Estado de bienestar

Política. Aspiraciones sociales. Educación. Desempleo. Familia. Sanidad

  • Enviado por: Enrique Arias Domínguez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 20 páginas

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ÍNDICE

Páginas

  • Prólogo .................................................................................. 3

  • Definición e historia .......................................................... 4

  • Pensiones .............................................................................. 8

  • Educación .............................................................................. 9

  • Desempleo ............................................................................ 10

  • Familia ................................................................................... 14

  • Sanidad ................................................................................. 14

  • Conclusiones ......................................................................... 16

  • Bibliografía ........................................................................... 20

PRÓLOGO.

Desde estas líneas quiero reivindicar y hacer un llamamiento al uso de la World Wide Web, es decir, de Internet. Este trabajo puede servir como ejemplo para ver lo que podemos encontrarnos a través del hilo telefónico y cómo poder hacer un buen uso de su infinidad de recursos, intentando evitar los trabajos ya hechos sobre este tema y expuestos en Internet para que cualquier persona lo coja y le ponga sin más su nombre como autor del trabajo.

Espero que el trabajo tenga una buena aceptación por parte del lector aunque, si no es así, tengo que decir que me ha resultado bastante satisfactorio el hecho de realizar un trabajo sobre el Estado de Bienestar, además considero que es una de las mejores formas por la que un estudiante de Relaciones Laborales o de cualquier otra carrera, pueda obtener una visión global del sistema de la Seguridad Social, pues hay que investigar para encontrar información para después redactarla y, eso significa, haber entendido el trabajo y poder opinar sobre cualquier aspecto del sistema de la Seguridad Social.

Para que este trabajo tuviera la menor subjetividad posible y para que no me influya sólo la información que me podría llegar a dar un sólo escritor, he decidido leerme las partes que más me interesaban para el trabajo de los libros que indico en la bibliografía. A partir de la idea que he sacado del conjunto de los libros, he hecho una opinión personal durante casi todo el trabajo.

El primer paso que hay que dar para poder hacer comentarios y razonamientos sobre el Estado de Bienestar es el de conocer su historia y su naturaleza, saber cuáles son sus objetivos, conocer los mecanismos para llevarlos a cabo y tener en cuenta su significado real.

El Estado de Bienestar es aquél Estado liberal que asume la responsabilidad del “bien estar” de sus ciudadanos mediante una serie de intervenciones en la economía de mercado como, por ejemplo, políticas de empleo, servicios de bienestar social, etc. Se refiere tanto a la responsabilidad del Estado con el bienestar de la sociedad como a las políticas e instituciones con las que se llevan a la práctica esos objetivos.

El Estado de Bienestar se caracteriza como aquél que dota de extensas prestaciones sociales a capas concretas de la sociedad, otorgando un conjunto creciente de servicios sociales tales como pensiones, desempleo, salud, educación, etc.; que garantizan a los ciudadanos un nivel mínimo generalizado en materia educativa, sanitaria y de vida.

Desde principios de la década de los 80 se ha vivido en España la puesta en marcha del Estado de Bienestar, con la creación de una asistencia sanitaria pública, gratuita, una educación pública, gratuita y obligatoria hasta los 16 años, un generoso sistema de becas para que cualquier persona pueda acceder una educación complementaria sin ningún tipo de discriminación, pensiones para los que se jubilan, subsidios de desempleo para los parados, etc. Pero este arranque se ha ido fomentando poco a poco durante las décadas anteriores y con los sucesivos cambios de situaciones políticas:

  • Entre 1958 y 1960 entró en crisis el modelo de economía autárquica del Franquismo, el cual se basaba en normas rígidas en materia sociolaboral y de salarios, entorpeciendo de esa manera el consumo de los ciudadanos y estancando, por tanto, la producción. Como solución a esta crisis se aprobó un Plan de Estabilización que generó un aumento del consumo y de la producción, apoyado todo ello con la apertura a Europa y al exterior. Con estas medidas apareció una nueva fuente de ingresos para España que, en la actualidad, es imprescindible para mantener el Estado de Bienestar español. Esa nueva fuente de ingresos es el sector servicios y dentro del cual están los recursos turísticos.

  • En 1958 se creó el primer seguro por desempleo y comenzaron las primeras negociaciones colectivas.

