Estatuillas antropomorfas en el Arte Mesoamericano

Historia del arte. Mesoamérica precolombina. Desarrollo histórico. Expresiones artísitcas. Periodos. Preclásico. Posclásico. Culturas. Olmecas. Tlatilco. Teotihuacan. Toltecas. Chichimecas. Aztecas. Zapotecas. Mixtecas. Mayas. Situación geográfica

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“Estatuillas antropomorfas de Mesoamérica Precolombina

Introducción

En Mesoamerica ocurre que pueden encontrarse varios estilos diferentes de figuras antropomorfas de cerámica o arcilla en un mismo lugar, y también encontrarse estatuillas en diferentes zonas con características bastante similares e incluso idénticas.

Por eso, para hacer un análisis ordenado, lo primero que aquí se pretende plantear es la datación, ubicación geográfica y cultura a la que cada corriente pertenece, sin dejar de lado las peculiaridades que la hacen plásticamente única. En esto se incluyen las convenciones que pueda haber establecidas en una cultura, analizando si estas son locales o, como puede suceder, abarcan mas de una región social.

Luego de ello podrán establecerse las relaciones existentes entre las distintas figurillas y movimientos artísticos para la mejor comprensión del tema.

Para ello se lo analizara en las diferentes culturas por separado (previa ubicación en el marco histórico), sin dejar de mencionar cosas como los cambios socio culturales de la zona, y cómo estos afectaron la producción de las cerámicas.

Ya habiendo conocido los diversos figurines podrán establecerse relaciones más globales, conexiones entre las diferentes culturas y una conclusión certera de para qué, de dónde, por qué y cómo fueron las figurillas antropomorfas de arcilla y cerámica en Mesoamerica Precolombina.

Desarrollo

Marco Histórico

Entre el 1750 y el 1400 a.C. “pudieron haber llegado al Golfo de Méjico migrantes del Soconusco, pertenecientes a la Gran Tradición del Istmo”de quienes descendería la temprana cultura Olmeca (1500-1200 a.C.) -a ellos se les atribuyen las mas antiguas cerámicas Mesoamericanas conocidas hasta el momento-. Tenían sus centros geográficos en San Lorenzo, La Venta y Tres Zapotes en las pantanosas selvas tropicales del sur de Veracruz y Tabasco (Méjico). El estilo de arte Olmeca parece haberse expandido e influenciado casi toda mesoamerica, y aun más al sur llegando a Costa Rica, “siguiendo rutas establecidas de comercio y extracción del jade.” El impacto Olmeca sobre las culturas subsecuentes en Méjico, Guatemala y Honduras es inmensamente importante, pero no fue la única. Existen evidencias de una cultura intermedia, con centro en las bajas regiones costeras del Pacifico, llamada Izapan (200 a.C.-200 d.C.), donde ocurrieron dos importantes innovaciones artísticas. Una muestra de su arte y estilo puede encontrarse en Kaminaljuyu, en la alta Guatemala. Todas estas características estilísticas aparentan tener un legado Olmeca, y haber directamente contribuido mas tarde a la civilización Maya Clásica.

Generalmente se considera como la otra gran cultura de expansión Mesoamericana a la de Teotihuacan, ubicada en el centro de las altas regiones del Valle de Méjico. El auge de esta civilización se dio entre el año 400 y 700 a.C., tiempo en el que sus gobernantes colonizaron una amplia región, extendiéndose tan al sur como Guatemala, región Maya. La gente de esta región proveyó el ímpetu cultural en las altas regiones Mejicanas que fue heredado por los Toltecas y Aztecas en tiempos posclásicos.

Durante el periodo siguiente (700-900 d.C.) los Mayas en Mesoamerica del este, evolucionando como una región aislada, magníficamente se adelantaron y eclipsaron a todas las otras culturas de la zona, llegando a un estadio de refinamiento inprecedente en toda América. Luego, misteriosamente, en el comienzo de la civilización tolteca (900 d.C.), los centros ceremoniales mayas fueron abandonados uno a uno, y su excepcional mundo desapareció.

Para el décimo siglo d.C. los Toltecas habían ganado por completo el control de Méjico central. Su influencia es usualmente notada por el uso del vasijas verticales esmaltadas. El héroe de esta población, Quetzalcoatl (la serpiente emplumada), hizo nacer una mitología e iconografía que duro (y en parte aun hoy continua) muchas generaciones aun luego de la caída de Tula, la capital Tolteca.

