.

    • Contenido: Diseñar las tareas para que tengan sentido, estimulen, den un sentimiento de satisfacción y la oportunidad de poner en práctica los conocimientos.

    • Roles: Definir claramente los roles y las responsabilidades en el trabajo.

    • Entorno social: Brindar oportunidades de interacción social, incluidos el apoyo social y emocional y la ayuda mutua entre compañeros de trabajo.

    • Control interno

    Las actuaciones para reducir el estrés nocivo relacionado con el trabajo no tienen por qué ser complicadas, requerir mucho tiempo o conllevar costes prohibitivos. Uno de los planteamientos más sensatos, realistas y de bajo coste es el denominado control interno. 

     

    Se trata de un proceso de autorregulación en el que colaboran estrechamente todos los implicados. De su coordinación puede encargarse, por ejemplo, un servicio interno de salud en el trabajo, o un inspector de trabajo, una enfermera del trabajo o de salud pública, un asistente social, un fisioterapeuta o alguien de la sección de personal. 

     

    El primer paso consiste en determinar la incidencia, prevalencia, gravedad y tendencias de las exposiciones a factores de estrés relacionados con el trabajo, sus causas y sus consecuencias para la salud, por ejemplo, mediante alguno de los muchos instrumentos de evaluación que figuran en la Guía de la UE. 

    A partir de estos hallazgos, se analizan luego las características de dichas exposiciones y cómo se reflejan en el contenido, la organización y las condiciones de trabajo. ¿Pueden ser necesarias, suficientes o coadyuvantes para causar estrés relacionado con el trabajo y conducir a la enfermedad? ¿Es posible cambiar dichas características? ¿Son tales cambios aceptables para los interesados? 

     

    El tercer paso es que los afectados diseñen un paquete integrado de intervenciones, que aplicarán para prevenir el estrés relacionado con el trabajo y para fomentar tanto su bienestar como su productividad. Lo ideal es combinar enfoques de arriba abajo y de abajo arriba. 

     

    Hay que evaluar los resultados a corto y largo plazo de dichas intervenciones, en cuanto a los siguientes aspectos: 

    • Las exposiciones a los generadores de estrés.

    • Las reacciones de estrés.

    • La incidencia y prevalencia de enfermedad.

    • Los indicadores de bienestar.

    • La productividad, habida cuenta de la calidad y de la cantidad de Los productos o servicios.

    • Los costes y los beneficios, en términos económicos.

    Si las intervenciones no producen efecto, o si su efecto es negativo, en alguno de los ámbitos mencionados, los implicados quizá deban reconsiderar lo que conviene hacer, cómo, cuándo, quién debe hacerlo y para quién. En cambio, si los resultados son positivos en su conjunto, los participantes pueden querer proseguir o ampliar sus tareas en la misma línea. Se trata, sencillamente, de aprender de la experiencia de manera sistemática. Si así lo hacen durante un largo lapso de tiempo, el lugar de trabajo se convierte en ejemplo de aprendizaje de empresa. 

     

    Las experiencias con estas intervenciones suelen ser muy positivas, no sólo para los empleados y en términos de estrés, salud y bienestar, sino también para la función y el éxito de las empresas, y para la colectividad. Si se llevan a cabo como se propone, pueden generar una situación ventajosa para todas las partes. 

    • Intervención centrada en el individuo

    La intervención centrada en el individuo es la que se lleva a cabo con mayor frecuencia y consiste en entrenar a los sujetos para mejoren sus recursos y habilidades para controlar y manejar el estrés.

    • Intervención centrada en la organización

    En cuanto a la intervención sobre el estrés laboral desde la perspectiva de la organización se pueden poner en marcha programas concretos de reducción del estrés en el trabajo, contando siempre con un buen técnico, así como con la colaboración de los propios trabajadores. En principio hace falta voluntad de todas las partes que componen la organización. 

        Muchas veces el estrés laboral lo produce la mala organización, los malos hábitos desarrollados en la forma de abordar las tareas, los procedimientos irracionalmente costosos, en mayor medida que la tarea en sí que comporta la actividad laboral. Por ejemplo, para la policía con frecuencia resulta más estresante, produciendo un mayor grado de insatisfacción, la burocracia y la mala organización que su tarea en sí de detener delincuentes, a veces peligrosos.

        La colaboración de los trabajadores es fundamental para denunciar los procedimientos estresantes que han de ser modificados, así como para proponer soluciones alternativas a los viejos hábitos.

    Intervención sobre el estrés desde la empresa

    'Estrés laboral'

  • Gestión del estrés

  • Los empleados deben estudiar detenidamente los sistemas de que disponen para evaluar, prevenir y gestionar el estrés laboral.

    Es preciso que conozca los sistemas y recursos con los que cuenta su organización para gestionar el estrés.

    Los recursos internos pueden incluir los servicios de salud ocupacional, el departamento de gestión de recursos humanos (personal), los departamentos de formación u otras personas responsables de bienestar y la salud de los empleados.

    Los problemas individuales complejos, difíciles y que no puedan gestionarse internamente deberán ser tratados por un consejero psicólogo, un psicólogo clínico, un orientador o un médico especialista en salud ocupacional, quien podrá consultar el caso con un médico generalista o con otros especialistas si lo considera necesario.

    La identificación de la existencia de grupos en situación de riesgo en la entidad es esencial y debe acompañarse de un examen de los recursos institucionales de que se dispone para la gestión del estrés laboral.

    ORIENTACIONES GENERALES PARA LA GESTION DEL ESTRÉS

  • Elabore una lista de sus tareas por orden de importancia y establezca un horario al principio de cada día.

  • Tómese breves descansos, con intervalos regulares a lo largo del día. Haga una relajación breve, o estírese o respire profundo y tranquilamente durante 2 ó 3 minutos cada hora.

  • Vigile su postura y controle periódicamente que no está tenso y que su cuerpo está bien apoyado.

  • Consuma alimentos sanos. Limite la cantidad de estimulantes y toxinas (como cafeína, alcohol, tabaco, dulces) que ingiere cada día.

