Estrategias de transferencia de tecnología

Transferencias tecnológicas. Innovación y desarrollo. Contratos. Licencias. Patentes. Tranferencias empresas-universidad

  • Enviado por: Héctor
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 50 páginas
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21 de Mayo de 2008

Estrategias De Transferencia

De

Tecnología

Economía Y Organización De La Innovación Tecnológica

Índice

  • Introducción

  • Conceptos de transferencia de tecnología

  • Mecanismos de transferencia de tecnología

  • Estrategias de transferencia de tecnología

  • El contrato de transferencia tecnológica

  • Transferencia de tecnología en la Unión Europea

  • La transferencia de tecnología universidad-empresa (Helsinki, Bioturku, Lyon-Grenoble)

  • Problemática en la transferencia de tecnología universidad-empresa.

  • Conclusiones

  • Bibliografía

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  • Introducción

  • Desde que en 1491, Pietro di Ravena asegurara que sólo él mismo o los impresores que él dictaminase tenían derecho legal en el interior de la República de Venecia a imprimir su obra "Fénix", se ha ido desarrollando el concepto de propiedad intelectual. Hoy en día, existen varios millones de patentes sólo en el territorio de los EEUU. Como se puede suponer, el negocio asociado a estas patentes es enorme. Las empresas demandan cada vez más, patentes para poder desarrollar su negocio, o para poder desarrollarlo de manera más eficiente. En este sentido toma relevancia el concepto de la transferencia de tecnología, donde existe una entidad emisora y otra receptora de esta tecnología. En estas últimas décadas ya no sólo gira en torno a las patentes la transferencia de tecnología. Ahora existen numerosos mecanismos y estrategias que la permiten que permiten una mayor facilidad de acceso.

    Mediante este estudio se pretende profundizar en este aspecto. No parece fundamental comenzar con una base teórica básica sobre la transferencia de tecnología, y por ello explicaremos los términos asociados a este tema, mecanismos, estrategias, canales de distribución y, por supuesto, actores implicados en el proceso. Las entidades dan cada vez más peso a las estrategias de este proceso de transferencia tecnológico. Por último, haremos hincapié en el proceso concreto entre universidad y empresa y analizaremos las estructuras e instrumentos en los sistemas de transferencia de tecnología europeos como aplicación más práctica.

    ¿Qué rol asumen las administraciones públicas en el sector de I+D+i? ¿Qué regulaciones existen? Comentaremos datos de España, la Unión Europea y EEUU. ¿Qué es una franquicia o un proyecto llave en mano? ¿Cuál es la legislación española en este aspecto? ¿Qué relación tiene la transferencia de tecnología con el marketing? Estas serán algunas de las preguntas que esperemos tengan respuesta después de realizar este estudio

  • Conceptos de transferencia de tecnología.

  • Deducimos que antes de estudiar problemas y casos concretos sobre la materia, es indispensable elaborar a nivel general un pequeño desarrollo de carácter teórico con el objeto de dar una visión y conocimientos previos sobre lo que es la transferencia de tecnología, sus mecanismos, estrategias, regulaciones y otros conceptos fundamentales que la rodean.

    La transferencia de tecnología como concepto.

    En un contexto de competencia internacional creciente, los empresarios se preocupan cada vez más del futuro y de su nivel tecnológico. La mejora de su capacidad para introducir productos en el mercado con una mayor flexibilidad y rapidez son necesidades que se pueden satisfacer buscando las tecnologías adecuadas. La idea de la transferencia de tecnología surge si se piensa que ningún país, ni ninguna empresa, puede ser totalmente autosuficiente en lo que a tecnología se refiere. Es imposible generar internamente todos los conocimientos necesarios para conseguir una producción de bienes y servicios más abundante, de más calidad y más competitiva. Para conseguirlo se puede comprar la tecnología, adquiriendo del exterior los conocimientos que no se tienen, sin tener que esperar el tiempo que se tardaría en generarlos.

    La transferencia de tecnología es entendida como el paso de las habilidades prácticas y teóricas y el know-how del propietario a los usuarios o beneficiarios externos de una tecnología. La Transferencia de Tecnología no es simplemente acerca del suministro y embarque de hardware a través de fronteras internacionales. Es acerca del complejo proceso de compartir conocimiento y adaptar tecnologías para que se acomoden a las condiciones locales. Esto fortalece la capacidad tecnológica humana en los países en desarrollo. Según Valls (1995) la transferencia tecnológica se refiere a las ventas o concesiones, hechas con ánimo lucrativo, de conjuntos de conocimientos que permitan al arrendador o arrendatario fabricar en las mismas condiciones que el arrendador o vendedor. Por su parte Dill (1995) se refiere a la tendencia de comprender la transferencia de tecnología como una secuencia interactiva de actividades de procesamiento de información de varias unidades funcionales, que participan activamente en la reducción de la incertidumbre de la innovación. Muchas veces, al hablar de transferencia de tecnología, el énfasis se sitúa en la transferencia de los conocimientos necesarios para la fabricación de un producto, la aplicación de un proceso o la prestación de un servicio y no se incluyen las transacciones que impliquen la venta o alquiler de bienes.

    Para Balañá y Minguella (1984), la tecnología es el conjunto de conocimientos que posee una sociedad y que son de aplicación en el proceso productivo. Tanto el conjunto de especificaciones que permiten obtener el producto final como los cálculos de los distintos equipos que integran una planta industrial, las tolerancias mecánicas, las temperaturas de un proceso o los catalizadores utilizados en una reacción química son parámetros de diversas tecnologías y, por tanto, pueden ser objeto de transferencia.

  • Los actores.

    Los principales actores, además de la empresas, relacionados de forma directa o indirecta con la transferencia son:

    • Las universidades, los centros de investigación y los centros de servicios técnicos.

    • Las asociaciones de organismos de investigación y las sociedades de investigación bajo contrato.

    • Los consultores en innovación y en gestión de la tecnología y los asesores en patentes y licencias.

    • Los parques tecnológicos, los viveros de empresas.

    • Las sociedades de capital de riesgo y los bancos.

    • Las cámaras de comercio y las organizaciones profesionales.

    • Los organismos de desarrollo regional.

    • Los ministerios y las agencias gubernamentales.

    • Los poderes públicos regionales y locales.

    • Las sociedades de ingeniería.

    • Los gestores de bancos de datos.

    Canales de distribución.

    Tal vez la característica más relevante del mercado de la tecnología sea su opacidad, su falta de transparencia, su dificultad en identificar la oferta. Los compradores tienen delante algunas ofertas aisladas, puntuales; casi nunca un abanico completo de tecnologías disponibles que permita escoger la mejor opción.

    Normalmente, la tecnología no está documentada; se encuentra en una situación intangible, dispersa. Los conocimientos están en posesión de mucha gente, desde el director hasta el último operario, pasando por los ingenieros. Hay que documentarla, reunir la información de las memorias de las patentes, los planos, los manuales de operación, las fórmulas, las especificaciones... hasta formar un "paquete tecnológico" que pueda ser transferido.

    Con frecuencia el medio del cedente es muy distinto del receptor. Entonces hay que adaptar la tecnología a las condiciones del país destinatario: comprobar si la normativa es la misma, determinar si se debe incluir la formación del personal... Una tecnología adecuada en un entorno determinado puede ser un fracaso absoluto en otro, como ha pasado a menudo en la transferencia a países en vías de desarrollo.

    La detección de la oferta potencial no es fácil. Es importante establecer un sistema o proceso de identificación y vigilancia de nuevas tecnologías que permitan cubrir necesidades de la organización y adquirir ventajas competitivas. Se puede intentar localizar la oferta través de:

    • Los consejeros comerciales de las embajadas en el extranjero.

    • Las cámaras de comercio.

    • La Licensing Executive Society (LES), asociación internacional constituida por la agrupación de asociaciones nacionales, que reúne especialistas en transferencia de tecnología de todo el mundo. Es un valioso canal de comunicación entre las ofertas y las demandas tecnológicas.

    • Los intermediarios o brokers en transferencia de tecnología, profesionales dedicados a estas tareas.

    • Las ferias de transferencia de tecnología, cada vez más frecuentes.

    • Las bases de datos sobre patentes y sobre transferencia de tecnología, modalidad en rápida evolución a causa del éxito de la red Internet.

    • Los catálogos de tecnologías transferibles.

    • Las revistas especializadas, donde pueden aparecer anuncios de oferta o demanda.

    Para dar a conocer la oferta tecnológica de las universidades españolas, se ha creado en cada universidad una oficina de transferencia denominada Oficina de Transferencia de los Resultados de la Investigación (OTRI). El Centro de Transferencia de Tecnología (CTT) de la Universitat Politècnica de Catalunya, o la Fundación Bosch y Gimpera de la Universitat de Barcelona, son ejemplos de estas OTRI. La red de OTRI está coordinada por una oficina central en Madrid (OTT) y actualmente está formada por más de 70 oficinas, situadas en las universidades, las asociaciones de investigación, los centros tecnológicos etc. Más adelante comentaremos y desarrollaremos las funciones de las OTRIs.

    La Comisión Europea ha demostrado también su interés por la transferencia y ha impulsado la creación de diversas herramientas para favorecerla, tales como las redes de intermediarios en transferencia de tecnología o la red informática BC-NET. Cada red de intermediarios agrupa profesionales de distintos países, de forma que una petición de tecnología de una empresa formulada a un broker de su país, se traslada a través de la red a los intermediarios extranjeros, los cuales trataran de identificar posibles empresas cedentes en sus países. La red BC-NET pretende ayudar a "casar" informáticamente las demandas y las ofertas de tecnología.

    Hay que mencionar también la Asociación Europea para la Transferencia de Tecnología, la Innovación y la Información industrial (TII), nacida a instancias del Programa Sprint de la Comisión Europea, que constituye un nexo de unión de organizaciones y consultores en el campo de la transferencia (Cano, 1995). Recientemente la Comisión Europea ha creado una red de centros de enlace (relay centres), que pretende ser un elemento clave en la difusión de los conocimientos científicos y técnicos. La red está formada por centros individuales coordinados en los ámbitos nacional y europeo. Ofrecen a su región una amplia gama de servicios, potenciando la innovación, facilitando la explotación de los resultados de la I+D de la Comunidad y animando a la participación en los programas de investigación europeos.

    La normativa española sobre la transferencia de tecnología.

    Consideramos que sería muy interesante comentar la normativa presente en España ya que es nuestro país natal. La normativa vigente está contenida en el Decreto 1750, del 18 de diciembre de 1987, que modifica la regulación anterior sobre los contratos de trasferencia de tecnología extranjera, muy dura y restrictiva. Los rasgos principales de la normativa anterior eran (Mullerat, 1990):

  • Un concepto muy amplio de la transferencia de tecnología. La normativa española incluye no solamente las patentes, las marcas y las otras figuras de la propiedad industrial sino también, como se ha mencionado, la asistencia técnica, los servicios, el know-how, el asesoramiento, la capacitación del personal, etc. En muchos países el ámbito de la transferencia de tecnología es más restringido, y se limita a la transferencia de invenciones.