Los últimos ceramistas de la historia Mesoamericana precolombina fueron los Aztecas, del valle de Méjico. El establecimiento de su capital Tenochtitlan (hoy Ciudad de Mejico) sucedió durante el periodo posclásico tardío (1400-1500 d.C.).

Periodo Preclásico

Olmecas

Las más características figurillas Olmecas se destacan por tener rasgos o marcas hechas por “golpeado, cortado y modelado”. Todas las figuras poseen una suerte de “tallo” al cual se adosa la cabeza. El pelo (o tocado) se construía como una pieza separada, que se agregaba para tapar la unión entre el tallo y la cara. Una peculiaridad común que tenían tanto Tres Zapotes y La Venta es una convención en la forma de los ojos, que tienen profundas depresiones u hoyos centrales en el iris, rodeadas por incisiones triangulares, dando como resultado un efecto vivaz en la expresión. Cada ojo es como una “V” invertida, cosa que sugiere una fija mirada dirigida hacia arriba. Kubler sugiere que la relación entre los productores de las figurillas de arcilla y los escultores de piedra y jade debe de haber tenido relaciones de “intercambios recíprocos”. Aparentemente las figuras de arcilla evolucionaron primero. “Ciertos paralelismos pueden trazarse entre el arte Olmeca y el arte Chavin de los Andes. Ambos representan monstruos felinos antropomorfos utilizando incisiones y bajorrelieves planos de carácter ideográfico”

Las figuras de jaguares, enanos y bebes (ver Fig.1) que se dieron primordialmente en las estatuillas de arcilla Olmecas y también en las esculturas pueden verse como representaciones estilísticas de una etnia propia de la cultura en discusión, de origen supuestamente asiático y de gran antigüedad. Según Corrubias “la iconografía puede llegar a representar poderes de la jungla (espíritus), llamados chaneques por los indígenas actuales de las costas de Veracruz. Estos chaneques son traviesos y ancianos enanos con caras de bebes, que juegan bromas a las personas y traen la lluvia a la tierra si les parece propicio. El tigre era un tótem relacionado con el culto a la tierra y el símbolo de la noche.”

Tlatilco

Otra de las tempranas culturas cerámicas del Valle de Méjico es la de las notables figurillas que en general muestran féminas, jóvenes y ancianas, desnudas o usando cortas faldas. Existe una gran variedad de formas de estas figuras: mujeres bicéfalas (ver Fig. 2), hombres con mascaras, jorobados, enanos, acróbatas, músicos con tambores y hasta el primer jugador del juego sagrado de pelota conocido hasta el momento. Estas estatuillas parecen estar muy conectadas con la cultura de Tlatilco, que apareció alrededor del 800 a.C. Después de su decadencia, ya no hubo en el Valle de Méjico desarrollos artísticos mayores hasta el comienzo del periodo clásico.

Periodo Clásico

Teotihuacan

El ultimo siglo a.C. vio el ascenso de la cultura de Teotihuacan, que resulto ser el principal asentamiento en Mesoamerica y el comienzo del periodo clásico. Los estadios cronológicos de Teotihuacan se marcan normalmente por los diversos estilos en el modelado de las figuras de arcilla (ver Fig. 3). El primero estilo, que precede a la construcción de las grandes pirámides teotihacanas, se caracteriza porque las figuras tienen prognatismo (agrandamiento de la nariz), y los ojos y bocas están formados mediante el agregado de tiras de arcilla. Tanto en el primero como en el segundo periodo se ven grandes tocados. En el segundo, cuando las pirámides estaban siendo construidas, las figuras fueron modeladas con más delicadeza y las formas fueron mas refinadas - tenían un prognatismo menos exagerado, la nariz terminaba de forma fina, y los ojos y boca eran esbozados con simples cortes en la arcilla-. Durante el tercer periodo el modelado es mejor logrado, logran una diferente terminación, y las caras tienden a asemejarse a las típicas mascaras de piedra teotihuacanas. Algunas de las figurillas de la tercera etapa fueron hechas con moldes. En la cuarta etapa le ponen un repentino énfasis en los detalles decorativos y en la gran variedad de tipos de figurines. La mayoría de estas estatuillas están espléndidamente vestidas, con accesorios tales como tocados de plumas o vestidos ostentosos. “Se cree que esta fase se dio luego de la invasión y destrucción de Teotihuacan (600 d.C.).”