  • Acuéstese por lo menos media hora antes de lo habitual y levántese un cuarto de hora antes de lo necesario. Establezca y realice ejercicios estimulantes por la mañana.

  • Reduzca todo lo posible el estrés que le rodea (p. ej. Asegúrese de que su lugar de trabajo y/o su hogar tienen buena luz, un asiento cómodo, bajo nivel de ruidos y que están ordenados).

  • Establezca citas frecuentes para hablar y compartir con personas que lo escuchen y que se preocupen por Vd. y por los asuntos que le afectan.

  • Libere sus emociones reprimidas en cuanto pueda: gruñir, gritar, golpear almohadones, pegar con una raqueta el colchón, etc., inicie la práctica de un deporte o pasatiempo que le permita liberar sus frustraciones reprimidas.

  • Permita a su mente desconectarse al menos dos veces al día, una de ellas por medio de la música, un libro o programa de televisión preferidos y otra utilizando técnicas como la relajación.

  • Realice al menos 10 ó 15 minutos de ejercicio físico moderado cada día ,3 sesiones de 20 minutos de ejercicio más fuerte cada semana.

  • Utilice técnicas de relajación profunda durante al menos 20 minutos una vez por semana (p. ej.: una cinta relajación, sauna, masaje o un simple baño de aromaterapia).

  • Planee actividades diversas al principio de la semana para estimular su humor y su espontaneidad.

  • NORMATIVA LABORAL

  • La Directiva Marco de la Unión Europea, en materia de Salud y Seguridad, obliga al empresario a reconocer los factores de estrés y a corregirlos. Esta directiva, establece entre otras cuestiones, que el empresario "deberá garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo (...) con arreglo a los siguientes principios generales de prevención: evitar los riesgos, evaluar los riesgos que no se puedan evitar, combatir los riesgos en su origen, adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así como en la elección de los equipos de trabajo y los métodos de trabajo y producción, con miras, en particular, a atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos de los mismos en la salud".

    España como Estado Miembro de la Unión Europea adoptó a través de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995 de 8 de noviembre), esta normativa comunitaria y así, en su artículo 18.1.a, estableció que el empresario adoptará las medidas adecuadas para que los trabajadores reciban todas las informaciones necesarias en relación con los riesgos para la seguridad y la salud en el trabajo.

    Así mismo y como desarrollo de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se aprobó por Real Decreto en enero de 1997 el Reglamento de los Servicios de Prevención, y en su Sección 1ª que trata sobre la evaluación de los riesgos, establece en su Art. 3.1.a, que el empresario deberá eliminar o reducir el riesgo, mediante medidas de prevención en el origen, organizativas, de protección colectiva, de protección individual o de formación e información a los trabajadores.

  • ESTRESORES

  • DEFINICIÓN

  • Todo suceso, situación o persona que encontramos en nuestro medio ambiente externo pude ser estresor.

    La respuesta al estrés es el esfuerzo de nuestro cuerpo por adaptarse o, con mayor precisión, por mantener la homeostasis. Experimentamos ESTRÉS cuando no podemos mantener o recuperar este equilibrio personal. Si no se percibe una amenaza externa, no hay necesidad de adoptar una postura de adaptación y no puede haber ESTRÉS. Puesto que las condiciones correctas casi cualquier cosa pueden producir una respuesta, se desprende que también casi cualquier cosa puede convertirse en un estresor. Por esta razón es imposible elaborar una lista finita de estresores y decir “evite estos y usted llevara una vida libre de ESTRÉS “. Sin embargo, prácticamente hablando, algunas condiciones externas tienen mucho mayor probabilidad de operar como estresores que otras

    Ejemplo de estresor: Vamos a administrar un antibiótico, y en el momento en el que se tiene la aguja en el reservorio del sistema de suero para introducirlo, nos damos cuenta de que nos hemos equivocado de paciente, y que el antibiótico está prescrito para el paciente de la cama de al lado. Al comprobar el nombre, verificamos que el paciente al que casi introducimos la medicación confundida es alérgico a los antibióticos. Esta situación seria un estresor que puede provocar una respuesta de estrés.

  • TIPOS DE ESTRESORES LABORALES

  • Hay algunas profesiones que son fuente de estrés. La enfermería es, sin duda, una profesión generadora de gran estrés, ya que se viven situaciones de gran intensidad emocional.

    Las fuentes de estrés, se clasifican en:

    - Sucesos vitales intensos y extraordinarios. Aparece cuando se producen situaciones de cambio como separación matrimonial, despidos de trabajo, muerte de familiares próximos, etc.

    - Sucesos diarios estresantes de pequeña intensidad. Según algunos autores este tipo de sucesos pueden provocar efectos psicológicos y biológicos más importantes que los que puedan generar acontecimientos más drásticos como la muerte de un familiar próximo.

    - Sucesos de tensión crónica mantenida: Son aquellas situaciones capaces de generar estrés mantenido durante períodos de tiempo más o menos largos. El estrés que supone tener un hijo que tiene problemas cada día a consecuencia de una enfermedad, drogadicción, etc.

  • ESTRESORES DEL MEDIO AMBIENTE

  • Todos los Estresores son ambientales, en el sentido de que son parte del medio ambiente. Sin embargo, muchos aspectos del ambiente o muchas formas de clasificar los estímulos ambientales. Algunos aspectos del ambiente son físicos, son antropológicos y otros más son sociológicos. El ESTRÉS es la respuesta psicológica a estos diversos estímulos ambientales.

    Si tuviéramos que categorizar la mayoría de los estresores, diríamos que la mayoría de en los son parte del ambiente psicológico o sociológico. No obstante una categoría de estresores no encaja muy bien en esta descripción: los estresores del ambiente físico. En este ambiente a las que es necesario que se adapte la persona. Aquí nos referimos a los estresores ambientales, entendiendo por ambiental las condiciones físicas del medio ambiente. Los extremos en la temperatura, pueden ser un ejemplo de un estresor del medio ambiente físico, demasiada o poca luz puede ser otro ejemplo. En pocas palabras, los estresores ambientales son, en este sentido, aspectos físicos del ambiente, percibidos normalmente por uno o más de los cinco sentidos.

