España en la Edad Media

Historia española. Península Ibérica. Al-Ándalus. Cultura y religión. Emirato y Califato de Córdoba. Reinos de taifas y cristianos. Invasiones Almorávide y Almohade. Reconquista. Sociedad feudal. Crisis de los siglos XIV y XV. Reyes Católicos

  • Enviado por: Miguelturra
  • Idioma: castellano
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TEMA 2. LA PENINSULA IBERICA EN LA E.MEDIA. AL-ÁNDALUS.

1. LA CONQUISTA MUSULMANA

Entre el 711 y el 756 una mezcla de musulmanes, consiguieron crear en la península ibérica un estado independiente. La dinastía que llevó a cabo la conquista fue la de los omeyas, mas tarde asesinados por los abasíes, excepto el joven Abderramán.

En la batalla del Guadalete (711), pereció el propio monarca Rodrigo.

Las causas de la fragmentación del estado godo fueron:

- la escasa cohesión social de Hispania

- una población que no tenía ninguna razón para oponerse al cambio de dueños de la tierra

- los pactos que firmaron muchos nobles godos con los invasores, a quienes transfirieron la soberanía a cambio de mantener sus posesiones.

La aristocracia se asentó en las ciudades y ejerció el control administrativo y militar.

La península ibérica retomó los lazos con oriente. El desarrollo de una sociedad urbana trajo el florecimiento del comercio y la artesanía.

Al-Ándalus se integró en los circuitos financieros y monetarios del imperio musulmán. Se desarrolló una poderosa clase de mercaderes, más que en época romana. Córdoba fue la mayor ciudad en aquel tiempo.

Asimilación de cultura y religión

Durante los siglos de dominación musulmana de la península, la ciencia y las humanidades tuvieron gran desarrollo. Incorporaron elementos culturales de las distintas civilizaciones con las que entraban en contacto.

Córdoba en el siglo X tenía una importancia similar a Constantinopla. Se concentraron científicos y sabios como Averroes.

La población hispana cristianizada abrazó el Islam con facilidad. Las causas son que tenía ventajas fiscales, la tributación recaía sobre los no musulmanes, y el Islam suponía una cierta liberación de su condición servil.

Alá, dios único, inmaterial y omnipotente, se había manifestado a través de los profetas, el más importante Mahoma. Las revelaciones de Alá a Mahoma están recogidas en el Corán. Para ser musulmán hay que aceptar la existencia de un único dios y de un profeta sagrado. Hay que someterse a ayuno durante el Ramadán, peregrinar a La Meca y defender la guerra santa.

Minorías no islamizadas

Los judíos crearon comunidades propias y con el Islam gozaron de independencia y prestigio.

El árabe había desplazado en parte al latín, los que lo mantuvieron fueron los mozarabes, aunque también se manejaban con el árabe para estar integrados en la sociedad musulmana. Pero estos no tuvieron contacto con los grupos de cristianos del norte.

2. EL EMIRATO Y EL CALIFATO DE CÓRDOBA

La etapa de luchas civiles

El imperio estaba dividido en waliatos o provincias. Hispania era parte de la provincia de Ifriqiya, bajo el poder de los califas, cuya residencia era Damasco.

La primera sede en Al-Ándalus fue Sevilla.

El emirato omeya independiente

En el 750 los abasíes eliminaron a todos los omeya excepto a Abd al-Rahman. La nueva dinastía abasí estableció el centro de poder en Bagdad.

Abd al-Rahman llegó a Córdoba, y se proclamó independiente de Bagdad políticamente, y se declaraba emir. Desde este momento (756) la península ibérica se transformó en un emirato cuya capital fue Córdoba. Dependía del califa abasí de Bagdad desde el punto de vista religioso. La dinastía de Abd al-Rahman se constituyó y creó un ejército de mercenarios.

Los orígenes del califato de Córdoba

A partir del siglo IX surgieron varias dinastías independientes en el imperio, así el califato abasida perdía su poder político.

Para evitar la invasión de los fatimíes norteafricanos Abd al-Rahman se proclamó califa en el 929, asumiendo el poder político y religioso.

La administración civil y militar califal

La administración quedó en manos de los divanes, encargados de la hacienda. El poder judicial era ejercido por los cadíes, también existía el juez de las injusticias, ante el cual se podía reclamar por los abusos de funcionarios y autoridades.

El Sabih al-suq se encargaba de la administración de mercados, y del servicio de policía el Sabih al-sirta. La administración provincial estaba al cargo de los walies o gobernadores.