  • En 1963 se promulgó la Ley de Bases de la Seguridad Social, la cual se hizo efectiva en 1967 y es la base principal del actual sistema de la Seguridad Social. Con esta Ley se empiezan a prestar algunos servicios de forma gratuita o con ayudas como, por ejemplo, la Sanidad, la Educación y la Vivienda, aunque cada una de ellas se desarrollan de diferente manera, dando mayor importancia al aspecto de viviendas subvencionadas por el Estado.

  • Entre 1968 y 1972 se realizó el 2º Plan de Desarrollo con lo que se crea la base institucional del actual Estado de Bienestar.

  • En 1973 se reformó la Ley de la Seguridad Social expandiéndose el seguro por enfermedad y el sistema de pensiones.

  • Las pensiones pasaron de la dedicación del 1´22% del PIB en 1967 al 2´35% en 1972.

  • En 1960 había en España 400128 pensionistas que recibían la prestación.

  • En 1966 ya había 703000 pensionistas.

  • En 1973 3052000 recibían dicha prestación.

  • Las prestaciones sanitarias aumentaron de forma similar a las pensiones, captando el 1´29% del PIB en 1967 y el 2´38% del PIB en 1972.

    • A partir de 1981 el Estado pone en marcha la privatización de algunos servicios públicos.

    • Con la era de gobierno de Ronald Reagan en USA se favorecerá una política de tremendo ajuste económico en los países europeos y un fomento de las nuevas tecnologías en los mismos. Debido al gran impulso económico de USA por el empleo de innovadoras tecnologías, España tuvo que adaptarse al nuevo mercado, un mercado que poco a poco se fue internacionalizando y globalizando. Debido a la nueva situación del mercado y a la privatización de servicios del Estado español, se tomaron las siguientes medidas: reestructuración de la banca privada, reducción de salarios nominales, entre 1977 y 1981 aumentó el paro hasta el 16´2% y hubo una reestructuración del sistema de pensiones.

    A principios de los años 80, en España había casi 8 millones de pobres. Para solucionar estos problemas, el Gobierno se impuso unos objetivos para acercarse en calidad a los países europeos:

    • Redistribución más equitativa de la renta.

    • Aproximación del nivel de pobreza al de la Unión Europea que estaba en torno al 11%.

    • Aumento del empleo.

    • Desarrollo de programas de bienestar social.

    • Concienciación ciudadana de solidaridad.

    Con el esfuerzo del Estado español para conseguir estos objetivos, se puso en marcha el Estado de Bienestar. Al hablar de Estado de Bienestar me refiero a los sistemas sociales desarrollados por las democracias capitalistas industrializadas con las siguientes características:

  • Intervención del Estado para mantener el pleno el pleno empleo o garantizar un cierto nivel de ocupación.

  • Provisión de Seguridad Social a los ciudadanos en un sentido amplio: pensiones, asistencia sanitaria, ayudas familiares y ayudas a la vivienda.

  • El Estado es el responsable de mantener un nivel mínimo de vida de sus ciudadanos (garantía de una renta mínima familiar, reducción de la inseguridad social en caso de enfermedad o accidente de trabajo, paro, vejez, etc.)

    • El Estado de Bienestar, Welfare State, es un rasgo esencial de las sociedades modernas, desarrolladas y democráticas. Es un consenso político, económico y de trabajo que se fundamenta en una seguridad material en las condiciones de vida y el respeto al marco de libertades políticas y sindicales. Esta política tiene dos efectos:

    • Compaginar Capitalismo e instituciones democráticas.

    • Reducir los conflictos sociales mediante la negociación.

    Como he dicho antes, la política del Estado de Bienestar se materializa en cinco grandes planes u objetivos:

    • Pensiones

    • Educación

    • Desempleo

    • Familia

    • Sanidad

    ... ... ... ... ... ... ... ... ...

    1º PENSIONES

    Es uno de los puntos más importantes de todos los Estados de Bienestar de Occidente y un aspecto que, a quien más y a quien menos, le está afectando. Es uno de los problemas más graves a los que se enfrenta el Estado de Bienestar, pues puede provocar una desmantelación de todo el sistema a causa del gran número de prestaciones que han soportar todos los países.