  • La imposición de dos autorizaciones. Todos los contratos requerían dos autorizaciones: una del Ministerio de Industria y otra del Ministerio de Economía y Hacienda relativa al pago de las regalías.

  • Un control estricto. Además de las dos autorizaciones anteriores, los contratos debían inscribirse obligatoriamente en el Registro de Contratos de Transferencia de Tecnología. La inscripción en este Registro podía ser denegada cuando los cedentes imponían a las empresas españolas cláusulas que perjudicaban o dificultaban su desarrollo tecnológico, limitaban su libertad empresarial o representaban un abuso de poder, tales como la prohibición de exportar o el suministro exclusivo, antes mencionadas, la imposición de compra de tecnología en bloques (que obliga al receptor a comprar tecnologías no deseadas junto con la tecnología codiciada), el cobro de precios excesivos, etc. Debe reconocerse, sin embargo, que la Administración fue tolerante, y prácticamente no hubo resoluciones denegatorias. Por otro lado, es bien conocido el hecho de que en muchas transferencias los acuerdos verbales eran mucho más duros que los que figuraban en el contrato escrito, convertido en "papel mojado".

  • El decreto de 1987 liberalizó los contratos por dos razones: no existían ya motivos que justificasen una actitud restrictiva y, por otro lado, España había entrado en el Mercado Común. La autorización de Industria fue eliminada, pero se mantuvo la obligatoriedad del Registro de Contratos, aunque sólo a efectos de control estadístico e informativo.

  • Mecanismos de transferencia de tecnología.

  • Organizaciones de todos los tipos, adoptan innovaciones diversas para responder a los cambios de sus entornos externos e internos. De esta manera el contexto organizativo influye de manera distinta en las diferentes organizaciones (Damanpour, 1991). Esto también ocurre con las formas de transferir tecnología.

    Love y Roper consideran la transferencia de tecnología como una de las principales rutas para obtener los principales ingredientes para la innovación (Love & Roper, 1999).

    Los mecanismos de transferencia más significativos son los mostrados a continuación (Escorsa & Valls, 1998); (Rogers, Takegami & Yin, 2000):

  • Contratos, licencias, patentes

    Es la concesión de derechos para hacer, usar y/o vender un producto, diseño o proceso concreto. Tanto la solicitud de patente como la patente ya concedida son transmisibles, vía la cesión (el cesionario asume totalmente los derechos económicos y las cargas del cedente) o la licencia (el titular autoriza a un tercero a explotar la invención a cambio de una regalía). Implica la negociación con el cliente. En España, teóricamente, estos procedimientos los gestionan las Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación (las OTRIS).

    El contrato de transferencia formaliza la cesión de tecnología, pero debe observarse que quien posee la tecnología sigue disfrutando de su posesión luego de cederla o venderla; bajo este punto de vista, la transferencia de tecnología equivale más a un alquiler que a una venta. En la mayoría de tales contratos figuran habitualmente cláusulas sobre exclusividad, confidencialidad, no competencia, remuneración (regalías), suministro exclusivo, prohibición de exportar, obligación de comunicar los perfeccionamientos, e incompatibilidad de fuentes de tecnología.

    La protección de la investigación es importante para mejorar la posición competitiva, más aún en un contexto en el que los mercados son cada vez más cambiantes y globales (Escorsa y Valls, 1998).

    Toma importancia el concepto de protección cuando la empresa receptora de la transferencia utiliza los conocimientos reportados desde la universidad.

    La cesión y licencia de know-how

    Contrato por el cual el titular del know-how autoriza a otra a explotarlo durante algún tiempo determinado, y ésta se obliga a pagar un precio (regalía) calculado en función del volumen de fabricación o ventas de los productos o servicios realizados con el empleo del conocimiento licenciado.

    La licencia de marca

    Vínculo de cooperación entre el titular de una marca registrada y el licenciatario, a quien se confiere una autorización para utilizar dicha marca en relación con determinados productos o servicios.

    Publicaciones

    Los artículos publicados en revistas académicas son los mecanismos de transferencia más usados, pero no así los más efectivos a pesar de ser citados comúnmente dentro de las actividades de Transferencia por los centros de investigación de las universidades (Roger et al, 1999).

    La franquicia

    Concesionario que vende determinados productos en un establecimiento que ostenta la marca y otros signos significativos del franquiciante.

    Asistencia Técnica

    La transferencia mediante servicios de apoyo, asesoramiento o investigación. Estos servicios conllevan el aprendizaje de nuevas técnicas embebidas en máquinas o dispositivos complejos que almacenan tecnología.

    Los proyectos llave en mano

    Contratos con un objetivo amplio, referido al conjunto de un proyecto industrial y con la finalidad de ponerlo en marcha; en este sentido, su objeto engloba tanto los elementos materiales como los intelectuales o inmateriales (derechos de propiedad, formación, asistencia técnica).

    Los contratos de prestación de servicios

    Profesional que presta unos servicios de asesoría o consultoría, apoyado en sus conocimientos.

    Cooperación de programas y acuerdos en I+D:

    Comprenden acuerdos de investigación entre laboratorios o entes públicos y grupos o empresas que comercializan resultados de investigación.

    En Estados Unidos también se denominan CRADAS (Cooperative R&D Agreements), acuerdos legales para compartir investigadores, equipamiento y derechos de propiedad intelectual. Son generados para transferir la tecnología desde los laboratorios federales a las empresas privadas.

  • Formación de Joint Ventures

    Dos o más empresas se unen para formar una tercera como resultado de la transferencia de tecnología para su explotación comercial. Normalmente se desarrollan entre empresas de diferentes países y una de las razones principales para asociarse es la disminución significativa de riesgo tanto político como económico que aporta el hecho de tener un partner local en la difusión y comercialización de la tecnología.

    Transferencia de personal entre universidades y centros de investigación y empresas de distintos países

    Con el fin de facilitar el proceso de transferencia, es importante la movilidad de los recursos humanos desde el centro de generación de la tecnología hasta el entorno productivo. La incorporación de doctores y tecnólogos al ámbito industrial y la participación parcial de científicos en empresas son dos modalidades en las que el flujo de conocimiento se realiza de forma indirecta mediante el Know-how de los expertos. (Rubiralta, 2004).

    Las inversiones directas

    Aporte de capital y de conocimientos por parte de una empresa extranjera, para participar parcialmente en la constitución de una nueva empresa.

    Informal trading network

    Otra forma de transferir tecnología muy importante y enriquecedora para la empresa es la transferencia informal a través de lo que se denomina la “informal trading network”, y que opera a partir de los contactos personales informales que se producen entre los ingenieros y técnicos de un sector o actividad determinado.

    Spin-offs

    Se diferencian dos tipos. El primero es el spin-off empresarial y se refiere a una empresa creada por antiguos empleados de una empresa "madre", cuya razón de ser se encuentra en una tecnología que fue originada en esa firma origen y que ha sido transferida a la nueva organización (Smilor et al, 1990).

    Proceso de Spin off empresarial.

    El segundo tipo, una spin-off universitaria o académica y se refiere a una nueva empresa basada sustancialmente en el conocimiento de un centro de investigación en una universidad, lo cual no implica que tenga que ser creada exclusivamente por investigadores de la misma, sino que puede haber sido creada por estudiantes o titulados.

    Se considera al emprendedor académico como aquel individuo cuya ocupación principal, anteriormente a su papel principal en una nueva empresa, fue profesor o investigador de la universidad (Samson y Gurdon, 1993).

    Una spin-off está considerada como un importante mecanismo de transferencia porque normalmente está destinada a comercializar una tecnología originada en un centro de investigación, incluida la universidad.

    Esquema del modelo de spin-off del grupo Mondragón Corporación Cooperativa (MCC)

  • Estrategias de transferencia de tecnología

  • Desde el punto de vista de los proveedores de tecnología, una organización puede adoptar un tipo de estrategia. Los cinco tipos más extendidos son los siguientes:

    Estrategia reactiva

    La estrategia reactiva se basa en la reacción de la organización cedente de la tecnología ante una demanda puntual procedente de otra organización que la induce a comercializar sus conocimientos. La organización propietaria de la tecnología no tiene intención expresa de transferir la tecnología, pues la considera una operación de carácter marginal, pero por circunstancias no tiene más remedio que plantearse esta acción.

    En esta estrategia la modalidad de transferencia puede ir desde la pura cesión de una tecnología concreta (mediante licencias) hasta proyectos llave en mano. El horizonte de la transferencia es de corto plazo, y tanto el control ejercido por la organización como su implicación en la gestión y financiación del proceso de la transferencia son débiles.

    El principal riesgo asociado a esta estrategia consiste en el denominado efecto boomerang, es decir, la posibilidad de crear con la cesión de la tecnología un futuro competidor.

    Estrategia ofensiva

    En la estrategia ofensiva la actitud de la organización es más activa que en la anterior. La organización que va a transferir desea obtener un beneficio a partir de sus activos tecnológicos y rentabilizar su investigación y desarrollo. Dicho de otra manera, “busca directamente la transferencia de tecnología”.

    Las principales líneas de acción de esta estrategia se basan en el uso de un conjunto de modalidades de transferencia de tecnología tales como asistencia técnica, concesión de licencias o formación en el uso y desarrollo de la tecnología considerada. El horizonte de la transferencia es el largo plazo y existe normalmente una importante implicación de la organización cedente en el apoyo a la gestión de la tecnología por parte de la organización receptora. La implicación financiera de la organización cedente en los resultados de la transferencia de la tecnología se caracteriza por su debilidad.

    El principal riesgo asociado a esta estrategia se encuentra en la posible difusión no completamente controlada de la tecnología, lo que puede permitir el acceso a dicha tecnología a otras organizaciones distintas de organización receptora inicial.

    Estrategia de inversión y de participaciones

    En este tipo de estrategia la organización que pretende transferir la tecnología junto con un socio que le aporte los recursos de carácter complementario que necesita. Se trata de una estrategia a largo plazo, una vez se ha analizado en detalle el sector y el mercado objeto de desarrollo.

    La modalidad básica de esta estrategia de transferencia de tecnología se basa en la creación de empresas conjuntas (joint ventures) con participación mayoritaria o minoritaria de la organización. El hecho de que el horizonte de la estrategia sea a largo plazo condiciona que tanto el control ejercido por la organización como sus implicaciones en la gestión de la tecnología y la gestión financiera sean de gran importancia.