Si bien esta cultura desapareció, tuvo un alto impacto sobre los alrededores e influencio en gran medida a los pueblos por venir.

Periodo Posclásico

Este esta marcado por años de los que se sabe muy poco, con gran cantidad de culturas variadas emergiendo y desapareciendo sin dejar legados artísticos notables en cantidad o calidad (que hayan sido encontradas hasta el momento). “Una de ellas se situaba en Xochicalco en Méjico central. Se cree que esta civilización fue uno de los hilos con los que luego se tejió la gran cultura Tolteca.”

Toltecas y Chichimecas

Aparte del estilo militaristico de tallado en el centro Tolteca de Tula es poco lo que queda de su arte, excepto algunos ejemplos de alfarería. “Esta estaba generalmente decorada con grupos de líneas paralelas ondulantes. Era utilizada principalmente como un objeto de intercambio (llamada esmaltada por su aspecto) por lo que se disperso por toda la región”.

El fin de Tula y del dominio Tolteca fue traído por la llegada de sucesivas olas de gente nómada de la región noroeste de Méjico, colectivamente llamados Chichimecas. Los Chichimecas de Tenayuca (una localidad no lejana a la Ciudad de Méjico, donde se asentaron en el año 1224) fueron seguidos por otras tribus: Acolhuas, Tepanecas y Otomis. Todas hablaban una misma lengua, Nahuatl, y al ubicarse en el valle asimilaron varios aspectos de la cultura Tolteca.

Aztecas

Los aztecas fueron una de las últimas tribus que pasaron y finalmente se establecieron en el Valle de Méjico donde, en la costa oeste del gran lago, fundaron Tenochtitlan. Su arte esta muy ligado a lo que normalmente se llama arte Mixteca-Puebla, que pertenecía a la gente mixteca que vivía en Oaxaca. No existe gran diferencia entre uno y otro, ya que casi todas sus características -incluida un inspirada sino grotesca rareza- derivan todas del arte Mixteca.

Las figurillas producidas por el arte Azteca eran hechas en moldes con composiciones monocromáticas comunes y corrientes. Representaban a los dioses, templos y pirámides, y seres humanos de alto rango. Estas cerámicas fueron producidas en gran abundancia, pero no tienen demasiado merito artístico. Contrastan enormemente con las otras producciones artísticas Aztecas, y probablemente hayan sido fabricadas en hogares humildes.

Este pueblo se destacaba en las esculturillas en piedra, que realizaba con gran detalle y perfección. Estas imágenes siguen patrones compositivos y adoptan unas posturas arquetípicas con pocas variaciones posibles.

Costa del Golfo, Veracruz

El arte clásico y posclásico de las costas del Golfo de Méjico tiene características bastante particulares, si bien no deja de tener influencias de tierras más altas (especialmente de Teotihuacan). La clave del arte de esas tierras es una combinación de angularidad, orden y rigidez (ver Fig. 4), mientras que en el arte de la costa del golfo es más suave y su modelado muestra un enfático interés por las líneas curvas.

Hay dos tradiciones de esculturas cerámicas en el área central de Veracruz: la de los Remojadas (150 a.C.-700 d.C.) y la de los Nopiloa (d.C. 600-900). Las piezas artísticas de Remojadas eran salvo excepciones modeladas a mano, mientras que las de Nopiloa parecen ser moldeadas en una pieza. Pintura negra brillosa llamada chapopote era empleada en esta ultima. “Las Animas (encontradas en el norte de Veracruz) y el estilo de las llamadas “figurilla de cara sonriente” de Nopiloa (ver Fig. 5) aparentan estar relacionadas en su expresión. Las figurillas de cada región comparten muchas características comunes con respecto a sus detalles, a su vivacidad, en sus alineados dientes frontales, en sus risas convencionalizadas y en la simplificación estilística utilizada para representar la elaborada indumentaria”. Los cuerpos de las primeras fueron hechos a mano y sus cabezas en molde, mientras que las segundas esta moldeado enteramente. “Actualmente no hay una explicación para la típica sonrisa de estas figuras, aunque la tradición sugiere que hubo un largo desarrollo desde una base arcaica común.”