La base del ejército fue la caballería, los jinetes no tenían armaduras pesadas y usaban arcos, lanzas…en el siglo VIII conocieron los estribos, que les daban gran estabilidad.

La infantería cordobesa era también ligera y disponía de máquinas de asedio con torres de asalto, catapultas…

Las fronteras estaban protegidas por monasterios fortificados - ribats o rapitas- con guarniciones de soldados. Protegían las importantes redes comerciales.

El califato desarrolló una marina de guerra muy importante.

Estructura urbana y económica

Al -Ándalus fue un mundo muy urbanizado.

Algunas ciudades tenían una alcazaba fortificada que a veces incluía el palacio del wali, el centro de la actividad urbana era el zoco o mercado; los distintos barrios estaban organizados alrededor de las mezquitas. Las ciudades estaban fortificadas y en su alrededor estaban los arrabales.

La base económica eran los impuestos sobre el comercio (no sobre la tierra), alcabalas.

La agricultura alcanzó un gran desarrollo y fue otra de las bases económicas.

Se desarrolló una rica artesanía urbana, con tejidos, muebles, cerámicas, orfebrería y mosaicos.

3. LA DISOLUCIÓN DEL CALIFATO: LOS REINOS DE TAIFAS

El dominio de Almanzor

Al Hakam II ordenó expediciones de castigo contra los cristianos del norte para frenar sus acciones, estas expediciones de castigo son llamadlas aceifas. Los ejércitos califales, al mando del visir Almanzor, tomaron y saquearon importantes ciudades, y devastaron los símbolos del cristianismo.

Las aceifas

Tenían como objetivo castigar a los enemigos, diezmar su población y destruir sus recursos económicos. Se trataba de una política de defensa preventiva. Todo aquel que quisiera practicar la jihad o guerra santa podía unirse al ejército, para así ganarse el cielo.

Las crisis del califato cordobés

La estrategia del ejército cordobés debilitó al califato, ya que el costo era mayor que los beneficios; los esclavos que obtenían, del mundo rural, no tenían un precio muy elevado en los mercados. Además los musulmanes no hacían una ocupación permanente, por lo que los enemigos se rehacían. Almanzor realizó 53 expediciones, todas victoriosas, pero su costo arruinó al califato. Almanzor murió en el 1002 dejando un estado arruinado y con disputas de poder.

Fragmentación de Al-Ándalus: reinos de taifas

A principios del siglo XI el califato se disgregó en unos 30 pequeños estados denominados reinos de taifas. Las facciones o partidos que dieron lugar a estos reinos se formaron a partir de los distintos grupos étnicos que componían la sociedad musulmana, de origen árabe, cristiano y esclavo.

Destacó el reino de taifa de Granada, que acabó dominando a todas las demás.

4. LAS INVASIONES ALMORÁVIDE Y ALMOHADE. EL REINO DE GRANADA

La fragmentación política trajo consigo la debilidad militar de los reinos de taifas, son dificultades para frenar a los cristianos. Algunos monarcas musulmanes iniciaron la costumbre de pagar parias o tributos a los reinos cristianos a cambio de paz o treguas.

Esta debilidad obligó a algunos estados musulmanes a solicitar ayuda a los príncipes almorávides del norte de África tras la toma de Toledo en el 1085 por Alfonso VI. Estos guerreros penetraron en el 1086 bajo el mando de Yusuf ben Tasufin, y sometieron bajo su poder a todos los reinos de taifas.

Los almorávides introdujeron corrientes religiosas más rígidas y fanáticas. Se produjo una imposición de la fe a mozárabes y judíos. Esta situación se prolongó hasta 1144, cuando, después de disturbios y sublevaciones, fue neutralizado el poder almorávide y renacieron los 2º reinos de taifas.

En 1157, los almohades ocuparon la península con idéntico propósito; guerreros con estricta austeridad y que aplicaban la ley coránica, en el sentido más restrictivo.

Sin embargo ninguna de estas invasiones tuvo fuerza para frenar el avance cristiano, de tal forma que en el siglo XIII el único reducto musulmán de la península era el reino Nazarí de Granada, que prolongó su existencia hasta 1492, que fue conquistado por los RRCC.

TEMA 3. LA PENINSULA IBÉRICA EN LA EDAD MEDIA. LOS REINOS CRISTIANOS.

  • La génesis de los reinos cristianos. Los primeros núcleos de resistencia.

  • La historia de los reinos hispánicos entre los siglos VIII y XIII está marcada por la presencia musulmana.