    El principal riesgo que asume la organización que transfiere la tecnología es la posible mala elección del socio empresarial.

    Estrategia de franquicia y partenariado

    Esta estrategia la adopta la organización que está dispuesta a participar de forma plena en los resultados que se obtengan por la futura comercialización de su tecnología, sin tener por ello que ceder su propia marca. Para conseguir este objetivo la organización que transfiere la tecnología debe estar dispuesta a hacer partícipes de los beneficios a las organizaciones a las que ha transferido la tecnología.

    El horizonte de la transferencia es el largo plazo, lo que supone un fuerte control y una alta implicación en la gestión tecnológica y financiera. El riesgo más importante al que se enfrenta la organización que transfiere la tecnología a través de esta estrategia consiste en la ruptura de la red configurada y en la dificultad de controlar y ayudar a gestionar un elevado número de franquicias.

    Estrategia de acciones puntuales y por proyecto

    La estrategia de acciones puntuales y por proyecto es adoptada por la organización que tiene una posición de liderazgo en el mercado. La fuerte presión de la competencia obliga a la organización a buscar socios tecnológicos a efectos de que no se reduzcan las distancias que mantiene con sus principales competidores.

    Las modalidades de la transferencia de tecnología se basan en acuerdos puntuales de investigación y en el empleo de licencias cruzadas o recíprocas. El horizonte de la transferencia es función del ciclo de vida de la tecnología y del producto desarrollado, y para obtener buenos resultados la organización debe mantener una implicación permanente e importante con la gestión de la tecnología y del proyecto desarrollado.

    El principal riesgo asociado a esta estrategia consiste en que varios participantes en la alianza tecnológica sean competidores en el ámbito comercial.

    A continuación se muestra un cuadro resumen con cinco posicionamientos estratégicos y sus principales actitudes y características:

    Estrategia

    Reactiva

    Ofensiva

    De inversión y de participaciones

    De franquicia y de partenariado

    De acciones puntuales y por proyecto

    Modalidades de transferencia de tecnología

    Cesión de tecnología.

    Llaves en mano.

    Asistencia técnica

    Contratos know-how.

    Otorgamiento de licencia.

    Formación.

    Subcontratación de componentes.

    Joint venture minoritaria.

    Joint venture mayoritaria.

    Filial.

    Franquicia industrial.

    Acuerdos puntuales de investigación.

    Licencias cruzadas.

    Horizonte de planificación

    Corto plazo

    Medio plazo

    Largo plazo

    Largo plazo

    Depende del ciclo de vida, tecnología y producto.

    Control ofrecido por el propietario de la tecnología

    Bajo

    Medio

    Importante

    Bastante importante

    Búsqueda de un equilibrio permanente.

    Implicación en gestión del propietario de la tecnología

    Bajo

    Importante

    Muy importante

    Importante

    Permanente e importante.

    Implicación financiera del propietario de la tecnología

    baja

    Bastante Baja

    Importante

    Mediana

    Fuerte y dependiente mucho del proyecto.

  • el contrato de transferencia de tecnología

  • El contrato de transferencia formaliza la cesión de tecnología a cambio de un precio. Depende básicamente de cómo lo configuren las dos partes. Debe observarse que quien posee la tecnología sigue disfrutando de su posesión después de cederla o venderla; bajo este punto de vista, quizás la transferencia equivaldría más a un alquiler o arrendamiento que a una venta.

    En los contratos figuran habitualmente cláusulas sobre los temas siguientes (Mullerat 1990, IMPIVA 1991). Algunas veces las cláusulas son claramente abusivas.

    • Exclusividad. El cedente transmite la tecnología al receptor para que la explote de forma exclusiva (o no) en un tiempo y un lugar. La duración no puede ser indefinida y deben concretarse las indemnizaciones en caso de cancelación o extinción. Cinco años es una duración habitual para un contrato.

    • Confidencialidad. El receptor tiene la obligación de conservar en secreto los conocimientos que recibe, no solamente los patentados o registrados sino también aquellos conocimientos que el licenciatario conoce precisamente gracias al contrato: el know-how, las experiencias, etc.

    • No competencia. En esta cláusula se concreta si el licenciatario (o el licenciante) se compromete a no fabricar ni comercializar los productos en ciertos territorios.

    • Remuneración. Las prácticas más usuales son el pago de una cantidad fija al inicio del contrato y el pago de un tanto por ciento de las ventas hechas por el licenciatario - denominadas regalías o royalties -, que suele oscilar entre un 2 y un 4%, o bien el pago de cantidades variables, crecientes o decrecientes. Obviamente, pueden acordarse otras modalidades no tan extendidas.

    • Suministro exclusivo. Es la obligación impuesta por el cedente al receptor por la cual éste debe comprarle bienes de capital, bienes intermedios, piezas de recambio, componentes o materias primas.

    • Prohibición de no exportar. A veces el cedente concede el derecho de utilizar una patente o una marca, pero impone la condición de que el receptor no exporte. Se comentará esta cláusula -que también puede ser abusiva- más adelante.

    • Obligación de comunicar los perfeccionamientos. El licenciatario se obliga a comunicar y traspasar los perfeccionamientos al cedente.

    • Incompatibilidad de fuentes de tecnología. Prohibición de que el receptor obtenga la tecnología de fuentes distintas a las del cedente.

    La normativa española sobre la transferencia de tecnología.

    Consideramos que sería muy interesante comentar la normativa presente en España ya que es nuestro país natal. La normativa vigente está contenida en el Decreto 1750, del 18 de diciembre de 1987, que modifica la regulación anterior sobre los contratos de trasferencia de tecnología extranjera, muy dura y restrictiva. Los rasgos principales de la normativa anterior eran (Mullerat, 1990):

  • Un concepto muy amplio de la transferencia de tecnología. La normativa española incluye no solamente las patentes, las marcas y las otras figuras de la propiedad industrial sino también, como se ha mencionado, la asistencia técnica, los servicios, el know-how, el asesoramiento, la capacitación del personal, etc. En muchos países el ámbito de la transferencia de tecnología es más restringido, y se limita a la transferencia de invenciones.

  • La imposición de dos autorizaciones. Todos los contratos requerían dos autorizaciones: una del Ministerio de Industria y otra del Ministerio de Economía y Hacienda relativa al pago de las regalías.

  • Un control estricto. Además de las dos autorizaciones anteriores, los contratos debían inscribirse obligatoriamente en el Registro de Contratos de Transferencia de Tecnología. La inscripción en este Registro podía ser denegada cuando los cedentes imponían a las empresas españolas cláusulas que perjudicaban o dificultaban su desarrollo tecnológico, limitaban su libertad empresarial o representaban un abuso de poder, tales como la prohibición de exportar o el suministro exclusivo, antes mencionadas, la imposición de compra de tecnología en bloques (que obliga al receptor a comprar tecnologías no deseadas junto con la tecnología codiciada), el cobro de precios excesivos, etc. Debe reconocerse, sin embargo, que la Administración fue tolerante, y prácticamente no hubo resoluciones denegatorias. Por otro lado, es bien conocido el hecho de que en muchas transferencias los acuerdos verbales eran mucho más duros que los que figuraban en el contrato escrito, convertido en "papel mojado".

  • El decreto de 1987 liberalizó los contratos por dos razones: no existían ya motivos que justificasen una actitud restrictiva y, por otro lado, España había entrado en el Mercado Común. La autorización de Industria fue eliminada, pero se mantuvo la obligatoriedad del Registro de Contratos, aunque sólo a efectos de control estadístico e informativo.

  • transferencia de tecnología en la unión europea

  • Durante el Consejo Europeo de Lisboa en el 2000, se expresó la voluntad de convertir Europa en «la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo a través de un crecimiento económico sostenible con más y mejor trabajo y mayor cohesión social». Con el fin de conseguir este objetivo, se propuso coordinar al máximo las políticas científicas (I+D), las industriales (innovación), las educativas (universidades) y las asistenciales (hospitales) con el fin de rentabilizar al máximo los recursos y los esfuerzos sectoriales.

    La realización de este tipo de políticas de carácter global requiere un análisis comparativo interno de la situación europea, y de ésta con la de EEUU y Japón. Se trabaja, por tanto, a partir de indicadores adecuados que permitan el seguimiento interno de las políticas individuales de los países y su coordinación con las políticas generales promovidas por la Comisión Europea.

    En el documento de comunicación de la Comisión Europea al Consejo y al Parlamento Europeo sobre «La innovación en una economía del conocimiento» se describen una serie de indicadores de innovación para cada país. Ello permite determinar si un país concreto presenta un número fundamental de indicadores por encima de la media Europea, indicándose de esta forma su «grado de innovación».

    Los mejores resultados se observan para Suecia, con cifras superiores a la media en 12 de los 16 indicadores, seguida de Finlandia con 8 y Dinamarca y Alemania, ambos con 7.

    En el Consejo Europeo de Barcelona (2002) se indicó la necesidad de disponer de estadísticas fiables que permitieran no sólo la evolución normal de la I+D, sino también que suministraran información en los ámbitos de innovación y permitieran conocer la efectividad de la transferencia de conocimiento y tecnología de las universidades y centros públicos de investigación al entorno productivo. El desarrollo del Espacio Europeo de Investigación requiere de una mejor coordinación de la investigación Europea y ello puede conseguirse utilizando estudios de benchmarking de las diferentes políticas nacionales. Los instrumentos para favorecer estos estudios se basan en la existencia de indicadores.

    Esto es lo que se nos presenta con la nueva edición de la publicación 2003 Key Figures que presenta un grupo de 15 indicadores y una explicación metodológica de interés. Ello ha sido posible gracias las Oficinas de Estadística de los Estados Miembros. Sin embargo, por el momento no es tan fácil obtener algunos de estos indicadores a nivel de las CCAA, ni menos aún las universidades españolas se hallan en situación de proporcionar de forma global estos indicadores, igualmente fundamentales para la elaboración de sus políticas de ciencia y tecnología.

    Se muestran a continuación diversos indicadores y sub-indicadores temáticos utilizados de forma habitual en el análisis de la influencia de los cuatro grandes ámbitos en la creación y difusión del nuevo conocimiento:

    Inversiones en la economía basada en el conocimiento

    • Gasto total de I+D per cápita.

    • Financiación de la I+D en % por agentes financiadores.

    • Intensidad de I+D (% del PIB).

    • Presupuesto del Gobierno dedicado a I+D en %PIB.

    • Gasto empresarial en I+D como % del gasto total.

    • I+D financiada por la industria como % del output industrial.

    • Contribución de las PYMES en la I+D pública en % del total del sector empresarial.

    • Inversión en Capital Riesgo (semilla, start-up, expansión).

    • Contribución del capital semilla y start-up por 1000PIB.