Zapotecas. Monte Alban

Monte Alban, el gran centro ceremonial de los altos sureños de Méjico, fue construida por los Zapotecas en lo que es generalmente llamado un estilo “olmecoide”. Las cerámicas funerarias de la temprana cultura de Monte Alban (500-200 a.C.) muestran gran influencia y características derivadas de los utensilios con jaguares Olmecas. Aun así, las cerámicas Zapotecas revelan una marcada individualidad. Figuras antropomorfas de arcilla cocida, por ejemplo, eran parte de los adornos de las tumbas tanto de Monte Alban como de los variados pueblos de Oaxaca. Estas eran hechas de una manera fuerte y escultural, que fue una creación única y regional. (ver Fig. 7) “probablemente cada región de los Zapotecas tuviera e incentivara diferentes estilos locales en la manufactura de su cerámica”Cada uno de los estilos locales tienen un muy cuidadoso acabado tratamiento de la arcilla. Los ceramistas trasladaban todas las formas a paneles, rollos, gotas, cuadros, etc. Nadie mas en toda América exploro de tal manera las condiciones plásticas de la arcilla húmeda ni logro que su forma se mantuviese con tanta perfección luego de ser cocida. Los Zapotecas nunca forzaron la arcilla o yeso a que simulara ser piedra, madera o metal, sino que tomaron su ductilidad y humedad natural para modelar geometría fundamental. Cortaban el material cuando estaba a medio secar, obteniendo las puntas bien angulares y líneas rectas o geometrías de una sugestividad de forma sin igual. (ver Fig. 8)

Esta cultura muestra una considerable influencia del mundo Maya y también de Teotihuacan, y sin embargo se nota el legado de la así llamada “Fase Danzante” de la cultura local en su calidad expresiva.

Alrededor del 900 d.C. Monte Alban en decadencia o quizás ya abandonada fue tomada por los Mixtecas, que establecieron su capital, Milta.

Mixtecas

Uno de los estilos de esta cultura es el Nuine (palabra Mixteca para ”Tierra Caliente”). Algunas características son que sus figuras son de cerámica naranja, hay cabezas de figurillas carentes de cuerpo, y urnas de arcilla retratando ancianos arrugados. Muestran gran desempeño en las artes decorativas menores y desarrollaron una iconografía con recurrentes fuertes y grotescos símbolos.

Como ya se ha dicho, los Mixtecas fueron la fuente de donde nació el arte Mixteca-Puebla, tradición central de influencia para una gran región que eventualmente incluyo a Tenochtitlan.

Oeste de Méjico: Nayarit, Jalisco y Colima.

Las expresiones artísticas más importantes de la zona oeste de Méjico se hicieron en alfarería y pequeñas tallas de piedra. Los alfareros se dedicaban mas a lo que refiere a la vida cotidiana y no tanto a lo religioso como sucede en otras partes de Méjico.

Las mas importantes productores de estatuillas del oeste estaban situados en los estados de Nayarit, Jalisco y Colima. Estas tres tradiciones de cerámicas pueden ser descriptas como una, si bien presentan peculiaridades. Todas son conocidas por sus grandes figuras huecas hechas de arcilla, modeladas a mano y eran, en estilo y forma, bastante espontáneas. De las de Nayarit se ha dicho que tienen las mañas de una caricatura, con masivas facciones y brazos muy finos. Otro rasgo de las figurillas de Nayarit es la caracterización de la vida cotidiana, con ejemplos de figuras dobles y múltiples en una misma escena (uno de ellos es un juego de pelota visto por una audiencia formal). Esta clase de alfarería escénica tiene muchas variantes: un hombre aparentemente postrado en una cama, tendido de una manera estilística con significado icnográfico desconocido. Son hoy más comprensibles para nosotros las figurillas representando actividades tan mundanas y encantadoras como la de una mujer entregándole a un hombre una bebida. Las figuras más chicas son generalmente de forma sólida, mientras que las más grandes, como ya se ha visto, son huecas. Es también de esta zona de donde provienen las cerámicas hechas con formas vegetales.

Las figurillas de Colima también se vinculan con el día a día, pero están construidas con bordes mas suaves y redondeados que en el estilo robusto y rugoso de Nayarit. Las de Colima tienen una terminación lisa y generalmente tienen una especie de patina rojiza. La estatuilla mas renombrada de esta área es el gordo y calvo perro de Colima (ver Fig. 10), que puede apreciarse en varias poses naturalistas aunque también se lo ve tendido usando una mascara (se significado desconocido). Todas estas cerámicas pueden también estar solas o agrupadas.