    La invasión musulmana se produjo en el 711. En el año 722 se produjo la batalla de Covadonga, en la cual el caudillo visigodo don Pelayo derrotó a las huestes musulmanas y fundó el reino de Asturias, primera tierra peninsular no sujeta al dominio islámico.

    Las montañas asturianas fueron refugio de las tribus astures y de visigodos fugitivos de los territorios controlados por musulmanes.

    Asturias se convirtió en el primer foco de poder cristiano no sometido al poder cordobés. Los sucesores de Pelayo, como Alfonso I, fueron extendiendo su área de influencia hacia Galicia, mientras las tierras de la cordillera Cantábrica y el valle del Duero se convertían en una franja despoblada.

    Alfonso II, se erigió como el primer ideólogo de una cierta conciencia de continuidad entre los monarcas visigodos y el nuevo reino.

    Hacia el año 1000, para protegerse de los musulmanes, los cristianos fueron construyendo castillos y fortalezas; este territorio se llamó Castiella, al tiempo que se repoblaban las tierras del Duero. La expansión territorial desplazó la sede de la monarquía astur hasta León (reino astur-leonés). Mientras el territorio oriental del reino fue encomendado a nobles para su defensa en calidad de condes; con Fernán González, el título acabó siendo hereditario, lo que dio paso a Castilla como reino independiente.

    Los núcleos de resistencia cristianos que surgieron en torno a los Pirineos hay que relacionarlas con e poder de los francos, cuyo reino fue adquiriendo cada vez más importancia tras la derrota musulmana en Poitiers (732) a manos de Carlos Martel, con quien nació la dinastía carolingia. Carlomagno fue el gran impulsor del imperio franco, protegió su reino con una serie de territorios fortificados. Estas tierras se denominaron marcas. Para los carolingios , el Pirineo era la Marca Hispánica.

    Los francos tomaron varias ciudades hispánicas, pero su avance fue detenido gracias a los vascones en la batalla de Roncesvalles (778)

    En la zona del reino de Navarra, dos familias se disputaban el poder, los Arista (apoyados por los musulmanes) y los Velasco (por los francos) hacia fines del siglo VIII. Los Arista se hicieron con Pamplona, origen del reino de Navarra.

    En la mitad del siglo X comenzó la expansión de Navarra hacia el Ebro.

    El reino de Aragón tiene su origen en los condados de Aragón, Ribagorza y Sobrarbe. La familia Aznar Galindo fue una de las primeras en tomar el poder. Se consolidó el foco aragonés, que pasó del dominio franco al navarro, pero que hacia en siglo XI se transformó en reino de Aragón.

    En los condados catalanes, el conde de Barcelona Wilfredo el Velloso extendió su control. Estos condados desde el siglo X alcanzaron una independencia. En época del conde Borrell, cuando ante Almanzor la defensa del territorio fue asumida por los naturales del país.

    La independencia total con respecto a los francos se produjo en el siglo XI. La iglesia catalana se vinculó con la iglesia de Roma, distanciándose de la franca.

  • Etapas de la reconquista.

  • Primera etapa. Cuando desapareció el califato los núcleos cristinaos, sin obstáculo importante, se expandieron en menos de dos siglos por la mayor parte del territorio peninsular, gracias a las líneas naturales de defensa y una continua tarea de repoblación. Llegaron hasta el Duero. Sancho III el Mayor de Navarra incorporó Castilla y Aragón. A su muerte el territorio se dividió en tres, para cada uno de sus hijos: Castilla para Fernando I y Aragón a Ramiro I.

    Segunda etapa. Hacia la mitad del siglo XII los cristianos habían alcanzado las fronteras del Tajo y el Ebro. Alfonso VI el Bravo tomó el reino de taifa de Toledo en 1085.

    Alfonso I el batallador (Aragón) tomó la taifa de Zaragoza en 1118.

    El conde de Barcelona Ramón Berenguer IV y Petronila, hija del rey aragonés, unieron las fuerzas de ambos territorios y los catalanes tomaron Lérida y Tortosa.

    El avance de los reinos cristianos hizo que los monarcas musulmanes pidiesen ayuda a los almohades. Estos guerreros africanos aplastaron a Alfonso VIII en la batalla de Alarcos en 1195. pero en 1212 , en la batalla de las Navas de Tolosa, Alfonso VIII acabó definitivamente con el ejército almohade.