    Los estresores del medio ambiente físico son lo que Poulton designa como estresores de los obreros, puesto que se concentran en las ocupaciones de los trabajadores más de ninguna otra.

  • LUZ

  • El alumbrado inadecuado para la tarea que estamos ejecutando puede originar problemas. Puede hacer la tarea más difícil, incluso imposible de terminar, y puede aumentar nuestro nivel de frustración y nuestra tensión mientras luchamos por terminar con una tarea bajo condiciones menos que ideales.

    Demasiada luz o brillante también pueden ser fuente de dificultades. La brillantez constituye un buen ejemplo de las diferencias entre reportes de ESTRÉS objetivo y subjetivo.

    Independientemente de las cuestiones objetivas de las intensidades ópticas, un mínimo de brillantez, una buena iluminación se percibe como alegre y estimulante, y por lo tanto, relajante. En los pocos casos que existe este conflicto entre el confort percibido y la iluminación optima, podría haber buenas razones para optar por niveles de iluminación dentro de la gama del confort.

  • RUIDO

  • El ruido excesivo y/o intermitente interfiere con nuestra concentración y es fuente de frustración que puede conducir al enojo y a la tensión. Se sobrepone a la verbalización interna que usamos al pensar y al dirigir nuestros actos.

    La prolongada exposición al ruido, puede conducir a la fatiga y a la disminución del desempeño. No solo puede dar como resultado la fatiga física, sino una disminución en la tolerancia a la frustración.

    El cambio en los nivele de ruido, más que los niveles absolutos en si mismos, resulta irritante. Otra forma de decir que el ruido, al igual que cualquier estresor, origina ESTRÉS cuando nos obligan a adaptarnos a un cambio.

  • TEMPERATURA

  • En la mayor parte de los sitios de trabajo, actualmente se evitan los extremos en la temperatura mediante controles cuidadosos.

    Todavía hay individuos que trabajan a la intemperie operaciones manufactureras como las metalúrgicas, donde no puede controlarse la temperatura. Por otro lado, las regiones geográficas donde los extremos en la temperatura son algo común, están experimentando una industrialización cada vez mayor.

    El calor excesivo es un estresor en potencia, con probabilidades de generar costos fisiológicos y psicológicos, particularmente para aquellas personas que desarrollan actividades que requieren de gran esfuerzo físico. Fisiológicamente, el ESTRÉS producido por el calor da como resultado un aumento de oxigenación y fatiga. Psicológicamente, puede perturbar el funcionamiento afectivo normal y aumentar significativamente la irritabilidad.

    Los extremos fríos también influyen psicológicamente sobre los individuos, afectando los niveles de energía y posiblemente disminuyendo la motivación. Desde el punto de vista del desempeño, frío extremo afecta manos y pies, y origina disminuciones en el desempeño entre los individuos que ejecutan tareas que requieren el uso de estas extremidades.

    Como vemos, la temperatura, actúa como estresor cuando se requiere de gran esfuerzo adaptativo por parte del individuo. Aun la adaptación satisfactoria tiene sus consecuencias negativas en la forma de la energía física y psíquica invertida para mantener la adaptación.

  • VIBRACIÓN Y MOVIMIENTO

  • La vibración se experimenta normalmente como consecuencia de operar alguna herramienta, como el taladro neumático o algún vehículo que transmite la vibración del motor al asiento del conductor.

    El ESTRÉS del movimiento es precipitado por las aceleraciones giratorias de la cabeza que son registrada en los canales semicirculares del oído interno.

    La vibración es una estresor potencial más grande que el movimiento. La cantidad de vibración que puede experimentar un individuo sin provocar una respuesta al ESTRÉS depende de la intensidad de vibración, la aceleración, de su amplitud e igualmente de las características personales del individuo. La mayoría de las consecuencias son de naturaleza física: visión obnubilada, jaquecas, temblor, y tensión muscular.

    Psicológicamente, los resultados de estos estresores tienen mayor probabilidad de constituir reacciones ante las consecuencias fisiológicas que ante los estresores en sí mismos. La visión obnubilada, los musculosa tensos, las manos temblorosas o la aparición de un efecto a largo plazo, como sucede con la enfermedad de Reynaud, son algunos de los fenómenos que sirven como precipitados de reacciones psicológicas de estrés.

  • AIRE CONTAMINADO

  • La contaminación del aire se ha convertido en un problema cada vez mayor en los últimos años. Este tipo de contaminación atmosférica es un estresor que plantea problemas tanto físicos como psicológicos, pero también la calidad del aire en el sitio de trabajo es una condición que esta muy relacionada con el problema más general de la contaminación ambiental.

    Muchas empresas industriales producen derivados que contaminan el aire en torno de la instalación productora. Además de hacerlo durante la respiración, muchas sustancias pueden también entrar al cuerpo a través de la piel. El polvo del asbesto y el polvo del carbón que llevan a la enfermedad denominada “ pulmones negros “ pueden ser productores de fibrosis, y hay pruebas recientes que han vinculado a la inhalación del asbesto con cáncer.

    Uno de los contaminantes del aire más comunes es el monóxido de carbono, que constituye una amenaza para los individuos que trabajan en talleres de reparación de autos, pasos a desnivel y muchos segmentos de la industria de la transportación.

    Este conocimiento sé esta convirtiendo en un estresor de importancia para algunos. El trabajador puede experimentar ESTRÉS día a día, precisamente porque sabe que el asbesto al que se encuentra expuesto puede reducir notablemente la oportunidad de vivir una vida normal y saludable.

  • ESTRESORES EXTRAORGANIZACIONALES

  • Estos son las acciones, las situaciones o los sucesos ajenos a la organización, que podrían resultar estresantes para la gente. Las personas, sin embargo, al igual que las organizaciones, se encuentran inexorablemente vinculadas a las condiciones que existen en el mundo exterior. Por lo tanto, es de importancia reconocer que los estresores extraorganizacionales (externos) existen, y que influyen en la conducta de las personas en sus trabajos.