    Recursos humanos en I+D

    • Número de doctores por 1000 habitantes de población comprendida entre 15 y 34 años.

    • Gasto total en educación per capita.

    • Gasto en educación total en % del PIB.

    • Gasto en el tercer ciclo educativo en % del PIB.

    • Movilidad internacional.

    • Contribución de investigadoras en % del total.

    Productividad en Ciencia, Tecnología e Innovación

    • Número de publicaciones científicas por millón de población.

    • Publicaciones más citadas como % del total.

    • Número de patentes.

    • Contribución en patentes en % del total.

    • Número de patentes (EPO) y (US) por millón de población.

    • Comercialización de tecnología.

    • Comercio de las nuevas tecnologías (high-tech) como % del comercio total.

    • Exportación de productos de nuevas tecnología en %.

    • Balance tecnológico de pagos recibidos en % PIB.

    Impacto de la economía del conocimiento en la competitividad

    • Índice de productividad laboral.

    • PIB por hora trabajada.

    • Contribución de los productos manufacturados y servicios en el gasto empresarial en I+D (%).

    • Contribución del empleo en nuevas tecnologías en% del total de empleo.

    • Empleo en servicios intensivos en conocimiento.

    Distintas comisiones o grupos de trabajo han estudiado la importancia de diseñar nuevos indicadores con el fin de facilitar en análisis comparativo mediante procesos de benchmarking. Así, la Comisión Europea creó en el año 2000 una comisión formada por representantes de los distintos Estados Miembro, bajo el nombre High Level Grup (HGL), elegidos por los Ministerios encargados de la Investigación. El trabajo se dividió en 4 Grupos de Expertos y se estudió una lista de 20 indicadores cuantitativos de los cuales 5 eran nuevos y debían ser desarrollados. Estos nuevos indicadores fueron:

    • Número de jóvenes investigadores incorporados al sistema en relación con el total de investigadores.

    • Proporción de investigadoras en universidades y centros públicos de investigación (% del total).

    • Proporción de investigadores que trabajan en otros países que se incorporan a la I+D en universidades/OPIS.

    • Número de spin-off generadas en las universidades.

    • Uso de las redes electrónicas para la investigación en laboratorios de I+D.

    El proyecto «European Public Sector Research Systems» ofrece una serie de mecanismos para diferenciar y clasificar funciones y los indicadores necesarios para describir dichas funciones. La aplicación de los mismos en el Sistema de Innovación de España da lugar a unos 80 indicadores (cuantitativos y cualitativos) que intervienen en el marco de las relaciones universidad-empresa (Sistema Público de Investigación). Sin embargo, se puso de manifiesto en dicho estudio la dificultad de obtener datos suficientes para al menos 30 de estos indicadores.

    Los indicadores de transferencia de tecnología, que nos deberían proporcionar una visión certera acerca de la evolución de la transferencia entre el sector público y el sector empresarial, no son habitualmente fáciles de obtener. Anualmente se describen diferentes tipos de catálogos de indicadores sobre Ciencia, Tecnología e Innovación, entre ellos los más significativos son: los que la Comisión Europea ha ido publicando, Key Figures: Towards a European Research Area y European Reports on S&T Indicators. Para el año 2002 podemos obtener los diferentes indicadores de las Key Figures 2002, sin embargo no se especifican habitualmente indicadores de transferencia. Podemos también obtener información tecnológica de Main Science and Technology Indicators, OCDE 2001 y en las publicaciones anuales del INE.

    El Consejo Europeo de Lisboa detectó en el 2000 la necesidad de disponer de indicadores de innovación estableciéndose posteriormente los denominados «European innovation Scoreboard». El EIS contiene 17 indicadores principales, separados en cuatro grupos:

    • Recursos humanos para la innovación (5 indicadores).

    • Creación de nuevo conocimiento (3 indicadores, uno dividido en patentes EPO y USPTO).

    • Transmisión y aplicaciones del conocimiento (3indicadores).

    • Financiación de la innovación, resultados y mercados (6 indicadores).

    El proyecto The European Trend Chart on Innovation se inició publicando indicadores de enero de 2000. De gran interés es la publicación (documento técnico N º3, EU Regions) sobre las regiones europeas publicado en noviembre de 2002: Regional Innovation Scoreboard (RIS).

    Se exponen siete indicadores regionales de innovación (NUTS1 y NUTS2) para los estados miembros de la UE. Estos indicadores cubren aspectos como los recursos humanos, formación continua, el empleo en sectores de alta tecnología, creación de nuevo conocimiento basado en I+D y patentes, gasto público en I+D, y gasto en I+D del sector empresarial. Estos indicadores ofrecen una visión de las regiones con un fuerte componente innovador, sin embargo, no ayudan a la comprensión de regiones potencialmente emergentes y cuya promoción sería fundamental.

    Tabla 1: Regiones Innovadoras e índice de innovación RNSII

    País

    Número de regiones

    % de regiones innovadoras con relación al total

    Alemania

    16

    Berlín (1,35); Bayern (1,34); Baden-Württemberg (1.34) [25%]

    España

    18

    Comunidad de Madrid (2,01); Cataluña (1,34); Com. Foral Navarra (1,30) [28%]

    Francia

    22

    Ile-de-France (1,60); Midi-Pyrenees (1,31); Rhone-Alpes (1,12) [14%]

    Finlandia

    6

    Uusimaa (Suuralue) (1,30); Pohjois-Suomi (1,07) [33%]

    Italia

    20

    Lombardía (1,44); Piemonte (1,35); Lazio (1,35) [20%]

    Suecia

    8

    Estocolmo (1,46); Oestra Mellansverige (1,0) [25%]

    Reino Unido

    12

    Eastern (1,48); South East (1,35); South West (1,21) [25%]

    RNSII: Regional National Summary Innovation Index.

    El análisis de los indicadores por tipología y región, considerando para cada país la región mejor situada y la de menor nivel innovador, nos conduce a obtener un mapa dinámico de potencialidades de las diversas comunidades autónomas de España. Así, en relación con la población con educación terciaria, sobresale el País Vasco, comparable a Berlín, Île-de-France y Utrecht. En formación continua, la Comunidad de Valencia se sitúa en cabeza del estado español a pesar de encontrarse por debajo de la media europea. En empleo del sector de manufactura de media y alta tecnología se sitúa en cabeza la Comunidad Foral de Navarra muy por encima de la media europea y sobrepasada por Baden-Württemberg y Franche-Compte. En empleo en servicios de alta tecnología la Comunidad de Madrid se halla entre las regiones de cabeza junto con Estocolmo, Uusimaa, Ile-de-France y Utrecht.

    Tabla 2: Top 10 de regiones innovadoras de la UE por índice de innovación RRSII

    Posición

    Región

    País

    RRSII

    1

    Estocolmo

    Suecia

    225

    2

    Uusimaa (Suuralue)

    Finlandia

    208

    3

    Noord-Brabant

    Holanda

    191

    4

    Eastern

    Reino Unido

    161

    5

    Pohjois-Suomi

    Finlandia

    161

    6

    Ile-de-France

    Francia

    160

    7

    Bayern

    Alemania

    151

    8

    South East

    Reino Unido

    150

    9

    Comunidad de Madrid

    España

    149

    10

    Baden-Württemberg

    Alemania

    146

    RRSII: Revealed Regional Summary Innovation Index (Se refiere al índice de innovación regional y se calcula como un promedio de indicadores regionales RNSII y REUSII (Regional European Summary Innovation Index). Se consideran un total de 148 regiones europeas).

    Una de las zonas de gran importancia se halla en la denominada zona nórdica bañada por los mares Báltico, del Norte y Noruego, abarcando las regiones limítrofes de Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, Estonia Alemania y Reino Unido. Diversos programas europeos (interreg IIC y IIIB) han desarrollados los proyectos entre los estados para promover la innovación y la competitividad. Más recientemente se ha publicado la lista de las 15 regiones europeas con mayor intensidad en I+D según los niveles de 1999 de % del PIB (NUTS II). En ella, no aparece ninguna región española. La mayor presencia recae en Alemania con Braunschweig (6,34%), Stuttgart (4,84%), Oberbayern (4,76%), Tübingen (4,23%), Baden-Württemberg (3,87%), Berlín (3,62%), Dresden (3,51%), Rheinessen-Pfalz (3,40%), Karlsruhe (3,40%), y Colonia (3,28%). Finlandia con Pohjois-Suomi (4,29%) y Uusima (4,09%), Francia con Midi-Pyrénées (3,73%) y Île-de-France (3,53%) y el Reino Unido con la Eastern region (Oxford y Cambridge) (3,56% en base a NUTS I) cierran la lista.

    De gran importancia para conocer la situación de las actividades relacionadas con la transferencia de tecnología desde la perspectiva de las políticas del MCYT es la Memoria de Actividades de I+D+I elaborada para el 2000 por la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología. El documento recoge un conjunto de indicadores que son utilizados para realizar la valoración periódica de la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación.

    Se indican los resultados de las actividades lideradas por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) entre cuyos objetivos se halla el apoyo a la transferencia de tecnología al ámbito empresarial. Dicha transferencia se halla integrada en una acción horizontal «Programa Nacional de Apoyo a la Innovación y Transferencia de Tecnología». Dentro del programa se promueven estructuras de transferencia como los Centros de Innovación y Tecnología (CIT) y las Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI), ya anteriormente nombradas.

    Finalmente, el documento hace referencia al análisis de la evolución del Sistema de Ciencia-Tecnología-Empresa a través de los indicadores y de las encuestas sobre tendencias del Sistema Español de Innovación realizadas por Cotec. A principios de 2004 ha aparecido publicado el Third European Report on Science & Technology Indicators 2003 iniciativa de la Comisión Europea donde de forma exhaustiva se analizan los distintos ámbitos científico-tecnológicos y sus indicadores con el fin de mejorar la efectividad de las políticas de I+D+I a partir de una información común acerca de los datos y características de la investigación y el desarrollo tecnológico en Europa. Se ha realizado en esta tercera edición del European Report una introducción de nuevos indicadores que tienen en cuenta la nueva economía basada en el conocimiento.

  • TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA UNIVERSIDAD-EMPRESA

  • La investigación científica y tecnológica unida a la difusión de los conocimientos derivados tienden crecientemente a constituir actividades esenciales para la satisfacción de las necesidades sociales y el desarrollo de objetivos institucionales, tanto públicos como privados, y productivos. A su vez, la capacidad de innovación se ha convertido en un elemento básico para la evolución de las empresas y una eficaz vinculación universidad-empresa resulta un instrumento clave para la incorporación de mayores habilidades y competencias. Estas tendencias impulsan una importante demanda de nuevas capacidades de gestión de las organizaciones (públicas y privadas) y de los procesos que vinculan entre sí a los distintos actores institucionales (locales e internacionales) involucrados en las actividades de innovación en las empresas y en las instituciones de ciencia y tecnología. Las respuestas se enmarcan en la vigencia de múltiples iniciativas, tanto programáticas como institucionales que suman complejidad operativa a estos desarrollos.