    Última etapa. Siglo XIII. El objetivo era el valle del Guadalquivir, con las ciudades de Córdoba y Sevilla. Fueron tomadas por Fernando III el Santo, 1236 y 1246 resp. Cádiz se conquistó en 1263

    Los reinos de la Corona de Aragón, su expansión estuvo marcada por los acuerdos con Castilla, como el tratado de Cazorla (1179), entre Fernando III el santo y Jaime I el conquistador.

    Valencia y Murcia fueron conquistadas por Jaime I, aunque años mas tarde Murcia fue entregada a Alfonso X el sabio. Jaime I también conquistó Mallorca (musulmán)

    Sólo quedaba Granada, conquistado por los RRCC en 1492.

    3. Sistemas de repoblación

    El proceso de reconquista fue paralelo al de repoblación. Los reinos cristianos del norte iniciaron la tarea de reasentar el excedente de población de las zonas montañosas hacia los valles a medida que los iban controlando militarmente.

    Hacia el año 1000, el valle del Duero fue ocupado por pequeñas comunidades mediante el sistema denominado presura. Era la ocupación de una tierra sin dueño. Tomar una parcela yerma y roturarla con el fin de consolidar la propiedad, la cual derivaba del derecho del primer poseedor.

    La escasa capacidad de casi todos los campesinos que obtuvieron tierras por presura les impidió acumular grandes extensiones. Por el contrario, los poderosos y los monasterios, tenían siervos y contaron con la capacidad e instrumentos necesarios.

    La repoblación no se desarrolló igual en todos sitios; el valle del Duero se repobló sin ningún problema con población excedentaria del norte, mientras en el valle del Ebro, repoblado por la Corona de Aragón faltaba mano de obra.

    A partir de la batalla de las Navas de Tolosa la repoblación del sur del Tajo se encomendó a órdenes militares y a la nobleza.

    Como resultado de este proceso variado de repoblación, la sociedad hispana no fue uniforme, al norte pequeñas comunidades libres, en el sur grandes propiedades y señoríos con población sometida de origen musulmán.

    Para poblar las tierras nacieron las cartas pueblas, en virtud de las cuales un noble o el monarca firmaba un documento en el que se especificaban las normas y privilegios que deberían regir a los pobladores del lugar. Este proceso desembocaba en la creación de villas francas, ante los castillos, cuyos habitantes quedaban sometidos a prestaciones y servicios.

    Donde había población musulmana los monarcas concedían fueros, privilegios.

    Apareció la orden religiosa de Cluny, que introdujo en su monasterio una reforma eclesiástica. La orden monástica de Cluny se estableció en Francia, Italia y el imperio germano. Sancho III el mayor de Navarra les entregó el monasterio de San Juan de la Peña. Estos monasterios ayudaron a los reyes cristianos.

  • La sociedad feudal

  • Los monarcas castellanos tuvieron tendencia a menguar el poder de la alta nobleza. Los miembros de esta eran, por orden de importancia, los condes e infanzones, que se encargaban de la expansión militar.

    Para toda la nobleza la base de todo el sistema era la fidelidad al rey.

    Por debajo de los inflanzones estaban los caballeros, gentes de armas también vinculadas la señor. Si se rompía el pacto que unía al monarca con un noble, este podía verse expulsado del reino y entonces podía buscar otro señor. Infanzones y caballeros estaban rodeados de vasallos que vivían de y con ellos.

    La gran nobleza tenía grandes extensiones de territorio con baja densidad de población. Los monarcas castellanos tendían a establecer un sistema de monarquía autoritaria, apoyándose en los grupos inferiores.

    Los campesinos estaban bajo la autoridad de su señor, que era el supremo poder político, económico y judicial para ellos. No existía el concepto de derechos territoriales uniformes para todos los habitantes del reino. No existían una ley y un derecho iguales para todos.

    La forma de escapar del poder señorial era vivir en ciudades de forma libre y realizando actividades no agrarias.

    Los monarcas vieron las ciudades como aliadas para contrarrestar el poder de la nobleza y les concedieron importantes privilegios. Su desarrollo fue paralelo al del comercio, ferias y mercados.

    Algunas ciudades castellanas se transformaron en potentes centros urbanos. Se creó La Mesta en 1273, asociación donde se defendían los intereses ganaderos frente a agricultores.

    En la Corona de Aragón las comunicaciones marítimas propiciaron un desarrollo urbano y mercantil muy dinámico. Nacieron ciudades que basaron su poder en el desarrollo de sus rutas marítimas. Todas estas ciudades se regían por concejos.