    El número de beneficiarios de una prestación por jubilación o de una pensión, se ha ido aumentando, aumentando así un mayor nivel de protección de todos los ciudadanos. Según datos obtenidos por investigaciones realizadas, en 1960 había 400128 pensionistas y, en 1973, se llegaban a cifras de 3052000 ciudadanos, es decir, se dedicaba entonces un 2´35% del PIB para esta prestación. En la actualidad el 48´5% del gasto social en España se dedica a los pensionistas. La media de la Unión Europea llega a ser inferior a la española, pues los países de la Unión dedican el 44´3% de su gasto social, y esto es debido a que en la actualidad los españoles tienen una esperanza de vida superior a media europea y a la de cualquier país europeo.

    Las razones por las que se dedica una partida tan enorme a los pensionistas es porque el envejecimiento demográfico está afectando gravemente a todas las sociedades industrializadas. Entre 1950 y 1980 se ha aumentado la esperanza de vida de los españoles en 14´3 años para las mujeres (de 64´3 años hasta los 78´6) y en 12´7 años para los varones (de los 59´8 años hasta los 70´2).

    Todo esto, junto con la reducción de la tasa de natalidad de 2´1 hijos por mujer a los 1´28 hijos, ha traído como consecuencia inmediata un crecimiento vegetativo negativo y una inversión de la pirámide de la población, la cual afecta de dos formas:

  • Un menor número de personas jóvenes debe mantener a un enorme grupo de personas que dependen de las prestaciones del Estado.

  • Aumenta el gasto sanitario al ser demandado por esa población envejecida y necesitado de medicamentos.

  • Este gran número de pensionistas sólo tiene como característica en común que son personas jubiladas y retiradas del mercado, pero habría que diferenciar dos subgrupos: aquellos que por su edad o por los años que llevan trabajando ya no están cualificados para realizar tareas y aquellos que han sido sacados del mercado de trabajo y que todavía tienen fuerza suficiente y capacidad para estar sometidos a un trabajo, es decir, aquellos prejubilados o que se han tenido que acoger a la jubilación anticipada adelantándose como media a los 62 años.

    2º EDUCACIÓN.

    En el Estado de Bienestar español se garantiza una educación gratuita y obligatoria hasta los 16 años y, a partir de esa edad, el Estado facilita un sistema de becas para los más desfavorecidos de nuestra sociedad para que se realice y se convierta el derecho del libre acceso a ciertos niveles de enseñanza secundarios, superiores o complementarios.

    Al igual que en la mayoría de las partidas destinadas en la Unión Europea en diferentes aspectos, en el de la Educación, España también se encuentra entre uno de los países que menos destina a la formación de futuros trabajadores, aunque hay que tener en cuenta que, en proporción con la población, en nuestro país hay un mayor número de estudiantes que en cualquier otro país de la Unión Europea, por lo que ya de por sí tiene que dedicar altas partidas a este gasto social concreto. Eso sí, cada año aumenta el número de becas, permitiendo así una mayor accesibilidad a nuevos y mejores niveles de preparación y, por tanto, un incremento en la probabilidad de conseguir un puesto de trabajo que le traslade a una mejor posición social.

    3º DESEMPLEO.

    Es el tema más importante del actual Estado del Bienestar, lo es tanto que considero que ningún partido político podría gobernar en la actualidad en España si no tiene como uno de los principales puntos a tratar al desempleo, si no demuestra que tiene unas políticas de empleo eficaces y que muestren garantía que van a solucionar el problema.

    Por tanto, es una de las principales preocupaciones y problemas más graves con los que se tiene que enfrentar un país de bienestar, pues esto hace aumentar los costes del Estado al entregar un mayor número de prestaciones y reducir la base impositiva que debería de recibir. La persistencia del desempleo conduce a una mayor inseguridad y una disminución del bienestar por los derechos a percibir pensiones, las cuales se basan y se calculan de acuerdo con el historial de trabajo. El gasto por desempleo en España se colocó en el 3´56% del PIB en 1992. En la actualidad representa el 3´9% del PIB, el cual es el más alto de toda la Unión Europea. Aunque hay que tener en cuenta que España se encuentra en las primeras filas de los países europeos con mayor tasa de paro. Según el último dato (mes de abril de 1999), el paro se redujo hasta el 10´5% de la población activa.