    Los patrones de todos los días de la vida de las personas, generalmente incluyen el trabajo, la familia, la comunidad y las actividades sociales. Nuestros roles diarios como trabajadores, padres, esposos, hijos y miembros de la comunidad no ocurren en el vacío.

    Algunos de los Estresores Extraorganizacionales que se mencionara incluyen el cambio social, la familia, la reubicación, las condiciones económicas y financieras, la raza y clase social, y las condiciones residenciales o comunitarias.

    Los que viven o trabajan cerca de nosotros, normalmente pueden recoger indicios de ESTRÉS antes de que estemos conscientes de que se encuentra en formación. Algunos signos de advertencia son:

    • Irritabilidad en asuntos triviales

    • Enfado por las preguntas de los niños

    • Ira sin motivo

    • Repentino aumento en los hábitos de beber o fumar

    • Cavilación

    • Depresión

    • Insomnio

    • Patrones de locución vagos

    • Aumento en el uso de antidepresivos y tranquilizantes

    Estos y otros son demasiado sutiles para que la persona que padece ESTRÉS se percate de ellos. Además, la mayoría de la gente muestra algunos de éstos síntomas ocasionalmente. Sin embargo, cuando se presentan en grupo y persisten con el tiempo, probablemente existe demasiado ESTRÉS por trabajo y/o extraorganizacionales en la persona.

  • TRABAJO

  • Para la mayoría de los trabajadores, en lo individual, el trabajo es mucho más que un compromiso de cuarenta horas por semana. Aun cuando este sea el tiempo de trabajo, el tiempo invertido en actividades relacionadas con el trabajo aumenta a diez horas diarias, y probablemente más. Mucha gente permanece más horas en la oficina, se lleva trabajo a casa por las tardes y regularmente regresa la oficina los fines de semana, invirtiendo más tiempo en actividades relacionadas con el trabajo.

    No solo invertimos una gran cantidad de tiempo en el trabajo; mucha gente encuentra una parte sustancial de su satisfacción y de su identidad en el propio trabajo. Consecuentemente su vida laboral se entrelazan y son interdependientes. La distinción entre el ESTRÉS relacionado con el trabajo y ESTRÉS no relacionado con este es entonces artificial. Las fuentes de ESTRÉS en el trabajo inciden en la vida no laboral de la persona y afectan los estresores y el estrés en tal ámbito.

    Los estresores más importantes que aparecen en la organización son los siguientes:

    - Conflicto y ambigüedad del Rol. Ocurre cuando hay diferencias entre lo que espera el profesional y la realidad de lo que le exige la organización. Puede haber conflictos como por ejemplo recibir ordenes contradictorias de un responsable de enfermería o cuando los deseos y metas no se corresponden con lo que realmente estamos haciendo. Cuando no se tiene claro lo que se tiene que hacer, los objetivos del trabajo y la responsabilidad inherente que conlleva, nos puede estresar de forma importante.

    También influyen los tiempos de descanso, las relaciones interpersonales, sentirse observado-criticado por los compañeros, las dificultades de comunicación y las escasas posibilidades de promoción. Estos factores también pueden generar estrés laboral.

    - La jornada de trabajo excesiva produce desgaste físico y mental e impide al profesional hacer frente a las situaciones estresantes. Por ejemplo una jornada nocturna puede ser más larga que una de mañana o tarde y por tanto al final de la jornada, el profesional se encontrará más agotado y su capacidad física y mental puede verse disminuida.

    - Las relaciones interpersonales pueden llegar a convertirse en una fuente de estrés. Piénsese en un profesional desequilibrado emocionalmente que hace la vida imposible a todos sus compañeros. Es una fuente continua de estrés. Por el contrario, cuando existe buena comunicación interpersonal y cuando se percibe apoyo social y de la organización, se amortiguan los efectos negativos del estrés laboral sobre nuestra salud.

    - Promoción y desarrollo profesional. Si las aspiraciones profesionales no se corresponden con la realidad por falta de valoración de méritos, se puede generar una profunda frustración apareciendo el estrés.

  • FAMILIA

  • El trabajo y la familia son factores de interacción a los que debe enfrentarse una persona regularmente.

    El examen de la familia como fuente de ESTRÉS se complica, por problemas referidos a la naturaleza de la variable misma del estresor.

    Los estresores en familia varían mucho en severidad y grado de continuidad. Hay breves crisis familiares que contribuyen igualmente al ESTRÉS a largo plazo. Un determinado fenómeno familiar puede ser fuente de ESTRÉS y también puede constituir una respuesta al ESTRÉS. Por lo tanto el estresor familiar puede ser tanto variable dependiente como independiente. También puede operar como variable mediadora.

    Aunque cualquier estresor en apariencia esta basado en la familia puede ser originado por causas ajenas a ésta, resulta de importancia examinar l familia por si misma pueda no ser la fuente, puede ser la unidad dentro de la cual los estresores surgen, intercalan y ejercen un impacto significativo sobre la gente.

    La familia puede ser un lugar de alivio del estrés del trabajo, un santuario para regenerar los niveles de energía. Puede ser fuente de fuerza para el marido, la mujer y los niños. Inversamente, si los patrones familiares o los sucesos familiares no son correctos, pueden afectar la conducta en el trabajo, las relaciones entre marido y mujer y la educación de los hijos. Por lo tanto, La familia puede servir para reducir el ESTRÉS o puede contribuir a que se acumule en gran medida. A los investigadores corresponde identificar y medir los estresores que se originan en la familia; por otro lado, los gerentes deben vigilar si las preocupaciones familiares son llevadas al trabajo.

  • TRATAMIENTO DEL ESTRÉS

  • El tratamiento de las enfermedades por estrés laboral deberá siempre dirigirse a erradicarlo a través de controlar los factores o las fuerzas causales del mismo. El criterio general que pretende curar la enfermedad en forma aislada mediante tratamiento paliativo de las alteraciones emocionales o reparación de las lesiones orgánicas es sumamente simplista, limitado y poco racional. Así, el tratamiento contra el estrés deberá ser preventivo y deberá lograrse ejerciendo las acciones necesarias para modificar los procesos causales.