    Las Cortes medievales eran asambleas que tenían funciones político-administrativas y estaban formadas por representantes de los tres estamentos, nobleza, clero y ciudadanos.

    Las Cortes de Castilla tenían un carácter deliberativo y consultivo y solo las cuestiones fiscales debían contar con la aprobación de esta asamblea.

    Las Cortes aragonesas tenían más poder decisorio y mantuvieron siempre su independencia, tenían importantes funciones, como el poder legislativo.

    TEMA 4. LA BAJA EDAD MEDIA. LA CRISIS DE LOS SIGLOS XIV Y XV.

  • Los reinos hispánicos. La economía de las coronas de Castilla y Aragón.

  • La victoria cristiana provocó fuertes oleadas de emigrantes musulmanes, que huían del expolio y saqueo. Para ocupar su lugar llegaban al sur cristianos de los valles del Duero y el Tajo.

    Las migraciones no produjeron ninguna interrupción del sistema productivo castellano, ya que la población emigraba de las tierras que generaban excedentes.

    La abundancia de ganado vacuno, caballar y sobre todo ovino dotó a Castilla de prosperidad. La renta per capita fue muy alta dada la debilidad numérica de la población emigrada frente a la gran extensión de territorio adquirido y a la huida de un enorme contingente de población musulmana.

    La economía en Castilla se caracterizó por la falta de mano de obra y la abundancia de pastos y de ganados e hizo que la nueva economía castellana se orientase hacia la ganadería. La abundancia de ovejas y el cambio de las churras por las merinas, que producían mejor lana, condicionó la economía castellana.

    Fue tal la dependencia de Castilla a la exportación de lanas que los reyes castellanos concedieron a los ganaderos y a sus organizaciones, como la Mesta, privilegios en detrimento de la agricultura, que sufrió perdidas notables.

    Los beneficios de la ganadería eran para la nobleza y alto clero, que capitalizaron en su beneficio la conquista andaluza.

    La corona de Aragón anexionó Valencia y Mallorca. La base de su economía fue el comercio mediterráneo.

    La expansión catalana-aragonesa tenia por objetivo asegurar el comercio de las especias.

    El comercio de ultramar trajo productos y mercancías de lujo, a los cuales las clases altas no querían renunciar. Estos productos procedían de Oriente, y eran Barragán, púrpura, tejidos suntuosos, ropas teñidas, tintes, etc.

    Los productos con los que se comerciaba, que se adquirían muy baratos en los mercados orientales, en las ciudades occidentales resultaban exóticos y raros y se vendían muy caros.

    La Corona de Aragón tenía una poderosa flota mercantil, controlada por la burguesía. Pedro IV el ceremonioso y otros monarcas se aliaron a menudo con los burgueses para destruir los privilegios de la nobleza. El resultado fue una nobleza que nunca pudo compararse en poder con la nobleza castellana.

    La base del poder de la corona de Aragón fue la flota, por la cual conquistaron Sicilia. El dominio de esta se consolidó en la paz de Agnani (1295), la isla quedó vinculada a la casa real aragonesa. Posteriormente se anexionó también Córcega y Cerdeña.

    Ninguna de estas conquistas militares puede concebirse sin el concurso de la flota, cuyos armadores eran los burgueses. El dinero necesario salía del comercio.

  • La peste negra. Crisis demográfica y económica.

  • La Peste negra fue una devastadora epidemia que asoló Europa en el siglo XIV, y que se estima mató cerca de un tercio de la población. La mayor parte de los científicos creen que la Peste negra fue un brote de peste bubónica, una terrible enfermedad que se ha extendido en forma de pandemia varias veces a lo largo de la historia. La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis se contagia por las pulgas con la ayuda de la rata negra (Rattus rattus) - que podríamos llamar hoy la rata de cloaca.

    Alrededor de un tercio de la población de Europa murió desde el comienzo del brote a mitad del siglo XIV. Aproximadamente 25 millones de muertes tuvieron lugar sólo en Europa junto a muchas otras en África y Asia. Algunas localidades fueron totalmente despobladas con los pocos supervivientes huyendo y expandiendo a enfermedad aún más lejos.

  • Crisis política y luchas civiles.

  • La peste negra dio paso a graves guerras civiles, tanto en Castilla como en Aragón, coincidieron además con la guerra de los cien años.

    La transformación de la sociedad hispana bajomedieval puso en cuestión la sociedad, sus valores y las bases del poder político. No habia sido frecuente que un hijo ilegítimo accediera al trono. Los reyes normalmente eran hijos de reyes. Pero ahora los hijos bstardos reclaman sus derechos dinásticos.