    Los poderes públicos tienen la obligación no sólo de velar por el mantenimiento de los principios de igualdad y solidaridad en oportunidades y en niveles de renta, sino que debe impulsar políticas activas y generar condiciones básicas para ir paliando la mayor preocupación de nuestras sociedades: el desempleo.

    Las características esenciales para crear más puestos de trabajo y, en general, para que todo Estado de Bienestar pueda funcionar de la mejor forma, son las siguientes:

  • Economías saneadas con control de la inflación y del déficit público, con mayor intervención pública en la inversión, con lo que se conseguirá un crecimiento fuerte y sostenido en el tiempo.

  • Desarrollar el espíritu empresarial favoreciendo e incentivando la iniciativa privada, capacitar a los empresarios de ayudas para que puedan adaptarse de la mejor forma posible a las nuevas demandas y tecnologías.

  • Formación; mejorar el aprendizaje, invertir en capital humano, disponer de una mano de obra cualificada, bien preparada y adaptable.

  • La inserción del parado sólo es posible si se identifica a esa persona sin empleo y la dotamos de capacidad profesional para responder e incorporarse a lo que la demanda del mercado pide.

  • Un papel activo de los interlocutores sociales favoreciendo los acuerdos y pactando crecimientos salariales razonables.

  • Flexibilidad de los mercados de productos y servicios, mayor competitividad de las empresas españolas, reducción de los costes no salariales, fiscalidad a favor del empleo.

  • Favorecer la igualdad de oportunidades y la lucha contra la discriminación, incrementar la flexibilidad del tiempo de trabajo sin poner en peligro la competitividad de las empresas.

  • Modificar los sistemas de protección por desempleo, modernizando los sistemas de gestión de la protección social para que sean un factor beneficioso a favor del empleo. Es decir, no dar un incentivo económico más alto a los desempleados que a los que están realizando un trabajo.

  • Apoyo a las iniciativas para tomar medidas a favor del empleo.

  • Apoyar una cultura de empleabilidad.

  • Desarrollar y estimular la iniciativa privada y el espíritu empresarial.

  • Hay varias razones a las que se les podría achacar una situación de empleo como la que vivimos a finales del siglo XX en España:

  • Las nuevas tecnologías han generado una globalización del mercado y con ello un aumento de la competencia internacional. Esto ha afectado gravemente a los países con economías emergentes y aquellos que estaban saliendo de la pobreza pues había que realizar una gran inversión para adaptarse a todo el nuevo entramado tecnológico de las industrias y las empresas.

  • Esto fue los que ocurrió en los años 80 con el Gobierno de Ronald Reagan, el cual favoreció la creación de innovadoras tecnologías que dejaban atrás y sin posibilidad de competir en el mercado al resto de los países, Europa principalmente, pues era el continente que más de cerca se seguía anteriormente.

    Como comenté antes en la introducción, el Gobierno norteamericano de los años 80 provocó en España un incremento importantísimo del número de parados, llegando a las cifras que manejamos en la actualidad y que tenemos asumidas.

  • A parte de las nuevas tecnologías, otra causa de desempleo es la reducción del trabajo en el campo, pues en la Unión Europea en los últimos 20 años, el empleo en la agricultura ha descendido del 11% al 5% de la población activa y cada vez más en decadencia, cuando en España ha habido cerca del 35% de la población trabajadora en el campo.

  • A parte, el trabajo ha disminuido en la industria del 40% al 30%, se ha mantenido en el 15% los trabajadores por cuenta propia y el trabajo en el sector servicios ha aumentado del 49% al 65%.

  • Hay muchas personas que intentan dar soluciones a la situación de los desempleados. Una de las más criticadas y arriesgadas es la de la reducción de la jornada laboral semanal a 35 horas o, si puede ser, hasta 30 horas semanales.