    La gestión de este tipo de organizaciones es una tarea compleja y requiere personal con conocimientos específicos y actitudes abiertas e innovadoras. El nuevo contexto demanda la generación de nuevas y mejores ofertas educativas acordes, capaces de brindar herramientas teóricas y operativas al servicio de la planificación y gestión de las actividades de producción de conocimientos y de su transferencia social, institucional y productiva.

    En la formación de profesionales, es una necesidad su vinculación a las empresas con el fin de que se enfrenten con los problemas reales de estas. Esta vinculación es parte fundamental de la estrecha relación que debe existir entre el centro de estudios y el centro de trabajo, tanto en un sentido como en el otro.

    Realizando una pequeña reseña histórica, Goodlad (1988) alude a las diferencias entre la universidad y el centro laboral en cuanto a propósitos, funciones, estructura, clientela, cultura, sistema de recompensas, reglas y regulaciones, y ambiente, pero no como amenazas a esta relación, sino como premisas. Según este autor para que pueda haber colaboración entre estas instituciones, deben ser lo suficientemente diferentes y disonantes como para promover el intercambio entre ellas, lo cual lo coloca en una postura dialéctica en cuanto a las premisas del desarrollo.

    De Pablo (1994) plantea que si se quiere desarrollar un verdadero sistema de formación profesional "concertada", la implicación de las empresas es fundamental, lo cual es fácil de decir y formular como objetivo deseable, pero bastante más complicado de llevarlo a la práctica y de hacerlo realidad. Es necesario que las empresas pasen del interés por la formación, que ya existe en un cierto número de ellas, a una mayor implicación real, con sus recursos y su personal, en el desarrollo de la formación profesional. Cuban (1992) se refiere a las diferencias entre la cultura de la universidad y la de la empresa, como causa de amenaza a la relación entre ellas, debido a que por un lado la cultura de la universidad valora la reflexión, el análisis, la investigación científica, mientras que la empresa valora la aplicación del conocimiento a situaciones prácticas y la experiencia basada en el conocimiento que tiene aplicación a sus procesos.

    En otros contextos se observan resistencias y miedos a esta forma de colaboración entre el profesorado universitario por un lado, por ver que su influencia sobre la formación laboral puede reducirse (Griffith y Owen, 1995) y por otro, por sentirse poco calificado para tratar problemas propios de la empresa (Gross, 1988).

    Hoy está universalmente generalizada la concepción que en la formación de profesionales universitarios, los estudiantes se deben formar en el trabajo, en un proceso donde él juega el papel principal, para el logro de la calidad requerida del graduado ... La preocupación por la calidad de los estudios arranca de la idea de que los estudiantes de nivel superior de un país forman parte de la riqueza de ese país, son bienes del más alto valor para toda la sociedad, por decirlo así, dado los roles que al graduarse están llamados a desempeñar en el seno de la misma. Entonces, es de interés público asegurar la calidad de los estudiantes. Incluso en el futuro, las universidades van a ser juzgadas o evaluadas más por la calidad de sus alumnos que por la calidad de sus profesores, como consecuencia del énfasis que hoy día se pone en los procesos de aprendizaje más que en los de enseñanza (Tunnermann, 1996, Pág. 66).

    Por lo tanto, la vinculación estudio trabajo, tiene su materialización en la formación de los profesionales universitarios a través de la práctica investigativo-laboral que desarrollan en las empresas vinculadas a las universidades, constituye una relación esencial de este proceso, y se posibilita a través de la relación ciencia tecnología, que es también una relación esencial del mismo. En la dinámica de estas relaciones esenciales, y en las regularidades encontradas, se fundamenta el modelo de la relación universidad-empresa.
    La relación universidad-empresa propuesta, recoge los aciertos que, a criterio del autor, tienen otros modelos utilizados, así como los avances de las experiencias obtenidas en otros contextos.

    La Región de Helsinki

    En el año 2003, Finlandia tenía 5,2 millones de habitantes, de los cuales 70.000 estaban dedicadas en exclusiva a I+D. La inversión gubernamental durante el año 2002 fue de 1.459 M €, lo que representaba el 4,5% del total de gastos del estado, mientras que la inversión pública era de más de 3.400 M €, lo que suponía un 69,8% del total de inversión en I+D. Estos datos se recogen en la Tabla 1. En el año 2000 había un total de 68.000 personas trabajando en I+D con un incremento anual del 3% y repartidos, principalmente, en 20 universidades y 31 universidades politécnicas. De esta cantidad, un tercio se debe a la participación de la mujer en I+D. Ello representa unos 20 investigadores al año por 1000 trabajadores mientras que la media europea se situaba en 10. Estos datos, llevaron a Finlandia a situarse en el primer lugar en el ranking de competitividad del mundo, según el World Economic Forum (WEF).

    El éxito de las políticas de reestructuración de una economía industrial clásica en una economía informacional, proceso en el que tuvo una importante influencia la integración en la Unión Europea en 1995, ha conducido a definirlas como Modelo Finlandés por M.Castells, en contraposición al ya clásico Modelo de Silicon Valley.

    Entre los centros industriales y universitarios (universidades y politécnicas) más importantes de Finlandia deben considerarse Helsinki, Tampere, Turku y Oulu.

    Tabla 1

    Gasto Total en I+D

    Año M % PIB % Público % Privado

    1991 1.710,6 2,04 47,0 53,0

    1993 1.795,8 2,16 41,6 58,4

    1995 2.172,4 2,28 36,8 63,2

    1998 3.354,5 2,88 32,8 67,2

    1999 3.878,8 3,23 31,7 68,3

    2000 4.422,6 3,40 29,0 71,0

    2001 4.619,0 3,42 27,0 73,0

    2002 4.830,3 3,46 30,2 69,8

    El sistema nacional de innovación en Finlandia

    Para llegar a este punto, tenemos que remontarnos 20 años atrás, cuando Finlandia comenzó un proceso evolutivo que la ha llevado al primer puesto en I+D a nivel europeo. A principios de los 80 se decidió cambiar la economía tradicional de los sectores basados en recursos naturales por una economía basada en las tecnologías emergentes de alto valor añadido. Este nuevo contexto, animó fuertes inversiones privadas en I+D, coordinadas con decisiones gubernamentales a nivel público. Así se crea con fondos públicos, la agencia Technology Development Agency (TEKES).

    En 1998 se aprueba la Ley de Universidades donde se agrupan una serie de normativas dispersas, en las que se garantiza la autonomía universitaria, así como la independencia de la investigación en un marco de mayor flexibilidad para responder a las nuevas situaciones, rápidamente cambiantes.

    La política tecnológica en Finlandia se ha dirigido en los últimos años hacia la creación de las condiciones necesarias para desarrollar con éxito un fuerte crecimiento económico basado en el conocimiento, principalmente relacionado con las nuevas tecnologías. Se ha dedicado en el 2002 una especial atención a la financiación de la I+D pública, a la potenciación de la investigación tecnológica, a controlar el impacto y la competitividad resultante de las inversiones en I+D, a la explotación comercial de los resultados de la investigación, a la capacitación de las regiones para absorber las nuevas tecnologías, y a la continua actividad de internacionalización.

    Entre las características de su Sistema Nacional de Innovación encontramos: el desarrollo de los clusters tecnológicos, la efectiva cooperación industria-universidad, la legislación correspondiente a los derechos de propiedad industrial e intelectual (junio 2002), la importante financiación de los Centros de Excelencia en I+D y la política tecnológica ligada a las Universidades Politécnica, entre otras.

    La transferencia de tecnología en el Sistema de Innovación Finlandés

    El éxito de la transferencia de tecnología en Finlandia se basa en la muy rápida transformación ocurrida desde principios de los años 90 hacia entornos de crecimiento intensivo de conocimiento. A su vez, uno de los factores clave fue la fuerte inversión en I+D realizadas desde el sector privado, que aceleraron el crecimiento del sector público mediante actividades y políticas de I+D conjuntas.

    Algunos autores han observado que la transferencia de conocimiento y tecnología es más efectiva cuando ambos actores, el generador de conocimiento y el transformador de conocimiento en innovación, se hallan a una corta distancia.

    Uno de los ejemplos de la influencia que el entorno Universitario puede realizar sobre una región, mediante un proceso activo de transferencia, se observó en Oulu y Jyväskylä. Durante el período de 1988-1996, estas universidades aplicaron, en colaboración con la Administración y las empresas locales, programas de desarrollo y cooperación de forma conjunta en los campos de tecnologías de la comunicación y la información, la biotecnología, la biología molecular y las ciencias ambientales. Una fuerte financiación externa procedente de los tres agentes suministró la vitalidad a las universidades para que, acopladas a los objetivos previamente establecidos (colaboraciones, proyectos mixtos, utilización conjunta de infraestructuras de última generación), llegaran a producir una mejora incremental de la región en términos de empleo, creación de nuevas empresas de ámbito tecnológico, mayores retornos a las universidades por sus investigaciones, etc.

    En la región de Oulu, el papel de la Universidad de Oulu, el área metropolitana de la ciudad y la existencia de dos parques científicos y tecnológicos 94 con unas 160 empresas instaladas, en ámbitos de las TIC, tecnología médica y biotecnología, dan una muestra de sinergia entre conocimiento y crecimiento económico mediante la coexistencia de intereses de carácter público de la instituciones universitarias y los intereses de grandes empresas.

    El cluster de Otaniemi.

    El área de Otaniemi (Otaniemi High-Tech Area) está situada a 8 Km. Del centro de Helsinki y pertenece a la ciudad de Espoo, enlazada con la capital, y está distribuida en una zona en forma de península cruzada por la avenida Otaniementie y cerrada por la autopista de Hagalunduägen. En dicho entorno se pueden encontrar edificios pertenecientes a la Universidad de Tecnología de Helsinki (HUT), centros tecnológicos VTT, edificios de incubadoras y empresas.

    Se puede establecer que en dicho clúster podemos encontrar 14.000 estudiantes, 3000 investigadores, 300 empresas de las cuales unas 200 pertenecen al área de ICT y de alta tecnología, y unas 80 spin-off. Entre las empresas de alta tecnología ubicadas en Otaniemi tenemos: Nokia, Tietoenator, Kone, Compaq, y Microsoft.

    Helsinki University of Technology (HUT)

    La Universidad de Helsinki es la primera universidad en Finlandia, con 894 millones de marcos finlandeses mientras que la Universidad Tecnológica de Helsinki se halla a la mitad, con 454 millones de marcos finlandeses (1 € = 6 FIM). Las universidades de Oulu y Turku se hallan a continuación con 373 y 321 M FIM, respectivamente.