    Durante el reinado de Pedro I el cruel (1350-1369), hijo de Alfonso XI, que murió de peste negra dejando dos hijos varones, Pedro I de Castilla y Enrique de Trastamara II que reivindica sus derechos dinásticos.

    Pedro I se dio cuenta de que la burguesía era un instrumetno poderoso y que merecía su apoyo.

    La Corona cobraba impuestos basados en el consumo y en la circulación comercial, alcabalas. Estos impuestos fluian a las arcas reales con mas facilidad que los subsidios que votaban las cortes, dominadas a menudo por los nobles y eclesiásticos. Para regular y controlar estos impuestos eran necesarios personajes de la burguesía.

    Pedro I favoreció a la burguesía, apoyó al comercio y los comerciantes, con el objetivo de favorecer aquellos grupos sociales sobre los que se apoyaba cada vez mas el poder de la Corona.

    Los nobles y eclesiásticos vieron amenazado su poder y empezaron a resistirse a l apolítica real. El enfrentamiento entre el rey Pedro I y sus nobles fue inevitable y el monarca recurrió a la represión feroz de quienes se le opusieron.

    La nobleza castellana no iba a dejarse expoliar por el rey. Para oponerse a un rey hacía falta enfrentarle a otro; por ello recurrieron a Enrique de Trastamara. El reino se despedazó en una cruel guerra civil con bandos irreconciliables.

    Mientras Pedro I fue apoyado por Inglaterra, su hermano halló el apoyo de Francia. Al final venció Enrique, que asesinó a su hermano en la batalla de Montiel, en 1369.

    Enrique II tuvo que realizar muchas concesiones para que le aceptaran como monarca. Se entronizó en Castilla una nueva dinastía, los Trastamara.

    En la Corona de Aragón el monarca Martín el Humano falleció en 1410 sin descendencia. Dos pretendientes, Fernando I de Antequera, de los Trastamara y Jaime de Urgell. Los reinos de la Corona se reunieron en Caspe para dilucidar quién tenía mas derechos legítimos y finalmente la Corona recayó en Fernando I.

    En Navarra y Portugal se repitieron circunstancias parecidas.

  • La dinastía de los Trastamara en Castilla y Aragón.

  • Enrique II de Trastamara recibió apoyos. El propio pontífice pagaba a las mesnadas que luchaban contra el rey castellano. Los nobles castellanos, ejércitos enriqueños, tuvieron la ayuda de Pedro IV el ceremonioso, y soldados franceses capitaneados por Bertrán Duguesclin. El apoyo francés a los Trastamara hay que inscribirlo en el marco del conflicto bélico entre Francia e Inglaterra, durante el cual el monarca francés esperaba contar con el apoyo de la flota castellana en su lucha contra Inglaterra. Naturalmente los ingleses apoyaban a Pedro I, que les había prometido compensarles con la entrega de Vizcaya.

    El triunfo militar de Enrique II estuvo acompañado por una política de alianzas matrimoniales. Juan I de Castilla se casó primero con Leonor, hija del rey de Aragón, y después con Beatriz de Portugal. Los intentos de este rey de dominar Portugal fracasaron, ya que la burguesía portuguesa lo derrotó militarmente en la batalla de Aljubarrota (1385).

    Enrique III el doliente tuvo que afrontar rebeliones internas y se centró en el reino de Granada, ya que los reyes nazaríes habían apoyado la alianza anti-trastamara. La guerra contra Granada la dirigió su hermano Fernando, que tomó Antequera. Sus campañas militares le dieron fama y prestigio, y pudo actuar de regente a la muerte del rey Enrique III, en 1406, y pudo aspirar con éxito al trono aragonés.

    El monarca que sucedió a Enrique III fue su hijo, Juan II de Castilla, que tuvo dos hijos, con Maria de Aragón e Isabel de Portugal. Enrique en impotente, que gobernó Castilla con el nombre de Enrique IV, e Isabel la católica. Enrique IV tuvo una hija, Juana, aunque se decía que no era suya sino de un tal Beltrán, de ahí que se la conozca como Juana la Beltraneja.

    La lucha entre Isabel y su sobrina Juana por el trono castellano desencadenó la última de las guerras civiles (1475-1479)debida a que Isabel se había casado con Fernando de Aragón (1469) sin estar de acuerdo su hermano por lo que la destrona. Se resolvió con la victoria de Isabel I, en 1476.