“Jalisco es intermedio tanto geográficamente como en carácter artístico con respecto a Nayarit y Colima. Los guerreros completamente modelados y las figuras agachadas de Ameca en Jalisco son superiores tanto en técnica como en concepto estético a las de las otras dos regiones.” (Ver Fig. 11)

Mayas

Los centros Mayas están distribuidos por toda una gran área de Mesoamerica, desde el noroeste de Honduras, por las bajas regiones de Campeche y la zona Peten de Guatemala, hasta la planicie árida de Yucatán. Las diferentes regiones del mundo Maya tienen muchas características artísticas comunes, pero también vastas diferencias. La alfarería Maya se divide básicamente en tres formas dominantes: utensilios policromados y jarros o potes imprimados y figurines sólidos.

“La producción de figurines fue probablemente introducida a los Mayas por las culturas de Méjico central”. Pocas figuras han sobrevivido, no solo porque son altamente perecederas, sino porque “los centros que las producían eran limitados en número.” Uno de ellos estaba en la isla de Jaina (ver Fig. 12) , y muchos de los que aun quedan provienen de allí. Existen dos grupos principales: los figuras-silbato hechos a mano (datan la generación temprana Maya y la fase clásica media), y las figuras-sonajero hechas en molde en la zona de Puucs. (Periodo Clásico tardío).

La típica figurilla Maya hecha a mano es de 10 a 25 pulgadas de alto, y esta hecha de una fina arcilla naranja pintada en distintivos azules y ocres. “Si bien en esta cultura no son tan importantes como la alfarería policromada, estas figurillas están entre las mas elocuentes cerámicas mayas”

Conclusión

En el estilo de las estatuillas antropomorfas de Mesoamerica precolombina se ve una clara uniformidad de patrones y rasgos, como puede esperarse en un área en donde la difusión cultural fue un factor constante. La gente se movía en y hacia toda Mesoamérica, por innumerables motivos.

Por otra parte, muchas de las peculiaridades de cada estilo fueron tomadas, “heredadas” podría decirse, por los pueblos cada vez mas nuevos. Este fenómeno se llevaba a cabo no sin una apropiación y reinvención del estilo anterior, lo que hizo que hubiera un gran número de movimientos regionales cada vez mas variados, sin por ello dejar de tener una esencia común.

Una de las particularidades de casi toda Mesoamerica es el uso de estas estatuillas como objetos rituales. (“El antiguo Méjico crea la efigie de la deidad con el único propósito de evocar a su esencia divina.”) Los iconos que más frecuentemente las decoran son el jaguar y la serpiente emplumada (Quetzalcoatl), además de estar cargada de una rica simbología.

Las figurillas del oeste de Méjico se distinguen entre todas porque, debido a su protegida desolación aborigen por su situación geográfica y a no tener casi contacto con las otras culturas contemporáneas, escapo de los rituales religiosos que caracterizan a otros pueblos mesoamericanos, y por ello puede verse que sus productores se dedicaron simplemente a copiar la vida en la aldea.

Lo cierto es que entre estas estatuillas “tan nutrido es el número y enorme es la variedad de obras que merecen calificarse de magistrales”, y que cada una de ellas con todos sus atributos y sus peculiaridades tiene impronta la fuerza que a esta región caracteriza.

Bibliografía

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  • GRIEDER, Terence: “Origins of Pre-Columbian Art, Univ. of Texas Press, Austin, 1982.

  • LOPEZ, Austin: “El Preclasico Mesoamericano”. (fotocopia de cátedra, no tiene los datos).

  • HIGHWATER, Jamake: “Arts of the Indian Americas, Icon Editions, New York, 1983.

  • SOOSTELLE, J: “Los Olmecas, ídem Lopez Austin.

  • WEITHIEM, P.: “Escultura y Cerámica del Méjico Antiguo, Editorial Era, Méjico, 1972

Lopez Hustin, Pag. 92

Lee A. Parsons, citado en la Pág. 173 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Kubler, citado en la Pág. 174 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Kubler, citado en la Pág. 174 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Corrubias, citado en la Pág. 175 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Highwater Jamake, Pág. 177

Bushnell, citado en la Pág. 178 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Highwater Jamake, Pág. 178

Kubler, citado en la Pág. 179 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Kubler, citado en la Pág. 180 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Parsons, citado en la Pág. 180 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Kubler, citado en la Pág. 183 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Kubler, citado en la Pg. 185 de Highwater, Jamake: “Arts of the Indian Americas.

Highwater Jamake, Pág. 185

Highwater Jamake, Pág. 185

Westheim, P. Pag. 11.

Westheim, P. Pag. 11

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