    La prevención y atención del estrés laboral constituyen un gran reto, los criterios para contrarrestarlo deberán ser organizacionales y personales. Los médicos de salud en el trabajo y profesionales afines, deben vigilar a sus pacientes y cuando sea posible a toda la organización con objeto de manejar el estrés en forma efectiva, aunque la participación del equipo de salud para efectuar cambios sustanciales con frecuencia es más difícil, pues los gerentes y empleadores generalmente buscan resolver el problema de los trabajadores en forma individual, pero rechazan la intervención en el origen del problema cuando esto implica la necesidad de cambios en el lugar de trabajo, por la posible disyuntiva entre la ganancia económica y el bienestar de los trabajadores.

    El médico debe buscar anticipar la situación y aplicar medidas profilácticas efectivas, la prevención primaria es un objetivo primordial, las acciones eficaces han demostrado éxito económico en las empresas, al mejorar el estado de animo y el bienestar de los trabajadores disminuyendo las enfermedades, remitiendo el ausentismo, elevando la productividad y mejorando sustancialmente el desempeño y la calidad del trabajo.

    TÉCNICAS

    Las técnicas más habituales de afrontamiento y superación del estrés son las siguientes:

    - Técnicas respiratorias: Muy útiles en los procesos de ansiedad, hostilidad, resentimiento, tensión muscular, fatiga y cansancio crónico.

    - Técnicas de relajación progresiva: Son útiles en la ansiedad, depresión, impotencia, baja autoestima, fobias, miedos, tensión muscular, hipertensión, cefaleas, alteraciones digestivas, insomnio, tics, temblores, etc.

    - Técnicas de autohipnosis: Altamente eficaces en cefaleas, dolores de cuello y espalda, alteraciones digestivas como el colon irritable, fatiga, cansancio crónico, insomnio, trastornos de¡ sueño.

    - Técnicas de entrenamiento autógeno: útiles en tensión muscular, hipertensión, alteraciones digestivas, fatiga, cansancio crónico, insomnio y otras alteraciones del sueño.

    - Técnicas de detención del pensamiento: útiles en ansiedad ante situaciones concretas, fobias, miedos, obsesiones, pensamientos indeseados.

    - Técnica del rechazo de ideas absurdas: Se utiliza en procesos ansiosos generalizados, depresión, desesperanza, impotencia, baja autoestima, hostilidad, mal humor, irritabilidad, resentimiento, etc.

    - Técnicas de afrontamiento de problemas: Utilizadas en fobias y miedos y en ansiedad ante situaciones determinadas.

    - Técnica de afrontamiento asertivo: Técnicas utilizadas en obsesiones, pensamientos indeseados, en problemas de comunicación y ansiedad ante situaciones personales.

    - Técnicas de biorretroalimentación: Efectivas en procesos ansiosos generalizados, tensión muscular, hipertensión, cefaleas, dolores de cuello y espalda, espasmos musculares, tics, temblores, etc.

  • ¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE BURNOUT?

  • La revista Erga Noticias, publicación periódica del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, en un artículo sobre nuevas denominaciones para enfermedades "modernas", califica el Síndrome de Burnout (o síndrome de estar quemado), como un síndrome de desgaste profesional que se manifiesta en profesionales sometidos a un estrés emocional crónico, cuyos rasgos principales son: agotamiento físico y psíquico, actitud fría y despersonalizada en la relación hacia los demás y sentimientos de insatisfacción personal con las tareas que se han de realizar, y que suele producirse fundamentalmente en personal sanitario y en profesionales dedicados a la enseñanza.

    El síndrome se manifiesta en los siguientes aspectos:

    A. Psicosomáticos: fatiga crónica, frecuentes dolores de cabeza, problemas de sueño, úlceras y otros desórdenes gastrointestinales, pérdida de peso, dolores musculares, etc.

    B. Conductuales: absentismo laboral, abuso de drogas (café, tabaco, alcohol, se fármacos, etc.), incapacidad para vivir de forma relajada, superficialidad en el contacto con los demás, comportamientos de alto riesgo, aumento de conductas violentas.

    C. Emocionales: distanciamiento afectivo como forma de protección del yo, aburrimiento y actitud cínica, impaciencia e irritabilidad, sentimiento de omnipotencia, desorientación, incapacidad de concentración, sentimientos depresivos.

    D. En ambiente laboral: detrimento de la capacidad de trabajo detrimento de la calidad de los servicios que se presta a los clientes, aumento de interacciones hostiles, comunicaciones deficientes.

    En mi opinión personal, este tipo de síndrome así como otro tipo de alteraciones son consecuencia de ciertos factores estructurales de vulnerabilidad. Cualquier intervención tendría que ir dirigida también a estos factores estructurales, si no las recaídas son frecuentes.

  • PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE EL ESTRÉS

  • ¿EN QUÉ MEDIDA ES IMPORTANTE EL ESTRÉS LABORAL?

    • Un 48% trabajadores europeos considera que el estrés afecta a su salud.

    • Supone una carga para:

    ð         El individuo.

    ð         La organización.

    ð         La sociedad.

    • Es una amenaza para:

    ð         La salud.

    ð         El bienestar.

    ð         La productividad.

    • En USA el estrés y enfermedades mentales suponen un coste anual de 230 millones de dólares.

    • Un 80% de los trabajadores desearía cambiar de trabajo por esta razón.

     

    ¿QUÉ ES EL ESTRÉS LABORAL?

    • Hablamos de estrés cuando se produce una discrepancia entre las demandas del ambiente, y los recursos de la persona para hacerles frente.

    • El estrés es una respuesta adaptativa, que en un primer momento nos ayuda a responder más rápida y eficazmente a situaciones que lo requieren.

    • Nuestro cuerpo se prepara para un sobreesfuerzo, somos capaces de procesar más información sobre el problema y actuamos de forma rápida y decidida.

    • El problema es que nuestro cuerpo tiene unos recursos limitados y aparece el agotamiento.