    Hasta hace pocos años, en la década de los 60, la jornada laboral semanal era de 48 horas y ahora está situada en 40 horas. Lo que se pretende con la reducción a 35 o 30 horas es que trabajemos menos para que podamos trabajar todos. La idea se basa en reducir la jornada laboral de cada trabajador para aumentar así el número de trabajadores y el número de horas trabajadas por todos los españoles en cómputo total y sin pérdida de sueldo y salario significativo. En España hace unos años se trabajaban 31000 millones de horas al año distribuidas en 38´5 horas a la semana para el 87% de la población activa y 0 horas para el 13% restante. Con 31 horas semanales se podría pasar a 34000 o 35000 millones de horas anuales.

    El problema puede venir a la hora de adaptarlo a la empresa, pues en una de 100 trabajadores podemos llegar a encontrarnos hasta 25 categorías profesionales diferentes. También, los que ganan el triple o más del salario medio, podrían ceder una parte a los que ganan menos.

    Otro aspecto que afecta al desempleo son los trabajos ilegales, pues en España nos podemos encontrar con casi medio millón de personas que están realizando trabajos en economía sumergida, por lo que el número que ciudadanos que no están realizando ningún tipo de labor, es mucho menor que lo que indica las tasas de paro.

    4º FAMILIA.

    Desde siempre el Estado de Bienestar ha dado prestaciones económicas a las familias más desfavorecidas y desprotegidas; favoritismos para hacer más igualitaria la sociedad y para conseguir que todos tengan al derecho de disponer de las mismas oportunidades. Tales favoritismos son las ayudas por familia numerosa, la cual hasta hace pocos años se consideraba a aquella familia con cuatro hijos y actualmente se ha rebajado a tres hijos, adaptándose de esa forma a la reducción de la media de hijos nacidos por mujer; las ayudas o subvenciones para la vivienda, becas para el estudio, etc.

    El 60´2% de los hogares andaluces están bajo cobertura del Estado de Bienestar , en Extremadura el 58´6% , etc.

    Como es de prever la cobertura está mucho más extendida en las zonas rurales que en las urbanas.

    5º SANIDAD.

    Para la Seguridad Social la asistencia sanitaria es un conjunto de prestaciones que cubren determinados riesgos: enfermedad común y profesional, lesiones derivadas de cualquier causa, etc. (art. 99 de la Ley General de la Seguridad Social).

    Tienen derecho a la asistencia sanitaria gratuita los beneficiarios de la Seguridad Social, el titular del derecho o asegurado y los familiares.

    En 1990 se dedicaba un 33´4% del gasto social español, mientras que en la Unión Europea la media estaba en el 37´5%. Considero que es una de las mejores características que puede tener un Estado de Bienestar, pues es una forma de cobijar y dar protección a los más pobres de la sociedad que no pueden permitirse pagar por una decente asistencia médica. Aquí en España cuando a alguna persona le ocurre algún imprevisto que afecte a su salud cuando va paseando por la calle, lo primero que se hace es llevarle a un médico o a un hospital y después se comprobará si está asegurado o puede pagarlo.

    El gasto sanitario del Estado está directamente afectado e influido por el problema de la vejez de la población y por la alta edad media española, pues están totalmente sujetos el hecho de que cuanto más personas mayores haya en una sociedad, mayor cantidad de productos médicos y servicios sanitarios son necesarios. Y, teniendo en cuenta que en Europa dentro de pocos habrá un 50% de la población que tenga más de 60 años, hay que preparar planes y dedicar estudios para que esta prestación pueda ser percibida con una cantidad económica suficiente para que todas esas personas mayores estén tan protegidas como los de la actualidad.

    En cuanto al tema sanitario el sistema español de la Seguridad Social es mucho mejor que el de otros países como, por ejemplo, el sistema de los sistema de la USA, debido a que este Estado de Bienestar deja a cerca de 43 millones de personas totalmente desprotegidas. También hay que tener en cuenta que el sistema español es universal no quedándose ningún ciudadano sin protección, al contrario de lo que ocurre en la USA.

    A parte de esos 43 millones de ciudadanos estadounidenses desprotegidos en su totalidad en materia sanitaria, hay otros 22 millones a los que el seguro sanitario les es insuficiente.

    Otros datos recogidos de la bibliografía indicada al final del trabajo, es que en Gran Bretaña los ancianos representan a el 12% de la población total y que llegan a acaparar ellos solo el 30% de los gastos del Estado de Bienestar en asistencia sanitaria; y, en la USA los mayores de 65 años gastan tres veces más al año que una persona joven. Un adulto en la USA realiza como media 2´53 actos médicos al año y, las personas con más de 60 años, se sitúan en una media de 5´82 veces al año.