    Con el fin de coordinar y potenciar la gestión de todos los elementos relacionados con la transferencia de tecnología, HUT creó en 1998 el Centro de Innovación Internacional Otaniemi (OIIC). Entre sus actividades se halla la gestión de proyectos de I+D relacionados con la transferencia y la gestión de la propiedad intelectual. También actúa como Oficina de Licencias Tecnológicas encaminada a ayudar a los profesores e investigadores de HUT en todos aquellos servicios relacionados con cuestiones comerciales, gestión de la propiedad intelectual, protección de invenciones, contactos con financieros e inversores privados y los procesos de licencia y comercialización de los resultados tecnológicos. HUT fue la primera universidad en Finlandia que desarrolló una estrategia, completa y precisa, para la explotación de los derechos de propiedad intelectual.

    Generalmente la relación entre el investigador, la empresa interesada en la aplicabilidad de una invención, y la propia institución universitaria requiere de acuerdos: en primer lugar entre el científico o el grupo de investigación, y su institución (HUT), en segundo lugar, un convenio o contrato de investigación entre la HUT y la empresa para concretar los derechos de explotación.

    Cuando el investigador quiera desarrollar y explotar una idea o una patente, mediante la creación de una empresa de base tecnológica deberá utilizar el centro de innovación OIIC como estructura de intermediación en la creación del spin-off y aprovechar los instrumentos y acciones para facilitar el éxito de la iniciativa. Para ello se utilizará el programa Spinno, en un proceso secuencial desde la preincubación a la incubación y finalmente a la introducción de la empresa spin-off en el mercado.

    Estructuras de transferencia de tecnología

    Research Liaison Office de la Universidad de Helsinki

    La Universidad de Helsinki tiene una antigüedad de 350 años y tiene un marcado carácter multidisciplinar. Tiene una serie de siete estaciones biológicas de investigación deslocalizadas en la costa de Finlandia abarcando ámbitos de hidrología, climatología, investigación forestal, biología animal, agricultura, etc. Con el fin de ayudar a los propios investigadores se crearon dos estructuras de soporte a la investigación que son: Research Service and Research Liaison Office cuyos trabajos se centran en proyectos europeos y proyectos de I+D bajo contrato. Estas oficinas siguen de cerca las nuevas ideas desarrolladas en la Universidad de Helsinki (Oferta) y buscan conexiones entre el sector privado (Demanda) utilizando otras estructuras de intermediación (University Business Services).

    Helsinki Business and Science Park (HSP)

    El Helsinki Business and Science Park Ltd. es una joint venture del Gobierno Finlandés, la Universidad deHelsinki, la City of Helsinki, SITRA como empresa de capital riesgo y diversas federaciones empresariales.

    En las instalaciones y empresas del Helsinki Business and Science Park trabajan unos 1.000 investigadores y técnicos. Fundamentalmente se agrupan con este nombre diversas estructuras de investigación y transferencia de tecnología distribuidos en varios campus: el biocampus de Viikki, el campus de Meilahti con el Biomedicum, el campus de la Helsinki School of Economics and Business Administration, el campus de las artes de Kumpula y finalmente el campus de Hanken de influencia lingüística sueca. El ámbito de actividad del HSP se extiende también al campus biomédico.

    De Meilahti perteneciente a la Universidad de Helsinki, donde desde 1995 se ha ido desarrollado el nuevo proyecto de Biomedicum Helsinki conjuntamente con

    Helsinki University Central Hospital como una combinación de ciencia básica e investigación clínica, teniendo entre sus objetivos facilitar la interacción entre la universidad y la sociedad, y facilitar la transferencia de conocimientos a la industria farmacéutica, médica y de diagnósticos.

    Innopoli

    Es un polo de innovación, centrado y visualizado en dos magníficos edificios que actúan como incubadoras denominados Innopoli I y II, donde las ideas basadas en nuevas tecnologías significan nuevas empresas. Su principal función es la generación de empresas desde instituciones universitarias en el área metropolitana de Helsinki, especialmente en el distrito de Otaniemi. El principal objetivo es ayudar a los emprendedores a mejorar la transformación de sus ideas en productos en el marco del mercado internacional, utilizando para ello un instrumento denominado Spinno-Program.

    ¿Cuál es el valor de Innopoli?. Según su propia definición es el de «promover el uso de los conocimientos generados mediante la investigación básica en beneficio del bienestar social mediante la creación de nuevas empresas tecnológicas, su crecimiento y su internacionalización».

    Otaniemi Science Park

    Es la mayor área científico-tecnológica de los países Nórdicos que actúa como cluster tecnológico y como incubadora de empresas de alta tecnología. Su área comprende la Universidad Tecnológica de Helsinki, diversos centros tecnológicos VTT, centros de excelencia y numerosas empresas lo que significa un potencial de 14.000 estudiantes de centros politécnicos, 3000 investigadores, 15.000 empleos en empresas consolidadas y unas 200 start-ups del sector TIC. Su principal función es dinamizar el entorno científico-académico-empresarial y disponer de una incubadora de empresas y un programa de generación de nuevas empresas. Fue creada en 1987, con 4.000m2 de oficinas para alojar aproximadamente 90 compañías con una sede alternativa en Olartek de unos 3.600 m2 para instalar unas 30 compañías. Actualmente dispone de unos 20.000 m2. Entre sus servicios encontramos los de incubación y los financieros.

    BioTurku

    La región de Turku constituye una de las regiones más interesantes, que incluye los clusters de biociencias y TIC, está situada al sudoeste del país con la Universidad de Turku como representante del sector generador de conocimiento y con un potente sector privado relacionado con la industria farmacéutica, empresas de diagnóstico, biomateriales e industria de la alimentación.

    Entre los elementos más destacados del parque encontramos los edificios Bio-City (1992) y el PharmaCity (2002) con 20.000m2 de espacio útil, y el proyecto Turku Bio Valley Ltd. (1999) elaborado por el Turku City Council con el fin de potenciar el nacimiento y desarrollo de bioempresas, facilitando diversas infraestructuras de apoyo, contando con una capacidad máxima de espacio construido de cerca de 100.000m2 de los cuales se hallan ejecutados unos 45.000m2. Acompañando al proyecto se han invertido 14,3 M € para ayudar a la capitalización de las fases start-up.

    La compañía farmacéutica BioTie Therapies es un ejemplo de transferencia de tecnología de la Universidad de Turku. La empresa fue fundada en 1992 por los profesores Markku y Sirpa Jalkanen y se ha especializado en las áreas de coagulación e inflamación. Durante el período 92-96 se procedió a fortalecer la protección de su propiedad industrial correspondiente a dos patentes de desarrollo tecnológico de producción. En 1996 se inaugura el laboratorio BioTie en la BioCity y dos años más tarde se crea la planta de producción.

    El Sistema Regional de Innovación muestra un entorno de innovación farmacéutico basado en una equilibrada relación de cooperación entre las universidades y las compañías farmacéuticas. Las primeras obtienen unos fondos externos importantes para desarrollar su I+D, mientras que el sector privado externaliza algunas fases de su investigación básica en entornos académicos.

    Esta política de cooperación está avalada por las actividades de financiación pública a través de la agencia TEKES y permite aprovechar mejor los resultados de la investigación académica mediante una adecuada política de comercialización.

    Instrumentos de transferencia de tecnología.

    Uno de los ejemplos que mejor describen la importancia de los diferentes instrumentos de la transferencia de tecnología llevada a cabo mediante la creación de nuevas empresas de base tecnológica es el que se describe como Modelo Otaniemi el cual se halla integrado en el Programa PAXIS de innovación de la UE.

    Lyon-Grenoble: La región de Rhône-Alpes (Grand Lyon)

    En el año 2000, Francia gastó en I+D unos 28.973 M €, lo que supone un 2,15% de su PIB. Del cual el estado aportaba un 0,93%. A su vez, el gasto privado en I+D se situaba en el 64%, superior al valor español (54,3), pero inferior al Reino Unido (65,6), Alemania (71,4), Irlanda (72,9) y los países nórdicos.

    La estructura de I+D en Francia presenta unas 20 organizaciones públicas que representan el 55% del sector público de I+D y equivalen al 33% de los trabajadores dedicados a I+D. Las 160 universidades y “grandes écoles” representan un 27% de la I+D y cubren un 59% de los trabajadores en este sector.

    La mayor parte de la investigación pública se realiza en Francia por organismos no universitarios. Por un lado los Entes Públicos Científicos y Tecnológicos (EPTS) que realizan exclusivamente investigación y los Entes Públicos Industriales y Comerciales (EPIC). Entre los primeros hemos de destacar el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), el Instituto Nacional de Investigación Agronómica (INRIA), y el Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (INSERM) entre otros.

    Un hecho especialmente interesante en relación con la influencia que los poderes públicos pueden ejercer sobre el desarrollo de la transferencia de conocimiento y tecnología desde el sector público al sector productivo se desarrolló en Francia en julio de 1997. En aquel momento el Ministro de Educación Nacional, de Investigación y de Tecnología juntamente con el Ministro de Economía,

    Finanzas e Industria y el Secretario de Estado de Industria firman una petición (lettre de mission) a Henri Guillaume 237 para que realizara una evaluación profunda de la actividad de los organismos y de los procedimientos de financiación y ejecución del presupuesto de I+D en favor del desarrollo tecnológico.

    Además, se le solicitó unas propuestas encaminadas a intensificar la eficacia del sistema nacional de innovación, especialmente en aspectos como la movilidad de investigadores, de la creación de empresas de base tecnológica, de la financiación pública de los proyectos de investigación aplicada, del desarrollo de los centros de competencia, del papel incentivador del “crédit d'impôt recherche” y de la articulación de los programas europeos.

    Estas preocupaciones no eran muy diferentes de las que preocupaban a la mayor parte de científicos responsables en nuestro país. La Conferencia de Rectores de las Universidades españolas (CRUE) encargó en diciembre de 1998 un informe parecido a una comisión presidida por J.M. Bricall, ex -Rector de la

    Universidad de Barcelona, y que el tiempo transformó en el «Informe Bricall».

    Quizás la diferencia en el origen de la petición fue la causa por la cual uno de los informes, el Informe Henri Guillaume, tuviera tanta trascendencia en comparación con el segundo.

    Como respuesta a las conclusiones del “Informe Guillaume” se publicó la Ley 99-587 de 12 de julio de 1999 denominada “Ley sobre la Innovación y la Investigación” para favorecer la creación de empresas de tecnologías innovadoras. La Ley aborda muchos apartados, entre los cuales son interesantes los siguientes.