    • Relacionado con el estrés laboral, aparece el Síndrome de Burnout o estar quemado. Éste ha sido entendido como una respuesta emocional y cognitiva a ciertos factores laborales e institucionales, o como consecuencia del estrés.

    • Se ha comprobado que la preparación de un determinado grupo de profesionales no siempre es suficiente para afrontar situaciones habituales de su trabajo, dando lugar a la aparición de dificultades emocionales y conductuales y conllevan un sentimiento de fracaso personal e/o incapacidad para el ejercicio de la profesión.

     

    ¿CÓMO AFECTA EL ESTRÉS LABORAL AL SER HUMANO?

    • Efectos emocionales: Ansiedad, Agresión, Apatía, Aburrimiento, Depresión, Fatiga, Sentimientos de culpa, Vergüenza, Irritabilidad, Mal genio, Tristeza, Baja autoestima, Tensión, Nerviosismo, Soledad.

    • Efectos sobre el pensamiento: Incapacidad para tomar decisiones, Incapacidad para concentrarse, Olvidos frecuentes, Hipersensibilidad a la crítica, Bloqueos mentales

    • Efectos sobre nuestro comportamiento: Predisposición a accidentes, Consumo de drogas, Explosiones emocionales, Comer en exceso, Falta de apetito, Beber y fumar en exceso, Excitabilidad, Conductas impulsivas, Alteraciones en el habla, Risas nerviosas, Incapacidad de descansar, Temblores

    • Efectos sobre el trabajo: Absentismo, Relaciones laborales pobres, Altas tasas de cambio de trabajo, Mal clima en la organización, Antagonismo con el trabajo, Falta de satisfacción con el desempeño del empleo, Mala productividad

    ¿A QUE DEBEMOS PRESTAR ATENCIÓN PARA PREVENIRLO?

    • Ambiente físico: ruido, vibraciones, iluminación, higiene, espacio físico, temperatura, etc.

    • Demandas del trabajo: trabajo por turnos, trabajo nocturno, exceso de trabajo y falta de trabajo.

    • Contenidos del trabajo: oportunidad para controlar las actividades, oportunidad para usar habilidades propias, rutina y monotonía.

    • Relaciones interpersonales y grupales: relaciones deterioradas, desconfianza y poca cooperación correlacionan con tensión y estrés (ha sido considerado un “colchón” para los efectos del estrés laboral”.

    • Desarrollo de la carrera profesional: inseguridad contractual, cambio de puesto, cambio de nivel jerárquico, etc.

    • Nuevas tecnologías

    • Relaciones trabajo - familia

    ¿QUÉ SE ALCANZA CON LA INTERVENCIÓN?

    • Adquirir mayor conocimiento de los estresores laborales para controlarlos

    • Adquirir mayor autoconocimiento y control sobre cómo interpretar el medio.

    • Interpretar un menor número de situaciones como ansiógenas.

    • Evaluar adecuadamente los recursos propios para hacer frente a la situación.

    • Saber solucionar problemas de forma más adaptativa.

    • Disminución del nivel de tensión muscular y/o vascular.

    • Facilitar descanso y sueño para combatir la fatigabilidad.

    • Reducir la fatiga en el trabajo y aumentar el rendimiento.

    • Aprender a usar el apoyo social como amortiguador de los efectos del estrés.

    • Reducir la evitación a situaciones conflictivas.

    • Reducir el impacto de la Ira ante situaciones de frustración.

    ¿ CUÁL ES LA SITUACIÓN ACTUAL?

    El estrés relacionado con el trabajo, sus causas y sus consecuencias son muy frecuentes en los quince Estados miembros de la Unión Europea. Más de la mitad de los 160 millones de trabajadores afirman que trabajan muy rápidamente(56 %) y con plazos ajustados (60 %). Más de un tercio no puede ejercer ninguna influencia en la ordenación de las tareas; el 40 % señala que realiza tareas monótonas. 

     

    Es probable que estos generadores de estrés relacionado con el trabajo han contribuido a las actuales manifestaciones de enfermedad: un 15 % de los trabajadores se quejan de dolores de cabeza, un 23 % de dolor en el cuello y hombros, un 23 % de fatiga, un 28 % de «estrés» y un 33 % de dolor de espalda. También contribuyen a otras muchas enfermedades, incluso enfermedades que pueden poner en peligro la vida (Fundación Europea, 2001). 

     

    El estrés relacionado con el trabajo continuado es un factor determinante significativo de trastornos depresivos. Estos trastornos constituyen la cuarta causa principal del volumen de enfermedades en todo el mundo. Se prevé que para el año 2020 llegará a ser la segunda causa, detrás de la cardiopatía isquémica, pero delante de todas las demás enfermedades (Organización Mundial de la Salud, 2001). 

     

    En los quince Estados miembros de la UE, el coste medio de estos problemas de salud mental y otros problemas asociados se cifra en un 3-4 % del PIB (OIT, 2000) (3), lo que constituye alrededor de 256 000 millones de euros al año (1998). 

     

    Es bastante probable que el estrés relacionado con el trabajo sea un factor determinante significativo del síndrome metabólico (Folkow, 2001; Björntorp, 2001). Este síndrome contribuye a reforzar la morbilidad de la cardiopatía isquémica y de la diabetes tipo 2. 

     

    Así, puede influir en prácticamente todos los aspectos de la salud y la enfermedad relacionadas con el trabajo. Esto también puede estar mediatizado por un malentendido emocional o cognitivo que hace que determinadas condiciones de trabajo se consideren amenazantes cuando no lo son, o que ciertos signos o síntomas corporales sin importancia se interpreten como manifestaciones de una enfermedad grave. 

     

    Todo ello puede conducir a una amplia gama de trastornos, enfermedades, malestares y a una pérdida de productividad. En la guía de la UE se comentan en detalle ejemplos de cardiopatía isquémica, ictus, cáncer, enfermedades musculoesqueléticas y gastrointestinales, ansiedad y trastornos depresivos, accidentes y suicidios. 

     

    ¿Quién corre este riesgo?