    El equilibrio político dentro de cada territorio era el resultado de los pactos entre los monarcas y los diversos estamentos sociales.

    Durante el reinado de Pedro IV hubo un conflicto abierto, nobles aragoneses y valencianos se enfrentaron al rey, el cual venció.

    Pedro IV también se enfrentó con Pedro I de castilla en la guerra de los dos pedros; para debilitar a su oponente apoyó a los Trastamara hasta el asesinato del rey castellano.

    El compromiso de Caspe se resolvió con la elección de Fernando de Antequera como rey de Aragón, que supuso que los Trastamara gobernasen también Aragón.

    Fue el triunfo del pactismo, ya que en vez de recurrir a la guerra, nueve compromisarios, representaron a Aragón, Valencia y Cataluña, Mallorca no estuvo representada. La iglesia y la alta burguesía barcelonesa contribuyeron a la subida al trono de los Trastamara.

    Las guerras civiles en la Corona catalana-aragonesa, por el enfrentamiento entre Juan II y du primogénito, el príncipe Carlos de Viana. El trasfondo era la lucha entre la oligarquía urbana, apoyada por el clero y nobleza, con la Corona. El resultado fue una guerra civil (1462-1472) que obligó al monarca a otorgar concesiones políticas.

    A este conflicto se sumó los payeses de remensa. Los campesinos se enfrentaron a los ejércitos nobiliarios pidiendo tierras y la libertad personal. La solución llegó por la vía política, mediante una sentencia, Sentencia Arbitral de Guadalupe, 1486.

    TEMA 5. LA MONARQUÍA DE LOS REYES CATÓLICOS.

    1. LA UNIÓN DINÁSTICA. El territorio de la monarquía y sus instituciones.

    Cuando Fernando de Aragón e Isabel de castilla se casaron en 1469. En primer lugar la situación del reino castellano era caótica. Los derechos de Isabel eran impugnados por Juana la Beltraneja, cuya legitimidad se discutía. El conflicto fue en 1476 cuando los partidarios de Isabel se enfrentaron a los de su sobrina en la batalla de Toro.

    En Cataluña una guerra civil enfrentaba a los partidarios de Juan II (padre de Fernando) con la diputación y la nobleza. Hay que añadir que Fernando e Isabel eran primos y requerían una bula papal, que Fernando falsificó para poder celebrar la boda.

    En 1479 las dos guerras civiles habían acabado.

    Los dos reinos mantuvieron sus propias características: tenían leyes propias, sistemas fiscales y tributarios diferentes, lenguas distintas, sistemas monetarios y de pesas y medidas también diversos e intereses no siempre iguales.

    El primer objetivo de su política fue la unidad territorial peninsular. Para ello necesitaban la incorporación de Navarra, Granada y Portugal.

    Granada fue tomada en 1492. Antes se habían firmado acuerdos (Capitulaciones de Santa Fe) en los que el monarca se comprometía a respetar la fe islámica.

    La incorporación de Portugal se intentó casando al primogénito Juan con una princesa portuguesa. Al morir el príncipe, el objetivo no se alcanzó.

    En 1512 se incorporó Navarra, pero mantuvo su propio gobierno.

    El segundo objetivo era establecer el control efectivo sobre los súbditos y ampliar su poder.

    En la Corona de Aragón se cambió el método de elección de los cargos públicos y se implantó el sistema insaculatorio, el sorteo. Así se evitaban luchas políticas.

    En Castilla en control sobre los ayuntamientos se logró dejando el territorio a cargo de un corregidor.

    Las mayores reformas institucionales tuvieron lugar en la Corona de Castilla. En 1476 establecieron la Santa Hermandad, que actuaba como verdadera policía para perseguir, juzgar y ejecutar a malhechores.

    Otra fue controlar las poderosas órdenes militares. Al colocarlas bajo su control la Corona evitaba tener un Estado dentro del Estado.

    Reformaron el Consejo Real o Consejo de Castilla, tribunal supremo. Ahora los reyes controlaban la institución.

    2. UNIDAD RELIGIOSA.

    Los reyes propusieron lograr el control sobre la Iglesia.

    La Iglesia cedió a la corona el impuesto llamado de cruzada (la venta de indulgencias). Alejandro VI dio a Fernando el control de los tributos en América.

    El cardenal Cisneros se convirtió en el teólogo de la reforma eclesiástica española por orden de la reina Isabel, y fundó la Universidad de Alcalá de Henares para impulsar los estudios teológicos.