    - Creación de una empresa de base tecnológica (spin-off). Los investigadores, los profesores, los jóvenes doctores el personal técnico o administrativo puede, a partir de la ley, participar en la creación de una empresa que valoriza su trabajo de investigación. Son, por tanto, autorizados a participar en tanto que asociados o directores de la empresa, durante un período de 6 años al final del cual deberán escoger entre la reincorporación al servicio público, o la salida definitiva hacia la empresa. Durante este período conserva, por tanto, la condición de funcionario.

    - Participación en el capital de una empresa. La ley permite a todo el personal de investigación participar en el capital de una empresa que ponga en valor la investigación pública hasta un máximo del 15% del capital de la empresa. Sin embargo, como contrapartida la institución de donde procede el investigador no podrá realizar contratos con la empresa. Se permite igualmente formar parte de los órganos de dirección y consejo de administración de una empresa.

    - Simplificación de los requerimientos administrativos y de gestión de contratos. Dos años después de esta intervención de la Administración como uno de los agentes fundamentales, juntamente el sector productivo (empresas) y sector generador de conocimiento (universidades y OPIS), se ha demostrado, una vez más, el efecto positivo que tienen las acciones legales y las aportaciones económicas de las administraciones si llegan en el momento oportuno y se realizan de forma adecuada. Aunque es del todo seguro que se requiere un mayor período en este viaje hacia una I+D+I competitiva, los datos obtenidos hasta el presente de la valoración de este período de desarrollo nos pueden ayudar a comprender algunos aspectos de la transferencia de tecnología en Francia. Durante la corta etapa de cuatro años desde la implantación de la ley, 168 personas ligadas a la I+D pública han recibido la aprobación (por una Comisión Deontológica) de su compatibilidad con un proyecto spin-off. De entre estas solicitudes, 88 lo han hecho por medio de la solicitud de permiso por cinco años, y la participación en el capital social de la empresa con el límite del 15%.

    Estructuras de transferencia de tecnología

    Los equipos tecnológicos de investigación

    Con el fin de ayudar el desarrollo de la investigación tecnológica en el seno de las universidades se creó en 1999 la figura de “Equipo de Investigación Tecnológica (ERT)” dirigido a los grupos de investigación públicos, de reconocido nivel científico y con un fuerte componente de relación con la empresa de un sector determinado mediante aportación de patentes, licencias, publicaciones, trabajos o tesis doctorales financiadas en el marco de contratos de I+D.

    Los ERT pueden estar dirigidos a responder problemas sociales de importancia socioeconómica utilizando para ello grupos de investigación de humanidades o ciencias sociales. En la actualidad se han desarrollado tres en estas áreas.

    Servicios de actividades industriales y comerciales (SAIC)

    Esta figura tiene por objetivo mejorar la valorización económica de los resultados de la investigación pública. Estos servicios permiten reagrupar todas las actividades relevantes de la valorización. Sus principales objetivos son: asegurar la prestación de servicios, administrar contratos de investigación, explotar las patentes y las licencias y comercializar los productos de sus actividades. Se pueden distinguir entre sus misiones las siguientes:

    - Actividades por las que una empresa solicita los servicios de la universidad.

    - Valorización de los resultados de la I+D: patentes, licencias, know-how, royalties.

    - Fue poner a disposición, herramientas para los investigadores que deseen crear una empresa de base tecnológica.

    - Gestión de actividades comerciales de la universidad: edición, habitaciones residencias, viviendas, etc.

    El procedimiento se basa en una convocatoria en la que las instituciones universitarias aplican su candidatura para ser uno de los Servicios de carácter experimental.

    Plataformas tecnológicas, infraestructuras y servicios científico-tecnológicos

    Las Universidades y los Organismos Públicos de Investigación han creado durante los últimos 15 años diversas estructuras encaminadas a ofrecer la transferencia de tecnología y de conocimiento mediante la oferta tecnológica ligada a grandes o medianas instalaciones científicas.

    Instrumentos de dinamización de la transferencia de tecnología

    Las redes de investigación e innovación tecnológica (CRRIT)

    Este tipo de instrumento, creado por elMinisterio de Educación, Investigación y Tecnología en 1982, pretende favorecer la colaboración entre la investigación pública y la empresa, especialmente PYMES, mediante una serie de acciones que faciliten la transferencia de conocimientos y tecnología mediante un mejor conocimiento de la demanda ya que los sectores productivos participan en el diseño de las prioridades que deben ser cubiertas por el sector público. Es por tanto una forma de unir actores o agentes de un mismo entorno productivo: universidades y Opis, PYMES, grandes grupos industriales, asociaciones y sindicatos y grupos e interés económico. Diversos Ministerios participan en la financiación de esta actividad instrumental horizontal que en última instancia ha de conducir a una mejora de la competitividad del sector, un mayor grado de innovación y a la ayuda a la creación de nuevo tejido empresarial mediante la creación de spin-off o start-up. Cada sector organizador de una red dispone de un Comité de Orientación Estratégica (COS) formado de manera mixta, público-privado, con una presidencia generalmente asignada a una personalidad del sector privado 253. Para formar parte de este tipo de redes es preciso pasar una evaluación que comprende el análisis de una serie de indicadores o criterios entre los que se pueden destacar: carácter innovador, complementariedad, presencia de PYMES, políticas de dinamización de patentes, licencias y know-how, creación de empleo, incidencia en la creación de nuevas empresas, rigor científico-tecnológico, etc. Cada CRRIT puede adquirir un marco legal independiente o simplemente utilizar el entorno departamental universitario o de una escuela politécnica.

    Lyon-Grenoble: El Grand Lyon

    Lyon es una de las importantes ciudades francesas, capital de la región de Rhône-Alpes con 5,4 millones de habitantes, la mayor parte en la ciudad (1,5 millones) y en el áreametropolitana de Lyon con una población de 2,5 millones de habitantes. Globalmente dispone de una población estudiantil de 100.000 universitarios. Es la segunda región francesa en investigación que presenta unos 9.200 investigadores y numerosas infraestructuras científicas (Cancer Research Centre, International Institute for the Study of Trace Elements y el Sincrotrón en Grenoble). Es uno de los polos universitarios más importantes de Francia. Así, se encuentran ubicadas 25 “Grands Ecoles” y universidades, 10 institutos oficiales de investigación y uno de los Hospitales Universitarios con investigación clínica de excelencia.

    En el ámbito de la transferencia de tecnología, se hallan diversos parques tecnológicos, 4 agencias de investigación, 3 fundaciones científicas, 12 centros tecnológicos, 4 estructuras de valorización de resultados de la investigación procedente de universidades y centros de investigación, 9 agencias de investigación con equipos mixtos público y privados y diversos centros de competencia internacionales. Lyon es considerada una de las 10 regiones innovadoras más importantes en biomedicina y biotecnología. Con unos 3.500 estudiantes universitarios especializados en ámbitos de medicina y ciencias de la vida. Además, el Internacional Cancer Research Centre dispone de 200 investigadores de diversos países. Lyon ha tenido un rápido crecimiento entre 1993 y 1998 con un aumento de 4.500 nuevos empleos de áreas como industria farmacéutica, equipos de diagnóstico, tecnología médica y química fina. En la actualidad es uno de los centros europeos más importantes en investigación farmacéutica y diagnóstico, concentrando el 18% y el 30%, respectivamente, de la producción francesa.

    La región de Rhône-Alpes concentra el 20% de la producción e investigación francesa en tecnología biomédica.

  • PROBLEMÁTICA EN LA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA UNIVERSIDAD-EMPRESA

  • Los obstáculos a la transferencia de tecnología son generales e históricos, y demás son una forma masiva de desperdicio de inteligencia. Analizamos los indicadores del contexto de transferencia de tecnología desde la universidad a la empresa, este análisis nos permite definir las fortalezas y debilidades en perspectiva europea, nacional y regional. Un factor esencial en la transferencia de tecnología es la comercialización y comunicación, por tanto examinamos de forma crítica y positiva el papel de las OTRIs.

    Cuando hablamos de transferencia de tecnología desde la universidad a la empresa nos encontramos con un problema: la existencia de gran potencial a la vez de una generación de cantidades ingentes de información que no permiten extraer un valor concreto aplicable. El problema no es la ignorancia sino hacer que esa capacidad revierta a la sociedad y al tejido industrial, es decir, que tenga “valor sobre el terreno”.

    Decimos que el problema no es la ignorancia, ya que los indicadores de producción de documentación científica destacan la cantidad y calidad de la producción española (CINDOC 2002), específicamente la Comunidad de Madrid supone el 30% de la producción española, especialmente en los campos de Ciencias Físicas e Ingeniería, liderando la comparativa de comunidades autónomas. Es más, la universidad se encuentra en una buena posición, como ejemplo baste citar que en bases de datos bibliográficas internacionales la universidad madrileña supone el 56,4% de la producción, seguida del CSIC con el 39,2%.

    Es manifiesta la escasa interacción de la universidad y la empresa, por poner un dato sólo el 39% del personal docente investigador participa en proyectos y convenios con empresas (REDOTRI 2002). Pero todos los factores estudiados nos indican que el problema no es de capacidad de producción. Lo esencial del asunto es que nos encontramos ante un panorama de “capacidades tiradas” o “capacidades desperdiciadas”: grupos de investigadores con un buen nivel de producción científica e interesados en cooperar con el sector empresarial, pero estas capacidades no son suficientemente aprovechadas por la sociedad. Hablando en términos de un sistema de producción empresarial, tenemos un excesivo stock de capacidades y con escaso nivel de rotación.

    Examinaremos cómo la cooperación universidad-empresa no sólo es importante para la sociedad en su conjunto, ya que fomenta la innovación tecnológica, sino también para la propia universidad. En el contexto nacional, la financiación del sistema público de I+D+I procede en un 93% de las administraciones nacionales o internacionales y el 7% de las empresas. Aumentar la presencia empresarial es un factor determinante para hacer una universidad más sólida como institución de I+D+I.

    También analizaremos el papel de las Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación, como un vehículo especializado en encajar la demanda de I+D empresarial con la oferta de I+D universitaria. Estas oficinas aparecen como iniciativas especializadas en cubrir la escasa capacidad de comercialización de la innovación universitaria. Veremos cómo sus debilidades tienen bastante que ver con las debilidades del sistema nacional de I+D+I.

    Los agentes del sistema de I+D+I

    Partimos de un marco de reflexión ya extendido: asumimos que los agentes del sistema de I+D se inscriben en un entorno de oferta y demanda:

    Desde el punto de vista de la demanda, la empresa se debe entender en sentido amplio, que incluya mercados financieros, competidores internacionales, instituciones públicas, etc. Hay suficientes estudios que indican que el I+D que revierte en el tejido social y económico es un factor importante en el crecimiento y prosperidad de las naciones. La empresa también es oferente de tecnología (equipamiento, métodos, estándares, etc.) hacia la universidad, pero este proceso no lo veremos en este trabajo.