    • CONCLUSIONES

    En la actualidad Europa cuenta con la mejor red de Seguridad Social de todo el mundo, debido a que sus políticas y sus actuaciones son totalmente humanistas y sociales. En materia de Seguridad Social el Gobierno del Estado se inspira en la doctrina del humanismo político, colocando al ser humano como principio y fin de la organización política. Por todo ello, los países de la Unión Europea tienen una de las redes más seguras y fomentadas a nivel mundial y podemos encontrarnos con muy pocos europeos que estén desprotegidos en sus Estados de Bienestar.

    Me gustaría hacer un comentario sobre quién debe asignar o dotar a los ciudadanos de todas estas prestaciones de la Seguridad Social, pues hay muchas personas que están a favor de la privatización de servicios públicos y otros que están totalmente en contra. Creo que al ser un derecho universal y, además, un derecho de la Constitución española (artículo 51 de la Constitución), los poderes públicos deberían de ser los únicos proveedores de salud y la seguridad de los ciudadanos, pues son aspectos que para que exista realmente un Estado de Bienestar es necesario que no esté sujeto a las características del mercado y a la oferta y a la demanda. Es decir, que estoy de acuerdo con que el Estado realice privatizaciones de algunas empresa públicas como, por ejemplo, Telefónica, Iberia, etc.; porque estas empresas ofrecen servicios que se pueden calificar como de innecesarios para algunas personas, pues no ofrecen servicios tan importantes como para que sean totalmente necesarios para subsistir. En cambio, la Sanidad y la Educación son aspectos que nunca se podrán ceder totalmente a las empresas privadas, pues son prestaciones básicas que debe ofrecer un país para que se cumplan los derechos de libertad.

    Con la llegada del euro se marcará un punto sin retorno de la protección social de occidente, aunque de diferentes formas según los países, pues mientras algunos gobiernos se plantean reforzar la financiación para mantener las prestaciones actuales, otros buscan la forma de reordenar el sistema para ajustar los gastos sociales y limitar los derechohabientes. En España, el debate sobre posibles planes y soluciones parece apartado, excepto el Pacto de Toledo en el que se trató sobre el sistema de pensiones y el acuerdo de financiación dela sanidad, parece que no hay más ideas en la actualidad.

    Lo que parece claro es que es necesaria una reforma del actual sistema, para ello una cuestión que cabría plantearse sería la de si el Estado del Bienestar cumple los objetivos para los que fue creado. A esta pregunta creo que hay que responder que sí se han conseguido en parte los objetivos fijados. A su favor tiene el haber reducido las desigualdades utilizando fuertes políticas de redistribución de rentas, bien económicamente mediante pensiones o en especie con los sistemas sanitarios. También se ha conseguido sacar a cerca de 100 millones de personas de la pobreza en toda Europa, es decir, casi a una de cada cuatro familias. Durante muchos años se ha conseguido un apreciable crecimiento económico, lo que echa por tierra la teoría de que la intervención pública, por definición, frena el crecimiento económico que, además de no impedirlo, lo hace más igualitario y menos injusto.

    Pero no todas las aspiraciones y objetivos se han conseguido, porque la pobreza y la marginación siguen existiendo aunque se están reduciendo continuadamente; la movilidad social, es decir, el movimiento entre clases sociales, sigue siendo escasa a pesar de la universalización de la educación y del amplio abanico de becas que se ofrecen a las personas más desfavorecidas de la sociedad. Y, como uno de los problemas más graves de todos los países ricos, nos encontramos con el desempleo, cuya solución presenta graves dificultades al tratarse de un aspecto que afecta a una gran parte de la sociedad.

    Una segunda cuestión a plantearse es si el Estado, en su funcionamiento ordinario realiza sus tareas de la mejor forma posible. Mi opinión es que se podría conseguir mejores resultados pero se plantean dos problemas: la rigidez en el funcionamiento del sistema y la gestión de recursos humanos. En cuanto al funcionamiento, las tareas están distribuidas de forma rígida, de tal manera que a los que gestionan el sistema no se les permite desarrollar sus propias ideas ni adaptar los recursos que tienen a las características propias del entorno.