    A finales del siglo XV y principios del XVI se consideraba que las personas de sangre judía eran fuente de falsedad y pecado, por ello los RRCC realizaron una limpieza étnica.

    Las comunidades judías eran grupos con gran relevancia económica y cultural. Sin embargo se les acusó de envenenar el agua y causar las epidemias y se produjeron verdaderas matanzas. La Iglesia fomentaba el odio a los judíos, los verdugos de Cristo.

    La presión los había llevado a convertirse. Muchos tenían influencia en la corte y estaban formados en las finanzas, el derecho, medicina y artes liberales. Estos conversos y la presión social exigieron a la corona elementos de control ideológico.

    La Inquisición o Tribunal del Santo Oficio, en España desde 1478, era un terrible tribunal bajo las órdenes directas de los monarcas y su jurisdicción abarcaba todos los reinos. Fue un eficaz instrumento de control ideológico y político y aplicó un extremo rigor.

    Su objetivo principal fueron los judíos conversos, pero más tarde se dirigieron contra cualquier disidencia. Llegó a imponer un duro control sobre el pensamiento.

    Su mecanismo de funcionamiento alentaba las denuncias anónimas, animando a los ciudadanos a acusar a cualquier persona que a su juicio fuera un hereje. Las condenas impuestas variaban desde el uso del llamado sambenito (caperuza con las llamas del infierno dibujadas) hasta la condena de la muerte en la hoguera.

    El establecimiento de la Inquisición culminó con el decreto de expulsión de los judíos, por el que todos ellos eran obligados a convertirse o emigrar. La mayor parte se estableció en el norte de África y en la actual Turquía, donde formaron importantes comunidades llamadas sefardíes.

    Las únicas comunidades no cristianas eran los musulmanes de Granada.

    En 1502 se obligó a los musulmanes que vivían en la Castilla a elegir entre la conversión o la expulsión. Muchos se convirtieron, pero mantuvieron sus prácticas religiosas y sus costumbres. En 1609 fueron definitivamente expulsados.

    La conquista de Granada, el establecimiento de la Inquisición, la expulsión de los judíos y la política hacia los musulmanes fueron medidas que buscaban la unidad religiosa de los territorios de los RRCC.

  • EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA.

  • Castilla y Portugal tenían tradición de cruzada y expansión mas allá de sus costas.

    Los RRCC enviaron diferentes expediciones a las Canarias que las ocuparon. La conquista fue una obra conjunta de la monarquía y particulares.

    A finales del siglo XV buscaban nuevas rutas para llegar a Extremo Oriente, lo cual suponía una necesidad económica y negocio.

    Colón llegó a la corte de los RRCC en 1486 y en 1491 los reyes accedieron a los planes colombinos. Finalmente el navegante obtuvo una amplia concesión de almirante y gobernador y los diezmos de productos y mercancías de los nuevos territorios.

    En agosto de 1492 Colón partió rumbo a las Indias. El 12 de octubre del mismo año, 1492, llegó a las Antillas; allí se fundó la Española (Haití).

    Había descubierto un nuevo mundo, con una población menos desarrollada, tecnológica y militarmente.

    Colón realizó otros viajes hasta 1504.

    En 1513 Vasco Núñez de Balboa descubrió el Pacífico.

    Otros expedicionarios descubrieron dos grandes imperios, el azteca en México y el Inca en Perú. El primero fue conquistado por Hernán Cortés. Pizarro en 1531 venció a los incas, destaca la batalla de Otumba en 1520.

    La conquista fue relativamente rápida por la superioridad de las armas, de los medios, y por la fragilidad de los propios imperios americanos, ya que, una vez dominados los centros del poder imperial, el control resultaba mucho más fácil.

    La colonización fue un trasplante de instituciones castellanas a América. Fundaron ciudades con la plaza central, la catedral, el cabildo, el ayuntamiento y la cárcel. Los conquistadores eran recompensados con la entrega de tierras, en un procedimiento llamado repartimento.

    Portugal reivindicaba sus derechos alas tierras recién descubiertas frente a los RRCC.

    El Tratado de Tordesillas, firmado en 1494 por España y Portugal, estableció al línea divisoria entre las dos potencias en el nuevo mundo.

    Se estableció que las almas de los indígenas debían ser conducidas hacia la fe y la Iglesia. La esclavitud quedó formalmente prohibida.

    Se estableció el sistema de encomiendas, por el que un cristiano se responsabilizaba del cuidado y la evangelización de un grupo de indios que, a cambio, trabajaban para él.