    Desde el punto de vista de la oferta de I+D encontramos:

    • OPIs: Organismos públicos de Innovación. Alrededor de la veintena y son por su especialización y tamaño muy variados. El ejemplo más claro es el CSIC que depende del Ministerio de Educación y Cultura y mueve casi el 50% del gasto de OPIs. Suelen depender de administración central (INIA, INTA, etc.), autonómica y local.

    • Universidad. La universidad es con bastante ventaja la institución que mueve más gasto de I+D

    • Institutos universitarios. Nacen a partir de grupos de investigación que se organizan como Institutos al amparo de la Ley de Reforma Universitaria (LRU). Su intervención dentro del esfuerzo general de I+D es pequeña.

    Las administraciones públicas definen políticas de apoyo a la I+D, que incluyen instrumentos financieros (fiscalidad, ayudas, subvenciones y compras públicas), regulatorios (legislación para protección de la innovación) y sistemas de información y difusión. La administración a través del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (2000-2003) incluye como objetivo la transferencia de tecnología, es decir, “el aprovechamiento de los resultados de I+D+I por parte de las empresas y de la sociedad española en su conjunto”, para ello diseña una serie de programas que tienen entre sus finalidades la de mejorar la recepción de I+D por parte de las empresas (PETRI, PROFIT, etc.)

    Las instituciones de interfaz son muy interesantes a la hora de investigar los problemas de transferencia universidad-empresa, ya que su objetivo es impulsar el encaje de oferta y demanda.

    • OTRIs: Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación destinadas a comercializar la innovación de los centros públicos de I+D (OPI y universidad principalmente, también incluso en fundaciones y asociaciones). Volveremos sobre ellas más adelante.

    • Infraestructuras de soporte a la innovación:

    • Centros y parques tecnológicos: Son pocos (menos del 3% del total europeo) y de escaso tamaño. Destacan por su importancia únicamente en el País Vasco. Normalmente dependen de las comunidades autónomas. La presencia empresarial en su gestión suele ser testimonial.

    • Fundaciones universidad-empresa.

    • Asociaciones empresariales.

    El contexto de I+D+IAntes de enfocarnos en los problemas de la transferencia de tecnología universidad-empresa, resulta necesario ver el contexto del esfuerzo de I+D en la Comunidad de Madrid, comparándolo con la media española y de la UE. Los datos de esfuerzo de I+D en el entorno de universidad-empresa (IAIF 2001) destacan que la Comunidad de Madrid se encuentra muy por encima de la media española, pero todavía lejos de la media europea. Los buenos datos de la Comunidad de Madrid en OPI se deben principalmente a la implantación del CSIC en la región:

    'Estrategias de transferencia de tecnologa'
    'Estrategias de transferencia de tecnologa'

    A continuación vamos a apoyarnos en el estudio del Instituto de Análisis Industrial y Financiero (IAIF 2001) para analizar el personal dedicado a I+D y el nivel de gasto en el año 2000. Los indicadores muestran que el I+D en las empresas españolas es más débil que en las de la UE. El tanto por mil de personas ocupadas en I+D en la empresa española es del 2,81, frente al 5,41 de las europeas, aunque en las instituciones de oferta (Universidad+OPI) las cifras son semejantes, España 4,29 y UE 4,23. Sin embargo, los indicadores son positivos si tenemos en cuenta el número de personas dedicadas a I+D en la Comunidad de Madrid (ídem para % de investigadores):

    Es interesante calcular el gasto en I+D en relación con la cantidad de personas dedicadas a I+D, ya que nos encontramos con cifras considerablemente más bajas que las de la UE (un diferencial no justificable por la distancia en el nivel de renta):

    Este dato destaca que en general los grupos de I+D universitarios de la Comunidad de Madrid están pobremente dotados de recursos con respecto a los de la UE. Esta escasa dotación pudiera estar en relación con la escasa transferencia universidad-empresa. Esto es lo que se destaca en el informe de CICYT (Bravo-Juega 1998) sobre contratos universidad-empresa, centrados en las universidades de Madrid. En este informe se destaca cómo la cooperación con empresas potencia los recursos de los grupos de investigación, tanto el número de investigadores como el presupuesto por investigador. Se estudiaron contratos universidad-empresa, gestionados por la Fundación Universidad-Empresa en una serie relativamente larga (1989-1997). El valor medio de los contratos fue de 35.459 €. Se diferenció entre diferentes tipos de equipos de I+D universitarios:

  • Aquellos que tenían oferta para la empresa (62,5%). Además se trataba de ver diferencias entre los equipos con cierta costumbre de cooperación con la empresa y aquellos en los que la cooperación era esporádica, por ello se diferenció:

    • Aquellos que contaban con financiación reciente (53,8%).

    • Aquellos que no la tenían (46,3%).

  • Aquellos que no tenían oferta para la empresa (37,5%), porque se orientaban a investigación básica o porque su oferta se orientaba a otras instituciones.

  • Los datos son claros: los equipos con oferta para la empresa tenían más investigadores y estaban mejor dotados económicamente:

    Investigadores

    €/investigador

    Equipos con ofertas

    8.1

    7993

    Equipos sin oferta

    6.8

    3846

    Además los equipos con oferta y costumbre de cooperación tenían mayores recursos que los equipos con oferta y sin cooperación reciente:

    Investigadores

    €/investigador

    Equipos con ofertas (financiación reciente)

    8.1

    7993

    Equipos sin oferta (sin financiación reciente)

    6.8

    3846

    Estos estudios sugieren que existe un círculo vicioso entre escasa cooperación con empresas y escasez de recursos:

    A este respecto son de interés los informes sobre la financiación pública a cargo del Plan Nacional de I+D (Sanz 2002), en concreto los proyectos de I+D aprobados en las convocatorias resueltas por la Dirección General de Investigación del Ministerio de Ciencia y Tecnología entre los años 1996 y 2001, o por sus antecesoras en la responsabilidad de financiar la investigación científica. Destaca que la media de financiación por proyecto se incrementa en el periodo, pero que todavía es pequeña: va desde los 53.000 € de 1996 hasta los 77.800 € de 2001. Para el periodo de seis años, diferenciando por instituciones:

    • Las universidades obtuvieron el 76,55% de los proyectos aprobados, con un 66,53% de los fondos otorgados.

    • El CSIC, obtuvo el 22,61% de los fondos Así pues, las universidades y el CSIC acumulan más del 92% de los proyectos aprobados y más del 89% de la financiación. Sin embargo, la cuantía media de los proyectos es muy diferente, los proyectos universitarios son considerablemente más pequeños que los de las OPIs:

    • Universidad: 50.160 €

    • OPI: 103.855 €

    En la Comunidad de Madrid hay un hecho específico: debido a la importancia de las OPIs (especialmente CSIC) el % de proyectos universitarios respecto al total de la región es sensiblemente menor que la media española: el 48%. Por Comunidades autónomas, durante el periodo 1996-2001 (en pesetas corrientes) las cinco primeras son:

    Comunidades

    Nº proyectos

    % proyectos

    % financiación

    Madrid

    3564

    27%

    31%

    Cataluña

    2775

    21%

    21%

    Andalucía

    1877

    14%

    13%

    Valencia

    1177

    9%

    9%

    Castilla y León

    621

    5%

    4%

    En el informe del Ministerio destacan las diferencias entre universidades dentro de la Comunidad de Madrid: “En Madrid sobresalen con financiaciones muy por encima de la proporción de profesores que tienen, las universidades Carlos III y Autónoma de Madrid; por el contrario, con financiaciones por debajo (es decir, con una infrautilización de sus recursos humanos) destacan, en primer lugar, la UNED y la Universidad Complutense.

  • CONCLUSIONES

  • Resumiendo lo visto a lo largo del trabajo, se puede observar que la transferencia tecnológica es y ha de ser un capítulo imprescindible en toda organización. Y con el término organización, nos referimos a cualquier organismo o empresa tanto del ámbito público como privado. En lo que se refiere a la transferencia universidad-empresa, observamos que todavía queda mucho camino que recorrer. La inversión privada seguirá aumentando, pero un aspecto importante es la ayuda gubernamental. Y no necesariamente económica, sino mediante leyes y decretos que amparen a los investigadores.

    En España la tendencia inversionista es alcista, aunque falta aún mucho para llegar a los niveles en I+D+i de los países del norte de Europa, que deberían representar un ejemplo para los españoles. En el recientemente celebrado Debate de Investidura, el candidato a la presidencia José Luís Rodríguez Zapatero anunció que se iba a multiplicar por tres la inversión del Estado. Esta promesa es positiva, aunque lo que falta ahora es hacerla realidad.

    Hemos utilizado a lo largo de todo este estudio la palabra “transferencia de tecnología”. Y no seré yo quien rebata este término, pero sí que me veo en la obligación de tomar la palabra del autor Constantino Vaitsos: “en reuniones internacionales o en trabajos universitarios siempre se usa este término de transferencia de tecnología. Terminología que si se toma en forma seria, podría constituir un indicativo del grado de comprensión, de apreciación y análisis de los temas que representan. El uso de la palabra "transferencia" en el tema de la tecnología, indica lo poco que conocemos sobre la materia. En otros campos no hablamos sobre la transferencia de cobre, algodón, televisores, etc. Estamos hablando de la compra y la venta de estos productos”.

    Con esto se refiere a la confusión que puede llegar a causar la terminología empleada, ya que no existe una transferencia como tal, sino un negocio de compraventa, que puede ser jurídico o mercantil. Con el tiempo, supongo que se tenderá al empleo del término compra-venta, ya que describe mejor la situación. Ninguna Universidad transfiere tecnología a una empresa o incluso a otra Universidad. Se establece una relación jurídico-comercial entre ellas y la receptora de tecnología paga algo a cambio de esta transferencia, ya sea tangible o intangible. Supongo que esto pueda llegar a ser un tema de debate futuro, aunque sin perder el horizonte del estudio, esto no debe representar la menor inquietud, al ser una mera curiosidad.

  • Bibliografía

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    • Alexander Tübke: Corporate spin-off processes.

    • Miguel Cevedo Marín: La transferencia de tecnología en el ámbito de las empresas de producción internacional.

    • Pere Escorsa Castells, Ramon Maspons Boch, Elicet Cruz Jiménez (2002): Inteligencia competitiva y transferencia de tecnologías: reflexiones para el desarrollo de la relación universidad-empresa.

    • A. Hidalgo, G. León, J. Pavón (2002): La gestión de la innovación y la tecnología en las organizaciones. Ediciones Pirámide (Grupo Anaya S. A.).

    50

    Escasez de recursos en I+D en Universidad

    Escasa cooperación con empresas