    En cuanto a los recursos humanos, el estatuto de los funcionarios públicos constituye un importante obstáculo para lograr una gestión eficiente del sector público. El sistema de retribución, basado en la antigüedad y en el carácter casi perenne de los puestos de trabajo, desincentiva para mejorar la productividad y aumentar su dedicación. También hay que tener en cuenta que están muy delimitados en su competencia, por lo que, en muchas ocasiones, las nuevas necesidades quedan sin cubrir.

    Como tercera cuestión hay que ver si los métodos empleados son los más adecuados. Para hay que referirse a la descentralización entendida como mayor autonomía para los centros públicos, ofrece buenas ventajas como, por ejemplo, la mayor flexibilidad, que permite tomar decisiones más adecuadas de acuerdo con el entorno donde se está actuando. Esto provoca un aumento de eficacia y una mayor captación de cliente.

    No todos los problemas con los que se encuentran los Estados de Bienestar se ubican dentro de ellos mismos, en muchas ocasiones se debe a las circunstancias sociales y económicas tanto nacionales como internacionales, las cuales están cambiando continuamente. Estos factores que afectan a los Estados de Bienestar se podrían resumir en dos: los cambios demográficos y los cambios en la estructura económica:

    En cuanto a los cambios demográficos hay que comentar que se han invertido todas las pirámides de población de los países occidentales: los nacimientos han disminuido y el número de personas mayores ha aumentado, con lo que hay un mayor número de personas que dependen del gasto público y que hacen elevar el gasto sanitario por necesidades de salud.

    Por otra parte está el problema del desempleo, agudizado por los avances tecnológicos y por la competencia internacional.

    En conclusión, el problema demográfico no tiene solución por el momento, pero el del desempleo puede solucionarse a medio plazo mientras que los Estados se van adaptando poco a poco a las revoluciones tecnológicas que hemos sufrido en los últimos tiempos.

    BIBLIOGRAFÍA

    • He utilizado recursos de Internet visitando más de 40 páginas web y bajándome documentos de todo tipo: jornadas, seminarios, noticias, trabajos, comentarios, congreso de juventudes socialistas, seminario “Reforma del Estado de Bienestar y Empleo”, etc.

    • He obtenido información de periódicos como “El País”, “La Estrella Digital”, “El mundo” y “Expansión” (15 de octubre de 1998).

    • Como complemento he leído las lecturas complementarias dejadas en la fotocopiadora para la asignatura de Derecho de la Seguridad Social.

    • Y he buscado información en gran cantidad de libros de lectura e investigaciones como los siguientes que enumero a continuación:

    • “Análisis de las políticas de vejez en Europa”. Anne Marie Guillemard (Ministerio de Asuntos Sociales).

    • “Análisis de las políticas de vejez en España en el contexto europeo”. Manuel Castells y L. D. Ortiz. (Ministerio de Asuntos Sociales).

    • “Las prestaciones sanitarias de la Seguridad Social”. Manuel Alonso Olea. Editorial Civitas.

    • “Del Estado del Bienestar al Estado del malestar”. Centro de Estudios Constitucionales.

    • “El Estado de Bienestar en los países de la OCDE”. Antonio González Temprano y Eugenio Torres Villanueva. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

    • “El Estado de Bienestar en la Europa del Sur”.

    • “Pros y contras del Estado de Bienestar”.

    • “Crisis y futuro del Estado de Bienestar: compilación de Rafael Muñoz de Bustillo”. Editorial Alianza Universidad.

    • “Teoría política en el Estado de Bienestar”. Niklas Luhmann.

    • “Público y privado en la acción social”. Joaquín García Roda.

    • “El Estado de Bienestar en crisis. Pensamiento y cambio social”. Ramesh Mishra. Editorial Alianza Universidad.

    • “El sistema español de Seguridad Social”. Jose María Ordeig Fos. Editorial Revista de Derecho Privado.

    • “Teoría de la acción social”. Thomas Luckmann. Editorial Paidós.

    • “La aparición de los Estados de Bienestar”. Douglas E. Ashford. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

    • “Pensiones y prestaciones por desempleo”. Fundación BBV.

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