    De hecho, cada uno de nosotros. Todos tenemos nuestro «límite de rotura». Además, la naturaleza del trabajo y sus condiciones cambian con una rapidez vertiginosa. Esto agrava los riesgos que corremos o podemos correr, si bien en diversos grados. Algunos grupos corren más riesgo que otros. 

     

    Entre los factores determinantes de este mayor riesgo está un comportamiento hostil (de «tipo A»); una inadecuada reserva de respuestas para hacer frente a determinadas situaciones y una situación socioeconómica desfavorecida, junto con una falta de apoyo social. 

     

    Otros factores determinantes son la edad (trabajadores adolescentes y trabajadores de edad avanzada), la combinación de ser mujer y tener exceso de trabajo (caso de la monoparentalidad) y la discapacidad o la situación desfavorecida. Con frecuencia, las personas de riesgo especial también están más expuestas a condiciones nocivas de vida y de trabajo. Con ello quiere decirse que la gran vulnerabilidad tiende a ser concomitante con la elevada exposición. 

  • ESTRÉS LABORAL: PANORÁMICA EUROPEA

  • El estrés laboral es una fuerte reacción emocional negativa al trabajo

    El estrés laboral no es un asunto trivial y puede alterar significativamente la conducta de las personas, perjudicar la calidad de vida y dañar la salud. 

     

    En los últimos diez años, el estrés laboral ha sido identificado de forma reiterada en la Unión Europea como una de las principales preocupaciones en el lugar de trabajo, lo cual supone un desafío no sólo para la salud de los empleados sino también para el «bienestar» de las empresas. 

     

    En las encuestas realizadas por la Fundación Europea en 1996 y 2000 sobre las condiciones de trabajo, un 28 % de los trabajadores afirmó tener problemas de estrés, una cifra superada únicamente por las afecciones musculoesqueléticas (30 % y 33 % respectivamente). Además, los estudios efectuados en la UE y en otros lugares (Cox et al., 2000) sugieren que entre el 50 % y el 60 % del total de los días laborales perdidos está vinculado al estrés. 

     

    Ello representa un enorme coste en términos tanto de daño humano como de perjuicio al rendimiento económico. Además de las graves repercusiones sobre la salud mental y física de los trabajadores, el impacto del estrés laboral es evidente en los «síntomas organizativos» como el alto nivel de absentismo y de rotación de personal, el bajo rendimiento en materia de seguridad, el desánimo de los empleados, la falta de innovación y la baja productividad. 

     

    Así pues, el reto del estrés laboral ha ido cobrando cada vez mayor relevancia en los medios de comunicación y en la opinión pública de todo el mundo desarrollado. Los legisladores comunitarios y nacionales han tratado de instaurar medidas para proteger la salud de los trabajadores y así mejorar la eficiencia de las empresas. 

     

    La Directiva 89/391/CEE del Consejo, así como la legislación necesaria en el ámbito de los Estados miembros, sitúan claramente el estrés laboral dentro del marco jurídico de la seguridad y la salud en el trabajo. Permiten albergar esperanzas de que se abordará del mismo modo lógico y sistemático que otras cuestiones de salud y seguridad mediante la aplicación del modelo de gestión de riesgos, haciendo hincapié en la prevención. 

     

    El estrés laboral representa evidentemente un importante problema, pero a veces se da la falsa impresión de que ese «estrés» es un fenómeno subjetivo difícil de definir y tratar. Ello, a su vez, puede dejar desamparados desde el punto de vista emocional tanto a los empresarios como a los empleados que se sienten inseguros en cuanto a lo que necesitan hacer para abordar el problema. De hecho, aunque los especialistas abordan este problema desde perspectivas ligeramente diferentes, la mayor parte de ellos comparte el mismo marco conceptual básico a la hora de definir y tratar el estrés. 

     

    Las personas experimentan estrés cuando sienten que existe un desequilibrio entre lo que se les pide y los recursos personales y del entorno que poseen para satisfacer esa demanda. Este vínculo entre demanda y recursos puede moderarse en gran medida mediante factores como el apoyo social -tanto en el trabajo como fuera del mismo- y el control sobre el trabajo. 

     

    Aunque el proceso de evaluar tanto la demanda como los recursos («valoración») es psicológico, los efectos del estrés no son meramente psicológicos por naturaleza. Pueden afectar también a la salud física y social, a la innovación y a la productividad.  

     

  • EL ESTRÉS RELACIONADO CON EL TRABAJO: UN PROBLEMA CRECIENTE

  • El cambio y la innovación pueden causar estrés entre los trabajadores

    Las empresas afrontan estos días grandes cambios. La competencia ha aumentado tanto en el interior del mercado libre europeo como más allá de sus fronteras. La necesidad de mejorar la productividad y la calidad, las innovaciones en tecnología y en la organización del trabajo, las exigencias medioambientales y los cambios de estructura de la población activa (envejecimiento, sociedad multicultural, mujeres en el mercado laboral), son todos ellos factores que requieren flexibilidad y adaptabilidad. 

     

    Así, lo que necesitamos es una fuerza de trabajo propicia al cambio y la innovación: que esté orientada al cliente y muy motivada. A raíz de ello, muchos trabajadores se sienten amenazados: los conocimientos se tornan obsoletos muy pronto y aumenta la necesidad de renovar las cualificaciones. 

     

    En ocasiones, entran en juego otros factores, por ejemplo unas pautas de trabajo intensivo, jornadas laborales más largas y acoso. Todos estos factores han hecho que el estrés se convierta en un fenómeno cada vez más común con repercusiones significativas, pues afecta al bienestar físico y psicológico de una persona y perjudica el funcionamiento de la empresa. Por lo tanto, el estrés menoscaba la salud y la eficiencia, tanto individual como socialmente, y el estrés relacionado con el trabajo ha llegado a ser un aspecto esencial de la seguridad y salud en el trabajo. 

     

    Seguridad y salud en el trabajo

    El estrés relacionado con el trabajo, sus causas y sus consecuencias están muy extendidos en los Estados miembros de la Unión Europea (UE). Los datos publicados por la Comisión Europea en la Guía sobre el estrés relacionado con el trabajo (1999) reflejan que más de la mitad de los 147 millones de trabajadores europeos afirman que trabajan bajo una presión considerable. 

     

    Más de un tercio no tiene libertad para organizar las tareas, y más de un cuarto no puede participar en las decisiones relativas a las pautas de trabajo. Además, el 45 % afirman realizar tareas monótonas y el 50 % realizan tareas cortas y repetitivas. 

     

    Se piensa que estas causas del estrés relacionadas con el trabajo han contribuido a las actuales enfermedades: Un 13 % de los trabajadores se quejan de dolores de cabeza, un 17 % de dolores musculares, un 30 % de dolor de espalda, un 20 % de fatiga y un 28 % de estrés. 

     

    En España, la cuarta Encuesta nacional de condiciones de trabajo, realizada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, refleja que del total de consultas médicas solicitadas por los trabajadores el año pasado, el 20 % se debieron a lesiones relacionadas con el trabajo y, de este porcentaje, el 4,6 % estaban relacionadas con el estrés. 

     

    Un análisis de la parte de la encuesta que se refiere a la presencia de ciertos síntomas de naturaleza psicosomática refleja que el 5 % de los encuestados afirmaron sufrir síntomas de estrés. De acuerdo con las estadísticas, este porcentaje varía cuando se analiza por separado cada una de las ramas de actividad: un 7,6 en el sector administrativo y bancario y un 7,1 % en el sector de servicios sociales. 

     

    La UE calcula que los costes que supone el estrés relacionado con el trabajo rondan los 20 000 millones de euros al año en el conjunto de la UE. La OIT afirma que el coste de los problemas de salud mental relacionados con el trabajo, incluido el estrés, representa el 3 % del PIB de la UE.

  • CONCLUSIÓN

  • El estrés es provocado por factores que son resultado de un acelerado ritmo de vida en la actualidad. A cada persona le afecta de manera diferente, porque cada una de ellas tiene un patrón psicológico que la hace reaccionar de forma diferente a las demás, es decir, cada uno de nosotros somos diferentes a los demás y por lo tanto actuamos y nos manifestamos de forma diferente a los demás y por tanto actuamos y nos manifestamos de forma diferente.

    El estrés no es una enfermedad propiamente dicha sino es la causa de las algunas enfermedades. El estrés puede hacer que las personas se depriman y se sientan irritables, portándose un poco descuidadas. Entonces el estrés es un factor realmente importante en algunos accidentes que ocurren tanto en el ambiente laboral como fuera.

    Es cierto que el estrés no es la causa de accidentes en la actualidad, pero si bien es cierto el estrés sé esta convirtiendo día a día en una amenaza constante para nuestra sociedad, ya que cada día aumenta él numero así como la intensidad del estrés en las personas.

    Existen muchos factores tanto del medio ambiente externo como fuera del que actuales como estresores, es decir en la actualidad todos estamos expuestos por todos lados a ser envueltos por factores estresantes, lo importante esta en saber como manejar estas situaciones.

    Así como existen factores estresantes también hay formas con las que podemos luchar y tratar de combatir esos estresores y si no es así pues cuando menos debemos estar consientes que viviendo en un mundo como en el que vivimos actualmente, lleno de cambios constantes, de prisas y de ajetreos para así poder manejar las situaciones con mayor facilidad y no caer constantemente presas del estrés.

    Al identificar los factores que pueden ser causas de estrés pueden ser tratados y estudiarse adecuadamente para su manejo. Si como mencionan algunos autores, las causas pueden ser físicas: como el ruido, la temperatura, y en general los factores del medio ambiente físico; todos estos elementos pueden ser controlados, ayudando a que las personas realicen sus actividades de manera más tranquila y relajada.

    El estrés trae como consecuencias físicas que hacen daño a la persona como son el envejecimiento prematuro, cambio de personalidad, etc. Que eso en vez de ayudar perjudica y solo hace que se tenga un menor rendimiento en todo tipo de actividad.

    En el presente trabajo se ha intentado ofrecer unas pinceladas de lo que es actualmente el campo de estudio sobre el estrés laboral. Comentar con amplitud todas las facetas del estrés laboral sería, además de imposible, inadecuado en unas breves páginas. Baste como ejemplo señalar que en los últimos siete años se han recogido en la base de datos “psyclist” casi 1200 artículos de revistas y más de 250 capítulos de libros sobre el tema.

  • BIBLIOGRAFÍA

  • CASALNUEVA, B., DI MARTINO V.(1994): Por la Prevención del Estrés en el Trabajo. Las Estrategias de la OIT. Salud y Trabajo.

    COMISIÓN EUROPEA (2000). Guía sobre el estrés relacionado con el trabajo. ¿La «sal de la vida» o el «beso de la muerte»? Luxemburgo

    DEL HOYO DELGADO, MARI ANGELES. C.N.N.T. Estrés laboral Edit. INSHT. Madrid 1997.

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    PEIRÓ, J.M. Y SALVADOR, A. Control del estrés laboral. Madrid. Ed. Eudema S.A. (1993)

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    SALVADOR, A. Y GONZÁLEZ-BONO, E. Trastornos psicofisiológicos asociados al estrés laboral. Universidad de Valencia. (1995)

    LEGISLACIÓN:

    Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales. (BOE 10.11.1995).

    Real Decreto 39/1997, de 17 de enero. Reglamento de los Servicios de Prevención. (BOE 31.1.1997).

    Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. Disposiciones mínimas de seguridad

    y salud en los lugares de trabajo. (BOE 23.4.1997).

    Real Decreto 488/1997, de 14 de abril. Pantallas de visualización. (BOE

    23.4.1997).

    Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio. Disposiciones mínimas de seguridad

    y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.

    (BOE 7.8.1997).

    PAGINAS WEB:

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    http://agency.osha.eu.int/publications/reports/

    http://www.ucm.es/info/seas/estrés_lab.pdf

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    http://www.ondasalud.com/edicion/noticia/0,2458,235850,00.html

    http://www.ecofield.com.ar/notas/n-135.htm

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    'Estrés laboral'